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2 de marzo de 2021

APAGONES


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Los recientes apagones que recientemente hemos sufrido en Estados Unidos y en México como consecuencia de  una fuerte tormenta invernal que sobre todo se abatió sobre el estado de Texas en nuestro vecino del norte, y los estados de Nuevo León y Coahuila del lado mexicano, ilustran un punto que va a ser, dentro de lo que resta del siglo XXI, uno de los principales problemas a los que se va a enfrentar la humanidad: la necesidad de fuentes de energía; pero también, los obstáculos que los propios políticos estarán interponiendo para evitar su solución --porque, parece, que el papel de los políticos no es encontrar soluciones a los problemas que afectan a su país, sino cómo complicarlos más-- centrados fundamentalmente en la "ceguera ideológica" que les afecta.

En apariencia las posturas de ambos mandatarios es contradictoria, sin embargo, tienen algo en común: la obcecación en modelos ineficientes e insuficientes para satisfacer la creciente demanda de energía para mover países que, inmersos en la Era de la Información y Postindustrial, --porque México en buena medida ya lo está-- tienen constante hambre de electricidad.

En el caso de EUA, Biden, como ya lo decíamos en un post anterior, ha manifestado su adhesión al Ecologismo y al dogma progresista del Cambio Climático, que ya no hablan del Calentamiento Global. En realidad, lo que hay detrás de toda esta postura, que como dogma se plantea para que, de manera universal, se adopte una serie de políticas tendientes a disminuir la emisión de los "gases de invernadero", en particular, el CO y el CO2, mismos que ya desde hace cuarenta años, Carl Sagan señalaba que amenazaban con convertir a nuestro planeta en otro mundo infernal como Venus, pese a que existen multitud de factores y circunstancias que diferencian a ambos mundos, desde la mayor cercanía al sol, la composición química de la atmósfera, que no es atribuible a la contaminación generada por una civilización industrial venusina, evidentemente, y una mucho mayor actividad volcánica en nuestro planeta vecino, que en el nuestro. Ahí Sagan, pese a ser alguien a quien admiro por haberme conducido con su serie Cosmos a interesarme por la ciencia siendo niño, vendió un auténtico hombre de paja e hizo una muy desafortunada, e interesada analogía.

Como lo plantea el Coronel Pedro Baños, en su libro Así se Domina el Mundo, muy posiblemente la tesis de que el cambio climático sea de origen antropogénico y no la propia naturaleza del clima, cambiante a lo largo de las eras y de los siglos, sirva en realidad como una táctica de "patear la escalera" que sirve para asegurar la preeminencia futura de Estados y quizá, cada vez más, de empresas con la capacidad de controlar y vender tecnologías en materia de energía que sólo ellos pueden desarrollar, manteniendo así, la dependencia tecnológica de los países que se encuentren en proceso de industrialización sustentados en combustibles fósiles: pensemos en el caso de Nigeria, país petrolero y que se encuentra en camino a convertirse en un país desarrollado en el centro de África; si de repente, ya nadie le compra su petróleo, y además, se le exige a su creciente industria el cambio de tecnologías por otras más limpias, se le obliga a adquirirlas a los países del Primer Mundo, con quienes se tendrá que endeudar para poder comprarlas; cuando no, su industria nacional se tenga que convertir en maquiladoras o simples franquiciatarios de la extranjera... recuérdese el caso de España tras la transición del Franquismo hacia la Unión Europea, en que se desindustrializó a favor de Alemania y EUA que terminaron por desmantelar la capacidad que el hoy satanizado caudillo había conseguido para su país, dejándolo en 1975 como la novena economía mundial, para convertirlo en un simple destino turístico y proveedor de servicios, donde conserva dos grupos financieros de los más poderosos del mundo, como Santander y BBVA, o de telecomunicaciones, donde destaca Telefónica-Movistar.

Ahora bien, tal parece que en EUA, la política que está iniciando Biden está destinada, igualmente, a desindustrializar al país... y eliminar su autusuficiencia energética, como ya lo había apuntado en un post anterior, es muy posible que los ganadores de esta situación sean tanto los Sauditas como el Chavismo Venezolano, que van a poder volver a entrar al mercado estadounidense con su petróleo, ante la prohibición del fracking, la cancelación del oleoducto canadiense en los términos del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica actual, y la apuesta por los actualmente ineficientes --y en realidad, muy contaminantes o dañinos para el ambiente-- parques eólicos y solares, como quedó patentado ante el crudo invierno texano actual.

Del otro lado del Río Bravo, el Gobierno de López Obrador, aparentemente en sentido contrario a su colega del norte, parece ir hacia el mismo fin, frenando el desarrollo que México estaba comenzando a tener al sacudirse los lastres del estatismo socialdemócrata del régimen Priísta; es cierto, la desigualdad es una realidad en México y el país se encontraba, hasta el 2018, ya plenamente inmerso en la dinámica de la Globalización. AMLO, justificándose tanto en su discurso de lucha contra la corrupción, el logro de la igualdad, y el nacionalismo más rancio, está por echar atrás dichas reformas para reconducir la generación y distribución de la energía a través de los dos monopolios estatales: la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX), y todo, aparentemente, dirigido a tratar de salvar, desesperadamente, a esta última, y librarnos, como siempre, de los malvados extranjeros, para lo cual, se pretende exprimir hasta la última gota la cada vez más raquítica producción de la petrolera, sosteniendo en ella la generación de energía eléctrica y evitando la cogeneración por parte de particulares. Todo esto va a redundar en energía costosa y contaminante, ineficiencia y más corrupción, tal y como era en los años 80, y por supuesto, tampoco lograremos la autosuficiencia energética, sino que tendremos que comprar combustibles refinados en EUA, provenientes de los petróleos árabes...

Aquí en México, se ha intentado defender por parte del Gobierno que las energías limpias son ineficientes, lo cual, como hemos dicho, es cierto, o la contaminación visual y de chatarra, que generan los campos solares y eólicos, pero eso no es el principal cuestionamiento, como lo hace en EUA Trump, sino el intentar salvar a PEMEX por capricho.

Permítaseme ser un poco "conspiranoico" al respecto, pero me parece que los gobiernos tanto de AMLO como de Biden parecen estar coordinados y contar con una serie de similitudes, no sólo que se trata de dos ancianos que por momentos parecen seniles y están identificados con la Izquierda, rodeados por extremistas y radicales que impulsan la agenda globalista, como Kamala Harris en el caso de Estados Unidos, u Olga Sánchez Cordero en México, pero también, parecen estar dirigidos ambos con el mismo objetivo: en el caso de EUA, de echarlo abajo y que pierda su preeminencia mundial, con una sociedad dividida por el discurso progresista y grupos que son arropados y privilegiados por el Estado, mismo que al tiempo, se va diluyendo en pro del poderío de las grandes corporaciones financieras, tecnológicas y mediáticas, que sostienen una verdadera luna de miel con el régimen chino.

En México, es innegable que se arrastraban numerosos problemas: desigualdad, inseguridad y corrupción, los principales, pero también que el país había entrado a una trabajosa, pero sostenida senda de desarrollo económico que había mejorado ostensiblemente, en los últimos treinta años, las condiciones de vida de muchos mexicanos y había insertado al país en el mundo; ya se hablaba que para el 2050, México estaría entre las principales economías del planeta y seríamos un país totalmente desarrollado. Sin ir más lejos, por ahora somos parte del G-20, y de la OCDE.

Sin embargo, el Gobierno de AMLO parece decidido a anclarnos en el tercermundismo, en convencernos de que somos un país pobre y que no tenemos remedio más que una lucha interminable contra las fuerzas del mal que nos mantienen así y que nunca ganaremos, como la selección de fútbol nunca lo hace, o como el "campeón sin corona", que no merecemos aeropuertos modernos y avanzados, sino mediocres terminales, por que somos humildes, y que no debemos insertarnos en la competencia global por que los extranjeros, como siempre, nos buscarán someternos para robarnos, que somos pobres y está bien que lo seamos.

En pocas palabras: tal parece que los gobiernos de Biden y Obrador tienen la misión de "patear la escalera", para que EUA caiga de lo alto de ella, y que México no suba peldaños. La pregunta es ¿a quién beneficia esto?

Por supuesto, quien cuestione esto, en EUA es señalado de "ultraderechista", "racista", "xenófobo y quién sabe que más, en México, el Presidente no ha dudado en señalar a quien combata estas reformas regresivas, como traidor.

Resumiendo: no debe detenerse el avance hacia encontrar nuevas formas de generación energética, pero tampoco se debe perder de vista, que al día de hoy, las fuentes más eficientes son los hidrocarburos y la nuclear; en todo caso, no debe detenerse el desarrollo de tecnologías e investigaciones en torno a medios más limpios y más seguros para lograrlo; y al mismo tiempo, se debe abandonar el fetiche estatista, que en realidad es un lastre. Pero lamentablemente, vemos que esto no será así.

Y como siempre, estas son decisiones políticas estratégicas que no tienen nada de democráticas, son tomadas desde arriba e impuestas por unas élites que compran y manipulan políticos y se encargaron de lograr que a ambos lados del Río Bravo, la Izquierda se impusiera para beneficio de sus intereses. Tarde que temprano, nos daremos cuenta al ver quiénes son los verdaderos beneficiados de todo esto.



16 de febrero de 2021

SHINGIEKI NO KOJIN, O EL ODIO COMO MOTOR DE LA HISTORIA

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Ante la práctica muerte de Hollywood y de la cultura popular occidental palpable en TV, cine y cómics, me he volcado, cuando quiero ver algo de mero entretenimiento, hacia el anime o animación japonesa, y últimamente, he podido ver en Youtube a algunas producciones televisivas rusas actuales, de las cuales hablaré más adelante, para mi sorpresa, en la Rusia de Putin continúan más o menos en las misma tendencia de la TV soviética, de la cual, siendo niño, tuve oportunidad de ver algunas miniseries que eran pasadas en México por Imevisión, televisora pública que ahora es TV Azteca, y que, contrario a lo que pudiera parecerse, buscaban ser instructivas sobre la historia rusa, antes que adoctrinar en el Marxismo, y lo conseguían, con una enorme calidad, además. En cambio, las series televisivas norteamericanas actuales son realmente insoportables, cargadas de la ideología de la Escuela de Frankfurt y globalismo, como, por ejemplo, Batwoman, serial que destaca por su carga ideológica feminista, LGBTQ, racial, y también por su pésimo guión, espantosas actuaciones y bajísimo presupuesto que sólo la lleva a ser una verdadera autoparodia y a generar el pitorreo y las burlas de varios críticos en Youtube, mientras que tiene una audiencia paupérrima de apenas 500,000 espectadores por episodio en promedio, en una población de 300 millones de personas, (compárese con los 89.4 millones de espectadores por episodio que tenía la mítica y excelente telenovela Dallas, con el gran Larry Hagman en 1985, gracias a un potente guión que mezclaba el melodrama amoroso con una aguda crítica al capitalismo salvaje y la falta de escrúpulos de los grandes consorcios petroleros estadounidenses) la decisión de prolongarla, pese a que tras la primera temporada, la titular del rol protagónico, la actriz australiana Ruby Rose, alegando, ciertamente, que sufrió un accidente en la filmación debido a la falta de medidas de seguridad y que la colocó en situación grave, abandonó el programa, aunque probablemente pensó también en salvar su carrera y no ser identificada con un show que será visto siempre como un fracaso, sólo se explica por el fanatismo ideológico de sus creadores y la esperanza de que la Administración Biden, como todo gobierno de Izquierda, comience a subvencionar a los medios del espectáculo convertidos en propagandistas y se tejan redes de corrupción y aprovechamiento de recursos públicos, que permitan hacer proyectos carentes de audiencia pero que justifiquen los millones de dólares regalados para la manutención de un gremio decadente y holgazán, carente de creatividad y calidad para hacer algo que capture al público.

Entre las series de animación japonesas más interesantes en la actualidad, destaca Shingieki no Kojin, título traducido al inglés como Attack on Titan, y al español como Ataque a los Titanes, aunque su más correcta traducción sería El Gigante de Ataque, recordando que el concepto de "titán" es propio de la mitología grecorromana, completamente ajena a la tradición japonesa. Es una obra maestra, tanto en la calidad de su animación como en su argumento.

Lo que sorprende de los japoneses es la capacidad creativa que tienen para imaginar mundos distópicos perfectamente lógicos, sin contradicciones internas ni huecos, y que son comprensibles para los espectadores. En ese sentido, continúan con la idea de la "subcreación" de la que hablaba J.R.R. Tolkien. En este caso, el serial, creado por el mangaka Hajime Isayama, primero en el formato de manga o cómic nipón, y luego llevado a la pantalla chica, nos regala una fábula inquietante sobre la Historia, la manipulación de masas y la ingeniería social que pega directamente a un Occidente que cada vez se muestra más hostil contra la creatividad nipona, ajena a la corrección política y que rechaza audiencias pasivas, a las que proporciona material para pensar y cuestionar la realidad que vivimos hoy y que se encuentra reflejada muchas veces en historias en apariencia meramente fantásticas, como en este caso. No es de dudarse porqué Estados dominados por el progresismo como Australia o bajo un régimen autoritario como Rusia, busquen censurar o prohibir las animaciones llegadas del Imperio del Sol.

Pero sobre todo, Shingieki no Kojin es una historia que gira alrededor del odio. Quizá eso la haga tan original, que no es una historia de amor, sino una historia de odio, las primeras, han sido contadas en innumerables ocasiones, pero las historias de odio son escasas e incómodas (otras que puedan considerarse como tales son Oldboy, en su versión coreana, Irreversible de Gaspar Noé, o El Tigre Blanco, película rusa sobre el enfrentamiento entre tanques a fines de la Segunda Guerra Mundial), quizá porque son mucho más reales. En este serial, no hay romances, Mikasa puede sentir algo por Eren Jaeger, el protagonista, pero es sólo su condicionamiento, propio de su familia, los Ackerman, a ser esclavos y protectores de quienes poseen el poder titánico; está la extraña fijación lésbica entre Historia (el nombre de este personaje no es gratuito) e Ymir, a la que Isayama no deja de presentar como algo patológico, producto de la necesidad de atención de la primera y de los remordimientos de la segunda, pero fuera de eso, no hay amor que valga en esta narración.

Ojo: Spoilers.

Es una espiral de odio que comienza, en un distante futuro distópico de nuestro mundo, cuando la reina de Eldia, Ymir Fritz, consigue de los dioses el poder de transformarse ella y los miembros de su pueblo en seres gigantescos y deformes, con una fuerza extraordinaria, y algunos con otro tipo de poderes, llamados titanes, con los que se lanzan a la conquista de un imperio mundial. El Imperio de Eldia subsiste por 2,000 años hasta que es derrotado por una alianza liderada por su principal rival, la dictadura militar del país de Marley. 

Los Eldianos se convierten desde entonces en parias, su entonces rey, Fritz y parte de su pueblo son enviados al exilio en la isla de Paradis, correspondiente al actual Madagascar, donde son además encerrados en una zona circuncidada por tres enormes murallas, por ser un peligro para el mundo, rodeados además, constantemente por titanes que les devoran, a la población se le manipula y se le hace creer que son los últimos sobrevivientes de la humanidad, que ha sido víctima de un cataclismo provocado por los propios titanes. En realidad, lo que pasa es que la isla es un gueto, y los titanes que les atacan son eldianos castigados por los marleyenses, convertidos en titanes y enviados como mecanismo de control para evitar que la población principal de los eldianos y sus reyes regresen a sus andadas imperiales.

Porque en el seno de Marley (mismo que se ubicaría en África, pese a contar con una población blanca) continúan viviendo muchos eldianos, segregados en campos de concentración y guetos... --en un gesto irónico o sarcástico, los personajes eldianos, que son segregados y discriminados por Marley, en el que existe un régimen muy similar al nacionalsocialista o fascista, ostentan apariencias, nombres y apellidos germánicos en su gran mayoría-- a los que únicamente se les da una salida para ser incluidos en la sociedad y ganar cierto respeto: sirviendo como carne de cañón en las fuerzas armadas marleyenses o convirtiéndose en titanes subordinados al alto mando en sus aventuras expansionistas.

A los Marleyenses se les induce desde niños el odio hacia los Eldianos como demonios temibles, dispuestos a cada momento a rebelarse y atacarles con sus poderes diabólicos de titanes, a éstos a su vez, se les adoctrina para considerar que se merecen el castigo y que la culpa de todo la tienen los "Eldianos malos" de la isla, a los que hay que acabar para asegurar que al fin se ganen un lugar en la sociedad marleyense. Aunque, como se puede ver en la última temporada, actualmente en emisión, puede surgir cierta amistad entre militares marleyenses y jóvenes cadetes eldianos, entre los que surge inevitablemente la simpatía y el respeto, como ocurriera en Sudáfrica al enfrentarse en conjunto a las aventuras imperialistas bélicas cubanas en Angola, entre negros y blancos, algo que contribuyó mucho más que las prédicas de Mandela al fin del Apartheid. Es ahí cuando encuentra explicación el comportamiento de Gabi, personaje que se ha ganado el odio de la audiencia, pero que no es más que una niña, por un lado  adoctrinada al odio hacia la isla y que, por otro , se encuentra más identificada y cercana con sus compañeros de armas marleyenses, de quienes además sólo ha recibido muestras de afecto y reconocimiento, que con sus hermanos de raza venidos del mar.

Pero cuando una operación para recuperar a favor de Marley los poderes principales de los titanes de la isla sale mal, surge la figura de Eren Jaeger, quien encarna al Titán de Ataque que da título a la obra, que rompe por completo con los planes y la vida de eldianos, marleyenses y del mundo en general.

La expansión de Eldia provocó el odio de Marley en su contra, los Eldianos de la isla, al darse cuenta de la realidad, reaccionan con odio contra los marleyenses, aunque algunos descubren que estos no son monstruos, y viceversa; pero eso no pasa con Eren, él no busca la liberación de los eldianos y la reconstrucción del Imperio, él solo busca venganza por la muerte de su madre y la destrucción que presenció siendo niño. El odio lo impulsa y lo mueve, es su motivo y su objetivo, sin escatimar pérdidas o muertes. Eren solo vive para satisfacer su odio, solo quiere muerte.

Shingieki no Kojin nos lleva a reflexionar acerca de la espiral de manipulación y odio en la que nos encontramos cada vez más inmersos, lo hemos visto a lo largo de este año; la Pandemia ha generado un clima en que el odio se ha convertido en el principal factor de división. En EUA, las celebridades claman por el odio contra quienes apoyaron a Trump o no se pliegan a las ideas progresistas, del otro campo, lo vimos con las tesis conspirativas difundidas por Q-Anon, cunden las demonizaciones y el odio hacia figuras del ámbito político, cinematográfico o empresarial; en México, el actual Presidente llegó al poder impulsando el odio del pobre contra el rico, el resentimiento y la envidia. 

El odio es la herramienta de los políticos y poderosos para manipularnos, el odio al pasado, a la realidad, al igual que los reyes eldianos, pretenden falsificar la Historia y presentarnos una Ana Bolena negra, una jugadora de ajedrez que derrotó a un campeón del mundo soviético, en vez de la heteropatriarcal y real historia de Bobby Fisher, una precuela de la Isla del Tesoro, clásico de Robert Louis Stevenson, con piratas del siglo XVIII que actuaban impulsados por defender su homosexualidad, y otro montón de hechos y contextos imposibles o inexistentes, para generar odio contra quienes no crean estas versiones. 

El odio nos rodea, nos envuelve y se respira, cada vez más intenso, justo como ha ido incrementándose temporada tras temporada en el anime; aún faltan algunos episodios para que termine la cuarta y última temporada, así como todavía faltan 1 o 2 tomos en el manga, me parece que el desenlace no será un final feliz, muy posiblemente Eren desate una especie de armagedón: el Retumbar de la Tierra, y lleve su odio contra contra todos a un estallido máximo... esperemos que, en la realidad, no ocurra algo similar.

En conclusión, Shingieki no Kojin nos deja abierta una inquietante pregunta: ¿es el odio, y no el amor, el motor de la vida humana? 

Véanla, es muy recomendable y no los dejará indiferentes.

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Pueden ver otras críticas y análisis de la trama de este serial, hechos por el crítico Kristoff Raczynski y por uno de los Youtubers pensantes más sensatos de México: Esquizofrenia Natural.

14 de febrero de 2021

BIDEN: FIJANDO RUMBO HACIA EL DESASTRE

 Joe Biden firmó 17 órdenes ejecutivas y otras directivas. ¿En qué  consisten? - The New York Times

Apenas ingresado al Despacho Oval de la Casa Blanca, el Presidente Biden empezó a emitir decretos -órdenes ejecutivas- con las que comenzó a demoler lo hecho por Donald Trump tras cuatro años en la Presidencia de la República de EUA.

Lo que está haciendo, parecen políticas tan similares a las propias de un Presidente mexicano o de cualquier otra parte de Hispanoamérica anclado en la demagogia y la socialdemocracia, recetas que se han comprobado como responsables del subdesarrollo conocido por generaciones desde la Independencia, pero ahora, extendidas a EUA, ¿porqué? Porque el Tercermundismo, como ya lo mencioné aquí al hablar del caso de California, es más redituable para muchos intereses de las élites que la prosperidad. 

Finalmente, hay que pagar favores y apoyos recibidos durante la campaña y el conflicto postelectoral, y para ello, hay que actuar de conformidad con los intereses que intervinieron, y que ahora, descaradamente, y con un cinismo completo, vienen a reconocer una serie de maquinaciones dirigidas a asegurar el triunfo del Demócrata, en lo que es casi poco menos que reconocer el fraude electoral, tal y como salió publicado en la revista Time.

Las decisiones de Biden --quien, en un audio, parece (no está del todo claro) decir que en realidad, no sabe lo que está firmando, lo cual certificaría su carácter de títere-- parecen encaminadas a empobrecer a los norteamericanos, dividirlos y debilitarlos, y si no son medidas tomadas por él, lo son algunas de las que sus adláteres en el Partido Demócrata toman, o las élites que le apoyaron, veamos algunas de ellas:

1.- La Política Energética de Biden:

Entre las primeras medidas, el nuevo Presidente decidió cancelar la obra del oleoducto Keystone XL destinado a transportar el combustible de Canadá a EUA, lo cual dejó al Primer Ministro Justin Trudeau en una situación de desconcierto, (quien por cierto, viene de sortear un escándalo interno provocado por la conducta abusiva y despótica de la Gobernadora General --representante de la Reina Isabel II en su dominio norteamericano-- contra personal de su oficina y de la residencia oficial, lo que provocó su renuncia); esto se hace, expresamente, por las medidas de defensa del Medio Ambiente y de rechazo a las energías contaminantes, como son los hidrocarburos; igualmente, prohibirá el fracking.

Se puede decir que con esto castiga a la industria petrolera que apoyó a Trump y a los Republicanos, que, fiel a la agenda Globalista, se suma de nuevo a los Acuerdos de París y se busca beneficiar al Planeta con la búsqueda de energías limpias, lo que contribuye al avance tecnológico... está bien, pero hoy por hoy, no existen formas de energía más eficientes que los hidrocarburos: las llamadas energías limpias han probado, hasta el día de hoy, no ser todavía lo suficientemente eficientes como para sostener el modo de vida actual y su voraz hambre de energía; de ahí que en California sean constantes los cortes de energía, o que en Alemania, la tarifa eléctrica haya aumentado a la par que aumentan las centrales solares y eólicas, y se busca cerrar tanto las centrales termoeléctricas y las nucleares por nocivas.

Pero en realidad, si le buscamos, podemos encontrar otras razones mucho menos altruistas y más terrenales: Trump había logrado, con la técnica del fracking, que EUA fuera no solamente autosuficiente en el terreno energético, sino que hasta llegara a ser exportador del "oro negro"; ¿pero qué pasa si Biden renuncia a esta forma de extracción del combustible? Evidentemente, la eficiencia de las energías alternativas no se alcanzará en este año, ni el próximo, ni en el cuatrienio de Biden, es algo a largo plazo, por lo que, EUA tendrá que recurrir a fuentes externas del preciado insumo. Así que preguntémonos, ¿quién se beneficia?

Podemos responder: Arabia, y la Casa de Saud, que de esta manera mantiene la alianza especial que ha labrado con Washington desde el mandato de Bush Jr. y en especial, tras el 11 de septiembre de 2001 y las posteriores invasiones de Afganistán e Irak, y que fue el decidido aliado de EUA en Medio Oriente durante el mandato de Obama en detrimento de Israel, lo que le sirvió para crecer su posición en la región, y provocar las guerras de Siria y Yemen para frenar el expansionismo de Irán y sus grupos extremistas franquiciatarios.

¿Y qué tal si además, se trata de "pagarle el favor" a Maduro --si es cierto que detrás de la empresa Dominion, que proveyó de urnas electrónicas y software electoral al proceso del 03 de noviembre se encuentra el régimen Chavista-- y permitirle de nueva cuenta las ventas de petróleo a EUA y sostener el régimen dictatorial venezolano con una inyección de recursos frescos, cuando las sanciones implantadas por Trump amenazaban con estrangularlo, puesto que sus aliados China y Rusia sólo le proveen de armas y le sacan más recursos de los que invierten en el quebrado país caribeño?

Entre tanto, se están destruyendo, de un plumazo, miles de empleos...

2.- Desatar la Migración:

El pretender una política de "fronteras abiertas" no tiene que ver con compromiso alguno con la defensa de los derechos humanos de los migrantes, ni con la "no-discriminación", tiene que ver, principalmente, con obtener votantes para asegurar la permanencia del Partido Demócrata en la Casa Blanca y con la mayoría en el Congreso, e incluso, cambiar la tendencia de estados como Texas, tradicionalmente volcados al Partido Republicano, con una nueva camada de votantes que serán estómagos agradecidos al Gobierno Demócrata que los mantendrá con asistencia social, otorgamientos de nacionalidad y demagogias populistas de discursos reivindicativos, de inclusión y explotación del resentimiento contra los W.A.S.P. pintados como explotadores y racistas.

También, por supuesto, permitirá mantener abierto el negocio del tráfico de personas, disfrazado de caravanas de migrantes que exigen respeto a sus derechos, pero que implica el orquestado traslado de masas de migrantes para surtir las necesidades de mano de obra, sobre todo, en el agro norteamericano.

Sin embargo, cabe preguntarse ¿cómo pretenden solucionar la situación que se genera cuando, a raíz de la pandemia del coronavirus, y las medidas implementadas por Biden tendientes a la protección del ambiente, el desempleo crece en EUA? ¿Acaso simplemente pretende el nuevo mandatario ponerse a imprimir billetes para pagar los subsidios, becas y ayudas de alimentación a las masas de inmigrantes que, evidentemente, no encontrarán trabajo, y a cambio, conseguir sus votos? La receta ideal para una devaluación y otros problemas económicos, así como para la creación de masas resentidas, no en contra de las élites que alientan el fenómeno migratorio y al Partido Demócrata, y que concentran en sus manos un porcentaje altísimo de la riqueza, pero sí contra las clases medias y trabajadoras anglosajonas del país, mismas que apoyan al Partido Republicano y han sido la base de apoyo a Donald Trump durante sus campañas electorales y sus cuatro años de mandato.

3.- El Impeachment y la "caza de brujas":

El Partido Demócrata, y las élites detrás de éste, se están desgastando y dando razón a quienes han señalado la existencia de una conspiración en contra de Trump, no solamente por el reconocimiento expreso de parte de la revista Time del que hablé al principio; aparte de ello, se están revelando como contrarios a libertades tan esenciales como la libertad de pensamiento y de expresión, que han desatado una grosera persecución abierta en contra de la disidencia.

En primer lugar, el procedimiento de Juicio Político o Impeachment dirigido por segunda ocasión en contra del empresario neoyorkino, ahora ya fuera de la Presidencia de la República, fue planteado por los Demócratas, y buena parte de los Republicanos, partes ambos de la Clase Política, como la manera de inhabilitarlo políticamente y evitar que nuevamente, en cuatro años, pueda volver a lanzarse como candidato para recuperar el Despacho Oval, pues claramente le perciben como una amenaza a su posición privilegiada.

Realmente, desde un principio no parecía que la propuesta procedería, los Demócratas necesitaban hacerse con el apoyo de 17 senadores Republicanos, y sólo contaban con siete; ¿porqué equivocaron dicha visión? Quizá pensaron que, por las declaraciones vertidas el mismo 06 de enero por Lindsey Graham y por Mitch McConell, consideraron que los Republicanos estaban lo suficientemente divididos y existía un gran sector decidido hacia deshacerse de Trump, mas no era el caso: si bien es cierto que existe una facción anti-Trump en la que se encuentran McConell y Romney, y que por supuesto votaron a favor de condenar al ahora ex-mandatario, Graham, por el contrario, y así lo dijo en una entrevista dada a Fox News, --también indudablemente con unas buenas dosis de pragmatismo-- señala no haber estado de acuerdo con las afirmaciones de fraude electoral por no haberse exhibido pruebas fehacientes de ello, pero tampoco encontraba medios de convicción que acreditasen que Trump efectivamente azuzara a las masas para asaltar el Capitolio y que por tanto, se le hiciese responsable, además, de algo que hubiera podido impedir la transmisión de los poderes constitucionales a Biden, y por tanto, de dar una insurrección que culminase en un Golpe de Estado; igualmente, considera que Trump es el máximo líder con el que el "partido del elefante", cuenta en la actualidad.

Y es que, finalmente, los Republicanos no podían ponerse en contra de su principal activo político y más cuando resulta que es más popular que el propio partido, simplemente, podían prever que ante la inminente absolución del neoyorkino, que ya la predecía Ted Cruz, éste se fortalecería, visto ahora como víctima de una persecución política, y sería estúpido no aprovecharlo y continuar en alianza con él.

Pero además, la absolución de Trump en el proceso, bien puede costarle el puesto a Nancy Pelosi al frente del Congreso de EUA, toda vez que parece más bien que todo fue un encaprichamiento de la veterana política demócrata que al final, termina por perjudicar a su propio partido... es probable que veamos ahora a Kamala Harris, la verdadera dueña del poder, lanzársele a su yugular cuando se vean las consecuencias contraproducentes de su actuar, que han redundado al fortalecimiento de la figura de Trump 

Por otro lado, el ejercicio de la censura por parte de Facebook, Twitter o Youtube, molesta cada día a más y más gente, lo peor, es que está motivando a diversos Estados a plantear medidas de censura estatal, con el pretexto de controlar a las empresas tecnológicas que dirigen las redes sociales, como ya se apunta de parte del régimen de la 4T en México. Los planteamientos de algunos miembros de las élites, como por ejemplo, de las celebridades de Hollywood de elaborar listas negras, de amenazar a quienes disientan e insultar a los que hayan votado por Trump, implica generar una mayor división social, que es contraproducente a los mensajes a favor de la unidad nacional por parte del novel mandatario. 

El caso del despido por Disney de la actriz y ex-luchadora profesional Gina Carano de la producción de Mandalorian por haber hecho un comentario en Twitter en que comparaba la persecución y demonización de los militantes o simpatizantes Republicanos a la situación de los Judíos bajo la Alemania Nazi, ha contribuido a generar más antipatía contra las élites mediáticas y a generar más animadversión contra el monopolio del ratón. Creciendo, por tanto, la división social y contribuyendo poco a la unidad y al restañar las heridas abiertas tras el conflicto electoral.

Y es que, en realidad, el impeachment a lo que ha llevado es a acrecentar la figura de Trump de nueva cuenta, quien sigue siendo quien dicta la agenda política en nuestro vecino del norte y se erige en un verdadero líder opositor que incluso, resulta mucho más carismático y seguido, aunque sea para denostarle, por los medios, que el propio Joe Biden; éste, no acaba de agarra color, sigue desdibujado y gris, con una administración que no apunta a tener un objetivo claro y que, se percibe, por el contrario, con unas decisiones autoritarias y tendientes a aplicar una socialdemocracia que debilitará internamente a EUA favoreciendo a poderes externos: China y las instituciones globales, así como a las grandes corporaciones tecnológicas, financieras y mediáticas que consolidarán sus monopolios transnacionales medrando sobre sus despojos.

Concluyendo con este mero panorama de algunos de las primeras pinceladas de la Administración Biden, podemos señalar que se dirige a un oscuro futuro: Biden poco a poco se está dejando ver como un Presidente débil, sin personalidad, con un Gobierno que ya muestra algunos indicios de escándalos, como lo ocurrido entre el subsecretario de Prensa y una periodista, que tuvo que renunciar cuando ésta le preguntó acerca de una relación personal que le lleva a favorecer a otra reportera y obtuvo a cambio, una amenaza... además se ha mostrado abierta y descaradamente su sometimiento a los intereses de las grandes corporaciones quienes pretenden moldear opiniones, conciencias y voluntades, dictando lo que es lícito opinar, pensar o expresar, mostrando no solamente una voluntad liberticida y autoritaria, sino la debilidad del Estado ante el poderío económico y mediático, lo que pone en peligro a los derechos de las personas y a las comunidades intermedias, como la familia o las iglesias, ante la dictadura del capital y la farándula.

Esto apenas inicia, la presencia de Trump liderando una poderosa oposición, sin duda irá moldeando la agenda de Biden, sin que puedan atreverse en adelante a actuar algo contra él, con el riesgo de convertirlo en mártir y hacerlo así, agrandando su figura y ahora así elevarlo a la figura de "titán" como lo ven algunos de sus seguidores. Sin duda, serán cuatro años muy interesantes...

20 de enero de 2021

EUA: EL FIN DE LA DEMOCRACIA III--EL LEGADO DE TRUMP


Mis lectores deben haber visto a lo largo de este tiempo que yo, sinceramente, simpaticé con Trump, también últimamente, con los acontecimientos recientes, he decidido tomar una postura más objetiva en torno a él; para lo cual, me han ayudado bastante las crónicas y análisis de John Acquaviva, un periodista venezolano exiliado en Inglaterra,  quien es muy recomendable dada su objetividad. Como yo, el nativo de Maracaibo no oculta su filiación a una postura "conservadora", pero ha procurado ser centrado y no dejarse llevar como otros youtubers que han sido una muestra del fanatismo pro-Trump más recalcitrante e irracional, cuando no, interesado, como han sido los canales de Eduardo Menoni o Nelsy Michel (Bellísima 1), o un argentino que se hace llamar Zanma, igualmente venezolanos en el exilio, pero que han difundido disparates como las supuestas capturas de Isabel II, el Papa Francisco I, Tom Hanks o de la presunta aparición próxima de John Kennedy Jr. que no murió sino estaba escondido del "Cabal comunista" que encabeza George Soros... O que Trump contaba con la ayuda de una Alianza, en la que incluso participan extraterrestres, y que los magnates que integran el mencionado Cabal, tienen minas en Marte donde esclavizan gente... por no decir que otros salieron defendiendo el terraplanismo y elevaban al magnate neoyorkino a niveles mesiánicos como el Titán Patriota... ¡todo un Eren Jaeger,! y por supuesto, esta sarta de locuras eran parte de la torpe campaña viral desatada por él en redes sociales bajo el membrete de Q-Anon.

Pero es muy importante para evaluar lo que acontece el disponer de conocimientos que brinden herramientas para distinguir el trigo de la paja y analizar la realidad: La lectura de la obra del Coronel español Pedro Baños Así se Domina el Mundo, o del libro de Jesús G. Maestro Ensayo sobre el Fracaso de la Democracia en el Siglo XXI, y los vídeos de otros integrantes de la Escuela del Materialismo Filosófico, como Paloma Hernández y Daniel López, así como del historiador y divulgador cristiano Francisco Gijón, han sido bastante iluminadores.

Así que hay que ver las cosas como son: en el post anterior, hablé de lo que yo considero fueron errores o faltas de Trump que le llevaron a perder la reelección, pero aquí hablaré de lo que creo, ha sido lo más importante que quedará como su legado a futuro... y no, no me refiero a sus políticas económicas o de relaciones internacionales; todas ellas serán revocadas por Biden-Harris, quienes echarán atrás el proyecto de renacimiento de EUA como potencia económica e industrial para diluirlo en el proceso de Globalización que favorece a los intereses de los magnates financieros y tecnológicos en sus negocios con China y para la consecución de sus utopías de Gobierno Mundial y transhumanismo, que se estrellarán con la realidad del poder del dragón rojo por un lado y de un Islam, por el otro, a los que solamente les habrán pavimentado el camino para la hegemonía mundial.

Tampoco, desgraciadamente, lo será su compromiso con la defensa del derecho a la vida y a la libertad religiosa y de conciencia, que también caerá bajo la amenaza de las políticas "progresistas" llevadas a cabo por la administración Demócrata ahora entrante.

No, el verdadero legado de Trump será bastante más trascendente que un cuerpo de legislación o de medidas administrativas, y quizá, fue algo de lo que no fue al cien por ciento consciente, es más, él no lo reveló, las circunstancias hicieron, que de noviembre de 2020 a enero de 2021, los mismos hechos revelaran las tramas ocultas del poder.

Estos cuatro años lo que hicieron fue, en realidad --y esto es algo que no quería Trump-- echar por tierra el mito del excepcionalismo norteamericano, a decir verdad, esto fue la conclusión de un proceso que comenzó desde la Presidencia de George Bush Jr., la presidencia del texano y la posterior de Obama, comenzaron a abrir las puertas a la radicalización política y a la polarización, así como a mostrar las primeras grietas que se habían mantenido cubiertas por un delgado enjarre que se fue descascarando hasta finalmente caerse por completo bajo el mandato del neoyorkino.

Quizá, el hecho de que Trump no buscara un enemigo externo, como en su momento había sido el Comunismo Internacional impulsado por la URSS, para posteriormente, bajo Bush Jr. y Obama, éste fuera el terrorismo islamista de Al-Qaeda, hizo que los norteamericanos se vieran a sí mismos como enemigos, o más bien, al mirarse a sí mismos, evidenciaron sus propios problemas y los defectos de un sistema que durante 230 años se ha presentado y vendido como perfecto, pero que no lo es.

EUA surgió como un experimento de la aplicación de las ideas de la Filosofía de la Ilustración y del Racionalismo Inglés: las doctrinas de Rousseau, Montesquieu, Locke y Hume, así como las de Adam Smith, diseñando un sistema de Democracia Representativa, pesos y contrapesos que evitaban la concentración de poder y una economía de libre mercado, que evitaría la imposición de una tiranía. Sin embargo, como todas las utopías, que terminan estrellándose con la realidad, el sueño liberal y democrático de EUA se estrelló con la natural tendencia de los sistemas democráticos, --y lo repito, tal y como ya en la Antigüedad lo estudiaron Platón, Aristóteles y Polibio-- a corromperse, degradarse y transformarse en una oligarquía o de plano, en una tiranía, cuando no, la democracia es sólo la máscara detrás de la que está en realidad un régimen autoritario ejercido por las élites que engañan a las masas y las responsabilizan, como dice Jesús G. Maestro, de sus errores o excesos.

La Independencia se hizo por así convenir a la élite de terratenientes esclavistas como Thomas Jefferson o George Washington, segundones de familias nobiliarias británicas enriquecidos en América, que evidentemente, deseaban proteger sus fortunas de las imposiciones fiscales decretadas en Westminster, pintaron a un Jorge III despótico y brutal, cuando era un órgano representativo: el Parlamento Británico, el que les impuso contribuciones sobre el té y otros productos, sin darles la oportunidad de enviar diputados al mismo. En realidad, fue una rebelión de unos oligarcas bajo la excusa democrática contra un régimen incipientemente democrático y ya firmemente constitucional, pero que se guiaba por el típico colonialismo británico que contrastaba con la incorporación plena de América a la Corona Española, que permitiría en 1810, el envío de diputados de los Virreinatos al Constituyente de Cádiz.

No en balde Jefferson fundaría el Partido Demócrata que, desde un principio, se mostró como el Partido de la élite terrateniente y esclavista sureña, y que promovería la secesión de los estados Confederados durante la Guerra Civil, contra el Partido Republicano conformado por la burguesía industrial que surgía en los estados norteños, tras la contienda, el partido que adoptaría como logotipo la silueta de un burro se disfrazaría como defensor de algunos inmigrantes o minorías, como el caso de los Irlandeses y Católicos, que hasta el día de hoy tienen en su mayoría (incluyendo a la Jerarquía) una férrea militancia demócrata pese a la agenda totalmente contraria a los valores y doctrina cristianas que maneja tal instituto político, quizá por la fobia hacia los Republicanos y su identificación con el puritanismo protestante y el temor al anticatolicismo de esa América Profunda de raíces calvinistas y anglicanas. Sin embargo, el partido Demócrata se resistió a las reformas para lograr la igualdad plena de las personas de raza negra con los blancos en los años sesenta, y aún hoy, ese proteccionismo hacia las minorías raciales encubre en realidad, una mentalidad de segregación y de clasificar a las personas en guetos por su origen étnico, misma que en lo que ha desembocado es en la imposibilidad en EUA de conformar una verdadera identidad nacional ante un conglomerado de identidades gentilicias, como diría Jesús G. Maestro, que se oponen a la unidad del Estado.

Así, no es de extrañarse que hoy en día el Partido Demócrata esté identificado con las élites financieras, tecnológicas y mediáticas, despreciando a las clases medias tanto industriales como rurales, a los que llama, en palabras de Meryl Streep, como los deplorables... olvida la actriz aquella foto que circuló hace algún tiempo que la muestra, a mediados de los años setenta, viajando en el metro de Nueva York haciendo castings y buscando oportunidades de trabajo, en pocas palabras, cuando ella era una de los deplorables, a los que desprecia por entretenerse con la lucha libre o el fútbol de la NFL, en vez de con alguna pedante y pretenciosa película de Darren Aronofsky.

Lo que mostró Trump es precisamente la división al interior de EUA entre esas élites y las masas sobre todo entre las nuevas generaciones, en particular de los millenials, de inmigrantes y otras minorías que, movidas por la envidia y el resentimiento, emociones empleadas como medios de manipulación, se oponen a los originales WASP (White Anglosaxon Protestant) que conformaron al país, porque nos guste o no, EUA es una construcción de los colonos británicos, que luego trajeron consigo a los africanos como esclavos, y posteriormente abrieron las puertas a inmigrantes de los más diversos orígenes... para que siguieran siendo la mano de obra en las labores que ellos no querían desempeñar... y que ahora descubren pasmados que se han quedado sin país, que éste no les pertenece, y probablemente, nunca les ha pertenecido, sino que siempre ha sido propiedad de unas élites egoístas y mezquinas, que les desprecian y los utilizan.

Han descubierto que el sistema no está para protegerlos ni darles libertades, sino para defender los privilegios de esas élites, para excluirles realmente de las decisiones y aplastar a quien, como Trump, haya sido por demagogia o haya sido sinceramente, se presente como defensor realmente del pueblo y sus verdaderas demandas: paz, trabajo, pan en la mesa, seguridad, unidad, libertad de pensamiento y expresión, religión y familia. Mientras que las élites están decididas a intentar hacer realidad sus utopías de dictadura de mercado global, con la división social, libertinaje y esclavitud vía el crédito y la banca para reducir a la población a meros consumidores y trabajadores anónimos que no tengan libertad ni derechos para vivir o tener los hijos realmente que quieran y educarlos de acuerdo a los mismos principios y virtudes que les llevaron a ser una de las sociedades más prósperas de la Historia y un verdadero imperio, para quedar siendo meros engranajes sin nombre de una maquinaria mundial que beneficie sólo a algunos y a cambio les consuele con la ilusión de la permisividad y promiscuidad sexual, como única expresión de libertad, el entretenimiento sin fin vía series y películas vacías, o el olvido de sus miserias mediante las drogas...

Trump abrió los ojos de la gente de EUA y ahora se han dado cuenta que por 230 años han sido engañados y víctimas de un fraude por parte de sus élites. La Utopía de la Democracia, del Destino Manifiesto y del Excepcionalismo Norteamericano ha caído, el 06 de enero muchos decían que EUA ya no parecía la primer potencia mundial, sino una república bananera más; y eso es cierto: quedó claro que nada distingue ni nada inmuniza a la sociedad norteamericana de tener problemas sociales como cualquier otra nación del planeta, el mismo sistema si bien puede evitar la concentración de poder en un solo individuo o grupo, no fue lo suficientemente fuerte para contrarrestar el poder de grupos o individuos económicamente fuertes, quienes además obtuvieron ese poderío económico gracias al propio sistema de libre mercado y libre competencia, que propició el ascenso de grandes monopolios desde el siglo XIX: Rockefeller, JP Morgan, BlackRock, Disney, y hoy Microsoft, Apple y las administradoras de redes sociales. Estos personajes, lejos están de ser comunistas, ellos son los hijos de un capitalismo salvaje desprovisto de moral y ahora se vuelven en contra de ese mismo sistema para evitar que les surjan competidores que sean capaz de desbancarlos.

Como él dijo en su discurso de despedida, ha iniciado un movimiento, un movimiento de resistencia a las élites globalistas que han hipotecado en realidad, el futuro de su país a los intereses de China o de la Casa de Saud, un movimiento que buscará defender sus valores cristianos y liberales contra la oligarquía de plutócratas que ha quedado al descubierto, ejerciendo la censura, impidiendo la libre discusión de las ideas y demonizando a los que no concuerdan con ellos; ha sido esta Oligarquía la que ha dividido a la sociedad y pregona venganza contra quien no comparta el credo que pretende imponer. Es este grupo quien, desde la soberbia del vencedor y en posición dominante pretende acallar a quienes no se dobleguen a sus dictados. Ya antes de Trump, Ross Perot y otros personajes han intentado romper con el bipartidismo ejercido por una clase política que en realidad parece estar más de acuerdo en sus intereses, programas y posturas que lo que aparentan, ¿Trump formará un nuevo partido que podrá tener éxito? El Partido Reformista de Perot se extinguió con su campaña y no tuvo continuidad, los Partidos Libertario y Verde, existentes desde hace mucho en EUA, no levantan más allá de lograr diputaciones locales y algunos condados poco importantes dispersos aquí y allá, cuando no, son en realidad parasitarios de los dos grandes.

Pero ojo: también es erróneo pensar que Trump actuó como un caudillo impulsado únicamente por su iniciativa o sus ideales; evidentemente, detrás de él se encontraba otra parte de las élites norteamericanas, fundamentalmente las industriales tradicionales, opuestas a las financieras y tecnológicas, como la industria petrolera que aplaudió que el neoyorkino impulsara el fracking y el logro de la autosuficiencia energética o el sector aeroespacial. Precisamente, creo que hay indicios de que esta lucha no ha terminado y me parece que el nuevo caudillo que tomará la estafeta de este sector como abanderado del pueblo llano, será ni más ni menos que Elon Musk... recientemente ha habido algunos gestos de su parte que parece le llevarán a esa posición y ha lanzado ya varias puyas contra la actitud de las redes sociales.
            
¿Qué pasará ahora? Biden llega a la Casa Blanca con la sombra y la sospecha de ilegitimidad que se evidencia en una toma de posesión carente de público, escoltado por miles de soldados, y arropado por las élites tecnológica financiera, mediática y de la farándula que pretenden hacer pasar su triunfo como el de la libertad, cuando es lo contrario, es el triunfo de su dominio y el divorcio entre ellas y el resto de la población, simbolizado por una plaza, el National Mall, vacío de gente y rellenado con banderas. El pronóstico, al respecto, es reservado.

Toman de posesión en Estados Unidos: Así luce el National Mall con 200 mil  banderas que sustituirán a los asistentes a la toma de posesión de Joe  Biden - El National Mall

Por lo demás, creo que la administración de Biden tenderá a revertir todo lo hecho por Trump. De entrada, será un mandato dominado por las discusiones bizantinas en torno a cuestiones de raza y género; en segundo lugar, no creo que dure mucho como Presidente, quien asumirá en realidad el control de la administración será Kamala Harris, y ayer, Biden dio un mensaje en que parecía despedirse ya de este mundo, señalando que siempre llevará al estado de Delawere, donde residió gran parte de su vida y al que representó en el Senado "en su corazón"... cuando dicha entidad se encuentra a menos de dos horas de Washington D.C. A mi parecer, dentro de un año o dos, Biden renunciará por incapacidad mental ante el avance de su senilidad, con Harris al frente, las políticas "progresistas" y las de corte socialdemócrata, iniciadas por Obama, continuarán: regulaciones, altas tasas impositivas, subsidios y créditos al por mayor. 

De igual manera, y para cumplir con los compromisos adquiridos con los comerciantes de la muerte, no solo con el fomento a la industria del aborto y los sucios negocios del canibalismo moderno en la industria cosmética y farmacéutica que emplea los restos de los fetos abortados o sus células madre, proveídos por Planet Parenthood, sino que veremos de nueva cuenta volver a EUA embarcarse en costosas aventuras bélicas difundiendo no la Democracia, sino la miseria, como hicieran Bush Jr. o más bien Obama, con palabras amables y sonrisas justificándolo, sin obtener un beneficio real para el cada vez más alicaído coloso del norte... eso si no se desata el conflicto mismo en su interior.

De esta manera, y en cumplimiento de las tesis Globalistas, que Soros plasma en su libro La Burbuja de la Superioridad Norteamericana, EUA dejará de ser la gran potencia, pero no para lograr sus sueños irrealizables de "Gobierno Mundial" o la utopía deshumanizante del transhumanismo, sino que la realidad lo hará despertar ante el ascenso imparable de China, y de otros monstruos como el Islam, que habrán despertado para abalanzarse sobre los despojos de lo que ellos mismos han matado. 

El American Dream, terminó hoy.

19 de enero de 2021

EUA: EL FIN DE LA DEMOCRACIA II

 Twitter suspende permanentemente la cuenta de Trump

Errores y Fracasos de Trump:

Ya había yo escrito un post anteriormente sobre los errores de Trump, en la que hablaba de los errores cometidos por el todavía Presidente de EUA que, yo creía, podía tener consecuencias en los resultados electorales... y creo que, al final los tuvieron, tanto en que le enajenaron votos de parte del electorado, como igualmente, le llevó a menospreciar ciertos riesgos, internos y externos, que terminaron por volverse en su contra y fortalecer a sus adversarios, pero aquí detallamos algunos que creo, finalmente le estallaron en la cara y condujo a este final representado en los disturbios del Capitolio del pasado 06 de enero. En otras palabras, pretendo señalar aquí las razones por las que creo que el neoyorkino no fue nunca el Titan Patriota del que hablan muchos youtubers y blogeros que exageraron sus esperanzas y expectativas sobre su actuar.

1.- El costo de la inexperiencia:

Donald Trump me recordó mucho, no a López Obrador, con el que muchos de los analistas mexicanos, opositores a éste, lo comparan, sino al caso de Vicente Fox, quien hace veinte años llegó al poder, aupado por el Partido Acción Nacional (PAN) conformando el primer gobierno no salido del PRI en 70 años; en ambos casos, se trata de personajes emanados del ámbito empresarial, ambos amantes de la declaración escandalosa y el gesto mediático, ambos, tachados en buena medida de locos o impulsivos, y ambos, bastante noveles en el ámbito político, y eso que Fox, previo a buscar la Presidencia de la República, fue Gobernador del estado de Guanajuato y diputado federal, ambos fueron igualmente relacionados con la llamada "extrema Derecha" --en el caso de Fox, se le relacionó con grupos como el Yunque (grupo de características masónicas de discurso supuestamente cristiano), o la asociación Desarrollo Humano Integral, D.H.I.A.C.-- los dos, igualmente, no pertenecían a la militancia veterana y tradicional de sus partidos; y por último, los dos personajes no dejaron de lucir durante su Presidencia como novatos en el ejercicio de la política.

Es curioso que Trump se hiciera un nombre como un paradigma de la negociación y al llegar al poder, no fuese capaz de lograr negociación alguna con sus opositores, es cierto que los Demócratas, y los oligarcas mostraron desde el principio una cerrazón completa a tratar y transigir con él; sin embargo, es claro que, pese a sus constantes alardes de tener pruebas e información comprometedora para ellos, o con los que incluso les podía llevar ante la Justicia, estos nunca se sintieron presionados u obligados a condescender con Trump en algo, tal parece que, lo que en realidad tenía contra ellos, o era muy poco o no lo suficientemente fuerte como para obligarlos a sentarse a la mesa.

Trump parece que quedó pasmado ante la enorme diferencia que existe entre la Política, sucia, corrupta y que a la vez, corrompe, y el mundo de los negocios inmobiliarios; al parecer, nunca lo comprendió y reaccionó como si fuese un gobernado más quejándose del sistema. Los cambios que tuvo en su Gabinete, especialmente en la cartera de la Secretaría de Estado, (tardó casi un mes en designar a Rex Tillerson como Secretario, quien se mantuvo en el cargo hasta 2018, siendo sustituido por Mike Pompeo, quien ha tenido una gestión gris) así lo demuestran; le fue difícil encontrar al que, en esencia, debe ser un hábil gestor e interlocutor, tanto al exterior, en la relación con las otras potencias mundiales, y al interior con todas las fuerzas políticas, fuesen partidistas o fácticas. Tal pareciese que buscara no a alguien capaz de negociar y conseguir acuerdos, sino a alguien que le fuese totalmente fiel a él.

Además de ello, no supo traer un equipo totalmente nuevo, que no dependiese de los viejos "dinosaurios" del Partido Republicano, y así, se contrapunteó con John Bolton, los Bush o Mitt Romney, e incluso, también tuvo conflictos con gente que le apoyó para llegar al poder y que podía representar un cambio, como fue Steve Bannon, quien era vilipendiado por los medios tradicionales, cómo no, como parte de la temida "extrema Derecha".

Esta inexperiencia, sumada a defectos tales como su egocentrismo, su falta de humildad para buscar rodearse de asesores que le hubiesen permitido sortear  los temporales, haber sabido tratar y negociar en el ámbito político, le pasó factura.

2.- "Si no tumbas al sistema, el sistema te tumba a ti":

Esta magnífica frase, que explica en sí misma lo ocurrido con el desastrado final de la Administración Trump, es del analista en materia de seguridad nacional y política español, Jorge Gómez, que apareció como invitado en el programa del Dr. José Miguel Gaona, La Reunión Secreta, transmitida en Youtube en el canal de Íker Jiménez el pasado 08 de enero, muy recomendable, para que lo vean, ya que explica con claridad mucho de lo que ha pasado.

Trump se presentó como el crítico al establishment, a la oligarquía conformada por la Clase Política, la industria tecnológica, Hollywood y la industria de los medios de comunicación y el entretenimiento y las altas finanzas; de igual manera, se la pasó diciendo que iba a drenar el pantano de la corrupción en Washington D.C.... por supuesto, en Q-Anon se estuvo diciendo que estaban listos los operativos para aprehender a medio mundo y que se contaba con información que se iba a revelar, etc. En realidad, nunca pasó nada.

¿Porqué los procesos revolucionarios de Inglaterra, en el siglo XVII, Francia en 1792 o Rusia en 1917-18 terminaron con la ejecución, respectivamente de Carlos I, Luis XVI y María Antonieta o Nicolás II y familia? Porque la Revolución se trata de destruir un sistema para la implantación de otro, en los tres casos, los asesinatos, que no verdaderas ejecuciones decretadas como resultado de procesos judiciales en contra de dichos monarcas, fueron necesarias en el sentido de destruir por completo el sistema anterior y no dar oportunidad a su restablecimiento, --En los casos británico y francés, sin embargo, se dio una restauración monárquica posterior, pero bajo unas nuevas bases surgidas de lograr un consenso con los revolucionarios-- si Trump se quería presentarse o provocar una verdadera revolución en EUA para limpiar la política estadounidense, debió proceder contra los más altos representantes del sistema contra el que se había lanzado; no que los hubiera matado, pero si tenía pruebas de corrupción, delitos diversos y demás, debió haber procedido contra ellos.

Tuvo cuatro años y no aplicó la legislación antimonopolios contra Disney, por ejemplo, sino al contrario, bajo este mandato, la "casa del ratón" se hizo más poderosa y creció; Hollywood fijó, a través de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, reglas para la "inclusión" y sujetar las producciones fílmicas a la línea de lo "políticamente correcto", sin que se actuara por el Estado contra una normatividad que, aunque privada, atentaba contra la libertad de expresión y era, en realidad, tanto o más discriminatoria que lo que intentaban evitar; Hillary Clinton, Obama, etc., continuaron haciendo un activismo a favor de la división y el odio; no previno la actuación de Black Lives Matter o de Antifa, lo que implicó que sus servicios de inteligencia, o no contaron con la afirmación necesaria, o no obedecían sus órdenes ni cumplían con su deber.

Cuando tenía la mayoría en las cámaras, no lanzó tampoco ninguna propuesta de reforma legal al marco de las redes sociales; hasta ya durante la campaña de 2020 habló de derogar una disposición legal que brinda demasiada manga ancha a éstas, pero... ¿porqué esperó tanto para hacerlo? ¿porque primero aprovechaba las redes sociales para andar de pendenciero y hasta que se confrontó ya abiertamente con ellas ya dijo que había que meterlas en cintura?

Finalmente, Trump no pasó de amenazar con "soltar el Kraken", mismo que en vez de ser un temible monstruo marino, parece que fue solo un organismo del zooplancton. Como resultado, solamente fue molesto para el sistema, pero no lo suficiente como para destruirlo o reformarlo, como resultado, el sistema lo aplastó con todo su poder este 06 de enero y los días subsecuentes: la Clase Política y los distintos grupos de la oligarquía, ahora sí, se unieron todos para destruirle al mismo tiempo.

Pero la verdad, ahora me hago la pregunta: ¿Realmente quería cambiar el sistema? ¿Realmente quería drenar el pantano, o sólo era pura retórica?

3.- No se asumió realmente como Presidente:

Al igual que hiciera Fox en México, Trump devaluó la investidura presidencial. ¿Porqué? Porque en ambos casos apostaron por una posición demagógica, de buscar una "cercanía" con el electorado. Es decir, aunque no se llegue a las cotas del ceremonial de la corte británica, el protocolo funge, en buena parte, como una garantía, en lenguaje simbólico, de respeto hacia el poder; lo que hemos visto en México, desde el año 2000, es una progresiva falta de respeto a la figura del Primer Mandatario que ha sido impulsada por él mismo, ¿cómo olvidar el ridículo de las botas vaqueras de charol de Fox para un banquete de Estado, a Felipe Calderón enfundado en una casaca militar que le quedaba grande y el respectivo kepí calado hasta los ojos, un Enrique Peña cometiendo errores de expresión motivados por el pánico escénico ante su innecesaria sobreexposición mediática o a López Obrador luciendo supuestas coronas tradicionales indígenas elaboradas con panes y flores?

Esto se explica por la tendencia mundial en los últimos años, propia de la Democracia, a degradar el protocolo a fin de acercar la figura del gobernante al pueblo, del cual, presuntamente, emana. De manera similar a lo que ha ocurrido en la Iglesia tras el Concilio Vaticano II y la eliminación de símbolos de la autoridad papal como la tiara, el fanon o las quirotecas o guantes litúrgicos. Como he dicho, el ser humano es un "animal simbólico", los símbolos del poder influyen en dotar a su titular de un marco de respeto y de que se encuentra investido, precisamente, de la autoridad que, en el caso de una república, le ha sido conferida por los electores; no en balde, Pericles lucía siempre su yelmo corintio como símbolo de su investidura militar como Estratega para la defensa del Estado Ateniense, los Cónsules de la República Romana usaban franjas púrpuras en sus togas y túnicas, además de la escolta de lictores; en Hispanoamérica, el uso de la banda presidencial, reviste simbolicamente al titular del Poder Ejecutivo de su autoridad.

En EUA, ciertamente, son más austeros en cuanto símbolos externos del poder presidencial, aunque hay elementos como el Despacho Oval, los vehículos oficiales, como la famosa Bestia, y sobre todo el protocolo; ahora, si bien es cierto que en EUA el Presidente se permite algunas chabacanerías, como contar chistes malos en el desayuno anual con la prensa, o a veces, como en el caso de Bill Clinton, que lucía su talento musical tocando el saxofón... a pesar de ello, mantenían las formas, y los norteamericanos siempre han mantenido un respeto enorme hacia la figura del titular del Poder Ejecutivo de la Nación, al que han trasladado casi esa misma aura de veneración, que sus "padres" británicos dirigen hacia su monarca.

Trump, mediante el Twitter, no se expresaba como el mandatario de la primer potencia mundial, puesto que al lado de la cuenta oficial como President of the United States o por sus iniciales: POTUS, mantuvo la personal: @realdonaldtrump, y en ella prefería continuar con su explosiva forma de expresarse en la red social, y ¿cómo lo hacía? quejándose y despotricando contra esa Clase Política, las élites y ese sistema que, decía, pretendía limpiar... sin hacerlo nunca, eso sí, se ponía en la misma sintonía que lo hace cualquier ciudadano medio de EUA, México, España, Inglaterra o Argentina al quejarse de su gobierno y de los "políticos" en general; era más que nada, una medida demagógica. Sin embargo, al hacerlo, fue perdiendo el respeto a la figura presidencial, es cierto que Trump respetó la libertad de expresión y dejó que un subnormal como Alec Baldwin se burlase de él, finalmente, es común que en los programas de comedia se parodie al Primer Mandatario o a muchos otros altos funcionarios o personajes de la política en EUA; es de recordar que, al inicio de su mandato, e incluso en campaña, Obama sufrió también multitud de burlas en que se le pintaba como inepto y que tenía que recurrir a los sabios consejos de Hillary Clinton para sobrellevar el peso del cargo presidencial, pero una cosa muy distinta es haber dejado que algunos personajes como Whoopi Goldberg comenzaran no ya con burlas o parodias de comedia política perfectamente entendibles, sino con un verdadero discurso de odio, de amenazas de muerte y decidido a provocar animadversión contra el mandatario y división social... ¿porqué no lanzó medidas de contrapropaganda? ¿porqué no empleó la Ley contra quienes impulsaban la sedición y lanzaban claramente amenazas? ¡Esas sí eran extralimitaciones a la libertad de expresión!

Como resultado, devaluó la investidura presidencial.

"The Donald" no supo tampoco convertirse en un líder para el Partido Republicano, éste, creo que pudo haber tenido como candidato a Ted Cruz, y quizá hubiera sido una Presidencia que pudo haber reconducido a EUA hacia sus valores tradicionales sin caer en la espiral pendenciera y de confrontación que siguió Trump; sin embargo, el discurso populista del neoyorkino fue el que caló en la gente y fue la elección de la nominación presidencial, a un outsider, que terminó incluso confrontado con la cúpula de su partido, lo cual por supuesto, se vio reflejado en lo que vimos, cómo al final, fue abandonado por el partido en sus impugnaciones al proceso.

Por último, parece que ni siquiera pudo someter al orden a dichos órganos de inteligencia, mismos que, desde hace cien años, por ejemplo, con el FBI desde Hoover, han sido Estados dentro del Estado. En pocas palabras, Trump careció de una base de poder real que le permitiese asumir el control de todos los medios que le hubiesen permitido combatir a sus enemigos y haber hecho limpia en el Gobierno; como bien dicen algunos comentaristas, tuvo éste o la titularidad de la administración, mas no obtuvo realmente el poder.

4.- Una propaganda basada en crear expectativas y el morbo:

Trump también abandonó la promoción de programas realistas y de los logros de su administración para centrar su discurso en el ataque a las élites y la Clase Política, no salió de ahí; sus logros en materia económica, y en seguridad --sin que durante su mandato se registraran ataques terroristas-- o su indudable papel en iniciar la pacificación del Medio Oriente, sobre todo aliviando la presión a Israel, que ha sido desde 1948 la manzana de la discordia en la región, quedaron siempre en segundo plano, por el contrario, su promesa de "drenar el pantano" salía siempre primero... y nunca la cumplió.

Pero además, creo que lo peor fue haber creado, impulsado y respaldado el "movimiento" de Q-Anon, ya lo habíamos comentado antes, mismo que llevó a la difusión de disparatadas teorías de la conspiración, creando expectativas de esa supuesta lucha contra el "pantano" pero que nunca se cristalizó en nada: no cayó ningún pez gordo ya fuera por las tramas de prostitución de menores de Jeffrey Epstein o por su más que probable asesinato en prisión, ni por las tramas de abuso y acoso en  Hollywood en el caso de Harvey Wenstein, y por supuesto, la impunidad de la que goza hasta hoy Kevin Spacey, entre otros más, como los hermanos Affleck, tampoco, se demostró que el llamado Pizzagate fuese cierto y hubiese una investigación seria y detenidos en consecuencia. Todo quedó en agua de borrajas.

Por supuesto, mucho partidario de Trump cree a pies juntillas en lo expuesto por esas tesis conspiranoicas, mismas que no quedaron probadas, pero sólo demuestran la falta de criterio existente entre mucho del electorado y el cómo se puede manipular a las masas mediante la demonización del adversario, lo cual ha contribuido enormemente a la división de la sociedad norteamericana.

5.- Aislacionismo y poca comprensión hacia Hispanoamérica:

En el siglo XVII, el Conde-Duque de Olivares, Primer Ministro del gobierno del Rey Felipe IV de España, tuvo que intervenir en la Guerra de los Treinta Años, sabiendo que aquella aventura bélica sería nefasta para la Monarquía Hispánica, señalando las razones por las cuáles se intervenía en un conflicto originalmente centrado al interior del Sacro Imperio Romano Germánico, lo que hoy vendría a ser Alemania, comentó: "tenemos que luchar para mantener nuestra reputación."

España saldría de aquella contienda derrotada tras Rocroi en 1648 ante un ejército francés organizado bajo criterios más modernos y adaptados a la evolución del armamento, mientras España mantenía la organización en tercios ideada por el Gran Capitán a fines del siglo XV, y que a lo largo de 150 años había asegurado la supremacía ibérica en los campos de batalla, pero que para el momento, había sido superada; sin embargo, lejos de lo que típicamente se cree, los españoles tras Rocroi pudieron concentrarse en recuperarse económicamente, y bajo Carlos II, en realidad, vivieron una época bastante próspera y en la que se dio una reorganización y mejora del ejército que volvería a ser temible en la Guerra de Sucesión y posteriormente en la Guerra de la Cuádruple Alianza.

Trump probablemente tomó en cuenta que más aventuras bélicas serían nefastas para EUA en el momento actual, la realidad es que recibió unas fuerzas armadas agotadas tras los belicosos mandatos de Bush Jr. y Obama, ciertamente, y como lo veremos en el próximo post más a detalle, Trump tuvo grandes éxitos en la pacificación de Medio Oriente: en Siria, colaboró con Putin para derrotar al ISIS, y logró, mediante maniobras diplomáticas, estabilizar la situación del Estado de Israel, quien firmó tratados de paz y de reconocimiento con varios Estados musulmanes; logró también, un acercamiento con Corea del Norte, que, sin embargo, no cristalizó en llegar a un acuerdo permanente del que se derivara una desnuclearización de la península asiátiÇacional y hacia la modernización; lo que le falta son garantías de subsistencia de su régimen dinástico.

Sin embargo, la eliminación del General Iraní Qasem Soleimani --a mi modo de ver, muy posiblemente no intenciada,-- fue un error que amenazó con echar por tierra la situación en Medio Oriente y sus logros en la pacificación de la región; la posterior aceptación de las bajas ocasionadas por la represalia persa, y la renuncia a escalar la situación con Teherán, si buen conjuró el peligro de una conflagración seria; ante la incógnita de la verdadera magnitud o existencia del arsenal nuclear iránio, quizá fue prudencia, pero también se mostró que renunciaba a luchar por mantener la reputación de EUA, lo que ha contribuido a envalentonar más a la República Islámica, que no ha renunciado a sus sueños expansionistas e intervenir en Siria como el principal sostén del régimen de Assad. Lo ocurrido en Líbano o 

Pero donde se encuentra quizá el más sorprendente abandono o desinterés de su administración es al sur del Río Bravo. Creo que no aquilató la verdadera fuerza representada por la Izquierda Latinoamericana y el posible riesgo que ésta, centrada en la Habana, y que tiene en Caracas a su mayor basa actualmente. La posible intervención del régimen de Maduro en las maniobras electorales de Biden, a través de Dominion empresa que fabricó las urnas electrónicas y elaboró el software para el cómputo de votos en las elecciones del 03 de noviembre pasado, ni la posible infiltración en Antifa o BLM de agitadores cubanos y venezolanos, misma que, según algunos trumpistas de origen caribeño, se encontraban presentes en  las manifestaciones violentas de los meses pasados.

Realmente, me parecen sobradas las expectativas que se generó sobre todo en numerosos exiliados venezolanos que vieron en Trump una esperanza de ayuda externa para destruir al régimen criminal de Nicolás Maduro, lo más que hizo el Presidente norteamericano, fue apoyar a Juan Guaidó, quien al final ha sido un fiasco. Para el neoyorkino, la política exterior consistía en cerrar todos los conflictos externos en los que EUA estuviese envuelto para concentrarse en el interior; de ahí su desinterés en lo que pasaba en su extranjero cercano, lo que propició, sin duda, el fortalecimiento de la Izquierda en Hispanoamérica, lo que, probablemente repercutió en el fortalecimiento de la extrema Izquierda, igualmente, en el seno del propio Estados Unidos. Un ejemplo de esa falta de comprensión de la amenaza de la Izquierda Hispanoamericana, es la extraña relación que entabló con el Presidente López Obrador, como ya lo dije aquí; al que al parecer lo vio como alguien similar a él, como un outsider igualmente enfrentado a la Clase Política, ignorando que, en realidad, AMLO es el producto más acabado y decadente de ésta.

6.- Otros Errores de Cálculo:

También podría señalarse la mala respuesta que dio Trump a la Pandemia del Coronavirus, aunque ahí es de tomar en cuenta que en mucho, los Gobernadores Demócratas sabotearon todo intento de coordinar un esfuerzo nacional conjunto para hacerle frente; además de decretar férreos confinamientos con vergonzosos incumplimiento de parte de algunos de los mandatarios estatales demócratas más notorios, como el caso de Gavin Newsom de California; o el Gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, que ha anunciado reabrir la economía, ya que Biden ganó y ya no es necesario crear una contracción económica de la cual culpar al ocupante de la Casa Blanca.

Sin embargo, eso no quita que Trump no haya minimizado al principio la pandemia, aunque no ha sido el único gobernante que lo hizo, igualmente lo hizo el Gobierno de Suecia, Bolsonaro en Brasil o AMLO en México, y realmente ningún gobierno en Occidente ha sido capaz de enfrentar la pandemia de manera efectiva, y aún en Corea del Sur o Japón, han tenido sus oleadas de la enfermedad; si Nueva Zelanda no ha sufrido la pandemia en esas dimensiones, es porque se trata de un país prácticamente aislado, y que pese a sus bellezas naturales, o la fama alcanzada como locación para la saga fílmica de El Señor de los Anillos, no atrae mucha gente, al ser muy caro como destino turístico.

La impugnación electoral fue pésimamente planteada, pues implicaba vulnerar el pacto federal, tan fundamental para los norteamericanos, tal y como lo comenté en el post anterior.

Pero quizá el error mayor fue el día 06 de enero; el establecer un plantón frente al Capitolio el día de la certificación de los resultados electorales por el Legislativo, fue un evidente ejercicio de fuerza contra los parlamentarios, mostrando el apoyo popular con el que cuenta. De ahí a que se prendiera la mecha, era prácticamente previsible, y cayó redondito, se podría decir, en la trampa de los Demócratas, que querían, precisamente, que pasara algo así para tener armas contra el mandatario.

Hasta aquí este balance de los errores que, en buena medida provocaron el fracaso final de Trump en su mandato; en el próximo post, haré una relación de los logros de Trump, que no son pocos, porque si bien no fue ningún Titán Patriota, si ha sido un personaje que cimbró los cimientos del sistema norteamericano, y mostró, como nadie antes, las falencias del mismo, hizo que muchos abrieran los ojos, ha sido como Lacoonte o Casandra, que advirtieron a los troyanos del final inminente, y como a ellos, quien tiene el poder detrás de los hilos, (los dioses olímpicos en Troya, los oligarcas tecnológicos y financieros en EUA) buscaron que no fuera escuchado.

9 de enero de 2021

EUA: EL FIN DE LA DEMOCRACIA I


Capitolio de Washington | "Uno de los días más oscuros de la historia de  EE.UU.": la condena de los congresistas por el asalto al Capitolio por los  seguidores de Trump - BBC

Siguiendo al autor Jesús G. Maestro, él ha hablado del inminente fracaso de la Democracia en esta época posmoderna. Hoy, lo hemos visto. Junto a ese fracaso, vemos el hundimiento de Estados Unidos de América y su fin como primer potencia mundial, pero con ello, veremos el arrastre hacia abajo de toda nuestra Civilización Occidental.

Hoy, 6 de enero de 2021, es un día tan histórico como ese 09 de noviembre de 1989 en que con la caída del Muro de Berlín, el régimen soviético y el Imperio Ruso se derrumbaban. Anoche, la dualidad de las protestas afuera del Capitolio de la ciudad de Washington D.C., y la sesión y la ratificación de los resultados electorales en la sesión conjunta de ambas cámaras parlamentarias, con lo que Joe Biden ya queda formalmente aupado como Presidente Electo de EUA, quedó patente el divorcio existente entre el pueblo y su clase política... para colofón, la toma del edificio legislativo por un grupo de exaltados pintorescamente vestidos, sin que, en principio, las fuerzas de la Policía del Capitolio, --corporación que no depende ni del gobierno del Distrito de Columbia ni del Ejecutivo Federal, sino de la Mesa Directiva del Congreso, encabezada por Nancy Pelosi-- se opusieran a la entrada de los manifestantes al recinto, siendo la extravagante pandilla la que entró hasta el salón de plenos y ocupase las curules, mientras que el resto de la masa de protestantes fue repelido con violencia, con un saldo de cuatro personas muertas, destacando el caso de la veterana de la Fuerza Aérea, Ashli Babbitt, sin que los medios mostraran la misma indignación que mostraron ante la muerte, después confirmada por sobredosis, del delincuente George Floyd.

El extraño hecho tiene muchos elementos para suponer que fue una operación de "falsa bandera" realizada por personas con vínculos a Antifa o Black Lives Matter, aunque también, sobre todo el sujeto vestido de chamán indígena, cuyas fotos circularon por todo el mundo, aunque al principio fue ligado a dichos grupos, también circularon fotos que lo vinculan a movimientos de supremacismo blanco, aunque es muy probable que sea un agitador profesional (según eso es un actor de poca monta) que vende sus servicios a grupos políticos de uno u otro bando sin escrúpulo alguno. Detrás de esta vanguardia, entraron simpatizantes sinceros de Trump que ahí sí, fueron rechazados con fuego de la policía del recinto, produciéndose las muertes. Sin embargo, recientemente ha habido la confirmación de que sí se contó con la participación de infiltrados de esos movimientos de la Extrema Izquierda en la toma del Capitolio.

También, resulta increíble la hipocresía de los medios de comunicación que minimizaron siempre las manifestaciones violentas de las feministas radicales y de los movimientos identitarios antes mencionados en los pasados meses, con su vandalismo, destrucción de patrimonio privado y público y saqueos, que para ellos eran "protestas pacíficas", y ni qué decir la censura de las redes sociales hacia el mismo mandatario; y todo para terminar con el proceso de demonización de Trump que inició desde que anunciara, en 2015, sus intenciones de buscar la primera magistratura de la República del Norte.

Desalojado el recinto, los legisladores volvieron a sus curules y escaños, y terminaron por certificar la elección, sin que la oposición de algunos representantes y senadores Republicanos alcanzara para revocar los resultados; atacándose igualmente al Vicepresidente Mike Pence, de quien esperaban, en su calidad de Presidente del Senado, de alguna manera revocara los resultados, que favorecían al dúo conformado por Joe Biden y Kamala Harris.

Los acontecimientos que se presentan son la manifestación de una situación muy compleja, razón por la cual la abordaré en una serie de posts, para empezar, en el presente, trataré de explicar porqué las impugnaciones de Trump no procedieron.

La Improcedencia de las Impugnaciones:

En un post anterior, señalé que el fraude electoral --porque yo no tengo duda de que, efectivamente se realizó, es claro que Biden no cuenta con un apoyo popular tan grande como del que goza el magnate neoyorkino en diversos sectores del electorado, y esto ha quedado patente; puesto no se han visto manifestaciones de apoyo ni júbilo a favor del -- fue planificado tomando en cuenta de que los propios defectos del sistema electoral y del sistema federal norteamericano lo blindarían, haciéndolo inimpugnable, y aquí explicaré por qué, más allá de la visión tan simplista de que tanto el Vicepresidente Pence, como los Jueces que fueron nominados por Trump y los otros de origen conservador, le traicionaron; esto no es tan así, pues aquí debemos tomar en consideración primero, la naturaleza misma de la Constitución estadounidense de 1787.

Para un mexicano, o de cualquier país hispanoamericano o incluso europeo, la Constitución es una Ley fundamental en la que se contienen las normas supremas que regulan la convivencia entre los elementos que conforman al Estado: su población, a la que se le da derechos, el gobierno, al que se le fijan límites, y el papel del territorio sobre el que se asienta la población y el gobierno hace valer el orden jurídico que emite el Estado, en ejercicio de su Soberanía y es vigente sobre dicho espacio material. Pero para los gringos, el papel de la Constitución va más allá y tiene que ver con el origen del país, que tiene sendas diferencias con el origen del México actual, pese a que en ambos países se encuentre vigente un sistema federal.

Primero que nada, recordemos, Estados Unidos surge de la unión de 13 entidades políticas diferentes, independientes unas de otras, pero todas ellas sujetas al mismo tiempo, a la corona británica, cada una, había sido colonizada aparte de la otra y en momentos históricos diferentes, y con condiciones distintas fijadas en las cartas de colonización otorgadas por el rey en turno que se sentara en el trono de San Eduardo el Confesor. No era lo mismo Virginia, colonizada en tiempos de Isabel I Tudor, a fines del siglo XVI, que Carolina, colonizada bajo Carlos I Estuardo, a mediados de la centuria siguiente, o Georgia, bajo Jorge I de Hannover a inicios del siglo XVIII. Por ello, cuando se da la lucha por la Independencia, las colonias conforman una confederación, y al terminar la contienda y alcanzada la liberación respecto de Londres, viene la búsqueda de conformar un todo unificado, y así, surge la Constitución de Filadelfia, como un pacto en el que las 13 entidades originarias establecen, primero que nada, la forma en que se va a gestionar su asociación conformando un ente colectivo, haciendo valer ese lema, tan importante que aparece en el escudo nacional: de pluribus unum, esto es: de muchos, uno.

Así, veamos lo que dice el proemio de esta Carta Magna, traducido al idioma español:

NOSOTROS, el Pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una Unión más perfecta, establecer Justicia, afirmar la tranquilidad interior, proveer la Defensa común, promover el bienestar general y asegurar para nosotros mismos y para nuestros descendientes los beneficios de la Libertad, estatuimos y sancionamos esta CONSTITUCION para los Estados Unidos de América.

Es decir, el objeto principal de esta ley constitucional, es conformar esa unidad por la asociación de los 13 Estados originales, Estados independientes y soberanos que aceptan crear una persona jurídica colectiva a la que se someten, pasando a ser entidades federativas que entregan una parte sustancial de su Soberanía al Estado Nacional, no tanto regular la relación entre el Estado y los individuos, lo que motivó que posteriormente se agregara el llamado Bill of Rights, con las diez primeras enmiendas a ella, esto es, se hizo un añadido para contemplar tal aspecto, por lo que estamos en principio, ante un verdadero pacto federal.

De este modo, el polémico sistema electoral indirecto, vigente desde entonces, tiene por objeto precisamente que sean los estados constituyentes del ente federal, los que determinen al Presidente, en quien ellos han delegado su Soberanía para ser representados por éste al exterior. Así, se establece en el artículo 2, sección primera, punto 2, qu cada estado establecerá las reglas para la elección, no directamente del primer mandatario, sino de los electores que participarán de su designación:

Cada Estado nombrará, del modo que su legislatura disponga, un número de electores igual al total de los senadores y representantes a que el Estado tenga derecho en el Congreso, pero ningún senador, ni representante, ni persona que ocupe un empleo honorífico o remunerado de los Estado Unidos podrá ser designado como elector.

Es decir, cada Estado establece sus leyes electorales para la designación de sus electores o representantes en el Colegio Electoral, mismo que emite el voto que designa al mandatario. Por ello, los estados clave en la elección del 03 de noviembre pasado, gobernados o con legislaturas con mayoría Demócrata, hicieron reformas que permitieron un voto por correo sin medidas de seguridad, o el empleo de urnas electrónicas que fueron contratadas a la empresa Dominion de antecedentes oscuros. Y aquí entra un increíble error de parte de la defensa de Trump al planear la impugnación del proceso y del que ya había hablado: la elección presidencial la concibieron como si fuese una elección federal, y no es así, la elección presidencial se hace el 06 de diciembre, cuando los electores se reúnen en el Colegio, y pronuncian sus votos por cada estado; lo que hubo un mes antes, fue un cúmulo de cincuenta elecciones locales para designar a tales representantes.

Por ello, el hecho de pretender que Texas impugnara las reformas electorales en Michigan o Georgia era a todas luces improcedente, porque implicaba romper el pacto federal al permitir que un estado se inmiscuyera en los asuntos de otro, sentando un precedente gravísimo que permitiría que luego, por ejemplo, California pudiese combatir ante los tribunales el establecimiento de leyes pro-vida en algún estado conservador o que se diese un caos de estados impugnándose leyes locales los unos a los otros. La Suprema Corte, correctamente, negó entrada a esta demanda; cuando posteriormente, se pretendió impugnar en cada estado, la situación era ya extemporánea.

Ahora, esperar que Pence revocara por sí mismo la elección resultaba esperar que violentara la constitución, pues tampoco parece que, pese a que así se afirmara por Trump y sus partidarios, éste tuviese, en su calidad de presidente de la Cámara Alta, las atribuciones de declarar nulos los comicios, véase la enmienda XII, misma que desarrolla más el esquema de la calificación de la elección, y lo que debe hacerse en caso de que ninguno de los candidatos logren la mayoría:

Los electores se reunirán en sus respectivos Estados y votarán mediante cédulas para Presidente y Vicepresidente, uno de los cuales, cuando menos, no deberá ser habitante del mismo Estado que ellos; en sus cédulas indicarán la persona a favor de la cual votan para Presidente y en cédulas diferentes la persona que eligen para Vicepresidente, y formarán listas separadas de todas las personas que reciban votos para Presidente y de todas las personas a cuyo favor se vote para Vicepresidente y del número de votos que corresponda a cada una, y firmarán y certificarán las referidas listas y las remitirán selladas a la sede de gobierno de los Estados Unidos, dirigidas al presidente del Senado; el Presidente del Senado abrirá todos los certificados en presencia del Senado y de la Cámara de Representantes, después de lo cual se contarán los votos; la persona que tenga el mayor número de votos para Presidente será Presidente, siempre que dicho número represente la mayoría de todos los electores nombrados, y si ninguna persona tiene mayoría, entonces la Cámara de Representantes, votando por cédulas, escogerá inmediatamente el Presidente de entre las tres personas que figuren en la lista de quienes han recibido sufragio para Presidente y cuenten con más votos. Téngase presente que al elegir al Presidente la votación se hará por Estados y que la representación de cada Estado gozará de un voto; que para este objeto habrá quórum cuando estén presentes el miembro o los miembros que representen a los dos tercios de los Estados y que será necesaria mayoría de todos los Estados para que se tenga por hecha la elección. Y si la Cámara de Representantes no eligiere Presidente, en los casos en que pase a ella el derecho de escogerlo, antes del día cuatro de marzo inmediato siguiente, entonces el Vicepresidente actuará como Presidente, de la misma manera que en el caso de muerte o de otro impedimento constitucional del Presidente.

La persona que obtenga el mayor número de votos para Vicepresidente será Vicepresidente, siempre que dicho número represente la mayoría de todos los electores nombrados, y si ninguna persona reúne la mayoría, entonces el Senado escogerá al Vicepresidente entre las dos con mayor cantidad de votos que figuran en la lista; para este objeto habrá quórum con las dos terceras partes del número total de senadores y será necesaria la mayoría del número total para que la elección se tenga por hecha.

Pero ninguna persona inelegible para el cargo de Presidente con arreglo a la Constitución será elegible para el de Vicepresidente de los Estados Unidos.

Es decir, Pence se situó únicamente en el papel constitucional: sólo podía abrir los sobres conteniendo los votos emitidos por el Colegio Electoral; debemos recordar que, en su calidad de Vicepresidente, puede encabezar las sesiones del Senado y dirigirlas, PERO NO INTEGRA EL PODER LEGISLATIVO, SINO QUE ES PARTE DEL EJECUTIVO; de hecho, no participa en el debate ni vota, salvo en caso de empate, es decir, sólo en un caso excepcional, por lo más, sólo le compete conducir las sesiones y pronunciar, una vez tomadas, las determinaciones de la Cámara.

Claro, en el sistema jurídico del Common Law, hay un enorme margen para la interpretación del texto constitucional, pero creo que lo que hicieron tanto los tribunales, como el Vicepresidente, fue elegir proteger el pacto federal, antes que cuestionar la legitimidad del proceso electoral y de la elección de Biden.

Hay que ver la diferencia con el caso mexicano, que nosotros contamos con una legislación electoral claramente definida y con un sistema de medios de impugnación electoral, un órgano autónomo que organiza las elecciones y lleva la cuenta de votos, y un sistema de tribunales estatales y federal en el que se llevan a cabo las impugnaciones electorales; aparte, nuestro sistema para elegir al Presidente de la República es por vía de sufragio popular directo, y esto porque nuestra constitución actual, la de 1917, no contiene en sí misma el pacto federal, ése se encuentra obviado, pues ya se firmó en febrero de 1824 en el Acta Constitutiva de la Federación Mexicana, por lo que nuestra Ley Fundamental queda reducida a ser, eso sí, un marco supremo de legalidad, por lo que nosotros entenderíamos la posibilidad de reformar o incluso cambiar la constitución, sin que esto afecte al pacto federal, mismo que ya digámoslo así, se encuentra a salvo, como un acto fundacional que ocurrió en el pasado y ya permanece inalterado, después de todo, los "Conservadores" que planteaban el modelo de Estado Unitario fueron derrotados definitivamente en 1867 y el Federalismo quedó implantado, aunque su existencia en México siembre ha sido más teórica que real o efectiva, y lo mismo ocurre en otros países; pero no en EUA, donde el cambiar la constitución implicaría hacer un nuevo pacto federal.

En todo caso, lo que podría criticarse tanto a Pence como a los tribunales federales, incluyendo a la Suprema Corte de Justicia de EUA, es que, decidiendo salvar la Constitución de un probable golpe dado por las masas favorables a Trump, hayan puesto en charola de plata la ocasión para que los Demócratas hagan su propio golpe, suprimiendo libertades, como ya empieza a mostrarse con la censura a Trump en todas las redes sociales y a varios canales o personas con ideas que cuestionen lo sucedido en el proceso electoral. Con el control del Senado, obtenido igualmente de manera poco claro en los comicios para seleccionar a los senadores por el estado de Georgia, los Demócratas contarán con la mayoría en ambas cámaras, con lo que quizá puedan reformar la Constitución para otorgar el rango de estados tanto al Distrito de Columbia como a Puerto Rico, con fin de aumentar el Colegio Electoral a su favor, así como aumentar el número de Jueces de la Suprema Corte, a fin de contrarrestar la actual mayoría que ejercen los conservadores en la integración actual del alto tribunal... para algunos, como Dinesh D'Souza, estas ya son políticas dirigidas para establecer un régimen de partido único o hegemónico.

Así, es claro que quien diseñó el plan para forzar el triunfo electoral de Biden tomó en cuenta los defectos y las características del sistema electoral y en general, de la Constitución de EUA. Ante esto, no cabe duda de sentirse uno un tanto inquieto cuando recuerda, por un lado, la entrevista hecha en los años 80 al ex-espía y desertor soviético de la KGB, Yuri Bezmenov, quien habla de todo el proceso de provocar una decadencia en el enemigo a través de la infiltración en la educación y el ámbito cultural del enemigo, y recuerda además la tesis de Sun Tzu, que plantea que la clave para obtener la victoria es conocer las fortalezas y debilidades del enemigo y también las propias, buscando que esas debilidades se volteen en contra del enemigo, y este se encuentre ya derrotado antes de proceder al uso de la fuerza en contra de él.

Todos estos acontecimientos, a mi parecer, constituyen la evidencia completa del fracaso definitivo de la Democracia como forma de gobierno en nuestro mundo actual. En particular, las fallas del sistema político y electoral de EUA, ya en otro post, hablaré de cómo sin embargo, esto ha dejado al descubierto cómo el sistema en realidad, ha servido para la imposición de una oligarquía compuesta actualmente por los ámbitos de las altas finanzas, las tecnológicas y los medios de comunicación y entretenimiento. ¿Qué pasará como consecuencia de ello, después de que gran parte del pueblo de EUA, esos 75 millones que votaron por el magnate norteamericano, se han dado cuenta que el sistema ha sido en buena medida, un engaño y ha sido volteado en su contra por unas élites egoístas que han identificado al empresario inmobiliario y a la masa de deplorables, como sus enemigos?

Creo que lo veremos en los próximos días...