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13 de agosto de 2012

BALANCE OLIMPICO


Quizá esta afirmación les moleste a muchos, pero creo que hemos estado ante los Juegos Olímpicos de nivel deportivo más mediocre de los tiempos recientes.

¿Porqué sostengo esta aseveración? Porque salvo los casos históricos de Usain Bolt y Michael Phelps que lograron récords que permanecerán durante mucho tiempo como imbatibles, y que lo hicieron compitiendo a medio gas, sin arriesgarse, el resto de los atletas resultaron ser de nivel medio, no vimos ninguna prefiguración de futuros ídolos, figuras o personajes dignos de grabarse en la memoria como tantos en el pasado. En el caso de los dos genios deportivos antes mencionados, los medios de comunicación les habían creado en sus compatriotas: Yohan Blake y Ryan Lochte sendos rivales que amenazaban sus coronas de campeones olímpicos y mundiales, a la hora de la verdad, terminaron siendo meros comparsas que no mellaron en nada a los logros de los dos figurones. Ambos además, no podrán ser sucesores de los dos campeones, ya que son prácticamente de la misma edad, por lo que son en realidad, sus contemporáneos.

En gimnasia, por ejemplo, tanto femenil como varonil, la mediocridad fue la tónica generalizada, desaparecieron las grandes potencias como Rumania o Rusia y no apareció ninguna figura nueva que podamos decir, sea el ídolo del futuro en ese deporte. En mujeres resulta curioso, y hasta sospechoso, que gana la medalla de oro en el "all around" individual femenil una atleta de color norteamericana, que después, en las pruebas individuales resulta un desastre en cada aparato; después de todo, los norteamericanos siempre han sido favorecidos en este deporte, sobre todo en la prueba por equipos, quizá el caso más patético por lo evidente se dió en los Juegos de Atlanta, 1996, --los que, probablemente han sido no solo los peor organizados de tiempos recientes, sino también los más sucios en los que fluyeron dólares para favorecer ciertos resultados-- en los que una competidora norteamericana tras el salto de caballo cayó tan mal que hasta un pie se fracturó y tuvo que salir en brazos de Bela Karolyi, el mítico entrenador de Nadia Comanecci, que tras la caída de la "Cortina de Hierro" fue contratado por el Comité Olímpico de EUA, aún así, la premiaron como si su ejecución hubiese sido perfecta. También aqueyos juegos se recuerdan por cómo se infló a la imagen de Dominicque Moceanu, a quien trataban de presentar como una nueva "Nadia" y que resultó ser tan sobrevalorada y en realidad, tan vacía, como el hoy sobrevaluado futbolista brasileño Neymar da Silva, después de aquellos juegos, desapareció del mapa envuelta en problemas personales y opacada ante la realidad del mayor nivel de las gimnastas de Europa Oriental, además del evidente anquilosamiento de Karolyi.

En la gimnasia masculina apareció de repente un holandés, el país naranja nunca ha sido potencia en esta disciplina deportiva, pero ahora destacó no tanto por mejoras propias, sino por el descenso de los históricos, resultó patético ver a Bulgaria, que antes tenía exponentes destacados, competir con un gimnasta veterano, que incluso ya peina bastantes canas.

Esta inconstancia también se presentó por los chinos, no lograron repetir la victoria de hace 4 años en casa, sus equipos de gimnasia no respondieron lo que se pensaba, su eterna estrella malograda del Atletismo, Liu Xiang se volvió a lesionar y tampoco su presencia en la natación, donde evidenciaron enormes progresos, fue tan dominante, las medallas estuvieron bastante repartidas, y Phelps siguió siendo el Rey de la psicina, consagrándose en estos Juegos como el deportista más laureado de la Historia desde 1896 con 22 medallas en total con 18 de oro, aún así, su actuación no fue la misma que hace cuatro años, en los que se consagró como el rey de la contienda y donde se transformó realmente en ídolo. China dejó perder por tanto varias oportunidades y terminó siendo alcanzado y rebasado por Estados Unidos, que terminó llevándose los Juegos, aunque hay que decir que tampoco su actuación fue tan avasalladora.

Estos juegos mostraron el avance enorme de los deportes en el mundo en vías de desarrollo y el declive de varias grandes potencias deportivas: Rusia se precipitó hasta el cuarto lugar tras un inicio deplorable en los juegos, Brasil desapareció de los primeros lugares al igual que Cuba, Canadá y Argentina obtuvieron pocos triunfos, Japón igualmente tuvo una participación mediocre, por el contrario, Corea del Sur subió en el medallero, lo mismo que su gemelo comunista del Norte, pero quizá los que mostraron avances más consistentes fueron los países africanos: Sudáfrica, Uganda, Tanzania, Kenia, Etiopía, Gabón, y los Caribeños, especialmente Jamaica, que consolidaron su dominio en el Atletismo. En mucho, estos países que aparecieron como emergentes en el mundo deportivo aprovecharon la clara caída de las otrora potencias, y permitieron mostrar que estas Olimpiadas fueron más competidas y el reparto de preseas quedó menos concentrado, incluso entre los punteros: Estados Unidos se llevó el triunfo con 46 oros y China, tras sus oportunidades perdidas, logró 38, muy lejos de aquellos juegos en que ya sea EUA o la Rusia Soviética se llevaban hasta 80 preseas doradas dejando al resto migajas, pero es que en este mundo globalizado las diferencias poco a poco se acortan, y si bien el llamado "Dream Team" del basketball norteamericano siguió siendo hegemónico, tuvo que luchar ante rivales que demostraron haber crecido enormemente en el deporte ráfaga como España, Australia o Rusia y Argentina.

Si hubo un rey de estos Juegos Olímpicos, sin duda ese fue Usain Bolt:


Hombre bromista y en apariencia fanfarrón, pero en realidad de una sencillez y de una gran fe (es Católico) realmente admirables, Bolt refrendó sus títulos de los pasados juegos de la capital china, repitiendo las victorias en 100 y 200 metros planos y conduciendo a Jamaica a la victoria y al nuevo récord mundial en los relevos 4 x 100 metros, calló a sus críticos y llenó de orgullo a la menor de las Grandes Antillas, muchos dicen, como en el caso de México que de qué sirven los triunfos deportivos, si no contribuyen a resolver los problemas económicos o sociales de los países que participan en este tipo de justas internacionales, Jamaica, pese a las victorias de Bolt y demás grandes atletas, no deja de ser un país pobre, presa también de la violencia del Narcotráfico y con una economía rudimentaria basada en el turismo, la caña de azúcar y otros cultivos tropicales, sin embargo, campeones extraordinarios como Bolt dan un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones y crea en ellas una mentalidad ganadora, de superación, el propio corredor es un ejemplo vivo de ello, su padre campesino, trabajaba en la cosecha de la caña, su madre, atendía una pequeña tienda, en la zona rural de Trewlany, misma que está brindando a la isla sus grandes ídolos en el atletismo, como Verónica Campbell Brown, Warren Weyr, Rosemary White o Michael Frater, la gente puede aplicar esos alientos, esa mentalidad ganadora en otros rubros de la vida, más allá del deporte, y contribuir así a la mejora de su país.

Por ello, las victorias africanas son indicativas de que en Africa están mejorando las cosas: hay una mayor estabilidad y un mejor nivel de vida, lo que permite la práctica del deporte, la salida al extranjero de atletas para entrenarse o competir fuera, o la llegada de entrenadores a transmitir sus enseñanzas a los locales y la posibilidad tanto de los gobiernos como de los particulares, de invertir en el deporte y la cultura física, es de recordar que la práctica del deporte como la conocemos no empezó sino hasta ya bien entrada la Revolución Industrial, a mediados del siglo XIX, cuando, ya existiendo cierto nivel de bienestar social, y la oportunidad de dedicarle tiempo a la recreación, fue posible la fundación de clubes y la práctica, en el tiempo libre, de actividades lúdicas, esa etapa, al parecer, se está dando en Africa, lo que sumado a la predisposición genética de las personas de raza negra para las actividades físicas, puede propiciar a futuro una gran presencia de los Africanos en los planos estelares del deporte mundial.

Para terminar, la Ceremonia de Clausura sí fue espectacular, muy destacables y emotivos los homenajes a John Lennon y Freddie Mercury en medio de todo un recorrido por las glorias musicales y por toda la influencia de la potente cultura popular británica, con mucho mayor efecto y fuerza que en la inauguración, fue algo lleno de emociones y  de leyendas: Las Spice Girls y Take That, Muse y su poderosa canción "Survival" compuesta como tema para estos Juegos, George Michael, Brian May y Roger Taylor, The Who, Nick Mason y Mike Rutherford, Monty Python, Liam Gallagher, Kaiser Chiefs... una verdadera constelación de estrellas desfiló por el estadio olímpico, dando un cierre brillante a la máxima fiesta deportiva mundial, con la promesa de que este clima de competencia y esfuerzo, y de caballerosidad, pero también, desgraciadamente, de comercialización y negocio multimillonario, regresará para Río de Janeiro en 2016, en estos cuatro años veremos si surgen nuevas figuras que tomen el testigo de una generación de atletas que parecen estar diciendo adiós en esta edición de la justa olímpica. Como dice un amigo mío: "¡VIVA EL DEPORTE!"

México:



En el caso de México, la verdad, todo siguió igual en líneas generales, aunque ciertamente, hubo más atletas calificados para las finales que en ediciones anteriores, y el equipo mexicano quedó en lugar 39 del medallero, con solo una presea dorada, en el fútbol, algo que llenó de muchas satisfacciones y alegrías a la gente, más porque se venció a Brasil, que continúa sin poder ganar este premio, el único en la Historia que se le ha negado al balompié amazónico, y que creo, no ganará, puesto que el históricamente enorme poder del fútbol brasileño se extingue a la par del ascenso económico del país sudamericano y no sabe todavía crear un sistema deportivo de país rico, como EUA, China, Corea, Inglaterra o Australia, antes, muchos jóvenes encontraban como única forma de salir de la pobreza de las favelas de Río o Sao Paulo, Manaos o Bahía, su capacidad para mover una pelota con los pies, de ahí salieron tantas estrellas: Pelé, Garrincha, Zico, Romario, Bebeto, Ronaldo... hoy en día, con una clase media en aumento, un mayor acceso a la educación y al empleo, ya no existe la desesperación que orille a practicar con un balón horas y horas para potenciar un talento que haga que los buscadores de prospectos se fijen en alguien para ser seleccionado a uno de los grandes clubes del gigante amazónico, ahora prefieren ser ingenieros aeronáuticos, electrónicos o navales y entrar de lleno a todo un nuevo mundo que se les ofrece que ya no tiene que ver con las canchas, por ello, en lo sucesivo, iremos viendo un Brasil cada vez más débil en el fútbol  


Claro, esto fue muy superior a las terribles Olimpiadas de Barcelona --consideradas, junto a las de Pekín, como las de nivel deportivo más brillante-- donde únicamente el clavadista Jesús Mena obtuvo una medalla de bronce, sin embargo, en mucho la actuación mexicana no puede sino calificarse de decepcionante, puesto que se había demostrado, tanto en los Juegos Panamericanos, que sirvieron de preparación para las Olimpiadas, campeonatos mundiales y otros certámenes, que los deportistas mexicanos poseen un enorme potencial para competir y ganar en lo que sea, lamentablemente, al final, a la hora de la verdad, parece ganarles el miedo, el derrotismo tradicional del mexicano y el miedo al extranjero tan arraigado desde la "aztecomanía"  lo que llevó a que el equipo de clavados, que previamente había brillado, terminara decepcionando sin conseguir un solo oro, con una Paola Espinoza que se derrumbó en su última competencia (misma en la que el nivel exhibido, incluso por las ganadoras, fue lamentable) y también a que la  participación de los seleccionados en Tae Kwon Do fuera igualmente deplorable, con Rosa María Espinosa que al final alcanzó a salvar un bronce mientras la federación nacional de ese arte marcial naufraga en la corrupción y el compadrazgo.

La Natación está olvidada, y tuvimos nadadores que se habían clasificado a Londres con los mejores tiempos de su vida y terminaron compitiendo con pésimos resultados, el Atletismo ha tenido una regresión tras los retiros de Ana Guevara y Alejandro Cárdenas, se tienen años que ya no se logra nada en caminata o en carreras de fondo y maratones, y no se tuvo representación en basketball femenil y varonil, voleyball o balonmano, pese a las buenas exhibiciones en los Panamericanos.

Aún así, hay visos de que las cosas pueden cambiar, se llegó a más finales y se ve que la inversión en deporte de alto rendimiento por gobiernos estatales como el de Jalisco o el de Baja California está dando frutos, y parece que en las nuevas generaciones, está operando un cambio de mentalidad.

Por eso es importante el triunfo de la selección olímpica de fútbol, que obtiene así, el primer título de importancia mundial para el balompié mexicano, el deporte más popular en el país y que implica un cambio radical de ser el equipo que "jugaba como nunca y perdía como siempre", en los "ratones verdes" se convirtieron en un combo que caminó por la senda de la victoria y se ganó el cariño de la exigente afición inglesa que nomás no ve que su selección haga algo tras aquel polémico campeonato mundial de 1966. Por supuesto que es válido que haya generado alegría y entusiasmo, como Bolt lo generó en Jamaica, como el maratonista ugandés Kiprotich en Africa o Phelps en EUA, y que genere en la gente también un gran optimismo y muestras de que, ahora sí, "sí se puede" y se puede ser vencedor, eso contrasta con la mentalidad de derrotismo y de permanente queja que muchos expresaron, por que sí, la medalla de oro no elimina los problemas y los triunfos deportivos no nos convierten en país desarrollado en automático, pero sí inspira para cambiar nuestra mentalidad y descubrir que todo triunfo se puede conseguir con esfuerzo, dedicación y disciplina.

Pese a la mediocridad habitual de nuestra liga de fútbol, parece que se está haciendo algo bien en el seno de fuerzas básicas de los clubes, se está impulsando a una nueva generación de jugadores de primer nivel, con mentalidad ganadora y combativa, esperemos que los medios de comunicación en México, no echen a perder a estos campeones con demasiada zalamería y engrandecimiento (algo que en mucho, obró en perjuicio de Paola Espinoza) y los hagan alejarse de sus objetivos, México tiene potencial en el deporte y en muchas cosas más para lograr grandes objetivos, no cejemos en nuestros esfuerzos y no hagamos caso de las aves de mal agüero o de quienes todo lo ven mal, pero tampoco caigamos en el error de un exceso de optimismo, de caer en el "buenismo" e ignorar la realidad y los problemas, y de que el deporte se vuelva una droga que no nos deje ver lo que sucede, por el contrario, tomémosle como ejemplo de actitud y de que, si hay esfuerzo y disciplina, cualquier reto puede ser superado.

Inglaterra y la "Cruda" Olímpica:




Terminaron los Juegos, y pese a que se procuró que fuesen austeros pero lucidores, los costos se triplicaron al final, según nos lo indica en su análisis el economista español, del Instituto Juan de Mariana, Fernando Díaz Villanueva en medio de una crisis económica gravísima para Europa y también para el Reino Unido.

Por si fuera poco, Estados Unidos ha iniciado una serie de pesquisas sobre las actividades de los bancos de la "City" londinense, el paraíso fiscal del que en un post anterior hablé que se ha convertido en la principal fuente de captación de capitales para una Inglaterra cuya gloria industrial ha desaparecido o es usufructuada por potencias emergentes que ahora la dominan. Así, supimos de las manipulaciones de la tasa LIBOR por Barclay´s y el Banco de Inglaterra, supimos del lavado de dinero del HSBC en el que salió bailando México, y ahora, los cañones de las autoridades norteamericanas apuntan hacia el Standard Chartered Bank, cuyo logotipo vemos aquí, y que si bien no es un banco de presencia mundial como la casa crediticia anglochina antes referida, sí tiene presencia en Asia y Europa, y ahora, este banco es acusado de administrar fondos, saltándose las sanciones acordadas en el Consejo de Seguridad, entre los gobiernos de EUA y de su antigua metrópoli colonial, de la República Islámica del Irán y grupos terroristas patrocinados por ésta, como Hezbollá.

Por supuesto que las autoridades británicas desde el Banco de Inglaterra, parlamentarios, el gabinete, el primer Ministro y hasta la Reina sabían de esas actividades y se hacían de la vista gorda, y por supuestísimo que es muy probable que los norteamericanos también lo supieran desde hace mucho, pero no hacían nada al respecto, le daban chance a su Madre Patria y aliado con quien tienen supuestamente una "special partnership" desde las dos Guerras Mundiales de que tuviera algo con qué mantenerse, pero ahora, las cosas han cambiado y la desesperación ha aumentado ante la crisis.

Así, tanto el columnista norteamericano Justin Raimondo como el británico Walter Ellis  creen que en realidad se trata de una búsqueda de los norteamericanos por sacar los capitales de la City y traérselos a Nueva York, el negocio de lavado es muy bueno, y EUA lo quiere para sostener su declinante economía, sin importarle si esto significa la ruina económica total para Inglaterra, y más ante gastos astronómicos como fueron los devengados en el máximo torneo deportivo mundial. ¿Porqué el repentino desinterés y competencia desleal de EUA contra su principal y mayor aliado? Porque al parecer, la situación es tan desesperante que se manda al diablo cualquier consideración o posibilidad de tomar decisiones económicas en conjunto, se ha lanzado el grito de "¡Salvese quien pueda!", simple y llanamente, y por supuesto, un Estados Unidos estrangulado por la deuda y el nulo crecimiento económico está dispuesto a recibir capitales de donde sea, arrebatándole inversiones, honestas o no, a los bancos ingleses, o captando capitales de mexicanos de clase media y alta que huyen de la inseguridad en el clima de narcoviolencia en que se vive.

¿Sobrevivirá Inglaterra a los costos de estos juegos? ¿Podrá evitar perder inversionistas y quedarse sin dinero? ¿Le pasará como a Grecia que por los Juegos Olímpicos de 2004 terminó incubando el huevo de la crisis de la Eurozona? Lo veremos en los próximos meses.

De última hora:




Por cierto, mientras era la clausura de las olimpiadas, y nos deleitábamos con la música y admirábamos la espléndida figura de las Spice Girls y de Jessie J., el Presidente de Egipto Mohamhed Mursi aplicaba la "Erdoganinha" y daba un golpe de estado maestro, destituyendo a toda la cúpula militar egipcia, hasta ahora garante del laicismo, de los intereses Occidentales y de que su partido, el radical islamista "Hermandad Musulmana" no se hiciera con el poder absoluto, jajaja lo hizo magistralmente, invitando a los generales, entre ellos el comandante supremo, Hussein Al Tantawi, (abajo a la derecha de Mursi, situado al centro) a la cena del fin de Ramadán (equivalente a nuestra cena de Navidad), donde los jubiló a todos... de inmediato, las alertas en Israel se pusieron al máximo. ¡ahí tienen su primavera árabe!, Por lo pronto, Mursi obtiene la medalla de oro en "Golpe de Estado", no cabe duda que el Juego de Tronos en Medio Oriente está súper emocionante!! Nada más que eso puede desembocar en la III Copa Mundial de Guerra, sigamos atentos!!






Y yo ya lo había dicho: en Egipto era muy posible que terminaran aplicando la receta que le ha permitido a Reccep Tayyip Erdogan reislamizar Turquía, acabando con el poder militar laicista y pro-occidental, para la miope e irracional política de Obama, va a ser algo realmente vergonzoso ver cómo se apoyó a estos movimientos radicales que terminarán lanzándose contra Washington e Israel, por eso, dice el dicho: "Cría cuervos y te sacarán los ojos"...

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