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5 de septiembre de 2026

VENEZUELA Y EL "TRUMPICHAVISMO"

 Estado 51”: la última burla amenazante de la Casa Blanca a Venezuela | EL  PAÍS US

Cuando inició este 2026 y se dio el operativo relámpago de captura de Nicolás Maduro y su actual esposa Cilia Flores, por parte de las fuerzas norteamericanas, se tuvo un sentimiento de esperanza de que al fin había terminado el calvario del pueblo venezolano, iniciado desde que en 1999, de manera democrática, votaron por el Teniente Coronel de Paracaidistas Hugo Rafael Chávez Frías para ocupar la Presidencia de la República, y quien algunos años antes, había dirigido una intentona de Golpe de Estado en contra del Presidente Carlos Andrés Pérez, un político tradicional de corte socialdemócrata y populista típico, que ya había sido mandatario en los años 70, y quien en esos años, había nacionalizado la industria petrolera venezolana, que hasta ese momento, había sido explotada, bajo un régimen de concesión, por empresas privadas, en su mayoría extranjeras: norteamericanas y británicas, desde inicios del siglo, en que los yacimientos fueron descubiertos y se estableció tal sistema bajo el gobierno del Dictador Juan Vicente Gómez.

Para nadie es desconocido el desastre económico que supuso para Venezuela el régimen Chavista, que con su nacionalismo que apelaba a la controvertida figura del Libertador Simón Bolívar y sus tendencias al Socialismo, afectando intereses estratégicos del gobierno y empresas norteamericanas, llevaron a la ruptura con Estados Unidos, sobre todo tras la intentona de Golpe de Estado contra el militar que fracasó ante la torpe y tibia actuación del Gobierno de EUA, presidido entonces por George Bush Jr., en 2002. Desde entonces, Chávez se aproximó a los principales rivales del país norteño: Rusia, China e Irán, aunque curiosamente, mantuvo abierta la venta de petróleo a EUA, principalmente a través de la empresa petrolera Chevron, y el intento de crear una empresa, además de la estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), con una proyección meramente comercial, e incluso internacional, llegando a adquirir refinerías e instalaciones en EUA: CITGO. Aún así, comenzó sobre Caracas un aluvión de sanciones económicas impuestas por Washington que poco a poco fueron minando la capacidad de inversión y de explotación de la industria petrolera venezolana, más que por la elevada corrupción, el mandato a base de caprichos personales del Teniente Coronel, carente de pesos y contrapesos tras la destrucción de instituciones para concentrar el poder en sus manos, los nexos con el crimen organizado y la ineptitud de la burocracia servil al régimen, que fueron innegables... ¡vamos! en el post anterior hablé del caso noruego que, tras los oropeles de la realeza, el régimen de la familia Glücksburg, como el de los Jeques de la familia Saud, o el de los que ostentan el poder en Qatar, Emiratos Árabes Unidos o Bahrein, es igual de corrupto, delincuencial, caprichoso y autoritario sin control que el caraqueño, y en el caso de Noruega, hasta coquetea con cierto discurso y políticas socialistas; sin embargo, ninguno de estos regímenes han cometido el error de confrontarse directamente con EUA.

Sin embargo, y aunque Chávez manejó con cierta habilidad a Venezuela y su petróleo, e incluso hubo un periodo de bonanza durante la primera parte de su gobierno debido a los altos precios del petróleo, todo iría a peor tras su muerte y al ser sucedido por su antiguo chófer y guardaespaldas Nicolás Maduro, quien, a diferencia del militar, es un sujeto sin preparación, inculto, mucho más estrafalario, descarado y sin el carisma y capacidad de mando de su mentor, sumiendo a Venezuela en una verdadera catástrofe que mandó al exilio a millones de personas y precipitó a la miseria a uno de los países más ricos y de mayor nivel de vida de toda Hispanoamérica.

Tras la caída y captura de Maduro el 03 de enero de este año, los venezolanos saludaron la operación relámpago efectuada por las fuerzas norteamericanas, como hemos dicho, pero poco a poco, la alegría fue pasando a cierta extrañeza o incertidumbre, y actualmente, parece existir ya una verdadera indignación que, sin embargo, nadie se atreve a expresar abiertamente, sobre todo por lo que ha venido a culminar en la suscripción de un Acuerdo Petrolero entre Venezuela, bajo el Gobierno de Delcy Rodríguez y la Administración estadounidense de Donald Trump, que es totalmente ventajosa para el país angloamericano y claramente degrada, al sudamericano, a un papel de colonia, proporcionando a EUA sus recursos petroleros con los que el neoyorkino pretendería inundar el mercado mundial de hidrocarburos y bajar los precios de combustibles en un momento en que se aproximan las elecciones legislativas de noviembre de este año y en las que, la desastrosa guerra de Irán le pueden costar la mayoría de los escaños en ambas cámaras que ha gozado el Partido Republicano, junto con todo un actuar cada vez más errático, autoritario y narcisista que ha minado su posición ante la opinión pública, cada vez más decepcionada del actuar del magnate populista autoritario, que se presentó como la esperanza de acabar con la corrupción, los intereses corporativos y las derivas ideológicas que, desde los Clinton, parecían haberse señoreado de Washington D.C.

Aquí hay varias cosas a repasar, de las que ya había hablado anteriormente, desde las últimas y muy polémicas elecciones presidenciales en Venezuela que terminaron con una nueva reelección de Nicolás Maduro, junto con lo que podemos ver que está ocurriendo actualmente:

  1. El acuerdo, aunque varíen la versión y digan que no es un pacto celebrado entre los dos Estados, sino con una empresa que encabeza Alejandro Betancourt, miembro de la oligarquía bolivariana, y por eso llamado como bolichico, es decir, parte de un grupo de empresarios jóvenes que hicieron negocios con el régimen Chavista y se enriquecieron de manera fabulosa y rápida, con la que el Teniente Coronel buscó sustituir a las élites tradicionales venezolanas, finalmente, legitima al gobierno de Delcy Rodríguez, quien desde hace meses y hasta ahora, sólo recibe elogios y una actitud obsequiosa.
  2. Todo indica, tal y como en su momento lo comenté aquí, que los contactos entre el régimen Chavista y Trump se fueron dando durante todo el 2025, y muy probablemente esto partió de una negociación ya iniciada con Biden, a quien, según de dice, el régimen habría ayudado a ganar con la manipulación de las urnas electrónicas; como ya lo he dicho antes: el papel de María Corina Machado fue, muy probablemente, de ser el contacto, siendo ella parte de la "disidencia controlada" que es la Oposición venezolana; muy probablemente, Maduro terminó por oponerse a hacer un trato de este tipo respecto del petróleo venezolano y echar atrás las reformas y disposiciones legales en la materia hechas por Chávez y Andrés Pérez anteriormente, restrictivas a la inversión extranjera en materia petrolera. Al final, el antiguo chófer ha de haber pretendido cerrar la discusión de un acuerdo con EUA y no romper sus alianzas con China, Rusia e Irán, y eso le costó la presidencia y la libertad, no sus vínculos con el Narcotráfico, ni su carácter dictatorial, cosa que para Trump son en realidad, temas baladís. La cúpula, en cambio, compuesta por los hermanos Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino entre otros, siguió negociando y pactó con Washington la entrega de Maduro, por eso, durante la operación, pese a que las fuerzas armadas venezolanas habían sido equipadas hasta los dientes y con tecnología de punta por Moscú y Pekín, nadie activó las defensas, y la única resistencia vino de 30 soldados cubanos que constituían la guardia personal del mandatario y que fueron aniquilados.
  3. Ya nadie se acuerda del "Presidente Legítimo" de Venezuela: Edmundo González, quien debe seguir cómodamente retirado en España (aliado del régimen hasta antes del 03 de enero de 2026) y quien supuestamente ganó las elecciones en 2024, sino que se habla únicamente de la Machado, aparte de que Trump haya reconocido a Delcy, que como compañera de fórmula de Maduro ocupaba el puesto de Vicepresidente como producto de una elección viciada, siguiendo ese discurso, creo que lleva a concluir que toda aquella polémica electoral no fue más que un sainete dirigido a convertir a la Machado, con el pretexto y tras la máscara de ser la líder opositora, en la interlocutora entre Caracas y Washington, claro, debieron haberle prometido que tras el acuerdo, le darían la Presidencia a su testaferro Edmundo, o que le darían un espacio en el reparto del pastel en una "mesa de transición" un "gobierno provisional" o algo así.
  4. A Machado, al final, la traicionaron y relegaron ambos lados de la ecuación; muchos ahora la ven como una esperanza, pero se olvidan de su actitud rastrera y vil para con Trump a quien incluso le llevó el premio Nobel de la Paz que le fuera frívolanente concedido, mismo que ya no vale más que una corcholata, y que ahora aparece indignada por el acuerdo petrolero, pero se frena de denunciar a Trump y su gobierno por lo que es: un vil pacto mafioso, y de sometimiento colonial ni siquiera a los intereses de EUA como Estado imperialista, sino a los particulares del actual ocupante de la Casa Blanca. No es la primera vez, EUA ha usado a muchos y luego termina de pleito con ellos, incluso el mismísimo Fidel Castro, utilizado para deshacerse del régimen de la Mafia que usaba a Cuba de lavadero con Fulgencio Batista, o los Talibán en Afganistán, creados para hacerle "su Vietnam" a los rusos.
  5.  Delcy Rodríguez ya no podría seguir siendo Presidente Interina, pues la Constitución vigente en Venezuela, sólo le da 180 días para convocar a elecciones, cosa que no va a hacer, ni EUA va a presionar para ello, aduciendo que el país, "no está preparado" para ello. Lo curioso es que no tendrían que convocar a elecciones, simplemente tenían que haber puesto a Edmundo en el Palacio de Miraflores, ya que era el ganador de las elecciones, según el discurso, y no lo hicieron ¿porqué? ¿porque en realidad no ganó los comicios? Como sea Trump mismo lo ha deslegitimado, mientras que Delcy por su parte, tampoco gobierna ya como una Presidente de un Estado soberano, sino como una verdadera Virreina, una administradora de un régimen colonial.
  6. No debería extrañar eso ni tampoco que haya hecho un pacto con un mafioso como Betancourt: en primer lugar, Trump y todos los grupos que están detrás de él, (léase la oligarquía de Sillicon Valley, seguidora de la Ilustración Oscura), no creen en la Democracia y además, el propio neoyorkino es un tipo de actuar oscuro y amafiado, simplemente, él emplea como negociadores a su yerno y su amigo Witkoff, quienes no son ni diplomáticos, políticos o funcionarios, sino vienen del mundo empresarial en bienes raíces.

A pesar de todo esto, muchos comentaristas y analistas políticos parecen simular sorpresa y desconcierto de porqué el gobierno Trumpista actúa de esta manera, ¿temen que les retiren la visa para ingresar a EUA, ahora que la misma parece haberse convertido, no en una autorización para un extranjero para entrar a su territorio nacional, sino en un "certificado de buena conducta" que Washington niega a quien está presumiblemente metido en tramas criminales o "no se ha portado bien" acorde a sus parámetros --con esto no defiendo a Andy López Beltrán, pero creo que más que darle o no la visa, si está implicado en actos delictivos que afectan a EUA, al contrario, deberían llevárselo allá con una orden de aprehensión y no una medida, casi infantil, más bien dirigida a presionar para negociar algo.-- y no denuncian una trama oscura, dirigida a beneficiar económicamente a unos cuantos y electoralmente al magnate Presidente.

Aquí, sin embargo, hay que ser francos: quizá Venezuela no tiene otra opción y es posible que el acuerdo, pese a que sólo le dejaría migajas, mientras la parte del león se va para EUA, contribuya a mejorar la situación de Venezuela, al menos un poco, puesto que la misma que, desde el 03 de enero, no solo no ha cambiado para bien, sino incluso, ha empeorado, más tras el devastador terremoto que sufrió en varias regiones, y respecto del que, realmente, el gobierno norteamericano no ha brindado gran cosa de ayuda, sino que incluso, Trump, de manera cruel y cínica, desestimó y dijo que la gente seguía bailando en las calles festejando la captura de Maduro.

Pero es claro que los venezolanos, hasta ahora, no observan ningún cambio: el Chavismo goza de cabal salud, y quizá Trump, en lugar de debilitarlo para sacarlo del poder, termine por fortalecerlo y apuntalarlo en Miraflores por varios años más en la persona de Delcy Rodríguez, sostenido por las bayonetas estadounidenses, que ya ocupan pozos e instalaciones petroleras. Entre tanto, la Oposición seguirá ahogada y sin posibilidades de resurgir, aunque Corina Machado aparezca pronunciándose contra el acuerdo, si llamara a una rebelión abierta contra Trump, sería literalmente eliminada y cualquier intento de secundarla sería inmediatamente aplastado tanto por las fuerzas venezolanas como las norteamericanas.

Ahora, la cuestión es sobre si el acuerdo es sostenible, ya que, de entrada, nadie ha visto el texto del mismo, pese a que Delcy Rodríguez aparezca con funcionarios del gobierno norteamericano o ejecutivos de petroleras de EUA, y hay versiones divergentes de su duración: 25 o 100 años, y su magnitud en cuanto a la cantidad de barriles de petróleo a disposición de EUA, por cierto, en un gesto también muy propio de los regímenes Populistas-Autoritarios, como ha sido el caso de la 4T en México y en la propia Venezuela, Trump puso a cargo del negocio al Pentágono, quien manejará la parte estadounidense en el negocio junto a la empresa de Betancourt, mismo que tiene una serie de investigaciones abiertas en España y hasta en Suiza por posibles delitos de lavado de dinero, pero que EUA ahora pretende sean cerradas y limpiados los antecedentes del joven negociante. Seguramente, Trump, lo mismo que sus similares al sur del Bravo, busca ganarse lealtad de las fuerzas armadas al involucrarlos y ensuciarlos con negocios e intereses económicos al ponerlos a cargo de actividades empresariales.

Como sea, el acuerdo debería ser aprobado por el Parlamento Venezolano, además de haberse abrogado la Legislación en materia de Hidrocarburos vigente desde la nacionalización de la industria por Carlos Andrés Pérez y lo implementado por Chávez que endureció y estatizó más la explotación de estos recursos, lo cual, no se ha hecho ni se hará. Por otro lado, se afirma que este acuerdo sólo se sostendría si Trump y Delcy se mantienen al frente de sus países como garantía de cumplimiento, pues un Gobierno Demócrata en EUA probablemente de reversa al mismo y de inmediato obligue a la celebración de elecciones en Caracas, donde seguramente, un Gobierno opositor al Chavismo también daría reversa al proyecto y buscaría encarcelar a los Rodríguez y a Betancourt, acusándolos hasta de traición, además de todo lo que deben. Y ante este panorama, viene lo preocupante.

Trump se comporta como si no fuera a dejar el poder, y parece muy seguro de que en las elecciones intermedias no se dará una victoria del Partido Demócrata que le arrebate el control del Poder Legislativo y lleve incluso a su Juicio Político o Impeachment. Es claro además, que su mandato tiene por objeto el hacer una profunda metamorfosis del poder en EUA, y con tal fin ha sido impulsado por las élites tecnológicas de Sillicon Valley, mismas que tienen en el Vicepresidente JD Vance a su apuesta por la sucesión. Así que o una de dos: van a hacer algo que garantizará o que no haya elecciones en noviembre, o que las mismas serán favorables al Partido Republicano dominado por MAGA, O bien, sabe que no necesitará alguna maniobra rara: la radicalización de los Demócratas con el ascenso a su interior de radicales socialistas o de personajes musulmanes con doble nacionalidad de países de África y Oriente, el seguir fomentando al Wokismo e incluso apoyar atrocidades aberrantes como el infanticidio cometido por la señora Lindsay Clancy contra sus hijos, como algo comprensible por su depresión post-parto y por lo "horrible que es ser madre", y la falta de liderazgos alternos al suyo y de su grupo, puede llevar a que el electorado vea que la opción menos mala sea la continuidad del Trumpismo.

Para los venezolanos aparece un futuro bastante oscuro, ya no son víctimas del Castrochavismo, lo serán del Trumpichavismo, y finalmente, el caso venezolano debe dar una señal de alerta: a Trump no le importa si el régimen imperante en el país donde tiene intereses es de Izquierda o de Derecha, si están ligados al Narcotráfico o si son santos purísimos, --tal y como se desprende del Caso Cerimedo-- lo que le interesa es que tenga enfrente alguien que se someta y le conceda concesiones que luego, no resultan realmente para el beneficio de EUA, sino para su familia y su camarilla y la oligarquía que lo ha aupado al poder, que desea hacerse con el control de la maquinaria del Estado y transformarla a su imagen y semejanza, mientras se asegura el control del continente como un enroque en el ajedrez global en el que potencias emergentes como China e Irán, le han ganado terreno. Así que no esperemos una caída de la 4T, sino muy probablemente, su acomodo al nuevo estado de cosas. Eso sí, el sistema liberal y democrático, está desapareciendo.