Buscar este blog

26 de febrero de 2015

Y AHORA... TRUMP VS. MÉXICO


En lo que parece otra piedra más en contra del Gobierno Mexicano actual aparece el empresario norteamericano Donald Trump, motivado por el triunfo de González Iñárritu despotricando en contra de México y de la corrupción imperante en nuestro país. Nuevamente hay quien, dentro de las redes sociales le da la razón y utiliza sus argumentos vertidos en el Twitter para atacar a su vez al Gobierno de Peña Nieto.

Trump es un tipo que gusta de lo estrambótico y el escándalo desde su sonadísimo divorcio de su esposa y socia de negocios Ivana en 1991, y a quien no le importa rozar o de plano hacer el ridículo en los medios mientras su imagen sea difundida y se mantenga presente: y así como aparece haciendo críticas acertadas a la política económica y exterior de la Administración Obama, también puede coescribir con el economista Robert Kiyosaki un interesante manual de gestión financiera para las personas comunes, pero también puede protagonizar un "reality show" llamado The Apprentice para la TV en la que sale como un duro mentor para un grupo de pobres diablos que desean demostrar tener aptitudes para iniciar empresas y a los que humilla despidiéndoles gritándoles en la cara: you are fired! o, en el colmo de sus payasadas, prestarse a la farsa de la lucha libre norteamericana en la WWE y hasta subirse al ring:




En el caso actual, es claro que el Sr. Trump deseó aprovechar el momento de los óscares para volver a tener presencia mediática, vale decir que en lo que dice tiene más razón y más sentido que la despectiva, maquiavélica e interesada apreciación de Jorge Mario Bergoglio y que comenté en el anterior post, aunque claro, los modos con los que hace tampoco son muy correctos --Trump detesta lo políticamente correcto, como buen militante Republicano-- y también hay que apuntar que habría que preguntarnos si este ataque no es parte de lo mismo que se ha venido en contra de la Administración Peña, sobre todo cuando ya es de dominio público que quien en mucho ha impulsado esto es Carlos Slim, con quien más que probablemente el "hombre del copete dorado" ha tenido alguna relación de trabajo y encuentros sociales. Trump será un extravagante, ruidoso y en pocas palabras, un "naco", pero no es ningún idiota. Veámoslo con calma:

En primer lugar, Trump no va descaminado al sentir que detrás de dos óscares consecutivos para directores de cine mexicanos, y el actual premio a la mejor película hay ciertos intereses; los Premios de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de EUA se han venido politizando desde hace mucho y se premia aquellos filmes que retratan muchas veces lo que interesa al Gobierno o al grupo en el poder, o ideológicamente dominante dentro del mundo del cine, cuando no los guía un criterio comercial, así se explica que en 1941 ganase la presea a la mejor película How Green Was My Valley y no Citizen Kane, considerada la mejor cinta de todos los tiempos, pero la oposición del magnate mediático Randolph Hearst, a quien se dirigía la obra de Orson Wells como crítica, llevó a los académicos a premiar al trágico dramón de unos mineros galeses del cual ahora nadie se acuerda, o también, ¿alguien ha visto la somnífera El Paciente Inglés que sólo contribuyó a darle fama a Ralph Fiennes, pero que es una cinta aburrida e inframuscular, o Africa Mía con Robert Redford y Meryl Streep? Ambas películas ganaron óscares aunque resultaron intrascendentes, algo similar ocurrió hace dos años con la extraña The Artist, filme vintage realizado en blanco y negro y mudo pero que ya se olvidó. 

Si una de las banderas del Gobierno de Soetoro es la reforma migratoria, y ha buscado granjearse el favor y los votos de los Hispanos para el Partido Demócrata, no resulta extraño que la Academia se decante por realizadores mexicanos, --incluso el chiste del fanático Demócrata Sean Penn acerca de ¿quién le dio a este tipo su green card?, esto es la residencia legal en EUA refiriéndose a Iñárritu, bien es un guiño para demostrar lo talentosos y grandes que pueden ser los inmigrantes según el discurso obamita-- mientras, como lo decía en el artículo anterior, el año pasado otorgó el óscar a mejor película a 12 Años de Esclavo y ha habido un ostensible aumento en los filmes protagonizados por actores de raza negra o que en historias adaptadas de otros medios, como los cómics, a personajes originalmente blancos se les haga de origen africano, para quedar bien con el mandatario.

Por otro lado, la crítica de Trump, hecha a modo de berrinche, sí se centra en un punto fundamental: nuestro sistema de Justicia y la afectación que sus defectos, vicios y problemas representa para la actividad económica en nuestro país. Deja entrever que tiene un juicio en México, que al parecer deriva de un intento de hacer un desarrollo turístico en Cozumel, Quintana Roo y en el que, si seguimos sus propias palabras, ha obtenido una sentencia favorable, pero no ha obtenido el pago de la prestación que exige mediante la demanda; muy probablemente, lo que ocurre es que su pretensión se ha quedado empantanada en el marasmo de la burocracia judicial;  en el extremadamente garantista sistema legal mexicano, es muy probable que la ejecución de la sentencia no ha podido darse debido a una serie de recursos y de Amparos tramitados, algo que no ocurre en el de por sí demasiado litigioso y legaloide mundo de los negocios en EUA. Lo que ocurre, por tanto, no es corrupción en estricto sentido, pero sí un entorpecimiento a la libertad económica por un sistema judicial y un derecho procesal demasiado burocratizados, anquilosados, formalistas y lentos.

Ahora, en el último berrinche. ¿Porqué habla de que México estafa a EUA? Muy probablemente alude al "Plan Mérida" y a la ayuda financiera que el Gobierno de Obama ha estado dando al mexicano presidido por Felipe Calderón primero y luego por Enrique Peña para la lucha contra el narcotráfico sin que esto fructifique ni se detenga; por el contrario, como lo podemos constatar en México, la violencia y la inseguridad han aumentado, sin que la mencionada ayuda financiera fructifique en cuerpos de seguridad mejor equipados, entrenados y efectivos, por lo que podría pensarse o interrogarse sobre el destino real de esos fondos.

Por último, está circulando en redes sociales un supuesto comentario de Carlos Slim respecto a los dichos de Trump: "Trump no cree que los mexicanos tengamos tanto ingenio... pero él trabaja para mi." De ser cierta esta cita, cabría preguntarnos si el rubio de bote millonario no está desempeñando un papel dentro de la estrategia de desestabilización del actual gobierno en el este sí, berrinche del mexicano por Ius Soli y libanés de pura cepa que se ostenta como uno de los dos hombres más ricos del mundo contra las reformas que afectan los monopolios que le llevaron a la cima, si es así, que no se queje Trump, estará siendo parte de esa corrupción contra la que despotrica.

2 comentarios:

misteryhose dijo...

Ahora se discute en el congreso la ley de aguas, la izquierda como siempre habla de despojo hacia los mexicanos, ademas de que los conflictos por el agua como el de Sonora. Me pregunto si se puede demostrar que la reforma agraria de Cardenas es la que ha influido en todos estos conflictos del agua y el hecho de que ha generado abusos es el hecho de que los recursos naturales sean propiedad de la nacion.

misteryhose dijo...

Ah, y tambien voy a dejar en claro que opino que le hecho de que los recursos naturales sean de la nacion ha dejado mas daños que beneficios.