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8 de marzo de 2026

LA NUEVA GUERRA JUDEO-PERSA

La guerra Israel-Irán por la hegemonía regional

Pues ha pasado muchos acontecimientos en las últimas semanas y no he tenido tiempo de escribir sobre todos ellos a causa de mi trabajo, pero bueno, me he dado espacio para escribir aquí, tengo pendiente de escribir algo acerca de lo que ha ocurrido en México recientemente con la muerte del famoso y poderoso  capo mafioso Nemesio Oceguera el Mencho, noticia que quedó eclipsada por el estallido de una nueva, y al parecer, más feroz guerra Judeo-Persa-Americana, con los ataques emprendidos por Estados Unidos e Israel en contra de Irán, dejando de lado las negociaciones en torno al programa nuclear iraní que se habían emprendido y en las que, aparentemente había habido ciertos avances en los que el régimen islamista persa había aceptado hacer algunas concesiones en la reducción de las cantidades de enriquecimiento de uranio; sin embargo, las mismas fueron repentinamente interrumpidas, y Trump ordenó iniciar el bombardeo, hace una semana, de instalaciones gubernamentales y militares en Irán.

¿Qué sucedió? Hace unos meses, el neoyorkino operó a fin de que la llamada por él mismo como Guerra de los Doce Días tuviese una solución negociada y honorable tanto para Teherán como para Tel Aviv: no era para menos, era claro que los Persas no contaban con una defensa aérea efectiva, lo que permitía que la Fuerza Aérea Israelí pudiese bombardear a placer tanto objetivos en la capital como en otras regiones iránias. Entre tanto, las defensas de los Hebreos iban mostrando grandes defectos a medida que sus enemigos disparaban armas más avanzadas, conforme los días pasaban, los ataques iraníes resultaban ser cada vez más precisos y efectivos, por lo que, Trump, a fin de poner fin a una contienda que amenazaba con dejar malparado a Benjamín Netanyahu, pues los Israelíes no habían experimentado en mucho tiempo una afectación a la infraestructura civil y a la vida cotidiana como se estaba dando, prácticamente acordó con la dirigencia Iraní encabezada por Alí Khamenei como Líder Religioso y Masoud Pezeshkian como Presidente del Gobierno, escenificar un ataque a los laboratorios nucleares persas, situados debajo de una montaña, y un bombardeo a una base militar norteamericana en Qatar como respuesta.

Luego, Trump proclamó a los cuatro vientos haber destruido el programa nuclear iraní, pese a los numerosos testimonios de que les había dado tiempo a los iraníes para retirar materiales y equipos de los lugares atacados, además de que, ante la masiva montaña bajo la cual se encontraban los laboratorios atómicos, pese a que se utilizaran potentes bombas antibúnker, probablemente, las afectaciones a lo situado a cientos de metros de profundidad fueron mínimas.

¿Porqué se han reiniciado las hostilidades y con mayor ferocidad? Como lo dije en el post anterior, muy probablemente influyó la idea de buscar la hegemonía norteamericana en ese proyecto imperial, de creación de una "tecnodictadura", en la que se encuentran al parecer embarcados los jerarcas tecnológicos que apoyan a la Administración de Trump, buscando estrangular a China en materia energética, ya tomando bajo control a Venezuela, faltaba igualmente controlar a la República Persa, a fin de reducir los suministros de hidrocarburos a la industria del gigante asiático o encarecerle la compra de los mismos, así, reducir su competititvidad, mientras EUA se reindustrializa, potenciado por el control de combustibles y recursos, volviendo a tener el predominio industrial en el mundo.

También, probablemente el hecho de que se descubrió que Irán continuaba con su programa nuclear sin problema alguno, lo que afecta a Israel directamente y le genera una amenaza innegable --la cuestión de que Khamenei había prohibido mediante un decreto religioso (una fatwa) la fabricación de armas nucleares, me parece que en realidad es propaganda para hacerse pasar por inocentes-- que urgía el tomar acciones, ahora sí efectivas para eliminarla, y también, la necesidad personal de Bibi Netanyahu de prolongar un estado de guerra, tras la victoria en Gaza, a fin de mantenerse en el poder y evitar  comparecer ante la Justicia por las acusaciones de corrupción que hay en su contra. Para Trump, igualmente, es importante contar con una salida propagandística ante los cuestionamientos por el Caso Epstein y los excesos de su política migratoria, en la que ha "sacrificado" a la Secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, aunque no tanto por tales excesos, sino por directas acusaciones contra la ex-gobernadora de Dakota del Sur de corrupción y malversación de fondos para brindarse lujos personales para ella y su presunto amante, Corey Lewandowski, funcionario que la ha acompañado desde el gobierno local de la entidad federativa norteamericana mencionada.

Ahora bien, estamos contemplando lo que Bismarck describía en su famosa frase: "la primer víctima de la guerra siempre es la verdad", por lo que no solamente están volando los misiles y los drones de un lado a otro, sino también las mentiras, exageraciones y desinformaciones; aún así, es posible ver lo que realmente está pasando:

De entrada, ante lo intempestivo de inicio de los ataques, pareciera que Trump se lanzó sin un plan o estrategia definida y sin siquiera haber elaborado un discurso creíble, que explicara ante su pueblo las razones para la intervención: en el caso venezolano, el motivo era muy claro, ya que efectivamente hay muchas pruebas de los nexos del Chavismo y de la Izquierda latinoamericana en general, con el Narcotráfico. Como se ha demostrado en la reciente cumbre del Escudo de las Américas, éste será el principal motivo a alegarse para intervenir del Río Bravo hacia el sur, cosa que puede contar con mucha simpatía en la población de nuestros países, hartos de la violencia e impunidad; aunque a la hora de la verdad, Trump haya dejado en el poder a los Chavistas, ahora dedicados a hacerle el trabajo sucio en su país, y a cederle el control sobre los recursos del mismo, y convierta en testigos protegidos a los capos capturados, quienes tal vez sigan trabajando, pero ahora bajo las órdenes del neoyorkino.

Pero aquí, Trump y su equipo, como el Secretario de Estado, Marco Rubio, no han sabido explicar los motivos para iniciar la contienda, y esto, en una población en la que están empezando a calar los discursos abiertamente antisemitas de líderes de opinión como Tucker Carlson, o la postura de hartazgo contra el financiamiento y dependencia casi total del Estado Judío respecto de EUA, que postulan académicos como John Mearsheimer, la alarma ante la destrucción del Derecho y Orden Internacional que desata otro académico como Jeffrey Sachs, es importante, porque de no saberse justificar las acciones bélicas tomadas por la Administración, esto puede tener consecuencias electorales negativas en los comicios parlamentarios a celebrarse en noviembre de este año.

Además de ello, la forma en que se ha torcido y exagerado la importancia del Caso Epstein, que de un mero caso criminal de trata y explotación sexual de personas se ha convertido en una trama de intriga, cultos satánicos y novela de "política-ficción" como dijera el expresidente Salinas, que supera a las imaginaciones de John Le Carre o de Tom Clancy, a fin de sustentar la retórica antisemita con las milenarias acusaciones de sacrificios humanos y canibalismo en contra de los Judíos, ha llevado a que muchos hablen ahora que la alianza militar de EUA e Israel en contra de Irán es la Alianza Epstein, lo cual, es a mi modo de ver, ridículo, pero que tiene credibilidad en la audiencia de rednecks ignorantes, racistas y fanáticos patrioteros que constituyen el grueso del público al que personajes como Carlson o Candace Owens se dirigen, o en la que también cree a los Izquierdistas en Hispanoamérica, y sus aliados en el ámbito Tradicionalista o Hispanistaque han agarrado las mismas ideas, están llevando a que, en un sentido maniqueo, se vea a Irán, y a su régimen islamista chiíta fanático, responsable de numerosos actos de terrorismo en el mundo, y de represiones brutales contra su gente, como el bando de los buenos, que lucha contra los malvados miembros de la alianza anglo-judeo-masónica, la Sinagoga de Satanás en la que todos son depravados sexuales y adoradores del demonio.

Esto no es así, nada peor que tratar de verlo todo como buenos vs. malos, este conflicto es mucho más complejo: por supuesto, lo hecho por Trump de levantarse de la mesa de negociaciones sin haberla roto formalmente y emprender los ataques, no puede más que calificarse de perfidia y traición, que además, demuele la credibilidad diplomática que puede tener EUA; por otro lado, parece que pensó que sería algo tan sencillo como lo ocurrido en Caracas al inicio del año, bastaba matar al Ayatollah Khamenei para que todo el Gobierno Persa colapsara y apareciera alguien que, o que tal vez Pezeshkian lo hiciera, actuara como Delcy Rodríguez, entregara a los jefes de la Guardia Revolucionaria y se alineara con Washington, y también es posible que pensara que, muerto Khamenei, el pueblo se levantaría y derrocaría el régimen, inspirado en las supuestas manifestaciones multitudinarias de enero; percepción que al parecer, no era correcta, Irán ha resultado mucho más duro y capaz de actuar en su defensa, el régimen cuenta con mucho más apoyo popular y solidez de la que habían pensado, e incluso, es capaz de complicarles las cosas a Judíos y Estadounidenses de una forma inteligente, claramente planificada previamente y que, pereciera ni los altos mandos en Tel Aviv y el Pentágono habían esperado.

Por un lado, queda claro que Irán tiene una organización horizontal e institucional y que el régimen no era una dictadura unipersonal centrada en el Líder Religioso; ya lo he tratado aquí: la República Islámica es un régimen constitucional en el que éste ocupa un rol definido y limitado estrictamente por normas jurídicas junto al Consejo de Guardianes, ejerciendo labores de control de la constitucionalidad de los actos de las autoridades, existe separación de poderes entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y para sorpresa de muchos, elecciones democráticas y pluralidad de partidos, pese a que, efectivamente, todo se encuentre encorsetado por un contexto ideológico con el que no caba disentir como es el Islam Chiíta y las milenarias tradiciones persas. Tampoco la situación de las mujeres es tan aplastante como la que se vive en el régimen Talibán en el vecino Afganistán, de corte Sunnita, o incluso en Arabia y las otras monarquías del Golfo Pérsico. De hecho, Irán es el país musulmán con más mujeres con títulos universitarios y las normas para la vestimenta femenina no son tan estrictas como se cree. Aún así, y aunque pueden acceder a cargos públicos, no dejan de ser ciudadanas de segunda clase y tener limitaciones, Con ello, es posible que en realidad no haya una postura contraria al régimen tan masiva, mientras que sí persiste el rechazo a la reinstalación de la monarquía con los Pahlavi al frente y un nacionalismo muy fuerte, sustentado en el orgullo por una tradición imperial antiquísima.

No es de dudarse que de alguna manera, Irán haya engañado a los agentes de Inteligencia tanto norteamericanos como israelíes que se encontraban en el país y que en mucho, estuvieron detrás de azuzar las protestas, y hayan servido para generar una percepción de que Irán estaba como fruta madura a punto de caer. 

Pero ya en las hostilidades, es claro que Irán, fiel a la estrategia de los Inmortales a cada mando caído le sustituye otro, mientras que, si bien ha dirigido ataques contra Israel, no ha sido con la misma intensidad que el año pasado, sino que los ataques se han dirigido hacia las monarquías del Golfo: Arabia, Bahrein, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, principalmente; ¿porqué? Porque los persas han leído perfectamente el sistema económico actual que le permite a EUA el sostener su hegemonía: ya lo he dicho aquí, contrario a lo que dicen las "teorías de la conspiración", la riqueza no es generada, concentrada ni administrada por los Judíos; con todo y la diáspora que podría ayudar a su sostenimiento, la realidad es que el Estado de Israel es irrelevante en lo económico y se sostiene por el financiamiento norteamericano. Entre tanto, Dubai, Doha o Riyadh son centros financieros y comerciales de primer orden. Esto, por el petróleo y el compromiso de estas monarquías islámicas-Sunníes, de vender sus hidrocarburos en dólares, lo que se conoce como el sistema del "petrodólar". Además, colocará a jeques y potentados de estos países, que han invertido en medios de comunicación, banca, deporte profesional, aerolíneas y otras actividades tanto en nuestro vecino del norte como en Europa, a retirar esos fondos, ya sea para buscar desligarse de una alianza con EUA y conjurar la furia persa, o porque ahora tendrán que invertir en la reconstrucción de sus países. El impacto inmediato ha sido la subida del precio del petróleo, y hay muchos indicios de que el barril llegue a los $200 dólares.

De igual manera, los iraníes están destruyendo los radares de los sistemas de defensa de las bases militares estadounidenses en los países del Golfo Pérsico, con lo que la respuesta a los ataques persas reducen aún más su eficacia, no solo por la escasez de municiones, sino por que los sistemas han quedado ciegos, en cuanto a los hoteles de lujo que están siendo destruidos, se debe a que en los mismos, ante los daños en las bases militares, el personal militar americano se ha alojado; aún así, el Pentágono sólo reconoce seis bajas, pero es muy posible que sean muchos más, como también se han negado daños sufridos por el portaaviones Abraham Lincoln y otros buques de su grupo, sin que haya tampoco evidencias para asegurarlos. 

Así, si los Persas se concentran en destruir las infraestructuras turísticas, financieras, comerciales y petroleras del Golfo Pérsico, y si cierran el Estrecho de Ormuz con la simple violencia imperante en el área, sin necesidad de minar o bloquear con una Armada que, en el caso iraní, es bastante débil, pueden generar una crisis energética y económica que más pronto que tarde, afectará a Estados Unidos, y estrangulará a Europa, quien ya no tiene la opción de adquirir energéticos en Rusia. 

Rusos y Chinos, por su parte, si bien no se atreverán a intervenir directamente con sus fuerzas armadas en el conflicto, pues hacerlo sería iniciar la escalada sin retorno a la destrucción nuclear de la humanidad, sí están colaborando con Irán, según todo indica, mediante información de Inteligencia, municiones, armas y seguramente dinero. Siria, Venezuela y aún Cuba son prescindibles, pero no Irán, dada su cercanía geográfica a ellos, y su papel como proveedor fundamental de hidrocarburos para la industria del Celeste Imperio, 

Por otro lado, Irán, en estos primeros días de guerra se ha dedicado a saturar las defensas tanto de las monarquías como de Israel, saben que los arsenales se encuentran limitados y sin que exista la capacidad industrial para reponerlos con velocidad y urgencia para responder a la emergencia. Ahora, el número de ataques ha disminuido en cantidad, pero a cambio, Irán ha lanzado drones y misiles con munición de racimo, así como misiles hipersónicos, que no encuentran ya la oposición de apenas hace unos días, lo que aumenta la eficacia de los ataques aunque sean más pausados.

Como era de esperarse, los ataques israelíes y norteamericanos contra Irán han sido demoledores, ya que cuentan con una gran superioridad aérea, ya desde el año pasado lo dijimos: los Persas no cuentan, ni nunca han contado con un poder naval real (en tiempos clásicos, en Salamina los que combatieron contra los Griegos fueron Fenicios) y su Fuerza Aérea es pequeña, avejentada y débil; pareciera que más bien, esperan a que las tropas norteamericanas inicien una operación terrestre, donde sí cuentan con ventaja. Por su parte, como lo hemos dicho, pese a su poderío aéreo, el ejército terrestre israelí es pequeño y muy diestro en operaciones especiales de contraguerrilla e infiltración, pero sobre todo, tendiente a la defensa, no a lanzar operaciones ofensivas a gran escala y a grandes distancias.

También la propaganda cobra importancia, basta ver canales como Enlace Judío donde se niega que haya habido la destrucción que en otros canales se ve, en zonas de Tel Aviv, claro, sólo se transita por donde no ha habido blancos de interés para el mando persa, mientras que éste ha mantenido una fuerte censura sobre las afectaciones en Teherán y otras ciudades del país, salvo en el caso de las niñas muertas al caer una bomba norteamericana en un colegio situado en una zona donde la Inteligencia de EUA tenía información de encontrarse también instalaciones militares, esto es algo que les permite crear la narrativa de ser víctimas de la agresión occidental y sionista, lo que le ayuda en la formación de una opinión pública favorable y las protestas del no a la guerra, lo que llevará a que tengamos este 8 de marzo la incongruente e irónica imagen de mujeres marchando en apoyo de Palestina y de Irán, donde tanto Hamas, Hezbollah y el régimen son hostiles a los derechos de las féminas y las manifestantes que les apoyan acabarían lapidadas con toda seguridad de estar allá. Igualmente, no pudieron tapar vídeos del espectacular incendio de la refinería bombardeada a las afueras de la capital iraní, también porque contribuye a mostrar a estadounidenses e israelitas como bestias destructivas que arrasan con todo y no solo con blancos militares como ellos.

Por otro lado, circula que en EUA, se ha difundido que entre los militares se pretende, por mandato del Secretario de Guerra: Peter Hegset, difundir la idea de que Trump --quien, bueno, desde los 80 que tengo conciencia, nunca se vio como un hombre muy relgioso-- es un elegido de Dios y conduce esta guerra como una misión del Altísimo destinada a facilitar la segunda venida de Cristo a la Tierra, provocando el Apocalipsis. El viernes, se difundió la imagen de Trump rodeado por los dirigentes de las sectas protestantes evangélicas más estrambóticas y heréticas que se puedan imaginar, orando para pedirle a Dios que guíe al magnate neoyorkino en la dirección de la contienda para ayudar a su "Pueblo Elegido", siguiendo la doctrina del Dispensacionalismo. 

Aunque no es de descartarse que el fanatismo protestante y también el fanatismo religioso judío tengan que ver con la contienda, y esto nos pueda llevar a preocuparnos si estamos ante una bola de locos que desea provocar la destrucción del mundo para llegar a la realización de profecías --algo en que también sectores católicos tradicionalistas podrían estar de acuerdo (y que apoyan a Trump, además), pues no cesan de citar apariciones marianas y otras presuntas revelaciones privadas ante cada acontecimiento como éste, ansiando el castigo a los pecadores, entre los que estos santurrones parecen no incluirse--  también hay que tomar en consideración que el magnate es un maestro en la propaganda y la creación de una imagen tendiente precisamente a los W.A.S.P. más recalcitrantes que constituyen su base electoral, y a los que busca convencer de la grandeza de su mandato, como he dicho, hasta antes de buscar la Presidencia de la República en 2016, Trump no era visto como un sujeto creyente, ni su vida muestra mucho apego a la Moral cristiana.

La realidad es que estamos lejos de ver con claridad cuál será el resultado del conflicto. Se ha menospreciado la capacidad de resistencia de los Persas que han rechazado las propuestas de cese al fuego, y tampoco sabemos si Trump tiene interés en terminar pronto la guerra o alargarla con el objeto de decretar el estado de excepción y evitar las elecciones de medio término. El pronóstico es reservado, pero sí podemos asegurar que el mundo saldrá de este conflicto muy cambiado a como lo hemos conocido hasta ahora.

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