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11 de junio de 2012

¿QUE ESTA PASANDO EN LAS UNIVERSIDADES PRIVADAS?


Como docente universitario y Maestro en Ciencias de la Educación que soy, no he podido seguir sin preocupación la deriva del movimiento #yoSoy132, así como las propias tendencias de mis alumnos y exalumnos en este proceso electoral; porque, en mucho, ello demuestra qué tanto ha tenido éxito uno como maestro, y las instituciones educativas donde estos muchachos han cursado sus estudios, en la formación de un criterio, de capacidad de razonamiento y de argumentación.

Por supuesto que es positivo que los estudiantes se preocupen por la cuestión política y que se de el debate en el seno de las Universidades, por el contrario, malo sería que esto no fuera así, pero una cosa muy distinta es que ese debate, que podría ser sano y propositivo, y que debería ser así, termine en una cuestión de odio, división, confrontación y de evidente manipulación de los partidos políticos sobre ellos, además exhibiendo un nivel verdaderamente silvestre y rudimentario y rayano en la violencia física, porque la verbal está más que ejercida.

Por ello, como maestro, sólo puedo decir que me encuentro frustrado, enojado, triste.

¿Porqué? Porque veo que todos han seguido el discurso del odio, del insulto y de la descalificación rápida, del grito, la protesta y el desmadre, han rechazado la razón, la capacidad de argumentar y el respeto a quien piensa lo contrario... hace unas semanas, estallé con uno de mis exalumnos, convertido en un verdadero "pejezombie" con la mente completamente devorada o poseída por el Mesías de Macuspana, y para quien todos aquellos que no veneran la palabra salvífica del tabasqueño son vendidos, herejes, enemigos, mientras que la enseñanza de valores le entró por un lado y le salió por el otro, eso es "doble moral", el apoyo al "gaymonio", aborto y demás aberraciones y crímenes de la Izquierda es la construcción de un orden... No pude más, sé que lo insulté y le traté mal, pero me dejé llevar por un sentimiento de fracaso, de inutilidad del esfuerzo, justo como lo sentí en todo este último semestre, mientras impartí mi materia de "Historia y Teoría del Pensamiento Económico", aunque a decir verdad, el año anterior, que también impartí tal asignatura, fue igual, incluso peor, de estéril de inútil con unos alumnos que están en todo, menos en lo que deben estar, me parece sintomático que una alumna que faltó bastante a clases durante el último curso, ahora aparezca publicando en el Facebook sus experiencias como manifestante, lo mismo que otros a los que no les interesaba el contenido de las clases, ni participaban y cuando lo hacían se caracterizaban por un lenguaje majadero y lleno de incorrecciones, que por otro lado, se ha vuelto la forma tradicional de hablar de la juventud, no hay conversación entre dos menores de 25 años (y aún en muchos mayores de esa edad, cada vez más) que no esté llena de términos como: "güey, pendejo, baboso, mamón, cabrón" y demás, de ahí que no sea nada extraordinario que los tweets escritos por los miembros de este movimiento se encuentren en ese lenguaje, o que en las pancartas y letreros que se pueden leer en las marchas, esas mismas palabras aparezcan, no cuentan con un dominio mayor del lenguaje y se expresan casi siempre con un acervo reducido, producto de que carecen del hábito de la lectura y de la enorme pereza que tienen para adquirirlo.

Y es curioso, no se puede decir que se trate de gente que no tuvo recursos económicos, y que no hayan tenido acceso a una buena educación... ¡para nada! se trata de hijos de familias de buena posición, que pagan colegiaturas de hasta $15,000 pesos mensuales o más, y a los que basta ver las prendas con las que se visten, porque resulta que la moda actual impulsa una imagen de cuidado y esmerado descuido, con pantalones de mezclilla deslavados o rotos pero que cuestan bastante caros o playeras arrugadas de marcas caras como Donna Karan, Levi's, Abercrombie, Aeropostale, etc. etc.verdaderos harapos de lujo, el otro día, mientras apliqué examen, estuve viendo los zapatos usados por mis alumnos: el 70% de los alumnos (hombres la mayoría, es más difícil reconocer las marcas de los zapatos de mujer) usaba zapatos Lacoste, cuyo par, de acuerdo al sitio de Internet "Mercado Libre" es de $1,750.00, aunque claro, en tiendas departamentales llegan a costar más de $2,000.00 pesos, el otro 30% usaba zapatos Puma, Converse, Vans o Nike, todos igualmente caros, sólo 1 o 2 usaba zapatos de marcas no reconocidas.

Entonces porqué, pese a contar con un nivel socioeconómico alto, ¿esta generación se comporta como integrada por léperos? ¿porqué carecen de cultura cuando han tenido la posibilidad de acceder a ella? ¿Porqué las instituciones universitarias privadas, pese a cobrar colegiaturas altísimas, no está generando gente con capacidad de pensar, de reflexionar y tener valores morales razonados, basados en el respeto y en el convencimiento? ¿Porqué de repente se han politizado y están generando energúmenos como lo son la mayoría de los manifestantes? ¿Porqué estos se han dejado manipular por López Obrador y toda la Izquierda y su discurso que es totalmente aquel del "viejo PRI" autoritario en el mal sentido del término y populista de la década de 1970 combinado con lo peor del "Progresismo" mundial como mera demagogia? ¿Porqué pese a tener de 20 a 24 años, los universitarios se siguen comportando como adolescentes malcriados y se sienten favorables por un discurso político propio de pubertos enojados con la vida y el mundo?

Desde hace once años me he venido desempeñando como profesor universitario en el ámbito de las instituciones privadas, y en razón de mi experiencia, y de mis conocimientos en el área de la Educación, creo que puedo darme algunas respuestas al respecto, aunque reconozco que este es tema para hacer un muy interesante trabajo de investigación y reconocer, que hoy en día, nuestras universidades privadas están ya tan tronadas como el resto de todo el Sistema Educativo Nacional, y que lejos de ser merecedor de un aplauso y de gusto, como muchos comunicadores lo hacen, este movimiento 132 debe ser una señal de alarma ante la politización de las universidades privadas, lo que las alejará de sus funciones esenciales: la enseñanza, la difusión cultural y la investigación y generación de conocimiento.

Así, podemos decir que las Universidades Privadas mexicanas, católicas o laicas, se encuentran presas de varias taras que las están desmoronando:

1.- El afán de Lucro: En primer lugar, la educación privada se ha convertido en un simple negocio; cada vez más, las Universidades están cambiando, ya sea de hecho o de derecho, a un modelo que surgió en EUA: las instituciones "for a profit" es decir, que buscan obtener utilidades, algo que es impensable, cuando la educación en sí misma, es deficitaria porque implica ser una inversión--en términos económicos--a largo plazo en la formación de capital humano. Si, por el contrario, se busca que la Universidad sea fuente de utilidades, se llegará a una situación en que la formación del estudiante será apresurada y como único objetivo se tendrá la obtención de ganancias, independientemente de la calidad en la educación de los alumnos.

La competencia entre las casas de estudio, además, se enfoca a ser meramente mercantil, y no una competencia en cuanto a la calidad, contenido de los programas o planes de estudio y perfiles de egreso de los estudiantes, así, cada vez es más común escuchar del "mercado educativo", de oferta y de demanda en la materia, y por supuesto, de campañas mercadológicas cada vez más evidentes a fin de atraer alumnos-clientes, la publicidad oculta muchos de los posibles defectos que puedan tener las instituciones, y cuestiones externas de imagen o servicios secundarios pueden llevar a los aspirantes a decantarse por una u otra universidad. Estas, tratan cada vez más de cubrirse de atractivas envolturas, aunque por dentro, cada vez sean más vacías.

2.- El olvido de las funciones esenciales de la Universidad: Como hemos dicho, las Universidades, desde la Edad Media, se han caracterizado por tres funciones fundamentales: Enseñanza, Generación de Conocimiento y Difusión Cultural. Ante el afán de lucro, las universidades privadas se han ido únicamente por la primera, y así, buscan tener el mayor número de alumnos-clientes, lo segundo, nunca lo han hecho en serio aquí en México, salvo las Universidades Públicas y en forma notable la UNAM y el Instituto Politécnico, entre las privadas, quizá lo hayan hecho más el ITAM o el CIDE, aunque en una escala mucho menor, ínfima; ni el Tecnológico de Monterrey, ni la ahora famosa Ibero, la Universidad de las Américas, la Autónoma de Guadalajara o cualquier otra han construido programas serios de investigación, no cuentan con laboratorios, institutos, hospitales verdaderos, observatorios, centros de diseño, talleres, etc. todo eso es muy caro, y nunca ha sido prioritario para las Universidades privadas en México, que siempre han señalado no contar con los recursos necesarios para ello,  a veces sí cuentan con investigadores en sus nóminas, pero son solo dos o tres profesores a los que les pagan más y que escriben dos o tres artículos al año en la revista de la Universidad que nadie lee. Ignoran que las Universidades en EUA y Europa establecen alianzas con el sector privado, e incluso, con el Gobierno, para la innovación científica y tecnológica.

En cuanto a la Difusión Cultural, las actividades en este rubro cada vez son menos y más pobres, de nuevo, la presunta falta de recursos, hace que este tipo de actividades: conciertos, ballets, obras teatrales, edición de libros, etc., sean cada vez más raras, en definitiva, no se quiere aportar recursos en nada de lo que signifique inversión y reducción de la posible ganancia.

3.- La formación por competencias en detrimento de la formación integral: La adopción de la "Formación por Competencias", como hemos dicho ya en posts anteriores, ha llevado a una disminución de los niveles académicos; las carreras profesionales han quedado al nivel de carreras técnicas y la enseñanza se centra en que el alumno aprenda procedimientos y herramientas, no que adquiera conocimientos y aprenda a aplicarlos como era anteriormente; por otro lado, la enseñanza ha quedado divorciada de la adopción de valores éticos o morales que aseguren el buen comportamiento profesional del egresado, o incluso del estudiante en curso, y qué decir de la enseñanza de la cultura; ahora, las universidades están empeñadas en producir personal capacitado, no en formar personas en todos sus aspectos, dentro de la lógica de Mercado que domina la mentalidad actual. Así, la persona egresa de la universidad devaluada a ser un mero engrane en el mecanismo de la productividad y con un único objetivo muy claro: ganar dinero a toda costa.

El Relativismo surgido del Constructivismo y ese pragmatismo moral y profesional, mata también la creatividad y el ánimo emprendedor, generando gente cuya única fuente de información es el Internet y que sólo está a la espera de recibir órdenes e indicaciones de otros, pero no capaz de actuar por sí mismos ni de sentir curiosidad por el conocimiento más allá de aquello que se le presente en un momento y un problema determinado.

4.- El Problema de las Humanidades: Lo más difícil es adaptar la enseñanza de las Humanidades al esquema de la formación por competencias; a diferencia de las Ingenierías, donde resulta más plausible su aplicación, pues las mismas consisten en "hacer" antes que en "saber" e "interpretar" como es en el caso del Derecho, Psicología, Ciencias de la Comunicación, Ciencias Políticas y demás; así, la adopción del esquema de competencias lleva al empobrecimiento de los contenidos de las carreras de Humanidades y a generar, como en el caso de los Abogados, a verdaderos "leguleyos" que tal vez sepan los aspectos técnicos y meramente formales del Derecho, pero incapaces de reconocer lo justo de lo injusto e ignorantes de las teorías y doctrinas jurídicas más importantes, siendo unos simples aplicadores del Derecho positivo, sin cuestionar lo hecho por el Legislador ni conscientes de que hay un más allá a la Ley escrita.

5.- El relajamiento de la disciplina y la exigencia: Las Universidades mexicanas han tenido tradicionalmente el problema del bajo número de profesionales titulados que emergen de sus aulas año con año, esto, que es meramente atribuible a la pereza o irresponsabilidad de los egresados, se ha buscado resolver poniéndosela fácil a ellos: en vez de la elaboración de una tesis profesional, la apertura de cursos de titulación, el examen general de conocimientos o de plano, titulando por promedio de calificaciones, con lo que no solo se mata al desarrollo de la aptitud como investigador, sino se genera una mentalidad de irse todos por lo fácil y rápido, el camino cómodo.

La disciplina igualmente se vuelve laxa: hay que buscar retener al alumno-cliente lo más que se pueda, condonarle faltas, justificarle faltas a la disciplina, al respeto a los compañeros o al maestro, no se le puede expulsar ni suspender o sancionar por temor a que se vaya; el alumno-cliente se vuelve la máxima autoridad--"el cliente siempre tiene la razón", dice el refrán de los comerciantes--y todo se le perdona y todas las autoridades de la institución se dejan mangonear, qué importa que al inscribirse, el alumno se haya comprometido a respetar un reglamento, si el mismo se aplicara al pie de la letra, significaría la salida de muchos, y con ellos, de su dinero.

6.- La intrusión de intereses extra-escolares: Como lo dije en mi post sobre lo sucedido en mi "alma-mater", es muy preocupante que se estén filtrando al interior de las Universidades privadas cuestiones políticas e intereses de partido; esto, en su momento, hizo que la UNAM se hundiera en constantes pleitos y  movimientos, que su nivel académico se derrumbara y que los patrones no aceptasen profesionistas egresados de esa casa de estudios.

La UDG, hasta antes de Raul Padilla era arena abierta de confrontación entre grupos de poder que llegaba a la violencia y al asesinato, hay que decir que, hasta eso, el cacique universitario calmó las cosas y reconstruyó el nivel y el prestigio como institución educativa, aunque sin perder su papel de fuente de cuadros para los partidos políticos.

Hoy, que vemos que en las Universidades Privadas se ha tomado esa misma línea, ¿qué podrá pasar? ¿Veremos ahora a los egresados de la Iberoamericana ser rechazados por el mercado de trabajo y engrosando las filas de los partidos? ¿Veremos a mi alma-mater, la Universidad Panamericana, constituyendo un centro de formación para los cuadros de la Izquierda? ¿A eso reducen la finalidad de la educación universitaria? La Universidad debe ser apolítica y por ende, apartidista, debe ser un espacio incluyente y abierto a todas las propuestas, ideas y discursos, el que la Universidad se "case" con uno u otro candidato o apoye una postura de odio y de confrontación contra otro es traicionar el sentido de la institución y convertirla en un conglomerado de porros y de cavernarios, de inquisidores y cerrarla a un sector o a ciertas ideas y posturas. Será, en definitiva, la muerte de la Universidad como tal.

7.- La traición a los principios o la carencia de los mismos: Si bien las universidades deben estar abiertas, esto no quita que no tengan válidamente una serie de principios o valores que guíen su actividad, esto, en el caso de las universidades católicas como la Iberoamericana, vinculada a los Jesuitas, o la Panamericana, ligada al Opus Dei, es o debe ser, más claro y más fuerte; sin embargo, vemos que los Jesuitas han cambiado, desde los años 50, el Evangelio de Jesús por el "Das Kapital" de Marx, y así, han traicionado los principios que les fueron legados por su fundador, San Ignacio de Loyola, desde el siglo XVI, mientras que en la UP, se apoya sin empacho a un candidato pro-abortista e impulsor del homosexualismo político al Gobierno del Estado, pesando más otros criterios y otros valores que aquellos, se supone, orientan la actividad de la Universidad.

Las Universidades Privadas Laicas por su parte, carecen en realidad de todo tipo de valores trascendentes, salvo aquellos que sean meramente empresariales o economicistas: educar para la eficiencia y la productividad, por ejemplo, lo que sí, y ante la conversión de la educación en negocio, todas las instituciones universitarias privadas se han vuelto o se han pretendido volver entidades de lujo para atraer una clientela exclusiva, en persecusión de valores monetarios.

8.- El negro panorama laboral: Un factor que sí es justificada causa de enojo de los universitarios es el negro panorama de su futuro laboral una vez abandonen las aulas: por un lado, el sistema económico mexicano está en tan pésima situación que ha sido incapaz de generar empleos en áreas que serían vitales para el desarrollo del país: en México, un Ingeniero Aeronáutico, o uno Naval, se moriría de hambre, lo mismo que un Actuario o un Ingeniero en Audio, tampoco hay lugar para los egresados de carreras científicas: Físicos, Matemáticos, Químicos, Biólogos Marinos, Historiadores, salvo en la docencia, mientras que las carreras tradicionales: Medicina, Derecho, Contaduría y Administración están saturadas, sin que haya tampoco todos los puestos de trabajo necesarios para cubrir a los miles de egresados en ellas que cada año se gradúan.

El Bachillerato no orienta a los estudiantes a escoger otros horizontes más allá de los típicos, pero, por otro lado, la Economía Nacional tampoco abre esos horizontes. Resulta curioso que las manifestaciones de los estudiantes no se dirijan contra esta situación y que esto englobe no sólo a Peña Nieto y al PRI, sino al Presidente Calderón y el PAN, al PRD y a los minipartidos, todos en mayor o menor medida responsables de que, en este ambiente sobresaturado de política, las condiciones no sean las óptimas para la generación de puestos de trabajo, sino que se dirijan en exclusiva a un candidato y a un partido que gobernó mucho antes de que ellos estuviesen ante la situación actual. 

Ante ese negro panorama, no es de extrañar que muchos de los universitarios no estén ansiosos por ingresar a un partido político, que gane su favorito o al que apoyaron a fin de que les den un "hueso" o puesto público con el que les paguen los favores y engrosar el ya de por sí ancho tronco del árbol de la burocracia que ancla sus raíces en el fértil suelo del erario.

9.- El factor ideológico y del ambiente social: Aparte de todo esto, debemos entender que la Juventud ha sido endiosada, y eso ya lo he dicho en otras ocasiones; la Juventud es un valor supremo en Occidente, y por tanto, también en México, la vejez se desprecia y se adora el permanecer joven; más si se maneja un discurso tan a tono de la rebeldía, que desde los años 50 se ha planteado como el ideal del joven (desde James Dean, pasando por Jim Morrison y hasta Lady Gaga se maneja esa idea) de inconformidad y de ser contestatario, recuérdese la frase del nefasto Salvador Allende: "Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica", pero también ser joven implica ser emocional e inexperto, y por tanto, fácilmente manipulable, por ello, la frase de Gustavo Díaz Ordaz, que contestaba la del chileno: "Ser joven y no ser rebelde es tan estúpido como tener más de 25 años y seguir siéndolo".

O también como la frase de Robert Frost: "No tire una barrera hasta que sepa para qué ha sido puesta", refiriéndose a aquella proclama del Mayo Francés de 1968 respecto a tirar los muros y las reglas: "prohibido prohibir", como cantaban, pues sí, al joven no le interesan las razones ni las causas ni las consecuencias, es impulsivo y actúa en base a lo que se le antoja o acomoda en cada momento; por ello, en China o Japón la juventud no es tan valorada como entre nosotros, para ellos, es sólo una etapa de aprendizaje y de preparación a la plenitud, que se alcanza en la vejez, puesto que ellos tienen conciencia de que es la inteligencia y sobre todo, la sabiduría, formadas por la experiencia, las que caracterizan al ser humano y no el vigor físico presente en los años juveniles.

Por ello, ha sido un gravísimo error el sobrevalorar a la juventud, en el que han incurrido líderes en los últimos tiempos, un ejemplo de ello es Juan Pablo II, que se la pasaba alentando y exhortando a los jóvenes a cambiar al mundo... ¿porqué no los exhortó más bien a cambiar a ellos y a ser más reflexivos y a buscar la cultura y a actuar con prudencia? El mundo no debe cambiar, debe ser aceptado, es la actitud de todos y cada uno de nosotros respecto a él la que debe transformarse tras aceptar cómo es la realidad, una vez hecho esto, el mundo cambiará por sí solo en lo que pueda o deba hacerlo, mas hay cosas que no deben alterarse para evitar un desastre y otras que simplemente no pueden transformarse por su propia naturaleza.

Hace 30 años, yo era un niño y oía al entonces Papa decirles que los jóvenes eran la esperanza, que iban a cambiar al mundo, que ellos eran a fuerza... hoy en día, esos jóvenes tienen al rededor de 50 años y no cambiaron al mundo ni lo están haciendo, al menos, positivamente, creo, más bien, que han empeorado bastante las cosas, por lo que yo soy bastante escéptico respecto al poder transformador de la juventud, aparte de que es algo tonto: nadie es joven por siempre.

Así, los hoy 132 son hijos de esos jóvenes de hace veintitantos o 30 años a los que se exhortaba a cambiar al mundo, y que fueron en realidad la generación en que aumentó como nunca el consumo de drogas, los divorcios, las madres solteras y el libertinaje; las actitudes que vemos hoy en día son producto de una pésima, espantosa formación en el hogar, prácticamente inexistente, de niños que ya fueron hijos de Guardería y a los que los padres, por no creer en la autoridad paterna o materna, o creer que una nalgada era ya violencia,  les dejaron hacer lo que quisieran y les concedían cualquier caprichito; por ello ¿Cómo no se van a sentir identificados con el discurso de un avejentado López Obrador que no consiste más que en la actitud de un adolescente haciendo berrinche? ¿De un encaprichado por el poder? ¿De alguien que no acepta que se le de la contraria ni las adversidades, como un niño sobreprotegido y criado en algodones al que no se le enseñó tener fortaleza ante las dificultades?

¿Cómo no sentirán atracción por el discurso de la Izquierda, hedonista y que pretende liberar al individuo de la pesada carga de la responsabilidad? Dicen querer ser libres, pero en realidad, no desean la libertad, quieren que alguien les quite el titánico peso de la libertad, por que la misma cuesta y la misma es difícil de mantener y más aun de ejercer, pues la libertad no es hacer lo que uno quiera, sino tener la posibilidad de hacer lo correcto, como decía San Pío de Pretelcina, y eso implica responsabilidad, por eso, desean un Gobierno que les permita todo y los rescate siempre, los disculpe y les asegure que no habrá consecuencias: ¿qué son el aborto, la eutanasia, la legalización de las drogas o el "matrimonio" homosexual sino justificaciones al proceder, formas de evitar consecuencias del mismo o liberaciones de responsabilidad al individuo por el poderoso Estado?

Así, todos estos factores han influido en el panorama sombrío que se cierne sobre las generaciones más jóvenes en nuestro país; iluso será aquel que vea en ellas una esperanza de cambio, de que todo irá mejor, porque no es así. Hemos pavimentado una carretera con rumbo al precipicio, y en esa andamos, quizá hasta hemos ya apretado el acelerador, y por supuesto, lo antes descrito no es exclusivo de México, los lectores españoles quizá vean en ello mucha coincidencia a lo que ocurre allá con los "Indignados".

Y es cierto: no todos los jóvenes son así, hay muchos de valor, pero los mismos son ahogados, arrollados por una marea enorme que, como los lemminges, avanzan en forma hipnótica hacia el barranco, toda esa masa que cree que actúan en rebelión contra lo establecido, cuando hoy, actúan como Azathoth, aquel personaje de H.P. Lovecraft, una masa informe y carente de inteligencia pero con un poder enorme para la destrucción, danzando al son que le tocan con una flauta, los Medios de comunicación, los faranduleros, los opinadores, todos ellos, en realidad no actúan como rebeldes, sino como obedientes borregos camino al matadero, muy pocos se han dado cuenta de que no hay, en realidad, nada más auténticamente subversivo que acudir a una Misa en latín de Rito Gregoriano...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo lo que comentas ya ha sido abarcado (aunque de manera un poco más directa) por sitios liberales tales como Contrapeso.info, Union Atlas de Contribuyentes, Asuntos Capitales, El Cato Institute y Mises Hispano.

No tiene nada de malo el supuesto lucro en la educación(el cliente-alumno y/o sus padres son los que pagan y desean obviamente el mejor servicio posible a cambio de su dinero) ¿por qué? Pues porque la educación si es una "mercancía" porque es algo que se produce con elementos escazos y limitados (¿acaso no se les paga a los profesores por impartir docencia? ¿no se le da mantenimiento a las instalaciones? ¿no se pagan servicios básicos de agua, gas, luz, teléfono, internet? ¿no se pagan los mobiliarios? Ademas sin ese "lucro" la escuela no puede crecer y expandirse). Eso de que la educación no es una "mercancía" es demagogia propia de los izquierdistas adoradores del Estado.

Lo que sucede es que debido a la competencia DESLEAL que hace la educación "pública gratuita"(esa en la que los pobres pagan con sus impuestos la educación de los Ricos), son muchos los alumnos que (aunque vengan de familias con recursos) prefieren ahorrarse un dineral (¿y quién no?)e irse a una universidad pública (quitándole la oportunidad de entrar a una de ellas a alumnos con bajos ingresos) y debido a esa deserción de universidades privadas a públicas (¿como van a competir contra algo que cobra poco y/o es "gratuito"?) es que las universidades privadas se ven obligadas a "consentir" de más al alumno debido a la baja matrícula y alta deserción que muchas (no todas) tienen, por lo que los alumnos de ellas ya no son "alumnos-clientes" como ocurre con las verdaderas universidades privadas de mercados libres como Hong Kong y Singapur, sino que son "alumnos-patrones"...

... y aparte las escuelas "privadas" aqui en México no tienen una real autonomía pues tienen que responder ante el todopoderoso gobierno mediante sus "apóstoles" educativos: La SEP y su sindicato de maestros y burócratas so pena de que les quiten la licencia para operar.

Continuará...

Anónimo dijo...

Es por ello que aqui en México NO les puedes llamar "escuelas privadas" a las que tu mencionas porque realmente NO tienen autonomía en determinar sus planes de estudio y/o asignación de recursos de acuerdo a las necesidades que perciban del mercado, sino que estan obligadas a adaptarse a los programas y planes de estudio que asigna la autoridad central: la SEP(y que son elaborados en base a caprichos y conveniencias de los políticos y burócratas, no en base a exigencias de los alumnos y sus padres como en las verdaderas universidades privadas que hay en EUA, Hong Kong, Singapur, Taiwan o Corea del Sur)... una educación que está casi igual de estatizada como la pública, una educación marxista-socialista que produce adoradores del Estado/Gobierno, profesionistas frustrados (pues estudiaron una carrera que no tiene demanda alguna y si la tiene es poca y por ello les pagan poco dinero) y Empleados en vez de Empresarios (si todos los alumnos salen pensando ser los "empleados del mañana", ¿quién les va a dar trabajo si nadie quiso ser empresario?)... igual que en los países como la ex-Unión Soviética.

Por lo que mejor en lugar de llamarles Universidades "Privadas" diles mejor Universidades "de Paga"... un fraude aun mayor que las "Publicas" porque (como ya te mencioné) están obligadas por ley a dar los mismos planes y programas de estudios caducos que elabora la SEP (de lo contrario les cancelan la licencia) y aparte cobran mucho mas caro (porque no reciben subsidios del erario publico... o sea de los impuestos que nos quitan a los contribuyentes).

En youtube esta la excelente serie de 10 capítulos (incluso traducida al español latino) de Milton Friedman "libre para elegir" que aunque fue hecha en los 1980s, tiene una temática muy actual. Te recomiendo el episodio de "¿qué están mal en nuestras escuelas?" en donde Friedman logra con mucha sagacidad identificar el problema de la educación pública y demuestra cual es la verdadera educación "privada" que (como ya dije anteriormente) en México no existe.

Igualmente en el siguiente link te paso el artículo del Dr Santos Mercado en donde detalla por qué en México NO hay escuelas privadas:

http://www.unionatlas.org/site/2010/01/en-mexico-no-hay-escuelas-privadas/

Y respecto al "lucro educativo":

http://www.asuntoscapitales.com/articulo.asp?ida=5913

Saludos

YORCH dijo...

Excelentes comentarios!! En efecto, la cuestión del lucro en la educación no es lo malo, malo es cuando se convierte en la finalidad última o única de la institución educativa y se convierte en una mera "tienda" de educación que consiste en ser una mera capacitación para el trabajo y por ello se descuiden aspectos como la investigación o la difusión cultural por no considerarlos como generadores de ganancias.

Algo primordial que tocaste en los comentarios es la libertad para establecer planes de estudio propios fuera de los lineamientos que establecen ya sea la SEP o las universidades públicas a las que se incorporan las escuelas "de paga" como dices, eso sin duda ha sido fundamental para el gran desarrollo de las universidades en EUA, así como la regulación y acreditación de estudios que no está en manos del Gobierno, sino de los gremios profesionales, conocedores cada uno de ellos de las necesidades en la formación de los nuevos profesionales, así es el caso, por ejemplo, de la American Bar Association en el caso de los abogados norteamericanos, siendo esta barra de abogados quien acredita y evalúa tanto a instituciones educativas como a profesionistas y no el Gobierno, lo que redunda en una gran autonomía para las instituciones sin que entren imposiciones ideológicas de las autoridades, como ha venido sucediendo en Europa o aquí en México, condicionando la educación.