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22 de junio de 2012

RAPIDO Y FURIOSO: UN VERDADERO EXPEDIENTE SECRETO X


Como en el post anterior, he criticado a Assange, fundamentalmente por su irresponsabilidad al difundir información que directamente incide en la seguridad y la vida de terceros, y también por su hipocresía y sus nexos evidentes con intereses políticos que nada tienen que ver con un sincero compromiso con la transparencia y el derecho a la información, sin embargo, existen hechos producidos por los gobiernos que, ciertamente han tenido consecuencias políticas y sociales muy graves y que se ocultan no para proteger vidas o la integridad de personas, sino para evitar que sean exhibidas las prácticas corruptas, los intereses espurios y los negocios turbios de muchos personajes, lo que, en cierto sentido, justifica también la aparición de personajes como el australiano y su actuar, y que deberían de mover a más de un Fox Mulder a investigar estos verdaderos expedientes secretos, más allá de la aparición de "marcianos" o la presunta existencia real de monstruos mitológicos...

Uno de esos hechos es el operativo "Rápido y Furioso", implementado por el Gobierno Norteamericano, ya bajo la Presidencia de Barack Hussein Obama a partir del año 2009. Según se sabe, la operación consistió en que la Agencia Federal de Armas de Fuego, Tabaco y Explosivos (ATF), una más de las innumerables policías u organismos de inteligencia que pueblan el entramado de seguridad norteamericano, especializado en la regulación de los mencionados objetos en el nombre de la agencia, dejó que armeros de estados fronterizos con México, especialmente de Arizona, vendiesen armas ilegalmente a cárteles del crimen organizado en nuestro país, con la idea de rastrear dichas armas y así poder ubicar a los líderes de distintas bandas criminales y así facilitar su captura; sin embargo, aunque esto sonaba muy bien, en realidad se trataba  o de una de las mayores estupideces en la historia policíaca mundial o de un negocio fabuloso en el que se encontraba metido hasta el Procurador General de Justicia de la gran República Norteamericana, sino es que hasta esferas más altas, encubierto como un malhadado operativo, ya que, curiosa o increíblemente, las armas materia del contrabando no contaban con los medios idóneos para ser rastreadas, con lo que, para lo único que sirvió fue para rearmar a las fuerzas del Narcotráfico en México; buena parte de los 60,000 muertos que van en el sexenio de Calderón al frente del Gobierno Mexicano se han debido a armas que llegaron como resultado de esta operación, armas que han permitido a los sicarios y pistoleros ponerse a la par de nuestros soldados y policías, ya que no se trató de revólveres y pistolitas, sino de fusiles de asalto, subfusíles y ametralladoras, lanzamisiles y granadas, armas que más bien equiparían a ejércitos o al menos guerrillas y no a simples bandas de asaltantes callejeros.

El escándalo estallaría cuando, irónicamente, un agente de la DEA, la agencia antidrogas estadounidense, murió baleado en San Luis Potosí por una de las armas traficadas a México dentro del cuestionado programa, antes de eso, todo se había mantenido en secreto y nadie se daba cuenta de lo hecho por las propias autoridades de nuestro vecino del norte.

Ahora resulta que, ante la campaña electoral en EUA, dentro de la cual el afroamericano busca su reelección como Presidente de la República, ha decidido declarar que toda la información concerniente al malhadado operativo policíaco queda clasificada como confidencial y por tanto, se encuentra lejos del escrutinio no solo de los ciudadanos y de la opinión pública internacional, sino de los mismos Legisladores norteamericanos, que no podrán hacer ninguna revisión del caso hasta que los expedientes relativos al mismo sean desclasificados... de aquí a 10, o 20 años o quizá más.

Claro, los diputados o senadores gringos, sobre todo del Partido Republicano, no desean conocer esa información e investigar sobre el caso por querer que en EUA reine la transparencia y se de a conocer al pueblo el porqué la ATF, bajo las órdenes del Departamento de Justicia, encabezado por Eric Holder, --probablemente uno de los personajes más torcidos y oscuros de los últimos años en la política de Washington, justo por detrás de Dick Cheney, Donald Rumsfeld y Richard Perle-- sino quieren destapar la cloaca para usarla como munición electoral con la que destrozar las aspiraciones de Obama a un segundo mandato, olvidándose también de que la presidencia de Bush Jr. fue también una cueva llena de tinieblas y mentiras sobre las razones y justificaciones para la Guerra de Irak y la lucha contra el terrorismo, pero en este proceso de "bananización" de Estados Unidos, en que sus procesos electorales cada vez más se parecen a los mexicanos, con campañas de lodo y "guerras sucias" es muy importante sacar provecho del hecho más bochornoso de la actual administración Demócrata, dejando de lado que también Bush inició las ventas ilegales de armamento al sur del Río Bravo, con el operativo "Wide Receiver" también implementado por la ATF.

Sacar del armario el caso de "Rapido y Furioso" aparece justo cuando Obama había anunciado una de sus medidas más demagógicas y electoreras, como fue la amnistía a los inmigrantes hispanos estudiantes que se encontraran de manera ilegal en el territorio estadounidense, a fin de atraerse el voto latino, a sabiendas de que ésta es una materia en la que el Partido Republicano, más tendiente a una mayor regulación de la migración, presenta debilidad, y que las encuestas le dan 15 puntos de ventaja al Presidente que busca la reelección por sobre Romney, el abanderado del Elefante.



Queda claro que Obama no quiere ver dañada su campaña ante revelaciones que pueden cimbrar los cimientos mismos de la Casa Blanca: en un principio, parece que está protegiendo al poderoso Holder, (en esta imagen) a quien he mencionado dentro de la misma categoría que Cheney, Rumsfeld o Perle, y me faltó también incluir a Paul Wolfowitz, y es que el Procurador norteamericano es sin duda uno de los principales puntales de su administración, aún más que Hillary Clinton, quien representa a la cúpula del Partido Demócrata y a toda una élite política --igualmente corrupta y ambiciosa-- pero que no pertenece al grupo de Obama pero a la que tuvo que dar cobijo a fin de agradecer la dimisión de la ex-primera dama a su precandidatura y los apoyos a su ascenso; Holder, en cambio pertenece al círculo cercano del Presidente, uniéndoles la cuestión racial y todos los prejuicios creados en torno a ello o por ellos hacia el resto, y así, ha sido uno de sus principales defensores y estratega en la toma de decisiones: Holder ha ayudado a Obama a justificar jurídicamente atrocidades como los asesinatos selectivos mediante el uso de aviones no tripulados, e incluso, negando abiertamente que deban de respetarse las garantías procesales a los sospechosos de terrorismo, además de apoyar las políticas de Izquierda "progresista" del Presidente, algunos otros, por el contrario, le achacan también cierta connivencia con algunos elementos del terrorismo islámico y organizaciones neo-marxistas en EUA, que, por el contrario, han sido protegidos por la administración de Obama, ante la clara inclinación de éste hacia la extrema Izquierda, ideologizada además, que ningún otro mandatario estadounidense había mostrado.

Así, algunos dicen que lo que se traen entre manos el Presidente y el Procurador es crear una histeria en torno a las armas a fin de propiciar apoyo popular a su regulación --algo que sería positivo, sin dudarlo y pondría fin a la "mentalidad de vaquero" de los norteamericanos y a la larga limitaría el comercio de armamento del que se benefician los Narcos-- sin embargo, esto no es probable, con gente como los Clinton y otros en el Partido Demócrata que tienen tantos intereses en la industria del armamento como muchos Republicanos, y por tanto, son también defensores de la libre portación y tenencia de armas; sin embargo, es más probable que, precisamente, todo no sea más que un simple y burdo negocio de venta de armas en la que se ven implicados funcionarios, incluyendo por supuesto, a Holder.

Pero también se especula que esto va más allá: Podría estar implicado también el propio Obama, y que éste quiere proteger su propio pellejo, así como diversos personajes de la política mexicana a muy altas esferas... ¿qué pasaría si se descubre que gente como Genaro García Luna o los Secretarios de Gobernación, o incluso, el propio Presidente Calderón estaban enterados de "Rápido y Furioso" desde un principio en 2009?

Muchos comparan a lo hecho por Obama con lo realizado por Nixon en 1973 en torno al "Watergate", cuando invocó también el privilegio ejecutivo para clasificar la información en torno al caso e impedir la investigación del escándalo por el Legislativo, y que dicha tendencia al secretismo fue la que llevó a su caída, sin embargo, en este caso, las consecuencias de la actuación irresponsable de uno de los órganos de seguridad del Estado norteamericano han sido mucho peores que los intentos de Nixon de cocinar un fraude electoral o sus maniobras sucias para descarrilar a los Demócratas, en este caso, como dice el excelente especialista en temas estadounidenses, Tim Stanley, del Daily Telegraph de Londres, se trata de algo que ha provocado miles de muertos en México, una gran inestabilidad interna en nuestro país y de rebote, una amenaza también para Estados Unidos ante organizaciones criminales a las que contribuyeron, sea por una ineptitud mayúscula y monumental de Holder y todo el Departamento de Justicia o más bien, por sus negocios e intereses deshonestos y particulares, a fortalecer como nunca. Ante todo esto, estamos viendo apenas la punta del iceberg y el inicio de lo que sin duda, será uno de los temas más candentes en la relación entre México y EUA bajo las nuevas Presidencias que están por ser electas.

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