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6 de julio de 2010

DISCOVERY CHANNEL O CUANDO LA CIENCIA DEJA DE SERLO


He criticado en este sitio algunos aspectos de la programación de canales de TV presuntamente culturales y de gran audiencia como el History Channel y Discovery en todas sus ramas, por su apuesta por el sensacionalismo pseudocientífico que en ocasiones muestra, como el gusto por presentar catástrofes, hablar del espacio exterior como fuente de peligros inminentes para la existencia de la vida en la Tierra o las constantes series sobre el fin del mundo y Nostradamus. Yo pensaba que todo era simplemente una cuestión mercadológica de apuesta por el morbo a fin de ganar audiencia, pero recientemente me he dado cuenta de que no es así, sino que se trata de una tendencia, a mi modo de ver, muy peligrosa y que ilustra también el proceso de decadencia de nuestra Civilización Occidental.

Como una de las nuevas lindezas de la programación de Discovery Channel está una nueva serie en la que se pretende mostrar la relación o las coincidencias entre los recientes descubrimientos de la Física Cuántica y las doctrinas ocultistas, e incluso con el "New Age", esa doctrina que no es más que un paganismo modernizado producto de la mezcolanza de budismo, hinduismo, ecologismo, doctrinas gnósticas de los primeros siglos del cristianismo, espiritismo y pseudofilosofía de la motivación y superación personal, y esto yo ya lo había leído en algún sitio de Internet, y resulta que ahora si bien la Ciencia y los medios de comunicación denostan al Cristianismo, sí se encuentran buscando las pruebas científicas de la reencarnación, o se defienden como dogmas de fe de los que es imposible dudar a no ser que se quiera acabar catalogado como hereje o irracional a ciertas teorías como la Evolución tal y cual la pensó Darwin (y no de acuerdo a autores más modernos que no niegan tal fenómeno, pero plantean mecanismos distintos a los planteados por el británico) o el Calentamiento Global.

Y esto tiene que ver con la soberbia del racionalismo adoptado desde el siglo XIX con Augusto Comte y su escuela positivista, al creer (fíjense como es un acto de fe) o considerar que la razón es la medida de todo y capaz de abarcarlo todo, y no fijar los límites de la ciencia a la búsqueda o el conocimiento de las causas próximos para incluso desbancar a la Filosofía, vista hoy como una disciplina innecesaria e inútil, o reducida a un mero discurso de autoayuda y superación (Savater, Coelho) y defensa de las ya sobadas doctrinas marxistas en clave de hedonismo (Escuela de Frankfurt) y buscar explicar las causas últimas o incluso a la Teología y pretender explicar científicamente las cuestiones que son meramente de fe.

Digo que esta tendencia es peligrosa, puesto que la Ciencia está dejando de ser lo que debe ser para convertirse en un dogma o en la defensa de una serie de principios y doctrinas que deben ser dejadas a la fe, además de que con el pretexto de ser cuestiones probadas científicamente, se corre el riesgo de hacer peligrar la libertad de cultos y de conciencia, no permitir el cuestionamiento y la presentación de tesis alternativas a las aceptadas por los círculos académicos, cada vez más cerrados y corruptos, y finalmente, de convertirse en una ciencia estéril como la practicada por los Mayas, poseedora de grandes conocimientos pero incapaz de aplicarlos a la solución de problemas prácticos o al mejoramiento de la vida humana por estar preocupada en explicar cuestiones metafísicas y servir de fundamento al poder. Un ejemplo de ello es la cuestión ambiental, pues el ecologismo no habla con criterios científicos, sino cada vez más adopta un lenguaje más religioso: "madre tierra", "Gaia", etc.

Esto se añade al cada vez mayor estancamiento que podemos ver: la crisis económica frena la exploración espacial, y el desarrollo tecnológico que podemos palpar los ciudadanos de a pie se ha avocado casi completamente a la generación de medios de entretenimiento casi exclusivamente, mientras que tras el desarrollo de energías alternas no está la búsqueda del avance tecnológico o el aprovechamiento eficiente de los recursos, sino cuestiones políticas, financieras y hasta pseudo espirituales.

El panorama no es alentador, pero esperemos que la racionalidad, y una comprensión justa de las dimensiones de la Ciencia y sus alcances se impongan, que renazca la Filosofía y se establezca una relación de complementación y de respeto, como debe ser, entre las esferas de la  razón y de la fe... pero lo veo difícil.
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Elecciones:

En México por desgracia no llegamos a preocupaciones científicas ni mucho menos religiosas, todo es la polìtica, todo son elecciones y todo son los partidos... incluso la creación de una Agencia Espacial Mexicana que parece sacada de los chistes de Marco Antonio Almazán se han infiltrado los intereses y las discusiones de partidos y grupos.

Pero en fin, el domingo se celebraron elecciones locales en 14 estados del país, el PRI ganó en 11, pero perdió 3 estados importantes: Sinaloa, Puebla y Oaxaca, que cayeron en manos de la alianza PAN-PRD.

Los resultados no son de extrañarse, por un lado, muestra el resurgimiento del PRI en muchos lados ante el descontento creciente ante la Democracia que sólo ha llevado al poder, primero, a un inepto y mentalmente incapaz para el mando como Fox y después a un hombre de talentos desperdiciados como Calderón y a los dementes radicales del PRD junto con la plaga de la corrupción encarnada que es el PAN (en un grado muy, pero muy superior a lo que fue el priísmo, que por supuesto, no fue el reino de la honestidad) pero por otro lado, la pérdida del poder en Sinaloa muestra el descontento ante un gobierno priísta incapaz ante los capos que controlan ese estado, donde además la delincuencia es ya parte de la cultura y la forma de ser locales, pues a tal grado ha llegado su dominio, y de hecho, se dice que el candidato ganador izquierdoderechista es narcotraficante, mientras que en Oaxaca y Puebla se muestra el éxito que tuvieron los medios de comunicación, estos grandes corporativos, desde Televisa y TV Azteca a Imagen, Fórmula, Milenio y Reforma que desde hace mucho iniciaron una campaña de linchamiento mediático contra los gobernadores Marín (el góber precioso) de Puebla, desatado por el caso de prostitución infantil donde estaba implicado el empresario de origen libanés Kamel Nassif, amigo del político, y del que ya nadie se acuerda, pero que sirvió de punto de partida para atacar hasta por que volaba la mosca al mandatario poblano, mientras que los medios nunca aclararon las razones de su odio hacia Ulises Ruíz, gobernador de Oaxaca y su descarado apoyo a un movimiento radical y destructivo de Izquierda como la APPO que secuestró a la hermosa ciudad colonial intentando derrocar al gobernador.

Por ello, no es raro ver ahora a gente como Carlos Marín de Grupo Milenio, Carmen Aristegui o Denisse Maerker celebrando la derrota del PRI  en esas entidades y asegurando que esto demuestra que el PRI no ganará en 2012 y hasta alabando al nefasto y cobarde líder panista César Nava por la estrategia de aliarse con el PRD. Yo no soy priísta y opino que los actuales personajes que han llegado al poder o incluso Peña Nieto, provenientes del PRI son más imagen que realidad, pero sí creo que el PRI garantizó en el país orden y estabilidad, lo conveniente para México no era la salida abrupta del PRI de los Pinos y su sustitución por una partidocracia caótica y desastrosa que ha beneficiado a unos cuantos, (los partidos, incluido el dinosaurio, por supuesto, y los grandes corporativos mediáticos que pretenden elevar su monopolio incluso sobre las conciencias de las personas y manipularlas como quieran en favor de la mercadotecnia) sino un proceso gradual de reformas y liberalización al estilo chino que había iniciado Salinas en 1988, pero que fue interrumpido con el asesinato de su sucesor Colosio en 1994; aquello fue un golpe de estado que preparó el caos que actualmente estamos viviendo.


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