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15 de abril de 2014

BAJO UNA LUNA DE SANGRE



Umberto Eco, en su genial y muy famosa novela El Nombre de la Rosa, pone en labios de su personaje el fraile Franciscano Guillermo de Baskerville (magníficamente interpretado por Sean Connery en la versión fílmica de 1985) una excelente frase que puede aplicarse a nuestros días: "La única evidencia del Anticristo que veo aquí es que todo mundo lo quiere ver actuando", y digo que se podría aplicar a nuestra actualidad, puesto que, como ya alguna vez lo escribí en este espacio, de un tiempo para acá la gente parece estar esperando al fin del mundo por cualquier pretexto: que el calendario Maya y la histeria del 2012, ya antes, el "Y2K" cuando se dio el paso al año 2000 y un presunto riesgo de caos informático, el temor a las epidemias como la influenza, la moda de los zombies, etc. 

Ahora resulta que tenemos el privilegio de presenciar una tétrada o la repetición cuatro veces de un fenómeno consistente en la llamada "luna de sangre", no es más que un eclipse total de Luna en el que, debido a ciertas condiciones de ángulos y reflejos, la sombra de la Tierra se proyecta con una coloración rojiza y no como oscuridad total al bloquear la luz del Sol hacia nuestro satélite natural, la madrugada de hoy, 15 de abril del año 2014, pudimos presenciarla en una coincidencia también con la máxima aproximación entre Marte y la Tierra, el planeta rojo podía ser visto a un costado de la Luna, hacia su polo norte, en la primera vez de cuatro que se sucederán en los próximos meses.

Para muchos, lo acontecido en el cielo esta madrugada, que mi sobrino y yo pudimos ver a través del telescopio aficionado que poseo (abajo), no es un simple fenómeno natural, --bellísimo además-- sino un mensaje apocalíptico que nos está adelantando la parusía, esto es, la segunda venida de Cristo y señalan que nos encontramos ya en los últimos tiempos, aduciendo como prueba todas las circunstancias de decadencia social y moral que vemos todos los días.

Es cierto que Jesús nos dijo que debemos leer los signos de los tiempos, pero también no debemos apanicarnos ni caer en ciertas actitudes farisaicas, que incluso, el excelente bloguero Terzio ha criticado con anterioridad: muchos parecen esperar que ya sea el "Fin del Mundo" y el Juicio Final, como sintiéndose seguros de que serán absueltos de darse tal evento mientras el resto de la gente es condenado a los fuegos de la Gehenna, algo que también es criticado por la banda británica Muse en su canción Apocalypse Please, misma que muchas veces no es más que una actitud cobarde, con la que se pide el fin de todo para no tener que aguantar una realidad desagradable y, como en el caso actual, realmente decadente y triste u oscura.

Sí, es cierto, el Modernismo en la Iglesia es terrible, el Papado en manos de Bergoglio es poco esperanzador, la crisis económica aparece como un fantasma recurrente y los tambores de guerra suenan cada vez más fuertes en Ucrania, pero esto no es en realidad muy diferente a lo visto en otras épocas: como ya antes lo he dicho, la crisis actual de la Iglesia es muy coincidente con lo vivido en los siglos IV-V y la crisis arriana, o con lo ocurrido durante el Siglo de Hierro y la indignidad de los ocupantes de la sede petrina y la jerarquía, y la guerra o la crisis económica siempre ha sido una constante en toda la Historia humana, mientras que los problemas morales como el homosexualismo desbocado, la desintegración familiar, la deshumanización, etc., ya se han visto en la decadencia de la Civilización Clásica. Con todo, no creo que nos encontremos ya viviendo en el Apocalipsis, creo que todavía nos hace falta bastante para llegar ahí.

En esto, creo que conviene recordar otra cita que vale la pena, la de John F. Kennedy en su discurso frente al muro de Berlín: "los problemas son creados por el hombre y pueden ser resueltos por el hombre" las situaciones actuales generadas por la Modernidad pueden estar en proceso de resolverse, podemos estar a las puertas de un enorme cambio Histórico, como he insistido en los últimos artículos, ante nuevas situaciones humanas que resolverán a otras situaciones humanas.

El futuro, como sea, es un campo abierto de posibilidades que no están escritas todavía, no nos queda más que encomendarnos, en esta Semana Santa, a la misericordia de Dios, y como San Ignacio de Loyola ante la posibilidad que le planteara San Francisco Xavier de que el fin estuviera cerca, seguir en lo que estemos haciendo: vivir y tratar de hacerlo correctamente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En este video se demuestra con pruebas claras sacadas de las escrituras de que la tetrada y mas cosas, sí tienen su importancia. El Padre habla a través del cielo,(la astronomía) como suelen llamarlo, el peridico de Dios.

Opino que todo creyente debería ver ese video y ver por si mismo si encaja en las escrituras.

https://www.youtube.com/watch?v=Vrw_gu6c0yY