Ha pasado ya más de un mes del inicio de la Guerra entre Estados Unidos e Israel por un lado, y del otro Irán, al que se han unido la milicia libanesa terrorista Hezbollah, y los piratas Hutíes de Yemen, con la ayuda inestimable y subterránea de Rusia y China, por el otro, lo cual se está convirtiendo en un conflicto que, dirigido a ser una lucha por la hegemonía, no solo de la región del Medio Oriente, donde Persas y Judíos llevan casi cincuenta años librando un pulso por ello, sino incluso, la hegemonía global.
La verdad, me da la impresión de que esta guerra es la fase final de un proceso que fue intencionalmente buscado y provocado por el régimen persa, y por sus patrocinadores en Moscú y Pekín, y cuyo silbatazo inicial fueron los ataques perpetrados por Hamas el 07 de octubre de 2023.
Simplemente leamos los patrones e hilemos los acontecimientos:
1.- Los ataques del 07 de octubre de 2023: Evidentemente tenían el objetivo de servir como una provocación en la que Netanyahu cayó redondito; Bibi necesitaba unir a su pueblo en torno suyo ante las denuncias en su contra y las protestas desatadas por sus intentos de reformar al Poder Judicial israelí a fin de evitar verse juzgado por presunta corrupción. Probablemente supo de los preparativos y movimientos del grupo terrorista, patrocinado por Irán, de quien constituye una de sus milicias proxy que emplea para extender su influencia sobre el Medio Oriente y no hizo nada, Netanyahu deseaba un conflicto para distraer la opinión pública y unir a las distintas facciones hebreas en contra de un enemigo común.
Los atentados del 07 de octubre fueron ejecutados de manera sorpresiva, con un gran despliegue de estrategia y con violencia y crueldad inmensas, pero era claro que carecían de la magnitud como pare ser decisivos en contra del Estado Judío, y un objetivo definido que no fuera, precisamente, provocar una respuesta brutal y excesiva de parte de Israel.
2.- La respuesta israelí: La administración de Netanyahu respondió con contundencia, e incluso, con exceso de ferocidad, violencia y fuerza. La práctica demolición de Gaza, así como los innegables casos de abusos y de ataques y muertes de civiles, era la esperada; al parecer, hubo un excelente trabajo de Inteligencia, de estudio de la conducta del líder judío y del radicalismo de los miembros de su Gobierno que le llevarían a actuar de una manera desatada e incluso, irracional, lo que nos lleva a
3.- La propaganda antisemita: La excesiva reacción de Netanyahu y su gobierno contra Gaza, junto a la tenedencia ideológica de las Izquierdas en Occidente, permitieron el orquestar una campaña en que se victimizó a los Palestinos, pronto, la situación de los rehenes israelíes capturados en un festival musical el 07 de octubre fue minimizada, o de plano, olvidada, lo mismo que las atrocidades cometidas por los milicianos y que, cobardemente, utilizan a sus civiles como "escudos humanos". Por el contrario, aunque Hamas, y la milicia chiíta libanesa de Hezbollah, durante cuarente años fueron considerados como grupos terroristas, carentes de escrúpulos y que se sostienen por actividades criminales con nexos incluso con carteles del narcotráfico y el régimen Chavista en Venezuela, ahora son considerados parte del Eje de la Resistencia, Netanyahu fue acusado de crímenes de guerra ante el Tribunal Penal Internacional, dominado por la Izquierda.
Pero además, la situación empeoró cuando mucho youtuber o influencer de Derecha, como Tucker Carlson, motivados por resentimientos o incluso por sobornos jugosos enviados a ellos, (no en balde, hay sospechas serias de que Carlson es un traidor que se ha vendido al oro persa, como en el pasado lo hiciera el ateniense Alcibiades, motivado por el rencor hacia Trump que no le hizo Vicepresidente o le diera, al menos, algún cargo en su Administración, y que sus contactos con altos mandos iraníes llevaron a la localización de Alí Khamenei para lograr su eliminación, sin que el periodista se diese cuenta de ello) comenzaron a manipular la opinión pública en contra del apoyo a Israel por parte del Gobierno de EUA. Incluso, es perceptible cómo en redes sociales y otros medios, se está encaminando un "lavado de cara" de Adolf Hitler y su régimen en Alemania.
El culmen llegó con el caso Epstein, la etnia judía del propio pederasta y proxeneta, así como de su mujer Ghislaine Maxwell, hija de quien fuera un informante destacado del Mossad, y las dimensiones de su negocio de trata de personas, explotación sexual de menores, fraudes financieros y extorsión, para plantear que el tipo era prácticamente el hombre más poderoso del mundo y que controlaba la política mundial para beneficiar al Estado de Israel... nuevamente, detrás de toda esta exageración en torno a su figura, lo que no quita que haya sido un criminal repugnante y que mucho político corrupto de EUA, Inglaterra, Israel y otros países no hayan estado implicados brindándole protección, oportunidad de lavar su dinero y en su clientela, se encuentra el cómo buscar culpar al Estado de Israel, y al Pueblo Judío en general, de sus acciones y así, demonizarlos.
Hasta el momento actual, Irán ha seguido demostrando un manejo excelente de la propaganda a través de redes sociales, mediante la difusión de vídeos, publicaciones en X, y usando la inteligencia artificial para trollear o humillar a Trump, Hegseth y su administración.
4.- Las debilidades del Gobierno de Trump: Trump había iniciado el 2026 con un gran despliegue de poder que era toda una declaración de intenciones con la captura de Nicolás Maduro en Caracas. Todo indicaba, apenas unos días antes de iniciar el conflicto contra Irán, que el siguiente paso sería Cuba, y posteriormente quizá México, Canadá y Groenlandia, habrían sido objeto de las intervenciones de EUA a fin de asegurar su poder sobre el continente americano; esta guerra, por el contrario, está distrayendo a Washington de ese objetivo, e incluso, Cuba está volviendo a recibir petróleo ruso sin que Washington haga nada para impedirlo y Trump esquiva el tema, prácticamente echando abajo el bloqueo contra el régimen que había iniciado.
El conflicto con Irán resulta un tanto inexplicable en cuanto a porqué decidió embarcarse en el mismo: por un lado es de considerar que buscó seguir con el estrangulamiento a China, tras privarle del petróleo venezolano, por otro, probablemente, junto con Netanyahu, al ser ambos tan impulsivos y poco reflexivos, cayeron en la trampa, por un lado, seguramente sus órganos de Inteligencia les informaron de que los Persas estaban próximos a construir bombas nucleares, y por otro lado, no descartaría que las manifestaciones contra el régimen de la República Islámica de enero fueran en buena medida un montaje del propio Gobierno iraní, mediante el cual identificaron a opositores e infiltrados de EUA y del Mossad, dedicados a la agitación, y por otro, crearon la imagen de que el régimen estaba débil y sin apoyo popular.
La guerra ha mostrado públicamente problemas internos en el Gobierno de Trump: es claro que Peter Hegseth es inepto para la Secretaría de Guerra, y que además, está motivado por un fanatismo Protestante-Evangélico sumamente peligroso, guiado por un "Pastor" que ha pedido públicamente se tomen medidas en contra de la Iglesia Católica en Estados Unidos, mientras que el propio Presidente se encuentra bajo la influencia de una "Pastora" de nombre Paula White, quien por cierto, es esposa del músico Jonathan Cain, tecladista de la famosa banda de Rock, muy famosa en los años 80 y creadora de canciones clásicas Journey, misma que se encuentra en proceso de disolución ante los conflictos por derechos y regalías entre Cain y el bajista Ross Valory contra el guitarristsa Neal Schon, la señora White, quien se ha enriquecido a base de donaciones de sus fieles, compara al magnate neoyorkino con Jesucristo y hace llamados a la Guerra Santa contra el régimen clerical Persa, que, a comparación, parece más racional y hasta laico al momento de tomar sus decisiones.
Recientemente se dio una purga de los altos mandos en el Pentágono, porque al parecer, los generales del Estado Mayor norteamericano parecen tener serias diferencias con el ex-comentarista de Fox News que ahora es su jefe, tanto en el terreno operacional como en la cuestión ideológico-religiosa con la que se pretende justificar el conflicto como la manera de lograr que las supuestas profecías que, acorde con la defectuosa Teología Protestante, se encuentran relacionadas con la Segunda Llegada de Cristo y el Fin del Mundo, para lo que pretenden asegurar al Estado de Israel moderno y la vuelta de todos los Judíos a su Tierra Prometida.
Pero además, los Persas parecen jugar con el carácter impulsivo e iracundo de Trump con el manejo de una hábil propaganda en redes sociales, recurriendo al meme, el trolleo, y a animaciones mediante el empleo de herramientas de cómputo o Inteligencia Artificial con las que se dirigen a minar la moral y la confianza en Trump por parte de los estadounidenses y a fomentar el apoyo a Irán en la opinión pública mundial al presentarse como "pobres víctimas del Imperialismo" estadounidense y sionista.
Para colmo, las acciones y la manera en que la Administración Trumpista ha manejado hechos como el derribo de un avión F-15 sobre territorio persa, y el presunto operativo lanzado para rescatarlo --200 km al norte del lugar donde la aeronave habría caído, pero sorprendentemente cerca de los laboratorios nucleares de Isfahan,-- y que se saldó con un enorme destrozo de aeronaves norteamericanas, mete dudas entre el público respecto a cómo está yendo la guerra para EUA y cuál es la situación real de las fuerzas en contienda.
Conclusión:
Pese a todo el manejo de la propaganda, debemos evitar ver esto como si fuera un partido de fútbol y apoyar al "equipo que va ganando", o verlo desde el maniqueísmo de un bando "bueno" vs otro "malo". Los Persas no son víctimas inocentes y oprimidas que lucha por el Sur Global por la liberación respecto del imperialismo; para nada, Irán fue quien creó el Imperialismo y la búsqueda de una expansión global desde el siglo VI a.C. con el derrocamiento de la Dinastía Meda y el ascenso de Ciro II el Grande, de los Aqueménidas, al poder. Griegos, Babilonios, Egipcios, Frigios, dieron cuenta de ese expansionismo. La República Islámica sigue esos mismos pasos imperiales en la búsqueda de ser el poder hegemónico de Medio Oriente, y el Estado de Israel, que ha funcionado como un muro de contención y un puesto de avanzada de Occidente en dicha región, es el obstáculo para lograr ese papel, como lo ha sido para Egipcios, Iraquíes o Sirios o para el Islam en general.
En realidad, a los Persas les importan un bledo los llamados Palestinos, que de entrada son Semitas y no Indo-Europeos, y aparte Musulmanes Sunnitas en su mayoría o hasta Cristianos Católicos u Ortodoxos, mientras ellos son Musulmanes Chiítas y sienten un enorme desprecio por quienes no siguen su variante nacionalista y propia de la doctrina mahometana; pero son el pretexto ideal para justificar sus políticas de intervención y expansión sobre la Creciente Fértil y el Golfo Pérsico.
En este sentido, resulta preocupante que Estados Unidos y el Estado de Israel hayan caído en una trampa tendida por Teherán, que parece haber querido y buscado el conflicto actual, del que la llamada Guerra de los 12 Días, fue sólo un prólogo o el ensayo para tantear las capacidades de ataque y defensa de sus enemigos.
Es ingenuo y hasta ridículo que en redes se encuentren muchas voces que quisieran ver la derrota de EUA y de Israel: por supuesto, en gran parte del mundo hay un verdadero hartazgo hacia la hegemonía norteamericana, hacia su intervencionismo, sus imposiciones culturales no siempre positivas y la verdadera opresión y explotación que ha impuesto a otros países; no saben lo que piden: una victoria iraní implicaría catapultarle como potencia mundial con control sobre el mercado del petróleo e hidrocarburos al permitirle el manejo arbitrario del Estrecho de Ormuz, así como la reducción de la contención occidental sobre el Mundo Islámico ante el retiro de las bases norteamericanas y el debilitamiento de Israel. A raíz de ello, probablemente las dinastías reales de Arabia, Emiratos, Qatar y Bahrein serían derrocadas y sustituidas por regímenes radicales, hechos a imagen y semejanza de la República Islámica Persa, de quien se volverían satélites, desde donde se impulsaría la islamización de Europa sin cortapisas, teniendo como rehén al mundo por el petróleo.
Sin embargo no puede negarse la peligrosa radicalización del Gobierno de Trump, ni tampoco la de Netanyahu. EUA parece ser dirigido hacia una hipertrofia de su poder, indicativo de sentirse acosado y amenazado por el creciente poder de sus rivales, a los que ha decidido exterminar antes que ceder su lugar. Aunado a eso, habría que tomar en cuenta la inestable mente del propio magnate norteamericano, individuo que nunca ha sido mesurado, con una cultura limitada, una vida marcada por el exceso y con evidentes síntomas de padecer Narcisismo Patológico y que se rodeó por un gabinete de aduladores y fieles, porque como él mismo lo dijo: "le gusta estar rodeado de perdedores que le hacen lucir mejor". Su promesa de "acabar con una civilización entera" solo puede ser apoyado por psicópatas o fanáticos; sin embargo, al final parece que ha sido pura alharaca para tener el pretexto de justificar un alto al fuego con sabor a derrota, y decir que por el contrario, Irán se ha rendido ante la amenaza, aunque está aceptando las demandas persas.
Es claro que como Católico no se puede estar a favor de una posición Sionista-Cristiana propia de los Protestantes Evangélicos, pero tampoco se debe soslayar el importante papel de Israel como contención del Islam, ni que los ataques a la historicidad de la relación de los Judíos con el territorio que actualmente ocupan indirectamente esconde un ataque de la Izquierda contra el Cristianismo, sin embargo, es de tenerse claro que Benjamín Netanyahu, en ese celo del que hablaba en el post anterior respecto a la defensa de su pueblo y su país, le ha llevado a excederse y a cometer, sin duda, crímenes de guerra y de lesa humanidad; y no solo eso, el gobierno de Bibi y su partido Likud, ha contribuido como ningún otro, con su impulsividad e imprudencia, a fomentar el antisemitismo y las teorías de conspiración en su contra. La imagen del Estado de Israel y del Pueblo Judío en general, ha quedado dañada irremediablemente; los apoyos internacionales al Estado Hebreo se reducirán, cuando no, serán bloqueados y se exigirán cuentas a funcionarios y militares judíos. Sobre sus comunidades, empresarios y famosos, pesará la sombra de la sospecha sobre sus lealtades e intenciones.
En el próximo post, trataré del alto al fuego recientemente anunciado, y sus consecuencias.

