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5 de mayo de 2011

FUTBOL Y POLITICA/MADRID Y BARCELONA


Hace dos días se jugó (¡al fin!) el cuarto y último partido de la serie de clásicos consecutivos Real Madrid-Barcelona que por los sistemas de calificación tanto de la Copa del Rey como de la Liga de Campeones de la UEFA, mejor conocida como "Champions League" quedaron fijados a jugarse durante los meses de abril y mayo, lo cual fue una extraordinaria oportunidad para la mercadotecnia deportiva.

Así, de repente surgió toda una guerra de dimes y diretes extra-cancha entre los entrenadores de ambos equipos: el Portugués Jozé Mourinho del Madrid y el Español (Catalán) Josep "Pep" Guardiola, que pese a que ambos tienen gusto por la ropa de diseñadores italianos y parecen a veces más modelar con gusto de caballeros refinados que como rudos deportistas se han comportado como verdaderas marchantas en el mercado, o peor, en el tianguis (para los lectores extranjeros: mercado callejero, la palabra viene del náhuatl "tianquitzly" que simplemente significa "mercado"), lo que ha derivado incluso en la expulsión y suspensión del luso por sus declaraciones a la prensa en las que insultaba a su joven rival y acusó al equipo azulgrana y al arbitraje europeo de corrupción.

La verdad, yo no le voy, así de ser fan ni al Madrid ni al Barsa, para empezar, porque no soy español ni madrileño ni barcelonés, ni castellano ni catalán, sino mexicano, así que se me hace muy tonto sacar la bandera y la camiseta de uno u otro equipo y alentarlo con especial veneración, admiro a ambos equipos y disfruto enormemente ver jugar tanto a la escuadra blaugrana como al equipo merengue, ambos tienen una historia enorme, una tradición épica y han militado en ambos jugadores legendarios: Di Stéfano, Puzkas, Butragueño, Hierro, Michel, Hugo Sánchez en el Madrid, Cruyff, Rijkaard, Koemann, en el Barsa, (parece más la selección holandesa) y ambos son sin duda, los mejores equipos de fútbol de la Historia. La actitud de niña llorona de Mourinho, que hasta ahora se había caracterizado por su seriedad y profesionalismo, así como la de ultranacionalista, bravucona y provocadora pose de Guardiola, creo que se deben en realidad a disposiciones de las directivas de ambos clubes deportivos, deseosas de explotar a fondo la mítica rivalidad entre los dos para maximizar los beneficios que les aportan cuatro enfrentamientos seguidos.

Lo malo está el tinte que le han dado a la polémica, más del lado del equipo catalán y pretender ser los abanderados del independentismo de Cataluña. La directiva del Barsa, creo yo, bien sabe que la separación de la región respecto a España sería lo peor que le podría pasar a la escuadra: permanecería en las competencias europeas, pero una liga catalana sería tan mala como la escocesa; si volteamos a la parte norte de la isla británica vemos que si bien los celtas escoceses han decidido voluntariamente seguir perteneciendo al Reino Unido, mantienen una liga y una federación de fútbol autónoma como producto del origen del deporte más popular del mundo: al empezar a jugarse en el Reino Unido, hacia 1850, se creó una federación de balompié en cada región del país: en el caso de Escocia, la liga es pequeña y está dominada por dos equipos que son los que cuentan con más tradición y recursos: el Celtic-Glasgow, favorito de la mitad católica de la población escocesa y el Rangers, de la misma ciudad, que cuenta a la mayoría de sus hinchas en la otra mitad episcopal o anglicana de la nación céltica. Ambos equipos hasta los años sesenta podían incluso rivalizar y contar en los campeonatos europeos, pero ante una liga local de nivel lamentable por su poca competitividad, escasos recursos, estadios viejos, poca publicidad y el desinterés absoluto del mundo, terminaron desde los años 80 por convertirse en el sótano del fútbol europeo, y ni hablar de la liga galesa o la de Irlanda del Norte que son parte también de ese inframundo del soccer.

Pero la Directiva del Barcelona y el propio Guardiola saben que el hablar de independencia e identidad catalanas de inmediato aumenta la expectación, la rivalidad y la emoción entre la hinchada, los del Madrid también lo saben y le añaden los berrinches y las acusaciones el lusitano para avivar el fuego de la hoguera mediática, aderezando todo con juego sucio: los madridistas se la pasaron tirando leñazos, mientras que los catalanes dando sus mejores actuaciones tras los foules o de plano buscando la clasificación al campeonato de clavados.

Todo esto, sin embargo, es peligroso: en una España radicalizada políticamente, con graves problemas económicos y con regionalismos que fueron alentados por el propio Gobierno de Zapatero el agregar un excesivo fanatismo fubolero y más con la connotación Cataluña-Castilla puede ser el inicio de una espiral que culmine en actos de violencia, después de todo la pasión desbordada por el deporte provocó en 1969 la "Guerra del Fútbol" entre Honduras y el Salvador, cuando los resultados de un partido y la bronca subsecuente sirvieron de pretexto para el estallido de un enfrentamiento entre ambos países vecinos, breve, pero sangriento.

¿Hasta dónde están dispuestos a llegar las directivas de ambos equipos (y fundamentalmente la del Barsa)? ¿Hasta que haya actos de violencia? ¿Hasta que se fracture la selección de fútbol? ¿Hasta que el fanatismo se desborde y haya muertos y heridos?

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Incongruencias, contradicciones y dudas:


A medida que pasan los días, crecen las dudas y la incredulidad alrededor de la noticia de la presunta muerte de Osama Bin Laden a manos de las fuerzas especiales de la Marina de EUA. La negativa dada por el propio Presidente Obama a la revelación de las fotografías o vídeo relativas al ataque de los Navy SEAL, y en especial a la del líder terrorista muerto.

Los cambios de versión han sido claves para el aumento de la incredulidad: primero, que Osama opuso resistencia, ahora, no, estaba desarmado y después: tenía cerca un rifle, primero, el helicóptero que no fue dañado fue cargado con los soldados y el cadáver, le sacaron la muestra de ADN y lo aventaron al mar, ahora: fue llevado a un portaaviones, se siguieron los ritos islámicos prescritos para los funerales, se le cubrió con una sábana blanca y se le sepultó en el océano... es de dar risa, todo indica que estamos ante una farsa que, como en la película "Wag the Dog" protagonizada por De Niro, Dustin Hoffman y Anne Heche, contó con la colaboración de productores de Holywood para garantizar la reelección del afroamericano que estaba "volando bajo" en las encuestas. De hecho, la foto arriba inserta, presuntamente tomada mientras el Mandatario y sus funcionarios presenciaban, en vivo, al operativo, parece sacada de "Avión Presidencial" o de la serie "el Evento".

Igualmente, aunque haya sido cierto el operativo, EUA y Obama quedan pésimos como violadores del Derecho Internacional y del respeto a los derechos humanos: habrían podido apresar al islamista y someterlo a Juicio con pleno respeto a las garantías procesales; por el contrario, resulta que ellos pueden actuar mediante terrorismo y violencia contra los terroristas y violentos: una mentalidad y estrategia bastante similares a la de Calderón aquí en México o de cavernario, generando más violencia que le puedan recriminar a los norteamericanos y aumentará el terrorismo antes de disminuirlo, pero eso sí, lo que disminuye y pierde es el Derecho, no cabe duda, que éste y la Política, son y seguirán siendo, desgraciadamente, incompatibles...

1 comentario:

Ana D. De la Torre dijo...

Excelente publicación.