Buscar este blog


Mostrando las entradas para la consulta Gotham ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Gotham ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

29 de abril de 2022

MÁS GRIETAS EN EL GLOBALISMO... EL JUICIO A AMBER HEARD


El juicio que ha entablado el actor norteamericano Johnny Depp en contra de su ex-esposa, la también actriz Amber Heard es mucho más trascendental de lo que parece, no es, como han salido los memes, un escandalito lanzado para distraer a la gente de temas supuestamente más urgentes, como lo del "calentamiento global", donde sí salió el bulo de un científico detenido por protestar porque nadie le hace caso de las advertencias emitidas sobre el inminente apocalipsis, pese a que, desde el documental de Al Gore Una Verdad Incómoda en 2006, los medios han hecho una cobertura insistente al tema, grandes empresas se movilizan con sus lobbies y los gobiernos han hecho legislaciones tendientes a fomentar las "energías limpias" y reducir las "huellas de carbono".

En todo caso, probablemente está siendo aprovechado por la Administración Biden para que el público se distraiga con el conflicto entre estos dos famosos antes que voltee a ver el desastre que ha provocado en la economía, la deficiente salud mental del mandatario y la inepcia y frivolidad de su suplente, así como la necedad de intervenir en el conflicto de Ucrania y Rusia como si fuese el entrenador de la primera y donándole ingentes cantidades de dinero, enviando armas e imponiendo sanciones contra Moscú que más que dañar al coloso euroasiático han terminado por golpear a las ya previamente afectadas economías europeas y estadounidense.

Pero no, el juicio que ha lanzado Depp en contra de su ex-mujer no es una frivolidad propia de la prensa rosa o de los pasquines sensacionalistas; se suma a la Guerra de Ucrania, la debacle de Disney en Florida, el derrumbe de Netflix y la pérdida de credibilidad de CNN como uno más de la andanada de torpedos dirigidos a la línea de flotación del Globalismo y su Agenda 2030, misma que se ve cada vez más utópica, como un disparate irrealizable propio de mentes enfermas de una élite soberbia que se alejó de la realidad en lo alto de sus despachos de Manhattan, la City de Londres y sus mansiones de Beverly Hills. 

 El juicio de Amber Heard, promovido por Depp ante las declaraciones dadas por ella en una entrevista en la que le acusó de violencia doméstica, por difamación y daño moral, derrumba el discurso del feminismo radical, --y también del machismo, después de todo, los extremos se tocan-- en cuanto a que la mujer en una relación disfuncional siempre es la víctima, que el hombre siempre es el agresor, y nunca puede ser el agredido, que el varón siempre es el opresor y la mujer, siempre sometida al patriarcado, ha sido la eterna víctima de los hombres que la mantienen hundida y condenada sólo a ser madre.

La realidad que ha salido a la luz es que si bien Depp es un hombre complejo, con muchos defectos y vicios, y que ha cometido errores a lo largo de su vida, como cualquiera lo puede hacer, ha sido víctima de una joven arribista, que ante sus limitadas capacidades histriónicas le sedujo aprovechándose de sus vulnerabilidades y logró establecer una relación amorosa primero y contraer matrimonio con él finalmente, para utilizar sus contactos y su posición como una de las "estrellas" más populares y mejor posicionadas en Hollywood para ella misma escalar y conseguir papeles y la promoción necesaria para aparecer como una "estrella en ascenso", consiguiendo, por ejemplo, coprotagonizar Aquaman, al lado de Jason Momoa, en una de las mejores películas del fallido universo cinematográfico de DC.

El proceso ha revelado el infierno que vivió Depp durante los quince meses que duró el matrimonio: maltrato psicológico, infidelidades, golpes y agresiones físicas y verbales. Con lo que se demuestra que ese eslógan del yo sí te creo, con el que se plantea que siempre ha de presumirse que lo que diga una mujer es verdad cuando acuse de haber sufrido algún acoso o agresión por parte de un hombre, lo que va contra la presunción de inocencia y la igualdad ante la Ley de todos los seres humanos, trastornando el principio jurídico de todo lo que se afirme debe ser probado; esto pone en duda también al movimiento me Too, ciertamente Harvey Weinstein es un sujeto repugnante y un enfermo, ¿pero cuántas aspirantes a actrices carentes de dignidad y escrúpulos no habrán accedido voluntariamente a sus bajos deseos con tal de conseguir trabajo, aunque sea en papeles casi de extras en películas de medio pelo? ¿O cuántas no han sido como la Heard que, para ascender, lo han hecho a base de revolcones con productores, directores o actores (y actrices) consagrado(a)s a los que luego amenazan con denunciar por acoso o abuso cuando ya no los necesitan?

Ha salido a la luz una larga lista de amantes, tanto masculinos como femeninos, que ha tenido la Heard, desde antes de su relación con Depp, destacando desde el actor mexicano Valentino Lanús, la modelo y actriz británica Cara Delevigne, el actor James Franco y el millonario hoy tan famoso Elon Musk; no nos engañemos, esto no es cuestión de orientación sexual, es falta de escrúpulos, inmoralidad y falta de dignidad misma, y un pragmatismo desbocado de alguien que no duda en acostarse con quien sea o hacer lo que sea para conseguir algo: papeles, regalos, dinero, o posición social, como una vía rápida para ascender en una profesión muy competida y para la que quizá, no se encuentra tan plenamente capacitada como para tener éxito con base solamente en su trabajo. 

Y es que no se trata de lucha entre sexos al estilo marxista de opresor Vs oprimido, es algo mucho más complejo, hombres y mujeres somos seres humanos y tenemos el mismo potencial a hacer el bien o para hacer el mal, pese a las diferencias biológicas que condicionan igualmente a las psicológicas; y así como indudablemente existen hombres violentos, patanes, o verdaderos monstruos que agreden, manipulan o engañan a las mujeres con las que se relacionan, sino que las llamadas femmes fatales también son reales, y que el hombre puede verse también sometido a la violencia por parte de mujeres; incluso, esto trae luz al caso igualmente presente entre Will Smith y su esposa, la también actriz Jada Pinkett, quien parece tener sometido al famoso histrión en una relación que más parece de esclavitud, que de matrimonio y amor, lo que mucho tuvo que ver con el sainete de la bofetada a Chris Rock en la pasada Entrega de los Óscares, y es que, aunque Jada sea una actriz más que competente --aquí, en su momento, comentamos su magistral interpretación de la mafiosa Fish Mooney en la serie de TV Gotham-- la realidad es que su carrera ha sido un tanto discreta o modesta, por no decir, mediocre, bajo la sombra de su marido, que desde la década de los 90 se fue consolidando como una de las grandes luminarias de su generación de actores en Hollywood... la envidia puede darse incluso entre cónyuges.

Lo que nos ha mostrado Depp es que los hombres no debemos dudar tampoco en alejarnos de aquellas mujeres que puedan hacernos daño, muchas veces no lo hacemos por temor a dejar de ser caballerosos, por que nos dejamos obnubilar por una cara bonita, dulces palabras, chantajes emocionales y un aparente interés en nosotros como pareja, cuando no, por el temor a que nos acusen de ser los "malos" de la película si nos alejamos repentinamente o somos los primeros en reclamar algo. Hay que saber reconocer las señales de alarma, desde un falso interés sentimental que encubre la búsqueda de un apoyo: desde ayuda en los estudios hasta alguna especie de soporte emocional de usar y tirar... los hombres no somos pañuelos desechables; hasta conductas de codependencia, chantaje y posesión, lo que malamente de broma, porque en realidad es algo bastante serio, los millenials definen como el ser tóxica.

Amber Heard, ni duda cabe, es una mujer hermosa, pero que no se nos olvide: Lucifer era el ángel más bello de la creación...
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El Caso Debanhi:

En México, la lamentable muerte de la joven Debanhi Escobedo parece también golpear al discurso de los grupos del feminismo radical, puesto que, en un principio, buscaron hacer uso de ella para volver a arremeter contra el "Patriarcado Machista Opresor"... a medida que pasan los días y se revelan vídeos y datos, más bien parece que la muchacha incurría en actividades de riesgo que no eran más responsabilidad de ella, o de su propia familia, sin descartar, por supuesto, también el concurso de la delincuencia ante la cual se habría expuesto; el caso, cada vez se parece más al de Elisa Lam, una joven asiática que hace años fuera encontrada muerta, de manera similar a la regiomontana, en el tinaco de un hotel de Los Ángeles, California, Estados Unidos. Dicho caso, que dio pie a multitud de tesis entre conspirativas y de misterio paranormal, terminó por resolverse tomando los antecedentes de la mala salud mental de la fallecida y el consumo de psicotrópicos por prescripción médica como factores que, combinados, la llevaron a comportarse como si se encontrara huyendo en un elevador de enemigos invisibles, presentes en sus probables alucinaciones y a buscar refugio en el depósito de agua, negligentemente abierto, donde encontró la muerte.

La extraña conducta de la joven mexicana, ahora, hace parecer que se encontraba padeciendo algo similar, lo que sea, debe ser resuelto por las autoridades, sin que se politice el caso, como desgraciadamente, parece que se quiere hacer para contentar a colectivos que representan votos. 

Lo que es innegable es el clima de inseguridad y la descomposición social que vive México, y del que todos podemos ser víctimas, tanto mujeres como hombres; las tasas de homicidios, secuestros y otros delitos así o demuestran, y el fracaso de la Administración Federal actual y de los gobiernos estatales por igual, incapaces de hacer frente a la delincuencia, cuando no, coludidos con ella. Y esto, no tiene nada que ver con machismos o feminismos, verlo así, nos aleja de las verdaderas soluciones.

18 de mayo de 2016

VISTO EN TV

En los últimos meses he podido continuar viendo algunas de las series de TV que me parecen, demuestran que la "caja idiota" ya no lo es tanto; de hecho, creo que la TV, en lo que va del siglo XXI se ha adentrado en una verdadera "era dorada" caracterizada por programas de alto nivel de producción, con grado propio anteriormente del cine , con actores que han saltado de la gran pantalla a la pequeña y que además, no se encuentran huecas, sino que están llenas de sentido y de ideas, con grandes dosis de crítica e inteligencia, aquí algunas de ellas, aunque también otras más tendenciosas y en apariencia buenas, pero huecs y superficiales en realidad:

OJO, SPOILERS-----

1.- House of cards, temporadas 3 y 4: 

 Sin duda, una de las mejores producciones actualmente vistas en la TV y pionera en las series para ser transmitidas en el servicio de TV por Internet, vía la plataforma Netflix, las temporadas 3 y 4 se centran en el ejercicio de la Presidencia de la República, obtenido mediante un golpe de Estado encubierto y vilmente orquestado por Francis Underwood en contra del mandatario popularmente electo Scott Walker, sustituyéndolo al ser el Vicepresidente. Esta serie sorprende por su realismo y por tocar, sin ambages, la corrupción y la amoralidad de la política en las altas esferas de EUA, muy distinto a las ficciones edulcoradas tan frecuentes en Hollywood que tienden a rendir culto a la figura presidencial como un ente abstracto, mostrando a los mandatarios como inmaculados y ejemplares, al tono de bodrios domingueros como Olimpo bajo Fuego (donde la Casa Blanca es tomada por un comando norcoreano con la misma facilidad que un grupo de maestros de la CNTE toma la Presidencia Municipal de algún pueblo oaxaqueño).

Así, podemos darnos cuenta, más que nunca, que la maquiavélica pareja interpretada por Kevin Spicey y la cada vez más extraordinaria Robin Wright es una crítica no muy velada, sino a veces muy directa, en contra de William e Hillary Clinton y el ejercicio del poder por el Partido Demócrata. En la serie, podemos darnos cuenta como Underwood es muy bueno para las intrigas, pero es un gobernante mediocre, tirando a malo, cuya prioridad no es el bien del pueblo norteamericano, sino despejar el camino para sus objetivos, que no son sino la obtención y conservación del poder absoluto con el que se encuentra obsesionado y al que, poco a poco, se ve obligado a compartir con su dominante esposa, quien tras sentirse por años a la sombra de y usada por su inescrupuloso marido, decide exigir su parte del botín pese a que sus capacidades políticas son realmente limitadas, pero muy rebasadas por sus ambiciones, lo que la lleva a primero ser embajadora ante la ONU, con una actuación desastrosa, y después a amenazar a Francis con el divorcio a cambio de ser su compañera de fórmula como Vicepresidente y tomar parte en las decisiones.

Así, en estas dos temporadas vemos a Underwood apelar a medidas populistas, como su programa America Works, que resulta incosteable pero lo financia con fondos que extrae de forma arbitraria de Protección Civil a la que deja sin recursos para atender la emergencia de un huracán, que para su buena fortuna se desvía antes de tocar tierra, ser arrollado por Víctor Petrov, presidente de Rusia en la ficción y que es el vivo retrato de Vladimir Putin, y se revela toda la trama del homosexualismo político, cuando Claire se encuentra con un activista norteamericano contra las leyes "anti-gay" rusas prisionero a la espera de Juicio y que se convierte en moneda de cambio de una negociación internacional, que le confieza que ni el "matrimonio" ni la adopción de nuiños les interesa realmente, pero es una forma de conseguir poder e influencia en la sociedad; posteriormente a su suicidio y al exabrupto de Claire ante el mandatario ruso, en el que queda patente el debate moral interno que sufre la primera dama, por un lado, y por otro, su incapacidad para ser diplomática y política, seve en la secuencia final cómo el suceso es capitalizado con el activista convertido en mártir de la "malvada Rusia".

Para la Cuarta Temporada, Underwood busca la elección como Presidente y acepta a incluir a Claire en su fórmula: como oponentes, sin embargo, tienen al Candidato Republicano, Gobernador del Estado de Nueva York, (encarnado por el actor de moda en Hollywood, el versátil sueco Joel Kinnaman), que junto a su esposa constituye un duo totalmente contrario a la pareja protagonista: jóvenes, atractivos, enamorados y con dos hijos pequeños formando una familia de ensueño, con un discurso sencillo, abierto y de vuelta a valores morales y cívicos tradicionales en vez de las rebuscadas soluciones burocráticas propuestas por Underwood y que sabe, serán ineficaces; el contraste incluso es más marcado por la luz y escenarios diurnos o claros en que se presenta a estos personajes, mientras que los Underwood aparecen las más de las veces en escenarios penumbrosos, de noche o con colores oscuros.

No en balde, la serie ha cosechado críticas negativas en las últimas temporadas: el establishment de Hollywood, escorado hacia la Izquierda, Obama y los Clinton, se siente incómodo al ver una obra que de forma tan inteligente, dura y realista. Si el objetivo era levantar ampolla, y más ahora con el proceso electoral encima, el objetivo ha sido logrado.

2.- Daredevil, Temporada 2:



 Lo mejor del Universo Cinematográfico de Marvel Comics no está en el cine, sino en la TV, y en específico, en Netflix, donde desde el año pasado hemos podido ver Daredevil, que a diferencia de las películas de los Avengers o las ñoñas Agents of S.H.I.E.L.D. y Agent Carter (cancelada recientemente), tiene un tono mucho más adulto y oscuro, mostrando ser la carta fuerte para competir en el terreno televisivo con lo hecho por DC Comics con su universo de seriales iniciados con Arrow, The Flash o Gotham.

Aunque se supone que las aventuras del abogado ciego Matt Murdock --encarnado convincentemente por Charlie Cox-- ocurren en el mismo universo en el que acontecen los filmes protagonizados por Robert Downey Jr. y Chris Evans, la tónica es radicalmente diferente, es oscura, muy realista e incluso, posee una óptica pesimista, más propia de lo hecho por la competencia, pero que se encuentra muy presente, desde un inicio, en el personaje protagonista y en aquellos que lo rodean, como en esta temporada, con The Punisher, interpretado magistralmente por John Bernthal, que logró lo que las dos fallidas versiones de cine no consiguieron: una adaptación perfecta de las páginas de las historietas a la pantalla, y la también excelente Élodie Yung que encarna a Elektra Natchios, personaje que, pese a que tiene orígenes diferentes a los planteados en el cómic, resulta creíble e interesante, a quienes debemos añadir al extraordinario Vincent D'Onofrio, probablemente uno de los mejores actores que han brillado en la TV de EUA pese a que en cine no ha hecho más que papeles, si se quiere pequeños, pero igualmente sorprendentes, como su intervención inolvidable en Full Metal Jacket de Kubrick, aquí encarnando al Kingpin, Wilson Fisk, uno de los villanos más versátiles, realistas y presentes en las páginas marvelitas.

La temporada 2, que ya se va más por los derroteros del cómic presentándonos a la organización místico-criminal de Ninjas La Mano, y ya nos presenta al héroe en su tradicional traje rojo, con combates en los que las artes marciales son parte central; en particular, existe una escena que es de lo mejor que he visto en TV, en mi opinión personal y así lo consideran muchos de los fans que han visto la serie, que es una pelea que sostiene el protagonista con una pandilla de motociclistas mientras baja las escaleras de un edificio, la secuencia es tensa, emocionante y se encuentra muy bien realizada, pudiendo uno sentir el dolor tanto del protagonista, así como presenciar sus dotes en la lucha, como de los delincuentes que reciben tremenda golpiza de su parte. Esa escena es imperdible.

Disney al comprar a Marvel si bien ha logrado éxitos de taquilla en los cines, ha despojado de buena parte de su espíritu a las creaciones de Stan Lee y Jack Kirby, entre otros, a fin de hacerlas más digeribles y aptas para todo público; sin embargo, en el caso de las series sobre Daredevil, Jessica Jones, y las próximas a estrenarse sobre Luke Cage, Iron Fist y la ya inevitable del Punisher, es increíble que, salvo el caso del justiciero de Hell's Kitchen, el planteamiento que se está dando a personajes que son secundarios en el universo marvelita sea mucho más serio y respetuoso tanto de las historias originales como de los fans que deseaban una adaptación más fiel a la pantalla.

Porque si bien Captain America: Civil War es emocionante y puede considerarse, junto con la primera de los Avengers la mejor hecha por Marvel y algunos consideran que la trilogía sobre el América es comparable a la de Batman de Nolan, (en mi opinión, aún así está muy lejos de esta última) en cuanto al tratamiento y acercamiento a un personaje, es decepcionante al compararla con el arco de historias que afectaron al Universo Marveliano y que bien puede ser la última obra maestra de "la Casa de las Ideas" antes de la llegada de Disney.

3.- Vikings/El Último Reino: Exaltación de la Barbarie:


Como bien lo apuntaba un lector en un comentario a la entrada referente a cómo se ha puesto de moda la Edad Media y renace como deporte la celebración de torneos o justas de caballeros, no existe una comprensión cabal sobre esa época y muchos se sienten atraídos sólo por la estética de aquellos tiempos, mientras rechazan el espíritu totalmente cristiano que reinó durante dicha era de la Historia Europea.

Como muestra de esa incomprensión, el History Channel que la verdad, ha dejado atrás sus mejores años para ahora programar una serie de shows sobre pepenadores, usureros, chatarreros y mecánicos que nada tienen que ver con el verdadero estudio de la Historia --lejanos están los días en que produjo interesantes programas sobre la Historia de Roma, los Zares de Rusia, la Revolución Francesa y otros más-- y sí con la obsesión norteamericana por el dinero, ahora decide hacer una producción acerca de la convulsa época de las invasiones vikingas o normandas sobre Europa y en especial sobre Inglaterra y aquella etapa sangrienta y tiránica conocida como el Danelaw, en que diversos caudillos escandinavos, sobre todo daneses, como Harald Hardrada, Erick Hacha Sangrienta o Ivar Sin Huesos llegaron a dominar gran parte de la isla de Gran Bretaña a base del terror más absoluto y la violencia más feroz.

La serie, que parece ser producto de una apuesta del canal por hacer productos que además de ser presuntamente culturales o instructivos contengan dosis de entretenimiento al tratar temas o episodios históricos reales como tema para el entretenimiento, lo cual, la verdad, es loable, para no presentar a la Historia como algo aburrido e interesar al público promedio fascinado con la distorsionada y casi pornográfica adaptación de las novelas de George R.R. Martin que hace HBO, se hace desde una óptica en que se enaltece al bárbaro escandinavo sobre los cobardes cristianos --en el Ultimo Reino, se burlan directamente del Rey San Edmundo Mártir de Eastanglia-- casi casi se pretende mostrar a los vikingos como precursores de la libertad y hasta de la Democracia, sin tomar en consideración el azote que representaron sobre Europa Occidental con sus crueldades y saqueos, pero tampoco toca cómo estos intrépidos navegantes, --eso sí hay que reconocerlo, no eran en absoluto cobardes y sí poseían cierto sentido del honor y gustaban más de una vida frugal y sencilla que de los para ellos incomprensibles lujos de las iglesias o del modo de vida romano-oriental y musulmán-- al entrar en contacto con la cultura Altomedieval y con las comunidades cristianas, empezaron a adoptar el Evangelio y a hacerse cristianos, en algunos casos con una grande y profunda devoción.

En definitiva, la serie lleva dedicatoria ideológica para enaltecer el paganismo y demeritar al Cristianismo sin tomar en cuenta que sin éste, la Edad Media es incomprensible y queda reducida a meros jueguitos y cuentitos de capa y espada, en definitiva, pudo ser mucho mejor, y haber ido por una visión más real y más integral de la Edad Media y no en interés de los "progresistas" norteamericanos a los que les gusta fomentar el neopaganismo desde modas como tatuajes, barbas, peinados tribales y piercings, hasta la devaluación de la vida y la dignidad humanas.

27 de noviembre de 2015

VISTO EN CINE Y TV

Distrayéndonos momentáneamente de las noticias respecto a la escalada de tensión que nos puede llevar a una nueva Gran Guerra, repasemos aquí de lo último que he visto en el cine y la TV:

1.- 007 SPECTRE:


OJO: SPOILERS:

Mucho mejor que la insulsa Quantum of Solace y la sobrevalorada pero torpe y totalmente contraria al personaje de Skyfall, Spectre recupera mucho del espíritu original del personaje de James Bond y del estilo de sus películas, incluso Craig parece más metido en el papel que antes y hasta se permite algunos chispazos del humor irónico del agente del MI6 al estilo de Connery o de Moore; la cinta, así, es una entretenida aventura más que una exploración a los vericuetos de los traumas existenciales de Bond.

Sin embargo, me confirma que el personaje ya está rebasado y lo mejor sería concluir la saga fílmica sobre la creación de las novelas de folletín de Ian Flemming, antes de que se vuelva, por su extensión, similar a lo hecho por el cine chino en torno al héroe popular, precursor de la Revolución Wong Fei Hung, o replantearlas y ambientarlas en los años 50 o 60: Spectre es un collage de escenas e ideas tomadas de películas anteriores de Bond: la pelea con el luchador Batista en el tren parece copiada de la pelea entre el Bond de Roger Moore y el famoso "Jaws" interpretado por Richard Kiel en La Espía que me Amó, mientras que el viaje a la clínica austriaca en las montañas en la que trabaja la hija de Mr. White es un eco de Al Servicio Secreto de su Majestad, en pocas palabras, la película no es más que un reciclaje de lo ya visto antes.

Como otro punto negativo, me parece que el hacer que Ernst Stavro Blofeld (muy bien encarnado por el genial actor austriaco Christoph Waltz) sea hermanastro de Bond, hijo de quien fue su tutor y amigo de sus padres después del fallecimiento de éstos en un accidente de alpinismo es otro cliché ya visto en muchas otras historias: Peter Parker y Harry Osborn, Loki y Thor, etc., el argumento de los amigos o hermanos que terminan odiándose es algo ya demasiado visto y que demerita en mucho al argumento del 007; era mucho más creíble el Blofeld original, que no era sino un capo mafioso tremendamente poderoso que si le tenía especial inquina a Bond no era por una cuestión personal y odios de la infancia, sino porque el detective del Servicio Secreto británico resultaba demasiado efectivo echando a perder sus planes.

La marca Bond vende, lo mismo que Star Wars o Star Trek, ¿pero por cuánto tiempo más? ¿Cuánto falta para que nos llegue a aburrir?

2.- Gotham:


Ya he hablado antes acerca de Arrow como una de las mejores adaptaciones del cómic a otro medio, y ahora toca hablar de Gotham, que a mi parecer, es una obra maestra, una de las mejores series de TV de los últimos años; sí, ya también comenté que los medios se han sobrepoblado del cómic de superhéroes, pero reconozcámoslo: ante la crisis de creatividad de guionistas, parece que son las historietas el último baluarte de la imaginación, además de que "el octavo arte" ha llegado a una madurez extraordinaria que le permite tratar muchos temas que antes eran vistos como "serios" y que no se consideraban dignos de ser tratados en historias contadas a base de "dibujitos".

Gotham se centra en los acontecimientos inmediatamente posteriores al asesinato de los millonarios Thomas y Martha Wayne, padres de Bruce Wayne, el futuro Batman, en la ciudad de Gotham, o conocida en español como "Ciudad Gótica", teniendo como protagonista al joven James Gordon, futuro comisionado de la policía de la metrópoli ficticia, que al tiempo de los hechos tratados en la trama es un novel detective de homicidios interpretado, en forma excelente, por el actor Benjamin McKenzie. De su mano, contemplamos el origen de otros personajes que serán posteriormente el azote de la ciudad y combatidos por el murciélago, como Oswald Cobblepot, el Pingüino, extraordinariamente encarnado por Robin John Taylor, la ladrona adolescente Selyna Kile, Gatúbela, interpretada por Camren Bicondova, joven actriz que parece una versión adolescente de Michelle Pfeiffer, quien interpretara el papel para Tim Burton en los 90, o Edward Nygma, el futuro Acertijo, retratado como un joven perito forense dotado de una gran inteligencia pero también con rasgos de trastorno obsesivo compulsivo y neurosis.

La atmósfera lograda en la serie es una adaptación extraordinaria de la que se respira en el cómic de Batman, oscura, fría y a la vez sofocante: Gordon es un idealista y a la vez un hombre de acción, cuenta con convicciones firmes y valiente, que desea rescatar a su ciudad de las manos del crimen organizado, que precipita a la urbe hacia un precipicio de caos, anarquía y sobre todo, demencia. El clima general de la obra es pesimista, como todas las historias de Batman, pues se sabe que no habrá esperanza, que la lucha se eternizará y nunca se ganará: la lucha de Gordon es una prefiguración de la que tendrá el vigilante millonario: está condenada a la derrota, pero jamás se rendirá ante el triste panorama.

Cuando un mexicano la ve, resulta extrañamente familiar: la corrupción de las autoridades que brindan protección y están coludidas con los capos, como Boss Maroni y Carmine Falcone, cuya guerra por el control de la ciudad precipita el ascenso de los locos, es muy similar a lo que sabemos por las noticias que ocurre en nuestro país con los carteles del narco, y resulta curioso, pero en EUA, esta serie, pese a la ambientación y al gran trabajo del elenco, --no podemos olvidar a Jayda Pinkett Smith, en el papel de la mentora y después enemiga de Cobblepot "Fish" Mooney o a Sean Pertwee como el mayordomo Alfred, retratado como la figura paterna de Bruce Wayne, un frío ex miembro de las fuerzas especiales británicas y que conscientemente conduce la ira y el rencor de un joven Wayne que sutilmente se encamina también hacia la insanía que lo llevará a convertirse en el Murciélago, algo que es muy bien representado por el joven David Mazouz-- no ha tenido el éxito esperado ¿porqué? quizá por ese pesimismo del que hablaba y que resulta ser crudamente real.

3.- Flash:



Esta serie tiene un nivel de producción altísimo y resulta ser, hasta ahora, una mejor adaptación del cómic a los medios electrónicos todavía que Arrow, los efectos especiales son impactantes y el elenco es muy bueno (encabezado por la revelación de Grant Justin y el talentosísimo Jesse L. Martin); tras verla, cualquier adaptación cinematográfica del personaje que se haga posteriormente se verá chica o incompleta.

Las líneas argumentales, el panteón de villanos y la propia historia del héroe hyan sido llevadas a la pantalla chica con precisión milimétrica casi; todo fan de los cómics debe verla y se sentirá bastante satisfecho con lo que aparece en la pantalla.

Pues he aquí mi opinión sobre estas producciones. En el próximo post seguiré con la crónica de los acontecimientos actuales, que están realmente candentes... ¿perderá Turquía el apoyo de la OTAN?




6 de julio de 2015

SUPERHEROES HASTA EN LA SOPA


Dejemos por un lado los terrenos de la política mexicana que tantos sinsabores nos proporciona y los acontecimientos internacionales que tanto nos preocupan, para tocar por ahora un tema más relajado: la omnipresencia actual de los temas relativos a superhéroes emanados del cómic norteamericano en el cine y la TV actuales.

La ilustración con la que se abre esta entrada, por ejemplo, es una tabla que nos dice cuándo se estrenarán las próximas producciones de Hollywood en torno a los principales personajes de DC y Marvel, las dos principales editoras de historietas en EUA, y que se centran sobre todo en el género de los superhéroes, ambas además, ahora parte de sendos imperios cinematográficos y mediáticos como son Warner Brothers, en el primer caso, y Disney en el segundo. En la TV, DC ha llevado la ventaja con producciones que aquí hemos reseñado como la magnífica Arrow, o Gotham y también la excelente Flash, mientras que Marvel ha hecho una producción un tanto regular con Marvel's Agents of S.H.I.E.L.D., o la muy olvidable Agent Carter, aunque recientemente aprendió de sus errores y de lo hecho por su competidora y ahora, a través de Netflix, uno puede ver Daredevil, producción que sin duda va dirigida a competir directamente contra las aventuras y desventuras de Flecha Verde.

La producción sobre los hechos heróicos del abogado ciego Matt Murdock es excelente, lo mismo que el elenco, donde tenemos a un extraordinario actor que ha dejado huella ya en la TV como Vincent D'Onofrio, encarnando al Kingpin, Wilson Fisk, villano que originalmente era uno más de los enemigos de Spiderman, pero que por obra y gracia de Frank Miller terminó por ser la némesis del invidente, algo que realmente resultó más acorde por el carácter mafioso y realista del villano y sus vínculos con organizaciones criminales orientales y las artes marciales, algo muy similar a las dotes y al carácter del defensor del barrio de Hell's Kitchen, una de las 'colonias' más peligrosas de Nueva York contra el crimen organizado.

Ahora bien, tras haber visto en el cine tanto a Avengers, La Era de Ultrón como Mad Max: Fury Road, es posible darse cuenta que existe una grave sequía en la más poderosa industria estadounidense en cuanto a argumentos e historias originales, tanto así que deciden resucitar franquicias que tenían, como en el caso de la historia post-apocalíptica hecha en Australia y que llevó a la fama a Mel Gibson a inicios de los 80, treinta años muertas, o relanzar un producto probado y exitoso, como Star Wars en diciembre con una nueva trilogía, o se han enfocado a explotar al máximo al género de los superhéroes y a los cómics en general. Yo, que he confesado en este espacio ser fanático o seguidor del género superheróico desde la infancia, no puedo más que sentirme un tanto acorde con González Iñárritu, no en su calificación de basura respecto al género mismo o de que éste representa un "genocidio cultural" como le llamó, lo que motivó una reacción airada de Robert Downey Jr., sino al exceso de filmes o teleseries que se están haciendo sobre el tema, ni tampoco concuerdo del todo con lo dicho por Juan Manuel de Prada, que también es un tanto despectivo hacia las historietas norteamericanas, aunque acierta claramente al ligar su origen y éxito con el mundo cientifista y tecnológico en el que vivimos: el superhéroe se inscribe en una mitología que ya no tiene como punto de partida lo sobrenatural, la magia o lo divino, sino los avances tecnológicos y científicos, que sobre todo, se dieron en EUA durante el siglo XX.

Y también es en EUA donde podemos colocar el origen del superhéroe y también las causas del auge actual del género. En ningún otro lado se dio: en Europa, el cómic tiene más bien una vertiente satírica como en el caso de Tintín o Asterix, o de drama y aventuras históricas, como Corto Maltese o Capitán Trueno y su formato es muy diferente, en México, por otro lado, aunque hubo un cómic de un superhéroe exitoso, como Kaliman, el protagonista no era mexicano, sino hindú y ambientado en los últimos esplendores del Raj británico sobre la India en los años 30.

Si hacemos memoria, los superhéroes empezaron a aparecer en la cultura popular en la década de los 30, que en EUA fueron los años de la gran depresión económica y de ascenso del Nazismo, el Imperialismo Japonés encabezado por Hiroito y el Fascismo Italiano. Posteriormente, el surgimiento de Marvel y una "Edad de Plata" del cómic norteamericano se da en los años 60, en el apogeo de la Guerra Fría y con el conflicto caliente de Vietnam. Este auge en el cine y TV, y una nueva vitalidad de los cómics impresos que estamos viviendo hoy en día comenzó en el 2001 con la primera película de la trilogía de Tobey Maguire sobre Spiderman, y sobre los X-Men y después siguieron las demás tanto de DC como de Marvel, mientras el contexto político y social es igualmente de incertidumbre, crisis económica y tensiones internacionales.

Aún así, me parece que tanto Marvel como DC están llegando a un grado ya excesivo de sobreexposición de sus personajes, y pareciera que son empleados para llenar el enorme hueco de la falta de imaginación y creatividad de guionistas y productores en Hollywood. Al final, el género que en sí mismo es interesante y ha producido verdaderas obras de arte como Watchmen o El Regreso del Caballero Oscuro, puede venir a devaluarse y a cansar a las audiencias, más cuando se expone a un público masivo que en su mayoría no es seguidor de las historietas; la segunda película de Avengers es muestra de ello, pues muchas cosas que ocurren en la misma son incomprensibles para los profanos en el tema o bien, se tiene que perder la esencia de la historia para que los poco entendidos comprendan lo que sucede. Además de ello, hay que recordar el lío mayúsculo en que se metió La Casa de las Ideas con los derechos de algunos de sus personajes, dados en licencia a productoras de cine como Fox, antes de ser comprada por Disney y así tener capacidad de armar su propia productora cinematográfica.

Pero veamos los temas de las películas recientes: las historias originales o nuevas giran en torno a los personajes del cómic de superhéroes, mientras que los otros temas son refritos de franquicias de los años 80 o 90, aunque hay que reconocer que pueden ser llevadas de nuevo a la pantalla con grado de excelencia, como es Mad Max: Fury Road, y junto a ella, Terminator Genisys, o Jurassic World, lo que muestra una crisis grave de la imaginación y de la originalidad, por lo que las grandes productoras, desesperadamente, o buscan el último reducto de éstas en el mundo de la historieta, o bien, tratan de resucitar franquicias que fueron exitosas en taquilla en su momento, esperando que lo vuelvan a ser ante las nuevas generaciones.

Yo seguiré viendo las series de TV y las películas de superhéroes en el cine como buen fan, sin embargo, me preocupa esta deriva: ¿Hasta dónde llegarán los productores una vez agoten también esta veta? ¿Está la imaginación en crisis? Parece algo banal, pero no lo es.


3 de enero de 2015

SORPRESAS TELEVISIVAS DEL 2014

Termina el año y ha sido bastante grato en cuanto a lo que he visto en la pantalla chica a través del servicio de TV por cable, porque la TV mexicana, visible por los canales abiertos, creo yo, y en eso concuerdo con el crítico televisivo Alvaro Cueva, está pasando por sus peores momentos: el duopolio de TV Azteca y Televisa compiten por morbosidad y bajeza de programación, aunque claro, la TV por cable nacional tampoco canta mal las rancheras, o los narcocorridos, más bien, pues los principales temas de las series y telenovelas que se han producido en Hispanoamérica y México en señal restringida son sobre criminales y narcotraficantes, en lo que parece una glorificación de la delincuencia y su habilidad para burlar a un gobierno corrupto e ineficaz, y es algo que, me parece, no necesitamos por ahora, creo que los medios mexicanos han actuado con enorme irresponsabilidad en sus contenidos en los últimos veinte años al menos y han difundido la vulgaridad, la incultura y el mal gusto.

Pero veamos qué han hecho en otras latitudes, en especial en EUA, donde la pantalla chica, al igual que la grande, se ve invadida por la figura de los superhéroes de los cómics, esto se da ante la crisis de creatividad de argumentos (otra fuente, desde Harry Potter, son las insufribles novelas para adolescentes) y la gran originalidad, y en muchos casos profundidad, de los argumentos que se encuentran dentro de las ilustradas páginas de las historietas, que lejos están de ser un mero entretenimiento infantil.

De igual manera, agradables sorpresas para los televidentes han sido las producciones que han tocado episodios históricos; incluso, lo resultan por sus contenidos en que, por primera vez, se tocan con sinceridad algunos momentos, sobre todo en el caso de los Anglosajones o Británicos, que han sido disfrazados de heroicos o trascendentes y que ocultan severos crímenes.

1.- Arrow:



He terminado de ver las dos primeras temporadas de esta serie, que ha sido una sorpresa más que agradable, más siendo un aficionado a los tebeos desde la infancia. Flecha Verde siempre ha sido en el "Universo DC" un personaje un tanto secundario, muy por detrás de Batman, Superman o la Mujer Maravilla, o de Flash, Linterna Verde y Aquaman, personajes tradicionales y con una gran cantidad de seguidores en el mundo, y eso que el personaje no es reciente, sino también fue creado en la Edad de Oro de la historieta norteamericana concretamente en 1941 por Mort Weisinger (dibujo) y George Papp (libreto), desde un principio, el personaje mostró grandes semejanzas o paralelismos con Batman creado por Bob Kane en 1939: Oliver Queen sería un millonario con un escondite subterráneo y artilugios tecnológicos a su disposición e incluso, un ayudante adolescente: Roy Harper, conocido como Speedy. El "arquero esmeralda" sin embargo, tuvo una gran importancia en los años 70, cuando de la mano del equipo creativo sucesor del original, compuesto por el guionista Dennis O'Neil y el dibujante Neal Adams, ante la revolución planteada por Marvel a medidados de los 60, se buscó que DC volviese a la seriedad de sus temas e historias, que habían caído en el infantilismo ante el Macarthismo de los años 50. Así que durante el periodo que este equipo estuvo a cargo del personaje, sus historias se llenaron de crítica social y temas políticos tomados de la realidad estadounidense del momento.

Así, Flecha Verde fue el primer cómic que trató abiertamente el tema de las drogas, lo que valió premios y reconocimientos en el medio a la dupla creativa, pero también la pobreza y la marginación existente detrás del American Dream, la corrupción de la política y la hipocresía de los partidos, candidatos y autoridades electas. Posteriormente, el personaje caería nuevamente en un letargo o a asumir su rol de secundario en el Universo DC, mismo que mantendría el tema social en las historias, sobre todo, de Batman.

No fue sino hasta la aparición de la serie de TV Smallville, misma que a mi parecer fue magnífica, en que el personaje ganó nuevamente relevancia: el plan original era que el joven Clark Kent conociera a un Bruce Wayne recién iniciado en su carrera de Batman que le guiara en sus comienzos como superhéroe, mas la filmación en curso de las películas de Nolan hizo ver a los productores de DC-Warner, que habría una bati-saturación mediática del personaje, por lo que sustituyeron al murciélago con el personaje que más se le parecía: Flecha Verde, interpretado entonces por Justin Hartley. Tuvo tal éxito la presencia del arquero que se determinó producir una serie sobre el mismo, misma que se estrenó a fines de 2012.

Tras ver las dos primeras temporadas, no puedo decir más que me parece la mejor adaptación que se ha hecho de un cómic para la TV: el guión, el nivel de producción y el elenco y sus actuaciones son excelentes y coloca un nivel alto para el estándar que en adelante deben tener las series televisivas con esta temática; debiéndole mucho a la estética creada por Nolan y seguida por Zack Snider: una atmósfera oscura y un ambiente cargado de cierto pesimismo en la historia del héroe condenado al sacrificio y a las pérdidas constantes, y con el tremendo peso de las decisiones y sus consecuencias.

Es de destacar la actuación del protagonista: Stephen Amell, que demuestra ser algo más que un galancete musculoso atractivo para el público femenino o apto sólo para escenas de acción, el canadiense demuestra ser un actor con capacidades histriónicas que le permite darle al personaje muchas facetas y dimensiones dramáticas, sobre todo en la emocionante Segunda Temporada. Igualmente, es de resaltar la acción de los antagonistas, encarnados por el prestigioso actor británico John Barrowman como Malcom Merlyn, el "Arquero Oscuro" y el neozelandés Manu Bennett, famoso por su participación en Spartacus, aquí como Slade Wilson/Deathstroke, uno de los villanos más interesantes del Universo DC que es interpretado en forma magistral. En cuanto a los argumentos, y a pesar de los cambios sutiles hechos a la historia, en el mismo sentido en que los realizados por Nolan a la saga del Hombre Murciélago, y que le han dado mucha coherencia y solidez al guión, ésta no pierde su esencia, y los temas de drogas, corrupción entre empresarios y funcionarios, el peligro del populismo en la política y la desigualdad creciente en EUA tras la crisis económica de 2008, son abordados como en su momento lo fueron en los años 70 en las páginas del cómic.

Definitivamente es una producción que nadie que se precie como fan de los cómics puede perderse, cuenta con acción, romance, momentos de humor y drama, actualmente en la TV se encuentra al aire la Tercera Temporada, con lo que, al parecer, tendremos mucho por ver todavía.

2.- Gotham:



Uno de los estrenos televisivos más esperados este año que terminó fue Gotham, una precuela de la saga de Batman, que inicia justo con el asesinato de Thomas y Martha Wayne, mientras un joven detective de la policía de la corrupta y decadente Ciudad Gótica llamado James Gordon se enfrenta a un sistema corrompido hasta la médula y presa de poderosos carteles criminales dentro de los que empieza a crecer el germen de la locura que se apoderaría de la ciudad al llegar Bruce Wayne a la edad adulta, lo que se representa por un joven Oswald Cobblepot, el Pingüino, interpretado en forma soberbia por Robin John Taylor, que va ascendiendo poco a poco, a base de su enorme astucia y maquiavelismo, en los escalafones del crimen organizado.

De la serie es de destacar también la actuación de Sam Pertwee como el mayordomo Alfred en el rol más difícil: fungir como padre e iniciar el entrenamiento del futuro vigilante, en todo esto las aventuras del joven Gordon y el a veces corrupto y abusivo Harvey Bullock, con todo y la destacada interpretación de Ben McKenzie como el futuro Comisionado y Donal Logue como su compañero, son solo la guía o el hilo conductor en la historia de una ciudad dominada por el crimen y la corrupción, en un guión que resalta el eterno temor de los norteamericanos a volver a caer en lo que fue el auge del Crimen Organizado en los tiempos de la "Ley Seca" y que estaba todavía reciente, sino que actuante, en los años en que surgieron los cómics sobre los encapuchados y que en mucho, vivimos en México hoy en día.

Sin duda, mientras Marvel se encuentra gozando del éxito de sus versiones cinematográficas, aunque a la vez entrampada en una lucha caótica por los derechos sobre algunos de sus personajes con Sony y Fox, aunque los fiascos sucesivos con su personaje más emblemático Spiderman no es más que un reflejo de lo que sucede en las historietas, donde llevan 20 años sin saber qué hacer con el arácnido desde la infame "Saga de los Clones". Lo peor es que la política de Disney, actual propietaria de la "casa de las ideas", junto con estos conflictos están influyendo (en forma negativa) en las líneas argumentales de sus historietas, lo que no ha gustado a los fans.

En el caso de DC, si bien las versiones fílmicas de Batman y de Superman tuvieron un éxito rotundo, y lo están teniendo series como Arrow y Gotham, y también Flash, misma que no he tenido oportunidad de ver, esto no ha repercutido en los cambios que se ha visto en el nuevo relanzamiento de su "Universo" conocido como los New52, sino que se mantienen como dos sagas o mundos separados. Esto coloca a esta editora en ventaja sobre su competidora, basta ver como se desenvuelven en este año tanto las sagas de DC con su "Superman-Batman, Dawn of Justice" y la nueva entrega de los Avengers.

3.- Black Sails y Outlander:


En las Redes Sociales me he topado con círculos hispanistas y como bien saben, también con Tradicionalistas extremos en el Catolicismo que despiden un odio enorme hacia lo Anglosajón, rayano en el racismo en el que casi casi, se postula que los descendientes del pueblo germano que ocupara el centro-sur de la Isla de Gran Bretaña en el siglo V son responsables de todos los males de la Tierra, aparte del declive imperial de España en los siglos XVII y sobre todo XVIII y XIX, y del subdesarrollo de los países hispanoamericanos, aparte de una conspiración labrada junto a los Judíos para descristianizar el mundo. Irónicamente, tenemos que hoy en día ha sido un Anglosajón: el Cardenal Burke y una ex-colonia británica: EUA, quien ha salido a la defensa de la doctrina moral cristiana y el país en que más impulso ha tenido el Tradicionalismo y el retorno a la "misa tridentina", donde numerosos son los anglosajones que se convierten a la fe católica, incluso en altas esferas de la política y hasta la farándula; por el contrario, los hispanos que habitan en EUA y Latinoamérica abandonan su fe y se vuelven a las sectas originadas o practicadas por los anglos, y son hispanos: Bergoglio y el Cardenal Maradiaga, quienes se alejan de la doctrina y son decididos enemigos de la Tradición... pero en fin, hay quienes consideran que el apropiarse de unas islas desiertas o haber obtenido, como parte de un tratado de paz que aceptó un Borbón francés recién entronizado en España y en representación de dicho Estado, algo plenamente válido y que es la causa original de que su descendiente Felipe VI sea reconocido como legítimo Rey en Madrid, un punto estratégico como Gibraltar son pecados imperdonables, más graves que los cometidos contra el Espíritu Santo (se salvan solo Chesterton, Tolkien, Newman y Benson, por cierto, todos los demás son entes malignos, y hasta se olvidan de Sto. Tomás Moro o de Becket y tantos más) .

Como también imperdonable es el que Inglaterra, en el contexto de los siglos XVI a XVIII, situada en posición de inferioridad respecto al entonces inmensamente poderoso Imperio Español, utilizase una estrategia de "Guerra Asimétrica" como fue la Piratería, misma que no fueron ellos los primeros en aplicar en contra de España, sino los musulmanes, aunque dada la incapacidad de los Otomanos para crear una flota oceánica en el estancamiento tecnológico que empezó a frenar el poderío islámico, ellos se limitaron a actuar en el Mediterráneo hasta que en Lepanto los españoles destruyeron la capacidad musulmana de amenazar a Europa por mar. Tampoco fueron los únicos: Holandeses, Franceses y hasta Portugueses hicieron lo mismo en contra del Imperio Hispano. Es cierto, la piratería ejercida por los Británicos en contra de las Posesiones Españolas en el Caribe y América Continental llevó a atrocidades como el saqueo y destrucción de Portobello o los ataques a Veracruz y Campeche.

Los Piratas eran delincuentes como hoy los terroristas islámicos y el Estado Británico sin duda tuvo responsabilidad en alentar tales prácticas y beneficiarse de las mismas, sin embargo, el dominio cultural y mediático actual, desde inicios del siglo XX que ejercen británicos y norteamericanos llevaron a la propagación de la "Leyenda Negra" en contra de España y la Iglesia Católica, motivada por orgullo nacional de los británicos y la oposición religiosa, difundiendo también una visión heroica de la piratería, que viene desde los filmes de Erroll Flynn hasta hoy a la saga de Piratas del Caribe estelarizada por Johnny Depp, pasando por ese panfleto anticatólico y patriotero de Elizabeth con Cate Blanchett o esa aberración televisiva de The Tudors; sin embargo, hoy en día parece que los realizadores televisivos ingleses están empzando a tratar el tema con mayor objetividad y hasta con un sincero mea culpa en torno a él.

Tal es el caso de Black Sails, serie que me sorprendió gratamente; la misma se pretende como una precuela de la genial novela de aventuras La Isla del Tesoro del novelista victoriano Robert Louis Stevenson, un clásico de la literatura juvenil de todos los tiempos y de la que existe un sinnúmero de versiones fílmicas y televisivas (recuerdo en especial un anime japonés de los 80 excelente) La serie se centra en la historia del Capitán Flint, encarnado por un genial Toby Stephens, ex-villano de James Bond en El Mañana Nunca Muere, mencionado en la novela como el mentor de Long John Silver, el temible marino de una sola pierna, pero a diferencia de la obra clásica en la que se basa, no se dirige a un público juvenil o infantil, sino que aborda con precisión histórica y crudeza la realidad de la piratería y la rivalidad Inglaterra-España a inicios del siglo XVIII.

Si bien Stevenson ya hacía en su obra una crítica a la Piratería, en la serie televisiva se aborda a plenitud el contexto: tras la Guerra de Sucesión Española y la Revolución que derroca a los Estuardo en Gran Bretaña para entronizar primero a los Orange y después a los Hannover, los Piratas caribeños reciben en sus filas a muchos Jacobitas o partidarios de la dinastía escocesa, católicos muchos de ellos, desencantados con la España Católica de la que esperaban recibir apoyo para sostener a Jacobo II, desterrados y enfrentados a la Corona Británica que ahora se vuelve en contra de la Piratería que tanto fomentó y usó a su favor, mientras intenta meter orden en su Imperio Colonial imitando a España, tras haberlo dejado abandonado por el desinterés de los monarcas ingleses de las dinastías Tudor y Estuardo. España, por primera vez no es retratada como oscurantista y habitada por gente morena que recuerda más bien a los mestizos hispanoamericanos, sino se muestra a los españoles como puramente europeos y al Imperio Español como enormemente poderoso, contando con una marina de guerra tremendamente potente cuyos navíos destrozaban a los bajeles de los filibusteros con facilidad en combate abierto. Por el contrario, se retrata la sordidez y la decadencia de las posesiones británicas, algunas controladas por los bucaneros, la trata de esclavos africanos y de prostitutas y el comercio del vicio, como taras del defectuoso sistema colonial inglés.

Otra serie que me ha llamado la atención y que va en esta misma óptica es Outlander, basada en la serie de novelas de la norteamericana y de lejana ascendencia hispana Diana Gabaldon.

La historia inicia con una premisa fantástica: una enfermera de la Segunda Guerra Mundial es transportada al visitar unas antiguas ruinas celtas, al siglo XVIII, a la década de 1740 en medio de las últimas rebeliones Jacobitas en contra de la corona británica; retratando sin ambages las operaciones de limpieza étnica en contra de las tribus celtas nativas de las Tierras Altas Escocesas, católicas y contrarias a la entronización de los Hannover en Londres y que ésta ejerciera poder sobre la nación céltica. (Curioso que esta serie se estrenara en el año en que se planteó la independencia escocesa), la crueldad desplegada por los "casacas rojas" y la destrucción de la milenaria cultura nativa de Europa.

Tal parece que en Inglaterra se ha alcanzado ya la madurez necesaria para reconocer los errores y crímenes del pasado, para olvidar la propaganda patriotera y la demonización de otros, al menos en los medios.

En definitiva, dos series muy interesantes y producciones de muy alto nivel, creo que la TV gana terreno ante un cine más limitado y carente de originalidad, quizá el futuro esté ahí y en la TV por Internet, como la que se contiene en servicios como Netflix, en el próximo post seguiré comentando parte de mi maratón vacacional televsivo.


1 de agosto de 2012

BATMAN Y OTRAS CUESTIONES


La trilogía fílmica de Christopher Nolan, hoy por hoy, uno de los mejores cineastas británicos llegados a Hollywood, basada en el personaje de DC Comics, llega a su fin; el resultado no puede calificarse más que de excelente y que ha sido, probablemente, la mejor adaptación jamás hecha de un personaje de las historietas de súperheroes, y eso que, en buena parte, la visión de Nolan es una "versión libre" del personaje, donde lo desconecta del resto del "Universo DC" y aún lo priva de Robin, su compañero y pupilo en los comics, pero sin embargo, respeta como ninguno la esencia atormentada y resentida del hombre-murciélago.

Este personaje, creación de Bob Kane y Bill Finger, resulta bastante complejo y oscuro, y no cabe duda que es el mayor del género, y que supera, con mucho, aún las creaciones de Stan Lee de las que hablábamos hace unos posts, dadas las numerosas aristas que posee y las diferentes visiones que pueden darse sobre el personaje. Si la obra de Lee tiene una gran sentido de la realidad y de lo cotidiano, el personaje de Kane, aparte de ser el más realista y plausible de los súperheroes, pues carece de poderes o habilidades especiales, salvo un enorme presupuesto, pues la Revista Forbes incluso ha hecho una lista de los personajes ficticios más ricos, estimando que el alter-ego de Batman: Bruce Wayne, posee una fortuna de siete mil millones de dólares, también empalma con la realidad pese a encontrarse en un entorno enteramente ficticio como es Ciudad Gótica, (en inglés: Gotham City es un antiguo sobre nombre de Nueva York, derivado del poblado inglés de Gotham que significa "lugar de cabras" en Ingles antiguo, al cual una leyenda atribuía estar habitado por locos e idiotas, y que también puede leerse como "God-damn", esto es: "maldita por Dios") pero en sus aspectos más oscuros: sumergirse en el personaje de Batman es entrar en recovecos oscuros de la psicología humana, en un personaje que constantemente se mueve en la cuerda floja entre la razón y la demencia, mientras que su entorno se encuentra también diariamente amenazado por el caos, la anarquía y la corrupción.

La trilogía de Nolan por ello destaca, pues ha ingresado directamente en esos oscuros rincones del personaje, superando por mucho a lo hecho por Tim Burton en su visión fílmica del personaje en "Batman" de 1988 y "Batman Returns" de 1992, en las que, debido a sus muy peculiares gustos, apostó por los aspectos grotescos y caricaturescos de la historia del personaje y algunos de sus villanos, mientras que las dos versiones de Joel Schumacher: "Batman Forever" (1995) y "Batman and Robin" (1997) fueron bastantes flojas y más cercanas a la visión pop y camp de la serie televisiva de los años sesenta, además, si bien, al igual que en las predecesoras hay un gran desarrollo de los villanos, especialmente del "Joker" interpretado magistralmente por Heath Ledger en una actuación que le valió un Oscar póstumo y que dejó muy atrás al ciertamente siniestro, pero caricaturesco villano de Jack Nicholson, Nolan ha sabido centrar la saga en el personaje del héroe, y en el desarrollo de su personalidad y motivaciones.

Y es que Batman no es el simple súperheroe que se enfrenta a los villanos y los vence, ni es materia de un entretenimiento infantil, las historias del personaje han servido de vehículo para hacer críticas sociales y políticas a EUA y aún a la situación de varias partes del mundo; por sus páginas desfilan desde policías y políticos corruptos, hasta empresarios ambiciosos y voraces, ecologistas radicales, comunistas y anarquistas deshumanizados y crueles, y una sociedad anestesiada ante la violencia, que se ha acostumbrado a vivir con el crimen diariamente, egoístas e indiferentes, ante los que Batman aparece como un personaje que siente odio hacia los delincuentes, pero también un gran resentimiento ante una sociedad de individuos egoístas, cobardes y que se hacen como los que no pasa nada; incluso, ante el resto del Universo DC, Batman es usado para ridiculizar o hacer parodia de los demás héroes: él, sin poderes, puede vencerlos a todos, incluso  a Superman, pues demuestra que un hombre común, con base a su inteligencia y habilidad, lo puede lograr todo, más allá de confiarse en cuestiones especiales, mientras su inclusión en la Liga de la Justicia es siempre como el personaje incómodo, el crítico o el que incluso se burla de los extravagantes poderes de un Linterna Verde, por ejemplo, de la aparente perfección del kriptoniano y su a veces, exceso de inocencia, o de la mitología detrás de la Mujer Maravilla.Batman es así, un atisbo de realidad e incluso de racionalidad en un universo de fantasía, un recuerdo de la crueldad del mundo en un panorama colorido.

El cineasta y su hermano Jonathan Nolan, guionista de las tres películas ha bebido directamente de las principales historias de Batman, y que a continuación enlisto para todos aquellos que quieran adentrarse en un personaje que sin duda ha trascendido más allá de las historietas y se ha convertido en arte, no en balde, dibujar o participar en la creación de algún título de Batman es considerado como la cumbre para cualquier libretista o dibujante en el mundo del comic, y para muestra, bastan las siguientes sagas:


  • BATMAN: THE DARK KNIGHT RETURNS--De Frank Miller, publicada en 1986, es considerada una de las obras cumbres del "Octavo Arte" de todos los tiempos, nos muestra un héroe ya entrado en los 50 años de edad, que regresa a hacer frente a una Ciudad Gótica decadente y presa del crimen tras años de retiro; encierra una muy aguda crítica a las políticas y a la figura de Ronald Reagan, y en general, a la sociedad norteamericana de los años 80.
  • BATMAN: THE KILLING JOKE-- De Alan Moore, publicada en 1987, explora los orígenes del Joker y de la torcida relación de complementariedad, incluso de estima, existente entre el Hombre Murciélago y el Príncipe Payaso del Crimen.
  • MUERTE EN LA FAMILIA-- De Jim Sterlin y Jim Aparo, publicada en 1988, refiere el asesinato del segundo Robin, Jason Todd, a manos del Joker, en una terrible crisis para el héroe, como un padre que pierde a su hijo.
  • BATMAN: YEAR ONE-- Del propio Frank Miller, publicada entre 1987 y 1988, refiere el primer año de actuación de Batman, uno puede adentrarse en la psicología del personaje, sus motivaciones y la forma en que decidió avocarse a su lucha contra el crimen.
  • TEN NIGHTS OF THE BEAST-- Publicada entre 1988 y 1989, de Jim terlin y Jim Aparo, en la que Batman se ve envuelto en los procesos políticos que pusieron fin a la Guerra Fría, enfrentándose al súperheroe/villano soviético KGBestia, contiene una gran crítica tanto al Comunismo como al belicismo norteamericano.
  • KNIGHTFALL/KNIGHTQUEST/KNIGHT'S END--De Doug Moench, Chuck Dixon y Jim Aparo, muestra la derrota de Batman a manos de Bane, su sustitución por Jean Paul Valley o Azrael, el anterior asesino al servicio de la organización secreta "Orden de San Dumas", la recuperación de Bruce Wayne de sus heridas y su retorno, la profundidad psicológica de esta saga y la sensación de desesperación e inevitabilidad del destino no tiene desperdicio. Fue publicada entre 1993 y 1994.
  • ALL STAR BATMAN & ROBIN--Del año 2005, nuevamente Frank Miller toma al personaje y relata los orígenes de la asociación entre el "Caballero Oscuro" y su joven compañero, saga que generó polémica dada la crueldad y la violencia que se respira en ella, en la que se muestra sin ambages la mente enferma del murciélago.
  • BATMAN R.I.P.--Publicada en 2008 y obra de Grant Morrison en el guión y los dibujos de Tony Daniel, constituye un viaje durísimo y angustiante hacia la locura inherente al personaje, al que la organización ocultista "Guante Negro" pretende destruir mentalmente, encabezada por el Dr. Hurt, uno de los personajes más enigmáticos ideados como oposición al héroe. Es simplemente fascinante, pero se requiere de un gran aguante para leerlo sin caer en la desesperación que se respira página a página, en esta saga, además, se aprovechan los elementos del Batman más inocente e inócuo de los años 50 y 60 para convertirlos en rasgos siniestros y demenciales.
En definitiva, Batman es la obra cumbre del comic de superhéroes, y bien vale la pena adentrarse en su mundo, es una experiencia extraordinaria de imaginación y reflexión. Les recomiendo que, de ser posible, consigan y lean las sagas antes señaladas, empezando por la primera en la lista, no se arrepentirán.

LA MATANZA DE AURORA:


Relacionado, desgraciadamente con el estreno de la última película de Batman, viene la matanza registrada en la población de Aurora, conurbada a la capital del estado de Colorado, Denver, en EUA, durante la exhibición, a media noche del filme en su presentación estelar.

Indicar que el asesino John Holmes (en la imagen), que segó la vida de 12 personas e hirió de gravedad a otras 71 se inspiró en el comic, alegando la clara violencia del mismo y que el propio perpetrador dijo ser el Joker es una ligereza; si así fuera, en Japón brutalidades como ésta serían el pan de cada día, puesto que en el ámbito del Manga y el Anime la violencia presentada en las historias es de un grado mayor a cualquier historieta o filme norteamericano, hechos similares a las habituales masacres en EUA, como el envenenamiento con gas sarín en el Metro de Tokio por Shoko Ashahara, líder de la secta budista "Verdad Suprema" o el secuestro, violación y feroz asesinato de la estudiante Junkuo Furuta no tuvieron nada que ver con una imitación de los contenidos violentos de los medios de comunicación, sino con fanatismo religioso y la comisión de crímenes como ritos de iniciación dentro de la mafia "Yakuza", respectivamente.Así, lo hecho por el joven Holmes no tiene que ver con una imitación a lo hecho por personajes de ficción, darle toda la responsabilidad al contenido de una historia del comic, es entrar a la misma simplicidad de los argumentos del psiquiatra norteamericano Frederic Wertham en su obra La Seducción del Inocente, que en el marco del Macarthismo de los años 50 sirvió para ejercer la censura en los comics, al considerarlos como impulsores de conductas violentas, antisociales o de actividades antinorteamericanas.

Por el contrario, el comic y las películas de Batman son violentas porque, en mucho, el personaje refleja y critica muchas de las contradicciones y taras de la sociedad norteamericana, sociedad subdesarrollada, que no ha superado --pese a la elección y presidendia de Obama-- un trauma colonial como la esclavitud y el racismo hacia los negros y demás minorías étnicas, o el exterminio y marginación absoluta de los indígenas, o el habituarse a una vida violenta, de perpetua actitud de colonizador que teme a los peligros y se arma para defenderse de los mismos como si no existieran instituciones garantes de la seguridad ni el Estado de Derecho; ciertamente, el documentalista Michael Moore acertó en "Bowling for Columbine" al definir a la norteamericana como una sociedad poseída por el miedo.

Una sociedad carente de raíces y de identidad, en que el máximo objetivo es el éxito personal y egoísta, representado por dinero, fama o poder, y en que se estimula la competición a niveles extremos, donde el no alcanzar cualquiera de esos tres objetivos representa el fracaso, lleva a la búsqueda de vías de escape: la pornografía y el sexo, las drogas, el alcohol, las sectas extravagantes,  y por supuesto, la locura y las armas. 

Los legisladores norteamericanos no limitarán el acceso a las armas con reformas constitucionales, no lo harán, por la sencilla razón que las armas son un negocio fabuloso y del cual necesita la deprimida economía de la todavía súperpotencia. Ahí tenemos el caso de "Rápido y Furioso" en el cual hay muchos intereses adentro, como lo demuestra la protección brindada al nefasto Procurador Eric Holder, y es que en ese negocio están metidos tanto miembros del Partido Republicano como del Demócrata.

Las razones, por tanto, de que existan loquitos como James Holmes van más allá de los cómics o de las películas o la TV, son mucho más profundas y el combate a las mismas implicaría una revolución completa en la cultura y la sociedad norteamericanas, lo cual, sin embargo, parece muy lejano, sino imposible, de que suceda.

PHELPS Y OTRAS IMPRESIONES DE LOS JUEGOS:


Si Holmes es un villano real, Phelps es un superdotado real, igualmente; no importa que en estos Juegos de Londres 2012 no esté demostrando sus superioridad avasalladora, sino que haya sido ampliamente superado en la mayoría de las pruebas de natación en las que ha participado, y no es para menos, a sus 27 años, el "Tiburón de Baltimore" como la prensa le llama, es ya un veterano que compite en sus cuartas olimpiadas, mas no importa, solo requería de quedar en tercero o segundo lugar para imponer un nuevo récord, aunque lo logró con un oro en la prueba de relevos 4 X 200 libres: 19 medallas olímpicas: 15 de oro, 2 de plata y 2 de bronce.

Michael Phelps, así, se convierte en el deportista más premiado en la Historia de los Juegos Olímpicos desde 1896, superando a la gimnasta rusa Larissa Latynina, que había acumulado 18 preseas, en los Juegos de Melbourne 1956, Roma 1960 y Tokio 1964. El nadador norteamericano, así, inscribe su nombre en los anales del Deporte, y tiene todo para retirarse enmedio de la gloria.

Mucho se ha censurado a él que ha tenido problemas con el alcohol y la mariguana; ciertamente, sería lamentable que Phelps se precipitara, en la borrachera del triunfo, a la disipación y el vicio, en una inexplicable tendencia que tienen muchas personas exitosas a autodestruirse; pero por otro lado, también es incorrecto pedir al deportista que sea un inmaculado y un "ejemplo para la juventud" ese es un error que frecuentemente, la gente tiene al pensar sobre lo que deberían ser los atletas y los faranduleros, como consecuencia, muchas veces no se toma en cuenta que están tan llenos de defectos como cualquier persona y que muchas veces también pueden caer en errores, vicios o hasta ilícitos. 

Por ello, resulta muy sensato el consejo que Latynina dirige a Phelps: "que tenga una vida normal" lo dice alguien que en su momento conoció la fama y la gloria y estuvo sometida también a tentaciones y presiones similares.

Lo que sí, y por lo que se ha visto en estos juegos, será difícil que en adelante vuelva a aparecer una individualidad del tamaño de la Latynina, de Nadia Comanecci, de Carl Lewis, Mark Spitz o Paavo Nurmi; la competencia está más pareja y ya no hay grandes diferencias entre países desarrollados y aquellos que están en vías de desarrollo, deportivamente hablando. Phelps quizá sea el último de esta especie de individualidad a la que, al término de la olimpiada, los analistas y periodistas coronaban como Rey o Reina de los Juegos... curiosamente, podríamos decir que el deporte se ha "democratizado" lo cual, no es malo, al contrario, muestra avances positivos en muchos países en materia de educación y de bienestar.

México ya llega a la final de varios deportes, pero no gana todavía en ellos, como halterofilia o remo y tiro con arco, aunque los Panamericanos dejaron ver la mejora en el deporte en general que ha habido en nuestro país, aún falta el pequeño empujón a la victoria; al menos, en Clavados tenemos a nuestra propia plusmarquista en los Juegos Olímpicos: Paola Espinosa que ha igualado el récord del también clavadista Joaquín Capilla como máximo medallista en los Olímpicos, y lo hizo en compañía de la quinceañera jalisciense Alejandra Orozco, quien era su máxima admiradora, ganando ambas la plata en los clavados sincronizados, algo maravilloso, no se pudo ganar, pero es que a los Chinos no hay quien los pare, van enfilados al campeonato olímpico nuevamente, como hace 4 años en casa.


No cabe duda que estos juegos nos depararán sorpresas, sigamos atentos a su desarrollo.

19 de agosto de 2009

COMICS, LIBROS, MUSICA Y TV





El día de hoy dejaremos de lado la Política internacional, nacional y local para hablar de temas mucho más agradables: el mundo de los cómics, reseña de algún libro que he estado leyendo y algo visto en TV.

1.- MARVEL VS. DC:

Para los que somos aficionados al "Octavo Arte", la rivalidad entre Marvel Comics (El Hombre Araña, Daredevil, Capitán América, el Hombre de Hierro...) y DC Comics (Superman, Batman, Mujer Maravilla, Acuaman) es algo así como la Guerra Fría, ambas compañías editoriales, las más grandes de EUA, han dominado el mercado mundial de los cómics de súperhéroes desde los años 30 y 40 del siglo XX, cada una tiene sus propias características y su propio clan de seguidores, y ambas han marcado grandes hitos en la historia de este medio de expresión gráfica.

DC Comics se caracteriza por ser la primer compañía que se dedicó a la edición masiva de los cómics de súperheroes, y nació a inicios de los años treinta, como consecuencia de ello, sus personajes se mueven en un ámbito realmente fantástico, en ciudades ficticias como Metrópolis, Ciudad Gótica (Su correcta traducción de Gotham City al español sería Ciudad Maldita u Olvidada de Dios, al ser Gotham una forma medieval de God damn) Ciudad Costera, Ciudad Opalo o Ciudad Central, además de poseer poderes exageradamente grandes o con orígenes realmente fantásticos; simplemente, Súperman llegó a ser concebido en un momento como un verdadero semidiós, y también, sobre todo durante las décadas de los cincuenta a mediados del setenta, DC tuvo historias verdaderamente infantiles, sin embargo, eso cambió drasticamente desde 1986 en que la compañía reestructuró todas las líneas argumentales de sus personajes, reiniciando la historia de todos ellos, y a lo largo de los últimos veinte años han hecho, a base de eventos llamados "crisis" una verdadera depuración de multitud de personajes fantasiosos y anticuados que ya carecían de impacto entre el público y solo servían para burla de los detractores de DC. Las cosas sin embargo, están cambiando hoy en día.

Recientemente, en México, a través de Editorial Vid, casa fundada por la legendaria Yolanda Vargas Bauché, creadora de "Memín Pinguín" y "Lagrimas y Risas" y sin duda una de las más grandes creadoras del cómic en nuestro país, junto a Gabriel Vargas, DC nos ha traído sagas extraordinariamente bien escritas y mejor dibujadas como "52" una saga en la que todos los personajes se ven implicados en una carrera contra el tiempo para detener a Black Adam, villano sacado del Capitán Marvel, personaje por cierto, de orígenes sumamente infantiles pero al que se ha aprovechado en forma excelente en tiempos recientes, la saga de Misterio Corps dentro de Linterna Verde es una verdadera novela que mezcla la ciencia ficción con la sed de venganza y el odio más profundo que llega a parecerse a la amistad entre Siniestro y Hal Jordan, el Linterna Verde protagonista de la saga, quien ha incluso, pasado por una etapa de villano, un personaje complejo y profundo. Y recientemente, todavía no llega a México, la saga de la "Batalla por el Manto" en que diversos personajes luchan por suceder a Bruce Wayne cuando éste renuncia a ser Batman.

DC además, ha permitido el que creadores como Alan Moore y Frank Miller desarrollen proyectos como Watchmen, 300 o V de Venganza en su línea "Vértigo" lo que la coloca a la vanguardia del cómic. Incluso, tanto en Vértigo como en la línea tradicional, DC se ha atrevido más a criticar cuestiones sociales y políticas que Marvel.

Marvel por su parte, con la reputación de ser la casa que convirtió al cómic en asunto serio, con sus héroes que habitan espacios reales (fundamentalmente Nueva York) y tienen problemas humanos, empezó desde el 2004 una serie de eventos casi cataclísmicos en su "universo" con el fin de reestructurarlo pero también de brindar emociones, sin embargo, parece que el entusiasmo inicial se ha ido diluyendo. Empezó con "House of M", siguió con "Civil War", ambas sagas excelentemente bien escritas y dibujadas por creadores como Brian Michael Bendis o Ed Brubaker, para seguir con Planet Hulk, nuevamente, una excelente historia, y su continuación: World War Hulk, la cual sin embargo, se prolongó demasiado y sus últimos números acusaron un fuerte agotamiento creativo. Después de ello, sigue "Secret Invasion", una buena idea, pero creo yo, mal llevada a cabo, inconexa, débil y como hecha con desgano, y los comentarios que hay sobre "Dark Reign" la saga siguiente, parecen indicar que van por el mismo camino.

Pero en fin, veamos que nuevas sagas siguen adelante.

2.- Libros: "Eragon" y "Eldest":


Estoy a punto de terminar la lectura de "Eldest" el segundo tomo de la saga de Eragon, el jinete de dragones, oficialmente llamada por su autor, el niño genio Christopher Paolini, como saga de "el Legado".

Me parece injusto que se tache a Paolini de plagiarse a Tolkien, de quien él mismo se nombra admirador entusiasta, yo diría más bien que su obra es un homenaje al catedrático sudafricano de Oxford, y que emplea los elementos aportados por éste a la fantasía épica y les da una nueva visión; sus elfos, por ejemplo, son muy distintos a los tolkienianos, pues se encuentran enteramente rodeados de magia y una mística panteista, lejos de ser inspirada por el Cristianismo, como es el Señor de los Anillos y la épica de la Tierra Media, el universo de Paolini se encuentra empapado de New Age y veganismo, tal vez inspirado en la lectura de revistas, sitios de internet y folletos sobre el tema, pues se nota la poca profundidad, propia además de un autor adolescente, en formular los conceptos fundamentales de su mitología, aún así, la obra no está exenta de méritos y resulta ser enormemente disfrutable, yo me atrevería a apostar que si Eragon ha tenido un gran éxito, pese a la malísima adaptación cinematográfica del primer volumen de la serie en la que se desperdiciaron grandes actores como Jeremy Irons y John Malkovich y hubo una pésima interpretación por parte del protagonista, y no se digan los malos escenarios y ambientación de película de bajo presupuesto, Paolini nos tendrá grandes sorpresas para cuando alcance la madurez como autor.

El segundo libro, sin embargo, es inferior al primero; AGUAS!!! AQUI HAY SPOILERS:

¿LEYERON LA ADVERTENCIA?, SI QUIEREN CONTINUAR, AQUI VAMOS:

Resulta demasiada lenta su lectura, hay poca acción, y el largo periodo de estancia de Eragon en Du Weldervarden y Ellésmera con los elfos resulta un tanto tedioso y excesivamente prolongado, pareciendo que la historia no avanza por momentos. La mejor parte del libro, curiosamente, no descansa en lo que sucede con el protagonista y su dragona Shapira, sino con su primo Roran y los habitantes del pueblo de Carvahall que inician una insurrección popular, y sin quererlo realmente, en contra de Gallbatorix y sus sirvientes, los poderosos Ra-Zac, Roran, buscando rescatar a su recien esposa Katrina de las garras de estos seres (evidentemente inspirados en los Nazgul tolkienianos) se revela como un líder capaz incluso de atrocidades, pero que se responsabiliza por la suerte de sus vecinos y medita profundamente sus acciones, pensando en las consecuencias que tendrán. En mucho, es un personaje más atractivo que Eragon en cuanto a que éste no parece madurar, sino que sigue siendo un niñete inmaduro todo el libro.

Por lo pronto, me encuentro listo para el tercer tomo: "Brisingr", un amigo que ya lo leyó me dijo que no espere mucho, que es un "filler" debido a que Paolini decidió convertir la trilogía en una serie más larga... ya lo leeré y daré mi opinión.

3.- Música:

Pues bien, estoy fascinado con I-Tunes y la próxima muerte del CD, la aparición de las tarjetas de prepago de I-Tunes store nos permite a los que somos reacios a las tarjetas de crédito bancarias el tener acceso a la compra de música y vídeos por Internet, por lo pronto, ya aparté el nuevo álbum de Muse, "The Resistence" y ya bajé el primer sencillo "Uprising", tal parece que este grupo, revelación verdadera del Rock Progresivo, se embarca en un álbum conceptual, en la mejor tradición del género, en la que se toman elementos de la obra de Orwell "1984" como se trasluce de su segundo sencillo: "Estados Unidos de Eurasia" y la misteriosa campaña de promoción del mismo, enmarcada en la idea de una conspiración política mundial, ideas que fascinan a Bellamy, Wolsthenholme y Howard.

También me dí cuenta que la mayor parte del repertorio musical de mi I-pod es en inglés y consta de artistas fuera de la órbita latina, la verdad, no me agrada mucho del "Rock-Latino", la idea de identificar lo latino con lo que es en español es errónea y parte del imperialismo de Napoleón III que rompió así con el concepto de América Hispana para sacar a España de la lucha por influir en sus antiguas colonias y meterse Francia, país también de raíces grecorromanas o latinas igual que España y de paso metió a Brasil, el invitado incómodo de Sudamérica en el conjunto; curiosamente, el concepto, hoy en día, excluye a los habitantes de Quebec, Canadá, que son de origen francés, pero incluye a Haití, donde se habla francés pero la cultura y la población esta vinculada a Africa.

En otras palabras, el adjetivo "latino" siempre me ha dado la idea de ser empleado para hablar de mediocridad o de pobreza y de ambiente fiestero más bien antillano, eso ha provocado que el ámbito del rock latino o más bien, del rock en español, esté lleno de gente que quiere hacer algo así como folklórico para marcar esa identidad latina, y ahí tenemos el caso, por ejemplo, de los Fabulosos Cadillacs o de los Auténticos Decadentes, que a pesar de ser de Buenos Aires, el punto más lejano que puede haber respecto a las antillas, salen con sus trompetazos y sus bongós en algo que parece música salsera camino de la Antártida, a mi en lo personal no me terminan de convencer, aunque suene a herejía para muchos, pero no creo que se les deba clasificar como grupos de rock, son grupos musicales de quién sabe qué género.

Afortunadamente, han existido grupos que han hecho rock sin la etiqueta de "latino" y ahí tenemos a Zoé, un poderoso conjunto mexicano, para mí, el mejor al momento, sin comercializaciones como los Maná o la decadencia vocal y creativa de un Saul Hernández, quien por momentos sigue siendo brillante, con grandes influencias de rock progresivo y que hace simple y sencillamente rock, o un Café Tacuba que también ha abandonado sus inclinaciones folklóricas de sus inicios y ahora hace un rock melódico, con letras profundas y optimistas, y por ahí tenemos a Rata Blanca, el mejor grupo de Heavy Metal en español, para mi gusto.

En conclusión, debemos buscar dejar de ser "latinos" y ser más universales, y nos desharemos de muchas etiquetas de mediocridad y lastres patrioteros, también en la música.