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24 de octubre de 2015

SOBRE EL HURACÁN "PATRICIA"


El día de ayer, las costas del Pacífico de México, y en particular, del estado de Jalisco, sufrieron el embate del huracán Patricia; durante las horas previas al impacto del fenómeno meteorológico surgió un aluvión de información, muchas veces en sentido sensacionalista, que nos decía que se trataba del ciclón tropical más potente de todos los tiempos; por supuesto, se achacaba esto al calentamiento global o cambio climático.

Al darse la hora prevista para que el ciclón tocase tierra, el huracán, presuntamente de categoría 5 --la más alta en la escala de Saffir-Simpson, misma que mide la potencia e intensidad de los ciclones,-- prácticamente se "desinfló": los efectos no fueron más que los habituales en todo fenómeno de este tipo, en las zonas por donde pasó en forma directa, donde por supuesto, ocurririeron daños severos, a la infraestructura y a propiedades, aunque fuese un huracán categoría 1, es algo inevitable; sin embargo, la afectación no fue del tamaño que se creía habría sido de haber golpeado con el poderío propio de un clase 5, ni tampoco en las demás zonas que también sufrirían el embate del ciclón se presentaron más daños o situaciones que lluvias o vientos algo fuertes, como fue el caso del área metropolitana de Guadalajara, capital de Jalisco, donde se decía, iba a sentirse el fenómeno como de categoría 3, lo que hubiese implicado un buen nivel de devastación en la ciudad de un millón y medio de habitantes y sus alrededores.

No fue así, en Guadalajara no cayó ninguna de sus tradicionales tormentas acompañadas de vendavales que arrancan a los árboles de parques y camellones débilmente enraizados en el arenoso suelo que da su nombre al estado ("Jalisco", en náhuatl significa "Lugar arenoso") y una sinfonía macabra de truenos y rayos, se limitó todo a una lluvia por momentos intensa, por momentos reducida a mera llovizna con rachas de viento ocasionales, sin que se presentasen anegaciones como se da luego en simples precipitaciones de temporal. Más peligroso pudo haber sido el alarmismo desatado por algunas autoridades que pintaron con los colores más negros los escenarios posibles del posible azote del huracán sobre la urbe, las evacuaciones masivas hechas a toda prisa, pero afortunadamente, gracias a Dios, no ocurrieron percances qué lamentar en un momento que parecía que iba a desatarse la histeria colectiva.

Como católico no dudo del poder de la oración y que Dios en su infinita misericordia haya salvado a México y a Jalisco de un gravísimo desastre, y que nuestro territorio montañoso, con la cordillera denominada Sierra Madre Occidental rompiese los articulados vientos de los brazos en espiral de Patricia, sin embargo, también creo que hubo una gran manipulación mediática que presentó como el más potente de la Historia a una escala nunca antes vista a un huracán que en realidad, probablemente, no llegó al número 5, quizá ni al 4 de la medición, (hasta puede uno preguntarse si las fotos desde el espacio no fueron un tanto maquilladas para hacer parecer a Patricia la versión terrestre de la Gran Mancha Roja de Júpiter) pero que interesaba presentar con tanta alarma y pánico a fin de mostrarlo como una prueba más del debatido "calentamiento global"; a la hora de la hora, el teatro no les resultó y ni los medios ni los políticos han sabido explicar, casi como si hubiese sido una decepción, que el ciclón no fuese tan destructivo. Hasta el momento, no se ha lamentado ninguna pérdida en vidas, y los daños materiales, cuantiosos en las zonas costeras, no son de magnitudes propias del Armageddon como estuvieron diciendo en las horas previas. 

A riesgo de parecer conspiranóico, debo recordarles que el bulo ecologista se ha convertido en uno de los negocios más redituables para científicos, políticos y medios de comunicación, en la vía para imponer multitud de medidas de las que se benefician ya sea obteniendo prebendas, creando mercados nuevos para energéticos ineficientes o prohibiciones y limitantes para el desarrollo de países que están en proceso de industrialización, o limitantes que buscan el control de las personas .(¿qué tienen en común la China previa a las reformas de Deng, Corea del Norte hasta poco antes de que el actual dinasta de los Kim ocupase el gobierno e iniciase tímidas reformas y los ecologistas occidentales?: su prohibición o restricción de vehículos motorizados y el impulso a la bicicleta, ¿no se han puesto a pensar que esto limita la movilidad de las personas y facilita su control?).

Independientemente de lo anterior, que dejamos para la polémica, es de destacar, al menos aquí en Jalisco la labor informativa desplegada por la Universidad de Guadalajara y su canal de televisión, el canal 44, que en voz de sus científicos del Instituto de Astronomía y Meteorología, así como de sus comunicadores realizaron una cobertura del fenómeno exenta de amarillismos y escándalos que estuvieron presentes en otros medios informativos --desde Grupo Milenio, Televisa, Grupo Fórmula y hasta la CNN-- para hablar previniendo a la gente de que entrase en pánico y hablando con franqueza acerca de todas las dudas y pocas certezas acerca del calentamiento global causado por la actividad industrial humana como causa de estos fenómenos, no dando por sentado nada y dudando de la magnificación hecha del ciclón como el "más poderoso de la Historia", la UDG, tan politizada en otros temas, aquí se convirtió en la voz de la sensatez y de la razón. 

De igual modo, es de destacar la labor de las autoridades en los tres niveles de gobierno: federal, estatales y municipales, en particular en el rubro de Protección Civil por su intervención ante este evento; se aprendió de lo ocurrido el año pasado con el huracán Odile en Baja California Sur y la destrucción enorme que se presentó en sus centros turísticos como de la anarquía y la rapiña que se presentó posteriormente en un escenario ahí sí, propio de The Walking Dead o alguna otra fantasía post-apocalíptica, la civilidad que ahora mostró la población, la obediencia de las indicaciones y las medidas de prevención fueron muy efectivas al reducir los efectos destructores de Patricia, es algo que debe reconocerse: el pueblo unido, y las autoridades cumpliendo con su deber demuestran que México puede hacer frente a situaciones potencialmente catastróficas y salir triunfante de ellas; es algo en que todos debemos felicitarnos. 

Ahora nos queda ser solidarios con quienes resultaron afectados, pero también, ser menos crédulos ante los escenarios que nos quieren hacer creer: la investigación, el estudio, nos sacarán de la ignorancia y siempre nos harán menos manipulables.

1 comentario:

fernando dijo...

un parte es loque tu dices mi estimado, la otra que en mi vida no habia visto llegar a un huracan proveniente del pacifico hasta las costas de mataulipas y que estuviera lloviendo.

es cierto que tambien influyo el frente frio que estaba en texas para que estuviera la lluvia en el estado. pero te deja pensando que patricia dejaba una buena cantidad de agua en nuevo laredo y victoria