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28 de junio de 2014

IRAK: LA QUIEBRA DE LA POLITICA IMPERIAL DE EUA


Y mientras el mundo continúa viendo rodar el balón, en un Mundial de Fútbol que parece no tener tan bajo nivel, o más bien, al tener un nivel tan bajo ha propiciado que esté siendo escenario de diversas sorpresas debido a ese bajo nivel que provoca que los aparentemente más poderosos equipos en realidad tengan hasta ahora una participación floja debido a lo inflado de sus estrellas, tenemos que el Juego de Tronos continúa su desarrollo en distintos escenarios en el planeta.

En los dos principales: Ucrania e Irak, las cosas no parecen marchar bien para las potencias occidentales, en especial EUA, sino que, por el contrario, los acontecimientos parecen certificar el derrumbe del otrora único foco de poder global: Estados Unidos, como nunca antes.

Vayamos por partes:

1.- Irak:


Lo que ocurre en la antigua Mesopotamia recuerda mucho a Vietnam en 1975, cuando los últimos remanentes de las tropas estadounidenses y el personal diplomático instalado en la ciudad de Saigón, entonces capital de Vietnam del Sur, abandonaron atropelladamente la ciudad, mientras las tropas del norte, comandadas por el genio del General Vo Nguyen Giap avanzaban inexorablemente, arrasando a su paso con los últimos puntos de defensa de las fuerzas sureñas; en la embajada, norteamericanos y vietnamitas que de una u otra forma habían colaborado o confraternizado con las barras y las estrellas se arremolinaban desesperados en torno a los helicópteros a fin de escapar de la ciudad asediada y pronta a caer, no todos lo consiguieron y después serían hechos prisioneros o eliminados por el régimen Comunista victorioso e inmisericorde.

EUA había sido derrotado en forma aplastante, no importaba que oficialmente "sólo" hubiese tenido 100,000 muertos y los Vietnamitas perdiesen hasta un millón de efectivos y civiles en una guerra atroz, los norteamericanos, en especial un papanatas como el general Westmoreland, comandante en el teatro de operaciones, no comprendían la estrategia seguida por Giap y demás mandos asiáticos, mientras para el Occidental la guerra es como el ajedrez y se basa en eliminar piezas y peones del campo, para el militar vietnamita hoy centenario, la guerra se asemejaba al ancestral juego chino del "Go": la victoria se consigue tras infiltrar poco a poco, el territorio enemigo y arrinconar al adversario sin importar el costo.

Con una tropa desmoralizada, la opinión pública en contra, millares de mutilados y otra gran cantidad de soldados dañados mentalmente tras haber sufrido los "albazos", emboscadas y otras tácticas de verdadero terror psicológico empleadas por los vietnamitas, y que serían la raíz de la gran masa de adictos a las drogas en EUA hasta el día de hoy, se arriaba la bandera norteamericana, y un enorme número de helicópteros partía hacia los portaaviones situados en las costas indochinas, sin lugar para llevarlos a todos, muchas de las aeronaves fueron arrojadas al mar una vez desocupadas.

Lo de Vietnam es el inicio de una serie de fracasos de la política exterior norteamericana que lo definen como un "Imperio fallido" o incompleto, según lo define el economista británico Neil Ferguson como ya varias veces antes lo hemos citado aquí: la realidad es que EUA no ha vuelto a tener ninguna victoria en sus diversas empresas militares reales desde la Segunda Guerra Mundial. Hoy, Irak es la muestra clara de ello.

Expliquémoslo: el tratadista Karl Von Clausewitz nos dice que la victoria sólo es tal cuando la guerra conduce al logro de una finalidad política definida: en el caso de los norteamericanos, la Segunda Guerra Mundial les llevó a obtener una victoria clave, pues lograron convertirse en la primer potencia económica, militar y política del mundo, sujetar a Europa Occidental a sus intereses y reconvertir a Alemania y Japón de rivales en aliados; pero después, la Guerra de Corea terminó en empate y no pudo evitar que el norte de dicho país cayera bajo la influencia soviética y china, en el caso de Vietnam, los fines de la intervención nunca quedaron claros, salvo un temor al incremento de la influencia rusa-comunista en Asia, la derrota militar fue absoluta y la sorpresa llegaría a partir de la década de los noventa, cuando Vietnam normalizó relaciones diplomáticas con EUA y se convertía en socio comercial y aliado en la región: Ho-Chi-Mihn utilizó únicamente al Comunismo como pretexto ideológico para obtener apoyo para lograr su objetivo: la independencia de su país respecto de Francia y de Japón, tal parece que ni el líder político del Vietnam del Norte ni su mando militar entendieron nunca que se le había perdido a EUA en su tierra, pero se defendieron con todo ante la invasión.

Posteriormente, la intervención en Camboya, una extensión de Vietnam, tampoco rindió frutos, el derribo de Pol Pot y su sangriento régimen se debió a la intervención precisamente vietnamita y a las oscuras conveniencias del Rey camboyano Norodom Sihanouk que le entregó el poder al Khmer Rouge y luego se lo quitó, y quien tras abdicar, se retiró a Pyongyang en Corea del Norte, como huésped de honor de la familia Kim, de quien siempre fue amigo.

Y así han seguido intervenciones sin cuento y sin fruto: la invasión a una mínima isla del Caribe como Grenada, la guerra de Panamá, único caso exitoso en que se derribó a un antiguo aliado: el General Noriega y su mafioso régimen y el país centroamericano se dirigió a un camino ascendente de desarrollo tras la devolución del Canal de parte de Washington. En la Primera Guerra del Golfo, se logró cumplir con el mandato de la ONU de liberar a Kuwait, pero no se derribó a Saddam Hussein, y al debilitar su régimen con el embargo, se propició el lento fortalecimiento de Irán y las Monarquías del Golfo Pérsico. Vino después el caso de Yugoslavia, donde el gran ganador fue Alemania,

La segunda intervención en Irak no puede más que calificarse de desastre, un desastre del que EUA y en particular Obama no sabe cómo salir, en su disculpa, hay que señalar que el problema iraquí lo heredó de su predecesor: Bush Jr., quien desencadenó el caos al eliminar a Saddam Hussein, éste, como buen Asirio, había mantenido unido a Irak con la misma receta que sus lejanos antecesores como Sargón, Assurbanipal o Senaquerib y Nabucodonosor II (su ídolo histórico) habían empleado: la fuerza bruta y las componendas con los líderes tribales, además de un laicismo copiado de Turquía y Egipto con el que buscaba establecer un sistema incluyente y que no se decantaba por ninguna facción étnica, religiosa o ideológica; al perderse la dictadura del nativo de Tikrit y su hábil política, se perdió todo el equilibrio existente al interior de Mesopotamia, propiciando la intervención de Irán que resultó el mayor beneficiado con un Gobierno Chiíta en Bagdad, aunque esto ahondó las fisuras en el complejo país, entre los Chiítas Caldeos, los Sunnitas Babilonios y Asirios, los Cristianos Católicos Asirio-Caldeos y los Kurdos, dejando el caldo de cultivo para una guerra civil en ciernes que al fin ha estallado.

Retiradas las tropas norteamericanas de Irak, no hubo ningún freno al estallido del conflicto, agravado además por el "Juego de Tronos" oculto tras las "Primaveras Arabes": el intento de detener el crecimiento de Irán como potencia regional: Irak podía convertirse en un satélite persa, como lo ha sido desde el siglo VI a.C. y enlace directo con su aliado en Siria: Bashar el Assad, siguiendo la histórica y natural linea de expansión iránia seguida desde la Antigüedad. A los poderes árabes sunnitas emergentes eso no convenía, y de ahí tanto el apoyo a las rebeliones populares y el armado de milicias en Siria, con apoyo norteamericano.

Incluso, lo de Irak parece haberse originado en ello: el Ejército Islámico de Irak y el Levante, grupo armado asociado a Al-Qaeda, al parecer recibió entrenamiento, pertrechos y financiamiento norteamericano y de las Petromonarquías en Jordania, antes de iniciar su ofensiva hacia Bagdad, muy posiblemente esto busca ya sea la implantación de un régimen fanáticamente Sunnita en la antigua capital imperial del Islam que evite las ambiciones persas de tender un eje de regímenes Chiítas de Damasco a Teherán, que le permitan una proyección del poder persa hacia el oeste como en los tiempos de Ciro el Grande. De no lograr derrotar por completo al Gobierno dominado por los Chiítas de Irak, al menos parece que el objetivo será su partición en tres: el Kurdistán al norte, lo cual no es mucho del agrado de Turquía, que teme un empoderamiento de los Kurdos, en el centro, un Irak Sunnita y al sur, el Irak Chiíta que probablemente sea si no anexado, si convertido en un satélite total de Irán.

Como sea, la Administración Obama parece no saber qué hacer: si bien el origen del EIIL puede estar en la estrategia antipersa de Washington, tal parece que en una reacción de pánico ante sus avances que pueden también resultar peligrosos para los intereses de EUA, ha optado por evacuar a su personal diplomático y civil por un lado, mientras plantea enviar o asesores militares o una nueva fuerza de tropas para sostener al régimen de Bagdad a como de lugar, a pesar de la oposición interna que señala que sería un error volver a intervenir en el Medio Oriente y las dificultades financieras del país, que no ha obtenido nada, absolutamente nada tras la destrucción de Irak y la supuesta implantación de la Democracia. Por el contrario, pareciera que EUA bajo Obama ha reducido su papel a ser el matón que hace el trabajo sucio de la política planeada en las cortes de Riyad, Doha, Al Kuwait, Abu Dhabi y Dubai.


Ni concesiones petroleras, ni oleoductos o gasoductos, ni bases militares o un proceso de paz concluido y llevado a buen término entre Israel y sus vecinos, ni el fin del terrorismo islamista o la adopción real de la Democracia Representativa y los ideales de la Ilustración en el Mundo Musulmán, ni siquiera beneficios económicos que permitiesen a EUA salir de la crisis en la que entró en 2008 y el endeudamiento brutal que padece; solo caos, destrucción, muerte y un Estados Unidos que se encuentra enfrentado ante su vacío y su legado imperial e ideológico: los Imperios Británico, Español, Francés, Romano y hasta el Mongol fueron espacios de difusión de cultura, de construcción de grandes logros materiales e intelectuales y sentaron las bases para el surgimiento de nuevos países y potencias emergentes.

Estados Unidos es un imperio fallido; pudo acumular una fuerza y un poderío que ningún otro pudo lograr, ¿para qué lo ha utilizado? ¿cuál será su legado? ¿difundir una Democracia pensada para Europa y que sólo ha ocasionado genocidios, corrupción y destrucción moral? ¿un concepto de Libertad que se reduce al uso de penes, vaginas y anos? ¿Disneylandia? Como dijeran en su momento George Orwell y Oscar Wilde, EUA y sobre todo, su ascenso a la cima del mundo, fue un error, un error terrible.




12 de junio de 2014

BRASIL 2014... ¿EL PEOR MUNDIAL?


La Copa Mundial de Fútbol de la FIFA a celebrarse en las próximas horas sin duda pasará a la Historia como uno de los eventos deportivos más polémicos y que deberían obligar a un replanteamiento del negocio multibillonario, cruel y frío en el que los deportes, --ya muy lejos de los ideales utópicos de Pierre de Coubertain-- se han convertido y que incluso están teniendo un costo social muy alto; los Juegos Olímpicos de 2004 fueron un primer aviso al provocar la quiebra económica de un país débil como Grecia que luego sería la primera ficha del dominó en caer dentro de una Unión Europea fragmentada y con serias carencias y defectos de origen como lo refería en los posts anteriores y ante las que la población del continente ahora muestra su desacuerdo y hartazgo. Hoy, resulta que Brasil ya se encuentra ubicado como un gigante económico y es infinitamente más fuerte que Grecia, incluso, ha superado a Reino Unido en cuanto a su PIB, desbancándolo y convirtiéndose en la quinta economía del mundo.

Sin duda, Brasil puede solventar los gastos de organizar una tumultuaria visita papal y la Copa Confederaciones de la FIFA en 2013, el Mundial de Fútbol en 2014 y las Olimpiadas en Río de Janeiro en 2016 sin acabar quebrado como Grecia o con algunas deudas como Inglaterra tras 2012, sin embargo, la organización de esta copa mundial ha demostrado descarnadamente es la realidad social y los cambios también de mentalidad, de su población. Brasil podrá ser hoy por hoy uno de los países más ricos y más potentes del mundo, pero es igualmente un país que muestra muy claramente la desigualdad en el reparto de las riquezas que este mundo globalizado ha generado, algo que incluso en los países "desarrollados" se está dando; EUA, según estudios, demuestra tener en proporción un grado de desigualdad social similar al de Venezuela.

Brasil siempre ha sido un país de castas: Brancos (los descendientes de Portugueses y otros europeos, dado que el país se pobló en forma similar a EUA con inmigración atraída en el siglo XIX en una etapa de rápido crecimiento industrial y colonización de la Amazonia, incluso con su propia versión de los "pioneros": los bandeirantes) Pretos o personas de raza negra y Pardos: mestizos, mulatos e indígenas, estos últimos que si no fueron exterminados por los colonos, que se comportaron de manera similar a los británicos y estadounidenses en el norte del continente, sí fueron marginados o dejados en la Edad de Piedra ocultos en la espesa jungla; incluso, Brasil fue el último país en abolir la esclavitud de la raza negra en 1889, medida que le costó el trono al gran Pedro II, emperador del Brasil y uno de los mejores gobernantes que han existido a este lado del Atlántico y bajo cuyo mandato el gigante sudamericano estaba convirtiéndose en una potencia industrial, naval y militar, pero la medida no convenía a una aristocracia de ascendencia lusa que se beneficiaba del trabajo gratuito de los africanos desde la época colonial en las grandes plantaciones agrícolas y en las minas, con los que subsanaba la escasa mano de obra que podía generar la población nativa, además de que ésta desconocía casi por completo la agricultura o cualquier actividad económica que no fuese la caza o la recolección de frutos, siendo por tanto inútiles para el trabajo organizado.

Esa misma aristocracia que instauró la actual República Federal con el Mariscal Diodoro Da Fonseca al frente la ha mantenido con todo y entramado de partidos políticos para beneficiar sus intereses exclusivos y los de sus allegados en un fabuloso entramado de corrupción que ha permanecido hasta nuestros días, y un sistema de castas donde la clase política es la que se beneficia de dichas redes para mantenerse en la cúspide; por ello, de nada sirve para el grueso de la población brasileña que el país sea el mayor productor de materias primas del mundo y tenga a la vez un enorme PIB si vive sumergida en la miseria y la violencia de las favelas mientras los dueños de las plantaciones, minas e industrias viven en un lujo exorbitante.

A Brasil, y en particular a ese gobierno bicéfalo de Luiz Inácio "Lula" da Silva y Dilma Rousseff les ha salido mal el show de intentar presentar a un Brasil exitoso y potente, pues se muestra la realidad de los cinturones de miseria que crecen a la sombra de los ultramodernos edificios de Brasilia o de los grandes hoteles de Río o los rascacielos de Sao Paulo, mismos que como la Opera del Amazonas construida por Fitzgarraldo en Manaos, aparecen como sueños megalómanos de un país que siempre ha soñado con ser un imperio y cuya realidad circundante le recuerda no que no pueda serlo, pero sí que tiene un enorme lastre que lo arrastra hacia abajo y le impide llegar a la pretendida cumbre.

Lo más terrible es como han intentado "taparle el ojo al macho" como decimos en México, y han mostrado un Brasil tremendamente militarizado --Brasil, en un dato poco conocido, tiene las cuartas fuerzas armadas del mundo, y después de EUA, es el país con mayor gasto militar del continente-- y cuyo poderío de fuerzas de seguridad se ha desatado en contra del propio pueblo: no solo con los enfrentamientos durante las manifestaciones de las masas inconformes con el derroche y la corrupción para la celebración de la justa deportiva, sino con desalojos brutales de las barriadas, y además, aparece el siniestro fantasma de los "Escuadrones de la Muerte", bandas integradas por miembros de las élites que tienen como afición el salir periódicamente a reducir la población de niños de situación económica desfavorable y dar una imagen "limpia" y "primermundista" del gigante amazónico, lo que habla mucho de la pervivencia de la mentalidad de castas y del predominio del más fuerte y rico sobre el débil y pobre, en una sociedad enormemente materialista, de mentalidad hedonista y vanidosa como la brasileña, donde no es de extrañarse que el protestantismo y su conveniente moral pragmática y su religiosidad histriónica y hueca, se extienda en detrimento del catolicismo heredado de Portugal, mismo que resulta cada vez más incómodo --a menos de que se vista de ropajes francisquistas y su discurso populista-- para quienes se pasean en tanga por Copacabana y regentean una enorme industria, lucrativa o gratuita, de explotación sexual.

La ineficiencia y la corrupción se han mostrado sin ambages, y a unas cuantas horas de que inicie el torneo muchos estadios siguen en obras, los servicios públicos ya están colapsados o las inconformidades de los trabajadores y el pueblo en general crecen. La danza de millones que se han perdido y elevado los costos del evento irrita aún más a la gente que ve cómo todo ello va a hinchar los bolsillos de los partidos y aristócratas.

¿Veremos el peor Mundial de la Historia?

El Mundial de Brasil sin duda no solo hace caer la máscara del en realidad más débil de los BRIC, sino también del Fútbol como institución global: la FIFA, queda más claro que nunca, es la entidad más corrupta y a la vez, más poderosa del mundo --hay países que han modificado sus leyes para coincidir con el organismo de los empresarios futboleros--, vendiendo un producto, como decía el por cierto brasileño y traficante de armas Joao Havelange, a quien se debe en mucho la conversión de la organización deportiva en un ente mafioso y ladrón, que está cada vez más devaluado en muchos aspectos.

Resulta curioso que Nike saque un comercial o cortometraje El Juego Final, donde varias de las estrellas del soccer actual, capitaneadas por el ya retirado Ronaldo --quien va que vuela para seguir los pasos de Michel Platiní y pasar a ser de un crack a delincuente mundial de cuello blanco-- salen a defender el juego de la aparición de jugadores clonados y de juego calculado matemáticamente creados por un villano con aires de Christopher Walken, cuando, en realidad, quienes están matando al juego son esas mismas estrellas, son empresas como la Nike y directivos ambiciosos como el propio Ronaldo (por otro lado, en el cortometraje se muestra a las favelas de Río de Janeiro como un entorno positivo y divertido donde los niños desarrollan el juego espectacular y no como un lugar donde la vida es infernal y peligrosa), basta ver que en el anuncio aparece Neymar Jr. quien es presentado como un gran jugador, cuando en realidad poco ha dejado ver más allá de una operación financiera infladísima en la que se benefició su padre y el promotor Edson Arantes Do Nascimento "Pelé", considerado el mejor futbolista de la Historia y ahora parte del gran negocio, pero cuyas supuestas grandes aptitudes han quedado en veremos, salvo el echarse clavados para fingir que sufre faltas.



Grandes estrellas, como Radamel Falcao o Frank Ribery han sufrido lesiones antes del inicio del campeonato, y esto muestra que el Mundial de Fútbol ya no es prioritario para los grandes jugadores como lo fue hasta, probablemente, la Copa jugada en Francia 1998; ahora lo importante son los campeonatos de clubes, y en especial la Champions League jugada en Europa, los salarios millonarios, los bonos y primas por los triunfos que pagan los grandes clubes donde los capitales islámicos, rusos y chinos fluyen alimentando al "Juego del Hombre"no se siente amor por la camiseta ni patriotismo por defender los colores nacionales en la cancha, como incluso los argentinos mismos lo han criticado respecto de Messi y de la selección argentina de fútbol, de la actitud que muestran al momento de cantar el himno nacional y compararlo con la actitud de los representativos nacionales en otros deportes, como el hockey sobre pasto femenil y el rugby.


Los propios países europeos compiten, como el caso de Francia, Bélgica y cada vez más Alemania, con equipos de mercenarios: naturalizados, inmigrantes, que ni de lejos representan al pueblo ni a la esencia de esos países, el lucir la camiseta y representar a "x" o "y" país se convierte en asunto de dinero y de mero trámite administrativo, como desde el Mundial del 2010 lo ha denunciado el ghanés Jerome Boateng respecto de su hermano Kevin-Prince, quien se naturalizó alemán y compite representando al equipo teutón, mismo que cada vez parece más un equipo del Medio Oriente con figuras como Özil o Khedirá.

En México, ¿qué podemos decir? Nuestro fútbol está pasando por las horas más bajas, pasto del duopolio televisivo y las ambiciones mediáticas de Carlos Slim, de los patrocinadores que han convertido a los uniformes de muchos clubes en grotescos anuncios ambulantes, con reclamos publicitarios hasta en las nalgas y los pies, jugadores sobrevaluados con escaso fogueo internacional, entrenadores mediocres, directivos locos como Jorge Vergara y mínima disciplina, es muy probable que la selección nacional, el Tri, repita el mismo desastre que en la participación del Mundial de Argentina en 1978, donde llegó un equipo lleno de conflictos y poco conjuntado.

Por todo esto, ante el negro panorama político derivado del campeonato y el pésimo panorama deportivo, es muy probable que estemos ante un Mundial malo, malísimo, pero que ojalá obligue a replantear el modo en que el Fútbol y en general el deporte profesional se ha estado llevando y convertido en un negocio brutal y poco claro, en el que se dan malas consecuencias para los países organizadores, para los jugadores y finalmente, para el juego mismo.

3 de junio de 2014

LA ABDICACION DE JUAN CARLOS I Y LA CRISIS EUROPEA


Lo dicho: vivimos tiempos interesantes. El día de hoy, sin que nadie se lo esperara, se anunció la abdicación del Rey de España Juan Carlos I de Borbón. El hecho ha cimbrado como un verdadero terremoto a la ya de por sí convulsa Madre Patria, en lo que parece ser el punto culminante de una severa crisis política y económica que recuerda mucho a lo ocurrido en los años treinta, cuando el sistema de la Restauración Borbónica colapsó y llevó a la Segunda República que fue derivando en un régimen cada vez más dominado por facciones Comunistas o Anarquistas y que llegó a ser terriblemente caótico, para el que sólo hubo como solución la Guerra Civil y la posterior Dictadura del Generalísimo Franco.

Tras este régimen hubo de nuevo una restauración de los Borbón en el trono de San Fernando, planteada por el Caudillo español desde 1969 en que Juan Carlos, titulado Príncipe de España, era nombrado sucesor al frente del Estado; muchos cuestionarían esa decisión: Franco bien pudo optar por un proyecto republicano hasta cierto punto, --después de todo, su alzamiento se hizo a nombre de las instituciones y el orden de la República Española trastornado por las ambiciones del Frente Popular y los intereses rusos detrás de ellos-- o bien pudo haber optado por la restauración de la Monarquía a favor de la rama Carlista de la Casa de Borbón con la que incluso, él había emparentado; no lo hizo así, sino que eligió como sucesor al hijo de su enemigo político declarado: el Conde de Barcelona Don Juan de Borbón; años más tarde, el asesinato del Almirante Carrero Blanco eliminaba cualquier posibilidad de instaurar un gobierno no monárquico posterior a la muerte del militar gallego.

Quizá el mayor error de Franco fue haber instaurado un régimen tremendamente ligado a su personalidad y no haber construido un sistema de instituciones permanentes que le hubiesen sucedido; por el contrario, Juan Carlos I repetiría el error: verdadero arquitecto de la "Trancisión Democrática" en los años posteriores a la muerte del Caudillo e impulsor de la Constitución de 1978, se ha dicho que el régimen así construido no fue ni una Monarquía ni una Democracia, sino el "Juancarlismo", mismo que fue demolido por él mismo y su familia, algo que no es extraño entre los Borbón: al igual que sus parientes franceses en 1789, la corrupción de la familia le hizo perder el favor del pueblo, al igual que en 1808 las desavenencias entre Carlos IV y el príncipe Fernando y la corrupción y venalidad de su Jefe de Gobierno: Manuel Godoy, las hoy divisiones entre los hijos del soberano y las corruptelas de los dos grandes partidos que crecieron bajo su égida: el PSOE y el PP, están llevando al sistema a un punto de colapso que está siendo aprovechado por los radicales de la Extrema Izquierda, como Izquierda Unida y ahora "Podemos", para presionar al sistema y buscar la proclamación de una Tercera República, que creo, sería una pesadilla violenta como lo fue en las dos veces anteriores.

España, junto con Inglaterra conforman a las dos grandes monarquías europeas que quedan: en el caso de Bélgica, la reciente abdicación de Alberto II también fue producto de una crisis política que el monarca destrabó, provocada por los regionalismos Valón y Flamenco; la abdicación, por su parte, de Beatriz de Holanda, obedeció a una práctica ya seguida por sus antecesoras como vía de renovar el poder sin llegar a la senilidad; como sea, ni Holanda ni Bélgica tienen el peso específico dentro de Europa que tienen la Gran Bretaña o España, ni siquiera lo tienen las monarquías escandinavas, cuyos países se mantienen en una especie de aislamiento respecto al continente y a las políticas o decisiones tomadas en Bruselas --en el caso de Noruega, el país no es miembro de la Unión Europea, y Dinamarca y Suecia aunque miembros del bloque se mantienen fuera del Euro-- lo cual no ocurre en el caso británico o ibérico, quienes también tienen peso dentro de la alianza militar occidental: la OTAN, incluso por razones históricas, ambos países se encuentran por encima del resto: España fue la primer superpotencia de la Historia y la primera gran potencia occidental, extendiendo su hegemonía de 1492 hasta mediados del siglo XVII y aún así se mantuvo como competidora por la cúspide hasta 1808 y la invasión napoleónica, acontecimiento que señaló tanto su decadencia definitiva como el inicio de las convulsiones que llegan hasta hoy, mientras que la gran Bretaña se convirtió en la potencia hegemónica durante todo el siglo XIX y la primera mitad del XX, hasta que, vapuleada severamente por las dos guerras mundiales, hubo de ceder su sitial a su antigua colonia EUA.

España necesita la monarquía como garantía de unidad nacional: formada por la unión de las distintas pequeñas monarquías medievales que resultaron de la destrucción del reino de los Visigodos  por el Islam, su constitución fue una especie de federación de esos reinos autónomos en torno a la figura del Rey, como sucedió desde los Reyes Católicos y más con Carlos I (V de Alemania), su conformación como un Estado centralizado, en torno al monarca, igualmente, se dio por los Borbón y más tras los Decretos de Nueva Planta de Felipe V y Fernando VI, quienes trataron de convertir a España en un clon de su natal Francia, sembrando en mucho el germen de los regionalismos actuales que, sin el Rey como elemento unificador, pueden hacer saltar en pedazos todo el edificio.

De hecho, los intentos republicanos españoles fracasaron al faltar el poder moderador del Rey y no haber un ejercicio de arbitraje entre las fuerzas políticas, lo cual había garantizado antes el éxito del sistema de la Restauración vigente entre 1874 y 1931: tener un Jefe de Estado electo, surgido de entre los partidos políticos sirvió de acicate a los extremismos y a las diferencias radicales entre estos, generando o ahondando las divisiones sociales. Por ello, y ante la falta de la creación de grupos políticos conservadores fuertes --dado que el Partido Popular es más una fuerza liberal que conservadora, y la Falange Española está reducida a una expresión muy marginal, lo mismo que el Carlismo, ambos neutralizados por el propio Franco, quien así buscó la benevolencia de los Aliados tras la derrota de Hitler y Mussolini, quienes habían sido sus apoyos durante la Guerra Civil-- se tiene el ambiente perfecto para que la Izquierda radical que tras las elecciones europeas aparece como una fuerza repentinamente poderosa, no dude en desestabilizar y derribar al naciente reinado de Felipe VI.

Juan Carlos I cometió diversos errores: el principal, haber dudado al principio tras la muerte de Francisco Franco, y haber desmantelado todo el andamiaje creado por el Caudillo que había asegurado la estabilidad del país desde el fin de la Guerra Civil, por el contrario, buscando congraciarse con EUA y el resto de Europa y legitimar su propia corona, emanada de la Dictadura y que por tanto, podía ser tildada de hechura del Franquismo, apostó por la adopción de un sistema democrático de partidos y se embarcó en el proyecto de la Unión Europea que al final terminó por ser una pesadilla para el país y para los españoles promedio, que han caído víctimas de la crisis económica perdiendo empleos, ingresos, nivel de vida y hasta la esperanza. En el camino, hizo que España traicionara su identidad, sus ideales como Nación católica y como generadora de una de las culturas más vibrantes del Viejo Continente para subirse al Progresismo más materialista y hedonista, libertino y homicida y a la cultura más chatarra producida por la Globalización.

Juan Carlos siempre buscó ganarse una legitimidad de la que siempre dudó por considerar que la figura de Franco, de quien había derivado su corona, no era aceptable para los cánones democráticos: por ello buscó ser un personaje popular, y no es de extrañarse que incluso aquel intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 aparezca, tras revisar las evidencias históricas, como una hechura del propio monarca para aparecer, ante españoles y extranjeros, como un adalid de la Democracia y un defensor del orden constitucional que él mismo había instaurado tres años antes. Así, Juan Carlos I a quien quizá la Historia en el futuro asigne el mote de el Ambiguo, sustentó su reinado en su aceptación popular, en aparecer como un monarca liberal que aceptaba todo aquello que en apariencia significaba romper con Franco y con las ataduras nacional católicas para una generación ávida de los placeres y lujos que gozaban norteamericanos o alemanes; sin importar que esto llevaría a la radicalización y al cuestionamiento del origen de su trono, cosa que había intentado evitar, aceptó y hasta demonizó a la figura de Franco y su régimen en el cine, los libros y la TV, buscando quedar bien con los países Hispanoamericanos se tragó entera la "Leyenda Negra" y la difundió entre los Españoles que ahora viven pidiendo perdón por un glorioso pasado al que se les ha enseñado a denostar y odiar.

Pero Juan Carlos, un Rey Borbón que en las ironías de la Historia quiso aparecer como el primer demócrata de su país, cuando su apellido es en realidad sinónimo del Absolutismo Monárquico representado por su antepasado Luis XIV el Rey Sol, olvidó que las masas son traicioneras y que deben ser siempre complacidas para obtener su favor; esas masas no le han perdonado que en medio de un punto álgido de la crisis económica él se marchara a Africa a un safari a cazar elefantes en compañía de su amante, ni le han perdonado la corrupción de su yerno Iñaki Urdangarín y los negocios sucios de su hija la Infanta Cristina. El mismo, que no pudo poner orden en su casa, probablemente será la causa de la monarquía hispana... ¿y después? otra vez el diluvio.

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Felipe VI: Dudas y esperanzas


En cuanto al heredero, pronto a ser entronizado como Felipe VI, existen muchas dudas: retratado como un sibarita sin oficio ni beneficio, dominado por una mujer ambiciosa como Letizia Ortiz Rocasolano, venida de una familia de raigambre antimonárquica, y que vería en su coronación como reina consorte de España la culminación de sus sueños de ascenso social, tiene sin embargo un currículum de estudios que le hacen ver como el príncipe mejor preparado para ejercer el mandato de Jefe de Estado de una Nación europea; al contrario del Príncipe Carlos de Gales que constantemente exhibe frivolidad y una enorme ignorancia sobre el difícil entorno que tiene Inglaterra, Felipe se ha caracterizado por su prudencia y mesura en los actos públicos y en sus declaraciones.

Creo que debemos darle el beneficio de la duda; quien quite y nos sorprenda y resulte ser alguien capaz de tomar las riendas del Estado y sujetarlas con firmeza para evitar su disgregación. No sería la primera vez que alguien en apariencia débil resulta ser todo lo contrario; ya desde la época clásica ocurrió esto con el mismo Julio César que en su juventud era considerado un libertino y hasta afeminado, o con el Emperador Claudio I, quien de ser el tartamudo apocado de la casa imperial terminó hasta divinizado por sus logros de gobierno... y eso que también estuvo casado con mujeres problemáticas como Messalina y Agripina.

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¿Está en ciernes una gran crisis europea?

Imaginemos el siguiente escenario: Tras la jura del Rey Felipe VI, los grupos radicales de Izquierda, los Indignados y demás dirigen una huelga general, manifestaciones y motines en contra de la Monarquía, provocando su derribo, aprovechando esto, los nacionalistas catalanes y vascos proclaman la independencia mientras se dan verdaderas escenas de una nueva Guerra Civil entre Republicanos y Monárquicos, al final, toma el poder un grupo que establece un régimen similar al Chavista en Madrid, entre tanto, llega septiembre y en el referéndum celebrado al efecto, Escocia vota también por separarse del Reino Unido.

Estos ejemplos son aprovechados por otras regiones como la Lombardía y Venecia en Italia y se da un rediseño de las fronteras europeas mientras se dan violentos enfrentamientos entre facciones por todo el continente, la salida de las regiones separatistas de países comunitarios provocan el quiebre de la Unión Europea y de la OTAN, y los nuevos países son financiados por capitales rusos, chinos, emiratíes, qataríes y sauditas; incluso, Escocia firma un acuerdo con Moscú para el establecimiento de bases de reaprovisionamiento naval en su territorio. La pérdida de Escocia, por su parte, lleva a la caída de la monarquía británica y su sustitución por una República conservadora liderada por el UKIP, mientras en Francia, el Frente Nacional toma el poder y llama a elaborar una nueva constitución para una Sexta República.

La OTAN se derrumba, lo mismo que la Unión Europea. Los grupos radicales y separatistas han recibido apoyo de Rusia y otras potencias emergentes y Estados Unidos ha perdido a sus aliados más importantes, mientras la economía global ha sido golpeada por la desaparición del Euro y el fortalecimiento repentino del Yuan chino y el Rublo ruso.

Espero no estar siendo profeta de lo que veremos en los próximos meses...