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4 de junio de 2012

LA AZTECOMANIA, EL PEOR DE NUESTROS LASTRES II


Como en el post anterior lo decíamos, los Mexica manipularon la Historia a su favor, de forma que pareciera que con ellos, la misma había vuelto a empezar; los Españoles creyeron por tanto, que estaban ante el ejemplo más alto de civilización indígena y se encontraron además que de inicios del siglo XIV para atrás la Historia era fragmentaria, confusa y bastante adornada con leyendas y mitos, por lo que atribuyeron muchos de los avances en ingeniería, urbanismo, medicina, astronomía y artes a los Mexica; por otro lado, castellanizaron el gentilicio, que pasó a ser "Mexicano", pero nunca les llamaron Aztecas. Los Mayas, en esa época, se presentaban como una sociedad colapsada y empobrecida, con ciudades pequeñas y aisladas o comunidades agrarias, reyes, sacerdotes o nobles sin tierras pero con pomposos títulos cuyo reconocimiento o asimilación pidieron a las autoridades hispanas a cambio del bautismo y su colaboración no impresionaron mucho a los Españoles, ni tampoco las armas de cobre y bronce de los Tarascos de Michoacán, y sus rústicas construcciones generaron en los europeos tanta admiración como las construcciones y monumentos de Tenochtitlan, escenográficamente planeada para sorprender y exhibir poder.

Aún así, quizá lo que le sorprendió más a Cortés y sus hombres fueron los pies de barro de aquel Imperio, y la situación de crispación y tensión a las que habían llegado las cosas en 1519, bastó la aparición de 500 soldados europeos, (pues además de españoles había griegos, portugueses, alemanes, suizos, franceses y un inglés), en las costas para que primero los Totonaca, y después los Estados independientes de Tlaxcala, Matlatzinco y Huexotzinco se unieran a los europeos, junto con multitud de rebeldes a la autoridad Mexica; lo dicho en un post anterior, la Conquista no fue tal, fue una especie de Revolución mediante la cual los indígenas que se encontraban sometidos a la Triple Alianza rechazaron a Moctezuma II como máximo soberano y aceptaron, en su lugar, voluntariamente a Carlos I de España y V de Alemania, que unía a las coronas castellana, aragonesa, navarra y granadina, así como la del Sacro Imperio, la del Cem-Anáhuac, por ello es que el "Penacho de Moctezuma", corona de plumas de Quetzal, oro y turquesas, símbolo del poder imperial del Huey Tlatoani fue a parar a Austria, con su nuevo titular que era el Habsburgo, habida cuenta que, coaccionado o no, atemorizado ante la profecía sobre el regreso de Quetzalcóatl o lo que fuese, Moctezuma II renunciaba a su trono y a los derechos sobre el mismo de sus descendientes y parientes (la sucesión al trono Mexica era electiva, siempre y cuando fuese en la misma familia, descendiente por línea materna de los antiguos reyes de Tula) que a cambio recibían el pleno reconocimiento de sus propiedades, recordando que entre los Mesoamericanos no existía la propiedad privada, excepto en el caso de los nobles, y de títulos de nobleza; los descendientes de Moctezuma II, hasta el día de hoy, forman parte de la más rancia nobleza española, con los títulos de Condes de Moctezuma y Duques de Tula, y han emparentado con la aristocracia española y ramas de diversas casas nobiliarias y aún de la realeza, así, por ejemplo, la Emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III fue lejana descendiente del monarca Mexica, como lo es la actual Duquesa de Alba, que proviene de una hermana de aquella.

Otra rama de la familia, radica en México y ha mantenido el apellido o bien, ostenta el apellido Barragán de origen Vasco y otros, de las familias nobles españolas con que emparentaron, entre sus representantes más famosos se tiene al que fuera Presidente de México: General Miguel Barragán o al político y filántropo Esteban Moctezuma Barragán o al propio arqueólogo (y difusor de la Historia Oficial) Eduardo Matos Moctezuma.

He aquí el escudo de armas adoptado por los Moctezuma:


Como puede verse, los Españoles resultaron bastante incluyentes, en Perú, igualmente, y como puede verse en la misma liga que se ha incluido en esta entrada, la familia de los Inca emparentó ni más ni menos que con la familia de San Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas, y con los famosos Borgia. En el ámbito Anglosajón, en cambio, la famosa Pocahontas, hija del Rey Angolquino Powathan, casó con un maestro de escuela avecindado en Virginia y convertido en cultivador de tabaco, y cuando fue recibida en Londres nadie se tomaba en serio sus títulos y era vista más bien como una curiosidad, el tradicional racismo británico y la austeridad de una tribu que sin duda quedaba catalogada entre los "Chichimeca" por los Mesoamericanos impedía que se le reconociera la realeza de su linaje.

Cortés prácticamente sujetó todo el territorio del Imperio de la Triple Alianza, el cual no era tampoco muy extenso, como puede verse en el mapa que figura al inicio de la entrada: abarcó únicamente el centro y parte del sureste actual del país hasta la frontera con Guatemala, con islas independientes; la posesión de animales domésticos para el transporte y el combate, como los caballos, la tecnología naval, militar y de medios de comunicación: la mayor alfabetización de los Españoles, simplemente, las carretas, el desarrollo de estrategias y la forma de ser más práctica de los europeos les dio una ventaja enorme, como también la viruela, el cólera y otras enfermedades desconocidas en América debido a que las mismas vienen aparejadas con los animales domésticos, de los que carecían los indígenas, todo eso hizo muy rápida la conquista. Los Españoles y sus aliados, principalmente los Tlaxcaltecas dominaron en unos cuantos años lo que a los Mexica les había tomado un siglo.Esa región fue llamada "Reino de México", quizá por simple continuación del término náhuatl para referirse a los dominios Mexica, que recibían el nombre de "Mexicayáotl" (Vencidos por los Mexica); las conquistas realizadas por los demás y psoteriores expedicionarios ibéricos, como Nuño de Guzmán, los Oñate, Montejo, Olid y demás, recibieron denominaciones diferentes, y en cada uno se fundaron reinos nuevos, siguiendo el modelo de la conformación de la España recientemente unificada: Nueva Galicia, Nueva Vizcaya, Nuevo Reino de León, Capitanía general del Yucatán, Capitanía General de Guatemala, Nuevo Santander, etc., continuando esta expansión hasta ya bien entrado el siglo XVIII, en modo alguno el nombre de "México" se había generalizado a todo el territorio y tampoco la concepción de los Mexica como antepasados o como núcleo central del mestizaje con los Europeos.

Y es que debemos tener algo en claro: la mayoría de los Mexicanos no descendemos de los Mexica, éstos, al momento de la Conquista habitaban en la Ciudad de México y algunas otras poblaciones al interior del Imperio en un débil intento de establecer colonias al interior iniciado con Ahuizotl a fines del siglo XV, como Malinalco, hoy en el Estado de México, Ixcateópan en el actual Estado de Hidalgo, algunas guarniciones fronterizas cerca de Michoacán y algunos otros, además, hay que tomar en cuenta que en la propia México-Tenochtitlan habitaba un buen número de no-mexicas, principalmente artesanos y especialistas en aquellas actividades que los Mexica, suplantadores de la identidad mesoamericana, semibárbaros y militaristas, no dominaban; había así, muchos habitantes de origen Tolteca, provenientes de las ciudades que rodeaban a los lagos de Texcoco, Zapotecas y Mixtecas de Oaxaca dedicados a la orfebrería y arte plumario, Mayas, que recibían el nombre de Nonoalcas, dedicados al labrado de jade y otras artes, y Otomíes que desempeñaban los oficios más humildes.

Así que, de una población estimada que en aquel entonces tenía la Ciudad de México de 300,000 personas,  podríamos decir que unos 50,000 no eran Mexica, lo que nos deja 250,000, a estos, sumando aquellos que no vivían en la capital, podríamos estimar que había quizá unos 350,000 Mexica en toda Mesoamérica para 1519, de los que morirían, a causa de la guerra y las epidemias, unos 200,000... ¿De veras descenderemos todos los Mexicanos todos de ese puñado de 150,000 antepasados? ¿Porqué se plantea que el "Imperio Azteca" es el precursor de México, país que abarca zonas sobre las que los Mexica nunca ejercieron poder o presencia alguna, como Sonora, Chihuahua, Jalisco, Sinaloa, Nuevo León, Coahuila o incluso Michoacán?

La realidad es mucho más amplia que lo que nos muestra la Historia Oficial, y como siempre, lo contrario a ella.

Así, debemos tomar en cuenta  que la llamada Conquista no se debió únicamente a la acción militar y colonizadora de España, también tuvo un papel fundamental la llamada República de Tlaxcala, que, al momento de la llegada de Cortés era, probablemente, la sociedad americana indígena más avanzada de todas: dotada de un gobierno aristocrático que recordaba a las aristocracias griegas, con un consejo de Gobierno y un Senado que tomaban las decisiones que afectaban a los cuatro pequeños Altepetl federados que la conformaban, la gente de los cuatro señoríos pagaban tributos, o más que tributos: impuestos a ese gobierno nacional y servían en el ejército. La sociedad tlaxcalteca, además, era pluriétnica y muy antigua, pues la conformaban Olmeca-Xicalancas, Náhuas, Otomíes y la elite que había llegado en el siglo XIV y desplazó al gobierno sacerdotal de la primera etnia mencionada, vigente desde antes de Cristo, para establecer el sistema republicano a mediados de ese siglo como protección contra los designios hegemónicos de Azcapozalco primero, y de los Mexica después, estaba conformada por bárbaros Chichimeca, llegados del norte y adoradores del dios Camaxtil, deidad de la caza y de evidentísima inspiración "piel-roja" como el Huitzilopochtli mexica, sin que unos dominaran sobre otros, sino que existió mezcla racial y promoción del mérito más que en ninguna otra sociedad mesoamericana, además de que el constante hostigamiento de los Mexica, que les hizo vivir en perpetuo estado de sitio y amurallar sus fronteras, hizo que naciera en ellos un sentimiento extraño y que no tuvo réplica en ningún otro caso en América y que es el patriotismo: el episodio del General tlaxcalteca Tlahuicole, apresado en 1504 por los Mexica y al que Moctezuma II le ofreció el mando de sus tropas contra su propio pueblo, y que fue rechazado, prefiriendo morir sacrificado a atacar a sus paisanos estaba reciente en la memoria de los Tlaxcaltecas e inspiró como nunca los deseos de resistencia y de venganza contra la monarquía de Tenochtitlan, amenazante y tiránica.

Pero no solamente los Tlaxcaltecas participaron en la toma de la Ciudad de México por Hernán Cortés el 13 de agosto de 1521: la República obtuvo autonomía interna y se sometió, mediante un tratado, a un régimen de protectorado respecto al Imperio Español, en ella, el Cristianismo no se impuso desde la ventaja de la posición del vencedor hacia el vencido, sino fue predicado, eso sí, con libertades otorgadas por los gobernantes, por los Misioneros ante la hostilidad de muchos de los habitantes y de las autoridades locales, sin que las tropas ibéricas interviniesen en auxilio de los conversos, que muchas veces fueron eliminados con total impunidad, como ocurrió en el caso de los "Niños Mártires de Tlaxcala", ejecutados por órdenes del sacerdocio de Camaxtli, sin embargo, la cristianización se consumó y los Tlaxcaltecas continuaron marchando, no solamente con sus tropas, al lado de los Españoles en la conquista y colonización del Occidente y Norte de lo que hoy es México, sino como colonos de pleno derecho.

Así, solicitados por los primeros Virreyes, familias tlaxcaltecas participaron en la fundación de diversas ciudades: San Luis Potosí, Querétaro, Saltillo, Chihuahua, Zacatecas, etc., e incluso más lejos: acompañaron las expediciones ibéricas hacia Florida, Nuevo México y California; occidentalizados y muy numerosos,  pues su territorio estaba densamente poblado, además de que las epidemias y muertes de civiles les afectaron en menor número que a los Mexica, fueron los Tlaxcalteca la verdadera base del mestizaje con los Españoles y con otros grupos indígenas, cumpliendo con una verdadera misión civilizadora.

Pero no solo eso, como parte del mestizaje entraron las etnias que habitaban en las diferentes zonas de lo que hoy es México, tal variedad de raíz indígena llevó a las particularidades regionales y la formación de diferentes folklores locales.En el norte, habitado por etnias nómadas y dispersas, el mestizaje con los indígenas fue menor o nulo, pero también se dio un mestizaje entre los europeos que llegaron al Virreinato de la Nueva España, los esclavos negros africanos y los inmigrantes asiáticos que también arribaron a estas tierras.

Porque si en un principio la Casa de Contratación de Sevilla restringió la migración a América a únicamente Castellanos, después la abrió a los demás reinos españoles: zarpando hacia Veracruz Vascos, Catalanes, Aragoneses o Navarros, para después abrirse aún más, y pese a la teórica restricción, llegaron Judíos conversos que fundarían Monterrey, llegaron Irlandeses e Ingleses Católicos que huían de las persecuciones de la Inglaterra Isabelina, Flamencos, Alemanes y Holandeses de la misma confesión desplazados por las Guerras de Religión, Portugueses tras la anexión de ese país por Felipe II, Italianos e incluso Franceses.  En vano será tratar de encontrar ritmos o sonidos indígenas en el Mariachi, que además de ser una música tardíamente inventada, no es sino la suma de sonidos y ritmos europeos: sevillanos y flamencos de España, así como franceses de quienes recibió el nombre, con instrumentos netamente europeos; la música norteña, hoy tan popular y vulgarizada por la "cultura del Narco" hunde sus raíces en las polkas de los colonos alemanes que trajeron consigo el acordeón y la tambora. La marimba chiapaneca es africana y nada tiene que ver con los Mayas, mientras que la hoy denigrada y comercializada banda sinaloense en su versión original no es, en esencia, muy diferente de las bandas musicales de los pueblos vascos o italianos, mientras que la cerámica de talavera poblana es tanto de inspiración española como receptora de la influencia de artesanos chinos llegados en el siglo XVII.

Pero sin embargo, nada de esto fue aceptado: no, desde la época de Porfirio Díaz se empezó a tejer el mito: los Mexica, renombrados "Aztecas", para incluir en el nombre a todos los pueblos antiguos del actual centro del país aparecieron como los fundadores de la Nación Mexicana, ya erróneamente, Iturbide incluyó en el Acta de Independencia que "la Nación Mexicana" "reasumía su soberanía" o "hacía uso de su voz silenciada trescientos años", todo ello porqué: porque se buscaba, en cierta forma, crear una conciencia de ruptura con  España y de orgullo de un pasado imperial para justificar el presente que se pretendía igualmente glorioso y sobre el cual justificar y sustentar la Independencia, no en balde, los Italianos, en las décadas de 1850 a 1870 hablarían de su proceso de unificación e independencia también en términos de apelar a su descendencia respecto a una civilización antigua, en este caso: Roma, hablando del Risorgimento o "Resurgimiento", aunque se olvidaron de los Griegos del sur de la península, de los Etruscos, Samnitas, Sabinos y otros pueblos itálicos, además del mestizaje entre estos con los Romanos y de estos con los pueblos germánicos: Lombardos y Ostrogodos principalmente, de los que surgiría el actual pueblo italiano.

Con el Porfiriato se pretendió algo similar, y todo lo prehispánico se denominó "Azteca", hasta las pirámides de Teotihuacán, edificadas mil trescientos años antes de que se fundara Tenochtitlan eran aztecas, lo mismo que la mayoría de las ruinas que se encontraban en el centro del país, justificándose en el uso del término como un genérico que se oponía a los Mayas del sureste, además de la hostilidad contra estos, que vivían en constante rebelión desde fines del siglo XVIII en la intermitente "Guerra de Castas" y contra los pueblos del Norte, como los Yaquis, también hostiles al régimen Liberal que les despojó de tierras; así, éste régimen, encabezado primero por un Zapoteca y después por un Mixteca, era la nueva encarnación del realmente inexistente "ideal Azteca" de unidad y centralización contra el decadente caos Maya y el salvajismo de los indios bárbaros del Norte, igualmente, se empezaron a exagerar los presuntos logros matemáticos y astronómicos de los los Mexica y la organización de su Imperio en la que se prefiguraba el Estado Mexicano, o es más, era ya el Estado Mexicano, cuyo desarrollo fue interrumpido por la invasión española. Incluso se pretendió un resurgimiento arquitectónico y escultórico de los estilos indígenas entremezclados y "modernizados" aunque realmente no tuvo éxito (afortunadamente) por la gran influencia europea que, por contraste, se recibió durante el Porfiriato. Al mismo tiempo, se levantaron monumentos a emperadores Mexica como Cuauhtémoc, a quien se le colmó de elogios y a quien se puso en el lugar de honor con letras de oro, en sustitución del proscrito Iturbide como fundador de la nacionalidad Mexicana, cosa por demás absurda, pues si bien la resistencia de este joven monarca fue heroica contra los Españoles y sus aliados indígenas: Tlaxcaltecas y rebeldes contra su autoridad y que ahora consideraban al lejano Carlos V su nuevo Huey-Tlatoani, representado por Cortés, no fue vista por estos sino como la lucha de un tirano por mantener vivo un sistema del que ya estaban hartos; Cortés, más que un conquistador y opresor era un revolucionario y un libertador, Cuauhtémoc, por el contrario, representaba la opresión y la más cruel tiranía.

Tras la Revolución, el mito no hizo más que fortalecerse, ahora desde una óptica dizque marxista: México surgía y se estructuraba en una eterna y maniquea lucha entre un pueblo oprimido y sus opresores, aunque, curiosamente, entre estos últimos no estaban incluidos los Mexica, por el contrario, los "Aztecas" eran los buenos del cuento, dueños de una civilización esplendorosa y de construcciones majestuosas, de un orden social justo en el que imperaban los ideales socialistas y de solidaridad, en que todo se compartía y se vivía en forma armónica con la Naturaleza, se llegó a negar la práctica de los sacrificios humanos o del canibalismo ritual, aduciendo que eran una leyenda negra inventada por los Españoles para Justificar la Conquista y la Evangelización, o bien, se les justificaba con el relativismo más ramplón: es que el valor de la vida humana es un criterio Occidental (sin embargo, dudo mucho que los justificadores ofreciesen su vida como muestra de respeto al criterio indígena).

Igualmente, se exageraron aún más los logros de la civilización "Azteca"  por ende, de todos los indígenas: resultaba que estaban más avanzados en Medicina, Astronomía, Ingeniería, Arquitectura, técnicas agrícolas y otras ramas más de la Ciencia y la Tecnología, aunque no se daba explicación alguna para la utilización de armas e instrumentos de piedra en el siglo XVI, época en la que Europa y por supuesto, España, se veían inundadas de innovaciones, desde la pólvora hasta la navegación oceánica, las teorías de Copérnico, las matemáticas de Tartaglia, las invenciones de Leonardo y las nuevas técnicas pictóricas y escultóricas de italianos y flamencos, muy superiores, objetivamente hablando, a las nativas. Esto fue aprovechado por los pseudocientíficos qeu se aprovecharon de la carencia de fuentes escritas para incluso enlazar a los indígenas con contactos extraterrestres y conocimientos ocultos al vulgar y torpe hombre Occidental.

Basta ver los murales de Diego Rivera, hechos por encargo de José Vasconcelos, Secretario de Educación de los gobiernos posrrevolucionarios para darse cuenta de esto: los Azteca vivían enmedio de un edén, gozando del esplendor y de la gloria bajo un cielo luminoso:


El contraste con la Conquista y colonización española es patético, pues muestra que se inicia la opresión del "pueblo mexicano" por el extranjero, con la escalvitud impuesta por los Españoles, olvidando que el sistema de la Encomienda no era igual a la esclavitud, y que gracias a los buenos oficios del ídolo de las Izquierdas Fray Bartolomé de las Casas se trajeron enormes contingentes de africanos para el trabajo esclavo, pues él no tenía nada en contra del genocidio del "Continente Negro" (y sin embargo, los hispánicos no eran nada racistas y si hoy en día en México no hay una gran presencia de negros es porque se mezclaron con el resto de las razas residentes en el territorio)  y empieza una serie de luchas para liberarse: de los Españoles, de la Iglesia, de los Hacendados, de los ricos... todo según la dialéctica marxista, muy a tono con el lenguaje maniqueo de la Historia Oficial: los buenos contra los malos


Cabe señalar que el propio Rivera era de ascendencia española y nació y creció en la muy hispanizada ciudad de Guanajuato y casó con Frida Khalo, hija de inmigrantes húngaros llegados a México a fines del siglo XIX; (el nombre de Frida no es nada representativo de México, es un nombre de origen germánico "Freeda" común en Europa Central) en ellos operó el discurso oficial: identificarse con los Aztecas y sentirse su descendiente a pesar de no serlo, y no fueron los únicos, ha habido quien, pese a sentirse muy rebelde, no ha hecho más que difundir el discurso oficial cocinado en el Gobierno, como el caricaturista Eduardo del Río, "Rius":

Rius no tiene nada de indígena: es rubio y de ojos claros, pero es Marxista (igual que lo era Rivera, quien en sus últimos años, sin embargo, abjuró del Comunismo y se volcó a un acendrado Catolicismo, muriendo con todos los sacramentos y reconciliado con la Iglesia), así que es un convencido del discurso de oprimido Vs. opresor, ateo y anticristiano, no duda en calificar a España como "lo peor de Europa" con lo que solo muestra una enorme ignorancia con respecto al país europeo que fue en sí mismo un crisol de culturas: desde Fenicios, Griegos, Romanos, Judíos, Musulmanes y Germanos, todos dejaron su impronta en un país con una cultura y un arte muy superiores a las Británicas, por ejemplo, y además, Rius repite lo típico y lo absurdo: la grandeza y los avances insuperables de los Aztecas y la pretendida inferioridad de la Civilización Occidental, lamentando una y otra vez, el mantra estúpido de que "NOS conquistaron los Españoles".

Porque, lo que se celebra de los Mexica, o de los Mayas, o de Teotihuacan o de los Toltecas no es su carácter imperial, sus conquistas y la grandeza de sus obras artísticas o edificios, sino su carácter de vencidos, de derrotados, arrancando de ahí nuestro gusto por sentirnos vencidos, débiles y fracasados, por sentirnos conquistados, cuando en realidad, la conquista no lo fue, y en el caso de los descendientes de europeos resulta más injustificado el sentirse así, cuando resultan descender los que llegaron a estas tierras

El discurso oficial con su maniqueísmo ha impedido el sentirnos unidos como pueblo sin importar lo diverso de nuestro origen, nos ha impedido reconciliarnos internamente y evitar el identificarnos también, como Occidentales, y por tanto, con un papel por cumplir en el mundo. Ha impedido, también, la integración de los Indígenas, a los que se les mantiene en sus costumbres, creencias y prácticas aunque las mismas resulten perpetuadoras de pobreza y atraso, como lo que comentaba hace poco el columnista Luis González de Alba (con quien por lo general no concuerdo en su denostación del fenómeno religioso) respecto al rechazo de que una minera opere en territorio Huichol para no perturbar sus sitios sagrados, por el temor de que, si el indígena progresa, dejará de ser indígena, y esto no es por una perversa intención de mantenerlo hundido por maldad pura, sino porque se teme que si nos quedamos sin indígenas, y estos pasan, como los Tlaxcaltecas a integrarse y a mezclarse con el resto, para transformarse en Occidentales, nos quedaremos sin esa identidad ficticia que nos ha sido inventada por 200 años de cuentos de hadas y que nos ha imaginado el cine de la época de Oro, en la que era muy extraño ver a un México de charritos que nunca existió, criollos todos ellos, enorgullecerse de sus "antepasados" indígenas.

La identidad mexicana, como la norteamericana, la argentina, la canadiense o la salvadoreña, está todavía en proceso de construcción; como en ningún lado, América es, como dijo Juan Pablo II, el continente de la esperanza, a pesar de todo, del que puede surgir, y surgirá, un pueblo nuevo, resultado de la fusión de toda la humanidad que tiene representantes en él. Debemos dejarnos de atavismos en el pasado, y sí, tomar en cuenta que los indígenas son parte de nuestra herencia Americana, pero verla en su justa dimensión: a pesar de muchos logros materiales, no dejaron de ser pueblos anclados en el Neolítico y con un sistema religioso y social violento y cruel como ningún otro, entender que los Mexica fueron un pueblo que no fue capaz de vertebrar un esquema político exitoso; si los Españoles no hubieran llegado en 1519, para 1530 probablemente tampoco hubiera existido ya un Imperio de la triple Alianza y Tenochtitlan habría sido arrasada y quemada, y jamás habría sobrevivido para convertirse en el monstruo de ciudad que es hoy, y probablemente veríamos una isla en medio de un lago que sería sede de una zona arqueológica: Cortés solo aprovechó el hartazgo y la tensión existente contra los Mexica, un pueblo intruso, tiránico y en mucho mediocre, que usurpó una cultura y una identidad que no era la suya.

Debemos entender, y enorgullecernos, de que somos los receptores de la herencia cultural de todo el mundo, y que el destino de América es ser un crisol a través del Mestizaje, entre hispánicos, anglosajones, francófonos, africanos, portugueses, asiáticos, etc. y enfocarnos al futuro, ser más cosmopolitas y menos encerrados y recordando con nostalgia un pasado precolombino idílico y glorioso que nunca existió. hasta que rompamos con el pasado, hasta que conozcamos la verdad, nos desarrollaremos.

Porque parafraseando a Cristo: "La verdad nos hará libres".
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Por cierto: A los Tlaxcaltecas la Historia y el Discurso Oficial los ha tratado con el pie, aparte de endilgarles el tilde de "traidores", imposible, pues ellos eran una nación independiente y ajena a los Mexica, que buscaron en los Españoles una opción para defenderse de las ansias imperialistas de aquellos, su sistema de Gobierno se mantuvo vigente hasta 1824 en que se les convirtió en un estado más de la Federación Mexicana y no ha sido de los más prósperos, cuando, durante el Virreinato, gozó de un alto nivel de vida, un sistema económico propio y continuó siendo incluyente, pues los Españoles y Europeos eran bienvenidos si querían residir en el territorio, para 1821, los titulares de los Señoríos eran mestizos al igual que la mayoría de las familias nobles que ostentaban sus apellidos indígenas con orgullo, como los Xicoténcatl.

Hoy, tristemente, Tlaxcala, al igual que los otros estados del país es víctima de la descomposición y corrupción de la clase política mexicana, no solo nadie ha reconocido la importante labor de los Tlaxcaltecas como difusores de civilización y verdadera fuente original del mestizaje mexicano, sino ahora, ante la pobreza y la impunidad, Tlaxcala es la sede de la trata de blancas en nuestro país... triste destino para un foco difusor de cultura y de encuentro de civilizaciones, verdadero punto de origen de nuestra mexicanidad.

8 comentarios:

El Facha Martinsky dijo...

Buena entrada Yorch, aunque discrepo ampliamente con respecto a la última idea que expones. Considero que es muy importante que los indígenas mantengan sus costubres y tradiciones como de hecho se ha venido haciendo desde la colonia.

El discurso del progreso económico y el desarrollo social, muy criticado por los conservadores, fue el que llevó al anticatólico Juárez a exterminar a poblaciones enteras en el valle del Yaqui sonorense. Por otro lado, soy originario de San Luis Potosí y te puedo asegurar que esas mineras no traen nada bueno, sólo muerte y destrucción. Sin ser entsiasta del discruso indigenista, creo que lejos de los criterios de la civilización occidental (Que es más judeo-protestante que católica)los indígenas se encuantran mejor. Ellos no necesitan de "lo nuestro" y lo sé porque me lo han dicho ellos mismos.

Por otro lado estpy de acuerdo cuando afirmas que los aztecas eran opresores, pero no creo que el criterio aplique a todas la tribus. Es verdad que hay que evitar idealizaciones de "lo índigena" que no llevan mas que a la exaltación del indio muerto, pero tambien creo que se debe respetar la identidad indígena evitando cualquier forma de neoliberalismo, que no es más que un poco de "Juárez reloaded". Es paradójico, pero está más cerca del zapoteco JVM que su admirador incondicional el peje.

Por cierto, lo de la conversión de Rivera no lo sabía, ¿Dónde puedo hallar información al respecto? me interesa.

Saludos

YORCH dijo...

Buen aporte, mi estimado Facha; pues sí, la cuestión del desarrollo de los pueblos indígenas es una cuestión espinosa y sobre la que no hay mucho consenso; en mi opinión es necesario que desarrollen proyectos productivos, aunque claro, como dices, el caso de la minera tiene el riesgo de que pueda tener un efecto negativo sobre ellos y sobre el medio ambiente.

En este sentido y más allá del Liberalismo, que sin duda fue la fuente o causa de la actual marginación y pobreza de los indígenas desde la época de Juárez, creo que el modelo aplicado en la época Colonial resultó bastante exitoso y podría seguir aplicándose: dejar que los indígenas desarrollen y dirijan su propia economía, previa capacitación y aplicación de mejoras en la técnica. No todo en el ámbito protestante, por otro lado, fue genocidio, probablemente arrepentidos de lo ocurrido en lo que hoy es EUA, los ingleses aplicaron, por ejemplo, en Nueva Zelanda, un esquema diferente, a los Maoríes se les permitió esa autogestión de su economía y comunidades, se les abrió la oportunidad de educarse junto con los colonos anglosajones y se abrieron espacios representativos, como un parlamento maorí, antes de establecer que estos nativos tendrían también representación en el parlamento nacional; la cultura Maorí sobrevivió, e incluso, se ha estado dando una progresiva "maorización" de la sociedad, con la adopción de costumbres propias de los nativos por los anglosajones y también un creciente mestizaje biológico, basta ver a la famosa selección de Rugby con las danzas guerreras o "hakas" antes de los partidos, o la adopción de tatuajes por parte de la gente en ese país oceánico; es un modelo interesante de reconciliación y adopción de la cultura indígena,

David dijo...

Impresionante artículo Yorch, impresionante.

Como apunte sobre los indígenas conquistadores (que así se les llamaba) acabo de terminar un interesante libro titulado "Los tlaxcaltecas en Centro América" de Pedro Escalante, en el que se detalla la acción conquistadora de los tlaxcaltecas y los mexicas que acompañaron a Pedro de Alvarado en la conquista de las actuales Guatemala, Honduras y El Salvador.

Muchos de ellos se quedaron a vivir en las cercanías de la ciudad vieja de Santiago de Guatemala, concretamente en Almolonga, en donde se reunieron tlaxcaltecas, mexicas, cholultecas, acolhuas, zapotecas y otras etnias indígenas.

YORCH dijo...

Muchas gracias, David, en efecto, además de los Tlaxcaltecas, soldados del ejército imperial Mexica que habían combatido contra Cortés o cuyas unidades no alcanzaron a regresar a Tenochtitlan para unirse a la defensa, tras rendirse y muchas veces, bautizarse, fueron también enrolados en el ejército Español que partió a las conquistas, los soldados además partieron con sus familias y así por ejemplo, aquí en Guadalajara un pequeño contingente Mexica fundó con sus familias el barrio de Mexicaltzingo, mientras los Tlaxcaltecas fundaron el de Analco, curioso, pero los Españoles consiguieron que ambos pueblos terminaran uniéndose.

Anónimo dijo...

Muy informado estas Yorch, encontré tu blog de casualidad, y siempre es bueno enterarse de cómo piensan otras personas. Yo coincido en muchas cosas de las que dices, pero como siempre hay discrepancias en la forma de analizar las cosas, y la tuya es muy respetable. Siento tu rechazo en tal medida a la cultura prehispánica cuando dices que es un lastre para nuestra sociedad moderna. Evidentemente nuestros abuelos, llámense tlaxcaltecas, mexicas, zapotecos o chichimecas, etc. Tenían una forma de ver la vida muy diferente de los europeos, teníamos una cosmogonía propia y vivíamos un politeísmo como los fenicios o los egipcios en su momento. Y por supuesto que los habitantes prehispánicos vivían en una sociedad debidamente organizada y estructurada, ya que contaban con una estructura para realizar actividades productivas especializadas, por ejemplo los tepanecas eran expertos en el tallado de las piedras, los xochimilcas en el cultivo de hortalizas y flores, había gente preparada para gobernar, para hacer guerra y para estudiar el cosmos. Es contradictorio decir que los mexicas manipularon la historia, que pues?, todos sabemos que la historia la escriben los vencedores, no los perdedores. Lo que le sorprendió mas a Cortes, a Díaz del Castillo y a sus huestes fue el trazo de la ciudad que armonizaba con el cosmos, la intensidad de comercio y el orden en que se efectuaban las transacciones, y no sus pies de barro. Fue una bella época que tenia desaparecer de acuerdo a lo que describes, pero no hay patriotismo cuando no defendemos lo defendible y nos sometemos a los designios del señor, estos designios fueron la destrucción de una civilización milenaria, la aniquilación de técnicas de construcción, de curación antiguas vistas como brujerías por los jesuitas ignorantes y después de someter a las más crueles torturas por el santo oficio a los indígenas para apoderarse de sus tierras y de humillar sus almas. Sin duda estaba destinado a desaparecer el reino tirano de Moctezuma y su sobrino Cuahutemotzin, pero no tenían derecho los invasores de apoderarse de las riquezas, tierras y de la dignidad de nuestros abuelos, haciéndoles serviles esclavos durante una triste y oscura historia de 300 años de la que no se habla nada. De la cual tu mismo ignoras cuando dices que la encomienda fue una forma de mejorar las condiciones de los indígenas. Por supuesto que entiendo que somos una mezcla de varias razas y no reniego de mi sangre. Somos el resultado de una cultura de pueblos prehispánicos independientes que no constituyeron nunca una república como la conocemos hoy, pero también tenemos la herencia latina (hispana) de pueblos guerreros, que también sabían mentir, asesinar, robar, traicionar, torturar, evangelizar con falsa religión bajo el influjo de la blasfemia consagrada ante los ojos del creador.

Anónimo dijo...

Muy informado estas Yorch, encontré tu blog de casualidad, y siempre es bueno enterarse de cómo piensan otras personas. Yo coincido en muchas cosas de las que dices, pero como siempre hay discrepancias en la forma de analizar las cosas, y la tuya es muy respetable. Siento tu rechazo en tal medida a la cultura prehispánica cuando dices que es un lastre para nuestra sociedad moderna. Evidentemente nuestros abuelos, llámense tlaxcaltecas, mexicas, zapotecos o chichimecas, etc. Tenían una forma de ver la vida muy diferente de los europeos, teníamos una cosmogonía propia y vivíamos un politeísmo como los fenicios o los egipcios en su momento. Y por supuesto que los habitantes prehispánicos vivían en una sociedad debidamente organizada y estructurada, ya que contaban con una estructura para realizar actividades productivas especializadas, por ejemplo los tepanecas eran expertos en el tallado de las piedras, los xochimilcas en el cultivo de hortalizas y flores, había gente preparada para gobernar, para hacer guerra y para estudiar el cosmos. Es contradictorio decir que los mexicas manipularon la historia, que pues?, todos sabemos que la historia la escriben los vencedores, no los perdedores. Lo que le sorprendió mas a Cortes, a Díaz del Castillo y a sus huestes fue el trazo de la ciudad que armonizaba con el cosmos, la intensidad de comercio y el orden en que se efectuaban las transacciones, y no sus pies de barro. Fue una bella época que tenia desaparecer de acuerdo a lo que describes, pero no hay patriotismo cuando no defendemos lo defendible y nos sometemos a los designios del señor, estos designios fueron la destrucción de una civilización milenaria, la aniquilación de técnicas de construcción, de curación antiguas vistas como brujerías por los jesuitas ignorantes y después de someter a las más crueles torturas por el santo oficio a los indígenas para apoderarse de sus tierras y de humillar sus almas. Sin duda estaba destinado a desaparecer el reino tirano de Moctezuma y su sobrino Cuahutemotzin, pero no tenían derecho los invasores de apoderarse de las riquezas, tierras y de la dignidad de nuestros abuelos, haciéndoles serviles esclavos durante una triste y oscura historia de 300 años de la que no se habla nada. De la cual tu mismo ignoras cuando dices que la encomienda fue una forma de mejorar las condiciones de los indígenas. Por supuesto que entiendo que somos una mezcla de varias razas y no reniego de mi sangre. Somos el resultado de una cultura de pueblos prehispánicos independientes que no constituyeron nunca una republica como la conocemos hoy, pero también tenemos la herencia latina (hispana) de pueblos guerreros, que también sabían mentir, asesinar, robar, traicionar, torturar, evangelizar con falsa religión bajo el influjo de la blasfemia consagrada ante los ojos del creador.

YORCH dijo...

Por supuesto que no rechazo la época prehispánica, sólo planteo que la misma debe verse desde su justa dimensión, y que en esa época prehispánica hubo etapas de grandes logros, sobre todo el Periodo Clásico (aprox. 0-1000 d.C.) mientras que el Postclásico, y en particular el periodo tardío, dominado por los Mexica,fue una época de oscurantismo.Finalmente, lo que quiero decir es que ninguna época, ni el mundo prehispánico, ni el Virreinato fueron épocas paradisíacas, ni tampoco lo que la Leyenda Negra, de uno u otro signo, nos dice.
Por cierto, los Jesuitas no fueron ningunos ignorantes, desde Don Carlos de Sigüenza hasta Athanasius Kircher, fueron grandes impulsores de la ciencia.

Anónimo dijo...

Tengo entendido que tanto Rius como Rivera eran de origen judío. Tíldenme de conspiranoico, pero es notoria la enorme influencia judaica en el comunismo. Para darse una ligera visión de esto, es recomendable leer el siguiente enlace:

http://librodehorasyhoradelibros.blogspot.mx/2010/02/la-extrana-identidad-entre-marxismo-y.html


Y sobre la guerra declarada a España por parte de los judíos, léase:

http://hispanismo.org/historia-y-antropologia/3221-los-marranos-victimas-o-victimarios-de-espana.html


Saludos y felicidades por el blog.