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27 de agosto de 2022

UNA GUERRA HÍBRIDA

 Hacia dónde va la crisis energética en Europa? | Si lo hubiera sabido |  Economía | EL PAÍS

Muy pocos parecen darse cuenta que en realidad estamos viviendo ya la Tercera Guerra Mundial, pero que ésta, a diferencia de las dos anteriores, no se caracteriza por combates masivos con armamentos altamente destructivos; la acción militar se concentra únicamente en el este de Ucrania, y es de intensidad relativamente baja, pero se emplean nuevas armas y nuevas estrategias que quizá tengan una capacidad destructiva tan grande como las bombas, obuses, aviones o tanques, como es el aspecto económico.

La realidad es que tanto Putin como Xi, quienes encabezan uno de los bandos enfrentados, se encuentran jugando una partida de ajedrez, en la que es evidente el fruto de años, quizá décadas de estudio del proceso de Globalización, del que, como hemos dicho, China se ha beneficiado, y que ahora, ambos gigantes asiáticos están haciendo que se vuelque contra sí mismo. 

Y es que, a diferencia de Occidente, tanto rusos como chinos han visto en la Globalización no un mecanismo de integración mundial --propio de la ideología del Globalismo que impulsan las grandes corporaciones y los lobbies, muchas veces impulsados por utopías elitistas, producto de la soberbia y la demencia producidas por la repentina riqueza acumulada como nunca en la Historia que terminarán por devorarles y destruirles-- sino como algo que pueden usar a favor de incrementar el poderío propio en aras de lograr el interés nacional.

Como parte de ello, está la destrucción económica de la Unión Europea producto de las sanciones que, dirigidas contra Moscú, estaban destinadas a debilitar la fuerza económica de Rusia con la que ésta sostiene el esfuerzo bélico en contra de Kiev. Por el contrario, la economía moscovita ha resentido daños mínimos, mientras que el Kremlin ha empleado su mayor baza: el gas natural, en contra del bloque occidental.

La crisis energética que actualmente resiente el Viejo Continente deriva de la enorme estafa de las "energías limpias", mismas que quizá han sido empleadas a fin de asegurar el monopolio de la riqueza de parte de las mencionadas élites empresariales y financieras que controlan a los países europeos y americanos, que como ya alguna vez lo mencionamos en este blog, como Cronos, buscan limitar la natalidad y la movilidad social, pese a sus proclamas a favor de la "sociedad abierta", como lo hace Soros, con tal de no perder su estatus. Por el contrario, la situación actual les amenaza, y con ello, al resto de las sociedades en las que viven y a los sistemas que les han permitido enriquecerse como nadie antes en la Historia, salvo el emperador Mansa Musa de Malí o el político y militar romano Marco Licinio Craso, ambos henchidos de riqueza por el esclavismo. Han abierto las puertas para que la tradicional autocracia eslava y el totalitarismo oriental se impongan en el mundo, después de todo, como se desprende de los dichos y hechos del muy progresista Justin Trudeau en Canadá, la idea parece no desagradarles del todo.

Tal pareciera que Putin escogió muy bien el momento para lanzarse en contra de la Ucrania hostil del régimen surgido del movimiento de la Plaza Maidan en 2014 y sus patrocinadores occidentales; por un lado, ya no tenía opción ante el posible ingreso de la antes provincia rusa en la OTAN; pero, por otro, es claro que los tiempos le están siendo propicios: Europa se encuentra siendo azotada por una grave sequía y una fuerte ola de calor, curiosamente, este hecho, que podría ser atribuido con ligereza al cambio climático, es un fenómeno periódico, tal y como lo demuestra el hallazgo de las "piedras del hambre" con la bajada del nivel de las aguas del Rhin, que dicen: "Si me ves, llora", lo que atestigua sequías iguales ocurridas en el pasado, y las graves consecuencias para la agricultura del continente, y por tanto, para la alimentación de las personas. Esto, permite a Putin tener a los europeos sin la posibilidad de generar energía a través de la hidroeléctrica ni acudir a las centrales nucleares, por ejemplo, en Francia, porque no hay agua suficiente para alimentar los reactores y producir el vapor que impulse las turbinas de los generadores, o enfriarlos.

Tampoco ayuda a los occidentales la incongruente política dirigida a una Rusia a la que pretenden castigar pero a la vez, le suplican no deje de surtirles el precioso hidrocarburo para alimentar sus ciudades y su industria, como tampoco sus disensos, como lo ocurrido entre Alemania y Canadá con respecto a la reparación de una turbina de la bomba del gasoducto Nordstream-1 retenida en el país norteamericano y que sirve de pretexto a Moscú para limitar los envíos del gas... los próximos meses se avecinan oscuros y tristes para Europa, ante la amenaza de un invierno tan extremo como ha sido el verano, la falta de calefacción, la inflación y la escasez de alimentos. Putin, entre tanto, paree estar apostando por alargar el conflicto bélico en Ucrania hasta entonces, cuando, posiblemente, los líderes europeos tengan que enfrentar estallidos sociales, se vengan posibles cambios políticos y, prácticamente de rodillas, le entreguen la cabeza de Zelenski a cambio de limosnas energéticas con las que, el ex-agente del KGB habrá logrado el sueño de Alejandro I y de Stalin: la supremacía incuestionable sobre Europa.

Entre tanto, la situación en Estados Unidos de América no es mucho más halagüeña: Biden y los Demócratas probablemente provocaron a Rusia y al conflicto, y azuzaron a los cobardes y sometidos gobiernos europeos a meterse en el problema son la mira de restablecer la economía norteamericana mediante las ventas de armas; como siempre, con el apoyo del Complejo Militar-Industrial que fue tan hostil a Trump, y de gas a Europa, y no lo ha logrado, su política ha sido de una miopía y una estupidez enormes, sustentada además en la impresión indiscriminada de billetes y generando una inflación enorme, con la que sufraga una ayuda financiera y militar a Ucrania y también medidas populistas, propias de régimen tercermundista, como el regalar dinero para pagar parte de la deuda de créditos educativos para estudiar en las carísimas universidades de la Ivy League, a veces carreras o cursos tan inútiles pero tan progres como Estudios de Género o Psicología de los Cómics.

En EUA, la pobreza y la desigualdad están aumentando a grados latinoamericanos, las ciudades se llenan de indigentes, y si bien hay una crisis migratoria en la frontera, también comienza a darse un fenómeno inconcebible hasta hace poco: un aumento de la migración de norteamericanos a México, en busca de un costo de vida menor; la persecución política desatada por el Gobierno de Biden contra Trump, el descarado reconocimiento, por parte de Mark Zuckerberg, en una entrevista con el locutor Joe Rogan sobre su apoyo a un FBI vendido al Partido Demócrata, ocultando el escándalo de la computadora de Hunter Biden, la censura y la ya hartante difusión de la homosexualidad, prejuicios raciales (inversos) y demás idearios progres en los medios, está generando tensiones sociales al interior de la sociedad de nuestro vecino del norte. Algunos, no sin razón, ya predicen una futura Segunda Guerra Civil.

Así, estamos en tiempos de cambios, incertidumbre y conmociones, el pronóstico sigue reservado, pero el resultado de todos estos conflictos nos afectará a todos sin excepción. Por lo pronto, parece que las potencias asiáticas, como Rusia y China, se enfilan a apoderarse de la hegemonía mundial, con lo que, sin duda, arrancará una nueva era histórica.

20 de agosto de 2022

ÚLTIMA HORA: ¿PUNTO DE NO RETORNO?



Al parecer, éste era el blanco del atentado, sin embargo, padre e hija viajaban en autos diferentes, siendo la joven periodista de 30 años la que sufrió la explosión de un coche bomba al pasar enfrente. Después, es posible ver la desgarradora imagen del poderoso ideólogo de la Cuarta Teoría Política y del enfrentamiento de Rusia con Occidente llevándose las manos a la cabeza ante la desesperación de ver morir a su hija en su automóvil en llamas.

Esto, puede que signifique, como el asesinato del Archiduque Francisco Fernando de Habsburgo-Lorena, en 1914, el cruce de una línea: el mensaje enviado a Putin, y al principal impulsor de su política de renacimiento de Moscú como gran potencia, y de una visión alterna a la hegemonía occidental, es de que ellos están en la mira y pueden ser alcanzados en la propia Tercera Roma por operativos encubiertos o clandestinos, posiblemente ucranianos, y sin duda, con el respaldo y el apoyo logístico y de Inteligencia de Occidente.

Por supuesto, esto no se quedará así... Hoy más que nunca, nos acercamos al punto de no retorno. Que Dios nos ampare.

CHINA, TAIWAN Y ESTADOS UNIDOS

 La visita de Nancy Pelosi a Taiwán, en imágenes | Internacional | EL PAÍS

La situación mundial actual se parece tanto a los años inmediatamente previos a la Segunda Guerra Mundial, solo que, pese a lo que diga la propaganda occidental, son ahora los regímenes "democráticos" de nuestro hemisferio, conformado por Europa y América, --a los que se suman Australia y Nueva Zelanda.-- los que, al igual que los regímenes de Mussolini y Hitler en la década de los 30, se la han pasado provocando a las potencias asiáticas emergentes: el Islam, Rusia y China, cuando no, invadiendo, interviniendo en la política interna y siendo agresivos... habría que preguntarnos si, como decía Anna Applebaum, los regímenes de Putin, Xi Jinping o Kim Jong Un son los Bad Guys; porque seamos sinceros: el hecho que los países occidentales tengan un régimen político democrático, no equivale moralmente a bondad, ni esto ha sido realmente una garantía para evitar el autoritarismo: desde que las elecciones consisten en realidad, en designar gobernantes provenientes ya de una élite o grupo oligárquico, al que Gaetano Mosca denominaba La Clase Política, y que otras oligarquías, como los grandes empresarios, financieros o gente del espectáculo, a los que Cecil Wrigth Mills llamaba Élites del Poder, son quienes realmente influyen en los "representantes populares" para que estos expresen "la voluntad general" roussoniana en la legislación, queda claro que la Democracia, tal y como Gustavo Bueno lo señalaba, no es otra cosa más que una utopía.

En realidad, las potencias occidentales son gobernadas por oligarquías, mismas que tienen intereses propios que convierten en los de los Estados que controlan, y que, cada vez más, como puede verse con la llamada cultura de la cancelación, las histerias y mecanismos de control desatados con la Pandemia del COVID-19, la imposición de la llamada "ideología de género", y la actuación del "demócrata" Justin Trudeau sobre los manifestantes en Canadá, cuando no, el ataque que sufren los campesinos holandeses de parte de su gobierno basados en la política para combatir el "calentamiento global", demuestran la teoría de la corrupción de las formas de gobierno expresada en tiempos clásicos por Platón y Polibio: las Democracias son la antesala de las Tiranías.

En nuestras Democracias, lo que existe, en realidad, es el mover a la voluntad de las masas a que acepten los dictados de las oligarquías, existiendo una simbiosis entre la Clase Política y las Élites del Poder, pero no monolítica, por un lado tenemos la existencia de los Partidos Políticos, y por otro, de diferentes grupos, que luego pueden encontrarse enfrentados entre sí, lo que da cierto juego a la lucha por el poder, a darle sentido a la existencia de elecciones y diferentes programas u ofertas políticas, aunque igualmente, como se ve a menudo entre Republicanos y Demócratas en EUA, pueden encontrarse de acuerdo en muchos temas.

En estos meses --en que yo no he podido contar con tiempo para escribir aquí-- hemos visto cómo los acontecimientos en Ucrania y ahora, en Taiwan, son impulsados no por hacer frente al autoritarismo, sino por los deseos de otros autoritarios, de imponer sus intereses sobre los de aquellos; no existe una distinción maniquea entre "buenos" contra "malos", hay un choque de intereses; la satisfacción de los mismos puede tener resultados positivos para los pueblos de los distintos Estados en liza, o no, eso no es importante para estos dirigentes, ya sea de las potencias asiáticas autoritarias como Rusia o China o de las "Democracias" Occidentales, sino la satisfacción del interés nacional, ese concepto que jamás puede confundirse con el del Bien Común, porque en resumidas cuentas consiste en la obtención y ejercicio del Poder por parte del Estado, y muchas veces, ese Interés Nacional se confunde con los intereses particulares de los dirigentes: enriquecimiento personal, obtención de influencia, a veces, la mera satisfacción de egos, control sobre los mercados... etc.

En aras del interés nacional de EUA, el Gobierno norteamericano, presidido por Richard Nixon, reconoció como legítimo gobierno chino al conformado por el Partido Comunista, presidido por Mao Tse Tung, y que desde 1949 se había apoderado de la capital, Pekín, tras haber derrotado, en la larguísima guerra civil, al Partido Nacionalista de Chiang Kai Shek, que se exilió en la isla de Taiwan. En aquel momento, por el interés nacional, Mao había roto con la Unión Soviética, por diferencias doctrinales en la interpretación del Marxismo, pero también, porque el líder chino no deseaba que el Celeste Imperio fuese un satélite de los rusos como los países de Europa Oriental, Mao, --del que se podrán decir mil cosas, pero no se puede negar que era un patriota-- deseaba convertir a su país de nueva cuenta en una potencia por derecho propio.

De esa manera, el crecimiento económico de China que comenzó tras la muerte de Mao y la llegada al poder de Deng Xiao Ping a finales de la década de los 70, fue obra de Estados Unidos. Para el empresariado norteamericano, China era un platillo apetitoso: por un lado, con el mercado de mano de obra más grande del mundo por su enorme población, y por lo mismo, el mayor mercado de consumidores del globo. Así, todo mundo quería producir en China, aprovechando los bajísimos salarios y las condiciones de semiesclavitud de los obreros, a los que, sin embargo, tampoco se les podía hambrear tanto: había la necesidad de volverlos consumidores, y así, durante el Gobierno de Deng, a fines de los años 70 y a lo largo de los 80, China fue, progresivamente industrializándose y haciéndose más rica. Comúnmente se cree que la política de Deng fue diametralmente opuesta a la de Mao, pero no es así; las bases para la apertura económica china se dieron bajo éste y Nixon, y entre su Primer Ministro Zhou En Lai y el Asesor de Seguridad Nacional y después Secretario de Estado Henry Kissinger. De igual manera, sus campañas previas de El Gran Salto Hacia Adelante y la Revolución Cultural, universalmente vistas como fracasos y genocidios impulsados por el líder revolucionario, fueron en realidad el equivalente chino de la Revolución Meiji japonesa de cien años antes y el paso necesario para la adopción de técnicas, mentalidades y tecnologías occidentales; ¿tuvo un costo humano al transformar a una sociedad rural en industrial por la fuerza? por supuesto, y en el caso nipón es muy probable que también lo tuviera, pero al haber sido en una época en que no existían medios de comunicación avanzados aún, ni muchos testigos occidentales de lo que pasaba en el archipiélago oriental, ni una propaganda impulsada contra el régimen de Mutsuhito, no se habla de ese tema, destacándose, sólo por su carácter épico para la cultura popular, el ruidoso episodio de la Rebelión de Tsushima, capitaneada por Saigo Takamori, el Último Samurai.

China, así, se convirtió en el gran ganador de la Globalización y su éxito económico se entrelazó con la economía de EUA y sus grandes corporaciones, sobre todo las electrónicas y financieras, pero los beneficios recibidos por el Celeste Imperio fueron contraproducentes para la república norteamericana que había alimentado y promovido su ascenso.

En cierta manera, el que Nixon retirara el reconocimiento oficial al Gobierno Nacionalista de Taipei como legítimo de toda China, y que, posteriormente, tal política fuera igualmente asumida por la ONU, y que EUA expresara su reconocimiento a "una sola China" y que ésta es identificada como la regida desde Pekín por el Partido Comunista, mientras EUA mantenía una alianza informal con Taiwán implicaba utilizar a esta isla como una especie de seguro con el qué chantajear a China o mantenerla bajo cierto control. Mientras oficialmente, la isla es una provincia rebelde, contraria al Gobierno nacional chino, EUA también trasladó grandes inversiones a ella para el desarrollo de tecnología y sobre todo, ha estado brindando asistencia militar y venta de armas avanzadas para fortalecer a un pequeño ejército pero que resulte efectivo para oponerlo contra Pekín si de ahí viene la orden de recuperar a la isla y acabar, de una vez por todas, con los sucesores del Generalísimo, el gran adversario del Gran Timonel.

Taiwán, tras la muerte de Chiang evolucionó del régimen monopartidista del Kuomintang o Partido Nacionalista Chino y se ha convertido en un sistema democrático-representativo al estilo occidental. Por ello, se ensalza al régimen taiwanés, mientras que no se pueden cortar las relaciones económicas con Pekín por parte de Occidente, ni desconocer el cada vez mayor peso de éste en el panorama internacional, mismo que ha crecido hasta convertirse en el decidido rival de EUA, y que es claro, que el día de hoy, se encuentra formando, junto a Rusia e Irán, un eje destinado a destronar a la potencia angloamericana de la hegemonía y con ella, a todo Occidente, para girar el eje del poder mundial a Asia.

La política actual de Biden no es más que tirar a la basura la obra de Nixon y Kissinger, éste último siempre lo advirtió: jamás debían entrar en Ucrania, pero además, se había logrado separar a dos grandes potencias comunistas: la URSS, o sea, Rusia y su Imperio, y a China. La actual Administración Demócrata, y por supuesto, la anterior, de Obama, en cambio, fueron a chocar directamente con Moscú al incitar a Ucrania al enfrentamiento desde el golpe de Estado de Maidan en 2014; y por el otro lado, lograron --con un poco de ayuda de Trump, ciertamente, que se lanzó contra China-- volver a unir a chinos y moscovitas en una causa común, ya no definida por una ideología, misma que actualmente poco importa a ambos lados del río Amur, sino por el interés nacional compartido entre ambos imperios asiáticos por lograr derribar la hegemonía norteamericana y occidental.

La realidad es que Taiwan ha sido una anomalía, un territorio cuya autonomía fue de alguna manera conseguida por el capricho de Chiang Kai Shek, un caudillo --igual de autoritario y criminal que Mao, e incluso mucho más corrupto-- que no supo perder la Guerra Civil contra su rival en la lucha por hacerse con la Ciudad Prohibida, y prefirió construirse su corte de juguete en la pequeña isla en vez de exiliarse y retirarse de la escena política, para, desde lo alto de un pequeño banco, seguirse proclamando como el gobernante legítimo del Imperio de los Dragones contra toda evidencia de la realidad, o añorando alguna intervención a su favor de EUA y Occidente para restaurarlo en el poder, algo que poco después se demostró imposible ante el rapapolvo que los comunistas chinos le pusieron al mismísimo General McArthur en Corea; hoy en día, es ilusorio pretender que la isla, con sus 36,197 km2 y sus 23 y medio millones de habitantes puede resistir a un coloso de 1,400 millones de personas y el tercer ejército más potente del mundo, así como la ya, muy probablemente, primer economía del orbe, por mucho armamento que le haya brindado EUA hasta el momento y mucho crecimiento económico que haya alcanzado. 

No en balde, se habla que una buena parte de los propios taiwaneses, y de sus élites militares y empresariales desean, a escondidas, la reunión con china; finalmente, lo que más les interesa, por encima de las limitaciones a la libertad individual, como el crédito social, y el cual, poco a poco con la Pandemia, ha venido a irse adoptando igualmente en las potencias occidentales, como Canadá, es subirse al carro del éxito económico y la riqueza alcanzadas por el régimen del continente.

Así, mantener la independencia de Taiwan, implicaría, necesariamente, la intervención directa de Washington, rompiendo y pisoteando todos los tratados suscritos con China y los compromisos hechos por Nixon y Kissinger hace 50 años, demostrando la deslealtad y el evidente desdén al Derecho Internacional por parte de EUA, acostumbrado a hacer su voluntad por encima de todos, y ante lo cual, China no dudaría en recurrir a la fuerza, para combatir al fuego con fuego... y estaría justificado.

De este modo, no son los imperios asiáticos autoritarios y conservadores los que son ahora una amenaza a la paz mundial; son las "Democracias" occidentales controladas por oligarquías avariciosas, egoístas y soberbias... aunque quizá por esto mismo, no se llegue a la guerra. Es más, podría ser que la visita de la Pelosi, y posteriormente de una delegación de senadores norteamericanos a Taiwán, sea en realidad, una provocación, pero que se encuentre pactada con Pekín, a fin de brindarle la justificación para la inminente recuperación de la isla.

Veamos: desde la administración Clinton, los Demócratas, partido que se fue convirtiendo de ser el representante de la clase trabajadora en el partido favorito de las élites tecnológica y financiera de nuestro vecino del norte, fueron quienes más favorecieron el crecimiento económico e industrial de China, en aquel entonces bajo el mandato de los Presidentes Jiang Ze Minh y Hu Jintao, quienes fueron, en mucho, más conciliadores con Occidente y establecieron una relación más estrecha con Estados Unidos en los terrenos económicos y comerciales, China era la potencia emergente, patrocinada por Washington, mientras que la relación entre el gigante asiático y Moscú era un tanto distante y fría. Las empresas norteamericanas, sobre todo las del sector tecnológico, pensemos en Apple o Microsoft, trasladaron gran parte de su producción a China, alentadas además por las facilidades y privilegios fiscales que el régimen les brindó, así como por su laxa legislación laboral que les permitía explotar una mano de obra semiesclava.

Fue Trump quien comenzó a tensar las relaciones con China, y lo hizo porque era una consecuencia necesaria de su política de intentar recuperar la primacía y la potencia industrial estadounidense; para ello, tenía que traer de regreso la producción que se había mudado al país oriental, esto, condujo directamente al choque con Pekín, ya presidida por Xi Jinping, quien desde su llegada a la Ciudad Prohibida ha fijado como objetivo de su administración el tomar por asalto la hegemonía mundial. 

Pero no solo fue con China el choque; su confrontación con las élites financiera y tecnológica norteamericanas no se debió solo a la pugna entre conservadurismo y progresismo, sino al enfrentamiento entre una postura nacionalista o patriota, que busca reconstruir la industria norteamericana, creando empleos y buscar la recuperación de zonas ahora deprimidas como Detroit, de la cual, la producción automotriz migró a países del Tercer Mundo en busca de mano de obra más barata, entre ellos, y principalmente, China. El capital no tiene patria, ni lealtades, va hacia dónde puede alcanzar mayores beneficios, y es claro que prefiere invertir donde le resulte más barato producir y así, maximizar las ganancias. Para Bill Gates o Tim Cook, resulta más atractivo tener sus instalaciones de producción de X-Box e Iphones en China a tenerlas en EUA, donde tendrá obreros que exigirán mayores prestaciones laborales y salarios más altos, además de que algunas materias primas: las tierras raras, serán más caras de obtener dado que serían importadas. De este modo, el magnate neoyorkino y su discurso nacionalista resultan peligrosos para sus codiciosos intereses y la relación de mutuo beneficio que han labrado con el Celeste Imperio.

Por otro lado, también se habla de negocios turbios de los Biden en China y de cómo el régimen al parecer cuenta con material comprometedor sobre ello y sobre los gustos sexuales pedófilos de Hunter, hijo del actual mandatario norteamericano y sus adicciones a las drogas... ¿Qué tal si todo se trata de darle a China el pretexto de tomar Taiwán, aduciendo la defensa de su soberanía, y que la autonomía actual de la provincia se ha demostrado peligrosa y justificado en las provocaciones norteamericanas?

Habría que preguntarnos porqué las visitas de Pelosi y de una delegación de congresistas de EUA no vinieron después acompañadas de sanciones económicas contra China por los ejercicios militares amenazantes realizados en respuesta. La realidad es porque no conviene, sólo importaba hacer un show de fuerza para tratar de mostrar que EUA sigue siendo poderoso, y de ahí la impresionante escolta al avión de Pelosi; pero en realidad, ha echado la maldición sobre Taipei... habría que preguntar si el gobierno de la isla ya se dio cuenta de ello.

Napoleón dijo que China era un gigante dormido al que no convenía despertar... doscientos años después, el coloso asiático ha despertado rugiendo. Los Globalistas, creo yo, han sido los "tontos útiles" que movidos por la codicia despertaron y alimentaron a un dragón dormido y anémico. Al final, este dragón, fortalecido y poderoso, les devorará, y no tendrán tiempo ni para lamentarlo. Cuando se den cuenta de que han demolido el poder Occidental que les favoreció para enriquecerse, y se vean despojado de todo por los chinos, habrá sido demasiado tarde.

17 de julio de 2022

UNA CONFERENCIA IMPRESCINDIBLE


Una disculpa, no pude escribir durante el mes de junio en este Blog debido a que tuve, gracias a Dios, una gran oleada de asuntos en mi trabajo como abogado litigante; y no tuve sino hasta el momento, una oportunidad de terminar este post, que tenía pendiente desde fines de mayo. 

Pero en fin, volviendo a la temática que hemos estado siguiendo en este Blog a lo largo de lo que va de este año, ¡vamos! se trata del tema central de este 2022; tras la Pandemia del COVID-19 alrededor de la cual giró la vida política y social durante los años 2020 y 2021, el mundo gira en torno al conflicto ucraniano; el cual, sin embargo, es sólo el campo de juego de algo mucho más grande, es como la punta del Iceberg de todo lo que hemos estado viviendo en estos tres últimos años: el asalto al Poder de parte de las Potencias Asiáticas, o de los que llama la historiadora polaco-estadounidense Anne Applebaum, como los "chicos malos", los Bad Guys, si ampliamos más ese bando.  Aquí, en esta publicación, quiero mostrarles un material que sin duda contribuye enormemente a entender lo que está sucediendo, y el gran juego por la obtención del poder hegemónico mundial que está en curso.

La conferencia cuya grabación en vídeo he compartido aquí fue pronunciada el pasado 05 de mayo por el ex-embajador español José Antonio Zorrilla en Georgia, donde desgrana, a su juicio, las causas del conflicto que estamos presenciando desde el 24 de febrero del año en curso.

Concuerdo bastante con el análisis que hace el diplomático: una apreciación equivocada de la geopolítica, sustentada en doctrinas como las de Mackinder, ha llevado al enfrentamiento de Occidente contra Rusia, mismo que precipitó la Primera Guerra Mundial y posteriormente, la Segunda; con tal de romper la alianza natural entre Alemania y Rusia, --finalmente, el proceso de modernización de Rusia iniciado por Pedro el Grande, se dio con la adopción de la influencia germánica, incluso, los Romanov emparentaron con distintas casas principescas alemanas y danesas, a grado tal que, a partir de Pedro III, el apellido de la familia bien pudo ser Holstein-Gottorp, pero, para no parecer extranjeros, mantuvieron el muy eslavo, con reminiscencias bizantinas: Romanov, y ni se diga de Catalina II, una princesa alemana de pura cepa-- Inglaterra y posteriormente EUA, llevaron una política que buscó el debilitamiento de Rusia, sea bajo los Zares, o bajo el PCUS, a fin de lograr el control de Eurasia.

Sin embargo, y a pesar de que en 1991 y los los posteriores de la Presidencia de Boris Yeltsin, parecía que el objetivo de destruir definitivamente al poderío ruso se estaba logrando, no contaron con la llegada al Kremlin de un líder fuerte y decidido como Vladimir Putin. Además, la obsesión por el logro del control de Eurasia, que llevó a EUA a sacar del ostracismo internacional a China ya bajo el régimen comunista de Mao Tse Tung para convertirla en aliado contra Moscú. Increíblemente, cincuenta años después, Biden echó atrás lo conseguido por Nixon y ha hecho que rusos y chinos ahora sean aliados en lo que parece una política común de destrucción del poderío occidental.

Putin se lanzó a la aventura de recuperar, si no todo, sí gran parte de los territorios de Ucrania sabiendo de antemano que iba a ganar; desde el 24 de febrero la guerra estaba ganada, sólo estaba por saber el costo de la misma, que no ha sido tan barato como quizá lo pensó, pero tampoco tan oneroso como lo pintan los medios occidentales. El momento era propicio: Un Estados Unidos con un liderazgo débil y tambaleante, bajo Biden, que venía de encajar la humillante derrota y retirada de Afganistán, una Europa que, tras creerse el evangelio ecologista, se encuentra atada a Rusia en el tema de los energéticos, pero también con los cereales; la Pandemia del Coronavirus, sobre la que penden tantas interrogantes, ha debilitado a la economía global cortando las cadenas de suministros, y ha logrado demostrar la ineficiencia de las instancias internacionales, incapaces de coordinar esfuerzos entre países para evitar la difusión del virus, ha sembrado la desconfianza hacia las élites económicas y políticas con tantas teorías de la conspiración difundidas al respecto en redes.

Entre tanto, los regímenes "democráticos" occidentales evolucionan hacia regímenes autoritarios controlados por oligarquías financieras y empresariales, empeñadas en construir una utopía mundial basada en el Mercado que les beneficie a ellas mientras la gente se somete a las adicciones al sexo, drogas o el entretenimiento, dejando de ser creativa y productiva; lo que buscan es una quimera, pero han logrado debilitar a las sociedades occidentales que ahora serán presa fácil de pueblos más "conservadores" y construir, a favor suyo, un nuevo feudalismo; sin embargo, fracasarán al tratar de lograr un "Gobierno Mundial", aunque quizá esto sea más un mito elaborado por los "teóricos de la conspiración" antes que un proyecto realmente planeado.

Pero bueno, los dejo aquí con esta conferencia, es muy interesante, incluso podemos ver al embajador Zorrilla en colaboraciones con el youtuber Rubén Gisbert aportando sus conocimientos de Geopolítica y del terreno de los Hechos. Recomiendo que los vean, y ya estaremos comentando más de estos temas en este espacio.

14 de mayo de 2022

AMÉRICA ENTRE ESCILA Y CARIBDIS

 Grumpy Old Men & Grumpier Old Men [Importado] : Jack Lemmon, Sophia Loren,  Burgess Meredith, Ann-Margret, Kevin Pollak, Daryl Hannah, Ossie Davis,  Walter Matthau: Amazon.com.mx: Películas y Series de TV

El post anterior pudo haberse titulado como Dos Viejos Gruñones, parafraseando a las dos magníficas películas cómicas estelarizadas en los años 90 por los grandes actores Walther Matthau y Jack Lemmon, acerca de dos ancianos vecinos que tienen entre sí una hilarante rivalidad provocada por nimiedades y la natural susceptibilidad que llega a las personas que alcanzan la tercera edad, resultando que ambos viejos son muy similares en cuanto a lo necio, lo ideático y lo cascarrabias.., algo así es la relación entre Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, dos ancianos vecinos separados por el muro fronterizo construido por Bill Clinton, que parecen ser polos opuestos, cuando en realidad, parecen librar una competencia de fracasos, ineptitudes y frivolidades como en la cinta mencionada.

Esto se evidencia en la polémica que el Gobierno de México presidido por AMLO ha desatado con la Administración norteamericana del Demócrata, en relación a la Cumbre de las Américas a celebrarse del 06 al 10 de junio próximos en la ciudad de Los Ángeles, California, Estados Unidos, y en la que ambos presidentes han desplegado con total descaro su hipocresía y su falta completa de escrúpulos, así como sus respectivos fetiches ideológicos.

La cuestión está que Biden, seguramente quiere convertir la reunión, convocada en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) en una especie de refrendo de los pactos de defensa continental suscritos durante la Segunda Guerra Mundial y que llevó a que prácticamente todo el continente le declarara la guerra al Eje, --pese a que Argentina, por ejemplo, gobernada por la dictadura de Juan Domingo Perón, por debajo del agua apoyase a la Alemania de Hitler durante toda la contienda y diese asilo a numerosos nacionalsocialistas huidos del desastre,-- ahora en contra de Rusia, esperando recibir el dócil espaldarazo de todo el continente para sus políticas de aislamiento de Moscú tras la invasión de Ucrania.

A favor de López Obrador, sin embargo, hay que decir que él desde que inició el conflicto pretendió mantener la línea que en general ha seguido México desde la Guerra Fría de mantener una especie de neutralidad o de no alineación declarada hacia ninguno de los bandos: Washington o la Tercera Roma, aunque, en realidad, era un clarísimo aliado de la primera capital durante todos esos años, al que se le permitía tener ciertos gestos de independencia, quizá porque estaban en el interés de EUA el que los tuviera y fuese, por ejemplo, una línea de contacto indirecto con la Cuba Castrista, lo que oficialmente no se permitía el gobierno norteamericano por el bloqueo o embargo decretado en su contra y el retiro de contactos diplomáticos hasta que Obama los restaurara, reconociendo al régimen comunista. Ahora, como en su momento lo comenté aquí, correctamente no se puso a secundar sanciones en contra de Rusia, y resistió a las presiones, bastante majaderas, por cierto, de la embajadora de Ucrania en el país; si algunos diputados de los favorables al Ejecutivo, decidieron crear un grupo de apoyo a Rusia, estaban en plena libertad de hacerlo, finalmente, México no está en guerra, ni ha roto relaciones, ni se ha metido en el conflicto en contra del gigante eslavo, y otros legisladores bien podrían haber creado otro grupo de apoyo a Ucrania, por las mismas razones.

De igual manera, el embajador norteamericano, de origen hispano, Ken Salazar, se ha comportado de manera cínica, e incluso soberbia y hasta estúpida, negando la posibilidad de que México tenga una política propia y diferente a la de EUA, alegando una perpetua amistad y unión entre ambos países... como si la relación estuviese exenta de agravios e intervenciones de parte del vecino del norte hacia nosotros.

Sin embargo, es de recordar cómo Obrador utilizó estas circunstancias para esquivar las denuncias hechas en Europa hacia la violencia desatada en México, en especial en contra de los periodistas; sin pronunciarse respecto a este problema, con el que no ha podido, prefirió echarle en cara al Parlamento Europeo su subordinación a los intereses norteamericanos y sus incongruencias, de una manera grosera, pero, hay que decirlo: certera, ante el conflicto ucraniano.

La cuestión es que es clara la liga entre López Obrador y los regímenes más nefastos de América: Cuba, Nicaragua o Venezuela, países gobernados por dictaduras crueles, corruptas, depredadoras y que han sumido a sus pueblos en la miseria más baja, y que, también, son apoyados y apoyan a Moscú, indudablemente; siendo ésa la principal razón por la cual Biden decidió no invitar a dichos países a la reunión diplomática a celebrarse en la ciudad californiana. La verdad es que queda claro el talante autoritario y siniestro del tabasqueño, que pretende mostrar como ejemplo de "resistencia" a regímenes que merecen el universal desprecio y que deberían ser incluso derrocados por una alianza internacional que restaurase el respeto a los derechos fundamentales en esos países. No es posible que alguien como Daniel Ortega, que se ha mantenido en el poder mediante fraudes electorales seguidos, que es acusado de abusos sexuales contra su propia hijastra, con el beneplácito de su esposa que no oculta participar de creencias y cultos oscuros, enriqueciéndose ambos cónyuges de manera escandalosa, mientras el país es el segundo más miserable de nuestro hemisferio después de Haití, sea defendido y reconocido por la comunidad internacional. Esto sólo demostraría, en el caso del tabasqueño, su complicidad con regímenes tan denigrantes y su coincidencia ideológica con los mismos, algo peligroso para México.

Quien además, es un hipócrita: ¿Pretende ser defensor de la Soberanía Nacional con sus reformas en materia energética o "nacionalizando el litio", mineral que, como todo lo que se encuentre en el subsuelo, aguas y demás del territorio nacional, por el artículo 27 constitucional es de propiedad de la Nación, cuando el ex-Presidente norteamericano Donald Trump decía cómo Andrés Manuel se había "doblado" como nadie ante sus exigencias en materia migratoria? ¿Cuando introduce a médicos --o espías-- cubanos en México y les da puestos de trabajo en detrimento de galenos mexicanos? 

Y aquí es donde también radica la asquerosa hipocresía de Biden, que dice que no invita a estos países a la Cumbre por ser regímenes contrarios a los tan trillados conceptos de Democracia y Libertad... ¿Y realmente EUA es favorable a ellos? Biden quiere, seguramente, que la OEA por unanimidad salga con pronunciamientos y acuerdos de apoyo a Volodomir Zelenski en Kiev... y este comediante no ha hecho sino una serie de medidas similares a las que hacen Ortega, Maduro o Díaz-Canel: prohibir partidos opositores, cerrar canales de televisión, encarcelar a críticos, etc. ¿Y sí va a invitar a Justin Trudeau? ¿Qué hizo éste al inicio del año? ¿Aplastar el derecho legítimo a protestar es ser favorable a la Democracia? ¿Y el apoyo que EUA da a un régimen como el de Arabia Saudita? ¿Ahí no importan los derechos de las mujeres? ¿Qué hace mejor a una monarquía islámica absoluta a la autocracia de Maduro en Caracas? El propio Biden es cuestionado en cuanto a su legitimidad como Presidente... ahí están los señalamientos de fraude.

No invita a Venezuela... pero hace apenas unas semanas mandó a altos diplomáticos a mendigar petróleo y gas a Nicolás Maduro, a quien abiertamente ya reconoce como Presidente, eliminando la pantomima de Juan Guaidó como "Presidente Legítimo" del país sudamericano, a fin de surtir de energéticos a Europa, ahogada por las sanciones que se han impuesto a Rusia y que, irónicamente, han fortalecido al coloso euroasiático y debilitado a sus enemigos; pero ahora, el delawareño, le retira la invitación a su club.

En Venezuela, Cuba o Nicaragua no existe la libertad de expresión... ¿y que hacen las empresas tecnológicas aliadas a los Demócratas? ¿Acaso no Biden ha creado un verdadero Ministerio de la Verdad como el imaginado por Orwell en su novela 1984 y puesto al frente a una mujer con conductas excéntricas que evidencian algún problema psiquiátrico además de un peligroso fanatismo? AMLO insulta y trata de desprestigiar a periodistas que le son críticos, tachando de traidores a la patria a aquellos que no coinciden con los planteamientos del Presidente; mientras que en EUA se señala con el mismo término a quien cuestiona el apoyo a Ucrania y la imprudente expansión a la OTAN en los últimos 30 años.

América, como Odiseo que en sus navegaciones se encontró entre dos peligrosos monstruos marinos: Escila y Caribdis, en el estrecho entre Italia y Sicilia, se encuentra ante dos amenazas: en el lado anglófono, la Izquierda Fifí, progresista, mientras que al sur del Río Bravo, tenemos la amenaza de la Izquierda Marxista, populista, ambas, son enemigas de la Libertad individual; una, quiere imponer los monopolios de las grandes corporaciones y dividir a la sociedad en grupos identitarios como si fuesen castas, con una élite con miembros que se creen la posibilidad de convertirse en semidioses; la segunda, desea construir el monopolio del Estado y divide la sociedad entre los pobres buenos y los ricos malos, y también pretende constituir una élite: el partido, los colaboradores y lambiscones del líder mesiánico.

Ambos, buscan una utopía, una sociedad perfecta, incluyente, diversa pero unificada en el pensamiento y las convicciones, sin discursos en contrarios, considerados irracionales y malignos... ¿cómo puede estarse en contra de las promesas de un mundo perfecto y puro? los que se opongan, necesariamente deben ser racistas, supremacistas blancos, homófobos, xenófobos, y demás adjetivos negativos, como también el de conservador o neoliberal; en definitiva, si alguna vez San Juan Pablo II llamó a América el continente de la esperanza, hoy más parece que es el continente del futuro oscuro, en el que el autoritarismo, el pensamiento único y el recorte de las libertades, en nombre de la Democracia y la Justicia Social, la Equidad y la no discriminación, se terminarán imponiendo.

Sin embargo, este diálogo de sordos entre la administración mexicana y la estadounidense, en que AMLO amaga con no asistir a la cumbre si sus amigos dictadores no son invitados, --como si Biden le fuera a extrañar-- y la propia organización de la reunión por el Presidente norteamericano, evidencia la desesperación a la que están llegando ambos viejos políticos ante una serie de fracasos que igualmente, corren en paralelo: crisis económica, aumento de la inseguridad, falta de un programa de gobierno concreto, los escándalos de corrupción de sus respectivos vástagos: Hunter y José Ramón, desvío de la atención de los problemas acuciantes de sus respectivos países y búsqueda de anular los pesos y contrapesos, principalmente la independencia del Poder Judicial para imponer su agenda sin limitaciones.

En ambos casos, y ante una menguante aprobación popular, se mantiene la caterva de seguidores fanáticos que están dispuestos a desplegar la violencia, el encono y la división contra los opositores o críticos; a los que se alienta a actuar desde el poder: resulta increíble que la ya ex-vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, anime a que continúen las protestas en contra de los Jueces de la Suprema Corte de EUA ante la revocación del fallo Roe V. Wade, yendo incluso los protestantes a los domicilios de los magistrados, lo cual constituye un claro intento de intimidación a la autoridad judicial, sin importar que esto constituya un delito; y sin que por supuesto, se haga algo en contra, garantizándoles impunidad, mientras que si fueran manifestantes pacíficos en contra del adoctrinamiento sexual en las escuelas, se les tildaría y perseguiría como terroristas.

Así, AMLO pretende erigirse en líder de Latinoamérica, como en su momento lo pretendió su antecesor y mentor político Luis Echeverría Álvarez, mientras que Biden pretende presentarse como el líder del Mundo Libre; el primero, en oposición al "Imperialismo Yankee", el segundo, como baluarte contra el "Imperialismo Ruso", ambos, prometen la creación de un nuevo orden, y ambos lo hacen sin comprender cómo funciona el mundo globalizado de hoy y que sus acciones perjudican, antes de ayudar, a sus propios pueblos, y generan las condiciones para seguir perdiendo apoyos en vez de ganarlos.

Y es que, finalmente, estas Escila y Caribdis vienen a ser las cabezas de un mismo dragón que se lanza a devorar nuestro continente: La Izquierda Latinoamericana hará todo lo posible por mantener a nuestros países en el subdesarrollo; la Izquierda Estadounidense y Canadiense, por su parte, hará todo lo posible por hundir en éste a los países del norte, y en ambos casos, en nombre de nobles e irrealizables causas, en realidad, torcidas y dirigidas a lograr el poder absoluto.

6 de mayo de 2022

BIDEN Y AMLO, LA DECREPITUD DE LA POLÍTICA

 AMLO y Biden sostienen una "cordial" primera llamada para hablar sobre la  migración y la pandemia - BBC News Mundo

A menudo me han parecido un tanto paralelas las figuras de los Presidentes Joseph "Joe" Biden de Estados Unidos, y Andrés Manuel López Obrador "AMLO", de México; y creo que hay bastantes puntos que tienen en común ambos mandatarios además de ser ambos ya de edad provecta (Biden: 78 años, Obrador: 69).

Ambos son políticos veteranos, productos acabados de los sistemas políticos propios de sus países, ninguno es un outsider como lo era Trump, o en su momento, en México, lo fue hasta cierto punto Vicente Fox, sino que tienen una larga carrera y varios intentos infructuosos en el pasado por llegar a ocupar la Jefatura del Estado; ambos se definen de Izquierda, ambos pretenden ser la encarnación del "Bien" enfrentados al mal, ya sea del supremacismo blanco heteropatriarcal, que encarnaba Trump, y el otro contra la corrupción del PRIAN (por la unión de las siglas del Partido Revolucionario Institucional, el PRI, y el Partido Acción Nacional, PAN que generaron a sus antecesores en la Presidencia de la República)-- lo que resulta curioso, habida cuenta que él es de origen priista, y que en su partido actual, creado a la medida de él, MORENA, están muchos, como él, tránsfugas tanto del PRI como del PAN.

Existen muchos paralelismos más, desde un desprecio enorme hacia la Ley en ambos gobiernos, la reacción con ira y persecución hacia periodistas y etiquetado de opositores como "traidores", "terroristas", o uso de "discurso de odio", la búsqueda de dividir a sus sociedades, azuzando la violencia contra los que no opinen como ellos; y en ambos casos, los dos mandatarios demuestran no tener contacto con la realidad, sino haberse creado una imagen fantasiosa de sí mismos como excelsos gobernantes; en el caso de Biden, es evidente la progresiva demencia senil que devora una a una sus neuronas, se le vio, perdido y confundido en un evento para festejar el aniversario del Obamacare, con la visita a la Casa Blanca de su antiguo superior: Obama, quien parecía seguir siendo el Primer Magistrado de nuestro vecino del norte, mientras todos ignoraban al nativo de Delaware, para luego, en otros eventos públicos, terminar saludando de mano a fantasmas que sólo él ve, y quién sabe quiénes cree que sean.

Aquí, AMLO cree, o parece creer que todo va de maravilla en su gobierno, que no existe la violencia creciente, que la situación económica no se ha deteriorado, que las observaciones o críticas formuladas incluso por entidades internacionales son parte de conspiraciones dirigidas en su contra por misteriosos colectivos indeterminados a los que denomina, aunque sea una contradicción, indistintamente como Neoliberales o Conservadores... 

Ambos mandatarios buscan la subordinación de los Poderes Judiciales nacionales a sus intereses y caprichos: Biden prácticamente anima a sus turbas de movimientos como la mafia Black Lives Matter o Antifa a intimidar a la Suprema Corte norteamericana para evitar se revoque la resolución Roe Vs. Wade con la que se ha sustentado el criminal y tenebroso negocio del aborto desde hace cincuenta años, y ha insertado en la Corte a una Juez por cuota racial y de género que siendo ella misma mujer, no puede definir lo que es, pese a que por serlo (perdonen que se oiga como trabalenguas) haya llegado a ese cargo, con lo que demuestra que ha sido puesta ahí para defender los postulados del Globalismo, como ha defendido, siendo juez en instancias menores, a abusadores pedófilos, algo que indica hacia dónde van las enfermas intenciones ideológicas de los Demócratas. El segundo, ha logrado encontrar en Arturo Zaldívar, Presidente de la Suprema Corte mexicana, a su incondicional abogado y que falla acorde con los caprichosos y cambiantes intereses del titular del Ejecutivo.

Es claro que Biden llegó al poder impulsado por las élites globalistas de Wall Street, Hollywood y Silicon Valley, AMLO, por su parte, llegó ostentándose como parte de la Izquierda Latinoamericana, del Foro de Sao Paulo, aparentemente contrario al Globalismo, --lo que ha hipnotizado a algunos comentaristas y académicos, como Jesús López Almejo, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Baja California, que tiene un muy interesante canal en Youtube: "Tu Profe de R.I.", en el que ha hecho un seguimiento bastante detallado y objetivo del conflicto de Ucrania, aunque ingenuamente considera a AMLO como un antiglobalista al nivel de Trump, Orbán o Bolsonaro-- pero que, sin embargo, obedece a intereses del poderoso empresario Carlos Slim y del magnate de medios y la banca Ricardo Salinas Pliego, ambos tan globalistas como Bill Gates o George Soros y que usan sus mismas tácticas, y predican las mismas ideologías deschavetadas; aunque, aparentemente, AMLO es más conservador en lo personal, deja hacer y deja pasar todo lo concerniente al homosexualismo político y al feminismo radical, pese a que éste le cuestiona, muchas veces con razón, su indiferencia ante la creciente violencia que sufren las féminas en el país.

Lo más aterrador de todo es que, ante los claros problemas de salud física y mental que padecen ambos mandatarios, así como a su clara falta de escrúpulos y de empatía, rasgos que ambos ancianos comparten y que indican personalidades peligrosas, de la corrupción de sus hijos Hunter o José Ramón, es que, ante las preguntas de "¿Quién manda en la Casa Blanca?" o "¿Quién manda en México?", es claro que ellos son los que mandan y nadie más, ambos tienen un talante autoritario, personalista y narcisista; no, no manda Obama, ni los Clinton, ni mucho menos Kamala, quien parece salida de algún chiste malo de película en EUA, y en México, ni Monreal, ni la Sheinbaum, ni mucho menos Mario Delgado controlan al mandatario. Así, ambas presidencias han sido tragicomedias de errores y han precipitado a sus países a graves crisis económicas y a una coyuntura peligrosa, sea ante demonios externos, con el probable y definitivo enfrentamiento con Rusia en un lado debido al capricho belicista y a la necesidad de mantener al corrupto y criminal régimen kievano del Euromaidan que sirvió para los negocios sucios de los Biden y otros miembros del "partido del burro", y en el otro, con la posible ruptura del tejido social y la llegada de una etapa de Estado fallido controlado por los carteles del crimen, con los que existe una aparente indulgencia.

La pregunta es: ¿Cómo demonios sujetos sin escrúpulos, con evidentes problemas de salud mental, corruptos e ineptos pero soberbios, llegan al poder? La decrepitud perversa y peligrosa que exhiben tanto Biden como AMLO es la decrepitud misma del sistema político de la Democracia Representativa de Partidos implantada a ambos lados del Río Bravo que no establece candados para asegurar condiciones mínimas de cordura de quien llegue a ocupar un puesto público, que permite que valga lo mismo el voto de un Doctor en Ciencias al de un analfabeta, que ha permitido a los lobbies empresariales condicionar candidaturas y dictado de leyes y otorgamiento de concesiones y obras, y que la corrupción y el afán de lucro lo domine todo. En resumidas cuentas: la falta de una Moral objetiva, y la falta de una visión trascendente, tanto histórica como espiritual en nuestras sociedades y nuestras clases dirigentes, han llevado a que los dos países más importantes de Norteamérica --Canadá siempre ha sido un convidado de piedra, pese a su riqueza, y hoy también se haya en el trance de tornarse una dictadura por el niño loco de Trudeau-- se encuentren bajo el poder de dos viejos gruñones, que son la antítesis de aquella conseja que cree que la edad da sabiduría.

Lo peor del caso, es que en México no parece haber alternativas; en México, la caballada está flaca y no hay liderazgos políticos por ningún lado que parezcan competir contra AMLO y sus masas cretinizadas de chairos, en EUA, al menos cuentan, del lado Republicano, no solo con Trump, sino con el más sensato y valiente Gobernador De Santis en Florida, de quien ya he hablado. Incluso, entre los Demócratas hay voces moderadas como Tulsi Gabbard. Estará por verse si el electorado puede sacudirse el peso de la propaganda y ejercer, con el voto, la posibilidad de cambiar el estado de cosas; pero bien habría que preguntarnos, en ambos lados de la frontera, si no es el momento de cambiar totalmente el sistema a fin de salvar nuestras sociedades de lo que puede ser un desastre irremediable.

4 de mayo de 2022

¿SE RESQUEBRAJA EL GLOBALISMO?...


Primero que nada, aclarar: no es lo mismo Globalismo que Globalización, esta distinción la hace el filósofo español Gustavo Bueno y su discípulo Daniel López, por el segundo término, hay que entender que se trata de un proceso económico y social de integración, con carácter positivo, que ha venido a darse a lo largo de la Historia; podríamos decir que ha habido progresivos procesos de integración, de "acercameinto" entre los pueblos a través del intercambio cultural y comercial y las migraciones, desde las conquistas de Alejandro Magno y el Periodo Helenístico, el Imperio Romano, la expansión Mongola, la Conquista Española y la posterior colonización de América y el mundo tanto por España como por Inglaterra, Portugal, Francia, Holanda y demás potencias europeas, la Era Victoriana y, finalmente, la que se ha venido a vivir sobre todo, a partir de la década de los 90 del pasado siglo, tras el derrumbe de la URSS.

Por Globalismo, o Globalización Aurolear, como le llaman estos autores y demás miembros de la Escuela de Oviedo, viene todo un componente ideológico, que no filosófico, puesto que sus postulados no son del todo racionales, ni tampoco obedecen a un intento de interpretar o conocer la realidad, sino a ser promesas de transformación de la realidad, con la creación de mitos y la fijación de metas un tanto utópicas, pensemos, en, por un lado, el mito del Fin de la Historia de Fukuyama, y de objetivos utópicos como el Transhumanismo de Harari, ambos componentes del Globalismo; este cuerpo ideológico además, se emplea como base para sustentar un ejercicio del poder por parte de un grupo que enarbola esos mitos y promete lograr esas metas para resolver los problemas del pasado y del presente; en este caso, la idea de establecer un Gobierno Mundial y un Derecho Internacional que lleve a la integración, como lo ocurrido en la Unión Europea que son la punta de lanza de las prédicas de las actuales élites política, empresarial y del espectáculo que rigen los destinos de las sociedades occidentales.

Mucho de la ideología globalista se empezó a generar con el pensamiento postmoderno a partir de los años 50 con los Existencialistas, como Jean Paul Sartre o Samuel Beckett y la llamada Generación Beat, la adopción y tergiversación de creencias orientalistas por el New Age y posturas voluntaristas, relativistas o subjetivistas como las ideas de Alistair Crowley, Ayn Rand y otros; la fe ciega en el desarrollo tecnológico, postulada por algunos autores de Ciencia Ficción como Isaac Asimov o Arthur C. Clarke y el sociólogo Alvin Toffler, en la que veían la vía para una evolución del ser humano, desoyendo las advertencias de Mary Shelley, Philip K. Dick o Aldous Huxley, poniéndose en práctica la eugenesia que fuera parte fundamental de la doctrina del Nacionalsocialismo Alemán, lo que vemos con el aborto, la eutanasia y aún la transexualidad, planteada como el logro supremo de la igualdad al pretender borrar hasta las diferencias y la realidad biológicas en pos de una existencia humana genérica, reducida a ser una simple conciencia que pueda llegar a ser grabada como datos en la "nube" informática.

Sin embargo, algo está pasando, y es innegable, que a lo largo de estos primeros cuatro meses del año 2022, estamos presenciando un deterioro de los pilares del Globalismo, que podemos enumerar en el siguiente orden cronológico:

  1. La finalización de la Pandemia del Coronavirus COVID-19, que ha dejado maltrecho a los mecanismos de integración regional y global: ni la Unión Europea, o la ONU a través de su subsidiaria OMS, fueron capaces de estructurar algo con qué dar respuesta al desafío planteado por el patógeno de incierto origen. Por el contrario cada Estado-Nación se las apañó como pudo, o como quizo, ante la irrupción de la enfermedad y aplicó políticas distintas, en una descoordinación total que llevó a la propagación mayor del virus sin importar las fronteras. La idea del Gobierno Mundial quedó mostrada como un imposible.
  2. La crisis desatada en Australia por el caso del tenista serbio Novak Djokovic, que, pese a las mentiras y narcisismos del atleta, dejó en evidencia el autoritarismo del supuesto gobierno democrático del Primer Ministro Scott Morrison.
  3. El movimiento de los transportistas canadienses en contra del mantenimiento de las restricciones por parte del Gobierno de Justin Trudeau, el aplastamiento de estas protestas pacíficas, por parte de una administración intransigente, que usó la violencia, la incautación de cuentas bancarias y vehículos y la estigmatización de opositores, ha dejado en claro que los regímenes "democráticos" occidentales están a un tronar de dedos de convertirse en dictaduras totalitarias feroces, aunque tengan cara de galán con tal de imponer los postulados ideológicos del Globalismo.
  4. El cúmulo de fracasos y de actos que exhibe la ineptitud y evidentes problemas mentales del Presidente norteamericano Joe Biden y su vicepresidente, Kamala Harris, quienes llegaron al poder aupados por las élites globalistas de Wall Street, Hollywood y Sillicon Valley; tras la humillante derrota y retirada de Afganistán, quedó claro que el tándem demócrata no resultó el idóneo para defender sus intereses ante una clara falta de inteligencia, estrategia y capacidad para gobernar, desde enero de 2021, los problemas se acumulan para EUA y para las políticas progresistas que se pretenden impulsar desde la Casa Blanca.
  5. La Guerra en Ucrania, hace regresar la guerra a Europa, pero además, cimbra a la Unión Europea generando divisiones en torno a las sanciones a aplicar a Rusia, ante la dependencia que tienen los países miembros del bloque con el coloso euroasiático en materia de energéticos; esa misma necesidad de gas y petróleo, pone en evidencia las falacias de las energías verdes, y su incapacidad de suplir a los combustibles fósiles --y a la energía nuclear-- como fuentes eficientes de generación de energía.
  6. La entrega de los premios Óscar de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de EUA, con el sainete de la bofetada de Will Smith a Chris Rock, deja a la oligarquía del entretenimiento y el espectáculo, que ha sido uno de los principales defensores del progresismo muy malparado, mostrando que no son otra cosa más que humanos normales, que están desesperados ante la pérdida de audiencias y el infierno en que vive una de sus luminarias: Will Smith bajo su esposa Jada Pinkett; lo que empieza a tambalear los mensajes feministas que tanto han pregonado.
  7. El conflicto en Florida entre el Gobierno estatal encabezado por Ron De Santis y la poderosa multinacional Disney en torno a una legislación que impide a profesores de preescolar y educación básica adoctrinar a los menores en temas como la transexualidad y la homosexualidad por ser claramente corrupción de menores, lo que llevó finalmente a que el Gobernador terminase por demostrar el poder del Estado e imponerlo a los mezquinos intereses de una empresa privada que debe estar sometida a la Ley y no buscar hacer la Ley a su beneficio, cualquiera que éste sea.
  8. El juicio por reparación del daño moral iniciado por el actor Johnny Depp contra su ex esposa Amber Heard, que derrumba los planteamientos del feminismo radical que fueron esgrimidos en Hollywood por el movimiento Me Too, por el cual, se presume siempre una mala intención del hombre contra la mujer, buscando la división y el enfrentamiento entre los sexos. Aquí se demuestra que hay mujeres que pueden ser igual de perversas que los hombres abusivos. El caso, dado la fama de las partes, tendrá repercusiones sin duda más allá de la vida de ambos histriones.
  9. La debacle en pérdida de audiencias y en pérdida de valor accionario de las empresas de medios Netflix, Disney y CNN, así como la compra de Warner Bros. por el consorcio Discovery que ha comenzado a hacer cambios en la línea ideológica globalista seguida hasta ahora por muchas de sus producciones; el Globalismo y pretender adoctrinar al público mediante producciones de cine y televisión que han olvidado su misión de expresión artística y de vehículo de entretenimiento, ha llevado a que la gente deje de verlos y suscribirse, harta de los sermones aberrantes que se les ofrecen, esto, finalmente, ha llevado a tener ya afectaciones en los ingresos de las empresas del área.
  10. La revelación que los líderes del movimiento Black Lives Matter que en el 2020 actuó con total impunidad vandalizando y destruyendo monumentos, comercios y propiedades como parte de una campaña de desestabilización del mandato de Donald Trump, a fin de evitar su reelección, han usado tal movimiento como un negocio particular, recibiendo donaciones millonarias con las que se han enriquecido y comprado casas de lujo en zonas exclusivas.
  11. La compra de la red social Twitter por el millonario sudafricano Elon Musk y la aparente "conversión" de éste al conservadurismo; es muy poco probable que el presunto dueño de Tesla haya tenido su "camino de Damasco" como Saulo de Tarso, pero muy probablemente, representa a un grupo de Globalistas que se dieron cuenta que de seguir casados con sus ideologías se iban encaminando hacia la ruina total ante la incredulidad de las audiencias respecto de sus utopías, así que ahora tratan de aparentar o regresar a lo que dicta el sentido común y la realidad antes de acabar quebrados... de hecho, Tesla, ante la realidad energética exhibida por el conflicto ucraniano, ha entrado igualmente en picada, por lo que es probable que la maniobra de Musk sea ver en la red social un salvavidas antes de tronar.
  12. Y finalmente, se ha filtrado un proyecto de resolución con el que la Suprema Corte de EUA estaría revocando la sentencia Roe Vs. Wade con la que se legalizó el aborto a nivel nacional en nuestro vecino del norte, --a la que se refiere el periodista venezolano John Patrick Acquaviva en el vídeo con el que se abre esta entrada-- siendo tal resolución una de las más influyentes no solo en dicho país, sino a nivel mundial como bandera del derecho a decidir para matar al propio hijo en todo el mundo; una Corte dominada por conservadores está por tumbar tal planteamiento, sin embargo, su filtración a los medios fue, evidentemente, una medida desesperada de activistas demócratas infiltrados a fin de provocar protestas y movimientos, --por supuesto, violentos-- a fin de atemorizar a los integrantes del máximo tribunal norteamericano, quedando exhibida esta cobarde estrategia con tal de mantener viva la cultura de la muerte y el negocio que se hace con los restos biológicos de seres humanos asesinados en el vientre materno.
Todo lo anterior no es que haya una "conspiración" contra la "conspiración", es que existen multitud de fuerzas en choque y estamos ante un movimiento pendular, que de un extremo, se mueve hacia el opuesto, y que finalmente, la realidad se impone a las elucubraciones de personajes torturados, desfasados, ingenuos o directamente locos como Sartre, Toffler, Soros o Harari; nadie puede luchar contra la Naturaleza y pretender ser lo que no se es, en este caso, dioses. 

¿Podrá nuestra Civilización Occidental sacudirse este lastre ideológico que es el Globalismo y recuperar y conducir la Globalización hacia el logro de auténticas oportunidades de prosperidad y dignidad para todos? Está por verse, quizá sea necesario primero que caigan estas élites enfermas, henchidas de soberbia y fantasías, para en cambio, tener dirigentes con una visión más sana y más íntegra, con verdadera moral y respeto a la dignidad de los demás, en los que vean no a esclavos, inferiores o instrumentos manipulables para sus fines, sino a sus semejantes, a sus prójimos.