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20 de noviembre de 2014

LAS INCONSISTENCIAS DE "LA GAVIOTA"




Tal parece que la Administración de Peña Nieto está más que nunca dispuesta a hundirse y las ideas que tiene para salir a flote no son sino contraproducentes. Creo que en general la cúpula del PRI pensó que podía regresar al poder y que las circunstancias no habían cambiado desde 1994 --admitámoslo, el gobierno de Zedillo, el último del PRI fue el menos priísta y pavimentó el camino a la alternancia en realidad-- y que iba a encontrar una situación muy similar a aquella en que había dejado el poder, mas no es así, y no es solamente el consabido y muy repetido rollo de que "ahora hay una sociedad más consciente, más exigente" y bla bla, porque eso no es del todo cierto: tenemos una sociedad más informada, pero lo que no equivale a ser una sociedad más libre o más pensante; por el contrario, ante el caos informativo estamos frente a una sociedad o una masa o masas más manipulables y susceptibles de ser moldeadas por lo que si hay ahora: más factores de poder de todo tipo.

Ya lo había apuntado en este Blog hace unos años cuando se dio el matrimonio entre el entonces Gobernador del Estado de México y la actriz Angélica Rivera que vivía por aquel entonces un boom de su popularidad tras haber estelarizado, al lado del actor Eduardo Yáñez, una mediocre pero muy vista telenovela que no era sino una copia mal hecha --la crisis de guionistas y de originalidad en Televisa es espantosa y ya lleva muchos años-- de la magnífica teleserie colombiana Café con Aroma de Mujer, adaptada ahora al campo jalisciense y a la explotación del Tequila, con mucha cursilería y detalles ridículos, como el hecho de que la protagonista fuese apodada "Gaviota", cuando los campos donde se cultiva el agave tequilana weber se encuentran a cientos de kilómetros del mar y es imposible encontrar aves marinas sobre ellos y más incomprensible que dichas aves inspiraran el apodo de una campesina dedicada a "jimar" es decir, a cosechar los citados magueyes... en la versión original colombiana, las montañas cafetaleras no estaban lejos del océano y era posible ver llegar y sobrevolar a las rapaces acuáticas, y el carácter de la protagonista, encarnada por Margarita Rosa de Francisco, (antes de meterse en líos con los narcos de su país) era comparable al de las gaviotas. Pues bien, aquel enlace entre el ya para entonces incuestionable aspirante a la Presidencia de la República y la actriz de moda había sido una medida de mercadotecnia y campaña planeada para que el entonces joven político aprovechase el auge ante la audiencia de la bella estrella como un impulso a sus intenciones electorales.

En México, donde la que fuera la segunda industria fílmica del continente americano de los años 30 a 1970, en la llamada Epoca de Oro, la televisión vino a convertirse en el máximo escaparate de las artes escénicas desde que la crisis económica y el envejecimiento y paulatinos retiros y fallecimientos de los miembros de aquella gloriosa generación de actores y cineastas acabaron con el cine nacional; éste, desde la década de los 90 se encuentra en un presunto renacimiento, más ficticio y presunto que real, pues más bien se encuentra en manos de un reducido grupo de actores, directores y productores que toman poses de intelectuales de Izquierda aunque sueñan con colarse en Holywood, algunos, como Cuarón o González Iñárritu o Guillermo del Toro lo han logrado y han obtenido éxitos donde su esfuerzo es innegable, como también su constante repetición de la receta melodramática y de filosofía barata o su tendencia a la politización. (Recuerden como Cuarón pensó que su Oscar a mejor director le da autoridad para hablar de cuestión energética, política y economía entre otras cosas) pero en general se trata de una casta que no deja salir al cine del rincón en que lo tienen capturado y difícilmente veremos que nuestro séptimo arte pueda salir de un panorama mediocre en el que si los diálogos contienen palabras altisonantes son ya obras de intelecto superior por ejemplo y si contiene escenas de sexo ya no son vulgaridades como en el pésimo cine de los 70, sino obras de arte.

La Televisión mexicana sin embargo, presa del monopolio de la empresa familiar de los Azcárraga ha venido, inevitablemente a decaer; si en los años 70 y 80 pudo atraer verdaderos talentos que huían del derrumbe de la industria fílmica nacional y hacer producciones excelentes, con historias originales y profundas, incluso contando con genios como Ernesto Alonso, un gran histrión que trabajara con Luis Buñuel en Ensayo de un Crimen, convertido en productor televisivo que nos regaló todo un hito en la pantalla chica de México y América Latina como fue El Maleficio y series históricas relativas a distintos periodos de la Historia Mexicana magníficamente realizadas, u otras producciones que incluso recibieron premios internacionales y tuvieron éxito rotundo en otros países, incluso en Europa, como Rina, Los Ricos También Lloran, Cuna de Lobos, Yesenia, El Pecado de Oyuki, Vivir un Poco, Monte Calvario, etc. el monopolio fue ahogando poco a poco la libertad creativa y al talento, y el interés mercadológico empezó a hacer primar el físico de actores y actrices sobre las capacidades histriónicas.

Así, mientras en EUA vemos que la TV poco a poco empieza a superar a un cine preso de una crisis de originalidad, y se convierte desde los 90 en un campo de experimentación y de desarrollo de historias interesantes y de expresión actoral importantísimo, en Sudamérica, aunque se emplea el mismo formato de la Telenovela, esto no impide que se apueste por historias que van más allá de las historias de amor o rompen con ser un género exclusivamente destinado al público femenino; sin embargo, en México la TV está cada vez más estancada en un marasmo de mediocridad, vulgaridad e idiotez, lo que motiva que las producciones actuales, salvo contadisimos casos, sean francamente pésimas y solo capaces de atraer a un público de muy bajo nivel cultural... aunque éste sea el 90% de la población, que, cabe decirlo, empieza a mostrar cansancio de ver siempre lo mismo: la historia de la Cenicienta pobre que se casa con el príncipe rico y viven felices para la eternidad.

En este mediocre contexto, es que resulta increíble la justificación hecha mediante un vídeo de la Sra. Rivera, esposa del ahora Presidente de México, para la compra de la suntuosa mansión de $7 millones de dólares a la empresa constructora que se había asociado a China Railways y que ya antes había tenido un importante papel como proveedor y constructor de obras en el Estado de México bajo el mandato local de Peña: no es posible que la casa la haya adquirido con sus ingresos tras 25 años de trabajo en Televisa; vamos, no es creíble que la actriz haya mantenido hasta el día de hoy ingresos que le permitan desembolsar $500,000 pesos al mes para el pago del crédito con el que se encuentra pagando la mansión. Estrellas de Holywood, piénsese en Sandra Bullock, Angelina Jolie o Meryl Streep, que evidentemente tienen una mayor fama mundial y cobran mucho más por película, o actrices famosas de la TV de nuestro vecino del norte, como Mariska Hargitay, conocida por su papel de "Olivia Benson" en La Ley y el Orden, tienen ingresos de millones de dólares y sin embargo poseen mansiones de menor costo que la ostentada por la pareja del Presidente.

Igualmente resulta por lo menos dudoso el planteamiento de que gran parte del costo de la residencia deviene de la liquidación que la televisora le pagó tras 25 años de trabajo bajo el régimen de exclusividad, como decía el periodista tapatío Leonardo Schwebel --con quien no comparto del todo la opinión, pues parece que se deja llevar por su antipriísmo a grado tal que hasta como que justifica el vandalismo y la violencia, lo que me parece detestable, temerario e irresponsable para tener un micrófono-- tenemos el caso del actor y comediante Xavier López Chabelo, quien tiene más de 50 años trabajando para la XEW-Telesistema Mexicano-Televisa también con exclusividad, si así fuera, este señor, de quien se hacen burlas pues a sus 70 años sigue haciendo su personaje de niño corpulento mimado, (peor que los Rolling Stones que quieren seguir siendo adolescentes con la misma edad) bien podría ser ya dueño de las Islas Azores con los ingresos acumulados tras tantas décadas de trabajo. Ni siquiera Roberto Gómez Bolaños Chespirito, que fuera uno de los puntales de la televisora desde inicios de los 70 hasta su retiro no hace mucho, aunque es un hombre rico, ha llegado a estos excesos de ostentación. Solo cabría pensar que la Gaviota ha invertido muy bien sus cuantiosos ahorros en negocios que no sabemos cuáles son y eso le ha permitido gozar de una gran fortuna que le permitió adquirir tan "humilde" vivienda.

Por el contrario, todo parece ser una trama que puede ser descrita de la siguiente manera: la Constructora HIGA, así llamada por sus siglas, le pagó los favores concedidos a Peña Nieto como Gobernador con esa mansión o los terrenos donde se asienta la misma; como iba a ser muy descarado si entraba al patrimonio del entonces mandatario local, y podía ser auditado o tenía que mostrarlo en su declaración de situación patrimonial, simulan la compraventa con su esposa: curiosamente, el presunto contrato que ampara la adquisición del inmueble está fechado al día siguiente que Peña y la actriz anunciaron su compromiso matrimonial, aprovechando que ella, pese a convertirse en Primera Dama, no es funcionaria y por tanto, su patrimonio no queda sujeto al escrutinio público, finalmente, incluso en el caso de los servidores públicos, el patrimonio sigue siendo parte de su esfera íntima y personal, no estando obligados a publicarlo, como en el caso de cualquier persona, pero así no se podría aducir el "enriquecimiento inexplicable" de Peña como Gobernador y como Presidente.

Aquí si me parece que Don Rafael Cardona se deja llevar por sus simpatías políticas, pues aunque, ciertamente, HIGA no sea el único proveedor ni del Gobierno del Estado de México ni del Gobierno Federal, basta revisar en qué proyectos ha participado, como esta concesión para la construcción del tren de alta velocidad en sociedad con una poderosa empresa china para descubrir que ciertamente, ha habido un favoritismo que tuvo un precio, al menos así parece de todo este escándalo de la casa, la prensa de Izquierda: Cármen Aristegui, la Revista Proceso y el diario La Jornada, por supuesto que obra a favor de los intereses de sus patrones: el PRD, López Obrador y su corte de minipartidos que desde que estalló esta situación sobre la desaparición de los Normalistas de Ayotzinapa, buscaron lavarse las manos de su responsabilidad en los lamentables hechos, pues ellos llevaron al poder a Abarca y a su mujer en la citada ciudad guerrerense y respaldaron, junto con el PAN, a Aguirre para ser gobernador de Guerrero, y echarle la culpa de todo al Presidente y su Administración que en realidad no tuvieron ninguna intervención en ello; por eso, cuando Peña habla de que hay intenciones de desestabilizar su Gobierno lo dice con razón.

Finalmente, Peña es parte de la terrible corrupción que es ya tradicional de nuestros gobernantes, ni Priístas ni Panistas han salido limpios de su administración, salvo quizá Don Miguel de la Madrid y Don Adolfo Ruiz Cortines, en el caso más reciente, del primero, éste murió en la casa de Coyoacán en que habitaba antes de ser Presidente y a la que regresó tras abandonar Los Pinos en 1988. Todos los demás han salido de dicho palacio presidencial para habitar en lujosas mansiones o en el extranjero. No pueden plantearse reformas que tienden a acabar con los privilegios de élites corruptas sin dejar de ser parte de ellas, y al no hacerlo, Peña ha dañado su credibilidad, la prensa de Izquierda actuó con mala intención de debilitar su Gobierno, pero pudo hacerlo porque había por dónde y sin que haya una respuesta adecuada para hacer frente a la crisis y a los cuestionamientos; tal parece que esta Administración se ha visto rebasada por acontecimientos que no había contemplado pese a que era evidente que así iban a darse desde el mismo 1 de diciembre de 2012.

Hoy 20 de noviembre se avisora un día de caos en la capital del país y en otras partes, o el Gobierno deja derrumbarse por los intereses que desean crear en México una situación de infierno y de contienda civil como en Ucrania, Siria o Libia, o hace valer la autoridad y hace cumplir con la Ley, empezando por él mismo, porque de lo contrario, nos precipitaremos en el abismo, lo más lamentable, por lo que leo en las redes sociales, incluso de amigos y exalumnos, es que hay muchos que, como los lemminges, están deseosos de aventarse al precipicio o contemplar el desastre, claro, desde la comodidad de un monitor de computadora.

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