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26 de septiembre de 2026

EL MEDIO ORIENTE SACUDE AL MUNDO

En el eterno conflicto de Medio Oriente, donde se libra una guerra interminable desde la Edad del Bronce, sobre la cual, hay que decirlo, gracias a la película de Nolan ha crecido el interés --quizá le dedique un post para hablar de ella-- este 11 de septiembre de 2026 en el aniversario 25 de la caída de las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, se ha dado un acontecimiento del que la mayoría no se dio cuenta, pero que será fundamental: Arabia Saudita ha sido completamente derrotada por las milicias de los Piratas Hutíes de Yemen, lo que ha permitido a este grupo de filiación Chiíta y aliado del régimen persa, hacerse con el control del acceso al Mar Rojo: el Estrecho de Bab el Mandeb.

De este modo, Teherán tiene el control completo de los flujos de hidrocarburos entre el Mediterráneo y Medio Oriente con el Océano Índico. y detrás de Irán, se encuentra China, y todo un proyecto para debilitar a las petromonarquías del Golfo Pérsico y expulsar a EUA de la región.

Las imágenes en el vídeo con el que se abre la presente entrada, son impresionantes. Si en vez de las camionetas Toyota, marca japonesa que ha labrado ya una buena reputación para sus pick-ups como versátiles vehículos de uso militar tanto por ejércitos estatales como por fuerzas irregulares, fueran carros de combate jalados por caballos, y los milicianos, ataviados con túnicas y calzados con sandalias, pero agrupados en formaciones definidas y filas disciplinadas, en vez de fusiles de asalto portaran lanzas y escudos, podría ser una imagen sacada del pasado, dándonos una idea de cómo, posiblemente, lucieron realmente los ejércitos de Asirios, Babilonios, Hititas o Persas y los Islámicos que, desde hace milenios se han disputado el Medio Oriente. Incluso, podríamos preguntarnos si no estamos presenciando el surgimiento del Imperio Hutí, como en el pasado surgieron aquellos que hemos mencionado.

Los Hutíes surgieron como una milicia rebelde chiíta enfrentada al Gobierno constitucional --aliado de Arabia Saudita y EUA-- de Yemen, país que, unificado tras el fin de la Guerra Fría, ha tenido una existencia convulsa, pues no es más que la agrupación de un conjunto de tribus y pequeños Estados surgidos desde la Edad de Bronce que jamás han constituido algo similar a un Estado-Nacional moderno, para comprender esto, es recomendable la obra del historiador escocés Tim Mackintosh -Smit, Los Arabes, quien radica en Yemen y conoce muy bien la realidad de tal país, el más poblado de la península arábiga y el menos desértico, ya que cuenta incluso con cordilleras boscosas, ríos y un clima más parecido al mediterráneo que a las asoladas extensiones de dunas arenosas que generalmente asociamos con tal región del mundo.

Estos acontecimientos sólo demuestran que, pese a lo que afirmaba Trump a través de aquel misterioso usuario anónimo conocido como Q-Anon, que en foros de Internet tales como 4-Chan y Reddit, y que todo indica que no era otro más que él o su equipo de campaña para difundir teorías de la conspiración respecto de sus enemigos y opositores, como el famoso Pizzagate, de que "se confiara en el plan", no hay tal plan, o el mismo está saliendo de manera espantosamente terrible, o bien, el mismo, está diseñado para que EUA sufra aparentes derrotas terribles pero, en realidad, lleve a un enroque del país a fin de asegurar el control de los recursos petroleros del mundo y apuntalar de alguna manera, la hegemonía norteamericana.

Sin embargo, este bloqueo no está impidiendo que China tenga acceso a recursos energéticos, por el contrario, estos están quedando en manos de aliados de Pekín, principalmente a través de los Persas y sus proxies, como son los Hutíes, que ya no son solamente un grupo dedicado a la piratería en el Mar Rojo, son claramente una fuerza beligerante impulsada por objetivos estratégicos políticos, religiosos y económicos, dispuestos a convertirse en uno de los poderes más importantes en el complicado tablero del Levante.

Entre tanto, el Reino de Arabia Saudita empieza a hacer agua. Pese al armamento y entrenamiento proporcionado por los norteamericanos, el ejército de los Saud se desmorona, y quién sabe si, después de conquistar ya la costa yemenita del Mar Rojo, que estaba en poder del Gobierno internacionalmente reconocido de Yemen, instalado en la capital Sana, los Hutíes no se decidan por incluso, invadir a la petromonarquía. De darse eso, lo más probable es que el régimen de la llamada Casa de los Tres Mil Príncipes caiga con facilidad pasmosa. ¿Porqué? Porque Arabia no es un verdadero Estado; es una extensión de territorio, donde pululan aún en día tribus beduinas de nómadas que han vivido así desde los tiempos bíblicos, que poco caso hacen de la autoridad real y a quien tampoco importan, sobre la cual, sin embargo, la familia Saud ha extendido, poco a poco, desde el siglo XVIII que obtuvieron cierta autonomía respecto de la autoridad de los Califas Otomanos por ser de una corriente Sunnita del Islam mucho más fundamentalista que la practicada en la Corte de Estambul, el Wahabismo o Salafismo, y que culminó con la derrota de los Haschemitas y su expulsión del Hejaz, obteniendo la custodia de las "Ciudades Santas" musulmanas de la Meca y Medina, su propiedad, y un empleo de la misma para sus negocios familiares principalmente radicados en la explotación de los ingentes recursos petroleros del subsuelo.

Así, no estamos ante un Estado Moderno, estamos ante un reino de corte medieval o incluso de la antigüedad que se considera patrimonio de una familia, tanto que en el nombre oficial del país se incluye el apellido de ésta, convertido en adjetivo para indicar que es su terreno: Saudita. Si los Hutíes llegan a incursionar y apoderarse de territorios propios de los Saud, es muy probable que muchos de los extranjeros que se encuentran en situación de práctica esclavitud en el reino, se rebelarían y verían en la milicia yemenita a sus libertadores. Aquello llevaría a la ruptura y al quiebre del régimen, y veríamos, por lo menos a Mohamed Bin Salman, el verdadero gobernante, y su anciano padre, y muchos de los miembros de la familia, junto con gran cantidad de su riqueza personal, huyendo a EUA.

El ejército saudita no tiene lealtad para con la familia real, los nativos no tienen sentimiento de nacionalidad, sino si mucho, de identidad con su grupo familiar o tribal, y el dominio de la familia Saud siempre se ha sentido como algo artificial, siendo la mayoría de sus integrantes mercenarios que prefirieron abandonar armas y equipos antes de seguir peleando por una familia de sátrapas. Multidad de carros blindados y armas portátiles y municiones, casi todas de manufactura norteamericana han quedado abandonados en el campo; también ha quedado demostrada otra cosa: la alianza firmada hace apenas unas semanas entre Arabia, Turquía y Pakistán, presumiblemente en contra de Israel o en contra de Irán, ha demostrado ser un mero papel sin valor, ni Ankara, ni Islamabad al final, se han arriesgado a defender a la Corte de Riyadh contra Teherán que actúa a través de sus aliados. 

Si cae la monarquía saudita ¿qué sucedería? De entrada, no dudaría que los Hutíes terminen por constituir un imperio, por así decirlo, aunque lo que estamos viendo probablemente es una muestra de los procesos típicos de Medio Oriente de que una facción, un grupo o un clan, de repente inicia un proceso de enfrentamiento con rivales, --en este caso el gobierno "oficial" yemení, apoyado por la Casa de Saud y por Emiratos Árabes Unidos, quienes incluso ya riñeron entre ellos-- y posteriormente, su expansión, (así hicieron los Babilonios, los Asirios, los Hititas, inició la expansión islámica con Mahoma, y el último caso que siguió este proceso fue el de los Otomanos, como un clan turco instalado en Asia Menor que logró la supremacía sobre los demás) y se hagan con el poder sobre la región del Hejaz, y con ello, de las "ciudades sagradas" de La Meca y Medina y toda la costa del Mar Rojo, lo cual es una posición estratégica y los acercaría peligrosamente a Israel, bordeando el Golfo de Aqaba, el interior, probablemente se fragmentaría en pequeños Estados tribales que lucharían por el control de los recursos petroleros, en pocas palabras, se vendría el caos, y esto ocasionaría una crisis energética sin precedentes, y eso, muy probablemente, es lo que buscan tanto Persas como Hutíes. La razón de existencia de la monarquía en manos de la familia Saud, y que, pese a ser un régimen aún más teocrático y tiránico que el iraní, fuese apoyado por EUA es que aseguraba la administración de tales recursos y daba garantías de estabilidad para su explotación.

Por lo pronto, con el control de los estrechos de Ormuz y de Bab el Mamdeb y la puesta fuera de servicio al principal oleoducto de Arabia que atraviesa la península entre el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, se avisoran días complicados en los mercados y la escalada hacia arriba de los precios del petróleo, en especial, el aceite diesel está escalando, lo que seguramente llevará a los precios de los productos básicos por las nubes, dado que el diesel es el principal combustible, más que la gasolina, usado en el transporte, para buques, ferrocarriles o camiones.

Ante todo esto, ¿qué podemos decir? El conflicto de Medio Oriente es muy complejo y ha sido una fuente constante de conflictos. Desde el 11 de septiembre de 2001, sin duda, ha sido el hilo conductor de los conflictos y la transformación del mundo, algo sobre lo que abundaré en otro post. Pero por lo pronto, es bastante simple el pretender leer el conflicto actual como una lucha entre los buenos y los malos, y pretender identificar de manera maniquea a los Palestinos como pobres víctimas y a los Israelíes, y en general, a los Judíos, como los villanos del episodio, lo que, ya lo hemos visto incluso en México, está llevando a que crezca el Antisemitismo, o a situaciones como el ataque y veto al cantante y músico pop irlandés Ed Sheeran por haber excluido de su gira artística al rapero norteamericano Macklemore, quien se puso en un concierto a pontificar acerca de la lucha antiimperialista de los Palestinos contra la "colonización" israelí.

Perdónenme pero yo le doy la razón a Sheeran, aunque es un artista al que no sigo y ni siquiera he escuchado con atención, y lo que he oído de él me ha parecido intrascendente; pero un melómano acude a un concierto musical, del género que sea, para escuchar la música y presenciar la interpretación que de la misma hace su artista favorito, no va a un mitin político y a tomar posturas ideológicas, ni mucho menos respecto a un conflicto internacional como si fuera un partido de Fútbol en que unos le van a Israel y otros a los Palestinos o incluso a Irán o a los Musulmanes en general por "resistirse al imperialismo". Posturas que además, pueden conducir a generar división y a que estallen enfrentamientos violentos entre la audiencia, más cuando se trata de un evento masivo. Es cierto ha habido "artistas" que han lucrado y llamado la atención del público haciéndose los abanderados de tal o cual causa política, como Manu Chao o Roger Waters, o los raperos de Calle 13, cuando el talento falla, no existe o se acabó, la polémica garantiza audiencia. Además, parecen olvidar que los ataques del 07 de octubre de 2023 fueron dirigidos contra un festival de música, y los militantes islámicos dispararon y secuestraron asistentes, sin importarles si eran israelíes, judíos, católicos, conservadores, de Izquierda o ateos, para ellos, todos practicaban haram, es decir algo prohibido por su doctrina religiosa.

Aquí hay que ser objetivos, y coincido con el excelente análisis crítico que hace el canal Decode del --muy culto desarrollador de videojuegos español Daniel Sánchez Crespo-- de este conflicto: es indudable que en el gobierno israelí actual hay fanáticos locos, psicópatas peligrosos como Itamar Ben Gvir que tienen el control de la Administración de Netanyahu y hasta da la impresión, de que le tienen sometido a sus intereses y voluntad. Pero también es indudable que la dirigencia de Hamas o de Hezbollah son igualmente fanáticos radicales y dementes que sin duda matarían a la bola de progresistas, anticolonialistas y wokes que les defienden y les presentan como defensores de la libertad y antiimperialistas, simplemente porque sus ideas y forma de vida no se alinean con el Corán. El 07 de octubre de 2023 además, demostraron que son igualmente capaces de matar niños judíos como los soldados israelíes matan niños gazatíes, y sus llamados a la Muerte de Israel, no son en sentido figurado ni mera retórica, son amenazas reales de muerte a todo un pueblo.

Hemos observado este conflicto desde la óptica occidental, pero la realidad es que en Medio Oriente tienen una mentalidad y una visión del mundo radicalmente distinta a la nuestra. Aunque en el canal Enlace Judío, Mark Achar diga que los Musulmanes tienen una mente propia de civilizaciones agrícolas de la Antigüedad y que los Israelíes tienen una mentalidad moderna propia de Occidente, la realidad es que estos se han contagiado del pensamiento primitivo al verse atrapados en la espiral de guerra y violencia interminable desde 1949. Ben Gvir o Bezalel Smotrich representan tener, desde el lado Judío, la misma mentalidad propia de la Edad del Bronce que exhiben los dirigentes de Hamas. Esa mentalidad se resume en "matar o ser muerto", "aniquilar o ser aniquilado", no hay simples derrotas y tratados de paz; no en balde, la dirigencia israelí hace alusión a la guerra sin cuartel que sus antepasados libraron con la tribu beduina de los Amalecitas, cuyos cultos oscuros y hasta satanistas, llevaron a que Dios ordenara su completa extinción, pues aquellos buscaban a su vez la desaparición completa de los antiguos Israelitas. Ni Palestinos ni Judíos buscan simplemente vencer al otro e imponer condiciones en algún tratado, ni van a respetar normas humanitarias; buscan el exterminio del contrario, y ahí es cierto que los Israelíes fundaron su Estado con respaldo de una resolución de la naciente ONU, pero fueron los islámicos los que no respetaron esto e iniciaron el conflicto en 1948, ya después, la paranoia de los Judíos recientemente perseguidos por el Holocausto de los Nacionalsocialistas Alemanes, y las constantes guerras con sus vecinos, fueron llevando a su progresiva radicalización y a que ambos bandos terminaran por desconocer cualquier posible apego a normas internacionales.

Vamos, ninguno de los Sionistas que fundaron el Estado de Israel en 1948 eran religiosos, como Ben Gurion, Golda Mair o Beguin, eran socialistas ateos que veían al Judaísmo como una identidad étnica y cultural, que buscaron regresar a su territorio ancestral, pero no alegaban razones religiosas como ocurre ahora que pretenden sustentar un supremacismo basado en la promesa bíblica, ante un Fundamentalismo Islámico, se ha reaccionado con un Fundamentalismo Judío, igualmente intolerante, asesino y brutal, que incluso se ha vuelto contra las comunidades cristianas, que habían visto en el Estado de Israel, hasta ahora moderado, un garante de la libertad religiosa y un aliado.

Muy probablemente, el conflicto irá escalando y no hay señales de que haya la más mínima intención de ponerle fin, ni de los países implicados, ni de el actor externo más poderoso. Y es que hay que tomar en cuenta algo que poco a poco parece quedar claro para varios analistas: Trump está, con toda la intención, buscando la derrota en Irán y perpetuar el conflicto en Medio Oriente. ¿Porqué?

Porque detrás de Trump, está un proyecto decidido a transformar a Estados Unidos por dentro y hacia afuera, reventando el orden internacional construido desde 1945 y el orden constitucional interno construido en 1787, tras la Independencia, no cabe duda que se encuentra detrás el proyecto de la Ilustración Oscura, y todo pasa primero, por hacerse con el control de los recursos energéticos: porque veamos, si la explotación petrolera de Medio Oriente colapsa en una guerra sin fin, y mientras, EUA ha logrado convertirse en uno de los principales productores de petróleo gracias al fracking, cuenta con el control de los yacimientos en Texas y Alaska, ahora tiene el control de los recursos petroleros venezolanos, ha logrado un acuerdo que si bien no le lleva a anexarse Groenlandia, sí le brinda condiciones muy ventajosas a perpetuidad, sobre todo de control militar de la isla, y no cesa la presión sobre Canadá, que quién sabe, puede que termine con una guerra o una rendición de Ottawa y su anexión a EUA; Carney, desesperado, se ha alineado con la Unión Europea, bloque que se encuentra prácticamente agonizando, al que el electorado islandés rechazó pertenecer porque, precisamente, ven esa situación, y que a la larga, será tan inútil para sostener la Soberanía canadiense como la alianza de defensa de Arabia con Turquía y Pakistán. De igual manera, no es de dudarse que el constante estira y afloja con México, aunado a la destrucción de las instituciones liberales que ha llevado a cabo el régimen de Morena, seguro llevará a la subordinación de nuestro país al proyecto de "enroque" estadounidense en EUA.

De este modo, si desde Washington se logra el control de los recursos petroleros de toda la parte norte del continente americano, y con México y Canadá se consigue todas las líneas de producción de manufacturas, EUA podrá relanzarse como potencia económica y usar los hidrocarburos como arma para someter y frenar a China, que tendrá que comprarle petróleo y gas a EUA y su bloque, lo mismo que Europa. Para ello, la guerra en Medio Oriente y la guerra en Ucrania deben volverse prácticamente permanentes, después de todo, el régimen islamista persa necesita de un estado de guerra perpetuo para recuperar legitimidad y mantenerse en el poder, y lo mismo pasa en Israel; EUA ya no desea o no puede mantener económicamente al Estado Judío, pero por eso le está creando un campo en Hispanoaméica para que realice inversiones y negocios, a fin de que logre mantenerse a sí mismo. Pero el estado de guerra permanente puede servir ya sea a Netanyahu en lo personal, como a los más radicales, a mantener el poder.

Estamos en un proceso de destrucción del sistema internacional, y en general, del sistema liberal-democrático de Derecho, por eso, los conflictos están escalando en distintas partes del mundo e internamente, seguirá la demolición se los regímenes que conocimos, en esta fase de transición que es el Populismo Autoritario hacia otra cosa, que no sabemos aún qué será.

Eso sí les digo: las cosas pintan de forma que dan a entender que Trump no perderá el Congreso en noviembre...

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