
Este primer cuarto del siglo XXI nos ha dejado ya una serie de personajes que pasarán a la Historia con independencia de la valoración moral de sus actos u objetivos, pero que no cabe duda que serán considerados como personajes muy influyentes en las transformaciones históricas que está viviendo el mundo en este siglo: Vladimir Putin, Xi Jinping, Barack Hussein Obama /Barry Soetoro, Hugo Rafael Chávez Frías, Andrés Manuel López Obrador, Donald John Trump, y por supuesto: Benjamín Netanyahu.
Bibi, como familiarmente le dicen sus amigos y partidarios, sin duda es un personaje controversial, polémico, con muchas aristas y complejidades, que, por lo pronto, ya aseguró, como la persona que más tiempo ha ocupado el puesto de Primer Ministro en el Estado de Israel, sus decisiones y políticas, un papel relevante no solo en la Historia de ese país, sino, incluso en la Historia Moderna del Pueblo Judío en general. Para muchos es un villano, un criminal, para otros, un héroe que ha defendido como nadie la existencia de su pueblo y de su Estado; la realidad es que las concepciones de "héroe nacional" o de "villano" fueron creadas por las ideas del historiador británico Thomas Carlyle que se explicaban en la época del Nacionalismo romántico decimonónica, muy útil para efectos propagandísticos, pero que a la larga simplifican la visión del pasado y del desarrollo de los países para utilidad de las élites gobernantes, algo que conocemos bien en México, donde esto se ha explotado para explicar el fracaso constante de México por convertirse en un país avanzado y una sociedad que garantice el bienestar de su gente: no se debe a un sistema social y económico defectuosos e interesados en mantener unas castas privilegiadas, sino al actuar de malvados históricos como Hernán Cortés, Iturbide, Santa Anna, los Conservadores, Porfirio Díaz o Victoriano Huerta, o el PRIAN, o MORENA (dependiendo de qué lado se vean las cosas) que siempre han ido en contra del pueblo y sus defensores: héroes martirizados impolutos y buenos, como Cuauhtémoc, Hidalgo, Morelos, Juárez y los Liberales, Madero, Zapata, Villa...
Así pasa con "Don Benjas". Es muy difícil, en nuestros países del continente americano, ni siquiera en EUA, formarse una imagen objetiva de este personaje. Pero si hurgamos en la Historia y en sus antecedentes personales, así como en el convulso contexto de Medio Oriente, podemos quizá formarnos un juicio que nos permita explicarnos mucho de sus acciones. Con esto, no busco ni defenderlo ni justificarlo, sino entenderlo.
En primer término, soy católico, y no creo en la posición del sionismo-cristiano ni en la teoría del Dispensacionalismo del teólogo calvinista Scofield, explotada con fines políticos por los sucesivos gobiernos norteamericanos desde los años 50 para justificar su intervención en Medio Oriente a favor del Estado Judío, y que con Trump y personajes de su administración como Peter Hegseth ha llegado hasta lo máximo para justificar el actual estado de cosas y la guerra con Irán; para mi, el nuevo Israel es la Iglesia y los cristianos somos los hijos de Abraham, puesto que Jesús lleva a la plenitud a la Alianza entre Dios y el Hombre; con esto tampoco me opongo a la existencia de un ente político conocido como el moderno Estado de Israel ni a los derechos de los Judíos, como de cualquiera, a creer o no creer, a convertirse o no; Dios respeta tanto la Libertad del ser humano que incluso le permite el rechazarle y no castiga en el sentido de ser como un Juez estalinista que ante una mala acción de inmediato descarga su ira con una sentencia terrible, inapelable e irrevocable, sino que al final, su Juicio depende de las propias decisiones que tome uno en su vida, como diría en una forma acertada y simple el youtuber Francisco Gijón: en este mundo venimos a decir "sí" o a decir "no" a su llamado, lo que nos pase en el otro mundo es la consecuencia de la respuesta que hayamos escogido libremente dar en éste.
Así, muchos se rasgan las vestiduras por una reciente declaración en la que Netanyahu dijo que Jesucristo --donde, al llamarlo así, sin querer, creo yo, el Primer Ministro israelí hace un reconocimiento tácito a Jesús de Nazaret como mesías-- y su enseñanza de amor y perdón, se ve superada por la violencia y la crueldad de Genghis Khan, esa declaración no es una burla a Jesús, por supuesto, lo utiliza simplemente como un ejemplo histórico de pacifismo, (Ni modo, Netanyahu es Judío, no comprende la doctrina cristiana y Jesús es para él sólo un personaje polémico en la Historia judía y respecto del cual tienen posturas que oscilan entre el rechazo, lástima o indiferencia, y la mayoría lo ve como un caudillo que pretendió una especie de movimiento político o social contra Roma y las autoridades israelitas de aquel tiempo y fue ejecutado por ello y luego explotado por sus seguidores que crearon el Cristianismo) para explicar la postura que ha tenido que tomar durante su gobierno.
Es decir, esa declaración en realidad describe y resume las razones de sus políticas, sí, bastante agresivas, violentas y belicistas contra los Palestinos y algunos vecinos de la región como Líbano o Irán, y esto es porque simplemente, no tiene remedio; esto es, Israel no puede plantearse una convivencia pacífica con una población mayoritariamente musulmana en la Franja de Gaza o en Cisjordania, o con un régimen como el Persa, que abiertamente han llamado al exterminio de los Judíos israelíes y a la supresión del Estado de Israel. Todos los que ahora claman porque Israel y EUA ignoran al Derecho Internacional a la ONU, convenientemente olvidan que el Estado de Israel fue creado por una resolución de la Asamblea General de la ONU, y que dicha resolución fue rechazada e incumplida por los países musulmanes vecinos que de inmediato le declararon la guerra a los Judíos, y estos no tuvieron de otra más que responder y tomar territorios más allá de los planteados en la resolución de la ONU a fin de garantizar su seguridad. Y así fue después en la Crisis de Suez, la Guerra de los Seis Días o la del Yom Kippur.
Hoy en día, muchos pretenden que el régimen islamista de Irán, que con todo y su sistema republicano y hasta cierto punto demócratico se mantiene apegado a un Islamismo radical Chiíta con todo y que éste sea más atemperado que el Sunnita, que reprime y ejecuta a los que se manifiestan en descontento con la ineptitud y agresividad de sus gobernantes, es el bueno del cuento actual, no lo es, tampoco lo es Netanyahu, ni lo es Trump; estamos en una lucha entre intereses contrapuestos, además en un contexto en que, si bien la tecnología desplegada por los misiles y drones persas de un lado, y las aeronaves israelíes y estadounidenses por el otro nos puedan sorprender, siguen anclados en mentalidades de la Edad del Bronce; efectivamente, ante las amenazas de iránios y demás islámicos como los militantes de Hamas y Hezbollah, que siguen pensando en expansionismos y arrasamientos del enemigo como en los tiempos de Ciro el Grande, Darío o Jerjes, con llamados a la barbarie, Netanyahu no tiene de otra más que responder de la misma manera.
De mostrar cierta voluntad pacífica, de tolerancia y acogimiento a los palestinos, sabe bien que eso sería interpretado como debilidad por un enemigo que no tiene voluntad alguna de lograr una coexistencia pacífica con Israel y que tiene marcado como objetivo su exterminio, la ferocidad desatada por las fuerzas armadas israelíes en Gaza es porque no le dejan otra opción, el 7 de octubre de 2023, se mostró que ahí existe una dinámica inmisericorde de "o te mato o me matas", ninguno de los dos bandos puede actuar civilizadamente.
Así, dejemos en claro: Netanyahu no es ningún santo, incluso entre los propios israelíes hay oposición ante su aparente corrupción e ínfulas autoritarias y personalistas, es un tipo rudo que de joven fue miembro de las temidas Fuerzas Especiales de su ejército y poseía un físico propio de un luchador profesional o linebacker del Fútbol Americano, cuyo hermano mayor murió como héroe rescatando a los pasajeros de un avión secuestrado por el infame dictador caníbal africano Idi Amín en Entebbe, Uganda en colusión con la OLP del egipcio --no palestino--Yasser Arafat en 1976, y que simplemente representa un manotazo sobre la mesa de un pueblo que ha sufrido persecuciones, pogromos, discriminación y castigo por múltiples razones, sospechas y hasta envidias en al menos 2,000 años.
Netanyahu no es un héroe, ni una "hermanita de la caridad", pero tampoco es la encarnación del mal que muchos en los medios tanto mainstream como alternativos quieren presentar, es simplemente un líder que ha buscado defender con vehemencia, y sin importar los medios a su alcance: sea la guerra, la intriga, tal vez hasta el chantaje, los sobornos y lo que sea, a su pueblo y tratar de garantizar para éste y para el Estado que fundaron en 1948, un futuro; igualmente me parece irreal y propio de "teoría de la conspiración" la idea que se difunde de que pretende construir el Gran Israel, que abarcaría desde la margen oriental del Nilo hasta el borde del Éufrates, ocupando territorios de Egipto, la península del Sinaí, todo Líbano, toda Jordania, la mayor parte de Siria, el sureste de Turquía, el norte de Arabia y el noroeste de Irak... ¿de qué les serviría tanto desierto inhóspito donde ni siquiera se encuentran las mayores reservas petroleras? Incluso, la pemínsula del Sinaí, que tantas significaciones históricas tendría para los Judíos por el Éxodo, fue devuelta a Egipto tras los Acuerdos de Paz en 1982. Tampoco poseen la fuerza demográfica para ocuparlo, en Israel viven 9 millones de habitantes, de los cuales 6 son judíos, y la mayoría de estos, sea por su credo o porque se identifiquen como tales cultural o étnicamente, viven en la diáspora, sobre todo en EUA, donde habitan poco más de 7 millones, y aunque salgan como el mexicano Irvig Gatell a "echar porras" y manifestar apoyo al Estado de Israel, eso lo hacen, como dice el dicho "viendo los toros desde la barrera" y en el caso de Gatell, éste parece no tener la más mínima intención de abandonar la austera comodidad de su departamento en la colonia Coapa en Ciudad de México, para ir a soportar los bombardeos en Tel Aviv un día sí y otro también.
La verdad, mi opinión sobre el futuro del Estado de Israel es pesimista, creo que después de Netanyahu, no tendrán otro líder que sepa conducirlos ante las amenazas y las crisis que sufren crónicamente; creo que al Estado de Israel le pasará lo que al Reino Latino de Jerusalén tras la muerte de Balduino IV, y sin contar con una economía autosuficiente, una fuerza demográfica que le permitiera, en dado caso, expandirse, y el creciente antisemitismo en el propio Estados Unidos impulsado por la propaganda financiada por sus enemigos y que cuenta con operadores influyentes como Tucker Carlson, o el hartazgo a que este país siempre salga en su defensa, le generarán un progresivo debilitamiento. Aunque los Judíos producen gente muy capaz en la ciencia y la tecnología o las finanzas, estos están en su mayoría en la diáspora, como dije líneas arriba, no tienen muchas intenciones de ir al Estado Judío a vivir o contribuir al mismo, y probablemente ante la deriva antisemita que se expande, menos lo quieran con tal de desmarcarse.
En resumen, Netanyahu actúa impulsado por la desesperación, porque sabe que se encuentra en juego la supervivencia misma del Estado de Israel... ¿hasta dónde llegará en su intento de salvar ese experimento? Ahí es donde tenemos que tomar en cuenta que, cuando una fiera es acosada, más peligrosa se vuelve.
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Respecto a la polémica de los vídeos que fueron emitidos para demostrar que Bibi no ha muerto como consecuencia de los bombardeos persas, creo que efectivamente, algunos de ellos, como el del discurso o el de la cafetería, sí son producto de manipulaciones de vídeos viejos con Inteligencia Artificial, otros como el paseo con el embajador Huckabee, sí son reales. Es lógico en el contexto de la guerra actual que, por seguridad, Netanyahu haya disminuido mucho sus exposiciones en público, y se pretenda, además despistar al enemigo mediante estas herramientas, seguramente está vivo, pero conduciendo la guerra desde un búnker secreto, o incluso, con salidas hacia Chipre o hasta a Alemania, como también se ha barajado, lejos del alcance de los misiles iraníes.



