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24 de julio de 2016

¿QUÉ QUIERE REALMENTE GEORGE SOROS?

Uno de los personajes favoritos de los conspiranóicos es el economista y financiero húngaro de origen judío George Soros; que junto con los Rotschild y los Rockefeller (a estos últimos, que son anglosajones de pura cepa y Cristianos Bautistas se les achaca siempre ser Judíos) conforma algo así como el "top"de los constitutivos del "poder en la sombra"a los que se acusa de todos los males que asolan la Tierra. Es cierto que el poder empresarial y financiero sigue siendo uno de los principales poderes fácticos que influyen sin duda en la toma de decisiones por parte de los gobiernos; más en una época en que el punto prioritario de las autoridades, como ha sido desde los años 90 es el resolver la cuestión económica: productividad, competitividad, comercio, ganancias. Sin duda los empresarios y financieros quieren condiciones idóneas para maximizar todos estos elementos y en mucho lo han logrado.
Soros es un sujeto a la par interesante y polémico desde sus antecedentes: pese a que los teóricos de la conspiración lo asocian con el Sionismo, Soros no se identifica como Judío, sino que prefiere referirse a él como Húngaro, Británico o Estadounidense (nacionalidades que ha adquirido, la primera por nacimiento, las segundas por naturalización) e incluso es denostado por los hebreos, quienes le acusan de haber sentado las bases de su fortuna aún siendo niño y a base de delatar a sus correligionarios a las autoridades Nazis de ocupación en Hungría a cambio de inmunidad para su familia y de dinero.
Aunque se pretende que él es el cerebro detrás de muchas fuerzas y políticas mundialistas, desde la ideología de género hasta las Primaveras Árabes, las Revoluciones de Colores en el espacio postsoviético, etc., la realidad es quizá mucho más prosaica: Soros no es más que un apostador sin escrúpulos, un jugador y un oportunista al estilo del Gordon Gecko creado por Oliver Stone e interpretado genialmente por Michael Douglas que, eso sí, busca apostar a lo seguro estudiando previamente la situación que se presenta en el ámbito económico y financiero; y por supuesto, esto lo lleva a tener influencia, y como teórico de la Economía también ha publicado cierta obra con sus, por demás acertados análisis, siendo lo suficientemente lúcido como para denunciar los puntos de crisis de la globalización y de la política norteamericana... y a la vez lo suficientemente astuto como para sacar provecho de ello. Así, Soros predijo la crisis del endeudamiento en EUA y los problemas del Euro en sus libros La Crisis del Capitalismo Global La Burbuja de la Superioridad Estadounidense, La Tormenta Financiera Tiempos Inciertos, excelentemente escritos y en los que el magnate demuestra ser un agudo analista, un frío calculador que de esta manera sabe cómo tomar sus decisiones en el casino del mercado financiero global.
La prueba de esto radica en su reciente cambio de postura: de ser un impulsor de la Globalización, ahora ha salido a denunciar el fracaso de la Unión Europea y sus enormes fallos, en particular la política migratoria que condujo a abrir las fronteras a las masas de refugiados y la sobrerregulación que ha restado libertades a los europeos, entendiendo el Brexit como una respuesta a un esquema disfuncional que ha fallado rotundamente... y a la vez, se benefició de la caída de la Libra Esterlina: aunque, según aduce, no directamente de ella, sino de fondos de inversión en el Banco Central Alemán que se vio afectado, evidentemente, por la revolufia del Euro tras el golpe del Brexit. Ya anteriormente en 1992, Soros se forró con $1,000 millones de dólares de la última caída de la moneda británica anterior al viernes pasado. Entre tanto, los otros grandes billonarios del mundo, como Slim, Gates, etc. tuvieron pérdidas cuantiosas al saberse los resultados; con excepción del amo de los medios británicos y dueño también de FOX: Rupert Murdoch, que congruente con sus posturas conservadoras, siempre se manifestó favorable a la salida de Ingleterra del bloque.
De un  de repente, parece arrepentido de la vertiente hacia el "progresismo" y sus ideas de "sociedad abierta" que le había llevado incluso a financiar una ONG favorable a la migración de refugiados; hoy, pontifica condenando ya a muerte a la Unión Europea; hoy se sube al carro de los ganadores del referéndum y considera que el bloque ya se encuentra tocado en forma irremediable y achaca a la cuestión migratoria y al burocratismo de Bruselas la causa del derrumbe de la Unión.
Esto lleva finalmente a ver que Soros no ha manipulado nada, sino se encuentra siempre a la expectativa y a estudiar las tendencias o los pronósticos de la evolución de las situaciones; navega según las corrientes de la política y de los mercados, según convenga; no tiene escrúpulos ni los tendrá, ni tampoco ideología o principios; como convenía a sus negocios, se había ido por las vertientes progresistas y liberales, pero ahora, como ve que las aguas cambian de sentido, se pone del otro lado, y ahí se mantendrá, mientras aquello le genere dividendos.

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