
Es claro que el Gobierno de Claudia Sheinbaum está implotando debido a los innegables nexos entre numerosos miembros de su partido y el crimen organizado, la escasa capacidad de la mandataria para responder ante situaciones de crisis y su falta de carácter y firmeza para imponerse por encima de la influencia ya sea de su antecesor y mentor político Andrés Manuel López Obrador o de Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, ambos, representantes del Populismo Autoritario, un estadio que yo creo, es una transición hacia otro tipo de régimen político aún desdibujado, pero cuyos esbozos los podemos encontrar en los escritos de los filósofos Nick Land y Curtis Yarvin, o en el manifiesto de la corporación tecnológica Palantir, propiedad del misterioso y sin duda preverso empresario alemán Peter Thiel, eso sí, el futuro no pinta ni liberal ni luminoso, pues así lo plantea el mismo nombre de esa corriente ideológica, más que filosófica que siguen los magnates tecnológicos: la Ilustración Oscura.
Sheinbaum ha sido incapaz de presentar un programa de gobierno coherente y con objetivos claros, emplea una retórica vetusta y mohosa propia de la Izquierda Latinoamericana de los años de la Guerra Fría, para luego, intentar rescatar una Economía Neoliberal, tratando desesperadamente de atraer inversión extranjera o renegociando con Washington el Tratado de Libre Comercio, a la que edulcora con asistencialismo que busca comprar votos, parecía al inicio querer realizar una administración tecnocrática, pero tuvo que agachar la cabeza y aplicar las reformas impuestas por el caudillo tabasqueño, que por ejemplo, han destrozado al Poder Judicial Federal en el país por puro capricho de aquel, resentido por verse limitado por decisiones de los tribunales. para colmo, navega entre la ambivalencia y las dobles lealtades: por un lado pretende colaborar con Trump en los terrenos de seguridad, migración y comercio, pero por otro, va y se reúne con Pedro Sánchez, Gustavo Petro y Lula da Silva en Barcelona, como buscando hacer un frente común de Izquierda (con una visión, contradictoria con sus supuestos postulados ideológicos, Neoliberal de libre comercio y globalización, a la vez) contra Trump, y olvidando las diatribas indigenistas para reconciliarse con Madrid a la desesperada, y sin hacer caso de la retórica no solo crítica contra las guerras de Israel, sino abiertamente antisemita y por tanto, contrarias a sus orígenes étnicos, en lo que Sánchez demostró una enorme astucia para afianzarse en el poder: pues los españoles son profunda y tradicionalmente antijudíos y ha logrado el apoyo de todos los lados del espectro político ibérico, dejando en ridículo a Vox, que alineado con Trump, refrendaba su apoyo a Netanyahu.
Las acusaciones dirigidas por la Administración Trump contra el Gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya es ya el preludio de una, ya casi inevitable intervención de EUA en nuestro país, ante una situación de práctico caos que se ha venido a presentar en México como parte final de un proceso largo cuyo inicio lo podríamos fechar en el 01 de enero de 1994 con el alzamiento Zapatista en el Estado de Chiapas y la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. En mi opinión, creo que de haber ganado la Presidencia la candidata opositora Xóchitl Gálvez o cualquier otra figura, la situación no sería muy diferente a la que presenciamos, ya que lo que en realidad ha pasado es una decadencia clara y progresiva de la clase política mexicana, cada vez más incapaz de generar nuevos liderazgos, estancada y envejecida, como ya lo apunté alguna vez, este fenómeno se nota en que el ex-Presidente Peña Nieto, por ejemplo, pese a que dejó el poder hace ya casi 8 años, sigue siendo más joven que la actual mandataria, lo cual no puede ser más representativo de que no ha habido un recambio generacional, además de que las alianzas con las organizaciones criminales y la política ya venían de tiempo atrás sin importar los partidos, de haberse desinflado Morena, los narcopolíticos habrían regresado a sus partidos de origen a fin de mantener impunidad y control, y la oposición les hubiese readmitido sin escrúpulo alguno.
Ante esa carencia de liderazgos nuevos y creíbles, y la situación de abandono y de falta de respuestas de las autoridades a la situación de una gran parte de la población sumida en la pobreza o el estancamiento y que se sentía discriminada, explotada y olvidada, esa gente apostó por un caudillo como AMLO, un fenómeno, que, por otro lado, y del que luego hablaré un poco más en otro post, se ha vuelto común en este primer cuarto del siglo XXI, sin ir más lejos, los casos de Trump en EUA y de Javier Milei en Argentina, son muy similares pese a los supuestos disensos ideológicos con el caso mexicano.
Pero además, como lo hemos dicho, las complicidades con el crimen organizado no son exclusivas del actual partido en el poder, como los casos de García Luna o del General Cienfuegos lo demuestran; en mucho, hay que recordar que MORENA, más que un partido político es, al igual que la oposición, vulgarmente denominada PRIAN, un conglomerado de políticos transfugas de los partidos tradicionales: PAN, PRI y PRD. Estos ya tenían desde entonces sus alianzas y complicidades con el crimen organizado, pero ante el ascenso de AMLO, corrieron a ponerse bajo sus alas a fin de conseguir impunidad, en cuanto al tabasqueño, éste intentó una política de apaciguamiento con los carteles que, al igual que Chamberlain con los Nacionalsocialistas alemanes, desembocó en desastre y en permisividad al crimen, ese planteamiento, además de la clasificación hecha por Trump de los carteles del Narcotráfico como organizaciones terroristas terminaron por darles cierta "legitimidad" como fuerzas organizadas o factores reales de poder según lo diría Jean Baptiste Duroselle, en el terreno político.
En definitiva, la situación de México es preocupante y complicada: estamos en realidad a la deriva, y resulta sorprendente que, --algo sobre lo que hablaré igualmente en un próximo post-- muchos consideren a Trump como el posible salvador de México, pese a que su segundo mandato esté resultando en buena parte desastroso y sea la antesala de algo mucho peor, de ser el camino para que Thiel, Musk, Zuckerberg, Bezos y demás chiflados de Sillicon Valley se hagan con el poder político para hacer realidad sus fantasías de adolescentes perpetuos, además de que cuestiones tales como el manejo del Caso Epstein, o la especulación con futuros del petróleo aprovechando los conflictos que la propia administración crea, por parte de sus familiares y allegados, demuestra que tampoco va a la saga en cuanto al encubrimiento de redes criminales o en prácticas corruptas, rasgos que son ya característicos de los regímenes de ese Populismo autoritario.
Sin embargo, seamos sinceros: México, desde 1810 ha estado en una situación de violencia permanente. Ni siquiera el Porfiriato aseguró la paz durante los 30 años de mandato de Díaz, y también, los setenta años de régimen del PRI, si bien fueron estables y con crecimiento económico, también tuvo sus episodios con la llamada Guerra Sucia de los años 60 y 70, o antes, la Cristiada, la Rebelión Escobarista o la de Serrano, además de la creciente presencia de la delincuencia desde los años de la Banda del Automóvil Gris, quizá el primer caso de una organización gangsteril surgida en el caos de la Revolución.
¿Porqué es esto? ¿Porqué México se ha encontrado en 200 años, atrapado en un remolino permanente de corrupción, violencia y desgobierno? Aquí podemos aventurarnos a formular algunas hipótesis:
1.- La conquista española, por la Historia Oficial ha sido relatada como una guerra sangrienta y brutal mediante la cual los europeos casi exterminan a los pueblos indígenas y borran los vestigios de su civilización... nada más falso, sí hubo enfrentamientos, pero la mayoría de las veces hubo pactos. El más famoso, el establecido entre Cortés y los Tlaxcaltecas, pero en realidad, la mayoría de las veces hubo un pacto entre los conquistadores y las élites indígenas: los primeros eran en su mayoría pertenecientes a una verdadera clase media española, producto de la Reconquista, eran aquellos descendientes de soldados que lucharon contra el Islam y obtuvieron el ser ennoblecidos como Fijos de Algo, o abreviado, como Hidalgos, muchos de ellos desempeñaban multitud de oficios y/o tenían estudios universitarios, como el propio Cortés, pero carecían de tierras, riqueza y de los privilegios de la alta nobleza.
Ahora, en España no existía un sistema feudal como en Francia o el Sacro Imperio Romano Germánico; sin embargo, los españoles encontraron en los Estados o entidades políticas indígenas algo similar a una organización feudal; para los ambiciosos conquistadores, los pactos con las élites nativas significaron la forma de insertarse en ese sistema, e incluso, el matrimonio con las hijas de esos nobles indígenas fue con ese motivo, y de ahí el mestizaje.Al insertarse en el sistema, entraban a unas sociedades estratificadas y construidas en base a los privilegios de las clases superiores (nobles, sacerdotes, militares y los mercaderes, que funcionaban como un brazo más del Estado) sobre la masa de campesinos, haciendo imposible la movilidad social, pues si bien un plebeyo podía acceder a privilegios con sus ascensos en el ejército, al morir tales privilegios no eran heredados a sus hijos, quienes tenían que comenzar de cero; la figura de la Encomienda, por otro lado, permitió la construcción de verdaderos señoríos feudales con el control sobre la masa de campesinos, habiendo encomenderos tanto europeos como de la nobleza nativa.
2.- La Independencia: La independencia de toda América (incluyendo EUA) fue en realidad una reacción de los descendientes de conquistadores y colonizadores a los procesos que, a lo largo del siglo XVIII empezaron a darse en las metrópolis europeas de la mano de la Filosofía de la Ilustración. En el Imperio Español, las Reformas Borbónicas con la centralización del poder y un nuevo sistema fiscal, así como la desaparición de las Encomiendas y el Repartimento o Mita, llevaron a los aristócratas a buscar la Independencia: Hidalgo, Allende, Bolívar, San Martín o Iturbide pertenecían a la aristocracia criolla que se beneficiaba del sistema, en una enorme ironía, lo mismo que en EUA, donde igualmente un grupo de oligarcas terratenientes y esclavistas buscaron la Independencia para dejar de pagar impuestos a Londres, hacerse "dueños del negocio" y mantener a sus esclavos, se llenaron la boca con las ideas de la Ilustración de Democracia, Soberanía, derechos, igualdad ante la Ley, todo lo contrario a lo que en realidad querían, y el paso final fue cuando en España se adoptó la Constitución de Cádiz, lo que impulsó la separación definitiva de la entonces Nueva España respecto de Madrid.
3.- El rompimiento de los pactos: La estabilidad de 300 años del Virreinato se debió a que los pactos fundacionales con los que había nacido la Nueva España se mantuvieron, cuando la situación en Europa a partir del siglo XVIII amenazó esos pactos, es que se buscó la separación. Con la independencia, la violencia se desató, porque siempre se ha buscado mantener los pactos y la sociedad estratificada contra quienes han buscado, de alguna manera, vulnerarlos: por un lado, el ascenso social en México es extremadamente difícil y el sistema está diseñado para mantenerlo así, y que ciertos sectores se mantengan en el poder económico y político (eso explica el porqué de la esterilidad y envejecimiento de la Clase Política mexicana actual) pero también explica el porqué del ascenso de la violencia criminal, o de fenómenos como la corrupción endémica: el crimen es visto como una manera de lograr riqueza y estatus que, de forma lícita no puede lograrse o es difícil conseguirlo, además de que la Historia Oficial ha convertido en ídolos a figuras que han apostado por la violencia y el robo para conseguir fines supuestamente nobles, desde una reivindicación y sobrevaloración de un pueblo como el Mexica: bárbaro, militarista, saqueador y genocida, como víctima de la conquista española, a Miguel Hidalgo, que sólo provocó una orgía de destrucción y caos, a Madero, un estúpido supersticioso que rompió los pactos y hundió a México en 10 años de guerra civil, a Villa, asesino y ladrón que buscaba fama, o a Zapata, un depravado, corto de miras y saqueador y ni qué decir de Carranza, Obregón y Calles, sanguinarios, corruptos y únicamente interesados en el poder, o de Juárez, un resentido y entreguista a los intereses de EUA. Todo eso, genera la percepción en el mexicano de que la violencia y la matanza son justificadas y necesarias para lograr cambios o reivindicar causas y cumplir objetivos.
La corrupción es igualmente un mecanismo de control que genera privilegios a aquellos que son capaces de pagar por exenciones a la Ley o tratos favorables, o la simple aplicación de la Ley, y para los funcionarios, son la vía para lograr el ascenso social y mantenerse en un estatus al que no podrían acceder por vías lícitas.
4.- El papel de EUA: No vamos a caer en lo que hacen los comentaristas de la Izquierda defensores del régimen actual en México de achacar todos los problemas a EUA, pero tampoco debemos caer en lo que hacen los contrarios de ver en EUA a un salvador, porque no es así; es indudable que Estados Unidos desde 1821 ha buscado obstaculizar el desarrollo de México; Iturbide había conseguido la Independencia en forma relativamente pacífica mediante el Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba que eran una renovación de los pactos, como garante de los mismos, aceptó hacerse cargo del mando como Emperador, pero EUA, --y con esto me refiero a las mal llamadas élites, más bien oligarquías gringas, porque el John Smith que vive en un pueblo X de Pensilvania, vive, como la mayoría de la gente de todo el mundo, preocupado en cómo llegar a fin de mes y es carne de cañón y peón de aquellas que le desprecian casi tanto como desprecian a los inmigrantes hispanos-- buscando no tener rivales en su proyecto de hegemonía sobre el continente, comenzó a sembrar cizaña a través del embajador Joel R. Poinsett, la introducción de la Masonería y la creación de partidos políticos enfrentados, en particular los Liberales y los Conservadores, que sumieron a México en luchas por el poder que se llevaron la mayor parte del siglo XIX.
El mexicano comenzó a matar otros mexicanos por causas que no le beneficiaban y debilitando, empobreciendo y atrasando a su país, que no pudo defenderse de EUA cuando éste invadió y se robó, la mitad del territorio nacional, con la promesa de lograr establecer un orden constitucional más justo y que reivindicara a "los de abajo", al final, los cambios fueron para no cambiar nada y mantener los pactos que garantizaban el poder de las élites mexicanas que en todo caso, se ampliaron un poco para dar cabida a los caudillos que originalmente no provenían de ellas, y mantener la sociedad estratificada: cuando Porfirio Díaz parecía conducir al país a lograr el desarrollo y el respeto internacional, financiaron a Madero y provocaron la llamada Revolución que no fue sino otra masacre entre compatriotas; el anticatolicismo protestante y masónico que influyó de EUA en la Clase Política mexicana llevó a la persecución y la Guerra Cristera.
Lograda la estabilidad con el régimen del PRI, que restauró los pactos y estableció un sistema corporativo en el que cada institución y cada gurpo social tenía su papel establecido y funcional, EUA presionó por la Democratización en México, y a la par que se daba la apertura política en el país, a partir de los años 90, problemas como la criminalidad, la corrupción y la ruptura del tejido social se fueron agravando; evidentemente, fue otra medida para frenar a México. El Narcotráfico surgió para atender la demanda de narcóticos por parte de la población estadounidense, lo que sirve para mecanismos de control social, en particular a los enormes números de veteranos de guerra que encuentran en las drogas la vía para evadirse del estrés postraumático. Sin embargo, esto no disculpa a las autoridades mexicanas, ni a un gran número de personas que encontraron en este negocio una vía para salir de la pobreza y ganar estatus como en numerosas canciones de los géneros musicales propios de la llamada Narcocultura que se ha venido a imponer en México en los últimos treinta años, se narra o se presenta como justificación para dedicarse a ello, a las crueldades y la brutalidad desplegadas.
5.- El momento actual: Es clarísimo que EUA va a intervenir en México, y esto ya es cuestión de días o quizá de horas. Sí, como he dicho, mucha de la responsabilidad de la existencia del Narcotráfico es causa de EUA y de sus intereses; sí es muy posible que la CIA haya estado detrás, en los años 80, en la época del caso Irán-Contras con el que se financiaban operaciones anticomunistas en Hispanoamérica durante la Guerra Fría, en la organización de los carteles o grandes bandas del crimen, puesto que es difícil creer que campesinos casi analfabetas como el Chapo Guzmán, el Mayo Zambada o el Mencho, hayan resultado ser talentos naturales y genios en logística, finanzas, y hasta estrategia militar como son exhibidos ahora, pero esto no reduce la responsabilidad, ni disminuye la culpabilidad en el actual gobierno que ha resultado ser cómplice de tales esquemas.
Ese apaciguamiento intentado en los últimos gobiernos, que derivaron pronto en permisibilidad, impotencia y complicidad de las autoridades, ha generado baños de sangre en México, oleadas de muertes por adicciones en EUA, y se ha salido totalmente de control, razón por la cual Trump ya está decidido a actuar, por un lado porque claramente ha sido derrotado de manera humillante en Irán, y no creo que el neoyorkino tenga realmente la intención de reiniciar las hostilidades contra los Persas, pese a sus amenazas, quienes ya están recibiendo el apoyo abierto de Rusia, China y Pakistán, e incluso, algunos hasta hace poco aliados incondicionales de Washington como Corea del Sur y Japón, o la India, han buscado negociar con Teherán para continuar recibir el petróleo y otros hidrocarburos necesarios para su industria. Así que Trump necesita anotarse una victoria contra un peligro directo y real, como lo es el Narcotráfico desatado que proviene de su vecino del sur, ante las próximas elecciones legislativas.
Por supuesto, es ingenuo pensar que Trump, pese a que él mismo se crea una especie de elegido o mesías enviado por Dios, va a hacer esto para imponer el bien, y mucho menos para México; lo hemos dicho aquí, pese a haberlos catalogado como terroristas, en EUA los narcotraficantes recientemente capturados y enviados por la propia Sheinbaum al norte, son favorecidos con acuerdos, convertidos en "testigos protegidos" y se les ha dejado en libertad con nuevas identidades, viviendo en EUA. Lo que quiere es controlar tal actividad, lo cual quizá, garantice cierto orden y que disminuyan las muertes y las guerras entre bandas criminales. Así como un mercado "regulado" en EUA que también dosifique la venta y consumo de enervantes sin que genere la crisis social actualmente presente con el fentanilo... aunque claro, continuará sin combatir el consumo con el tratamiento de las adicciones como lo que es, un problema de salud pública, porque tampoco quiere eliminar el negocio ni el factor de control que desempeña.
Así, es claro que tras que Sheinbaum ingenuamente fuera a la cumbre de Barcelona (por cierto, no es de descartarse que el Narcotráfico sea visto por la Izquierda como una arma en contra de la potencia imperialista, y que China vende los precursores del fentanilo y tiene alguna alianza con los carteles por "venganza por las Guerras del Opio", que hacen que ahora muchos comentaristas de ese signo político junto a Hispanistas radicales acusen a Inglaterra de ser el primer "Narcoestado" de la Historia y a la Reina Victoria de ser la primer jefe de cartel, algo totalmente anacrónico) para formar un frente anti-Trump con Pedro Sánchez y Lula, viniese el extraño caso del tiroteo en la zona arqueológica de Teotihuacán, y la posterior muerte en un "accidente" de dos agentes de la CIA en Chihuahua respecto de lo que la Presidente finge demencia y pretende señalar a la Gobernadora de ese estado casi de traición, cuando lo más probable es que los agentes, que siempre han operado en México, se encontrasen actuando como parte de los acuerdos por debajo de la mesa que tienen "Don y Clau", pero que podrían parecer como incidentes diseñados para generar inestabilidad y un casus belli que justifique la intervención ante el aparente caos mexicano.
Por ello, yo creo que lo que se va a dar es la entrega del Gobernador Rocha a EUA tras una novela en que Sheinbaum pretende sacar la bandera y erigirse en defensora de la soberanía pero termina por cooperar con el magnate y luego fingiendo demencia. --Después de todo, al darse a conocer la acusación contra el Gobernador sinaloense, el gobierno estadounidense agradeció la información proporcionada "por autoridades mexicanas" sin decir cuáles-- Ella siempre ha estado jugando a dos bandos: pretende zafarse de las garras del neoyorkino con retórica y acciones para luego volver dócilmente a sus pies, finalmente, el populista norteamericano es el contrapeso con el que cuenta frente al populista tabasqueño y todo este año y meses que lleva en la Presidencia ha tratado de manejarse como equilibrista entre los dos ancianos, puesto que no tiene otra opción, o puede provocar su propia caída y hasta terminar en prisión...
A menos que, en realidad la Administración Trump esté tan desastrosa y sea tan inepta que tampoco pueda con los carteles y sus narcopolíticos aliados, y al ver a tipos como Peter Barracuda Hegseth haciendo ridículos, uno puede temer que así es.



