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10 de diciembre de 2012

¿QUIEN FUE HEYDAR ALIYIEV?


Los habitantes de la Ciudad de México, hace unos meses se sorprendieron por la súbita aparición en un espacio público: la Plaza Tlaxcoaque, en la Avenida Paseo de la Reforma, la más importante de la capital, de un parque dedicado a la amistad México-Azerbaiyán y la aparición de una estatua (en la imagen) que muestra a un hombre de semblante complacido sentado confortablemente sobre una silla de estilo clásico y con actitud señorial, y en el pedestal un nombre extraño: Heydar Aliyev.

Pronto, surgiría la polémica. Para empezar, las relaciones entre México y la ex-república soviética del Azerbaiyán son meramente testimoniales, sin que tengamos nexos comerciales ni una comunidad de inmigrantes originarios de dicho país, sin embargo, el arreglo del parque y la instalación del monumento a un personaje del que el 99% de la población defeña jamás había oído hablar, implicaba una inversión enorme, y por otro lado, en nuestro país existe una pequeña comunidad de origen armenio, originada de aquellos que llegaron huyendo del genocidio perpetrado por los Turcos Otomanos y por el "reformista" y "pro-occidental" Mustafá Kemal, Atatürk, (quien objetivamente debería ser visto como el caso más extremo de malinchismo en la Historia y un genocida cultural para su propio pueblo y material para otros, como los Armenios) que de inmediato denunció aquello como un intento de honrar a un asesino brutal y un dictador feroz.

Para empezar, Azerbaiyán es un país situado en el Cáucaso que limita al sur con Irán, país con el que tiene relaciones históricas muy estrechas, pues los Azeríes son considerados también como un pueblo iránio al igual que Medos y Pasagardas o Persas, y existe una enorme minoría en el Irán perteneciente a esta etnia, sin ir más lejos, el Presidente Ahmadinejhad tiene ascendencia Azerí, y como ya lo he mencionado en otras entradas dedicadas a hablar de la Historia del Irán, fue Azerí la dinastía de los Partos Arsácidas que gobernó a la gran potencia del Medio Oriente entre los siglos II a.C. a inicios del III d.C., desde entonces, los Azeríes han sido una minoría bastante encumbrada en el ámbito persa, habiendo adoptado plenamente la cultura y la religión: el Islam chiíta, de este último. El enclave original de los Azeríes: Azerbaiyán, en los límites de la montañosa región del Cáucaso y las mesetas iraníes, fue parte durante mucho tiempo del Imperio Persa y posteriormente, al inicio del siglo XIX, cayó en poder de la Rusia zarista. Tras la caída de Nicolás II, Azerbaiyán intentó la Independencia, pero los Bolcheviques, preocupados por mantener unido al enorme Estado de los Romanov bajo el Marxismo, se hicieron con el control y la reintegraron al Imperio como una República federada de la URSS.

Aliyev fue un agente del servicio secreto soviético, la famosa KGB, que posteriormente, además de ascender en la mencionada agencia de inteligencia y aprovechando que pertenecía a la elite azerí que desde la época zarista había congeniado con los dominadores rusos y había adoptado lengua, costumbres y se había mezclado con los Eslavos, aunque manteniendo su religión islámica chiíta, ascendió también en la política dentro del Partido Comunista de la Unión Soviética, siendo designado en 1969, por Leonid Brezhnev, como Primer Secretario del Partido local, lo que equivalía a ser gobernador de la provincia imperial y manteniéndose en el puesto hasta que en 1976 fue nombrado como miembro del Politburó, es decir, del máximo órgano de toma de decisiones de toda la Rusia Soviética. Mucho se dice que esto fue posible gracias a sus negocios sucios con el propio Presidente Brezhnev, a quien regalaba diamantes y daba su parte de lo que se quedaba de las ganancias por la exportación en el mercado negro, de caviar, perlas y sobre todo: el petróleo; Baku, que dese el zarismo y hasta antes de la llegada de Aliyev había sido una de las ciudades más ricas de todo el Imperio-URSS gracias a su riqueza petrolera en el Mar Caspio, empezó a sufrir carencias y pobreza a la par que el Gobernador de la República y su familia empezaban a mostrar cada vez mayor riqueza y lujos. De igual manera, se hablaba de los crecientes nexos entre el hoy homenajeado por el Gobierno del Distrito Federal y el crimen organizado que durante la década de los 70 vivió un verdadero "boom" en Rusia bajo la inacción o la connivencia de las autoridades comunistas.

Sin embargo, con la llegada de Gorbachov al frente de la Unión Soviética, la estrella de nuestro personaje se eclipsó, y en 1987 fue obligado a renunciar a todos sus cargos en el Gobierno Central dentro de una campaña contra la corrupción desplegada dentro de sus programas de reformas, con los que atacó a todos los antiguos compinches de Brezhnev; sin embargo, la Historia le daría la oportunidad de la revancha; alejado de la vida pública y en su mansión en Azerbaiyán, la caída del Muro de Berlín y el posterior derrumbe del sistema soviético le presentó la ocasión de vengarse de "Gorby", primero que nada, renunció a su militancia comunista, después, se inventó su partido nacionalista (se le olvidó que más que Azerí, era casi más ruso que Tolstoi) y se hizo con el gobierno de la provincia de Nachievan de la recién independizada República de Azerbaiyán en 1991. Había vuelto a los negocios.

Fue entonces que estalló el conflicto con la vecina Armenia por la provincia de Nagorno-Karabaj, separada del territorio azerí por un pedazo armenio, y que siempre ha estado en disputa por ambos pueblos. Armenia es el único país cristiano en la zona (el primero que emitió un edicto tolerando el Cristianismo antes que Constantino hiciera lo propio en el Imperio Romano) e históricamente se ha encontrado rodeado por enemigos musulmanes: los Turcos, Irán, los Azeríes, y los Chechenos, cuando Armenia se incorporó al Imperio Ruso fue con la esperanza de obtener protección ante tanta amenaza, tendencia que aumentó y sin importar el comunismo del nuevo gobierno moscovita, tras el Genocidio perpetrado por Atatürk, Enver Paschá y sus muchachos, pero desmembrado el Imperio, Armenia quedó reducida a sus propios medios y los Azeríes se lanzaron en su contra.

La guerra entre Azerbaiján y Armenia duró 3 años y Aliyev se destacó por su ferocidad desplegada contra los armenios, en particular con aquellos que residían en su país, producto de 200 años de ser parte del mismo Estado, siendo directamente responsable de masacres sobre los armenios; al final, Aliyev no pudo recuperar el territorio en disputa, que sigue hasta el día de hoy bajo control armenio, sin embargo, había estimulado el sentimiento ultranacionalista azerí, que le sirvió perfectamente para consolidar su mando personal en su país como una especie de mesías o defensor de la nación contra sus enemigos externos, Aliyev así, fue uno más de los líderes, antiguos jerarcas comunistas, que basados en un nacionalismo resucitado o inventado, corrupción y un proceder realmente criminal, se hicieron con el poder en sus respectivas regiones, ya en otro post, por ejemplo, hablé sobre el caso de Islam Karimov y sus bellas pero mortales hijas, Gulnara y Lola, que han convertido a Uzbekistán en su feudo personal, pero también está el caso de Nazarbayev en Kazakhastán o el de Niyazov en Turkmenistán, y en todos estos casos, se ha terminado por establecer regímenes dinásticos como en Corea del Norte. Aliyev falleció en el 2003, y su hijo Ilhan asumió el Gobierno desde entonces, siguiendo con la misma política cleptocrática, asesina (como el haber premiado como héroe a un Azerí que mató a un Armenio mientras dormía) y de hostilidad hacia los vecinos, y de corrupción desbocada.

Ante los antecedentes del personaje ¿debemos los mexicanos, y en particular los habitantes de nuestra capital, rendir homenaje a un asesino y corrupto con un monumento en la emblemática avenida principal de dicha ciudad? Todo se trata de un negocio: la embajada del régimen Azerí alega haber dado al gobierno del DF una suma de 10 millones de dólares para el parque, la administración de Marcelo Ebrard aduce, sin embargo, que sólo fueron 6, con lo que 4 quedaron volando o en el bolsillo del ahora ex-Jefe de Gobierno capitalino.

Por otro lado, no es de extrañarse que Ebrard haya permitido, complacido, la erección del monumento: al igual que Aliyev, tiene vocación de genocida, y han muerto 90,000 niños en los abortos legalizados bajo su administración, se llegó a sentir dueño y señor de la ciudad, como Aliyev de su país, y para prueba basta lo que escribió en Twitter tras haber vuelto a reparar el monumento a Benito Juárez tras los desmanes del pasado 1 primero de diciembre: "ya limpié MI hemiciclo"... y la corrupción creció y se mantuvo en forma galopante bajo su mandato local, con redes clientelares, tráfico de influencias y demás, sin duda, el dictador Aliyev, quien también era de Izquierda, es una fuente de inspiración.

Debería quitarse esa estatua porque es una vergüenza erigirle monumentos a dictadores insignificantes y monstruosos en su pequeñez como el azerí, las relaciones de México con dicho país caucásico no son vitales ni necesarias, podríamos prescindir de ellas cuando sabemos que la relación estratégica se da con Rusia o con Irán, verdaderas potencias que pueden condicionar la actuación del dictador júnior que ahora regentea el negocio familiar en aquellas latitudes, sostener ese monumento, en cambio, hace de nuestro país un aval a quien hizo del robo y el asesinato su política y nos coloca en el mismo plano.

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