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14 de octubre de 2016

EL DIVORCIO


Este año está demostrando ser el que, como ningún otro, manifiesta la decadencia y la división existente en el Mundo Occidental entre una élite gobernante de nuestros países americanos y europeos con la población, y en particular con las clases medias que son, sin duda, el verdadero sostén del sistema. Las élites no solamente las políticas, sino mediáticas, como son los "faranduleros", la prensa, y los políticos en general, que han intentado fijar agenda y convencer a las masas respecto de la toma de decisiones vía plebiscitos o en los procesos electorales, terminando por salir estos con resultados totalmente contrarios. Como nunca, hemos visto a las élites primero colmar de elogios a la Democracia y a la participación ciudadana para después denostar y minimizar la expresión de la voluntad popular contraria a las ideas o decisiones que se pretenden impulsar desde arriba y difundir mediante un inmisericorde y constante bombardeo a través de los medios.

Ya hemos pasado por esto antes: la Democracia existente en la República Romana terminó por ser un instrumento que beneficiaba a las distintas facciones de la Aristocracia para la toma de decisiones que la favorecían a ésta en general o a algunos de sus representantes, lo que terminó por hacerla fracasar y que el pueblo terminase por apoyar a aquel jefe militar carismático que, de manera populista, le complaciese y le otorgara todos aquellos derechos y atenciones que los oligarcas del Ordo Senatorialis le negaban, con lo que se estableció el Imperio por César y Augusto. Las Democracias de las Ciudades-Estado italianas terminaron por reventar igualmente y convertirse en principados cuando la desigualdad entre la élite y el pueblo terminó por irritar a éste que dio su apoyo a fanáticos como Savonarola y finalmente a potentados a quienes entregó el poder a fin de que éste garantizace una mayor igualdad entre los ciudadanos, como ocurrió los Médici. Y mucho antes, la Democracia Ateniense y de otras polis terminaron por desdibujarse y disolverse ante las potentes Monarquías Helenísticas y la expansión romana cuando se convirtieron en cotos de oligarcas corruptos y demagogos que atizaban la rivalidad con los vecinos para obtener provecho económico y político.

Hoy, nuevamente, tenemos una escandalosa desigualdad en los terrenos económicos e ideológicos entre las élites de nuestros tiempos y las personas del común, como se diría antiguamente, mientras que las élites pretenden manipular las cosas para su provecho y mantener el poder o dirigir la situación hacia donde ellos quieren basándose en la guía de las masas mediante la propaganda y el ofrecimiento de las jugosas zanahorias del vicio legitimado: sexo, drogas, ocio y entretenimiento sin límites. Aquellos que de repente no aceptan las políticas e ideología que son impuestas desde arriba y que se atreven incluso a ir en su contra, se convierten en "deplorables", "ignorantes" "racistas", "medievales", "oscurantistas", "retrógradas", "homófobos", "difusores de odio", "xenófobos", "idiotas", y toda una sarta de adjetivos que han sido creados con el fin de denigrar a aquellos que no se adaptan a los cambios pretendidos por las elites, que se atreven a pensar diferente y no ser meros borregos llevados a quién sabe donde por tan interesados pastores.

Los medios hicieron cargada contra aquellos políticos ingleses como Nigel Farage y su UKIP o Boris Johnson y pintaron un panorama sombrío y apocalíptico si la isla abandonaba la Unión Europea, a tres meses del referéndum y la instalación en el 10 de Downing Street de la administración anti-europea de Theresa May, quien ha iniciado los pasos necesarios para salir del bloque, Inglaterra no se ha hundido en la crisis económica ni se ha convertido en una aislada Corea del Norte; por el contrario, las cifras económicas del reino pintan un futuro promisorio y un mayor crecimiento para los próximos años, al estimularse posibilidades para las empresas y el mercado nacional sin estar sujetos a la avalancha de regulaciones y normas impuestas por Bruselas.

Aún ahora, medios comprometidos con el mundialismo y la corrección política, como la Deutsche-Welle y numerosas figuras de la política, entre las que destaca Angela Merkel, quien representa al principal beneficiario del estado de cosas: Alemania, que ha logrado establecer un Cuarto Reich sin disparar un tiro,  siguen amenazando a Gran Bretaña con los anatemas del ostracismo económico, los problemas para los trabajadores migratorios y los fulminantes adjetivos que hemos listado arriba, mientras buscan argucias legales para evitar la salida del país del bloque, o de repente, resulta que cambian de opinión sobre la Democracia y nos dicen que hay decisiones que el pueblo no debe o no sabe tomar, sino sólo los expertos... al final terminan dándole la razón a quienes, como el de la voz, pensamos que lo mejor sería un gobierno aristocrático... pero sólo cuando les conviene a sus intereses.

En el caso colombiano, la prensa internacional, gobernantes y dignatarios extranjeros, desde Obama en EUA hasta el Rey emérito Juan Carlos I de España e incluso el Papa Bergoglio expresaban su apoyo al proceso de paz que bajo los auspicios del régimen castrista en Cuba conducían el gobierno de Juan Manuel Santos y la dirigencia de las FARC, y que culminó en un acuerdo de casi 300 páginas de extensión, pero que, si bien al decir de Benjamín Franklin, siempre es mejor un mal arreglo que un buen pleito, la propuesta se pasaba de mala: implicaba elevar el mamotreto a rango constitucional e incorporarlo por tanto, a la Ley Fundamental del país sudamericano, pero además a dar un sinnúmero de concesiones a la guerrilla: para empezar impunidad absoluta y otorgar garantías de que ninguno de sus elementos sería procesado por los crímenes cometidos durante los 50 años de insurrección: ni por los robos, asesinatos más allá de las muertes en combate, secuestros, violaciones, extorsiones, reclutamiento forzoso de campesinos, mujeres y niños, sus nexos con el Narcotráfico y operaciones de delitos financieros, algunos de ellos, verdaderos crímenes de guerra o lesa humanidad, mientras que contra los militares y funcionarios de gobiernos anteriores caería el peso de los órganos vigilantes de los derechos humanos nacionales e internacionales, así como de los órganos judiciales.

De igual manera, se reservaban para los miembros de las FARC asientos en el parlamento, sin ser elegidos popularmente, sino como una cuota que permanentemente tendrían y prácticamente se les cedía el control o el gobierno sobre zonas enteras del país; cabe decir que ese acuerdo apoyado por los globalistas también era aplaudido por la Habana, Caracas y Moscú, que veían la enorme posibilidad de, en poco tiempo, convertir a Bogotá en parte del "Eje Bolivariano". Los medios, por su parte, daban una visión maniquea del asunto: o se estaba a favor de la paz, o se estaba a favor de la guerra. Olvidan los que así piensan que no existe paz sin justicia, y que el buscar que miembros de las FARC respondan por sus crímenes no es venganza, ni revancha, sino Justicia y reparación a las víctimas. Se quiere llegar a la paz, pero que quien tenga que responder por sus acciones, sin importar el bando en el que participara durante la lucha, lo haga.

A pesar de toda la campaña en contra y que aparentaba que el SI iba a ganar de manera aplastante, el pueblo colombiano votó por el NO en su mayoría, lo que dejó helados a muchos a nivel mundial igual que ante el Brexit, pues se demostró que un enorme número de personas es refractaria a los bombardeos de la propaganda.

En México, la propuesta del Presidente Peña de establecer el "matrimonio" homosexual, la adopción por estas parejas, y la educación en la ideología de género despertó una enorme oposición que se tradujo en inmensas manifestaciones que, por supuesto, fueron atacadas por la prensa y las redes sociales, donde muchas personas, ya fuera porque de buena fe creen que luchan contra la discriminación, o porque se han tragado lo que los medios venden o adoctrinan, mediante descalificaciones e insultos, pero no con argumentos, al momento de darse las marchas, y resultar que las mismas movilizaron a casi dos millones de personas, los medios guardaron silencio o cubrieron las manifestaciones --muy reducidas-- que hicieron miembros del colectivo homosexualista. Las autoridades han hecho oídos sordos y siguen calificando a la postura de la mayoría, de discriminatoria y ofensiva.

Y ahora tenemos el caso de Trump, en EUA: los medios descaradamente se han lanzado con todo contra él, y develan conversaciones privadas en que se expresa de manera grosera sobre mujeres, algo que, la verdad, resulta muy común en conversaciones entre hombres, por muy encumbrados y hasta estudiados que sean, olvidando las acusaciones y señalamientos serios que existen contra Bill Clinton y que estuvieron a punto de provocar su destitución mediante impeachment durante su periodo presidencial y el silencio cómplice de Hillary Clinton al respecto. Por todos lados, en EUA, en México, surgen notas descalificatorias contra el magnate inmobiliario, y las mismas arrecian a medida que se acerca la fecha de la votación presidencial; todo esto, a mi parecer, lleva a concluir que le tienen genuino temor a que llegue a ocupar el despacho oval.

¿Porqué? Porque Trump, con sus inmensos defectos, en lo que concuerdo con los análisis del historiador español Fernando Paz, la columnista de Actuall Candela Sandé y el filósofo oficial del Kremlin Aleksandr Dugin sobre su persona: es un zafio, un millonario egoísta y narcisista, pero aún así, o quizá hasta por eso mismo, se presenta como la reacción a las imposiciones de las élites: aunque millonario, Trump no pertenece a los grupos de poder que controlan Washington; estos, como bien lo apuntaría Alvin Toffler, son ahora quienes controlan la información: los magnates de Sillicon Valley, por ejemplo, o dueños de medios masivos de comunicación, como el libanés mexicano Carlos Slim y quienes son, precisamente, los difusores de las ideologías dominantes actuales; pero no quien se dedica a un negocio tan "primitivo" como la compraventa de inmuebles y la construcción, por mucha fortuna que haya hecho.

Trump, lo he dicho antes, representa a la mayoría silenciosa que ya se hartó de callar, y que ya se hartó del discurso que les imponen desde arriba, gane o pierda, habrá transformado las cosas, porque, sobre todo, al igual que los Brexiters, los votantes por el NO Colombiano o los miembros del Frente Nacional por la Familia en México, han mostrado la distancia entre unas élites con unas ideas y fines contrarios a los de sus sociedades, las que ahora se atreven a protestar, a levantarse, a hablar y no aceptan someterse dócilmente a los dictados de los potentados. Se muestra la enorme distancia, el divorcio existente entre élites y pueblo llano, entre las clases dirigentes y la clase media, esa clase que siempre ha sido motora del desarrollo de las naciones y siempre ha sido, a la vez, poco tomada en cuenta por los gobernantes, como ya lo plantearan Aristóteles o Jean Bodin en el pasado; puesto que los políticos o apelan a guardar los intereses de los poderosos o a ganarse el afecto de los pobres, mientras que de la clase media sacan los recursos de los que viven vía impuestos y es la clase que sostiene a los ricos con su trabajo o su consumo, y a los pobres con su caridad o sus impuestos para mantener la beneficencia pública.

Cuando se dan estas distancias, estos divorcios a los que aludo en el título de la entrada, es cuando vienen las revoluciones... ¿estamos, en Occidente, ante el inicio de una revolución capaz de salvar nuestra civilización ante unas élites que parecen conspirar para destruirla?


11 de octubre de 2016

LA IMPLOSIÓN DEL GOBIERNO DE PEÑA NIETO


Cuando uno ve que los "maestros" de la CNTE ostentan en sus constantes protestas pancartas en las que se etiquetan a sí mismos como víctimas de la represión y señalan al Gobierno Federal actual como "autoritario", "represor" y hasta "dictatorial", uno no puede evitar sonreír y saber que tamañas acusaciones solo pueden ser producto del sarcasmo más cruel. La administración de Enrique Peña Nieto dista mucho de ser todo eso; por el contrario, no se cansa de dar muestras de que la misma es ausente, débil, timorata, cobarde y es la verdadera víctima de las extorsiones, chantajes y humillaciones que dichos grupos de levantiscos en los estados del sureste le propinan. La reciente visita de Donald Trump además, dejó verle como un personaje sin capacidad de liderazgo, que se diluyó y se dejó intimidar ante la presencia del aspirante presidencial Republicano, quien se limitó a defender su postura, sobre todo en el tema migratorio, mientras que Peña se mostró totalmente incapaz de negociar con el --cada vez más-- posible presidente norteamericano; incluso, errores de protocolo le llevaron a tratarlo casi como Jefe de Estado, como reconociendo de antemano que será el ganador de las elecciones de Noviembre próximo.

El Presidente Peña ha sido incapaz de detener la caída libre en que se precipita desde el 27 de septiembre de 2014 --toda una fecha simbólica, y más por el lugar en el que se realizó, lo que indica que fue todo un mensaje, ya que era un aniversario más de la entrada del Ejército Trigarante comandado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero a la capital del país, con la que se ponía fin a la Guerra de Independencia y se daba inicio a la vida de México como Estado Soberano, más cuando el hecho se dio en Iguala, donde el gran caudillo militar emitió el plan político de acuerdo al cual se dio la consumación de la independencia mexicana-- con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa.

¿Porqué se ha dado esto? ¿Porqué el Gobierno de Peña, que en 2012 llegó al poder impulsado por un electorado cansado de los violentos seis años de Calderón y los seis anteriores, caóticos e inciertos con Fox, de repente se convirtió en una pesadilla? ¿Porqué ha sido incapaz de corregir el rumbo, de detener su caída? ¿Qué es lo que ha causado esto? Han sido diversos factores:

1.- Un PRI que fue incapaz de renovarse: La generación de Peña y demás políticos priístas que llegaron a los gobiernos locales en esta camada demostró haber carecido de la formación debida para el ejercicio del poder. Para el PRI, los 70 años de ejercicio del poder presidencial continuos representaron una escuela constante de formación para el poder. La interrupción de 12 años a nivel federal, o 18 en el caso de Jalisco, a nivel estatal por distintos periodos, llevó a que la nueva generación de priístas carecieran de su formación como mandarines de un sistema que, con sus corruptelas y deficiencias, había sin embargo garantizado paz y estabilidad política durante mucho tiempo, e incluso, durante un buen término: de Lázaro Cárdenas a Gustavo Díaz Ordaz, crecimiento económico y prosperidad, la radical transformación del sistema político en apenas seis años, del fatídico 1994 al 2000 llevó a que ni el PRI tuviera tiempo para convertirse en un partido político "normal" ni la oposición se transformase en opciones serias de gobierno; hoy todo el mundo, con la escasa memoria del mexicano, dice añorar los años de Calderón, y nadie señala cómo ese sexenio fue el que preparó el caos que hoy vivimos; y que eso sí, Peña ha sido incapaz de resolver y de cambiar. 

La nueva generación de priístas resultó ser de unos júniors con conexiones políticas pero carentes de experiencia; nacidos en cunas de oro, no tenían contacto con la realidad cotidiana de las personas; igualmente, el PRI que conservó su estructura nacional intacta al mantener el poder en la mayoría de los estados y municipios del país, no modificó sus procederes ni sus relaciones clientelares, lo que llevó a repetir los errores del ayer en unas circunstancias nuevas en las que difícilmente sus pecados le serían perdonados por una sociedad más informada y exigente.

2.- Un gobierno de "amigos" antes que de capaces: Peña es un sujeto inseguro que se formó además, en el entramado político del Estado de México; dicha entidad ha sido gobernada desde hace unos sesenta años por el llamado Grupo Atlacomulco, y a base de una serie de relaciones familiares y de amistades, que, hasta eso, han funcionado con sus muchos asegunes, para ese estado de nuestra federación. Ya anteriormente había hablado al respecto cuando traté de la familia que durante mucho tiempo ostentó el liderazgo en ese grupo: los Hank. 

Sin embargo, es muy diferente aplicar ese método a todo el país, y más en una época en que la ciudadanía exige mayor transparencia y honestidad de parte de sus gobernantes, pese a que ambas palabras queden en mera demagogia en la realidad ante órganos garantes subordinados a los intereses de los partidos políticos y otros grupos de poder. Ha quedado patente además, que Peña es un sujeto inseguro que prefiere rodearse de gente que le asegura ser leal o cercana aunque a la larga le represente un daño: así, toleró a Luis Videgaray que sacrificó la economía nacional en aras de sus ambiciones personales, o ha mantenido a Miguel Ángel Osorio Chong pese a su manifiesta incapacidad para el puesto, su cobardía y blandura ante enemigos del orden y el famoso escape de el Chapo Guzmán, y ¿qué tal Alfredo Castillo? Su paso en órganos de seguridad pública, y en especial su triste papel en Michoacán lo deja ver como un incapaz y mediocre, y su trabajo al frente de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE) en el pasado ciclo olímpico fue vergonzoso y su mantenimiento al frente del organismo sólo puede ser calificado de cínico.

Pero es que Peña prefiere sostenerse sobre lealtades y amistades personales antes que en lo que resulte beneficioso para el país. Y los prefiere a que llegue gente que pueda ser capaz, pero que no le sea fiel o en la que no pueda confiar personalmente por no conocerla, en pocas palabras, prefiere mantener su tranquilidad personal antes que algo que incluso, pueda beneficiar su propio gobierno.

3.- Errores de cálculo o carencia de objetivos: La visita de Donald Trump no fue errónea en sí; muy posiblemente, la invitación y las gestiones que para realizarlas por parte del mencionado Videgaray tuvieron como base información de inteligencia de la Secretaría de Hacienda relativa a la alta probabilidad de que el aspirante republicano llegue a la Casa Blanca, además de que la salud de Hillary Clinton se iba a manifestar en todo su deterioro, lo cual sin duda, contribuye a pavimentarle el camino al potentado inmobiliario. Después de todo, la invitación se hizo a los dos candidatos más fuertes en la elección. La Hillary, fiel al desprecio y desinterés que históricamente los Demócratas han tenido por México (salvo el caso de Roosevelt y Kennedy) y toda Hispanoamérica --desde James Knox Polk-- y que el Gobierno de Obama ha desplegado abiertamente, rechazaría la invitación. Además, es de recordar que en elecciones anteriores se ha hecho lo mismo: en 2008 se invitó a los dos aspirantes del momento: Soetoro, quien no vendría a México, siguiendo ese desprecio histórico, además de su enorme ignorancia sobre nuestra región, y el Senador McCain, quien sí acudiría y hablaría sobre planes conjuntos de seguridad.

El error vino desde el protocolo, en que se dio a Trump trato de Jefe de Estado (en el atril, por ejemplo, se le puso el escudo nacional, algo sólo reservado para los iguales en el trato del Presidente) pero sobre todo, el error vino de la actitud del propio Peña, quien apareció apocado, amedrentado y totalmente sometido ante Trump, quien, bien asesorado, se limitó a mantener sus posturas y no comprometerse a nada con el mandatario mexicano; éste por su parte, teniendo el carácter de Jefe de Estado, no ejerció presión alguna ni se impuso conforme a su rango ante quien, por ahora, no es más que un simple particular ni buscó realmente negociar o manifestar la posición del gobierno mexicano en materias como migración, seguridad fronteriza o el Narcotráfico ni aclarar la retórica aparentemente anti-mexicana del candidato.

De este modo, la visita fue muy favorable a Trump quien se mostró actuando como verdadero Presidente, con la dignidad y la conciencia que adoptaría con tal investidura, además de mantenerse en sus trece, mientras que a nadie le quedó claro qué objetivo buscó Peña con la visita del aspirante republicano más que la humillación de él como Presidente y del país en general.

Caso aparte es la iniciativa de Peña en torno al homosexualismo político, evidentemente hecha para quedar bien con la Administración Obama, pero que, como lo determinaron los mismos dirigentes del PRI posteriormente a la derrota electoral en las elecciones intermedias celebradas este año, mucho influyó en el ánimo de los votantes. Aparte, la invitación a Trump y la torpe actitud del presidente, como lo hemos dicho, terminó por dinamitar la relación entre Peña y Soetoro. Así, las recientes "marchas por la familia" celebradas en distintos estados han demostrado el divorcio existente entre el Gobierno y la Clase Política en general y las élites mediáticas e "intelectuales" en nuestro país, corifeos de aquella, con respecto a la Clase Media nacional, lo que refrenda la apreciación de los dirigentes priístas, y eso a pesar de que existe un buen número de gente que hizo segunda en las descalificaciones e insultos lanzados contra los conservadores que hemos defendido a la familia natural y contra los que marcharon, porque quizá, muchos de ellos, se han tragado de buena fe el discurso sentimental o de libertad, tolerancia y demás con el que los medios y los Estados han adoctrinado para la aceptación de las prácticas antinatalistas que benefician a muchos intereses.

Nuevamente, una decisión precipitada que terminó por generarle repudios y que no cuajó en nada.

4.- Cobardía y falta de decisión: El Gobierno mexicano no ha podido imponer el orden y la legalidad en el sureste: desde Michoacán a Chiapas los grupos vandálicos actúan en la más completa impunidad sin ser siquiera molestados, se abren constantes mesas de diálogo cuando lo único que deberían abrirse son las puertas de las cárceles para recibir a los verdaderos delincuentes que hacen destrozos, bloquean vías de comunicación y causan gravísimos daños materiales en las zonas en las que actúan.

Tampoco actúan contra las fuentes de financiación de dichos movimientos ni investigan los intereses detrás de ellos, y todo es por el temor de que los señalen como violadores de derechos humanos y el fantasma de la "matanza de Tlatelolco" de 1968... lo cual no deja de ser propio de burla: después de todo, ya acusan de ello al actual gobierno, por lo que actuar con firmeza, algo que sería aplaudido por muchos sectores, no debería generarle temor y ya no le produciría ningún efecto negativo, aunque claro, debería operar las relaciones públicas y la imagen para minar los impactos, sobre todo a nivel internacional, aunque también cuenta con la predisposición en contra de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la persona de su Secretario Ejecutivo: Emilio Alvarez Icaza, resentido con Peña por no haber sido contemplado como titular de la CNDH.

5.- Estrategia de medios equivocada y anacrónica: Peña desde la campaña labró una alianza con Televisa que no ha resultado positiva, sino lo contrario, el otrora poderoso monopolio mediático de los Azcárraga se encuentra en sus horas más bajas y no cuenta ya con credibilidad ni la fortaleza necesaria para sostenerle, en un mundo en que la televisión tradicional se encuentra en decadencia, y las audiencias o acuden a la televisión por cable, o miran las plataformas por Internet como Netflix para ver contenidos de entretenimiento, mientras que se informan por las redes sociales o versiones electrónicas de periódicos, blogs y demás.

El Gobierno de Peña no ha sabido acudir a estas nuevas herramientas de comunicación y por tanto, no ha logrado conectar con las audiencias ni explicar sus medidas y decisiones o desplegar alguna estrategia efectiva para hacer frente a los escándalos y críticas que constantemente le fincan, de igual manera, la relación tan estrecha con Televisa ha perjudicado a esta empresa, de modo que también ha perdido en credibilidad y en audiencia al ser identificada con el Presidente.


Estos, en mi opinión, son los factores principales que han llevado a que el actual gobierno sea de los peores calificados y que como consecuencia de lo aquí relatado sea un gobierno que se ha caracterizado por corrupción e ineficiencia, pese a todas las buenas intenciones que haya podido tener en el 2012 al llegar al poder. Para el PRI, como partido político, sin duda es una oportunidad perdida para transformarse de partido hegemónico a un partido político que, en medio de la competencia electoral, fuese capaz de proponer innovaciones y garantizar experiencia e inteligencia para el gobierno tras los doce años de indolencia y corrupción Panista, e incluso, es un reflejo de la generación nacida en los años 60 en México, que pasa por ser una especie de generación igualmente perdida que no fue capaz de generar liderazgos fuertes. El resultado es que ya tenemos un Gobierno que, aunque le faltan dos años todavía para terminar, parece ya estar en una recta final, sin poder retomar el timón con fuerza y con dirección. Entre tanto, pareciera que la situación del país se desmorona cada día entre la desigualdad enorme entre ricos y pobres, una clase media cada vez más estrangulada y una gran distancia entre la clase política y el pueblo en general, que no concuerdan en ideas y objetivos, la corrupción, el desgobierno y el cada vez mayor peso de grupos políticos y delincuenciales llevan al desmoronamiento progresivo de nuestra sociedad que condicionan la vida en grandes áreas del país, muestran que estamos muy lejos de lograr el Estado de Derecho.

¿Podremos retomar el camino? No es una labor fácil ni depende sólo del gobernante, sino deberíamos estar toso implicados en ello. El pronóstico es reservado.