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15 de noviembre de 2012

ESCANDALOS I--EL AFFAIRE PETRAEUS


Apenas unos días después de la reelección de Obama se destapa el escándalo protagonizado por el General David Patraeus, excomandante del Ejército Norteamericano en Irak y Afganistán y actual Director de la Agencia Central de Inteligencia, CIAy su biógrafa y amante Paula Broadwell, en lo que parece es una historia que implica una relajada moral de los comandantes militares de más alto rango en EUA, (que parecen tener acuerdos para intercambiarse favores sexuales de mujeres de alta sociedad que se prestan a ello) lo cual no es lo más trascendente al ser algo propio de sus vidas privadas, pero también implica ocultamiento de información, quizá un poco de espionaje y chantajes, intereses de partido y electorales de la Administración reelecta, la intención de descarrilar carreras políticas de otros, la ineficiencia y corrupción de la CIA y la guerra abierta que sostiene esta agencia con el FBI, lo que evidencia que la Seguridad Nacional de EUA se encuentra en medio de un desorden completo.

El hecho que el General Petraeus caiga de las alturas a causa de sus relaciones extramaritales con una atractiva académica, ex-militar y graduada con honores de la Academia de West Point además de casada y madre, que viajó en años pasados a fin de escribir una biografía sobre el considerado hasta ahora como militar más exitoso que ha tenido el ejército norteamericano en los últimos años es una muestra más de la hipócrita moral puritana y protestante que siempre campea sobre los políticos de nuestro vecino del norte: resulta un pecado inenarrable tener una aventura sexual, mientras el aborto es promovido, es lícito el robo masivo que hacen los financieros en Wall Street sin producir nada, se legaliza la drogadicción y la perversión de menores mediante el matrimonio homosexual y la posibilidad de que adopten niños, y es perfectamente permisible que el Presidente mande asesinar gente en ejecuciones extrajudiciales efectuadas por "drones" o aviones -robot sin respetar el debido proceso legal consagrado por la Constitución o se permite la tortura en Guantánamo, aparte de que la sociedad norteamericana es la que más consume --y produce-- pornografía y prostitución de todo el mundo.

Pero más allá de eso, es evidente que Petraeus no ha sido ni el primero ni el último en "echar una cana al aire" de los jefes militares gringos, en el pasado así ha sucedido y hasta con descaro, sin que por eso se cayeran las aspiraciones políticas del interesado: el caso del General Dwight "Ike" Eissenhower, que vivió la Segunda Guerra Mundial como una prolongada Luna de Miel con su secretaria y chófer, la sargento británica Kay Summersby y ostentando descaradamente su romance por toda Inglaterra hasta en el "Día D" mientras su paciente esposa le esperaba en su hogar de Nueva York, no le impidió llegar a la Presidencia de la República años después, sin embargo, en el caso de Petraeus sí fue el pretexto perfecto para sacarlo del juego.

Para empezar, hemos de decir que Petraeus es más un héroe de papel que un extraordinario jefe militar victorioso; los medios lo fabricaron y lo exaltaron ante la necesidad de mostrar la potencia castrense norteamericana encarnada en un hombre; la verdad es que los logros del General en Irak y Afganistán fueron más bien magros: ciertamente, evitó que en ambos países islámicos la aventura acabara en un desastre como Vietnam, pero no logró vencer de ningún modo a los enemigos, en Irak, finalmente, el poder quedó en manos de los Chiítas vinculados a Irán y aún así, sin las tropas norteamericanas la situación cada vez es más cercana a una guerra civil entre etnias, tribus y corrientes islámicas rivales, y en Afganistán, el "Gobierno" de Hamid Kharzai no controla más allá de Kabul y los lugares donde haya un soldado occidental, por el contrario, la insurgencia parece ganar cada vez más fuerza y ha infiltrado al ejército y a la policía afganas, ahora principales fuentes de riesgo para los soldados occidentales. Petraeus conocería a la atractiva académica Paula Broadwell, quien fuese ex-militar, graduada con honores de West Point, periodista y escritora, cuando ésta mujer viajó hasta el Centro de Asia para escribir una biografía del General, precisamente en ese proceso de engrandecimiento de su imagen, la relación fluyó y finalmente escaló hasta llegar a la alcoba del Jefe.

Ese engrandecimiento de la imagen y los logros de Petraeus habían inflamado el ánimo del General y le hacían alimentar ambiciones políticas: militante Republicano, no ocultaba cierta desafección hacia Obama, quien le había nombrado para hacerse cargo de la CIA a fin de que se enfocara en contra de los peligros islamistas que amenazan a EUA desde el 2001, y eran fuertes los rumores de que el divisionario abrigaba aspiraciones a ser nominado por el Partido Republicano para las elecciones presidenciales de 2016.No era el primero, ya antes, los Generales Collin Powell y Wesley Clark fueron saludados como estrategas extraordinarios por su participación en la Guerra del Golfo Pérsico y el conflicto Yugoslavo y ambos soñaron con sendas carreras políticas, el primero fue sacrificado por Bush Jr. que lo hizo su Secretario de Estado y le hizo quedar en ridículo ante el mundo narrando una serie de mentiras copiadas de tesis profesionales y artículos de Wikipedia para justificar ante la ONU la invasión a Irak, el desprestigio de Powell fue total y salió por la puerta de atrás, sustituido por la feroz Condolezza Rice para el segundo mandato de Bush, en cuanto a Clark, el pacificador de los Balcanes, sus intentos de arrebatarle la nominación Republicana a ese presidente que buscaba la reelección y después su desesperada búsqueda por caerles bien a los Demócratas sin efecto alguno, pues la candidatura quedó en manos del Senador John Kerry, le llevo de la gloria al olvido en cuestión de minutos, ha quedado sentado que el último militar en ocupar la Casa Blanca ha sido Eissenhower y de ahí en adelante ninguno, ya no ha habido figuras guerreras del tamaño de McArthur, Patton o Pershing, aunque afortunadamente tampoco ineptos del calibre de Westmoreland...

Pero ahora ¿qué pasa? pues todo indica que el FBI tenía ya desplegada una operación de vigilancia sobre Petraeus y probablemente, sobre toda la CIA, la desconfianza entre ambas entidades es histórica y arranca de la época en que Hoover sospechaba de infiltraciones comunistas en todos lados, y también parece que el enamorado General confió a su amante numerosos secretos, como, por ejemplo, que en el consulado americano en Benghazi había una prisión clandestina de la CIA donde se internaba --y torturaba-- a militantes de grupos radicales islámicos, como los que habían derrocado a Ghadaffi apoyados por las fuerzas occidentales y que fue eso, y no la ridícula película anti-Mahoma que circuló por Youtube, la que disparó el ataque que segó la vida del diplomático y tres agentes, precisamente, de la entidad domiciliada en Langley, Virginia. La propia Paula Broadwell lo ha declarado en una conferencia en la Universidad de Denver, quizá con toda la intención de vengarse por el descubrimiento de la relación entre ella y el militar, y dando a entender que la Administración de Obama ha mentido por partida doble: primero porque dijo que había ya impedido a la CIA el establecer centros de detención clandestinos en el extranjero como lo había implementado Bush, y en segundo: al inventar el bulo de la película como causa de las manifestaciones y ataques, minimizando además la dimensión del mismo y haciéndolo pasar por una chusma exaltada y no por un ataque preciso con un objetivo determinado, eso sí, cubierto por la manifestación desordenada.

Por supuesto que a Obama le interesaba mantener esto oculto para las elecciones, pero ahora ha salido a la luz y está haciendo que la división y los debates entre Republicanos y Demócratas se parezcan a los pleitos de viejas verduleras que son los dimes y diretes entre los partidos políticos de México.


Pero hay aún más: veamos como inició el escándalo. Petraeus y su familia tenía mucha cercanía con Jill Kelley, y su familia de origen libanés, esta mujer, también atractiva, es una socialité muy conocida en Miami por organizar eventos en las bases militares cercanas a la metrópoli de Florida, donde trabó amistad con el General, a quien, según eso, ve como una especie de tío en éste; sin embargo, empezó a recibir mensajes de correo electrónico amenazantes de la Broadwell (no sabia que era ella, los mensajes eran anónimos) en que le acusaba de robarle su conquista amorosa, Kelley entonces contactó a un conocido de ella que era agente del FBI--quien le mandaba fotos en que aparecía sin camisa, luciendo los pectorales--y denunció el hecho, tras investigar, resultó que los mensajes los mandaba la escritora desde la computadora del General y todo quedó al descubierto, pero también otra cosa: la Kelley recibía mensajes bastante cachondos, de otro General: Paul Allen, actual comandante de las fuerzas en Afganistán, lo que da a entender que Kelley y quizá la Broadwell no son más que sexoservidoras de altísimo nivel que son intercambiadas entre los altos mandos, pero además, la falta de discreción de los mismos comandantes que les confían a estas mujeres secretos estratégicos y que ellas están dispuestas a utilizar como armas de chantaje contra los amantes.

Otra tesis que también se maneja es que Petraeus había expresado a su amante el cansancio de la Guerra y su desacuerdo con la política de Obama de haberse aliado con los fundamentalistas en las Primaveras Arabes, y que él deliberadamente no envió los refuerzos solicitados por sus hombres en Benghazi a fin de provocar la ruptura entre tales grupos y el Gobierno estadounidense, inmolando al embajador y sus agentes para ello, como corderos pascuales. Esto motivó a Obama a hacer una verdadera purga dentro de la cúpula militar eliminando a Petraeus y Allen y cambiándolos por otros más leales a su política de dormir con el enemigo.

Mañana Petraeus comparecerá ante la Comisión de Inteligencia del Senado; dudo mucho, sin embargo, que la verdad saldrá a la luz completa, lo que sí, esto ha demostrado las frivolidades de los comandantes militares norteamericanos, que no plantean otras conquistas más allá que las de cama, la descoordinación entre los dos principales órganos de inteligencia como la CIA y el FBI, enfrentados entre sí y el total abandono e ineptitud de un Gobierno como el de Obama que se ha reelegido por demagogia, pero que no tiene idea de armar una política exterior y de seguridad nacional coherente y ni siquiera, de controlar a sus generales, esto, mientras el conflicto en Medio Oriente amenaza con extenderse y agravarse con la nueva guerra entre Israel y Hamas en Gaza, es peligrosísimo.
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Los ataques entre Israel y Hamas son sumamente preocupantes, si Israel invade por tierra la Franja de Gaza e Irán decide intervenir directamente en el conflicto, tras haber enseñado sus dientes y el desarrollo tecnológico sorprendente y secretamente obtenido en unas maniobras de su ejército masivas efectuadas los días pasados, seguirá necesariamente la entrada de EUA en apoyo del Estado Judío, de ahí se vendría una escalada similar a la de 1914, algo que es mejor no imaginar... o bien, puede darse que Obama, que ha sido más tirante con Israel, decida abandonar al ejército de modelos (dadas las fotos que los soldados y soldadas judías subieron a Instagram, en algo que demuestra el estado de promiscuidad, sexo desbocado y frivolidad que ha permeado en las Fuerzas de Defensa de Israel) que defiende a ese país, a su suerte, lo que quizá sería también muy peligroso...

Estemos al pendiente.





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