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14 de mayo de 2013

MIS VACACIONES CINEMATOGRAFICAS

Gozando de un primer periodo vacacional en la oficina, y sin poder salir de la ciudad, debido a que tenía que dar clases, además de que en estos inseguros tiempos, no era de confiar el dejar sola la casa cuando había mucha gente extraña en el fraccionamiento en el que vivo por hacerse una obra municipal de renovación del drenaje, así que me di a la tarea de pasar las tardes y noches viendo algunas películas de mi particular cineteca o videoteca. 

Mi hermano me insiste en que me conecte a Internet para ver en línea películas y series de TV, pero quizá soy chapado a la antigua, a mí me gusta coleccionar los filmes por que no se compara nada al tener esa pieza de documentación audiovisual de una época determinada y que es considerada valiosa: tengo clásicos como Casablanca, La Agonía y el Extasis, Los Siete Magníficos, Cleopatra, Lo que el Viento se Llevó y El Bueno, el Malo y el Feo, entre otros, además, los precios de los DVD y los Blu-Ray se han abaratado enormemente: hace 5 años, una película en Blu Ray costaba cerca de $600.00 pesos, hoy, se les encuentra hasta en $79.00, no le encuentro ya caso a comprar piratería cuando estos formatos son bastante accesibles o hay muchas formas de ver estas producciones precisamente en línea.

Pero, a continuación, mis comentarios y recomendaciones sobre lo visto en vacaciones, venga la advertencia:

--OJO: SPOILERS--

1.- Homeland:


No me cabe la menor duda que cada vez son más los productores televisivos que han decidido tomar en serio a la otrora "caja idiota" y están haciendo que su IQ crezca hasta la genialidad... cierto, tenemos a Seth McFarlane que con sus clones vulgarizados de los Simpson inunda las pantallas, o series "cómicas" como The Big Bang Theory o Two Broke Girls o Two and a Half Men, o cualquiera de las telenovelas actuales de Televisa, que ver cada episodio de ellas es arriesgarse a sufrir una lobotomía sin cirugía (en otra ocasión haré pedazos esas series, aquí estamos para hablar de lo bueno) pero están surgiendo seriales que apelan a la inteligencia del espectador y están elaboradas con seriedad, e incluso, como si fuesen producciones cinematográficas. Actualmente, Homeland es, a mi gusto, la mejor serie que está ya, en su segunda temporada, transmitiéndose en la pantalla chica.

Igualmente, Damian Lewis, actor británico, está en camino a convertirse en un histórico de la TV estadounidense: de formación teatral en la interpretación de las obras de Shakespeare, fue descubierto por Steven Spielberg y Tom Hanks hace ya poco más de 10 años para protagonizar Band of Brothers serie producida por el canal de cable HBO relatando los hechos de armas de una compañía de la legendaria División 101 de la infantería aerotransportada de la Fuerza Aérea de EUA que ganó sus laureles en la campaña europea posterior al Día D. Lewis ha tenido un paso por el cine ciertamente discreto, pero no lo necesita; es en la televisión donde el hombre está demostrando ser un histrión extraordinario. Como co-protagonista, la serie tiene a Claire Danes, que siendo adolescente en los 90 compartiera escena con Leonardo Di Caprio en la excelente Romeo + Julieta de Baz Luhrmann, misma que fuera filmada en la Ciudad de México, y dándole un marco moderno a la inmortal tragedia ambientada en la Verona del siglo XIV por el gran bardo.

Ambos actores han sido reconocidos con sendos globos de oro por su trabajo en esta serie, la cual, por otro lado, es la adaptación de la idea dada por un serial televisivo israelí: Prisioneros de Guerra que causó polémica en el Estado Judío por sus cuestionamientos a la eterna guerra con los Palestinos. La serie ha sido producida por Howard Gordon y Alex Gansa, ambos reconocidos por haber producido anteriormente la serie 24 misma que fue protagonizada por un actor emigrado del cine: Kiefer Sutherland y que narraba, desde un punto de vista bastante más de acción y de pragmatismo moral, la lucha contra el terrorismo tras los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. Además, también como productor y como guionista se encontraba Henry Bromell, recientemente fallecido en forma repentina en marzo pasado.

La premisa de la serie es realmente inquietante: un soldado norteamericano cae prisionero de Al-Qaeda durante la Guerra en Irak y pasa 8 años con sus captores, tras los primeros 5 en que la pasa siendo horriblemente torturado y vejado por los islamistas, que no logran sacarle ninguna información, es tomado bajo la protección de un comandante de Al-Qaeda que lo nombra tutor de su hijo y lo convierte al Islam; cuando el niño muere a causa de un ataque con misiles lanzados por un drone contra su escuela, el sargento Nicholas Brody (Lewis) decide lanzar una operación de castigo contra las autoridades norteamericanas que ordenaron realizar tal ataque, para ello, vuelve a fingir estar preso y al ser rescatado por sus compatriotas es recibido como un héroe al regresar a su país y encontrar difícil la readaptación a la vida con su familia y como miembro de la comunidad, mientras secretamente continúa con el plan de venganza.

Contra el se erige la figura de Carrie Mathison, encarnada por Danes, una detective de la CIA que ha tenido una meteórica y brillante carrera actuando sobre el terreno en Irak, donde un prisionero le revela la existencia de un norteamericano que ha cambiado de bando, sin especificarle su identidad, la agente oculta además, que sufre de un problema de salud mental: es maniaco-depresiva con rasgos de esquizofrenia y debe vivir medicada, de conocerse su enfermedad, perdería su trabajo al no ser confiable ni contar con credibilidad. Al saber de la liberación de Brody, de inmediato sospecha de él, pero impulsada por su problema mental termina por enamorarse y obsesionarse enfermizamente con él.

La serie no nos pone a los Musulmanes como los buenos del cuento, víctimas del feroz imperialismo gringo, ni a EUA como el bien, el defensor de la libertad y la democracia, para nada, con gran objetividad, se nos muestra a los cobardes, corruptos y cínicos políticos norteamericanos ordenando ataques contra poblaciones civiles en Medio Oriente desde la comodidad de una oficina, mientras que el líder terrorista, sin escrúpulo alguno lucra política y militarmente con la muerte de su menor hijo sin mostrar la más mínima emoción, como sea de las decisiones tomadas por uno y otro quienes pagan el precio son los civiles, las personas que no tienen que ver por las rivalidades causadas por el poder en una zona estratégica en el mundo, se nos exhibe una Agencia Central de Inteligencia conformada por oficiales cambistas, trepadores y lambiscones, para quienes es más importante quedar bien con el jefe o con algún político poderoso que hacer su trabajo y preocuparse por la seguridad nacional, contrastando con ello la figura de Saúl Berenson, encarnado por otro excelente actor: Mandi Patankin, un Judío decepcionado de su identidad y escéptico del Sionismo, patriota y trabajador, que ha sido para Carrie un maestro y una figura paterna, y que es un oficial honesto, preocupado por seguir las normas y que siente un gran respeto por los adversarios islámicos.

Pero además, la serie aborda la hipócrita y anómala relación de EUA con Arabia Saudita y las otras petromonarquías del Golfo Pérsico, países que financian al terrorismo y sin embargo no son atacados ni sancionados por los intereses económicos entretejidos entre las elites norteamericana y árabes.

Hoy en día, la segunda temporada se está transmitiendo en la TV por cable aquí en México, pero la pasan los domingos casi a las 12:00 am así que esperaré a que salga en video para comprarla, por lo pronto se las recomiendo, hoy cobra gran actualidad, ya que su premisa: la existencia de células durmientes de grupos terroristas islámicos en el territorio norteamericano ha quedado plenamente demostrada tras los ataques en el maratón de Boston.

2.- Iron Man 3:



Excelente conclusión del ciclo sobre el "Cabeza de Concha" que le permitió a un gran actor como Robert Downey Jr. resurgir de sus cenizas tras una época tormentosa en que las drogas y el alcohol estuvieron a punto de acabarlo, cuando a inicios de los 90 con películas como "El Cielo se Equivocó" o "Sólo Tú" era considerado una de las grandes promesas de Holywood, y así lo demostró con su encarnación de Chaplin en el biopic dedicado a ese gigante del cine.

Pese a sus credenciales dramáticas, en las tres películas no se ha entrado a los temas más duros o serios del personaje, como su alcoholismo o su búsqueda de influencia sobre la política en Washington en el tema de los súperheroes o en materia de defensa y seguridad. Creo, sin embargo, que no hizo falta, las películas han sido verdaderas inyecciones de adrenalina para públicos sedientos de emociones que las encontraron con gran éxito en los tres filmes y retomaron la idea general de Marvel: un súperheroe bastante humano que incluso va a comer a un restaurante familiar con su amigo Rhodey, y firma autógrafos mientras deja "estacionada" afuera a su armadura, si quieren ver drama con súperheroes, basta ver las de Nolan sobre Batman o la esperada película producida por él y dirigida por Zack Snider sobre Súperman de próximo estreno. La escena antes mostrada de las 42 armaduras fabricadas por Stark es espectacular y Gwyneth Paltrow es increíblemente hermosa.

Creo que está ha sido una de las mejores adaptaciones al cine de un cómic, en esta ocasión la trama está basada en la saga "Extremis" publicada hace unos 10 años por Marvel, aunque no es 100% fiel, pero de todos modos es bastante interesante y el generalmente discreto Guy Pearce logra ser un villano bastante convincente. La película es trepidante de acción de principio al final, definitivamente vale la pena verla.

3.- el Legado Bourne:


Una muy digna continuación de la saga protagonizada por Matt Damon, ahora con Jeremy Renner como protagonista, quien encarna a Aaron Cross, otro operativo de la CIA sometido no a un experimento de borrado de memoria y cambio de identidad, sino a algo más allá: la mejora, a través de la reprogramación genética, de las capacidades físicas e intelectuales de un individuo para transformarlo en un mejor asesino para la CIA. (Un poco como el suero del súpersoldado) La historia corre paralela a la última entrega de las aventuras de Jason Bourne y consiste en la persecución que un burócrata frío y que no ve en las vidas humanas más que asientos contables encarnado por Edward Norton, desata sobre Cross, quien sólo cuenta con la ayuda de una doctora --Rachel Weisz, como siempre, radiante-- que participó en el proyecto y se convierte también en un cabo suelto; ya que a raíz del escándalo provocado por la huída de Bourne, la CIA debe cancelar todos sus programas secretos de asesinos a fin de tapar la corrupción y la violación a los derechos de los elementos de ellos, que han quedado al descubierto de la opinión pública.

La parte final de la película, con la persecución en los callejones y caóticas avenidas de Manila, Filipinas, no tiene desperdicio, no concluye, sino que nos deja con las ganas de ver próximamente nuevas entregas de la franquicia Bourne, basada originalmente en una serie de novelas de inicios de los años 80 sobre la Guerra Fría, en la que aparecen dictadores africanos y el famoso Carlos Ilich Ramírez, el Chacal como personaje invitado, el famoso terrorista a sueldo se convirtió en esos libros en parte de la cultura popular. Las novelas del ya fallecido Robert Ludlum fueron felizmente adaptadas y ahora continuadas por el director Tony Gilroy en el mundo post-Muro de Berlín.

Para Renner, significa un gran impulso a su carrera, que empezó a despegar con su participación en Avengers encarnando a Clint Barton, el Ojo de Halcón. Creo que él está llamado a ser parte de la nueva generación de estrellas de acción que sustituya a la vieja guardia que se entretiene en los filmes de Indestructibles.

4.- Atmósfera Cero:

Esta película, titulada originalmente Outland, y filmada en 1981, es considerada una de las más importantes en la filmografía de Sean Connery, ya que contribuyó a zafarlo definitivamente del fantasma de James Bond, --con todo, un año después filmaría Nunca Digas Nunca Jamás, en que retomaría al agente secreto británico en una película no canónica sobre el 007,-- nunca la había visto completa pero al fin lo hice, es fundamentalmente, un thriller policíaco con ecos de Western, en el que el actor escocés encarna a un jefe de policía de una base minera en Io, luna de Júpiter que debe enfrentar, ante la cobardía de los residentes en ella, y completamente solo, una red de tráfico de drogas entre los obreros, auspiciada por la misma compañía minera que administra la base, y que propicia comportamientos dementes, erráticos y suicidas entre los consumidores de una anfetamina de diseño.

La ambientación es muy buena y la película, con 101 minutos de metraje, es corta, pero es plena de suspenso, el director y guionista Peter Hyams que se especializaría en películas de Ciencia Ficción, como la infravalorada secuela de la obra maestra de Kubric: 2001 Odisea del Espacio, titulada 2010 El Año en que Hicimos Contacto, sabe hacer una ambientación oscura y claustrofóbica, deudora sin duda de lo hecho por Ridley Scott en Alien en 1979. Se ha convertido en una película de cierto culto, y sus escenas del estallamiento de seres humanos en el vacío del espacio al no haber presión atmosférica que contrarreste la sanguínea causaron impacto en su momento.

5.- Aliens, versión del Director:



Esta es una de las películas de ciencia ficción más disfrutables de la década de los ochenta, no cansa verla, incluso y viéndola en alta definición, parece recién filmada y los efectos especiales no parecen tan desfasados, y eso que el filme es de 1986.

James Cameron, dos años antes, había demostrado su capacidad para revolucionar el cine con Terminator, en el aspecto técnico y sus efectos especiales; como se ha demostrado, Cameron es un gran artesano, aunque los argumentos de sus películas son bastante simples, y este caso no es la excepción. El argumento es sencillo: un grupo de soldados, con la teniente Ripley --una Sigourney Weber espléndida y en el momento cumbre de su carrera-- llega al planeta en el que la tripulación de Nostromo se encontró con los xenomorfos, e inicia la cacería de estos. Aún así, la película logra mejores cotas de emociones y mueve más al interés del espectador que la fallida Prometheus de Ridley Scott, padre original de la creatura, que aprovecha los avances en efectos especiales pero es lenta, aburrida en mucho e inconsistente con toda la mitología creada alrededor del feroz alienígena, que resulta ser el producto de una mezcla entre pulpos gigantes, humanos y una raza de físico culturistas dedicados a la ingeniería genética, fallando totalmente en ser fiel a la historia original que lo llevó a la fama y lo convirtió en uno de los cineastas definitorios de los 80.

La versión del director tiene escenas que no aparecieron originalmente en el cine y hace más extendida la película hasta dos horas y treinta y siete minutos, a verdad no aportan nada que modifique la esencia del filme, pero aún así es interesante verlas. Como sea, aquí podemos ver al mejor Cameron, y comprender la inmensa influencia que ha tenido esta película en el aspecto estético, en otras producciones de ciencia ficción o incluso en videojuegos: Doom, Bioshock, Quake, Residente Evil, etc. No son explicables sin el estilo y las imágenes desplegadas por Cameron en esta película, de ahí que comprendamos la importancia y el peso que el realizador canadiense ha dejado en la Historia del Cine.

6.- Scott Pilgrim Vs. El Mundo:


Esta película me sorprendió gratamente, es un divertimento completo; basado en un cómic canadiense que luego llevó a la creación de un videojuego, narra la lucha de Scott Pilgrim, un joven músico de 22 años, por conquistar el amor de una chica llamada Ramona Flowers. Una lucha que lo lleva a enfrentarse a 7 ex-novios de la muchacha, cual ocurre en una serie de peleas que son evidente parodia a lo visto en los cómics y animación japonesa.

La película no tiene más intenciones que divertir, lo mismo que la historia que narra, sin embargo, sí podríamos considerarla como una especie de "sinfonía del hombre común", en que la vida de un personaje anónimo y bastante "X" es en sí misma una epopeya que pasa desconocida para la mayoría de la gente, pero finalmente, es una película para pasar un muy buen rato divertido.

7.- Súper 8:


J.J. Abrams es alguien que está llamado a ser un gran revolucionario tanto en la pantalla grande como en la pantalla chica, en mucho, recuerda a Steven Spielberg en los 80: sus series de TV, Alias, Lost, Person of Interest --hecha en colaboración con Jonathan Nolan, y Fringe han sido exitosas e influyentes, aunque también ha tenido fracasos, como Alcatraz que nunca llegó a despegar, o Revolution, donde jugó con un futuro post-apocalíptico sin convencer. En cine, Cloverfield fue una cinta muy original con su formato como sí fuera una grabación aficionada ante el ataque de un monstruo a Nueva York que da una plena sensación de realidad. En este caso, Súper 8, cinta dirigida por él y producida por Spielberg, es una película bastante fresca y un merecido homenaje al cine ochenteno de aventuras de adolescentes y amenazas o fenómenos venidos del espacio, como ET, del propio Spielberg, un clásico muy influyente e histórico, Critters, la Mancha Voraz, Mi Proyecto Científico y los Goonies entre otros.

La película está ambientada en 1979, precisamente a punto de que la filmación en video de cinta magnética, formato Beta o VHS, desplazara a la filmación fotográfica en celuloide en el formato de 8 mm en el cine aficionado, y narra precisamente las aventuras de una pandilla de adolescentes de entré 12 y 14 años que desean hacer una película amateur sobre zombies cuando presencian el descarrilamiento de un tren y el escape de un extraterrestre que era tenido como prisionero por el ejército norteamericano, la película es excelente y respeta el estilo del cine de los ochenta, mostrando la elevada calidad en el quehacer fílmico de Abrams y el homenaje que hace a su inspirador: Spielberg.

Pero, para cerrar con broche de oro, vi algo que me reafirma que Abrams está por convertirse en el director de Holywood más importante de estos años:

8.- Star Trek: In to Darkness:


Creo que está será la película más espectacular del año, es una obra maestra, simplemente. Abrams logró tomar una de las sagas de ciencia ficción más idolatradas y más seguidas en el mundo, como es Viaje a las Estrellas, y nos narra los inicios de la odisea de la nave USS Enterprise NCC-1701 de la Flota Estelar de la Federación de Planetas, en el siglo XXIV, y sus tripulantes: el Capitán James T. Kirk, el primer oficial, mitad humano, mitad alienígena vulcano Spock, el Dr. "Bones" McCoy, Scottie, la Teniente Uhura, el Sr. Sulu y el Sr. Chékhov, en forma magistral.

Ya en 2009, Abrams hizo la primera entrega narrándonos la graduación y la toma del mando del Enterprise por el joven Kirk, encarnado ahora por un Chris Pine que parece un clon de William Shathner, y cómo conoce y traba amistad con el racionalista e insensible en apariencia de Spock, quien es interpretado por Zachary Quinto, actor que logró la fama y demostró sus aptitudes histrionicas como el villano Scyllar, en la serie de TV Héroes, aquella primera película fue un tanto plana, aunque magníficamente hecha en el plano visual, sobre todo, se entendía su carácter introductorio al inicio de la saga.

Pero hoy, Abrams ha rebasado todas las barreras y creó una película que se convertirá en objeto de culto de inmediato, el argumento es excelente, las imágenes, impactantes, y las actuaciones son muy buenas, en particular Quinto que se lleva el filme como Spock y el gran Benedict Cumberbacht como el villano Khan, que no sólo iguala, sino supera a una de las glorias mexicanas en Hollywood como fue Don Ricardo Montalván, que encarnara originalmente al superhombre que se convierte en el peor enemigo del Enterprise y la Federación. Lo que es más, el elenco luce magníficamente conjuntado como si en verdad fueran los miembros de la tripulación del mismo navío, siendo de destacar también el papel del ingeniero Scottie, interpretado por Simón Pegg.

La historia refleja, como es ya propio de Abrams, valores y símbolos cristianos, como es la cuestión del sacrificio, el dar la vida por los amigos e incluso la resurrección.

Es una película que mantiene al espectador al filo del asiento y sin duda, será histórica, prometiendo continuar la historia, aunque parece que al final de la película continúan los acontecimientos de la serie de TV de los años sesenta, aunque puede que sea un reinicio de la saga, como sea, es un filme totalmente disfrutable y emocionante, que da grandes esperanzas sobre el futuro de Abrams en el cine: el confesó no ser "trekkie" o fan de esta saga, mientras que ha confesado ser un fanático de Star Wars, estando a cargo de la realización de las nuevas películas que continuarán la historia más allá del Regreso del Jedi... Esto creo, nos dice que a pesar de Disney, los próximos episodios de la saga iniciada por George Lucas serán extraordinarios.

Lo que sí, cada que veo algo de Star Trek me desmoralizo: el gran Gene Rodonberry, creador original de la saga, buscó fundamentos científicos para sus argumentos, (a grado tal que en las series de TV y películas contó con la asesoría de científicos de la talla de Stephen Hawking, Carl Sagan o Roger Penrose) el Enterprise es una nave cuya construcción y funcionamiento son, al menos matemáticamente en teoría, posibles; de hecho, hay una página de Internet que habla de construir una nave similar aunque no en sus sistemas de propulsión, mismos que de acuerdo a Rodonberry, implicarían un acelerador de partículas muchísimo más potente que el CERN y reactores de fusión que aún no son posibles, como paso previo a lograr calentar infinitamente un punto en el espacio para abrir un agujero de gusano que permita hacer atajos y viajar a velocidad warp, más rápido que la luz, embarcarse en un proyecto así, terminaría con la construcción de la nave pero el fin de todos los recursos económicos y naturales de la Tierra en este momento. Aún así, mi frustración radica en que viendo que nuestros políticos prefieren pelearse por el petróleo o por sus partidos políticos, y se encuentran embebidos hasta el cuello en la corrupción, el que algún día veamos una nave enorme, majestuosa  y bella como el Enterprise elevarse por el cielo con el casco refulgente ante el sol será cada vez más lejano, no para el siglo XXIV, sino quizá hasta el XXX, la conquista del espacio debería ser una prioridad para toda la humanidad, pero no lo es.  

En fin, aquí están mis recomendaciones cinematográficas, véanlas y formen su propia opinión, pero lo principal es que se goce y se aprecie al buen cine.

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