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6 de abril de 2018

¿VILLANO O TAPADERA?



En un post anterior, hablaba de cómo los medios occidentales han hecho de Vladimir Vladimirovich Putin el villano y el enemigo, pero con mucho, el "villano favorito", el "malo de la película" actualmente es el Presidente de EUA: Donald Trump, a quien cómo no, el discurso mediático ha vinculado con el líder moscovita. Como dije en ese post, Putin está comprometido con el sueño nacional ruso de que su país sea una potencia, no es ni un héroe salvador de los conservadores del mundo, ni tampoco es un villano megalómano que desea conquistar el universo, es sólo un líder que ha sabido sacar a Rusia del agujero en el que estaba e intenta volverla a posicionar como potencia global hasta donde pueda. Trump, por su parte, es un tipo explosivo al que le gusta el escándalo y los medios, pero es a la vez, franco, directo y no se va con hipocresías, pero que además representa a lo que le llaman los "intelectuales", con mucha pedantería: América profunda, ajena a las oligarquías de hablar bonito e Izquierda radical hollywoodense, lo cual por supuesto lo ha convertido en el saco de box favorito de los medios y las élites norteamericanas e incluso de más allá de sus fronteras.

Ambos personajes tienen en común ese enfrentamiento con las élites financieras, mediáticas y del espectáculo que son las que se han venido a empoderar y a adueñar de la Globalización, son los que se benefician de la destrucción de los códigos morales y religiosos, de la tradición y de la cultura verdadera, de las fronteras abiertas y convertir todo en un mercado, en "el Mercado" global. En definitiva, ni Putin ni Trump quieren que su país se sacrifique en pos de los intereses de estos mercaderes y bufones alzados, ambos tratan de buscar la unidad en sus países, y recuperar el genuino interés nacional de cada uno y obrar a favor de conseguirlo. No es de extrañar que los ligasen, cuando en el fondo las posturas de ambos son similares.

Los recientes acontecimientos en EUA han servido para reavivar los odios contra el neoyorkino, por un lado, la aprobación para la construcción del muro fronterizo, que en realidad, el mismo fue levantado por Bill Clinton en 1994, lo único que hace Trump es reforzarlo y actualizarlo, y que fue votada por el Senado, con lo que resulta que el Presidente no es el único que vio la necesidad de hacerlo, sino que tuvo respaldo mayoritario en el Legislativo; y segundo, la decisión de militarizar la frontera, que ojo, no está llamando a la U.S. Army, sino a la reserva de las fuerzas armadas que se encuentra bajo el mando de cada Gobernador en cada estado de la federación, esto es, la National Guard; así que, de establecerse un programa para emplear a la Guardia Nacional en el patrullaje fronterizo, se requeriría la aprobación de las legislaturas estatales y los decretos respectivos de los ejecutivos locales, desde California hasta Texas.

Por otro lado, no es el primero en hablar de la militarización fronteriza, ya en su momento, tanto Bush Jr. como el tan adorado Obama por los medios mexicanos (En México, todos, absolutamente todos los medios son de Izquierda Progresista, unos más otros menos, pero no hay ninguno de tendencias tradicionales o conservadoras genuinas, ¡ni las publicaciones de la Iglesia donde se ha colado el Modernismo!) hablaron en su momento de ello, tal y como lo recuerda la revista Forbes.

Así que en México se ha desatado una nueva oleada de histeria en contra del mandatario norteamericano, y así van desde compararlo con James Knox Polk, el autor de la invasión a México en 1847 (Demócrata, por cierto) hacen de Trump un villano de cómic, cuando, en realidad:

1.- El muro lo construyó Clinton, Trump solo lo renueva.

2.- EUA no está obligado a darle empleo a los mexicanos y centroamericanos que, por las malas gestiones económicas de su gobierno y corrupciones, no crean condiciones para generar empleos y condiciones de prosperidad.

Ni mexicanos, ni centroamericanos, ni africanos, libaneses, etc. tienen el derecho fundamental e incuestionable de entrar a EUA y hacer vida ahí, sin que el gobierno de éste pueda reglamentar el ingreso a su territorio o imponer requisitos para radicar en él.

3.- Manda a tropas a la frontera porque México no ha hecho nada por controlar los flujos migratorios: Tijuana y Mexicali están al borde de una crisis por tanto africano, cubano y haitiano en la frontera, las bandas del crimen organizado dedicadas a la trata de personas campean a sus anchas, todo está lleno de centroamericanos, muchos de ellos han engrosado las filas de los motorratones, extorsionadores telefónicos, fraudes con tarjetas, prostitución y narcotráfico. Pero no se hace nada porque son "nuestros hermanos".

Por otro lado: las tropas están en su lado de la frontera, donde el Jefe de Estado de EUA, como comandante supremo de sus fuerzas armadas, puede ordenar la disposición de las fuerzas de seguridad de manera libre, es cierto que es cuestionable el intervencionismo armado que ha caracterizado a los gobiernos de Washington, pero no hay razón para cuestionar que intervenga en su propio territorio y ante un problema que para EUA, no es algo baladí, es uno de los muchos problemas internos que tiene y Trump, desde su campaña, señaló que su prioridad era resolverlos.

4.- Ante las condiciones de violencia criminal e inestabilidad política en México, y las amenazas de AMLO, de que si no gana, "se soltará el tigre", pues claro que se busca estar alerta por lo que pase.

5.- Si los "Dreamers" son tan chingones, (perdón por la palabra) talentosos y prometedores, es estúpido pugnar porque se queden en EUA para contribuir a su desarrollo y no que se regresen a México y contribuyan a desarrollarlo, es como aceptar que aquí todo está pésimo y somos incapaces de tenerlos. --La realidad es que la mayoría de ellos, al igual que sus compañeros anglos, no son futuros astronautas, sino estudiantes de lo absurdo, como Licenciaturas en Estudios de Género, Psicología de los Cómics o cosas similares, y tienen un futuro profesional en Starbucks.

6.- Todo Estado, soberano, puede decidir quién entra y quién sale por sus fronteras, como todo mundo puede decidir a quién mete a su casa, excepto, al parecer en México, donde todo mundo puede entrar y salir sin problemas. Lo demás es pura histeria impulsada por un gobierno y unos medios que tratan, como siempre, de crear un "extraño enemigo" a quien echarle la culpa de nuestros desastres, errores, vicios y traumas.

7.- "EUA nos necesita, quién trabajaría en lo que ellos no hacen", por supuesto, si uno va a las sofisticadas y afeminadas sociedades de Nueva York y California, los anglosajones no desean laborar en trabajos pesados; pero si uno se va al centro de EUA, en estados como Nebraska, Dakota, Missouri, Mississippi, etc. hay mucho norteamericano que vive en el campo o en ciudades pequeñas, y que sí quiere y busca trabajar y no vivir de los subsidios de la política tercermundista de los Demócratas.

Por supuesto, el principal beneficiario de todo esto es el Presidente Peña, que de la noche a la mañana se ganó el respeto de todos los que se han pasado seis años burlándose de él y atacándole, ahora, muchos dicen que ya parece de veras Presidente, que ahora sí habló como líder y hasta salió llamando a la unidad. ¡Palabras vanas! en mucho, la percepción negativa que tiene Trump de México y que no sólamente tiene él --con palabras bonitas, incluso es claro que hasta el ídolo progre Justin Trudeau tiene una opinión pésima de lo que pasa con nosotros y de ahí su postura de desmarcarse del Tratado de Libre Comercio,-- se debe a que desde el año 2000 hemos tenido tres gobiernos nefastos, corruptos y que han precipitado a México a la inestabilidad, por lo que nuestro país no es considerado un interlocutor fiable. Mucho más haría Peña si de verdad se hiciera un plan propio, de México, para asegurar nuestras fronteras, sobre todo la sur, no para beneficiar a EUA, sino para protegernos nosotros. Una cosa es la hispanidad, y otra el usarla o pretender verla como una patente de corso como para burlarse fronteras y leyes apelando a una mal entendida hermandad y peor comprendida caridad.

Hay que recordar que ni México, ni EUA tienen la obligación de subsanar la pésima situación de los países centroamericanos que, dominados por las Maras, expulsan migrantes como si fueran refugiados, lo que lleva a cuestionar qué es lo que sucede en esos países donde se da una verdadera avalancha de personas que pretenden que el vecino del norte les resuelva la vida por sí o por sí, mientras que los abusivos e ineficaces gobiernos del istmo cómodamente se la pasan como meramente figurativos y sin que nadie les exija una solución que se la deben a su propia gente.

Una solución que ni Peña, ni ninguno de los tres candidatos punteros para la Presidencia de México parece estar dispuesto a dar, todos ven en la situación un nuevo recurso retórico para hacer el "grito de guerra" ante el "masiosare, un extraño enemigo" y sacar el más rancio nacionalismo revolucionario y antiyankismo, o la xenofobia más radical que fuera esgrimido de dientes para fuera por los gobiernos más entreguistas que ha habido, y para continuar con el discurso victimista e irredento del mexicano que nos tiene hundidos en la mediocridad. Ya tienen un enemigo, un culpable a quien achacar todos los males, sin que nada se le pueda reclamar a ellos o a nosotros mismos, si de algo carece el mexicano es de autocrítica, sólo nos quejamos, pero no vemos en nuestros propios errores la causa de nuestros males, ni reconocemos que el hecho de que la Nueva España se encogiese tras la Independencia favoreciendo el crecimiento de EUA se debió a la traición y mediocridad de personajes como Vicente Guerrero, Gómez Farías, Santa Anna, Juárez, Mariano Otero, Melchor Ocampo, los hermanos Lerdo de Tejada, Juan Álvarez o Lorenzo de Zavala,  además de Madero, Obregón, Carranza y Calles, celebrados muchos como héroes nacionales y totalmente entregados a las Logias Masónicas fundadoras de EUA a cambio del poder al que eran adictos.

Peña aduce que Trump está frustrado: la verdad, no creo que le quite el sueño perder el apoyo de Meryl Streep, Oprah Winfrey, George Clooney, los directivos de Disney y demás gentuza del espectáculo, ha tenido victorias como el cerrarle el grifo financiero a la empresa genocida Planet Parenthood y al financiamiento del aborto en el extranjero o la difusión del homosexualismo a nivel internacional; si pensara que otros países tienen poblaciones inferiores, hasta fomentaría más ese exterminio, y no lo hace. Logró hacer inefectivo el tradicional chantaje de los Kim en Corea del Norte y ahora, el reino ermitaño parece iniciar un camino de acercamiento al Sur y de reformas, con la promesa de una reunión cumbre en Mayo. Y las diferencias con Rusia sobre Siria o el caso Skripal muestra que no existe subordinación alguna de la Casa Blanca al Kremlin y la reforma fiscal instrumentada además, vuelve a elevar la competitividad de EUA en la economía global. Es cierto, existe una gran polarización y crispación social en EUA, pero mucho de ello ha sido causado por los medios y los intereses de gente como los Bush, Soros, los Clinton y demás, además de que lo "políticamente correcto" ha causado un daño enorme sobre todo entre los jóvenes de la generación millenial.

Peña, por su parte, que ni diga, arrastra una serie de frustraciones: sus reformas cuestionadas, la crispación social existente en el país, también soliviantada por la Izquierda, los escándalos de corrupción de gobernadores y en su propia administración, el crimen organizado desatado y la imposibilidad de poner orden, las críticas y burlas mordaces en su contra, etc. Hasta eso, creo que debe estar agradecido con el mandatario de la Casa Blanca por darle una oportunidad de elevar su imagen entre la gente que se deja llevar por los medios.

Por cierto, en alguna ocasión, conversando con un amigo "gringo", le comenté acerca de la percepción que se tiene de que ellos se apropian del nombre de "América" para su país achacándolo a soberbia, ya saben, la típica frase: "América es todo el continente, no solo un país", él se manifestó sorprendido, puesto que para empezar me dijo que por supuesto sus connacionales tienen claro que ese es el nombre de todo el continente, aunque a veces se prefiere llamarle a éste en plural The Americas, por encontrar que el mismo se divide geográficamente en tres partes: Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica; sin embargo, se mostró bastante extrañado de que se pensara que por soberbia, ellos le llamen así a su país, la realidad, según me dijo, es que el nombre del país: United States of America, no hace referencia a ninguna realidad geográfica más que a América, razón por la cual, a fin de no recitar todo el nombre, usan America como forma simplificada, y como gentilicio American, lo que me parece correcto, decir: "estadounidense", aparte de que es largo y para muchos, difícil de pronunciar, y en inglés que sería algo así como stater, no significa nada más que hacer alusión al sistema político federal, algo tan vacío como "soviético" (que se traduciría como "asambleísta") y que por ello, se seguía, coloquialmente, usando el nombre de Rusia para toda la URSS. La cosa es conocer a las personas y preguntarles por su propia visión de las cosas, como dice Phil Collins, uno necesita conocer los dos lados de la historia, hacer menos caso de los medios y pensar más por uno mismo.

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