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25 de octubre de 2026

BRASIL: LULA VS. BOLSONARO JR.

 Lula vs. Bolsonaro: Brasil empieza a conocer los resultados de las  elecciones tras la extensión del horario de votación - BBC News Mundo

Hoy es la segunda vuelta o ballotage en las elecciones presidenciales en Brasil. Elecciones muy polémicas y en las que se pretende ver un acontecimiento clave para la consolidación del régimen Trumpista --más que la hegemonía continental de EUA, misma que existe desde fines del siglo XIX, y es incuestiobable-- sobre el continente americano. Con todo y que la derrota de los regímenes del Socialismo del Siglo XXI es algo muy positivo, es de reconocer que esto no ha sido sustituido por nuevos gobiernos que lleven realmente al desarrollo y a la consolidación de los países hispanoamericanos que se han desembarazado de los corruptos, ineptos e incluso criminales regímenes que, instalados desde inicios de esta siglo, se habían enquistado en el poder en varios países como Argentina, Chile, Colombia o Bolivia y Perú que viene de vivir vaivenes inestables de gobiernos de poca duración entre los que destaca el episodio casi cómico y bochornoso de Pedro Castillo. 

Sin embargo, estos regímenes, que se habían puesto como alfombra en muchos casos a los intereses de potencias tan distantes a nuestra región como Rusia, China o Irán, han sido sustituidos por personajes que aparecen en realidad como verdaderos clientes, más que de EUA, de la persona de Donald Trump y de los intereses que se encuentran detrás de él, (¿la oligarquía de Sillicon Valley y su Ilustración Oscura?) algunos de ellos, verdaderamente esperpénticos, como Javier Milei, personaje que transitó de ser un brillante economista y un valiente polemista en los medios de comunicación, a un sujeto que evidencia graves problemas psiquiátricos y que al parecer, ante una Argentina quebrada, está fungiendo como simple liquidador, vendiendo a retazos su país como pago de sus deudas, incluso, pedazos de territorio nacional a tipos siniestros como Peter Thiel y abriendo oportunidades de inversión y negocio a Israel, urgido de recursos para financiar su eterna guerra ante el choque con Irán.

En Colombia, Abelardo de la Espriella igualmente se abre a los intereses hebreos pese a lo minúsculo de esa comunidad en el país sudamericano, al igual que luce obsequioso con las sectas protestantes financiadas y patrocinadas por EUA desde los años setenta, quizá a pedido de Trump como pago del apoyo recibido. Histriónico, tiene el aspecto positivo de enfocarse en luchar contra la narcoguerrilla y la seguridad, contra lo que evidentemente, Gustavo Petro, antiguo guerrillero, asesino y criminal, dado a perversiones sexuales y de una ineptitud pasmosa que le hacía caer en múltiples episodios de humor involuntario; pero de la Espriella tiene tras de sí un oscuro pasado, pues también tuvo sus vínculos con el crimen organizado, y apenas meses antes de las elecciones, hacía profesión de su ateísmo, para ahora exagerar muestras de fe religiosa ante Católicos, Protestantes o Judíos según convenga; así como exhibir un espíritu de crueldad que quién sabe a dónde pueda llegar.

Bukele en el Salvador, puede ser un caso de actualización de aquella frase pronunciada en la genial Batman, the Dark Night de Christopher Nolan: "puedes morir siendo un héroe, o vivir lo suficiente para volverte un villano". Bukele puso coto al crimen en el pequeño país centroamericano y muchos quisieran aplicar su modelo, pese a que la reducida extensión territorial del país y la concentración de la población en la Zona Metropolitana de San Salvador, así como sus circunstancias específicas, hacen de entrada inaplicable el modelo en países más grandes o más accidentados. Sin embargo, el joven mandatario de origen palestino está encontrándole gusto al poder casi absoluto que ejerce gracias a un estado de excepción que ha prorrogado ya mucho tiempo, y puede que ande el mismo camino de su casi vecino Daniel Ortega en Nicaragua, y se precipite en un abismo hacia la locura por el poder y la tiranía; de entrada, que de repente se haya confeccionado unos trajes que imitan el estilo de uniformes militares napoleónicos y los use con frecuencia, da que pensar.

Y ni qué decir de lo que pasó en Venezuela, donde ha quedado claro que para Trump, la ideología no importa, lo que cuenta es que un régimen autoritario que le permita ejercer el control absoluto sobre ese país y sus recursos, se subordine a sus dictados. Finalmente, sus ideólogos como Nick Land, Curtis Yarvin o el propio Thiel dirían que la Democracia es incompatible con los objetivos a lograr. 

Por otro lado, en Bolivia ha estallado el llamado Caso Cerimedo, cuando Fernando Cerimedo, operador político argentino a través del cual Trump ha distribuido los apoyos a sus candidatos en Sudamérica, al parecer intentó matar a su amante, una ex-diputada boliviana que había sido del partido de Evo Morales, el Movimiento al Socialismo y que después había roto con éste y denunciado la corrupción; convertida en periodista investigadora, empezó a descubrir algunas porquerías en las que se encontraba metido el gobierno de Fernando Paz, actual Presidente y aliado de Trump; cometiendo el error de contarle a su amasio, quien decidió al parecer, eliminarla antes de que descubriera que él también estaba inmerso en el lodazal de corrupción y narcotráfico. Porque para Trump, parece que tampoco es tan cierto que quiera luchar contra el crimen, sino más bien, hacerse con el control del mismo, y así, el fiscal que investigaba al consultor argentino, fue hecho prisionero acusado de narcoterrorista, por lo que es probable que al final, digan que la mujer agredida orquestó un autoatentado para calumniar a su amante.

En el caso de Brasil, hay que reconocerlo: Luis Inácio Lula da Silva, no ha sido tan mal gobernante, aunque no ha carecido de polémicas y defectos. Más que alguien de una Izquierda radical, Lula se ha inclinado más hacia una política socialdemócrata, Keynesiana o del Estado del Bienestar, con grandes dosis de Neoliberalismo. Pese a venir de un estrato social humilde, haber sido obrero y hecho carrera como líder sindical, el viejo político ha mostrado tener gran habilidad política; sin embargo, no pudo resistir la tentación de la corrupción y también, eligió mal a sus sucesores y colaboradores: su "alumna" Dilma Rousseff, resultó ser un desastre, enormemente corrupta y mucho más radicalmente inclinada hacia la Izquierda. 

Aún así, Lula logró sacar a un enorme número de familias de la extrema pobreza y durante sus dos primeros mandatos se registró un verdadero ascenso en el nivel de vida en el Gigante Amazónico. Sin embargo, cometió errores: no pudo o no quiso ponerle freno a organizaciones criminales, que además tienen postulados políticos marxistoides como el Primeiro Comando da Capital, el Comando Vermelho  o el Terceiro Comando Puro, que aterrorizan las favelas y regiones del país; y pese a ser un moderado, no dudó en alinearse con Cuba y los más radicales del continente como Chávez, en el llamado Foro de Sao Paulo, pero quizá su mayor "error", que ya no le ha podido pasar EUA, es que Lula, sea como sea, y guste o no el personaje, buscó que Brasil tuviera política propia, y se convirtiera en un foco de poder por sí mismo, por lo que decidió ingresar a los BRICS junto a Rusia y China; y es que, de todos los países del continente, es Brasil el que tiene más posibilidad de que se erija en un rival continental para el poderío estadounidense. Incluso, es posible que la creación del Foro de Sao Paulo obedeciera a la intención de Lula de crear una base de poder en el continente: un bloque dirigido desde Brasilia qué oponer al intervencionismo norteamericano, aunque no le salió así, ya que Chávez de entrada y otros personajes le robaron protagonismo.

El electorado brasileño finalmente ha reelecto al viejo líder obrero para un cuarto periodo presidencial a sus 80 años de edad, algo que parecía obrar en su contra; sin embargo, es muy posible que pesaran en la decisión tomada varios factores: de entrada, que Flavio Bolsonaro se presentaba como alguien que se encontraría totalmente subordinado a los intereses de EUA, y en particular, del Gobierno de Trump; la situación del conflicto de Medio Oriente y las simpatías hacia Israel negando toda crítica por razones religiosas y que, al parecer, muchos brasileños empiezan a ver en las sectas evangélicas a las que pertenecen los Bolsonaro y cuentan con su respaldo, un peligro real para la cultura e identidad brasileña y un instrumento de manipulación política venida desde Washington. Además, el que el padre del hoy candidato se encuentre preso por haber intentado un golpe de Estado al estilo del magnate norteamericano y su 06 de enero, y el apoyo del controvertido y que tiene un aspecto y una serie de expresiones cada vez más decadentes como Javier Milei, poco abonaron a su causa; por si fuera poco, el joven Bolsonaro se deja llevar, --en algo que parece ser la tónica de todos los mandatarios y políticos de su mismo espectro político-- por sus arrebatos emocionales y en el último debate se burló de Lula que perdió uno de sus dedos en un accidente de trabajo en su juventud, lo cual le mostró como un insensible, alguien que no sabe los riesgos de trabajo y las pésimas condiciones de seguridad en las que el hoy Presidente llevaba a cabo sus labores, algo que fue parte de lo que lo impulsó a la lucha sindical, y Lula lo aprovechó magistralmente, obligándolo a pedirle una disculpa.

Esto consiste en una grave derrota para Trump a las puertas de las elecciones legislativas del próximo 03 de noviembre. La victoria de Lula es un golpe al proyecto de "enroque" de EUA en el continente americano y sin duda, va a llevar hacia un conflicto: a partir de mañana lunes, las alegaciones de fraude de parte de Bolsonaro y del propio mandatario estadounidense van a ir abriendo una brecha entre el norte y el sur de nuestro continente, y seguramente se orquestará una especie de bloqueo por parte de sus aliados en contra de Brasil, a fin de aislarlo, aunque esto seguramente, llevará a Lula a fortalecer su alianza con Rusia y China, y probablemente, hasta con Irán. De repente, el coloso del sur se verá enfilado hacia una rivalidad con el del norte por el poder en América. Sin duda, una muestra de lo interesante que se está poniendo el mundo el día de hoy.

Yo, en lo particular, no simpatizo con el Izquierdismo del líder brasileño, sin embargo, he de reconocerle su patriotismo y su voluntad de que su país sea realmente soberano y capaz de tejer una política propia viendo por sus intereses propios, y evidencia el gran problema que tiene la Derecha en nuestros países: su sometimiento absoluto a los dictados de EUA y su incapacidad de generar un proyecto propio y nacionalista, como pasa en México, donde muchos parecen estar esperando la intervención de Trump y de EUA para librarnos del desastroso gobierno de Morena, que la verdad, tampoco es tan soberanista como se dice y su caos es expresión de la tensión, del estira y afloja entre Trump y el igualmente corrupto y narcisista, pero sin proyecto más allá de su ego, de AMLO. Esperar una "salvación" de EUA es incluso hasta suicida, he visto gente que espera incluso que Trump intervenga y se anexe el país entero, "porque no sabemos gobernarnos", es cierto que desde 1821 México ha sido un desastre, pero mucho de ello se debe precisamente a la intervención norteamericana que no nos ha dejado desarrollarnos y ha apoyado a líderes nefastos como Gómez Farías, Juárez o Madero, que han sembrado el desorden y la división entre mexicanos a fin de mantenernos debilitados y en ese eterno sentimiento de inferioridad respecto a la supuesta superioridad angloprotestante. Además de que quién no dice que, de anexarnos, las élites norteamericanas y un buen número de rednecks no inicien una campaña de despojo de nuestras propiedades y de "limpieza étnica" como en su momento hicieron en Texas y California tras la Guerra de 1847. Les valdría un cacahuate si eres más o menos moreno, si eres rico o pobre, si tienes estudios o ignorante; para ellos, eres un hispano y "papista" y por ende, inferior.

Así que el triunfo de Lula en Brasil me genera un sentimiento ambivalente o ambiguo, puedo estar en contra por muchas razones, pero igualmente, no puedo dejar de esbozar una sonrisa, porque será lo que sea, pero ese viejo obrero ha sabido construir un liderazgo por sí mismo y buscado que su país haga valer sus intereses propios, poniéndose en un plan de igualdad con las grandes potencias con las que se ha aliado y retando al hasta ahora, hegemón.

18 de octubre de 2026

MÚSICOS, ISRAEL, AGUA, PALESTINA Y CONSPIRACIONES

 Swiftie Mexicana 🇲🇽 on X: "Isr*el queriendo meter las manos en el agua de  Chihuahua, Querétaro, Yucatán y ahora Jalisco. Mucho cuidado, compartamos  toda la información que veamos." / X

La fase actual del eterno conflicto de Medio Oriente, mismo que comenzó en el Génesis y terminará en el Apocalipsis, cosa que es tanto metafórica como real, está siendo uno de los principales factores que están impulsando los cambios en la Geopolítica mundial, y eso que tiene a los mismos protagonistas desde hace milenios: la multitud de tribus y pueblos Semitas ahora englobados lingüísticamente bajo el membrete de Árabes, los Judíos y los Persas indoeuropeos y los Turcos, de lejano origen asiático y recién llegados, hace apenas unos mil años, a la región, sin olvidar a los Egipcios, los más veteranos de todos en el "juego de tronos" de aquella torturada zona del mundo, estratégica desde siempre, y en la que se encuentran como convidadas las potencias occidentales, principalmente nuestro vecino del norte: Estados Unidos.

Ya lo he dicho aquí: esa zona ha sido tan conflictiva desde la Edad del Bronce, o quizá desde el Neolítico, debido a que es el vértice donde se unen tres continentes: Europa, Asia y África, la Biblia nos dice, a través precisamente del episodio de Caín y Abel que aquello comenzó con conflictos entre sedentarios agricultores y nómadas ganaderos, que cruzaban territorios en busca de rutas de pastoreo para sus rebaños y dehesas. Luego vinieron los conflictos por el control de rutas comerciales, y ya a partir de fines del siglo XIX, el control de los centros de producción de petróleo, y de las rutas para su distribución, resultando que aquella zona del mundo, para más INRI, estaba repleta del "oro negro", lo que despertó la codicia de las grandes potencias.

Pero como nunca, el conflicto, cuyo foco ha sido en los últimos 80 años la creación y permanencia del Estado de Israel, y el enfrentamiento continuado durante todo este tiempo con los llamados Palestinos, es el que ha propiciado, en los últimos tres años,  desde el aciago 07 de octubre de 2023, un verdadero movimiento tectónico que ha causado enormes divisiones en la sociedad global y encendidos debates en la opinión pública mundial, ha generado enconadas protestas y reacciones de las más diversas ante la respuesta militar israelí hacia la Franja de Gaza, la Guerra contra Irán, encabezada por Israel y EUA en sus dos episodios, en 2025 y en el año actual, o la incursión hebrea en el sur de Líbano, y ni se diga la feroz ofensiva desatada por los Hutíes contra Arabia, de la que hemos hablado en un post anterior; todo ello, forman parte de esta actual fase del conflicto comenzado, como hemos dicho, hace tres años.

Sobre todo lo que se ha percibido como un genocidio cometido por las fuerzas israelíes en contra de Gaza, es lo que ha llevado a generar enormes polémicas aún entre gente del medio del espectáculo. Como lo he planteado en posts anteriores, es indudable que Israel ha cometido crímenes de guerra o de lesa humanidad, y más que Israel en cuanto a Estado, sí algunos de sus militares, mandos y funcionarios; ya lo he dicho, la radicalización de la cúpula israelí, dominada por elementos fanáticos como personajes terroríficos como son Itamar Ben Gvir o Bezalel Smotrich que han convertido a Netanyahu en prácticamente su rehén electoral, ya que para el veterano Primer Ministro sólo hay dos posibilidades: seguir en el poder o enfrentar las acusaciones por corrupción ante los tribunales, y el apoyo de los partidos extremistas de estos tipos es vital para ello; de ahí que no se ha dudado en fomentar el fanatismo entre sus connacionales para que estos radicales vean incrementado ese apoyo.

De igual manera, en ese fanatismo y extremismo en el que han caído, es que incluso han atacado a comunidades cristianas, que hasta hace poco eran sus aliadas o veían en el Estado Judío a un garante de libertad de culto y hasta protección ante la amenaza mahometana, y sobre todo, cegados y confiados, han manejado de manera espantosa la comunicación respecto a las políticas y acciones implementadas en respuesta a las atrocidades cometidas por los militantes de Hamas hace 3 años. En ese sentido, los Israelíes no han sabido contrarrestar el manejo mediático, tanto en los tradicionales como en las redes sociales, de parte del Islamismo que cuenta con la Izquierda en Occidente como un aliado fundamental, cegada por un anti-imperialismo que no ve, o no quiere ver que el Islam, en realidad, es la ideología más imperialista que existe. Sin embargo, los muertos en Gaza antes que musulmanes son seres humanos, y las expresiones --probablemente brotes psicóticos-- de Ben Gvir, por ejemplo, y la arrogancia y suficiencia de Netanyahu, no abonan en nada a su causa, antes bien, producen el enojo y la reprobación, justificadas, del resto del mundo.

Así, es incuestionable lo que se ha mostrado en el documental Naza, --expresión hebrea para referirse a los daños colaterales en combate-- de que sí han existido órdenes de atacar a civiles y que ha sido excesiva la destrucción durante la contienda, pero también hay que reconocer que la responsabilidad de esto no es sólo de los halcones judíos, sino también y quizá en mayor medida, de los igualmente radicales, fanáticos, e inhumanos dirigentes de Hamas, Hezbollah, Iraníes o Hutíes. Ellos derrocharon las ayudas humanitarias de la comunidad internacional, no en la construcción de proyectos económicos, infraestructura, educación o salud para los Gazatíes, sino en armamento, municiones y la creación de una infraestructura de búnkeres y túneles para perpetrar asaltos contra los Judíos, hay muchos niños muertos o mutilados; pero se olvida que muchos de ellos han sido convertidos en niños-soldado, que saben instalar bombas o hasta efectuar atentados suicidas contra los Israelíes, quienes no tienen, muchas veces, más remedio que repeler las agresiones sin importar la edad de los atacantes, cuando no, estos niños, y las escuelas donde se les adoctrina en el odio contra todo aquello que no sea musulmán (como, hay que decirlo, en las sinagogas también se puede adoctrinar en torno a la supremacía hebrea) o los hospitales, son usados como escudos humanos para ocultar arsenales y fortificaciones.

Ante todo esto, resulta que así como hace unas semanas gran parte de los miembros del espectáculo se le lanzaron a la yugular y han boicoteado al cantante irlandés Ed Sheeran por haber sacado de su gira al rapero Macklemore, y haber renunciado a pronunciarse a favor de los Palestinos y en contra del Estado d Israel. Ahora, la polémica se dirige contra la banda Metallica, probablemente, la banda de Heavy Metal más famosa del mundo, ya que la misma, por conducto de su vocalista, segunda guitarra y portavoz James Hetfield, se ha pronunciado por mantenerse apolítica y rechazado hacer alguna declaración respecto al eterno conflicto del Levante. 

Claro, muchos les han recordado cómo en sus primeros discos, principalmente en Master of Puppets y Justice for All, la banda tomaba una postura de crítica social y política bastante clara, similar a lo que ha hecho en toda su historia la banda rival, fundada por su ex miembro David Mustaine Megadeth. Canciones como Ride the Lighting que criticaba la pena de muerte, Master of Puppets, una crítica al belicismo, One, el drama de los veteranos afectados por el estrés postraumático y haber quedado lisiados, etc. Sin embargo, estas canciones tratan esos temas de manera genérica y no dirigen realmente sus dardos hacia un país, político o gobierno en específico, o si mucho, se refieren a políticas del propio EUA, país natal de la banda con excepción de Lars Ulrich, danés e hijo de un tenista campeón de Copa Davis.

Yo creo que la postura tanto de Sheeran como de Metallica es lo más sano, aunque no le guste a muchos: el conflicto en Medio Oriente es uno en el que, si no tenemos una afectación directa o intervención en ella, debemos más bien mantenernos equidistantes y críticos hacia ambos bandos. Por un lado, porque, como ya lo he dicho en un post anterior, en Occidente no podemos entenderlo plenamente, porque fundamentalmente, es una guerra que puede pelearse con drones y misiles guiados del siglo XXI, pero a la vez, con una mentalidad propia de la Edad del Bronce. Para nosotros es inconcebible, pero para un Persa, el escuchar al Ayatollah Khamenei lanzar proclamas pidiendo la destrucción completa de Israel, y para un Judío escuchar a Ben Gvir llamando a exterminar a todos los Palestinos es lo más lógico del mundo y algo con lo que es posible estar de acuerdo, aunque se parezcan a las proclamas lanzadas por los que hoy veríamos como tiranos bestiales como Asurbanipal en el siglo VII a.C. y que se encuentran escritas en tablillas de arcilla jactándose de desmembrar, desollar, ahorcar, empalar o crucificar a sus enemigos, pero ahora, dichos mensajes se difunden vía Iphone en redes sociales y llegan a todo el mundo. 

El conflicto de Medio Oriente no es tan simple como un partido de fútbol en el que podemos irle a Israel o irle a Palestina, ni tampoco una lucha maniquea de los "malos" contra los "buenos". Ante esa complejidad, lo dicho por Hetfield de que la banda no busca influir con mensajes políticos, recuerda a lo dicho por el comediante inglés Ricky Gervais en aquella entrega de los premios cinematográficos de los Globos de Oro: es muy fácil para una celebridad, piénsese en Roger Waters, el ex-bajista y cantante de Pink Floyd, el pontificar acerca de dicho conflicto o de cualquier otro desde su cómoda mansión en las Bahamas, o Shirley Manson, vocalista de Garbage, puede elogiar y aplaudir al Gobierno de Claudia Sheinbaum en México y aceptar que su banda de un concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México desde su lujosa casa en Edimburgo, pero desconoce por completo la crisis del sistema de salud mexicano, la inseguridad desatada en aamplias regiones del país y la violencia sin control, los escándalos de corrupción del gobierno de Morena y la ineptitud de muchos de sus funcionarios, y si escucha de ellas, las desestimará como intrigas o conspiraciones de la Ultraderecha, basada sólo en su sesgo confirmatorio que sigue en sus búsquedas en Internet, y todo porque no se está en el lugar de los hechos ni se conoce el contexto, se ve todo con un cristal ideológico y además, se pertenece a una clase social privilegiada que no se ve afectada por los problemas, y así, todo puede verse desde una óptica irreal y falsa.

En ese sentido, y contrario a lo que muchos dicen, la actitud de Metallica, o de Ed Sheeran, no es tibia, es incluso valiente cuando el pensamiento dominante es apoyar una causa como la Palestina detrás de la cual está un régimen (el Persa) que, pese a que quizá no es tan tenebroso como lo dibuja la propaganda estadounidense e israelí, sí es opresivo como lo es el Islam en sí mismo, expansionista y belicoso, y que precisamente, consideraría a muchos de estas celebridades que le defienden o a sus adláteres de Hamas y Hezbollah, como degenerados y pecadores a los que no tendrían problema alguno en ejecutar, olvidando que por ejemplo, el 07 de octubre de 2023, uno de los principales blancos de los ataques a Israel fue un festival de música electrónica, considerada maligna per se por los musulmanes radicales.

Pero también, no se puede estar del todo del lado del Estado de Israel, yo como católico, no puedo seguir las ideas del Sionismo Cristiano de numerosas sectas protestantes: el nuevo Israel es la Iglesia Católica (Universal) y existe una continuidad de Abraham a Moisés, de éste a Jesucristo, de él a los Apóstoles y de ellos hasta León XIV y los obispos, tan es así que hay estudiosos de la Historia de la Iglesia que hablan de la Iglesia Patriarcal, de la Iglesia Mosaica y de la Iglesia Cristiana como tres etapas distintas de una misma cadena de la llamada Historia de la Salvación o Historia Sagrada. Tampoco puedo estar de acuerdo con el Judaísmo Moderno, mismo que, en realidad es muy diferente del credo seguido por los Patriarcas y los Profetas del Antiguo Testamento y que más bien surgiría tras la muerte y resurrección de Jesús y la posterior destrucción del Templo de Jerusalén, a grado tal de que muchos Historiadores de las Religiones distinguen entre el Judaísmo actual y el del Viejo Testamento al que llaman Yahvismo, para el cual, el sacrificio era fundamental. 

El Judaísmo actual, al que se puede llamar Judaísmo Rabínico o Talmúdico, surgió como una reacción a la expansión del Cristianismo y, ante la destrucción del templo, tratar de mantener vivo un credo como medio de sostener una identidad y cohesión culturales para un pueblo que se vio de repente disperso y menguado, inmerso en el medio helenizado y cosmopolita del Imperio Romano. Las diatribas aparentemente antisemitas de San Juan Crisóstomo, tal y como nos recuerda el historiador británico Tom Holland, se explican como una contestación en el debate teológico y filosófico con un culto que se erigió como competidor del Cristianismo y que incluso realizó proselitismo en aquellos primeros siglos de nuestra era, algo que ya se hacía desde la época de Jesús, según se desprende de los Evangelios y de los Hechos de los Apóstoles, donde se hace referencia a prosélitos o conversos al Judaísmo por las enseñanzas de los Rabinos, quienes tras la caída del Templo, suplantarían a los Sacerdotes Levitas en la dirección del pueblo.

Me repugna profundamente el Talmud y sus insultos a Jesús, la Virgen María y el desprecio que en el mismo, desde una postura nacionalista, agraviada y resentida por haber sufrido conquistas y persecuciones, se tiene hacia los goyim o gentiles, e igualmente, ciertas creencias o prácticas como la Kabbalah me parecen supersticiones absurdas e incluso, desagradables o perversas; sin embargo, una cosa es no estar de acuerdo con las creencias de otros, y otra el justificar en ese desacuerdo la discriminación y el genocidio; incluso, esto aplica para con los musulmanes y los protestantes, aunque sea difícil; en el caso de los Judíos sería injusto no reconocer la enorme cantidad de gente extraordinaria surgida de entre ellos, que ha producido enormes beneficios a la humanidad entera, que han generado en muchos rubros: la música, la ciencia, el arte, el cine, la literatura o el ámbito empresarial.

También, no puede negarse que las críticas al Estado de Israel que ya se enfocan en un ataque, no a ciertos líderes políticos y militares o a un gobierno en particular, sino a la etnia hebrea en general, sobre todo venidos de la Izquierda Marxista, traen consigo un blanco indirecto que es el Cristianismo: al negar la historicidad del Judaísmo o de los nexos del pueblo Judío con aquella tierra, se busca negar en consecuencia a la historicidad de Jesús y del Evangelio, además de que se niega que Israel ha cumplido, desde 1948 a la actualidad, un papel fundamental para la seguridad de Occidente: ser un medio de contención del Mundo Islámico, como se pretendió, en las Cruzadas, que lo fuera el Reino Latino de Jerusalén y los otros Estados Cruzados de Medio Oriente. Es curioso que, al debilitarse el apoyo a Israel desde principalmente Europa, aumente el impacto de la inmigración musulmana en Europa y la influencia de Estados islámicos como Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita o Marruecos en sus políticas internas tanto de la Unión Europea como de sus países miembros.

Y es que el Islam es igualmente algo con lo que no puedo estar de acuerdo ni mucho menos apoyar: últimamente han sacado a relucir cierta parte del Corán en que se elogia el papel de la Virgen María y de Jesús, aunque como profeta antecesor de Mahoma, y del respeto con el que se les trata. O se muestra que en Teherán, los Persas inauguraron una estación del metro dedicada a la Virgen como muestra de la tolerancia al Cristianismo; sin embargo, la sura o capítulo del Corán al respecto debe entenderse que fue pronunciada por Mahoma en el proceso de ganar apoyos de las distintas comunidades que conformaban la Meca, ciudad que ya era un emporio comercial en aquel entonces, y en la que habitaban diversas etnias con diferentes credos, entre ellos, Cristianos, aunque no Católicos, sino de sectas heréticas tales como Monofisitas (que planteaban que Cristo sólo tenía una naturaleza, humana o divina) y Gnósticos, por lo que, para hacerse con el control de la ciudad, y posteriormente, para unificar a todos los pueblos de la península arábiga bajo su mando, buscó quedar bien con todos, para después imponer tanto él como sus sucesores, su nuevo credo: una compilación del antiguo Paganismo semita desde tiempos babilonios, Zoroastrismo, Cristianismo Gnóstico y una base de Judaísmo, a través de la fuerza.

No puede creerse que ese presunto respeto sea algo más que propaganda, cuando la Historia del Islam fue la de perseguir y masacrar cristianos, cuando no esclavizarlos, y desaparecer las otrora prósperas y antiguas diócesis y comunidades de Medio Oriente y Norte de África, o con episodios relativamente recientes como el Genocidio Armenio o la expulsión de los Griegos de las ciudades de la costa del Egeo, hechas por los Turcos; así que la inauguración de la estación del metro, es de entrada, un gesto de cortesía a los Cristianos Nestorianos y de rito Armenio que siempre han radicado en Irán, y tolerados desde antes de la islamización de los Persas, bajo los últimos reyes Sasánidas, y que, aunque tienen garantizada alguna representación minoritaria en el Parlamento, al igual que la comunidad Judía "bien portada" que habita en tierras persas desde los tiempos de la reina Esther, es claro que el régimen jamás permitirá que algún cristiano o judío llegue a la Presidencia del Gobierno o a algún otro cargo importante en la administración o la milicia, y en segundo lugar, la estación del metro fue inaugurada durante la guerra en este año, evidentemente para tratar de aparecer como tolerantes y abiertos, ante la estúpida y fanática actuación de soldados judíos destruyendo y profanando templos e imágenes cristianas en Líbano y los territorios palestinos. Un golpe mediático bastante efectivo.

Pero en los medios tanto mainstream como en las redes sociales se ha extendido una serie de "teorías de la conspiración" y visiones totalmente dominadas por la idea de los "musulmanes buenos" oprimidos y víctimas de genocidio contra "judíos malvados" imperialistas y enemigos de la humanidad, lo cual está llevando a que cada vez más se reivindique a la figura de Adolf Hitler o postulados muy antiguos del Antisemitismo más clásico.

Un ejemplo de ello lo tenemos con lo que está pasando con el agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara, y en general en otras partes del país y de Hispanoamérica, donde han llegado al poder estos candidatos de Extrema Derecha apoyados por Trump y las Sectas Protestantes que simpatizan con el Sionismo Cristiano. Primero que nada, hay que entender que, quizá, el magnate neoyorkino condicionó su apoyo a estos personajes a cambio, seguramente de que diesen apoyo a Israel ¿porqué? No por una conspiración oscura, sino porque, por un lado, Trump quiere romper el aislamiento internacional en el que se ha arrumbado al Estado Judío, o más bien al Gobierno de Netanyahu, como consecuencia del conflicto en Gaza, y necesita mantener cierto número de votos favorable a éste dentro de los organismos internacionales. Segundo, porque, ante las crecientes dificultades económicas, y la cada vez mayor opinión pública en contra, Trump ya no puede sostener económicamente a Israel y su gasto militar. Entonces los países hispanoamericanos se convierten en campo abierto, bajo estos gobiernos nuevos, de inversión y generación de ingresos para que Israel se sostenga por sí mismo.

Ahora, sin duda alguna, los israelíes han implementado una tecnología muy avanzada para el manejo del agua en su país, que les ha permitido transformar pedazos de desierto en tierras fértiles y sostener el crecimiento urbano de comunidades que antes eran pequeñas o inexistentes, como la propia zona metropolitana de Tel Aviv. ¿Podría darse la cooperación con empresas o expertos israelíes para solucionar una problemática de años en el agua de Guadalajara y otras ciudades mexicanas? Siendo pragmáticos, sí, aunque más adelante detallaré que es algo que también tiene sus peros, y son muchos.

Pero ante esta situación, tenemos que nos llega el eco del conflicto en Medio Oriente, y se difunden ciertas teorías de la conspiración en contra de los Judíos que son en realidad, muy antiguas: basta ver a la famosa influencer yucateca conocida como Vicky Wolff, quien generalmente elabora vídeos cómicos, pero que últimamente ha pasado de la tradicional xenofobia de la gente de la península a algo que la hace similar a las ideas imperantes en Alemania en los años treinta y cuarenta, por ejemplo, difunde la idea de que los Judíos van a envenenar el agua de las ciudades mexicanas para "provocar un genocidio". Como parte de su búsqueda de conquistar nuevos territorios, que de lo mismo se habla de la Patagonia en Argentina, zonas de Colombia y de Estados Unidos...

De entrada esto es falaz, e incluso imposible: los Judíos son aproximadamente 16 millones en todo el mundo, y en Israel, son unos 7 millones. Sus fuerzas armadas, son efectivas y están altamente entrenadas y dotadas de una gran tecnología; sin embargo, estos tres años de conflicto han demostrado sus limitaciones: son fuerzas pequeñas y que dependen demasiado del poderío de su Fuerza Aérea y de sistemas defensivos proporcionados por EUA, que, según se ha visto, los Iraníes han podido superar. De esta forma, su poder militar apenas es suficiente para llegar a hacer incursiones terrestres en los países vecinos, y su doctrina es más defensiva que ofensiva en realidad.

Además de eso, los Judíos distan de estar unificados y seguir un mismo objetivo. Es cierto que ha tomado mucha fuerza recientemente una corriente o grupo radical, o si se quiere, fundamentalista judío, como es Jabad Luvabitch, que ha cobrado mucha influencia en la Administración Trump y también, por ejemplo, en Javier Milei, pero el Judaísmo es un conglomerado de facciones enfrentadas, e incluso de etnias que no tienen relaciones del todo buenas entre sí. Los Judíos Ultraortodoxos, o Jasídicos, por ejemplo, se oponen al Estado de Israel y a hacer el servicio militar, y son, de entre todos, los que tienen una natalidad más alta, aparte están los Judíos Reformados, mucho más liberales y laxos, incluso "contaminados" por el wokismo, principalmente en EUA, y existe un sinnúmero de grados de ortodoxia entre ambos extremos. Por otro lado, en Israel hay críticas respecto a que, en la cúpula, se encuentran los Judíos Ashkenazi, en segundo lugar, los Sefarditas, después los Mizrahi, quienes vendrían a ser los Judíos más cercanos a los de tiempos bíblicos, por ser descendientes de aquellos que nunca abandonaron el Medio Oriente, y al fondo, discriminados, los Falasha o Judíos Negros provenientes de Etiopía y otras partes de África, ajenos al Talmud y más cercanos al Judaísmo del Antiguo Testamento.

De este modo, el pensar que desean hacer limpia de argentinos, gringos, colombianos y mexicanos para quedarse con territorios de estos países es un imposible: primero, no tienen la capacidad demográfica necesaria para colonizar esos territorios, ni la capacidad militar para ello. Por otro lado, resultaría bastante estúpido matar a su clientela, a quien proporcionarían el servicio de agua, o proporcionarían productos tecnológicos, a cambio de algo que necesitan para la supervivencia del Estado de Israel: dinero. Aunque, algo que ya habíamos dicho en alguna ocasión, eso no quita que probablemente sí estén buscando crear comunidades que les puedan brindar refugio ante un posible colapso del país bajo la presión Persa y del Mundo Islámico.

Sin embargo, lo del envenenamiento del agua no es algo nuevo, ya en el siglo XIV, se acusó a las comunidades judías europeas de envenenar los pozos y los ríos y provocar así, la gran pandemia de la Peste Negra. Así que es un discurso ya viejo y típico del Antisemitismo, que en aquella época llevó a matanzas y linchamientos.

Ahora, ¿Qué está pasando en México? Bueno, la realidad es que muchas de nuestras ciudades tienen el problema asegurar el abastecimiento de agua potable. De entrada, somos un país que carece de grandes cuerpos de agua, salvo el Lago de Chapala, y no poseemos ríos caudalosos que puedan sostener grandes urbes, sí hay grandes reservas de agua en mantos freáticos, pero se necesita de mucha tecnología y costos para explotarlos. El caso de Guadalajara, es paradigmático, a lo que se ha unido la inveterada corrupción en el manejo de la empresa pública que, fundada desde hace más de cuarenta años, maneja el servicio en la ciudad: el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado, mismo que ha sido objeto da múltiples reestructuraciones y nunca ha funcionado del todo bien. Intereses políticos y electoreros, han impedido, por ejemplo, que se haya hecho una planeación a futuro para evitar inundaciones en ciertas colonias de la ciudad durante el temporal de lluvias y no se ha hecho un sistema de drenaje profundo que lo resolvería, pues costaría mucho y se llevaría también años su construcción, superando periodos gubernamentales de munícipes y estatales. Desde los años 60 no se ha vuelto a hacer un colector que sea de grandes dimensiones, por ejemplo.

Por lo que ve al abastecimiento de agua, en mucho se ha hecho depender éste del Lago de Chapala, pero existe el enorme problema de la contaminación que, desde los años 60 empezó a darse en este vaso y en la cuenca del Río Lerma, al verter sus desechos las industrias desde el Estado de México, donde nace tal río, que es el principal alimentador del lago, y del que luego, se obtiene el agua para la ciudad, con plantas de tratamiento ya obsoletas o insuficientes, a pesar de que la calidad de las aguas de Chapala ha mejorado en años recientes, pero no del todo.

Sin embargo, lo que ha pasado en las últimas semanas pareciera que sí obedece a una contaminación del agua intencional, y según circula en las calles, esto es para que el Gobernador Pablo Lemus encuentre una razón para justificar la firma de un contrato para el manejo del agua con empresas extranjeras, entre las que destaca la israelí Mekorot, misma que no es privada, sino del Estado, y que ya tiene ciertas concesiones en Chihuahua o Yucatán.

Ahora, aquí hay que tomar en cuenta algunas cosas: el agua indudablemente es un derecho humano, y toda persona debe tener acceso al agua potable, porque ésta es necesaria por naturaleza para el sostenimiento de todo tipo de vida, desde la microbiana, vegetal, animal y humana. Si se lucra con el agua, como una mercancía, como alguna vez propusiera un codicioso y sádico ejecutivo de Nestlé, resultaría que el acceso a un elemento fundamental para la vida quedaría sujeto a la capacidad económica de las personas. Sin duda, el agua debe ser un servicio público, y el Estado debe garantizarlo. Las empresas que puedan ser concesionarias de este servicio, deben limitarse a aspectos técnicos y no al cerrarle la llave a quien no pueda pagar. El SIAPA, lo que hace, es ante los morosos que no pagan los derechos por los servicios, es reducir el flujo de agua, pero no eliminarlo o bloquearlo por completo. También es importante limitar el monto o porcentaje de la inversión o intervención de empresas extranjeras en la actividad, porque siendo el agua algo tan vital, su control puede darle, y más si se trata de una empresa de propiedad pública de otro Estado, una capacidad de influencia de este otro país sobre las políticas nacionales enorme, con independencia si es Israel, Qatar, EUA, Rusia o China, y sean Judíos, Musulmanes, Católicos, Protestantes u Ortodoxos o Paganos, y lo mismo pasa con otros recursos naturales estratégicos, como el petróleo: véase el caso de Venezuela y que detrás de sus cambios y crisis políticas, están los intereses de las grandes potencias luchando por él.

En fin, éste ha sido un post muy largo, pero creo haber llegado a mi objetivo de describirles que la situación actual del mundo es mucho más compleja de lo que parece y no puede observarse desde una óptica simplista de blanco y negro. Hay muchos tonos de gris entre ambos, y también, vemos cómo algo que pasa en un lugar aparentemente muy lejano y ajeno a nosotros, tiene eco en nuestras calles y plazas. 

Y también, algo muy importante: no debemos apasionarnos ni dejarnos llevar por las opiniones que se generalizan en Redes Sociales, eso ya lo he experimentado en carne propia y ya me di cuenta de que estaba yendo mal, porque en las publicaciones de Instagram, X, Telegram o Tik Tok, muchas veces se apela a las emociones y sentimentalismos, para impulsar a tomar una postura hacia un lado de favor y de odio hacia el otro, hace poco, por ejemplo, vi un vídeo hiperrealista creado con Inteligencia Artificial que mostraba al Zar Nicolás II jugando con una de sus hijas, era evidente que la intención del vídeo era generar una empatía hacia los últimos Romanov que fueron cruelmente asesinados por los Bolcheviques y que a la vez, tengas odio por los Comunistas, a grado tal que el dolor de una madre por su hijo desaparecido, torturado y eliminado por alguna dictadura sudamericana en el Plan Cóndor, con el que jugaba como Nicky con la niña Anastasia, sea minimizado, "porque se lo merecía" (basta ver algunos comentarios en ese vídeo). La influencer Vicky Wolff, puede hacer vídeos bastante graciosos con su marcado acento yucateco sobre situaciones cómicas, pero veamos su contexto tal y como sale en sus vídeos: es una arquitecta que no ejerce su carrera y está casada con un regiomontano de buena posición económica que viaja constantemente a EUA --país contra el que despotrica igualmente-- y se le hace fácil difundir odio contra todos los Judíos tal y como lo hace un Roger Waters o una Shirley Manson hacia quienes no sean de su misma cuerda. Por ello, reitero, la posición de Sheeran o de Hetfield, es quizá la más sana, siendo figuras públicas: además, evitan enfrentamientos entre miembros de su público o que se discrimine a ciertas personas y no dejarlas entrar en sus espectáculos.

Por último, creo que ningún niño palestino ni ningún niño judío debe ser adoctrinado para odiar a los "otros", quizá la solución al problema sería que una fuerza internacional entrase en la región y se llevase, por igual a Netanyahu, Ben Gvir, Smotrich, a Mokhtaba Khamenei, al Emir de Qatar y a toda la dirigencia de Hamas, de Hezbollah ante la Justicia, y se establezca una administración internacional que desintoxique la mente de Musulmanes y Judíos de las marañas supremacistas y belicosas que los tienen atrapados y aprendan a convivir como personas bajo el Derecho y entiendan que la Edad del Bronce terminó hace mucho. Lo sé, soy un idealista.

15 de octubre de 2026

50

 The year 1976 Stock Vector Images - Alamy

Nací el 06 de octubre de 1976. Estoy cumpliendo cincuenta años, y la verdad, no me lo creo... no me siento alguien de cincuenta años, y creo que tampoco me veo como tal, al menos, como clásicamente se piensa que debe verse alguien de cincuenta años, o al menos es mi propia percepción, aunque, la verdad, no es lo mismo tener cincuenta años hoy que hace cincuenta años, valga la redundancia. Recuerdo aquella película que vi de niño, en los años 80 del pasado siglo: Cocoon, sobre un grupo de ancianos que se encontraban unos extraños capullos en una alberca de una casa vecina a la del asilo en la que se encontraban, y que en realidad eran cápsulas de hibernación de unos científicos extraterrestres que despedían cierta radiación o energía que daba el efecto de que los ancianos rejuvenecieran, al menos en cuanto a sus energías y capacidades físicas, que no en su aspecto. Varios de los actores que interpretaban a aquellos viejos, tenían entre 48 y 52 años, y en aquel entonces ya eran considerados en edad provecta, y se veían como tal. Hoy en día, se cuenta con una esperanza de vida mayor, tenemos un modo de vida con menos estrés físico, y tenemos menor presencia del tabaco, mayor conciencia en el uso de protección solar, y mejor calidad de alimentos y medicamentos más eficaces, además del ejercicio físico en gimnasios, hace que a los 50 años uno no se vea o sienta como un viejo.

Es increíble todo lo que he visto en este medio siglo de vida al que, gracias a Dios, llego. El mundo de hoy, en crisis, es muy diferente al existente en 1976, que tenía problemas y una situación muy diferente a la que presenciamos hoy en día. ¿Menos graves o peores? Eso ya sería una cuestión subjetiva, diferentes, cada época tiene sus problemas y sus retos, lo que sí, la Historia es un encadenamiento de acontecimientos, y lo que vivimos hoy, es consecuencia de lo que pasó antes y así sucesivamente hacia atrás en el tiempo.

A los de mi generación nos tocó ver grandes cambios tecnológicos y científicos: en 1976 y por lo menos hasta la mitad de los años 80, cuando se dió la tragedia terrible de la explosión del transbordador espacial Challenger, vivimos todavía bajo el coletazo de la Carrera Espacial de los años 60 que había culminado con la llegada del Apolo XI a la Luna. Incluso, en 1976 apenas habían pasado cuatro años del último alunizaje, en 1972, del Apolo XVII, y el año anterior, en 1975, se había dado la misión Apolo-Soyuz, un encuentro de buena voluntad entre astronautas estadounidenses y cosmonautas soviéticos en el marco de la Guerra Fría., y aquello había sido la última vez que se había lanzado una nave de ese programa de la NASA, que había sido ya utilizado solamente como transporte hacia la estación espacial Skylab.

Cuando tenía 6 años apenas, en 1982, es cuando empezó el boom de las computadoras personales, Bill Gates, entonces un joven genio, admirado por su precocidad, sin ser mencionado en teorías de la conspiración, y antes de que, embriagado por la soberbia y las adulaciones, aburrido por la riqueza y la fama, se tirara a un camino de excesos y comenzara a tener delirios mesiánicos que culminaron con su inclusión en la Lista de Epstein lanzaba al mercado el sistema operativo MS-DOS, sencillo de usar y de aprender, lo que contribuyó a la popularización del uso de la computadora, que ya había comenzado con aquellas máquinas que se conectaban al televisor como monitor y de apenas 16 o 64 bits de memoria, generalmente con imágenes monocromáticas; durante mi infancia jugué videojuegos en un Atari también con gráficos muy simples pero colores muy vibrantes.

Cuando nací, México se encontraba a finales del mandato del Presidente Luis Echeverría Álvarez, quien falleció hace poco, ya centenario. Su gobierno se caracterizó por políticas populistas de subsidios y subvenciones y un discurso pretendidamente Izquierdista a la par que el mandatario, según se sabe, colaboraba con la CIA y el Gobierno de EUA, entonces presidido por Gerald Ford, por lo que libraba la llamada Guerra Sucia contra grupos guerrilleros de Izquierda herederos del movimiento de 1968; aún así, el país gozaba de estabilidad garantizada por la entonces aparente inmovilidad del régimen Priísta; claro, las políticas asistencialistas, Keynesianas de Echeverría se sustentaban en la bonanza petrolera de aquellos años y los altos precios del petróleo provocados por la Guerra del Yom Kippur de tres años atrás, ese derroche, combinada con una enorme corrupción, se acentuaría a partir del gobierno de su sucesor, el aristócrata, culto y preparado Secretario de Hacienda, su amigo José López Portillo y Pacheco, quien pensaría que el petróleo podría financiar todos los excesos y se dejó devorar por su narcisismo y egolatría, algo que, después, tendría el valor de reconocer.

A nivel internacional, el mundo se mantenía en esa tensa calma de la Guerra Fría, un orden sustentado en el equilibrio entre el Imperio Ruso, en esa época denominado Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y sus satélites, enfrentado a Estados Unidos de América y sus aliados, principalmente de Europa Occidental, y ambos bloques buscaban generar zonas de influencia, por lo que EUA promovió en Hispanoamérica y Brasil la erección de dictaduras militares que mantuvieron a raya el surgimiento de regímenes comunistas como el de Cuba, muchas veces con el empleo de la violencia más despiadada, la intervención directa de organismos de inteligencia norteamericanos como la CIA y la garantía de los intereses económicos del país del norte; aún así, la Guerra Fría garantizaba un orden, y un equilibrio de poder entre Moscú y Washington  de ahí que Putin alguna vez dijera que la caída de la URSS fue una verdadera catástrofe geopolítica.

En ese mismo año: 1976, moría el Presidente chino Mao Tse Tung, líder de la Revolución Comunista, dejando una China como en estado de tabula rasa, sobre la cual, su sucesor como líder de facto del país, Deng Xiao Ping, empezaría a sentar las bases de la potencia económica, financiera e industrial que es hoy; aunque quizá eso no lo hubiera podido lograr sin los llamados Gran Salto hacia Adelante y Revolución Cultural, movimientos que se saldaron con millones de vidas, pero que sin duda transformaron la mentalidad y la economía chinas, que habían permanecido estancadas por siglos, y la prepararon para los cambios que ya el propio Gran Timonel había atisbado con su sorprendente alianza con el Estados Unidos de Nixon y Kissinger y su rompimiento con la Rusia Soviética y su ortodoxia marxista. Pero por lo pronto, en 1976, China era aún un país pobre, demolido tras un siglo y medio de sometimiento a potencias extranjeras y sangrientas guerras civiles, y considerado con cierto respeto tras blindarse con algunas armas nucleares.

En resumen, en estos 50 años de vida, he visto el paso de un orden, tanto el existente al interior de México, como a nivel internacional, que se consideraba definitivo hacia el caos. He visto, como ninguna generación lo vio, el acelerado desarrollo de la tecnología informática: desde los 16 bits, y los diskettes de 5 1/4 al Internet, y la IA, desde el videocassette Beta y VHS al streaming, desde el disco de vinilo al cassette, al CD,  y finalmente las plataformas. 

Pocos meses después de que nací, murió Elvis Presley, pero el Rock and Roll disfrutaba una década de los 70 de verdadera "Edad de Oro" dominada por bandas como Led Zeppelin, Queen, Pink Floyd, Kiss y Black Sabbath, como también lo fue de la balada romántica en el mundo hispánico con gigantes como José José, Raphael, Emmanuel, Camilo Sesto, Sandro y otros más; presencié el auge del Heavy Metal en los años 80 durante mi infancia, con Van Halen, Guns and Roses, Metallica, Megadeth, Iron Maiden, Def Leppard, y mi adolescencia en los 90 la viví con el enojo de las canciones Grunge de Nirvana, Stone Temple Pilots o Pearl Jam y Alice in Chains, la crisis de fe hecha canción por R.E.M., la amargura juvenil de los hermanos Gallagher de Oasis y cerré la década con la entonces melancolía de Coldplay y el sencillo romanticismo de Keane, y un retorno a la psicodelia y progresividad con Muse, mientras, siempre perenne a lo largo de esas décadas, la banda canadiense Rush mantenía su virtuosismo y su influencia sobre muchos músicos de todo el mundo.

Pero ese esplendor sonoro se fue apagando detrás del ruido generado por una pseudomúsica pretendidamente folklórica en México pero que era la favorita de bandas delincuenciales, que se empezó a hacer notoria a partir de los 90, el Rap y el Hip Hop con su historia igualmente criminal, se impuso y multitud de artistas de plástico sin talento, pero con ayudas informáticas generadoras de sonidos intrascendentes fueron llevando al marasmo actual, pese a lo cual, el Rock y el Metal subsisten como una nueva rama de la música culta, siguiendo el mismo camino que el Jazz y el Blues transitaron.

En México, el espejismo de la Democracia derribó al sistema priísta: corrupto y autoritario, pero funcional y adecuado para la complejidad de la sociedad mexicana, unida a base de pactos y alianzas entre grupos sociales. Presiones internas tras los desastres económicos de Echeverría y López Portillo, la tragedia del terremoto de 1985 que convirtió a los damnificados de tal desastre en clientela de demagogos, y presiones externas, principalmente de EUA, que siempre ha buscado debilitar a México y frenarlo, desde 1821, porque en el fondo nos teme, llevaron a sustituir el sistema corporativo y centralizado por la competencia entre partidos y demagogias, funcionarios que, ante la precariedad de sus puestos, dejaron de planear a futuro y en cambio, buscaron enriquecerse ante su fugaz paso por el poder, con la Política vista como medio para lograr el ansiado ascenso social, tras el año 2000, la corrupción fue aumentando progresivamente año tras año, y el poder del Estado y su capacidad para mantener el orden y la Ley, la pérdida de virtudes morales sustituidas por el afán de lucro, llevaron al ascenso del Crimen Organizado en México a convertirse en un poder fáctico que lo permea todo y lo ha corrompido todo, incluso, ha desbordado las fronteras y se ha convertido en una verdadera multinacional que condiciona decisiones de gobiernos y ambiciones de Estados en todo el continente. De ahí que Morena el actual partido en el poder, por un lado es un intento desesperado de recobrar ese antiguo orden, pero por el otro, es claro que se encuentra en manos de los elementos más corrompidos y desastrosos producto de la decadencia de la Clase Política mexicana a lo largo de 38 años, pues es un proceso que se puede decir, inició con las elecciones presidenciales de 1988.

Cuando nací, el Imperio Ruso-Soviético estaba encabezado por el Presidnente Soviético Leonid Brehznev: hierático, monolítico, viejo, que daba impresión de ser inamovible. Tras su muerte, vino una crisis sucesoria, vi el ascenso de Gorbachov y sus reformas, malogradas por su propia imprudencia y el accidente nuclear de Chernobyl, y por tener enfrente a tres grandes estadistas: Ronald Reagan en EUA, Margaret Thatcher en Inglaterra y el Papa San Juan Pablo II, quien hizo como empresa fundamental de su pontificado la liberación de su patria: Polonia, respecto del yugo moscovita, a costa de descuidar mucho de la crisis postconciliar del Vaticano II que quedó sin soluciones claras, los escándalos de abusos cometidos por clérigos ante la relajación de la disciplina eclesiástica y sin oponer a la cada vez más galopante secularización de Occidente más que el culto hacia su personalidad de Rockstar. Como resultado, su sucesor Benedicto XVI tuvo un pontificado tormentoso, y vino después Francisco I con sus ambigüedades y populismo eclesiástico, para desembocar en León XIV, quien a un año de reinado, ha mostrado tener un sorprendente carisma, así como un claro conocimiento de la realidad actual misma que lee desde la filosofía agustiniana, pero que parte desde la desventaja de una Iglesia debilitada que no se ha repuesto de lo ocurrido hace 60 años y de la sombra gigantesca del pontífice polaco, y que posiblemente será un Papa incomprendido, pues para unos es woke, para otros es conservador, cuando creo que las sinceras intenciones de Prevost --sin quitar que en algunos temas pueda estar equivocado, o suscriba posturas que se encuentran en el debate teológico-- son las de predicar el Evangelio con celo misionero y fe auténtica, sin el estilo maquiavélico y político de su predecesor surgido de los oscuros vericuetos argentinos.

Vi caer el Muro de Berlín, y a Rusia volver a sus fronteras de la época de Pedro I el Grande, cuando comenzó apenas a convertirse en un verdadero poder mundial, tambalearse con riesgo de desaparecer con Boris Yeltsin y tener cierto renacimiento con Vladimir Putin, que ahora se ha empeñado en intentar recuperar parte de los territorios perdidos, aunque actualmente se encuentra aparentemente empantanado en Ucrania, pero aún así, amenaza con, en algún momento, desplegar una fuerza que no hemos visto, pues hasta ahora, se ha contenido y llevado a Europa y la OTAN en general a una larga guerra de desgaste, que precisamente, está llevando a sus miembros a una severa crisis económica y social interna, que puede terminar en un colapso, en lo que parece haber sido desde un inicio la apuesta del actual dueño del Kremlin.

EUA en 1976 se encontraba bajo el mandato del Presidente Gerald Ford, único que llegó a la Jefatura del Ejecutivo sin haber sido elegido en las urnas, como consecuencia del escándalo Watergate que echó del poder a Richard Nixon, en lo que se consideró una gravísima falta contra el orden constitucional por espiar los planes de campaña electoral del Partido Demócrata, Nixon quedó demonizado en mucho de manera injusta, ensombreciendo sus logros: haber puesto fin a la infructuosa Guerra de Vietnam y haber labrado una alianza con China, aunque esto, a largo plazo, propiciaría el ascenso del Celeste Imperio hasta convertirse en un rival para su país; sin embargo, en aquel momento, el colocar a China del lado de Washington fue una medida correcta que contribuyó a debilitar al Bloque Comunista y socavar el poder soviético; hoy en día EUA se encuentra, como alguna vez lo comenté, en la situación de Roma en el siglo IV, tras una aparente fachada de poder, esconde las grietas profundas del edificio de su poder. Donald Trump aparece como un síntoma de esa hipertrofia de un poder que en realidad se repliega, humillado por un Irán que no se ha doblegado, harto de una Europa tambaleante al borde de su disolución, parece centrarse en el control del Continente Americano ante una Canadá que tras su bienestar esconde una debilidad crónica que jamás podrá superar por el peso de la Naturaleza indómita, el clima, la Geografía y sus consecuentes limitaciones demográficas, una Hispanoamérica dividida, eternamente en conflictos por políticos que siguen, igual que hace doscientos años, peleando entre sí por imponer un proyecto de Nación que excluye al de sus contrarios y que en realidad esconde luchas por hacerse con el poder para enriquecerse y hacer uso del Estado como de su negocio particular, sin importar si son de Derecha o de Izquierda.

Hoy, EUA, bajo Trump y el grupo de jerarcas tecnológicos de Sillicon Valley, creyentes en la pseudofilosofía de la Ilustración Oscura, por un lado, y por el otro de un Partido Demócrata que sigue anclado en el wokismo al que suma la inclusión de Marxistas declarados y sus ideas en sus plataformas electorales, e incluso de representantes del Islam político, encuentra un sistema liberal surgido a fines del siglo XVIII agotado y a las puertas de un cambio profundo que lo llevará, de un modo u otro, hacia un atoritarismo no visto antes en el otrora "faro de la libertad" (si es que alguna vez lo fue) o a su disolución, ante lo cual, lo de Nixon fue una mera travesura casi infantil.

Brasil, el gigante con pies de barro, nunca ha logrado convertirse en la potencia con la que soñó su padre fundador y emperador Pedro I de Braganza, ahora, devorado por los intereses estadounidenses que han impulsado la difusión de las más disparatadas sectas protestantes "evangélicas", ha perdido su alegría, su fútbol, y quizá llegue a perder su capacidad de fijar su propia política exterior y defender sus propios intereses para sostener los del norte.

En 1976, y durante los años de mi infancia, estaba presente el recuerdo de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto, la terrible persecución y exterminio de los Judíos en Europa por la Alemania Nacionalsocialista. El Islamismo había realizado la matanza de deportistas israelíes en las Olimpiadas de Munich en 1972 y nadie dudaba que, con el pretexto de la causa palestina, encabezada entonces por la OLP, liderada por Yasser Arafat, existía un movimiento que contaba con el apoyo del Bloque Comunista y amenazaba a Israel, país cuya existencia se veía como una reivindicación o compensación a los Judíos por la tragedia ocurrida y como la única luz democrática en un marasmo de oscurantismo musulmán.

Hoy, Israel se ahoga en el fanatismo de su cúpula gobernante, mientras el antisemitismo resurge con las consabidas teorías de conspiración y una Izquierda que, irracionalmente, apoya al crecimiento del Islam pese a que éste es antitético a los postulados de una corriente ideológica que igualmente, ha degenerado y ha abandonado las reivindicaciones de las clases trabajadoras y sus postulados económicos y filosóficos para defender vicios, perversiones, delitos, inventar víctimas y con eso esparcir la decadencia. 

Europa en 1976 era visto como un mundo de glamour, cultura, elegancia, Historia y sobre todo de un elevado nivel de vida; sin embargo, iniciaba su decadencia: en España acababa de morir el Generalísimo Francisco Franco, quien había salvado a su país del desastre que fue la Segunda República, un verdadero caos de enfrentamiento entre facciones políticas que había hundido a España en la miseria, la irrelevancia y la anarquía, aunque lo tuvo que hacer tras una sangrienta Guerra Civil y un régimen en mucho represivo; sin embargo, a su muerte, aunque había dejado a una España que se estaba convirtiendo en una potencia industrial y podía volver a ser un poder militar por derecho propio, la corrupta figura del Rey Juan Carlos I y políticos débiles y que rápidamente se sometieron a los intereses norteamericanos y alemanes como Adolfo Suárez o Felipe González, condujeron a España a la Democracia, que terminó siendo una dictadura de dos partidos políticos oligárquicos y que han destruido las bases morales y religiosas de España para crear una sociedad consumista, hedonista y viciosa que no es más que un chiste. Alemania, Inglaterra, Francia se acercan a su desaparición ante la inmigración islámica y africana necesaria para sustituir la bajísima natalidad de los europeos nativos.

Es curioso, en 1976, el temor era a la sobrepoblación, y ante eso nos prevenía un filme como Soilent Green protagonizada por el extraordinario Charlton Heston; hoy el temor es lo contrario, la natalidad es muy baja en el mundo occidental y gran parte de Asia, mientras que en el África Subsahariana y el mundo Islámico la misma sigue siendo alta, lo que llevará a un gran cambio en el balance de poder en el futuro; pero volviendo al cine, en ese año en que nací, el entonces desconocido Sylvester Stallone sorprendía al mundo con una película como Rocky y su historia de superación y desafío a las dificultades con hombría, constancia, resistencia, tezón, Cincuenta años después, el cine nos muestra historias huecas que buscan sólo entretener, cuando no, adoctrinar en el feminismo, en el homosexualismo, alterar las Historias clásicas de Occidente para incluir a las personas de África para evitar el racismo, aunque esto es más racista todavía, porque es decirles que su propia Historia, sus tradiciones y narraciones no importan, sino que para contar en el mundo deben hacerse europeos u occidentales. Han pasado 40 años de que se vio en los medios occidentales que se contara la extraordinaria vida del rey Shaka de los Zulu, y nadie ha retratado la vida de Mansa Musa de Malí, el hombre más rico de la Edad Media, o de las fieras candaces o faraonas negras de Nubia, o la heroicidad de la cristiana Etiopía cercada por el Islam durante siglos y vencedora del colonialismo italiano.

En 1976 era fácil formar una familia, hoy, los hombres temen acercarse a las mujeres por temor de ser denunciados como acosadores, y las mujeres desconfían de los hombres o compiten con ellos o de plano los ven como amenazas ante las ideologías que se han difundido. Los costos de vida elevadísimos, los obstáculos a la movilidad social, y el hedonismo imperante que denunciara el Papa Pablo VI, sin duda han destruido la idea misma de familia, de matrimonio, de compromiso.

En resumen, en cincuenta años, el mundo ha transitado del orden al caos. Se ha avanzado mucho en tecnologías de la información, del entretenimiento y la comunicación, mientras en otros rubros, como la conquista del Espacio exterior, todo se ha estancado. Hace cincuenta años había un orden, un sistema tanto en México como en el mundo que parecía inamovible y que no cambiaría en mucho tiempo. Hoy, los cambios son vertiginosos, caóticos e imprevisibles, por todos lados reina la incertidumbre y no hay vistas de futuro claro.

En estos cincuenta años he sido testigo de la Historia, he vivido transformaciones y acontecimientos que muchos jamás habrían creído que se darían. Y estoy seguro que me falta mucho por ver. No puedo negar que estoy emocionado por ver qué pueda pasar en los próximos cincuenta, o los años futuros que Dios disponga para mi en esta Tierra.

Por todo ello, solo puedo darle gracias, porque en estos cincuenta años he recibido tantas cosas inmerecidas, buenas y malas, pero todas al final, no han sido más que bendiciones.

26 de septiembre de 2026

EL MEDIO ORIENTE SACUDE AL MUNDO

En el eterno conflicto de Medio Oriente, donde se libra una guerra interminable desde la Edad del Bronce, sobre la cual, hay que decirlo, gracias a la película de Nolan ha crecido el interés --quizá le dedique un post para hablar de ella-- este 11 de septiembre de 2026 en el aniversario 25 de la caída de las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, se ha dado un acontecimiento del que la mayoría no se dio cuenta, pero que será fundamental: Arabia Saudita ha sido completamente derrotada por las milicias de los Piratas Hutíes de Yemen, lo que ha permitido a este grupo de filiación Chiíta y aliado del régimen persa, hacerse con el control del acceso al Mar Rojo: el Estrecho de Bab el Mandeb.

De este modo, Teherán tiene el control completo de los flujos de hidrocarburos entre el Mediterráneo y Medio Oriente con el Océano Índico. y detrás de Irán, se encuentra China, y todo un proyecto para debilitar a las petromonarquías del Golfo Pérsico y expulsar a EUA de la región.

Las imágenes en el vídeo con el que se abre la presente entrada, son impresionantes. Si en vez de las camionetas Toyota, marca japonesa que ha labrado ya una buena reputación para sus pick-ups como versátiles vehículos de uso militar tanto por ejércitos estatales como por fuerzas irregulares, fueran carros de combate jalados por caballos, y los milicianos, ataviados con túnicas y calzados con sandalias, pero agrupados en formaciones definidas y filas disciplinadas, en vez de fusiles de asalto portaran lanzas y escudos, podría ser una imagen sacada del pasado, dándonos una idea de cómo, posiblemente, lucieron realmente los ejércitos de Asirios, Babilonios, Hititas o Persas y los Islámicos que, desde hace milenios se han disputado el Medio Oriente. Incluso, podríamos preguntarnos si no estamos presenciando el surgimiento del Imperio Hutí, como en el pasado surgieron aquellos que hemos mencionado.

Los Hutíes surgieron como una milicia rebelde chiíta enfrentada al Gobierno constitucional --aliado de Arabia Saudita y EUA-- de Yemen, país que, unificado tras el fin de la Guerra Fría, ha tenido una existencia convulsa, pues no es más que la agrupación de un conjunto de tribus y pequeños Estados surgidos desde la Edad de Bronce que jamás han constituido algo similar a un Estado-Nacional moderno, para comprender esto, es recomendable la obra del historiador escocés Tim Mackintosh -Smit, Los Arabes, quien radica en Yemen y conoce muy bien la realidad de tal país, el más poblado de la península arábiga y el menos desértico, ya que cuenta incluso con cordilleras boscosas, ríos y un clima más parecido al mediterráneo que a las asoladas extensiones de dunas arenosas que generalmente asociamos con tal región del mundo.

Estos acontecimientos sólo demuestran que, pese a lo que afirmaba Trump a través de aquel misterioso usuario anónimo conocido como Q-Anon, que en foros de Internet tales como 4-Chan y Reddit, y que todo indica que no era otro más que él o su equipo de campaña para difundir teorías de la conspiración respecto de sus enemigos y opositores, como el famoso Pizzagate, de que "se confiara en el plan", no hay tal plan, o el mismo está saliendo de manera espantosamente terrible, o bien, el mismo, está diseñado para que EUA sufra aparentes derrotas terribles pero, en realidad, lleve a un enroque del país a fin de asegurar el control de los recursos petroleros del mundo y apuntalar de alguna manera, la hegemonía norteamericana.

Sin embargo, este bloqueo no está impidiendo que China tenga acceso a recursos energéticos, por el contrario, estos están quedando en manos de aliados de Pekín, principalmente a través de los Persas y sus proxies, como son los Hutíes, que ya no son solamente un grupo dedicado a la piratería en el Mar Rojo, son claramente una fuerza beligerante impulsada por objetivos estratégicos políticos, religiosos y económicos, dispuestos a convertirse en uno de los poderes más importantes en el complicado tablero del Levante.

Entre tanto, el Reino de Arabia Saudita empieza a hacer agua. Pese al armamento y entrenamiento proporcionado por los norteamericanos, el ejército de los Saud se desmorona, y quién sabe si, después de conquistar ya la costa yemenita del Mar Rojo, que estaba en poder del Gobierno internacionalmente reconocido de Yemen, instalado en la capital Sana, los Hutíes no se decidan por incluso, invadir a la petromonarquía. De darse eso, lo más probable es que el régimen de la llamada Casa de los Tres Mil Príncipes caiga con facilidad pasmosa. ¿Porqué? Porque Arabia no es un verdadero Estado; es una extensión de territorio, donde pululan aún en día tribus beduinas de nómadas que han vivido así desde los tiempos bíblicos, que poco caso hacen de la autoridad real y a quien tampoco importan, sobre la cual, sin embargo, la familia Saud ha extendido, poco a poco, desde el siglo XVIII que obtuvieron cierta autonomía respecto de la autoridad de los Califas Otomanos por ser de una corriente Sunnita del Islam mucho más fundamentalista que la practicada en la Corte de Estambul, el Wahabismo o Salafismo, y que culminó con la derrota de los Haschemitas y su expulsión del Hejaz, obteniendo la custodia de las "Ciudades Santas" musulmanas de la Meca y Medina, su propiedad, y un empleo de la misma para sus negocios familiares principalmente radicados en la explotación de los ingentes recursos petroleros del subsuelo.

Así, no estamos ante un Estado Moderno, estamos ante un reino de corte medieval o incluso de la antigüedad que se considera patrimonio de una familia, tanto que en el nombre oficial del país se incluye el apellido de ésta, convertido en adjetivo para indicar que es su terreno: Saudita. Si los Hutíes llegan a incursionar y apoderarse de territorios propios de los Saud, es muy probable que muchos de los extranjeros que se encuentran en situación de práctica esclavitud en el reino, se rebelarían y verían en la milicia yemenita a sus libertadores. Aquello llevaría a la ruptura y al quiebre del régimen, y veríamos, por lo menos a Mohamed Bin Salman, el verdadero gobernante, y su anciano padre, y muchos de los miembros de la familia, junto con gran cantidad de su riqueza personal, huyendo a EUA.

El ejército saudita no tiene lealtad para con la familia real, los nativos no tienen sentimiento de nacionalidad, sino si mucho, de identidad con su grupo familiar o tribal, y el dominio de la familia Saud siempre se ha sentido como algo artificial, siendo la mayoría de sus integrantes mercenarios que prefirieron abandonar armas y equipos antes de seguir peleando por una familia de sátrapas. Multidad de carros blindados y armas portátiles y municiones, casi todas de manufactura norteamericana han quedado abandonados en el campo; también ha quedado demostrada otra cosa: la alianza firmada hace apenas unas semanas entre Arabia, Turquía y Pakistán, presumiblemente en contra de Israel o en contra de Irán, ha demostrado ser un mero papel sin valor, ni Ankara, ni Islamabad al final, se han arriesgado a defender a la Corte de Riyadh contra Teherán que actúa a través de sus aliados. 

Si cae la monarquía saudita ¿qué sucedería? De entrada, no dudaría que los Hutíes terminen por constituir un imperio, por así decirlo, aunque lo que estamos viendo probablemente es una muestra de los procesos típicos de Medio Oriente de que una facción, un grupo o un clan, de repente inicia un proceso de enfrentamiento con rivales, --en este caso el gobierno "oficial" yemení, apoyado por la Casa de Saud y por Emiratos Árabes Unidos, quienes incluso ya riñeron entre ellos-- y posteriormente, su expansión, (así hicieron los Babilonios, los Asirios, los Hititas, inició la expansión islámica con Mahoma, y el último caso que siguió este proceso fue el de los Otomanos, como un clan turco instalado en Asia Menor que logró la supremacía sobre los demás) y se hagan con el poder sobre la región del Hejaz, y con ello, de las "ciudades sagradas" de La Meca y Medina y toda la costa del Mar Rojo, lo cual es una posición estratégica y los acercaría peligrosamente a Israel, bordeando el Golfo de Aqaba, el interior, probablemente se fragmentaría en pequeños Estados tribales que lucharían por el control de los recursos petroleros, en pocas palabras, se vendría el caos, y esto ocasionaría una crisis energética sin precedentes, y eso, muy probablemente, es lo que buscan tanto Persas como Hutíes. La razón de existencia de la monarquía en manos de la familia Saud, y que, pese a ser un régimen aún más teocrático y tiránico que el iraní, fuese apoyado por EUA es que aseguraba la administración de tales recursos y daba garantías de estabilidad para su explotación.

Por lo pronto, con el control de los estrechos de Ormuz y de Bab el Mamdeb y la puesta fuera de servicio al principal oleoducto de Arabia que atraviesa la península entre el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, se avisoran días complicados en los mercados y la escalada hacia arriba de los precios del petróleo, en especial, el aceite diesel está escalando, lo que seguramente llevará a los precios de los productos básicos por las nubes, dado que el diesel es el principal combustible, más que la gasolina, usado en el transporte, para buques, ferrocarriles o camiones.

Ante todo esto, ¿qué podemos decir? El conflicto de Medio Oriente es muy complejo y ha sido una fuente constante de conflictos. Desde el 11 de septiembre de 2001, sin duda, ha sido el hilo conductor de los conflictos y la transformación del mundo, algo sobre lo que abundaré en otro post. Pero por lo pronto, es bastante simple el pretender leer el conflicto actual como una lucha entre los buenos y los malos, y pretender identificar de manera maniquea a los Palestinos como pobres víctimas y a los Israelíes, y en general, a los Judíos, como los villanos del episodio, lo que, ya lo hemos visto incluso en México, está llevando a que crezca el Antisemitismo, o a situaciones como el ataque y veto al cantante y músico pop irlandés Ed Sheeran por haber excluido de su gira artística al rapero norteamericano Macklemore, quien se puso en un concierto a pontificar acerca de la lucha antiimperialista de los Palestinos contra la "colonización" israelí.

Perdónenme pero yo le doy la razón a Sheeran, aunque es un artista al que no sigo y ni siquiera he escuchado con atención, y lo que he oído de él me ha parecido intrascendente; pero un melómano acude a un concierto musical, del género que sea, para escuchar la música y presenciar la interpretación que de la misma hace su artista favorito, no va a un mitin político y a tomar posturas ideológicas, ni mucho menos respecto a un conflicto internacional como si fuera un partido de Fútbol en que unos le van a Israel y otros a los Palestinos o incluso a Irán o a los Musulmanes en general por "resistirse al imperialismo". Posturas que además, pueden conducir a generar división y a que estallen enfrentamientos violentos entre la audiencia, más cuando se trata de un evento masivo. Es cierto ha habido "artistas" que han lucrado y llamado la atención del público haciéndose los abanderados de tal o cual causa política, como Manu Chao o Roger Waters, o los raperos de Calle 13, cuando el talento falla, no existe o se acabó, la polémica garantiza audiencia. Además, parecen olvidar que los ataques del 07 de octubre de 2023 fueron dirigidos contra un festival de música, y los militantes islámicos dispararon y secuestraron asistentes, sin importarles si eran israelíes, judíos, católicos, conservadores, de Izquierda o ateos, para ellos, todos practicaban haram, es decir algo prohibido por su doctrina religiosa.

Aquí hay que ser objetivos, y coincido con el excelente análisis crítico que hace el canal Decode del --muy culto desarrollador de videojuegos español Daniel Sánchez Crespo-- de este conflicto: es indudable que en el gobierno israelí actual hay fanáticos locos, psicópatas peligrosos como Itamar Ben Gvir que tienen el control de la Administración de Netanyahu y hasta da la impresión, de que le tienen sometido a sus intereses y voluntad. Pero también es indudable que la dirigencia de Hamas o de Hezbollah son igualmente fanáticos radicales y dementes que sin duda matarían a la bola de progresistas, anticolonialistas y wokes que les defienden y les presentan como defensores de la libertad y antiimperialistas, simplemente porque sus ideas y forma de vida no se alinean con el Corán. El 07 de octubre de 2023 además, demostraron que son igualmente capaces de matar niños judíos como los soldados israelíes matan niños gazatíes, y sus llamados a la Muerte de Israel, no son en sentido figurado ni mera retórica, son amenazas reales de muerte a todo un pueblo.

Hemos observado este conflicto desde la óptica occidental, pero la realidad es que en Medio Oriente tienen una mentalidad y una visión del mundo radicalmente distinta a la nuestra. Aunque en el canal Enlace Judío, Mark Achar diga que los Musulmanes tienen una mente propia de civilizaciones agrícolas de la Antigüedad y que los Israelíes tienen una mentalidad moderna propia de Occidente, la realidad es que estos se han contagiado del pensamiento primitivo al verse atrapados en la espiral de guerra y violencia interminable desde 1949. Ben Gvir o Bezalel Smotrich representan tener, desde el lado Judío, la misma mentalidad propia de la Edad del Bronce que exhiben los dirigentes de Hamas. Esa mentalidad se resume en "matar o ser muerto", "aniquilar o ser aniquilado", no hay simples derrotas y tratados de paz; no en balde, la dirigencia israelí hace alusión a la guerra sin cuartel que sus antepasados libraron con la tribu beduina de los Amalecitas, cuyos cultos oscuros y hasta satanistas, llevaron a que Dios ordenara su completa extinción, pues aquellos buscaban a su vez la desaparición completa de los antiguos Israelitas. Ni Palestinos ni Judíos buscan simplemente vencer al otro e imponer condiciones en algún tratado, ni van a respetar normas humanitarias; buscan el exterminio del contrario, y ahí es cierto que los Israelíes fundaron su Estado con respaldo de una resolución de la naciente ONU, pero fueron los islámicos los que no respetaron esto e iniciaron el conflicto en 1948, ya después, la paranoia de los Judíos recientemente perseguidos por el Holocausto de los Nacionalsocialistas Alemanes, y las constantes guerras con sus vecinos, fueron llevando a su progresiva radicalización y a que ambos bandos terminaran por desconocer cualquier posible apego a normas internacionales.

Vamos, ninguno de los Sionistas que fundaron el Estado de Israel en 1948 eran religiosos, como Ben Gurion, Golda Mair o Beguin, eran socialistas ateos que veían al Judaísmo como una identidad étnica y cultural, que buscaron regresar a su territorio ancestral, pero no alegaban razones religiosas como ocurre ahora que pretenden sustentar un supremacismo basado en la promesa bíblica, ante un Fundamentalismo Islámico, se ha reaccionado con un Fundamentalismo Judío, igualmente intolerante, asesino y brutal, que incluso se ha vuelto contra las comunidades cristianas, que habían visto en el Estado de Israel, hasta ahora moderado, un garante de la libertad religiosa y un aliado.

Muy probablemente, el conflicto irá escalando y no hay señales de que haya la más mínima intención de ponerle fin, ni de los países implicados, ni de el actor externo más poderoso. Y es que hay que tomar en cuenta algo que poco a poco parece quedar claro para varios analistas: Trump está, con toda la intención, buscando la derrota en Irán y perpetuar el conflicto en Medio Oriente. ¿Porqué?

Porque detrás de Trump, está un proyecto decidido a transformar a Estados Unidos por dentro y hacia afuera, reventando el orden internacional construido desde 1945 y el orden constitucional interno construido en 1787, tras la Independencia, no cabe duda que se encuentra detrás el proyecto de la Ilustración Oscura, y todo pasa primero, por hacerse con el control de los recursos energéticos: porque veamos, si la explotación petrolera de Medio Oriente colapsa en una guerra sin fin, y mientras, EUA ha logrado convertirse en uno de los principales productores de petróleo gracias al fracking, cuenta con el control de los yacimientos en Texas y Alaska, ahora tiene el control de los recursos petroleros venezolanos, ha logrado un acuerdo que si bien no le lleva a anexarse Groenlandia, sí le brinda condiciones muy ventajosas a perpetuidad, sobre todo de control militar de la isla, y no cesa la presión sobre Canadá, que quién sabe, puede que termine con una guerra o una rendición de Ottawa y su anexión a EUA; Carney, desesperado, se ha alineado con la Unión Europea, bloque que se encuentra prácticamente agonizando, al que el electorado islandés rechazó pertenecer porque, precisamente, ven esa situación, y que a la larga, será tan inútil para sostener la Soberanía canadiense como la alianza de defensa de Arabia con Turquía y Pakistán. De igual manera, no es de dudarse que el constante estira y afloja con México, aunado a la destrucción de las instituciones liberales que ha llevado a cabo el régimen de Morena, seguro llevará a la subordinación de nuestro país al proyecto de "enroque" estadounidense en EUA.

De este modo, si desde Washington se logra el control de los recursos petroleros de toda la parte norte del continente americano, y con México y Canadá se consigue todas las líneas de producción de manufacturas, EUA podrá relanzarse como potencia económica y usar los hidrocarburos como arma para someter y frenar a China, que tendrá que comprarle petróleo y gas a EUA y su bloque, lo mismo que Europa. Para ello, la guerra en Medio Oriente y la guerra en Ucrania deben volverse prácticamente permanentes, después de todo, el régimen islamista persa necesita de un estado de guerra perpetuo para recuperar legitimidad y mantenerse en el poder, y lo mismo pasa en Israel; EUA ya no desea o no puede mantener económicamente al Estado Judío, pero por eso le está creando un campo en Hispanoaméica para que realice inversiones y negocios, a fin de que logre mantenerse a sí mismo. Pero el estado de guerra permanente puede servir ya sea a Netanyahu en lo personal, como a los más radicales, a mantener el poder.

Estamos en un proceso de destrucción del sistema internacional, y en general, del sistema liberal-democrático de Derecho, por eso, los conflictos están escalando en distintas partes del mundo e internamente, seguirá la demolición se los regímenes que conocimos, en esta fase de transición que es el Populismo Autoritario hacia otra cosa, que no sabemos aún qué será.

Eso sí les digo: las cosas pintan de forma que dan a entender que Trump no perderá el Congreso en noviembre...