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27 de noviembre de 2015

VISTO EN CINE Y TV

Distrayéndonos momentáneamente de las noticias respecto a la escalada de tensión que nos puede llevar a una nueva Gran Guerra, repasemos aquí de lo último que he visto en el cine y la TV:

1.- 007 SPECTRE:


OJO: SPOILERS:

Mucho mejor que la insulsa Quantum of Solace y la sobrevalorada pero torpe y totalmente contraria al personaje de Skyfall, Spectre recupera mucho del espíritu original del personaje de James Bond y del estilo de sus películas, incluso Craig parece más metido en el papel que antes y hasta se permite algunos chispazos del humor irónico del agente del MI6 al estilo de Connery o de Moore; la cinta, así, es una entretenida aventura más que una exploración a los vericuetos de los traumas existenciales de Bond.

Sin embargo, me confirma que el personaje ya está rebasado y lo mejor sería concluir la saga fílmica sobre la creación de las novelas de folletín de Ian Flemming, antes de que se vuelva, por su extensión, similar a lo hecho por el cine chino en torno al héroe popular, precursor de la Revolución Wong Fei Hung, o replantearlas y ambientarlas en los años 50 o 60: Spectre es un collage de escenas e ideas tomadas de películas anteriores de Bond: la pelea con el luchador Batista en el tren parece copiada de la pelea entre el Bond de Roger Moore y el famoso "Jaws" interpretado por Richard Kiel en La Espía que me Amó, mientras que el viaje a la clínica austriaca en las montañas en la que trabaja la hija de Mr. White es un eco de Al Servicio Secreto de su Majestad, en pocas palabras, la película no es más que un reciclaje de lo ya visto antes.

Como otro punto negativo, me parece que el hacer que Ernst Stavro Blofeld (muy bien encarnado por el genial actor austriaco Christoph Waltz) sea hermanastro de Bond, hijo de quien fue su tutor y amigo de sus padres después del fallecimiento de éstos en un accidente de alpinismo es otro cliché ya visto en muchas otras historias: Peter Parker y Harry Osborn, Loki y Thor, etc., el argumento de los amigos o hermanos que terminan odiándose es algo ya demasiado visto y que demerita en mucho al argumento del 007; era mucho más creíble el Blofeld original, que no era sino un capo mafioso tremendamente poderoso que si le tenía especial inquina a Bond no era por una cuestión personal y odios de la infancia, sino porque el detective del Servicio Secreto británico resultaba demasiado efectivo echando a perder sus planes.

La marca Bond vende, lo mismo que Star Wars o Star Trek, ¿pero por cuánto tiempo más? ¿Cuánto falta para que nos llegue a aburrir?

2.- Gotham:


Ya he hablado antes acerca de Arrow como una de las mejores adaptaciones del cómic a otro medio, y ahora toca hablar de Gotham, que a mi parecer, es una obra maestra, una de las mejores series de TV de los últimos años; sí, ya también comenté que los medios se han sobrepoblado del cómic de superhéroes, pero reconozcámoslo: ante la crisis de creatividad de guionistas, parece que son las historietas el último baluarte de la imaginación, además de que "el octavo arte" ha llegado a una madurez extraordinaria que le permite tratar muchos temas que antes eran vistos como "serios" y que no se consideraban dignos de ser tratados en historias contadas a base de "dibujitos".

Gotham se centra en los acontecimientos inmediatamente posteriores al asesinato de los millonarios Thomas y Martha Wayne, padres de Bruce Wayne, el futuro Batman, en la ciudad de Gotham, o conocida en español como "Ciudad Gótica", teniendo como protagonista al joven James Gordon, futuro comisionado de la policía de la metrópoli ficticia, que al tiempo de los hechos tratados en la trama es un novel detective de homicidios interpretado, en forma excelente, por el actor Benjamin McKenzie. De su mano, contemplamos el origen de otros personajes que serán posteriormente el azote de la ciudad y combatidos por el murciélago, como Oswald Cobblepot, el Pingüino, extraordinariamente encarnado por Robin John Taylor, la ladrona adolescente Selyna Kile, Gatúbela, interpretada por Camren Bicondova, joven actriz que parece una versión adolescente de Michelle Pfeiffer, quien interpretara el papel para Tim Burton en los 90, o Edward Nygma, el futuro Acertijo, retratado como un joven perito forense dotado de una gran inteligencia pero también con rasgos de trastorno obsesivo compulsivo y neurosis.

La atmósfera lograda en la serie es una adaptación extraordinaria de la que se respira en el cómic de Batman, oscura, fría y a la vez sofocante: Gordon es un idealista y a la vez un hombre de acción, cuenta con convicciones firmes y valiente, que desea rescatar a su ciudad de las manos del crimen organizado, que precipita a la urbe hacia un precipicio de caos, anarquía y sobre todo, demencia. El clima general de la obra es pesimista, como todas las historias de Batman, pues se sabe que no habrá esperanza, que la lucha se eternizará y nunca se ganará: la lucha de Gordon es una prefiguración de la que tendrá el vigilante millonario: está condenada a la derrota, pero jamás se rendirá ante el triste panorama.

Cuando un mexicano la ve, resulta extrañamente familiar: la corrupción de las autoridades que brindan protección y están coludidas con los capos, como Boss Maroni y Carmine Falcone, cuya guerra por el control de la ciudad precipita el ascenso de los locos, es muy similar a lo que sabemos por las noticias que ocurre en nuestro país con los carteles del narco, y resulta curioso, pero en EUA, esta serie, pese a la ambientación y al gran trabajo del elenco, --no podemos olvidar a Jayda Pinkett Smith, en el papel de la mentora y después enemiga de Cobblepot "Fish" Mooney o a Sean Pertwee como el mayordomo Alfred, retratado como la figura paterna de Bruce Wayne, un frío ex miembro de las fuerzas especiales británicas y que conscientemente conduce la ira y el rencor de un joven Wayne que sutilmente se encamina también hacia la insanía que lo llevará a convertirse en el Murciélago, algo que es muy bien representado por el joven David Mazouz-- no ha tenido el éxito esperado ¿porqué? quizá por ese pesimismo del que hablaba y que resulta ser crudamente real.

3.- Flash:



Esta serie tiene un nivel de producción altísimo y resulta ser, hasta ahora, una mejor adaptación del cómic a los medios electrónicos todavía que Arrow, los efectos especiales son impactantes y el elenco es muy bueno (encabezado por la revelación de Grant Justin y el talentosísimo Jesse L. Martin); tras verla, cualquier adaptación cinematográfica del personaje que se haga posteriormente se verá chica o incompleta.

Las líneas argumentales, el panteón de villanos y la propia historia del héroe hyan sido llevadas a la pantalla chica con precisión milimétrica casi; todo fan de los cómics debe verla y se sentirá bastante satisfecho con lo que aparece en la pantalla.

Pues he aquí mi opinión sobre estas producciones. En el próximo post seguiré con la crónica de los acontecimientos actuales, que están realmente candentes... ¿perderá Turquía el apoyo de la OTAN?




25 de noviembre de 2015

TURQUIA VS. RUSIA: TAMBORES DE GUERRA


Como si fuera poco en esta escalada de violencia que se vive a nivel mundial, el día de ayer Turquía derribó a un caza-bombardero SU-24 de la fuerza aérea rusa alegando que el mismo se encontraba violando el espacio aéreo de la república otomana, lo peor fue que, contraviniendo los protocolos de los Convenios de Ginebra sobre el Derecho internacional Humanitario Bélico, uno de los dos tripulantes de la aeronave fue ultimado a tiros por fuerzas situadas desde tierra al haberse eyectado y estar descendiendo en paracaídas. Poco después, un helicóptero militar ruso en misión de rescate de los pilotos fue derribado por un mortero estadounidense usado por la oposición siria y uno de los tripulantes asesinado por éstos.

Evidentemente, esto nos coloca al borde de una situación que puede desencadenar, ahora sí, lo que no pasó en la Guerra Fría: un conflicto entre Rusia y sus aliados contra la Alianza Atlántica: hay que recordar que Turquía es miembro de la OTAN, y que si sufre algún tipo de agresión por una potencia externa a la alianza, los demás países miembros del Tratado del Atlántico Norte están obligados a acudir en su apoyo. Esto parece, sin duda, un macabro cálculo del astuto Reccep Tayyip Erdogán, quien ha metido así a Putin en un aprieto, pues éste se encuentra en la lucha contra el Estado Islámico (ISIS) al que el régimen de Ankara ha apoyado; siendo hasta ahora la su´puesta intervención de los turcos contra el movimiento terrorista una fachada para, en realidad, atacar a los Kurdos, pues sabe que éstos, que se han convertido en la principal fuerza contraria a las tropas de Abu Bakr II en Siria pueden resultar fortalecidos en su movimiento secesionista respecto de la propia Turquía, donde, en su parte sur, junto con el norte de Irak, se encuentra la mayor parte del territorio de lo que sería el Kurdistán como Estado independiente. 

Por otro lado, Turcos y Rusos traen detrás de sí una larga Historia no solo de rivalidad, sino de verdadero odio que se remonta a la época de los Zares, aún antes de las reformas de Pedro I el Grande: tras la caída de Constantinopla y destrucción del Imperio Romano de Oriente, Rusia pretendió tomar la estafeta de los últimos césares de la dinastía Paleólogo y convertirse en el nuevo centro de la Cristiandad Oriental, y cómo no: se fijó como objetivo la captura de Estambul, la ahora capital del Califato Otomano y reconstituirla como Constantinopla, la Nueva Roma, claro que en esto no solamente influía un objetivo de cariz religioso, también cuestiones mucho más pragmáticas, pues los Turcos apoyaban a los Tártaros de Crimea y otras partes del sur ruso y de la hoy Ucrania (que precisamente por eso se llama así: Ukraína en ruso significa "tierra fronteriza") y obtenían de sus constantes razzias sobre territorio eslavo tanto esclavos para las galeras, niños para reclutarlos al Cuerpo de Jenízaros y mujeres de exóticas bellezas rubias y pelirrojas para los harenes de Califas y nobles.

Con el posterior engrandecimiento de Rusia con los Romanov, además, empezó a pesar otro factor de interés: la necesidad de una salida al Mediterráneo. Mohamhed II no solamente convirtió a Constantinopla en Estambul y la hizo capital del mundo musulmán por simbología de triunfo sobre el Cristianismo y reclamar la herencia romana para el Islam, sino por el mismo factor estratégico que había llevado al emperador Constantino I el Grande a reconvertir a la colonia griega de Bizancio en la nueva sede de los césares: su dominio sobre los estrechos de los Dardanelos y el Bósforo que permite el paso entre el Mar Negro y el Mediterráneo, lo mismo que había llevado a los Griegos Micénicos a asediar Troya en el 1200 a.C. La "liberación de Constantinopla" se convirtió en un objetivo estratégico a largo plazo a alcanzar por Rusia; con la paulatina decadencia del Califato Otomano, en mucho brilló la esperanza de que el mismo sería alcanzado: Si el Zar era heredero auténtico de los emperadores romanos, qué mejor sería que un Zar llegase a la antyigua ciudad de Cosntantino y restaurase en ella el trono imperial: la romanidad de Rusia sería algo indiscutible, a la par que se lograría que Rusia, con acceso a aguas más cálidas, podría transformarse en una verdadera potencia naval.

Rusia de esta manera desde el siglo XVIII apoyó al Imperio Persa Qajar que continuaba con la política antiturca y chiíta de los Safávidas y durante el siglo XIX los gobiernos de Alejandro I, Nicolás I y Alejandro II apoyaron a Griegos y Eslavos de los Balcanes que buscaban su independencia del imperio islámico, que se había convertido en el hombre enfermo de Europa y al que las potencias europeas le arrebataban territorios, sobre todo en Africa, donde Francia se había apoderado de Argelia y Túnez, y repartido Marruecos con España, mientras Egipto, tras el fulgurante reinado de Mohamhed Alí que lideró la independencia política (que no religiosa) del país faraónico respecto del Califato y con la ayuda de los arqueólogos europeos estimulaba el nacionalismo egipcio basado en su glorioso pasado, entraba bajo la protección de Gran Bretaña.

Rusia tenía todo para aniquilar a un Imperio Musulmán Turco en franca decadencia pese a los esfuerzos de sus últimos grandes califas como Selim III y Mahmoud II que implementaron un proceso de reformas y modernización llamado Tazimat, sin embargo, entonces como ahora a las potencias occidentales no les convenía una victoria rusa en el Levante; si Moscú destruía a los Otomanos y tomaba Estambul, se convertiría en la potencia dominante sin cuestión de Europa, controlando el Mediterráneo, además de que el Zar probablemente se ; así que, con el pretexto de proteger a los Cristianos Católicos Maronitas libaneses, Francia liderada por Napoleón III e Inglaterra, con la poderosa reina Victoria y el Piamonte, que de esa manera buscaba ganar apoyo para la causa de la unidad italiana se coaligaron alrededor del Califa Abdul Mejid I en contra de Rusia.

Y es que a las potencias occidentales no les convenía la desaparición de golpe del Califato Otomano: era un gran acreedor, la supresión de los Jenízaros y las reformas militares de Mahmoud II para crear un ejército de corte occidental en vez de unas fuerzas que poco habían cambiado desde las Cruzadas en armamento y tácticas les había llevado a los musulmanes a depender de los europeos en compra de armas y tecnología, además de la contratación de oficiales y hasta generales prusianos, ingleses y franceses para entrenar y hasta dirigir las tropas en el campo, además de ingenieros navalñes y civiles para la construcción de barcos modernos de vapor y el ferrocarril. La Guerra de Crimea, pese a haber sido un verdadero show de ineptitudes y ridiculeces, como la Carga de la Brigada Ligera, mitificada como acto heróico y en realidad un bochornoso episodio de insubordinación de su comandante: Lord Raglan, terminó con la derrota zarista pese a la heroica defensa de Sebastopol, lo que significó que el Imperio Otomano ganaba años de vida, pero entubado al respirador artificial que le daban las potencias occidentales. Rusia no cedió en sus intereses e intervino nuevamente en los Balcanes garantizando las independencias de Serbia y de Bulgaria, y durante la Primera Guerra Mundial y en medio de la Revolución Bolchevique, defendió a los armenios, mismos que fueron incluidos en la URSS.

Tras la caída del Califato, la República turca se alineó finalmente con Occidente y fue incluida dentro de la OTAN pese a ser, dentro de la Alianza, el "negrito en el arroz" por sus constantes provocaciones a Grecia, otro país miembro, culminando con su intervención en Chipre en apoyo de la población musulmana contra la helénica. Aún así, y más que por las pretensiones europeístas de Turquía, este país se ha mantenido incluido en la Alianza por su conveniente cercanía geográfica a Rusia, aunque es claro que los demás países miembros lo ven con incomodidad, sin embargo, intereses son intereses y la situación actual tiene grandes paralelismos con lo ocurrido en Crimea hace casi 160 años: las potencias occidentales se tienen que plegar a apoyar a los turcos cuando el objetivo de la disparatada y peligrosa alianza con el islamismo radical se origina en la intención de frenar los renacimientos ruso y persa, favoreciendo a las monarquías árabes y a la propia Ankara en la formación de un cinturón de contención en contra de eslavos e iránios... el problema es que al parecer ese cinturón de contención se constituirá como una nueva monarquía imperial musulmana que ha demostrado, será totalmente hostil contra Europa y América y no será débil como el Califato Otomano en su etapa terminal, al contrario, se asemeja más a éste en su etapa inicial, en el siglo XV.

Rusia se apresta a colocar defensas antiaéreas y acompañar a sus operaciones de bombardeo contra el ISIS con escoltas de aviones caza, esto nos plantea un escenario que puede resultar apocalíptico, como el Diario británico The Telegraph lo publicó a modo profético en septiembre pasado, cuando alguien cometa una estupidez, más cuando todos dicen combatir al ISIS y sin embargo, sólo Rusia hace algo realmente dirigido a acabar con este movimiento islamista, mientras que parece que el Gobierno de Obama se quita la careta y ya no disimula el apoyarlo y protegerlo, incluso sancionando al gigante eslavo.

Occidente ha perdido la brújula, sus líderes obedecen a los intereses del Islam Sunnita más radical, ayer, el Presidente Peña Nieto recibió al Emir de Qatar con todos los honores, ¿A qué vino? ¿A pedir libre paso para los militantes islamistas que financia por las fronteras mexicanas a cambio de sacarnos de la lista de objetivos? La guerra nos alcanzará tarde o temprano, habremos de escoger un bando o una postura, y esperemos, que de la elección, no nos arrepintamos después.


18 de noviembre de 2015

SOBRE LA GUERRA

G

La Polemología, o estudio de la Guerra es una de las ramas de la Ciencia Política más despreciada en los últimos años, sobre todo, desde los años sesenta y su pacifismo simbolizado en aquella (nefasta) pareja de John Lennon y Yoko Ono, y el fracaso rutilante de EUA en Vietnam con gravísimas secuelas no solo para los soldados que ahí pelearon en lo individual, sino en lo social. La Iglesia Católica, tras el Concilio Vaticano II, por su parte, adoptó una postura igualmente irenista, con el diálogo ecuménico con otras confesiones y empezando a pedir perdón por aquellas confrontaciones de la Cristiandad con otros credos: las Cruzadas, la lucha contra el Imperio Otomano o la Conquista de América y su posterior evangelización por España.

Víctor Davis Hanson sabe de todo este contexto y escribe un libro, más bien una compilación de ensayos que es bastante esclarecedora en el momento actual; --cuya portada y título aparece al inicio de esta entrada-- el autor es profesor de estudios clásicos en universidades de EUA y academias militares y ha conocido el desdén con el que los asuntos bélicos son tratados en los terrenos académicos, mientras que se ha instalado en la mente de las personas y sociedades la idea de que todo tiene una solución pacífica y que toda forma de violencia --aún la defensiva-- resulta reprobable; para colmo, la figura del líder nacionalista hindú Mohandas Karamchand Mahatma Gandhi, y su estrategia de resistencia pacífica y desobediencia civil, le llevó a una especie de canonización secular a pesar de que no se trataba tanto de una idea basada en sus deseos de amor y hermandad por la humanidad, sino de astucia política, lo que queda más claro cuando revisamos el carácter y el comportamiento, poco moral, y congruente, del abogado graduado en Oxford.

Hanson nos lleva a ver la concepción de la guerra que se tenía en la Antigüedad, y en específico, en la Civilización Grecorromana: pese a tener a un dios de la guerra como violencia en sí: Ares/Marte, y a una diosa de la guerra como estrategia y arte: Atenea/Minerva, los clásicos no consideraban a la guerra como algo apetecible --a diferencia de un pueblo más primitivo como los Mexica, que veían en la guerra a la máxima expresión de la vida humana y del Estado, teniendo como dios tutelar a Huitzilopochtli, quien fue comparado precisamente con el iracundo olímpico por los cronistas hispanos, y lo vieron así hasta que la acción combinada de los Españoles de Cortés y los indómitos Tlaxcaltecas les hicieron conocer el verdadero horror de la derrota-- pese a que su Historia estuvo jalonada de contiendas, por ejemplo, la de Grecia, sin que curiosamente se les considere un pueblo belicoso, sin embargo, la consideraban como parte ineludible de la Naturaleza Humana, como una especie de fenómeno natural, igual que las sequías, las tormentas o los vientos, que periódicamente actuaba, una y otra vez.

El filósofo Heráclito, por ejemplo, identificaba la violencia en toda la Naturaleza física: son violentos los huracanes, los terremotos o las erupciones volcánicas, la vida animal en estado salvaje es la constante guerra entre depredadores y presas, en la que existen traiciones, ardides, ataques y armas, desde los cuernos de rinocerontes o defensas de elefantes, mandíbulas temibles de tiburones o sutiles pelambres que segregan toxinas como en la simpática oruga peluche, hoy tan de moda. Para Heráclito, la guerra es nuestra madre, es "el origen de todo" como pone Hanson de subtítulo de su obra.

Es cierto que debe primar la búsqueda de soluciones pacíficas, de negociaciones y componendas a fin de evitar la violencia y la efusión de sangre; sin embargo, siempre habrá quien no entienda razones, quien quiera una rebanada más grande del pastel o un cucharón más de sopa, pasándole encima a los demás, se burlará de las negociaciones y verá en la manifestaciones, al estilo de la "Revolución de los Claveles" portuguesa o la "Revolución de Terciopelo" checa que ofrecen flores a los soldados una vil cursilería y abrirá fuego sin importarle la moralidad o no del acto o la indefensión de quienes marchan, por el contrario, se jactará de la fuerza ejercida y se regodeará de la matanza, siempre habrá quien ambicione aún más, y así es el caso actual del enfrentamiento contra Abu Bakr II Al Baghdadí y el ISIS, con quien será imposible negociar, como en el pasado, sus antecesores en el Califato únicamente aceptaron tratados y negociaciones con las potencias occidentales tras su derrota, como lo atestiguaron las múltiples treguas con los reinos cristianos españoles durante la Reconquista o Tratados como el de Passarowitz tras el fracaso ante Viena y finalmente, el de Sévres con el que aceptaron la extinción del Imperio Islámico al terminar la Primera Guerra Mundial.

Por ello, la archiconocidísima teoría de Francisco de Vitoria sobre la Guerra Justa, y que fue un problema fundamental estudiado por la Escolástica Española en el doble contexto de la Conquista y colonización de América por un lado y por el otro el enfrentamiento con el Islam otomano y el cisma protestante. La legítima defensa está ahí, incluso, tiene un fundamento en la moral cristiana, pues si bien en un pasaje del Evangelio Jesús habló de poner la otra mejilla, por otro, en la Ultima Cena según lo relata San Mateo, lanza un discurso que demuele la concepción pacifista y rosa que se tiene de su predicación:

"No creáis que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la espada, porque yo he venido a separar al hombre de su padre, y a la hija de su madre, y la nuera de su suegra, y serán enemigos del hombre sus mismos domésticos"

Mientras que San Lucas recoge el siguiente pasaje:

“Y les dijo: «Cuando os envié sin bolsa, sin alforja y sin sandalias, ¿os faltó algo?» Ellos dijeron: «Nada». Les dijo: «Pues ahora, el que tenga bolsa que la tome y lo mismo alforja, y el que no tenga que venda su manto y compre una espada; porque os digo que es necesario que se cumpla en mí esto que está escrito: “Ha sido contado entre los malhechores”. Porque lo mío toca a su fin». Ellos dijeron: «Señor, aquí hay dos espadas». El les dijo: «Basta»”. 

De aquí se desprende que Dios mismo reconoce, por un lado, que su misma presencia genera conflictos, por otro, recomienda a los discípulos que tengan con qué defenderse y con qué resistir tiempos hostiles, por lo que la legítima defensa en nada repugna a la doctrina cristiana, pero, ojo, se habla de la defensa de la fe y de la integridad personal --recuérdese también cómo Cristo actúa contra los mercaderes del Templo de Jerusalén, en forma violenta-- jamás de la agresión ni de la expansión del Cristianismo mediante la fuerza, como sí lo plantea Mahoma en el Corán.

Con base en ello es que el Papa Urbano II y Pedro el Ermitaño lanzaron las Cruzadas y San Pío V convocó a la formación de la flota de la Santa Liga entre España, Venecia y los Estados Pontificios para conjurar el peligro de una invasión por mar a Italia, lo que llevó a la rutilante victoria de Lepanto, misma que representó el inicio del declive del poder imperial del Islam.

Y es que actualmente se ha olvidado que la paz, antes que la ausencia de violencia física es un estado de la mente, y más, un estado del alma: es por descontado que muchos, en medio de la carnicería, la brutalidad y el estruendo del Día D en Normandía o en Stalingrado estaban en perfecta paz, mientras que existen muchos que libran batallas encarnizadas por dentro en el más apacible retiro en lo profundo de los bosques o vergeles.

La guerra así, es una realidad permanente, inevitable, es bueno que busquemos disminuirlas y evitar al mínimo los excesos y las afectaciones a civiles, pero su supresión absoluta es una utopía o quimera, de hecho, la disminución de las guerras posteriores a la Segunda Guerra Mundial, como ya hablábamos de eso antes, no se debe realmente a una mayor conciencia pacifista, sino al temor ante la "destrucción mutua asegurada" por las armas nucleares; de no haber sido por ello, la Guerra Fría hubiera sido ardiente. La Guerra, inevitablemente vendrá acompañada de muerte y destrucción, no hay de otra, lo que queda, es atemperarlas, pero como en el caso actual, no queda de otra, no se puede resolver de distinta manera ante un enemigo implacable, un agresor inmisericorde como es el Islam militante y como lo fue al invadir España, como lo fue al perseguir a las comunidades cristianas del Norte de Africa y ahora de Medio Oriente, como lo es al atacar Nueva York, Londres, Madrid o París. Debemos asumirla como parte de nuestra corrompida naturaleza humana y no espantarnos ante ella, debemos, como en muchas otras cosas, seguir el ejemplo de los Clásicos.

Las posturas antibélicas que surgen ahora ante las represalias rusas y francesas en contra del ISIS surgen del interés de la Izquierda Socialdemócrata o "Progresista", que ve cómo estos hechos ponen en tela de juicio al orden surgido con la Ilustración del que son herederos y del que han medrado; el posible ascenso de quienes postulan el regreso a las raíces cristianas y a los valores tradicionales les pone a temblar en sus ideas e intereses y no encuentran salida, lo mismo que todo el entramado de partidos y oligarquías que han usufructuado las Democracias desde el siglo XVIII hasta nuestros días. La realidad, en cambio, es otra, y esa realidad nos llama a defendernos, si no lo hacemos, habremos renunciado a nuestro futuro y a nuestra libertad, y como decía Aristóteles de Estágira: "los pueblos que no luchan por defender su libertad no merecen tenerla".

16 de noviembre de 2015

¿ARDE PARÍS?...


Cuentan que eso preguntó Hitler a sus generales tras ordenar el retiro de las tropas germanas de la capital francesa ante el avance aliado tras el Día D, pues había dado la orden de hacer pasto de las llamas a la "ciudad luz", misma que había visitado y conservado como trofeo tras haber vencido a los galos en los primeros momentos de la Segunda Guerra Mundial, él, de frustrada vocación pictórica, era amante del arte, pero no dudaba que si destruía la ciudad, daría un golpe anímico y mortal, al mundo: si la considerada más bella ciudad del mundo, en la que se acumula no solo toda la herencia cultural e histórica de Francia sino gran parte de la del mundo, no era de él, no sería de nadie. Afortunadamente, ninguno de sus comandantes obedeció la orden.

Hoy, en cierta manera, París ardió, la guerra no había asomado en sus calles ni siquiera bajo la ocupación Nazi de 1940 a 1944, pues la ciudad fue respetada, la última vez que las armas sonaron en sus calles y se dieron combates en ellas, con explosión de bombas fue en 1870 en ese ensayo de revolución socialista que fue la Comuna de París tras el derrumbe del caricaturesco Segundo Imperio de Napoleón III y el asedio prusiano a la urbe. El pasado 13 de noviembre, se dio una serie de ataques a la población civil en diversos puntos de la antigua Lutetia Parisiorum, principalmente en las cercanías del Stade de France, ubicado en el municipio conurbado de Saint Denis, donde tenía lugar el encuentro amistoso entre las selecciones de fútbol de Francia y de Alemania, ante la presencia del propio Presidente galo Françoise Hollande y en la sala de conciertos Bataclan, en una zona más céntrica.

Ya se veía venir, en este espacio, en septiembre, escribí acerca de la crisis de los refugiados y cómo había informaciones respecto a que entre ellos entraban militantes radicales, lo cual constituía un riesgo. Ahora, hay indicios de que algunos de los perpetradores de estas atrocidades, provenían de Siria a través de Grecia. Los testimonios de los sobrevivientes indican que los atacantes, al momento de empezar a matar, gritaban: "Alá es Grande, esto es por Siria". Ya antes, a raíz de los ataques contra la redacción del pasquín Charlie Hebdo, señalé que eso era un mero ensayo, y que era solo el principio. Y no soy profeta ni vidente, pero creo que resulta claro que sí, como aquí sí acertadamente lo ha dicho Bergoglio, estamos ya en la Tercera Guerra Mundial.

¿Por qué Francia?

Pero ¿Porqué se atacó a Francia? Es decir, lo de la revista satírica se entendía, fue una especie de vendetta, pero ahora se atacó a un país, en nombre de lo que ocurre en Siria, que bien poco ha hecho por detener al Califa Abu Bakr II y su feroz cadena de conquistas, en todo caso, con quien el naciente imperio islámico se encuentra en guerra, como ya lo dije, en la primer contienda entre poderes imperiales asiáticos, es con Rusia, y lo lógico era que el proclamado emperador musulmán ordenase a sus comandos un ataque contra Moscú.

Después de todo, Francia fue en realidad, un enorme apoyo para impulsar al fundamentalismo islámico reciente: desde el desmembramiento del Imperio Otomano, Francia quedó con el control sobre Siria y Líbano en beneficio de sus intereses petroleros de conformidad con el Acuerdo Sykes-Picot, firmado con Inglaterra. Ya en los últimos tiempos, Francia fue de los principales colaboradores de EUA en la Invasión a Irak y Afganistán, posteriormente, Francia con Sarkozy a la cabeza impulsó las Primaveras Arabes en Túnez y Libia, en especial con el derrocamiento y muerte de Muammar Gaddaffi, y posteriormente, ya con Hollande en el Palacio del Elíseo, en su intervención en Malí, todo esto contribuyó a romper el equilibrio delicado que se mantenía en el mundo islámico y que también contribuía a tener a raya a los movimientos fundamentalistas, el ISIS surgió así, de los movimientos de resistencia contra los norteamericanos, a los cuales perteneció el ahora Califa, entonces un estudiante de posgrado en teología islámica de nombre Ibrahím Al-Badri, de los restos del ejército iraquí de Saddam Hussein, sedientos de venganza, y los grupos extremistas sunnitas sirios opositores a Bashar El-Assad, financiados y apoyados por las potencias occidentales, entre ellos Francia, siguiendo con la política de debilitar a Rusia e Irán en la que se embarcaron para condescender con las monarquías árabes y Turquía y proteger la hegemonía norteamericana.

Sin embargo, Francia es probablemente, el punto más fácil desde dónde puede plantearse un ataque, o la especie de "invasión" a Europa; Rusia no, con sus poderosos órganos de inteligencia  y de seguridad heredados del bolchevismo y la política de Putin que ha minimizado al islamismo y su capacidad de ataque a casos aislados mientras el régimen cuenta con el apoyo de los líderes chechenos, otrora impulsores de la causa islamista en el Cáucaso; en cambio, Francia es el país con la población islámica más grande de Europa: unos 10 millones, y que además, ya se trata de una presencia que cubre ya al menos, dos o tres generaciones; además, la demagogia de los políticos franceses que ha visto en esta comunidad a una gran fuente de votos, ha contribuido a fortalecer su influencia en la vida política y social del Estado Francés, a grado tal que, poco a poco, las comunidades islámicas en la antigua Galia han ganado casi autonomía en muchos lugares, donde la Shari'a o Derecho Consuetudinario Islámico se ha convertido en obligatorio y resulta peligroso para los franceses nativos el irrumpir en sus territorios.

A pesar de ello, en Francia se había dado una gran simpatía por la causa palestina, una de las principales basas del fundamentalismo islámico, y había aumentado el sentimiento antisemita en los últimos años en forma alarmante, a grado tal que muchos Judíos franceses se encontraban migrando a Israel ante una situación cada vez más hostil en que, --a raíz de la guerra de Gaza del año pasado-- se dieron grandes ataques a negocios y comunidades judías como represalia por las bajas civiles palestinas durante los ataques israelíes. Los islamistas han sabido aprovechar esta circunstancia a su favor para aumentar su presencia y cierta aceptación por una sociedad francesa que, secularizada y despreciando su pasado y raíces, ve en el multiculturalismo la defensa de la diversidad y las libertades heredadas de su Revolución de 1789.

Una prueba de ello es lo que ocurre con la selección francesa de fútbol: sin duda Zinedine Zidane, de origen argelino y musulmán, es un gigante del deporte que ha pasado a la Historia, que convirtió al balompié en una verdadera ciencia; también es un hombre correcto y decente cuyo único punto negro fue haber caído en las provocaciones del italiano Materazzi en aquella final del Mundial de Alemania 2006; sin embargo, no deja de dar cierta tristeza ver que el máximo adalid del deporte galo sea un inmigrante, mientras que los franceses nativos (hablantes de una lengua romance, originados de la mezcla entre romanos, celtas y germánicos francos y burgundios) han prácticamente dejado de destacar en ese rubro, (y ni Fontaine, Platiní o Cantona se acercan en sus logros a lo hecho por el formidable Zizou) si se quiere, trivial; pero ya desde hace años, y ya en una ocasión lo mencioné aquí , en el combo francés de fútbol se ha manifestado el empoderamiento de los inmigrantes en tramas que se asemejan a las de una mafia que incluso, persigue, denosta y bloquea a los escasos jugadores franceses nativos que quedan: hace cinco años se hablaba del acoso hacia Gorcuff, ahora, del acoso hacia Balbuena, ambos franceses étnicos como excepción en un combo de naturalizados o ya nacidos en el país pero de origen islámico o subsahariano.

Como sea, el caso del fútbol demuestra el rol cada vez más fuerte de la población de origen inmigrante, y sobre todo la musulmana, en Francia. Dentro de ella, es muy fácil insertar militantes que pasen desapercibidos; mientras, el "espacio Schengen" para la libre circulación de personas dentro de la Unión Europea facilita enormemente el paso de fronteras de esos mismos combatientes, armas y equipos. Europa por tanto, se encuentra fácilmente abierta a los planes de este tipo de fuerzas irregulares, prestas a realizar ataques esporádicos pero mortíferos. El clima de apertura hacia la migración que en el Viejo Mundo se ha abierto desde los años 80, impulsado por la necesidad económica ante la baja natalidad europea y la necesidad de mano de obra joven y barata, la secularización, ha permitido que el Islam sea la religión de mayor crecimiento en esos países y que además, le permite encontrar un campo fértil para reclutar militantes entre muchos jóvenes tanto hijos de inmigrantes como nativos decepcionados.

El contraste entre el Islam y Occidente:

El pacifismo, surgido del hartazgo europeo y en general, occidental, tras las dos Guerras Mundiales, sirve también como un contexto en que sabe la reacción será pasiva, no habrá respuesta, se carece del valor y se anatemiza la violencia y el concepto mismo de guerra, la gente, no querrá ver lo que tiene enfrente, preferirá ver en esto hechos aislados, y no una campaña decidida de conquista sobre Europa, una ambición que existe entre los pueblos del Medio Oriente, como lo narra Heródoto, desde las Guerras Médicas y aún antes, desde Troya, o desde el rapto de la princesa fenicia que daría nombre a las tierras natales de la Civilización Occidental. Es por tanto, algo que va más allá de la religión, pues aún antes del nacimiento de Cristo o de la predicación de Mahoma, ya había estado Alejandro Magno incendiando Persepolis para vengar el incendio de la Acrópolis de Atenas por Jerjes dos siglos antes, hoy en día, las políticas europeas no tienen nada que ver con el Cristianismo tras dos siglos de secularización cuando no de persecución abierta contra la religión y la Iglesia. Para los musulmanes, sin embargo, estas sociedades laicas y libertinas como la francesa actual, es consecuencia directa de las "doctrinas nazarenas".

De igual modo, la marginación económica de muchos musulmanes europeos les lleva al resentimiento, lo mismo que el recuerdo del colonialismo vivido por sus países a manos, principalmente, de Francia e Inglaterra y que se expresa ahora en las manifestaciones de duelo por París y el silencio absoluto de medios y redes sociales, respecto a Beirut, que vivió también un atentado el mismo día de parte del ISIS, o de Nigeria. Esto se combina con una sociedad del desenfreno, el consumo y el libertinaje sexual y de los vicios, lo que claro, lleva al mahometano a creer que efectivamente, una sociedad islámica es muy superior al ambiente nihilista en el que se encuentran, donde la gente vive para el hoy, sin ideales ni perspectivas de trascendencia.

Sin duda que no puede generalizarse, la inmensa mayor parte de los musulmanes no son militantes ni guerrilleros, son gente como uno que vive el día a día a su manera y dentro de una cultura que hunde sus raíces más allá de Mahoma en la más remota antigüedad de Mesopotamia, Persia o Egipto. Sin embargo, el Islam contiene dentro de sus suras mandatos directos a realizar la guerra y la conquista, a diferencia de la Biblia que contiene también escenas violentas y mandatos bélicos; esto debe entenderse en el sentido de ser una narración histórica sobre el origen del pueblo de Israel y su desarrollo, además de que el problema de la violencia y la óptica cristiana al respecto radica en otro sentido que no es menester tratar aquí; el Islam, por su parte, ya lo he repetido anteriormente, es una ideología política a la vez que religión, enfocada a la expansión: Mahoma diseñó su doctrina para crear un Estado con las dispersas tribus árabes y para ello, tuvo que aplicar la cimitarra a fin de lograr el sometimiento de las demás tribus a la supremacía de los Quoraschíes, dándoles un credo único que sirviera como factor de unidad. Los sucesores de Mahoma, los primeros Califas, como lo describe Tom Holland, tomaron la nueva doctrina, le dieron un cariz expansionista con elementos tomados del Zoroastrianismo persa y se lanzaron a la conquista de un Imperio mundial.

A pesar de que, como he dicho, no se puede generalizar y considerar que todo musulmán es un terrorista o un guerrero ansioso de conquistas, también es cierto que es muy difícil su asimilación a la sociedad occidental, y también, que es muy tenue la línea que separa al radical del moderado. Como sea, las medidas señaladas por Hollande de cerrar mezquitas radicales y despojar de la nacionalidad a aquellos mahometanos que militen en organizaciones extremistas y participen de alguna manera en actos violentos va por buen camino.

¿Y Ahora?

Muchos medios han reaccionado alarmados no ante el peligro del Islam expansionista, sino ante el posible ascenso al poder en Francia, y después en el resto de Europa, de movimientos de "extrema derecha"; son los mismos que han criticado a Putin en Rusia por sus políticas en contra del homosexualismo, por ejemplo, o a Víctor Orbán, Presidente de Hungría, por la vuelta al Cristianismo como base de la identidad nacional húngara, su rechazo, precisamente al homosexualismo y últimamente, a recibir a los refugiados sirios; hoy en día, están alarmados ante el triunfo de un partido netamente católico en Polonia, también crítico hacia las políticas "progresistas" dictadas desde Bruselas y Estrasburgo.

No me imagino cómo estarán ante una Angela Merkel, que hasta ahora se había mantenido en la línea laicista-progresista y hoy acaba de decir una bomba: "Europa debe volver a sus raíces y a conectar otra vez con Dios y tener algunos fundamentos bíblicos inquebrantables..." muchos parecían haber olvidado que la Canciller es hija de un clérigo luterano.

¿Esto por qué? Porque el Islam en realidad está poniendo a prueba al mundo que se ha construido desde 1789, un mundo construido sobre las bases de la Libertad, Igualdad y Fraternidad y con la Democracia como fin y no medio, como ideal para lograr una sociedad y gobierno perfectos, pero que está demostrando todo lo contrario: ha llevado al poder a los corruptos y mediocres, además de que no resulta aplicable a todos los pueblos, mientras que su pretendida implementación en otras regiones ajenas a Occidente se han traducido en baños de sangre y justificación para atrocidades, ¡vamos! en la misma Francia llevó al genocidio representado por la tragedia de la Vendeé y el Terror, para luego ser aprovechada por un dictador con delirios de grandeza como Napoleón para todo lo contrario. Las mismas tesis de la Ilustración han llevado al poder a Hitler y a esperpentos como el Peronismo en Argentina o más recientemente al Chavismo en Venezuela.

Es decir: la situación actual pone en peligro no al "Nuevo Orden Mundial" que dice Juan Manuel de Prada, no, ese orden no es tan nuevo, existe desde 1776-1789, y ahora, el modelo empieza a hacer agua. Como lo predijo Samuel Huntington: la Globalización y el pretender crear una sola sociedad mundial, multicultural pero uniforme según los cánones dictados por Disney o MTV, que era el máximo logro a alcanzar por los seguidores de Voltaire, Rousseau, Montesquieu y Diderot, Jefferson o Franklin, Kant y demás constructores de este sistema, está fracasando, y su fracaso nos está arrastrando.

¿Qué podemos esperar para los próximos meses o años? O se da el olvido respecto a lo ocurrido, como ocurrió tras los atentados en Madrid y Londres hace unos años y todo sigue igual hasta el próximo ataque a alguna capital occidental, mientras sigue el pulso entre las potencias de manera estéril y el ISIS, pese a los aislados ataques rusos continúa fortaleciéndose, y consolidándose como un nuevo Imperio Islámico, o, pese al avanzado proceso de descomposición que tiene Occidente cambiamos de rumbo, y como lo dice ahora Merkel, nos volvemos a encontrar con nuestra identidad y nuestra fuerza. Abandonamos nuestro temor y nos damos cuenta que a la guerra se le combate con la guerra, ni modo, aunque no nos guste, pero no hay otra.

En el próximo post hablaré acerca del problema de la guerra desde una perspectiva política y filosófica con base en un libro que he estado leyendo y es bastante esclarecedor.





3 de noviembre de 2015

TERMINÓ EL SINODO/CHINA ¿HACIA UNA REVOLUCIÓN MORAL?


Terminó al fin el Sínodo de Obispos sobre la Familia, como casi lo predije en su momento, terminó en, a decir de los españoles "agua de borrajas", la doctrina no se alteró, pues no podía alterarse, aunque tampoco terminó en una defensa indubitable de la misma, en resumen, ni fue el desastre que muchos desde el campo Tradicionalista temían o siguen concibiendo como tal, ni tampoco fue un éxito rutilante para Bergoglio y los Modernistas, Tampoco es para quedarse tranquilos y sonrientes ante un panorama que no tiene nada de optimista; lo que es indudable, sin embargo, es que se sembró el germen de la duda y de la confusión entre los fieles.

Bergoglio no resultó tan fortalecido como yo lo había comentado que podía darse como resultado; recordemos que el argentino piensa en términos de político sudamericano más que como jerarca religioso y sin ningún objetivo teológico o doctrinal: a él le vale gorro la naturaleza del matrimonio o la moral, es un enamorado del poder y el quedar como víctima de los conservadores añejos le significaba esa oportunidad de aumentar su fuerza ante los medios actuales dominados por el "Progresismo"; por el contrario, estos quedaron decepcionados por los resultados e hicieron a un lado la noticia del Sínodo, para colmo, comenzó a circular el rumor de que el argentino padece de un tumor cerebral, lo que explicaría el porqué se propone la sinodalidad o la descentralización del gobierno de la Iglesia: bien puede ser que, más que una innovación --misma que no es nueva, desde el siglo XIV existe la postura que pide un Papado sujeto a la colegialidad con los obispos,-- se plantee una situación de emergencia ante la existencia de dos Papas: uno en el retiro: Benedicto XVI, y otro reinante: Francisco I, pero con un problema de salud que poco a poco irá a dificultarle la toma de decisiones, haciendo impensable que existan dos pontífices retirados y un tercero en funciones, por lo que, mantendrían al bonaerense en el solio hasta que la Naturaleza lo determine, pero las decisiones se tomarían por otros.

Al terminar la asamblea episcopal, los que han quedado fortalecidos son los grupos de obispos más ortodoxos desde el ámbito anglosajón, como el norteamericano Burke y el australiano Pell, pero sobre todo, los provenientes de Africa, encabezados por las grandes luminarias de Sarah y Arinze. La pujante Iglesia africana, creciente en su número de fieles que rompen con el paganismo y sus vicios: de ahí su posición contra el homosexualismo y la promiscuidad, responsables de la extensión gravísima del SIDA en el continente, les lleva a tener una vitalidad y una liga fortísima con la doctrina más firme. Muchos no dudan que pronto veamos a un Papa o anglosajón o negro, lo que significará el inicio de una nueva etapa quizá, más de vuelta a la tradición pre-conciliar, y por tanto, una continuidad con la obra del Papa Ratzinger tan repentinamente truncada por su renuncia y la postrer elevación del sudamericano.

Aún así, no es para cantar victoria ni creer que el ala modernista, misma que por confesión de Daneels reventó el pontificado de Benedicto para aupar a Bergoglio se dará por vencida: ha perdido solo una batalla, y a su valedor todavía le quedan dos armas: por un lado, su concepción y ejercicio del Papado de manera absoluta y autoritaria, que viene de la propia tradición política hispanoamericana, y por otro, el populismo, también proveniente de esta misma (nefasta) tradición. Bergoglio, en conversaciones que ha tenido con fieles en situaciones irregulares, como el caso de divorciados vueltos a casar, ha dicho que lleguen con el cura y le digan que puede comulgar porque "el Papa lo dice", según ha trascendido, con lo que queda claro que se concibe como investido de poder para hacer y deshacer la Ley divina o los preceptos de la doctrina aún cuando fuesen fijados en el Evangelio por Cristo mismo, como es la cuestión del divorcio, finalmente, es la tesis positivista aplicada a la Religión de la que es partidario y que ha servido enormemente para que los gobiernos en Argentina, México, Perú, Uruguay, etc. hagan o pretendan hacer cambios incluso en la moral de las personas, recordando además que en nuestros países se tomó por imitación el sistema presidencialista de EUA, pero sin el equilibrio del Poder Legislativo (que de todos modos en EUA desde Bush Jr. el sistema de checks and balances se está diluyendo en pos de un presidente cada vez más omnipotente al estilo del sur del Bravo) o Judicial, considerado todopoderoso y en el que se depositan todas las esperanzas o todas las maldiciones, pues se trata de un mesías político elegido por la gente para fungir como tal, o es el salvador o es el destructor.

En cuanto al populismo, resulta curioso que tras la derrota en el sínodo el pontífice argentino decida, tras haberse resistido mucho, impulsado quizá, por esa animadversión que sienten los rioplatenses por nuestro país, haya decidido venir a México, para febrero próximo.

México es importantísimo, no se le debe a escapar que el viaje a inicios de 1979 de San Juan Pablo II a México fue fundamental para catapultar su pontificado e inauguró su estilo basado en el carisma y los eventos masivos, como si de un rockstar se tratara; el culto a la personalidad del pontífice polaco tuvo en nuestro país su máxima expresión, e incluso en 2012 abrumó a su sucesor, cuando Benedicto XVI visitó la ciudad de León, Guanajuato, aunque rodeado de críticas y cuestionamientos de parte de la prensa y medios de nuestro país, dominados todos por los "progresistas" o izquierdistas de lujo; que se cebaban especialmente en la retraída y ortodoxa figura de Ratzinger, mas ahora están encantados con Bergoglio y sus ambigüedades y gestos presuntamente reformistas tendientes a crear una Iglesia a sus gustos. El argentino lo sabe bien y sin duda espera relanzar su pontificado con este viaje en que sabe, contará con una feligresía que en su mayoría practica la "fe del carbonero", milagrero y supersticioso que sigue por TV una producción tan infumable como La Rosa de Guadalupe, o practica ese culto a la personalidad del Papa sea quien sea éste, esperando que se trate de un nuevo Wojtila y es más susceptible de comportarse de un modo u otro según le diga el Papa.

Puede que Bergoglio tenga un tumor, pero mientras, no va a cejar en el empeño de los Modernistas por hacer realidad su demoledor proyecto.

Posdata:

Y ocurre un nuevo Vatileaks, que al parecer, ya que queden más claras las cosas, puede tener una u otra intención: o los medios progresistas, decepcionados de Bergoglio tras el sínodo, iniciarán su ataque como lo hicieron contra Benedicto XVI por presuntos malos manejos de las finanzas vaticanas para favorecer a obispos y curiales corruptos, o bien, el argentino y los Modernistas acusarán de esto a los sectores ortodoxos a fin de desbarrancarlos y vengarse de la derrota y obtener el apoyo del Mundo de nueva cuenta y tener carta blanca para sus "reformas" que conducirán a crear una falsa Iglesia cismática.

Estemos atentos a lo que pase.

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China-Cambios:


Hablando de reformistas: en esta semana causó revuelo la noticia respecto a que China abandona la política demográfica del "hijo único" que llevó a crímenes de lesa humanidad como esterilizaciones forzadas y millones y millones de abortos, aunque ya desde hace algunos años, en ciertas provincias o zonas esta medida radical para frenar la explosión demográfica en un país de 1,300 millones de habitantes ya se había flexibilizado bastante.

Hay cuestiones meramente pragmáticas: la desproporción entre hombres y mujeres y los problemas a futuro para el sostenimiento de un inmenso sistema de pensiones y seguridad social para una población que envejecería rápidamente sin una tasa de recambio: China se dio cuenta que debe mucha de su actual prosperidad a la enorme población que es la mayor fuente de mano de obra del mundo y a la vez, el mayor mercado de consumo global; por ello, ya no puede buscar reducir la población, pero también esto se explica por cierta "revolución moral" que el Presidente Xi Jinping pretende realizar.

Xi es el primero de los sucesores de Mao Tse Tung y Deng Xiao Ping en mostrar un carisma y una energía que le puede llevar a conformar con aquellos una especie de trilogía revolucionaria de China; el primero, fue el verdadero fundador de la República tras los anárquicos años que mediaron entre el derrocamiento del Emperador Puyi y la Segunda Guerra Mundial, el segundo, el impulsor de un nuevo sistema económico, Xi por su parte, ha creado un proyecto nacional al que ha titulado como el Sueño Chino, que no consiste en otra cosa más que convertir al Celeste Imperio, de nueva cuenta, en el centro del mundo, por oposición al ya languideciente Sueño Americano. Como reseña de este proyecto, casi como documento fundacional del mismo, está el libro La Gobernación y Administración de China, que más que una obra original no es sino una compilación de discursos, declaraciones, órdenes ejecutivas y cartas en los que se delinea su pensamiento en torno al proyecto de gobierno a realizar al frente de la Ciudad Prohibida.

Obtuve dicho libro --cuya portada vemos arriba-- por obsequio de una editorial estatal china en la pasada Feria Internacional del Libro en Guadalajara, Jalisco, México, traducido al Español y no lo he leído completo, aunque sí algunas partes, resultándome muy interesante la óptica que tiene el actual líder asiático por contraste con nuestros liderazgos occidentales.

Miembro de una aristocrática familia de militares y terratenientes desde la época imperial que sin embargo apoyó a los Comunistas durante los tumultuosos años de la Revolución y Guerra Civil, casado con una estrella del espectáculo asiático como es la extraordinaria soprano Peng Li Yuan, quien incluso ostenta el grado de Generala de Brigada en el ejército chino, con quien engendró una hija que recibe una educación principesca en Harvard, Xi es sin embargo producto de un sistema que descansa en el mérito y que ha cruzado todos los rangos del escalafón del mandarinato en el que se ha convertido el sistema político chino, en el que el gobierno es ejercido por funcionarios con una preparación muy elevada y especializada en los ramos de la administración y la economía política: es el imperio sin testa coronada, en que los funcionarios o mandarines ejercen el mando y se turnan en el mismo.

Pero si Mao se centró en lo político, Deng en lo económico, y Jiang y Hu en fortalecer el modelo sobre esos dos pilares, Xi pretende añadir el pilar moral, y no va descaminado: en el conjunto de documentos que conforman el volumen, habla de recuperar valores morales como la solidaridad, la honestidad, la sinceridad, la austeridad y la integridad, entre otros muchos. El Comunismo, por otra parte, aparece reducido a simple comunitarismo o sentido de vida en sociedad, cuando no a una retórica hueca; es mucho más palpable la filosofía confuciana y la budista, mismas que practica el mandatario, y de ahí se explica la cruzada que ha desatado a fin de asegurar el cumplimiento de un estricto código de conducta para los servidores públicos, a la vez que se hace campaña para rescatar valores morales y familiares en la sociedad china, amenazados por el afán materialista de riquezas y el individualismo, importado de Occidente, entre los jóvenes.

Para empezar, Xi no cree como nosotros en este hemisferio, y en particular en México, en la existencia de una esfera pública y otra privada de la persona; no, para él, la persona debe ser congruente en su vida pública como privada, por lo que se ha hecho verdadera persecución de aquellos funcionarios que son conocidos por tener amantes, mentir o fingir, lo que sucede en la alcoba repercute en la actuación de la persona hacia afuera, en su óptica, además de que considera que aquella persona que miente o engaña en lo privado difícilmente será de fiar en lo público.

Lo que quizá resulta más impactante, quizá sea la campaña de difusión de valores morales hacia la población, con comerciales como éste:



O éste:



Es impresionante: mientras en México y Occidente en general, se trata de abolir la Moral, incluso ya por la misma Iglesia, como hemos visto en el Sínodo, a nombre de la "libertad" o de la "misericordia", la hasta hoy pretendida cruel y opresiva dictadura comunista china, por el contrario, va a favor de mantener, fortalecer y difundir los valores morales, la campaña está siendo tan exitosa que incluso otros países asiáticos, como Tailandia, país que ha venido sufriendo una espantosa crisis sobre valores morales y dignidad de la persona en torno al "turismo sexual" y la pobreza, que ha decidido empezar también a difundir valores como el emprendurismo, el respeto o la caridad:





Entre tanto, en México está por iniciar la legalización del vicio, y en Roma se intentó quitar lo pecaminoso al adulterio, quizá en torno al abandono de la política del hijo único --y permitir tener dos-- sea el inicio también de un cambio hacia la defensa y respeto de la vida y dignidad humanas en China, camino por el que están transitando, dentro de la órbita cristiana y pese a todo, Rusia, Hungría y Polonia, con el reciente triunfo del Partido Católico Justicia y Paz, no debe extrañarnos porqué en México la delincuencia y una mentalidad criminal en la sociedad se encuentra en auge, que en EUA cada vez sean más frecuentes los tiroteos en escuelas, etc. No nos extrañe que el futuro nos abandone y le pertenezca cada vez más, a Asia.

2 de noviembre de 2015

ISRAEL EN LA SITUACION DEL MEDIO ORIENTE



La imagen de arriba probablemente infartó a más de un tradiloco, argentiloco o hispaniloco, mismos que consideran a Vladimir Vladimirovich Putin como el cruzado o líder de la vapuleada Cristiandad en contra del materialismo, la secularización y decadencia Occidental que consideran es impulsada por una oscura y tenebrosa "conspiración anglo-judeo-masónica"; por cierto, aquí un pequeño paréntesis para hacer un pequeño glosario para aclarar los términos que he creado, y que definen a los especímenes con los que me he topado en Internet y en especial en las redes sociales:

  • Tradiloco: Es seguidor del Tradicionalismo Católico, y aunque defiende la liturgia tridentina y la doctrina católica, es seguidor de ellas superficialmente, en realidad, lo hace por mero sentido de rebeldía, por gusto estético o como forma de expresar su inconformidad con la situación actual o una poca adaptación social refugiándose como todo geek, en algo que pocos conocen o siguen, carece de una formación cristiana profunda, no estudia la doctrina que dice seguir ni la comprende; aparte, no reconoce como Papas desde Juan XXIII en adelante y muestra simpatías con el Nazismo, Fascismo y dictaduras homicidas a las que considera muy cristianas; aparte de que cree a pies juntillas de que estamos al borde del Apocalipsis y todo es orquestado por conspiraciones en las sombras, impulsadas, cómo no, por los Judíos y los Anglosajones --es tal la ignorancia y los prejuicios que tiene, que no se da cuenta que el mayor impulso al Tradicionalismo viene del ámbito anglo, mientras que en el ámbito hispánico hay o tibieza, o de plano apoyo al Modernismo.
  • Argentiloco: Es el típico argentino que hace que al resto de hispanoamericanos nos de urticaria al pensar en los argentinos y da razón a tanto chiste sobre el ego de ellos: creen que su país está llamado a una misión especial, que son los elegidos para instaurar un orden cristiano en el mundo, pero que su país es víctima de esa conspiración entre Judíos y Anglosajones --para prueba tiene lo de las Malvinas-- y comparte el resto de características con los Tradilocos. Lo más divertido es su mente e ideas llenas de contradicciones: ante el presunto asesinato del abogado Nisman, de origen Judío, quien tenía pruebas de cómo los regímenes argentinos desde los 90 han protegido a grupos terroristas islámicos apoyados por Irán, clamaron por Justicia, aduciendo que la autora intelectual del crimen era la presidenta Cristina Kirchner... ahora, dudan y critican a los candidatos Macri y Scioli por sus presuntas simpatías sionistas...
  • Hispaniloco: Orgulloso defensor de la Hispanidad, pero llega a extremos de odio contra lo anglosajón por agravios de hace 300 o 400 años, todo lo procedente de EUA o Inglaterra, Canadá, etc. es implícita e intrínsecamente maligno en su corta visión; además, incluye dentro del ámbito hispano a Portugal y a Brasil, que si bien son Iberoamericanos, no se sienten para nada ligado a lo hispánico, tan es así que Portugal se resistió a ser anexado a España con Felipe II en el siglo XVI y 80 años después luchó por su independencia, y Brasil ejerce una política exterior mucho más abierta a los restringidos márgenes de "Latinoamérica". Aunque tienen los puntos positivos de luchar contra la "Leyenda Negra" y por el orgullo de la cultura hispana, muestran enormes rencores, prejuicios, complejos y frustraciones que se expresan en puro odio, además de ignorancia --y que son personales, porque lo más probable es que jamás han tratado a un británico o norteamericano o viajado a esos países y que alguien de ese origen les haya hecho algún agravio, (lo cual no quiere decir que todos los anglos sean así, es como llegar a México y ser asaltado y ya creer que todos seamos delincuentes) aparte de que, evidentemente, no vivieron en la época de la rivalidad anglohispana por el dominio mundial ni combatieron al lado de Blas de Lezo o de Galvez.
Ojo: yo estoy a favor del Tradicionalismo Católico, de la vuelta de la riqueza de la liturgia perdida tras el Vaticano II, y por supuesto, de la defensa de la doctrina moral y teológica ante una época representada por Bergoglio en la que el Modernismo y la Teología de la Liberación parecen dominar y poner en peligro al depósito de la fe; pero poco favor le hacen a esto quienes no hacen más que exhibir sus odios y fobias y una enorme ignorancia sobre aquello que dicen defender, y lo mismo aplica sobre el hispanismo. En pocas palabras se trata de fanáticos, muy diferentes a genuinos tradicionalistas e hispanistas que saben de lo que hablan, estudian y saben reconocer al otro sin perder la caridad ni la curiosidad por conocer al otro y saber la Historia del otro y su punto de vista.

Aclarados estos conceptos, es de decir que todos estos tienen las mismas filias y fobias y cometen las mismas contradicciones: ven en Hitler a un líder cristiano contra la conspiración sionista, pero luego, su amor por Putin los lleva a aplaudir el esfuerzo de la Unión Soviética (comunista y atea) y a minimizar o menospreciar la acción de Inglaterra y EUA durante la II Guerra Mundial, es más, casi a decir que casi ni murieron anglos, o que sus acciones de guerra (incluso la terrible Guerra del Pacífico o la brutal campaña de Italia) fueron meros teatros, ah, pero eso sí, ahora maximizan las atrocidades que sí, cometieron, lo mismo que rusos, alemanes y todo el mundo metido en la guerra, pues así son los conflictos bélicos. 

Aplauden a la corrupta y delincuencial dictadura de Videla y otros generales argentinos, por lanzarse a la guerra contra Inglaterra por las Malvinas, pero no dicen nada acerca de cómo estos militarotes bananeros fueron fieles peones de EUA en la lucha anticomunista --lo cual aprovecharon para sus abusos de poder y tramas oscuras de negocios ilícitos-- y fueron enormemente ingenuos al pensar que Washington les preferiría a Londres en agradecimiento por sus esfuerzos, concediéndoles unas islas cuya importancia ha sido magnificada y de las que se acordaron (ningún gobierno argentino anterior había hecho una reclamación seria o con acciones decidas tendientes al reconocimiento de su Soberanía al respecto anteriormente, dado el escaso valor estratégico o económico del archipiélago) con tal de buscar un apoyo popular que menguaba para su régimen.

Pero su "villano favorito" es el Pueblo Judío, sin distingos y en general, al que consideran responsable de la secularización, de la masonería (pese a que ésta más bien surgió de los círculos jacobitas en Escocia e Inglaterra católicos, resentidos por la falta de apoyo a su movimiento contra los Orange y los Hannover), de las crisis económicas, de las guerras y hasta de las gripas que llegan a sufrir, faltos de toda caridad y de una interpretación correcta de la Biblia los consideran responsables únicos de la muerte de Cristo, quien murió por todos y abrió la redención para todos, incluyendo a los hebreos, pues hebreo era el mismo Cristo, lo era la Virgen María, los apóstoles y multitud de santos, desde los profetas del Antiguo Testamento, los primeros cristianos y hasta Santa Teresa de Jesús o Santa Edith Stein y hasta el inquisidor Tomás de Torquemada tenían ascendencia judía, es más, es posible que siendo España un crisol de razas y la misma Argentina receptor de inmigrantes, ellos mismos tengan más genes semitas y en particular judíos que los Azkenazi de Europa Oriental: eslavos y kházaros conversos al judaísmo talmúdico en el siglo VIII (recordemos el ejemplo del actor Kirk Douglas, de religión judía, es muy posible que el mismo tenga más genes escandinavos o nórdicos que los que tuvieran Hitler o Goebbels). No, para ellos, los hebreos, lo mismo que los anglosajones, al igual que cualquier otra persona que no coincida con ellos, son indignos de la salvación y de ser considerados simplemente como seres humanos en su torcida versión del Cristianismo y de su patriotismo o del orgullo hispánico.

Así, siguen creyendo que la actual situación en Medio Oriente obedece al siniestro plan de dominación mundial tejido entre "Londres y la sinagoga"... ¡Por favor! Una Inglaterra liderada actualmente por una anciana de 90 años y un palurdo como Primer Ministro que se arrodilla a los pies del Presidente chino para pedirle inversiones a fin de salvar una economía que se sustenta en recibir capitales foráneos por no producir nada excepto músicos populares dista mucho de poder decidir los destinos del mundo como era en la época de Victoria I, y en cuanto a los Judíos, si ha habido alguien que ha perdido y quedado totalmente al margen de los acontecimientos actuales ha sido el Estado de Israel, mientras que el Sionismo ha quedado señalado como un extremismo nacionalista que igualmente se encuentra desprestigiado y cuestionado incluso por muchos Judíos, dentro y fuera de Israel.

No por esto negaremos que se de el caso de extremistas dentro de los Judíos, porque los hay, como los colonos que han asesinado a Palestinos en la ribera occidental del Jordán, o aquel rabino loco que proponía destruir los santuarios cristianos y alguno que otro ultranacionalista que vandaliza monasterios o mezquitas, pero eso dista de plantear que toda la población judía mundial sea igual, sería como pensar que todos los hispanistas predican ese etnocentrismo fanático y furioso de los "hispánilocos", o que todos los argentinos son nacionalistas a grado insoportable, tampoco podemos negar que el catalizador del terror islamista ha sido el propio Estado de Israel desde su creación en 1948, pero su origen y existencia es mucho más compleja que el cuentito de villanías que ellos se creen, para empezar, es cierto que Inglaterra, durante la Primera Guerra Mundial urdió la Declaración de Balfour, con la que se prometió a los Judíos Sionistas la entrega de Palestina una vez fuese derrotado y desmembrado el Imperio Otomano, lo cual, si bien es cierto, fue impulsado por Winston Churchill no fue, por como creen los tradi/argenti/hispanilocos, por que éste fuera Judío --era tan anglosajón como Shakespeare, y más proviniendo de la familia de los Duques de Marlborough, -- sino precisamente por "antisemita" al considerar que el movimiento sionista podía convertirse en un problema; al terminar la guerra, precisamente grandes masas de Judíos procedentes de Europa que habían sido desplazados huyendo de los Nazis migraron a Tierra Santa como lo relata Leon Uris en su gran novela Exodus, en muchos casos, casi expulsados por sus propios "libertadores", el Estado de Israel en realidad, fue concebido, en mucho, por los supuestos "sirvientes del Sionismo" como un ghetto gigante al que mandaron, en una época en que no se daba todavía la multiculturalidad en Europa, a la entonces mayor minoría étnica de Europa con la que no sabían qué hacer y deseaban evitar una nueva carnicería como el Holocausto, que a decir verdad, fue exagerado y magnificado por la prensa, historiadores y políticos, pero en mucho con la mira precisamente de justificar la necesidad de fundar al nuevo Estado Judío y sacar a la mayor parte de este pueblo de un continente al cual jamás se adaptaron del todo.

De igual manera, se olvidan los conspiranóicos que si bien el factor protestante y su literalismo bíblico fue fundamental para el apoyo de EUA a Israel, también pesó cierta "mala conciencia": las restricciones migratorias impuestas por Washington a los Judíos de acuerdo con la Ley de Orígenes Nacionales de 1921 limitaba el acceso al país a cuotas reducidas de personas de este origen étnico, limitantes que se mantuvieron vigentes hasta casi terminar la contienda mundial, en 1944, y que apenas habían sido flexibilizadas, por lo que pesó mucho en las políticas posteriores de EUA al considerarse que se tenía un compromiso ético con una población que pudo haber sido salvada de haber tenido más apertura para recibir refugiados.

Tampoco es de negarse los múltiples abusos sufridos por el Pueblo Palestino desde 1948, las expulsiones y desplazamientos de población, los campos de refugiados, las golpizas, arrestos y muertes en una lucha sin fin; pero también dejémonos de maniqueísmos y de ver en esto una lucha entre el bien contra el mal, los Palestinos se encuentran liderados por movimientos fundamentalistas de corte islámico, y recordemos que el fundamentalismo tiene un origen y un motivo anterior al Estado de Israel, con el nacimiento de del hoy proscrito partido político egipcio Hermandad Musulmana en 1928: la caída del Califato Otomano y su pretendida restauración, bandera que sigue siendo esgrimida el día de hoy por Al-Qaeda o el ISIS. No obstante, la Historia sin duda a futuro cuestionará mucho la decisión de apoyar la formación del Estado de Israel; quizá aparecerá como un error garrafal, al menos, el haberlo constituido en las tierras que históricamente le pertenecieron en los tiempos bíblicos y hasta su destrucción por Roma en el 70 d.C., y no en parte de Madagascar o en algún territorio cedido en Sudamérica como Theodor Herzl, con buen juicio, llegó a plantear de no poderse recuperar dichas tierras, pues sin duda, la existencia del Estado Judío, y el desplazamiento de los Palestinos, llevó a acelerar y a fortalecer el crecimiento de los movimientos islamistas en torno a una causa que unificaba a Sunnitas y Chiítas en torno a lo que parecía ser una avanzada del colonialismo occidental en lugares de especial significado para el Islam.

En ese sentido, es que resulta con bastante fundamento lo dicho por Netanyahu recientemente, acerca de que el Holocausto fue inspirado o impulsado por el Gran Mufti de Jerusalén Amin Al-Husseini, con quien Hitler buscó una alianza: según el Primer Ministro Israelí, el líder germano sólo buscaba expulsar a los Judíos de Alemania y los territorios conquistados --el antisemitismo no tenía como origen el buscar librar a los germánicos o a la Europa Cristiana de una raza inferior, finalmente, si hubiese sido congruente con su teoría racial, el Fürher jamás habría aceptado la alianza con este personaje árabe, pues éstos son semitas al igual que los hebreos, ni con los japoneses asiáticos, sino que, al ser la minoría étnica más grande e importante de Alemania, fue elegida como el "chivo expiatorio" de la derrota en la Primera Guerra Mundial, de manera injusta, pues muchos judíos combatieron y murieron o llegaron a ser condecorados con la cruz de hierro por sus actos heroicos por Alemania, país al que consideraban su patria, pero en la tónica nacionalista, resultaba impensable que las fuerzas del káiser, tan potentes e impolutas, perdiesen la guerra por sus errores; resultaría vergonzoso, y peligroso, reconocer que se habían aventurado a la contienda a enfrentarse con las poderosas industrias británica, francesa combinadas y sobre todo norteamericana, misma que bastó para situar en una ventaja inmensa a los aliados sobre los Imperios Centrales. Era mejor hablar de la puñalada por la espada hecha por una etnia no germana, guión casi copiado del "caso Dreyfus" en Francia y que precisamente fue lo que impulsó a Herzl a iniciar el movimiento sionista.


Husseini probablemente aconsejó a Hitler el exterminar a los Judíos, pues ya para entonces la migración hacia Palestina proveniente de Europa y la compra de tierras, alentado por el movimiento sionista y las promesas hechas por Inglaterra en la Declaración de Balfour, y los enfrentamientos cada vez mayores entre musulmanes y judíos, viendo el historial del clérigo islámico, incluso en Wikipedia, no cabe duda darle cierta razón a Netanyahu y que posiblemente este líder palestino tuvo algo que ver en la orientación de la política Nazi, al tiempo que se buscaba una alianza para que Hitler llegase, por conducto del Mariscal Rommel, a controlar el Medio Oriente y sus recursos petroleros.

El caso es que las conspiraciones, paranoias y odios de estos extremistas sobre los que hablé al inicio de esta entrada, son explicaciones sencillas para realidades complejas que no saben entender: puede que el Estado de Israel sea un error, pero su existencia es un hecho consumado y puede ser una gran baza en el Medio Oriente para contener al Islam siempre expansionista. Putin lo sabe y por eso, todo indica, ha entablado una especie de alianza con Netanyahu; los ataques rusos comenzaron pocos días después de la entrevista en Moscú entre los líderes eslavo y judío, mientras que los ataques israelíes a Gaza iniciaron prácticamente al mismo tiempo que los bombardeos al ISIS de parte de la Fuerza Aérea del Ejército Rojo. Ambos países están intercambiando información y coordinando el uso del espacio aéreo.

Netanyahu buscó alianza en Putin ante el abandono en que han quedado de parte de EUA quien se ha volcado a una alianza con las monarquías árabes, y de todo Occidente; ha estado desesperado, el hábil uso de las redes sociales de parte de los Palestinos y Hamas en particular en la pasada guerra de Gaza a fin de magnificar las bajas civiles, provocó la pérdida de simpatías para la causa judía. Israel además, tiene en realidad una situación económica precaria, pues vive de la ayuda que le ha prestado Washington o de los fondos provenientes de la diáspora. La verdad, quien sabe, pero la desaparición del Estado de Israel puede ser luego algo que hasta los mismos que lo menosprecian terminen llorándolo, pues ha constituido un escudo fundamental contra los movimientos islamistas, en cierta forma, ha atraído el fuego antes de que llegue a Occidente.

Para los extremistas, creo que deben leer este artículo de InfoCaótica, que señala la actitud que debe tenerse hacia los Judíos, y leer el siguiente pasaje de San Pablo, tan Judío como Romano a la vez:

“¿Por ventura ha repudiado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia […] Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?”

Y para los argentilocos, les recomiendo que lean a Leonardo Castellani, un verdadero Tradicionalista (aunque cometió el error de tragarse la falsa retórica cristiana de los militares):

"SONETO AL HIJO DEL ANTISEMITA

'Son una peste y una porquería',—
—más habla en fuerte y en cristiano, ea—
'Y tienen mal olor'; —¿tu alma no hedía
antes del baño en sangre galilea?

El Bautismo te ha ungido a la pelea
tú que juraste en él caballería
y dices cada día 'Ave María'
a tu Señora, aquella niña hebrea.

Consanguíneos en Dios por doble fuero
gracia nosotros y ellos bastardía
como Isaac con Ismael malquisto,

no olvides que el bastardo fue primero,
y que ambas sangres correrán un día
juntas ante el altar del Anticristo."