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11 de octubre de 2016

LA IMPLOSIÓN DEL GOBIERNO DE PEÑA NIETO


Cuando uno ve que los "maestros" de la CNTE ostentan en sus constantes protestas pancartas en las que se etiquetan a sí mismos como víctimas de la represión y señalan al Gobierno Federal actual como "autoritario", "represor" y hasta "dictatorial", uno no puede evitar sonreír y saber que tamañas acusaciones solo pueden ser producto del sarcasmo más cruel. La administración de Enrique Peña Nieto dista mucho de ser todo eso; por el contrario, no se cansa de dar muestras de que la misma es ausente, débil, timorata, cobarde y es la verdadera víctima de las extorsiones, chantajes y humillaciones que dichos grupos de levantiscos en los estados del sureste le propinan. La reciente visita de Donald Trump además, dejó verle como un personaje sin capacidad de liderazgo, que se diluyó y se dejó intimidar ante la presencia del aspirante presidencial Republicano, quien se limitó a defender su postura, sobre todo en el tema migratorio, mientras que Peña se mostró totalmente incapaz de negociar con el --cada vez más-- posible presidente norteamericano; incluso, errores de protocolo le llevaron a tratarlo casi como Jefe de Estado, como reconociendo de antemano que será el ganador de las elecciones de Noviembre próximo.

El Presidente Peña ha sido incapaz de detener la caída libre en que se precipita desde el 27 de septiembre de 2014 --toda una fecha simbólica, y más por el lugar en el que se realizó, lo que indica que fue todo un mensaje, ya que era un aniversario más de la entrada del Ejército Trigarante comandado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero a la capital del país, con la que se ponía fin a la Guerra de Independencia y se daba inicio a la vida de México como Estado Soberano, más cuando el hecho se dio en Iguala, donde el gran caudillo militar emitió el plan político de acuerdo al cual se dio la consumación de la independencia mexicana-- con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa.

¿Porqué se ha dado esto? ¿Porqué el Gobierno de Peña, que en 2012 llegó al poder impulsado por un electorado cansado de los violentos seis años de Calderón y los seis anteriores, caóticos e inciertos con Fox, de repente se convirtió en una pesadilla? ¿Porqué ha sido incapaz de corregir el rumbo, de detener su caída? ¿Qué es lo que ha causado esto? Han sido diversos factores:

1.- Un PRI que fue incapaz de renovarse: La generación de Peña y demás políticos priístas que llegaron a los gobiernos locales en esta camada demostró haber carecido de la formación debida para el ejercicio del poder. Para el PRI, los 70 años de ejercicio del poder presidencial continuos representaron una escuela constante de formación para el poder. La interrupción de 12 años a nivel federal, o 18 en el caso de Jalisco, a nivel estatal por distintos periodos, llevó a que la nueva generación de priístas carecieran de su formación como mandarines de un sistema que, con sus corruptelas y deficiencias, había sin embargo garantizado paz y estabilidad política durante mucho tiempo, e incluso, durante un buen término: de Lázaro Cárdenas a Gustavo Díaz Ordaz, crecimiento económico y prosperidad, la radical transformación del sistema político en apenas seis años, del fatídico 1994 al 2000 llevó a que ni el PRI tuviera tiempo para convertirse en un partido político "normal" ni la oposición se transformase en opciones serias de gobierno; hoy todo el mundo, con la escasa memoria del mexicano, dice añorar los años de Calderón, y nadie señala cómo ese sexenio fue el que preparó el caos que hoy vivimos; y que eso sí, Peña ha sido incapaz de resolver y de cambiar. 

La nueva generación de priístas resultó ser de unos júniors con conexiones políticas pero carentes de experiencia; nacidos en cunas de oro, no tenían contacto con la realidad cotidiana de las personas; igualmente, el PRI que conservó su estructura nacional intacta al mantener el poder en la mayoría de los estados y municipios del país, no modificó sus procederes ni sus relaciones clientelares, lo que llevó a repetir los errores del ayer en unas circunstancias nuevas en las que difícilmente sus pecados le serían perdonados por una sociedad más informada y exigente.

2.- Un gobierno de "amigos" antes que de capaces: Peña es un sujeto inseguro que se formó además, en el entramado político del Estado de México; dicha entidad ha sido gobernada desde hace unos sesenta años por el llamado Grupo Atlacomulco, y a base de una serie de relaciones familiares y de amistades, que, hasta eso, han funcionado con sus muchos asegunes, para ese estado de nuestra federación. Ya anteriormente había hablado al respecto cuando traté de la familia que durante mucho tiempo ostentó el liderazgo en ese grupo: los Hank. 

Sin embargo, es muy diferente aplicar ese método a todo el país, y más en una época en que la ciudadanía exige mayor transparencia y honestidad de parte de sus gobernantes, pese a que ambas palabras queden en mera demagogia en la realidad ante órganos garantes subordinados a los intereses de los partidos políticos y otros grupos de poder. Ha quedado patente además, que Peña es un sujeto inseguro que prefiere rodearse de gente que le asegura ser leal o cercana aunque a la larga le represente un daño: así, toleró a Luis Videgaray que sacrificó la economía nacional en aras de sus ambiciones personales, o ha mantenido a Miguel Ángel Osorio Chong pese a su manifiesta incapacidad para el puesto, su cobardía y blandura ante enemigos del orden y el famoso escape de el Chapo Guzmán, y ¿qué tal Alfredo Castillo? Su paso en órganos de seguridad pública, y en especial su triste papel en Michoacán lo deja ver como un incapaz y mediocre, y su trabajo al frente de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE) en el pasado ciclo olímpico fue vergonzoso y su mantenimiento al frente del organismo sólo puede ser calificado de cínico.

Pero es que Peña prefiere sostenerse sobre lealtades y amistades personales antes que en lo que resulte beneficioso para el país. Y los prefiere a que llegue gente que pueda ser capaz, pero que no le sea fiel o en la que no pueda confiar personalmente por no conocerla, en pocas palabras, prefiere mantener su tranquilidad personal antes que algo que incluso, pueda beneficiar su propio gobierno.

3.- Errores de cálculo o carencia de objetivos: La visita de Donald Trump no fue errónea en sí; muy posiblemente, la invitación y las gestiones que para realizarlas por parte del mencionado Videgaray tuvieron como base información de inteligencia de la Secretaría de Hacienda relativa a la alta probabilidad de que el aspirante republicano llegue a la Casa Blanca, además de que la salud de Hillary Clinton se iba a manifestar en todo su deterioro, lo cual sin duda, contribuye a pavimentarle el camino al potentado inmobiliario. Después de todo, la invitación se hizo a los dos candidatos más fuertes en la elección. La Hillary, fiel al desprecio y desinterés que históricamente los Demócratas han tenido por México (salvo el caso de Roosevelt y Kennedy) y toda Hispanoamérica --desde James Knox Polk-- y que el Gobierno de Obama ha desplegado abiertamente, rechazaría la invitación. Además, es de recordar que en elecciones anteriores se ha hecho lo mismo: en 2008 se invitó a los dos aspirantes del momento: Soetoro, quien no vendría a México, siguiendo ese desprecio histórico, además de su enorme ignorancia sobre nuestra región, y el Senador McCain, quien sí acudiría y hablaría sobre planes conjuntos de seguridad.

El error vino desde el protocolo, en que se dio a Trump trato de Jefe de Estado (en el atril, por ejemplo, se le puso el escudo nacional, algo sólo reservado para los iguales en el trato del Presidente) pero sobre todo, el error vino de la actitud del propio Peña, quien apareció apocado, amedrentado y totalmente sometido ante Trump, quien, bien asesorado, se limitó a mantener sus posturas y no comprometerse a nada con el mandatario mexicano; éste por su parte, teniendo el carácter de Jefe de Estado, no ejerció presión alguna ni se impuso conforme a su rango ante quien, por ahora, no es más que un simple particular ni buscó realmente negociar o manifestar la posición del gobierno mexicano en materias como migración, seguridad fronteriza o el Narcotráfico ni aclarar la retórica aparentemente anti-mexicana del candidato.

De este modo, la visita fue muy favorable a Trump quien se mostró actuando como verdadero Presidente, con la dignidad y la conciencia que adoptaría con tal investidura, además de mantenerse en sus trece, mientras que a nadie le quedó claro qué objetivo buscó Peña con la visita del aspirante republicano más que la humillación de él como Presidente y del país en general.

Caso aparte es la iniciativa de Peña en torno al homosexualismo político, evidentemente hecha para quedar bien con la Administración Obama, pero que, como lo determinaron los mismos dirigentes del PRI posteriormente a la derrota electoral en las elecciones intermedias celebradas este año, mucho influyó en el ánimo de los votantes. Aparte, la invitación a Trump y la torpe actitud del presidente, como lo hemos dicho, terminó por dinamitar la relación entre Peña y Soetoro. Así, las recientes "marchas por la familia" celebradas en distintos estados han demostrado el divorcio existente entre el Gobierno y la Clase Política en general y las élites mediáticas e "intelectuales" en nuestro país, corifeos de aquella, con respecto a la Clase Media nacional, lo que refrenda la apreciación de los dirigentes priístas, y eso a pesar de que existe un buen número de gente que hizo segunda en las descalificaciones e insultos lanzados contra los conservadores que hemos defendido a la familia natural y contra los que marcharon, porque quizá, muchos de ellos, se han tragado de buena fe el discurso sentimental o de libertad, tolerancia y demás con el que los medios y los Estados han adoctrinado para la aceptación de las prácticas antinatalistas que benefician a muchos intereses.

Nuevamente, una decisión precipitada que terminó por generarle repudios y que no cuajó en nada.

4.- Cobardía y falta de decisión: El Gobierno mexicano no ha podido imponer el orden y la legalidad en el sureste: desde Michoacán a Chiapas los grupos vandálicos actúan en la más completa impunidad sin ser siquiera molestados, se abren constantes mesas de diálogo cuando lo único que deberían abrirse son las puertas de las cárceles para recibir a los verdaderos delincuentes que hacen destrozos, bloquean vías de comunicación y causan gravísimos daños materiales en las zonas en las que actúan.

Tampoco actúan contra las fuentes de financiación de dichos movimientos ni investigan los intereses detrás de ellos, y todo es por el temor de que los señalen como violadores de derechos humanos y el fantasma de la "matanza de Tlatelolco" de 1968... lo cual no deja de ser propio de burla: después de todo, ya acusan de ello al actual gobierno, por lo que actuar con firmeza, algo que sería aplaudido por muchos sectores, no debería generarle temor y ya no le produciría ningún efecto negativo, aunque claro, debería operar las relaciones públicas y la imagen para minar los impactos, sobre todo a nivel internacional, aunque también cuenta con la predisposición en contra de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la persona de su Secretario Ejecutivo: Emilio Alvarez Icaza, resentido con Peña por no haber sido contemplado como titular de la CNDH.

5.- Estrategia de medios equivocada y anacrónica: Peña desde la campaña labró una alianza con Televisa que no ha resultado positiva, sino lo contrario, el otrora poderoso monopolio mediático de los Azcárraga se encuentra en sus horas más bajas y no cuenta ya con credibilidad ni la fortaleza necesaria para sostenerle, en un mundo en que la televisión tradicional se encuentra en decadencia, y las audiencias o acuden a la televisión por cable, o miran las plataformas por Internet como Netflix para ver contenidos de entretenimiento, mientras que se informan por las redes sociales o versiones electrónicas de periódicos, blogs y demás.

El Gobierno de Peña no ha sabido acudir a estas nuevas herramientas de comunicación y por tanto, no ha logrado conectar con las audiencias ni explicar sus medidas y decisiones o desplegar alguna estrategia efectiva para hacer frente a los escándalos y críticas que constantemente le fincan, de igual manera, la relación tan estrecha con Televisa ha perjudicado a esta empresa, de modo que también ha perdido en credibilidad y en audiencia al ser identificada con el Presidente.


Estos, en mi opinión, son los factores principales que han llevado a que el actual gobierno sea de los peores calificados y que como consecuencia de lo aquí relatado sea un gobierno que se ha caracterizado por corrupción e ineficiencia, pese a todas las buenas intenciones que haya podido tener en el 2012 al llegar al poder. Para el PRI, como partido político, sin duda es una oportunidad perdida para transformarse de partido hegemónico a un partido político que, en medio de la competencia electoral, fuese capaz de proponer innovaciones y garantizar experiencia e inteligencia para el gobierno tras los doce años de indolencia y corrupción Panista, e incluso, es un reflejo de la generación nacida en los años 60 en México, que pasa por ser una especie de generación igualmente perdida que no fue capaz de generar liderazgos fuertes. El resultado es que ya tenemos un Gobierno que, aunque le faltan dos años todavía para terminar, parece ya estar en una recta final, sin poder retomar el timón con fuerza y con dirección. Entre tanto, pareciera que la situación del país se desmorona cada día entre la desigualdad enorme entre ricos y pobres, una clase media cada vez más estrangulada y una gran distancia entre la clase política y el pueblo en general, que no concuerdan en ideas y objetivos, la corrupción, el desgobierno y el cada vez mayor peso de grupos políticos y delincuenciales llevan al desmoronamiento progresivo de nuestra sociedad que condicionan la vida en grandes áreas del país, muestran que estamos muy lejos de lograr el Estado de Derecho.

¿Podremos retomar el camino? No es una labor fácil ni depende sólo del gobernante, sino deberíamos estar toso implicados en ello. El pronóstico es reservado.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya hasta que veo una opinión, sin ese falso nacionalismo despotricando por la visita de Trump. Si a nivel internacional se puede ver como enemigos tales como Rusia y Turquía se acercan a negociar de acuerdo a los intereses conyunturales del momento, puede que tampoco sea algo permanente con seguridad, más en la veleidades de este mundo actual donde las cartas se barajean y se vuelven a barajear. Y sí coincidó, porqué no habría de haber un acercamiento a Trump?, lo erroneo fue esa actitud timorata y pusilánime que desnuda las carencias de Peña Nieto, también muy cierto el desprecio de Obama y Clinton, por lo que me apena ver como tantos se desgarran las vestiduras con Trump y al mismo tiempo se entusiasman con el arribo de los Clinton que indudablemente no nos traerá ningún beneficio y más con estos "lideres" actuales.
Se extrañaban tus comentarios quedan temas en el tintero: la escalada nuclear, las definición en las elecciones de EU.
Angel

Itzayana-chan dijo...

Puede que pida demasiado, pero no pierdo las esperanzas, ¿escribirá algo por el 12 de octubre, aunque sea algo tarde?