
Recuerdo que, hacia 1995 en la Universidad Panamericana, campus Guadalajara, México, en la que en aquel entonces me encontraba estudiando la Licenciatura en Derecho, se presentó el periodista argentino Andrés Oppenheimer (sin parentesco con el "padre" de la bomba atómica) donde dictó una conferencia para presentar su libro La Hora Final de Castro, en la que vaticinaba la inminente caída del régimen comunista en la Isla de Cuba, y que según él, ocurriría dentro de aquella, la última década del siglo XX... muchos indicios había al respecto: finalmente, la Cuba comunista era un satélite del poderío soviético en el continente americano, con el desmoronamiento del régimen bolchevique y la fragmentación del Imperio Ruso --que eso era la URSS-- perdiendo territorio y con el errático ¿liderazgo? de un borracho como Boris Yeltsin, y con una Moscú en bancarrota, incapaz de seguirle financiando, era claro que al barbudo dictador aficionado a los puros le debía quedar poco tiempo en el poder...
Los meses y años pasaron, y el libro de Oppenheimer se convirtió en papel mojado, y a las palabras pronunciadas en la conferencia se las llevó el viento, y no precisamente el viento de cambio cantado por Klaus Meine, vocalista de Scorpions ante la caída del Muro de Berlín.
¿Cómo pudo sobrevivir el régimen castrista ya más de sesenta años siendo vecino de EUA, el cual ha desplegado operaciones de cambio de régimen al otro lado del mundo, en Irak, o Afganistán, de donde Biden completa una ignominiosa retirada y los Talibán recuperan el control del territorio, como si nada hubiera pasado en los últimos 20 años, o Libia, y no a unos cuantos kilómetros del estado de Florida?
Aquí hay que hacer un poco de Historia:
- Fidel Castro lanzó su movimiento revolucionario a fines de los años 50 en contra de la Dictadura de Fulgencio Batista, con el apoyo de Estados Unidos a fin de acabar con el paraíso que el crimen organizado tenía en la isla bella. Ni Castro, ni el Ché, ni Cienfuegos ni ninguno otro de sus compañeros pudo entrenar en México y subirse en el barco Granma con la protección del Gobierno Mexicano presidido por Ruiz Cortines primero y López Mateos después, o por políticos veteranos como el ex-Presidente Lázaro Cárdenas sin la bendición de Washington. Cuba, ciertamente, tenía una economía en crecimiento, y cierta prosperidad económica aunque con la consabida desigualdad que se produce en toda sociedad que tiene un enriquecimiento súbito, pero que en mucho se encontraba basado en el dinero invertido y lavado en la isla por los grandes gángsters desde la época de la Ley Seca. El gobierno del General Eisenhower en EUA estaba interesado en atacar a las mafias, que constituían un flagelo para la sociedad americana y sus tramas de corrupción, enquistadas en el complejo militar-industrial y es de recordarse en ese entonces la actuación de un joven abogado: Robert Francis Kennedy, en las investigaciones respecto a los probables nexos de estas organizaciones delincuenciales con los sindicatos, --el caso Hoffa-- o con el propio FBI, y su lucha contra el cacicazgo de J. Edgar Hoover.
- Al tomar el poder, tal pareció que el entonces joven revolucionario quiso hacerse con el negocio para él, lo que le llevó a romper con Washington y de repente, hacer profesión de fe Marxista-Leninista y acogerse a la protección de las faldas de la Santa Madre Rusia, entonces gobernada por Nikita Khrushchev, que le recibió encantado. Vino entonces el éxodo cubano a Miami, que contribuyó enormemente al desarrollo de un hasta entonces olvidado rincón de la Unión Americana. Ya bajo el mandato de John F. Kennedy, vino un intento de derrocar a Castro con el llamado Incidente de Bahía de Cochinos, que más fue una operación organizada por los servicios de inteligencia, el exilio cubano y las mafias, que por el propio Gobierno, y cuyo fracaso, según la tesis propalada por algunos, como Oliver Stone, influyó en su muerte.
- La llamada Crisis de los Misiles en 1963 fue lo que le dió garantía de inmunidad a Castro y su régimen por décadas: parte del pacto alcanzado entre las administraciones Kennedy y Khrushchev consistía que EUA se comprometía a no volver a intentar invadir la isla ni derrocar a Castro, quien de esta manera, pudo apoltronarse en el poder tranquilamente. Sin embargo, los órganos de Inteligencia norteamericanos por supuesto que intentaron una y mil veces eliminar al barbudo, mientras que éste sirvió fielmente a los intereses moscovitas, cuando no, también tuvo ambiciones propias: Cuba se convirtió en instrumento para proyectar la influencia soviética en el continente, pero también la propia: Fidel Castro supo romantizar su movimiento como una lucha contra EUA, el malvado imperialista enemigo de Latinoamérica --algo que ciertamente, no carecía de fundamento, y que le ganó adeptos, pues su propaganda, aunque luego contuviera mentiras, tenía bases de verdad-- y así se ganó el apoyo de amplios sectores: la juventud universitaria de varios países, incluso en el propio Estados Unidos, así como los llamados "intelectuales" y muchos gobiernos, como el mexicano, que pretendía, de esa manera, aparentar que tenía una política propia separada de los intereses de su vecino del norte; todo lo cual contribuyó a fortalecer al dictador y hacerlo hasta cierto punto, invulnerable. Entre tanto, Fidel formaba guerrilleros, activistas y propagandistas marxistas-comunistas que impulsaron movimientos más o menos violentos en toda Hispanoamérica, mientras intervino abiertamente en África en Etiopía y Angola, supuestamente para ayudar a esos pueblos a "liberarse" del colonialismo, pero más bien interesado en él mismo hacer un experimento colonial y controlar el mercado de los diamantes, pero fracasando miserablemente, teniendo los isleños algo parecido a lo que los norteamericanos tuvieron en Vietnam.
- El problema con Cuba es que no es un país que pueda tener cierto nivel de autosuficiencia; la isla sólo se abocó, desde la colonización española, a actividades primarias muy especializadas: la agricultura de la caña de azúcar, del tabaco y la manufactura de productos derivados de estos, como los famosos puros habanos y las bebidas alcohólicas, como el ron, algo de minería de cobre y níquel; las pretendidas reservas de petróleo cubanas, por otro lado, nadie las encuentra; Castro quiso industrializar a Cuba al estilo soviético y chino, y fracasó ante la carencia de recursos naturales con qué sustentar tal esfuerzo con cierta autosuficiencia; es cierto que EUA impuso, desde la Crisis de los Misiles un bloqueo comercial contra la isla a fin de evitar que entre las mercancías llegase armamento que le representara una amenaza, debido a la cercanía a sus costas.
- Esto ha llevado a que Cuba sea un parásito: su sobrevivencia económica se ha sustentado en la dependencia de otras potencias: España, desde su descubrimiento por Colón, hasta 1898, EUA de ese entonces hasta 1959, la Rusia Soviética de 1959 a 1991, sin los subsidios soviéticos, y con la crisis económica de la transición rusa, además de la creciente divergencia ideológica entre el Moscú de la Perestroika y la Habana de un ortodoxo Castro, consumado con el débil intento de Yeltsin de establecer una Democracia liberal durante la década de los 90 en que abandonó a Castro a su suerte.





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