
Pues bien, estamos viviendo un día histórico que tiene muchas implicaciones, hay que analizarlo con la cabeza fría. En mi caso, reconozco que me ha faltado, me repugna tanto un régimen como el de los Chavistas y la Izquierda en general que ya me peleé en redes sociales y menté la madre a varios Izquierdistas que pretenden defender a Nicolás Maduro, un verdadero criminal.
Sin embargo, tampoco estoy de acuerdo con quienes festejan ciegamente los acontecimientos actuales. La realidad es que la situación que muchos lo ven como un final, está muy lejos de serlo. Esto es, apenas, el principio de un proceso histórico que se va a desarrollar en los próximos días, semanas, meses o incluso, puede que se lleve todo el año o repercuta en los siguientes, tal y como fue el 22 de febrero de 2022, cuando el Ejército Rojo cruzó la frontera ucraniana o el 07 de octubre de 2023 cuando las fuerzas de Hamas realizaron letales incursiones en territorio israelí, las consecuencias de dichos acontecimientos siguen al día de hoy y están moldeando mucho del panorama global.
Y tampoco Trump es "el bueno" del cuento, para nada, no le interesa ni la libertad, la Democracia, o realmente poner un alto al narcotráfico proveniente de Venezuela o de Sudamérica entera. De hecho ya no oculta sus verdaderos intereses ni sus intenciones, ya no hay necesidad. Y es que, estamos viendo, en vivo y en directo, la muerte del Derecho Internacional y en general del Derecho como un todo. Estamos, por el contrario, involucionando hacia una situación muy similar a la del siglo XVIII, en que las relaciones internacionales van a basarse en la fuerza, en el poder, en la búsqueda de formar zonas de influencia, y en que hay una potencia hegemónica a la que otras, en ascenso, buscan derribar para ocupar su lugar de supremacía.
Hasta ahora, podemos tener, más o menos en claro, lo siguiente, sin importar el orden en que lo enlisto:
- El Derecho Internacional Kantiano-Kelseniano imperante desde 1919, impulsado por el Presidente norteamericano Woodrow Wilson con el Tratado de Versalles y la constitución de la Sociedad de Naciones, seguido después de 1945 con la Carta de San Francisco y nacimiento de la ONU, Bretton Woods y demás tratados, ha muerto, por utópico e imposible, ya que consistía en formar un ente supraestatal, que impusiera normas y ejecutara resoluciones ante violaciones a ellas. El Derecho Internacional que sobrevivirá volverá a sus orígenes con Vitoria, Grocio o Suárez, sustentado en tratados fundamentalmente bilaterales, o acuerdos directos entre Estados, pero jamás en la constitución de organizaciones que pretendan imponer una serie de reglas universales, ni siquiera en materia de derechos humanos, medio ambiente o cualquier otra materia, que sólo pueden ser impuestas por los fuertes sobre los débiles.
- Un factor importante del fracaso de la ONU fue el sesgo ideológico de Izquierda que fue adoptando sobre todo a partir de los 90, curiosamente, en mucho debido a EUA mismo bajo las administraciones de Clinton y posteriormente de Obama, lo que permitió cobijar a regímenes como el venezolano o el cubano, o los islámicos, sin que pudiese forzarse a los mismos a respetar derechos humanos, pues según conviniera, las grandes potencias vetaban sus resoluciones y medidas contra ellos. La Corte Internacional de Justicia, por ejemplo, podía atacar con virulencia a Netanyahu por defender a su país de las agresiones de Hamas y Hezbollah, pero guardaba silencio ante las atrocidades de Maduro.
- Trump ha descartado a María Corina Machado y Edmundo González, tal y como diversos analistas lo habían señalado, la Oposición Venezolana carece de fuerza y organización para hacerse con el control del país y eso lo ha expresado abiertamente, incluso, parece ya no reconocerles como "gobierno legítimo" del país.
- La captura de Maduro, tan sencilla y sin la intervención de sus equipos de seguridad del Grupo Wagner y otras fuerzas, además de manera incruenta, pues prácticamente no hubo resistencia, sólo pudo hacerse con la colaboración de gente al interior del régimen; aunque, muy posiblemente, no sea de la cúpula Chavista en sí, (la cual, curiosamente, sigue intacta) pero sí de un sector de los militares o del círculo cercano, e incluso, no descartaría que él mismo negociara su entrega voluntariamente, cuando vio que no tenía escapatoria.
- Trump reconoce, sin embargo, al Chavismo como régimen gobernante en Venezuela, y aquí no está muy clara la posición de Delcy Rodríguez, Vicepresidente a cargo del Ejecutivo caraqueño, --y que según algunas informaciones está refugiada en Moscú y desde allá mandó su mensaje-- o ella está negociando con Trump y aceptando la transición y hace un discurso meramente de forma para llamar a la resistencia, o bien, la plantea en serio y Trump le está conminando a someterse o sufrirá una segunda oleada de ataque.
- Se plantea establecer una transición que más bien será un protectorado (al más puro estilo neocolonial) sobre Venezuela, en que se hará una administración directa de funcionarios del Gobierno estadounidense y en el que se ofrece darle entrada al régimen Chavista.
- Trump ya relegó a segundo término la cuestión del Narcotráfico, y ha hablado directamente de obtener el control sobre las reservas petroleras venezolanas, las cuáles necesita para manipular el precio del petróleo y bajar los precios de los combustibles en EUA de cara a las elecciones legislativas de noviembre, y además, para suplir a productores como Rusia en el mercado europeo, del que Biden la sacó.
- También, Trump necesitaba actuar en Venezuela ya que la aparente pasividad durante estos meses y con el crecimiento de las polémicas del tema de Epstein, los reveses en materia económica, la frágil paz en Gaza, la falta de resolución del conflicto ucraniano, estaba acentuando la división al interior del Movimiento MAGA (¿Han notado que ya no aparece el Vicepresidente Vance al lado del mandatario en estos actos como fue anteriormente en los casos de Yemen e Irán?) y la aparición de los radicales llamados Groypers, liderados por Nick Fuentes, con esto, el neoyorkino recupera fuerzas, muestra al fin una victoria inexcusable ante lo espectacular y limpio de la operación, y ante el fraude inmobiliario del Gobierno Estatal Demócrata en Minnesota, y el temor al radicalismo de dicho partido representado por Mamdani, es que logrará arrasar y controlar de manera absoluta ambas cámaras del Congreso Norteamericano, aunque probablemente haciendo concesiones a los extremistas del agitador chicano, que no es nadie intrascendente.
- NO HAY GUERRA, eso es muy importante, no fue más que una operación de extracción de dos personas (Maduro y su esposa) de manera quirúrgica, específica y limpia en que se arriesgó lo mínimo, el bloqueo sigue y está el planteamiento de una ocupación sobre el país sudamericano, sin que se sepa muy bien qué es lo que sigue con respecto al todavía Gobierno de Venezuela.
- China y Rusia sólo han dado apoyos retóricos y condenas de palabras contra EUA. ¿Ya negociaron con éste? ¿Ucrania por Venezuela en el caso ruso y Taiwán por Venezuela en el caso chino? ¿Traman algo?


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