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11 de junio de 2013

ENTRE IMPERIOS TE VEAS: OBAMA Y XI EN MEXICO




Acabamos de tener la visita en nuestro país del Presidente de China Xi Jinping y su esposa, la Generala de Brigada y estrella del espectáculo asiática Peng Liyuan, (arriba, junto al Presidente Peña Nieto y su esposa, la actriz, estrella de las telenovelas Angélica Rivera, mejor conocida como Gaviota, recorriendo el Palacio Nacional en la capital), la visita generó mucha expectativa y concentró la atención de los medios, sobre todo porque la misma se inscribe en un muy ambicioso plan de la actual administración para reorientar la Política Exterior de México sobre bases firmes y con independencia, para adaptarse a los grandes cambios geopolíticos que presenciamos. Tres semanas antes, el Presidente Peña recibió a Soetoro/Obama, y creo que son patentes las diferencias en el trato y los alcances de ambas visitas.

Así, tal pareciera que la visita de Obama, poco antes de que estallara la avalancha de escándalos que están poniendo a su administración en el ojo del huracán al que apenas ayer se sumó el espionaje telefónico hecho por las agencias de inteligencia norteamericanas ya no solamente a los grupos políticos conservadores o periodistas críticos con la figura del afroamericano y su Gobierno, sino a la ciudadanía en general, tal y como lo dio a conocer la telefónica Verizon, no tuvo más objeto que conseguir una especie de respaldo en materia de imagen por parte del actual gobierno priísta, aprovechando la por entonces todavía existente cauda de popularidad del mandatario estadounidense, hoy en un precipitado proceso de disolución al saberse tantos secretos oscuros de su mandato. Por lo demás, los temas giraron en lo de siempre: la cuestión migratoria, ayer también, la propuesta de reforma se derrumbó en la Cámara de Representantes, y no era para menos, desde este espacio lo decíamos que no iba a prosperar, más cuando los atentados de Boston fueron realizados por dos extranjeros universitarios, estudiantes de excelencia y subvencionados por el Estado, que encajaban claramente en los Dreamers a los que se refería la iniciativa, y la guerra contra el crimen organizado en la que, como usualmente ha pasado no se ha llegado a nada, más cuando en EUA se están dando pasos para legalizar la producción y comercialización de enervantes como la mariguana, tal y como el periodista Don Rafael Cardona lo dice: el negocio mismo es de la CIA, del FBI, y van a buscar la autosuficiencia en la materia en dos años para acabar con la competencia que les representa productores como el "Chapo" Guzmán.

Por lo demás, Soetoro nada más presumió la "Bestia", la costosa y blindada limousina encargada por el Ejecutivo con Bush pero disfrutada por él, y se echó un discurso en el Museo Nacional de Antropología e Historia que fue otra magnífica pieza oratoria de la demagogia contemporánea. Obama se fue y todo pasó como si no hubiera ocurrido nada, y lo que es más, ahora las audiencias mexicanas se mostraron por lo general escépticas ante su mensaje, pese al entusiasmo de muchos comunicadores de la "Izquierda Progresista" para quienes Obama sigue siendo una especie de mesías.

Pero la visita de Xi Jinping fue algo en serio: desde abril, se dio la visita de Peña a China en el marco de una cumbre Asia-Pacífico y de inmediato nuestro joven mandatario buscó al experimentado y curtido asiático para negociar acuerdos comerciales: México le compra enormes cantidades de mercancías al Celeste Imperio, como uno lo puede constatar al visitar cualquier tienda, pero no vende en proporción, gran cosa al gigante asiático. Por otro lado, mucho de las posibles relaciones entre México y China se vinieron abajo gracias a los gobiernos panistas anteriores, que sostuvieron sendas reuniones con el Dalai Lama y se manifestaron a favor de la cada vez más quimérica independencia del Tibet, cabe decir que el sumo sacerdote budista es ya más un negociante financiado por los partidarios del New Age en Occidente que un verdadero líder nacionalista u opositor a Pekín, entre los tibetanos, salvo grupos de radicales y el clero budista que añora el poder absoluto que gozó en la región mientras China estuvo en crisis de 1820 a 1949, con gobiernos centrales débiles o de plano inexistentes, su figura cada vez más se desdibuja y el progreso traído por los Han (etnia principal china) borra cualquier deseo de regresar a una época oscura y opresiva bajo el gobierno teocrático, el cual, irónicamente, tiene más apoyo en Occidente de parte de los Izquierdosos que ladran en contra de la Iglesia Católica y el papel del Papa como Jefe de Estado, y se la dan de defensores del laicismo. Curiosamente, también a los Panistas, que se la dan de católicos y hasta le entregan las llaves de la ciudad a Jesucristo, les dio más preocupación por la situación de un destronado teócrata budista que las dificultades que viven los Católicos en China, sobre los que campean las perpetuas sospechas del Estado, más que por cuestiones de Comunismo, algo en lo que los chinos en realidad ya no creen nada, sino por Nacionalismo (el Conficionismo ha vencido a Marx como ideología nacional) y la idea que tienen del Cristianismo como una influencia extranjera que puede ser perniciosa para el mantenimiento de su identidad nacional e independencia.

Hace unos días, el Secretario de relaciones Exteriores, José Antonio Meade, viajó a China e hizo todo el trabajo preparatorio para la visita, que se desarrolló simplemente para hacer efectivos los acuerdos concretados, con los que se espera, México y el Celeste Imperio se conviertan en fuertes socios comerciales; el momento es propicio: EUA está en franco proceso de debilitamiento, los problemas internos que hemos mencionado, de la administración de Obama y que pueden llevar a la dimisión del Presidente, tendrían quizá como consecuencia el estallido de una crisis política, ante el previsible rechazo a que Biden sustituya al afroamericano en el salón oval, esto es, un escenario similar a lo ocurrido con Nixon y que se resolvió con la elección por el Congreso de Gerald Ford como mandatario sustituto, en el clima de polarización actual, habría que ver si esto sería posible hacerlo rápido.

La visita de Xi Jinping y su famosa esposa fue de carácter oficial, el protocolo y la formalidad lucieron y Peng Liyuan sin duda se llevó los reflectores y robó cámara, lo que muestra cómo la primera dama se está convirtiendo en una valiosa arma de "poder blando" para los norteamericanos, algo que antes no ocurría con las discretas esposas de Hu Jintao, Jiang Zemin y Deng Xiao Ping, lo que demuestra además que superaron la terrible experiencia de la esposa de Mao: Jiang Quing quien fuera una de las primeras estrellas y actriz pionera del cine chino antes de convertirse, sobre todo en el periodo de la "Revolución Cultural" en el verdadero y perverso poder responsable de la muerte de millones. Mucho del éxito de la renovación de las relaciones entre China y México, creo, ha sido gracias a la Diplomacia de las Primeras Damas, y tuvo que ver en ello, la amistosa relación que brotó entre Peng Liyuan y Angélica Rivera.

Creo que hemos subestimado a la Primera Dama mexicana, observando las redes sociales, he podido constar que han crecido los comentarios positivos, --y mucho con este acontecimiento-- dirigidos tanto al Presidente Peña como a su esposa, ante la autodemolición de la Izquierda y el descrédito del movimiento #Yosoy132 y similares; quedan, como ha sido la nota, los trolls profesionales que se dedican al insulto por el insulto y un enorme número de personas, sobre todo mujeres, a las que las mueve la envidia, curiosamente provenientes del Occidente de México, donde a pesar de los descalabros y la corrupción desbocada de los Gobiernos Panistas pasados, la gente sigue apoyando a ese partido por mero sistema, como critica al Presidente por el simple hecho de provenir del PRI, esto es un fenómeno que se dio mucho en la Zona Metropolitana de Guadalajara  así vienen las críticas contra la llamada Gaviota. Por el contrario, a mi me parece que la Primera Dama está haciendo un gran papel y ha recuperado para la imagen presidencial la dignidad y el respeto por normas de etiqueta, que a muchos pueden parecerles banalidades, mas no es así, a nivel internacional, a nivel diplomático y más para con los orientales, siempre tan formalistas las normas de protocolo son muy importantes.


Además, la Gaviota ha sabido aprovechar muy bien los paralelismos entre su trayectoria personal y la de la Primera Dama china, quien además expresó su gusto por las telenovelas mexicanas, tanto así que ambas fueron a visitar los estudios de Televisa donde tales producciones son filmadas, ganarse a Peng Liyuan, quien evidentemente tiene más poder del que aparenta y constituye junto a su esposo el binomio más poderoso del mundo en estos momentos, fue un éxito enorme; por el contrario, el desaire propinado por Michelle Obama a la cantante y militar asiática, en lo que se ve por los medios como una rivalidad entre primeras damas, y algo que puede ser tomado como una afrenta por la proverbial sensibilidad china.

Es cierto que los Chinos no son muy fieles a su palabra, que son ladinos y proclives a la competencia desleal, además de incentivar una especie de "migración viral" con la que empresas chinas mandan empleados en masa a países como México o Australia donde empiezan a operar para apoderarse del mercado abarrotero, restaurantes de comida china y la venta de juguetes y papelería al menudeo, o que no son muy protectores de la propiedad industrial o los derechos de autor; pero, finalmente, eso nos toca a nosotros, el comportarnos como un igual ante China y ante cualquier otro país; desgraciadamente, a lo largo de la Historia de México, el peor enemigo no ha sido el extranjero, ese "extraño enemigo" del que habla el himno nacional, sino nosotros mismos, que nos agachamos ante un extranjero al que tontamente vemos como superior, por nuestro igualmente carente de fundamentos complejo de inferioridad. Por otro lado, nuestra situación interna política, presa de partidos a los que únicamente les preocupa el resultado electoral y que no ofrecen propuestas ni tienen proyectos de gobierno, sino se ven impulsados por la perspectiva de enriquecimiento, y que nos tiene sumidos permanentemente en una campaña interminable y en sainetes como el de Tabasco o una competencia por ver quién es más corrupto que otro y qué partido es capaz de más escándalos que otro.

La violencia desplegada en Michoacán, Guerrero u Oaxaca, por motivos supuestamente políticos, la impunidad, y la inseguridad que se ha extendido a toda la República, incluida la capital como lo demuestran los casos de los desaparecidos y ejecutados en Tepito, donde junto a la entrada en la Ciudad de México de los cárteles a lo grande, cuando hasta ahora se habían mantenido un tanto con bajo perfil en ella, aunado a los deseos de la Izquierda radical de López Obrador de desestabilizar al de por sí débil Gobierno local del Dr. Mancera, por su alianza o participación en el "Pacto por México" con el Gobierno Priísta de Peña Nieto, no generan, ciertamente, las mejores garantías para tener una relación estable de aliados con China, ni un clima propicio para la inversión. Por el contrario, el horizonte de nuestro país se pinta con negros nubarrones, y las buenas intenciones de la Administración, se pueden ver en peligro, o desaparecidas, significando nuevamente años perdidos para el desarrollo nacional.

Hagamos votos, pues, por que México supere sus problemas internos, y colaboremos a ello, a fin de que sea capaz de reinsertarse en el concierto de las Naciones, que quizá ahora, como nunca antes, ofrece las mayores oportunidades que no debemos perder; sin embargo, esto implicaría grandeza y generosidad de nuestros políticos para que se conviertan en estadistas, pero, por desgracia, al menos yo no veo tales características en un Madero preocupado por mostrar tales y cuales faltas del PRI  a las normas electorales para clamar que "la Democracia está en peligro" y chantajear con salirse del Pacto, en un cínico Granier y sus ex-funcionarios que ostentan lo obtenido de sus latrocinios, o en una Izquierda dividida y decidida a destrozarse y dañar a los demás, ni mucho menos en los sindicatos de maestros y demás grupos violentos que no quieren perder privilegios. El futuro pinta difícil.

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