Buscar este blog


22 de mayo de 2015

PALMIRA Y EL AVANCE DEL CALIFATO


En México, absortos en nuestros gravísimos problemas ocasionados por nuestra clase política corrupta e inepta, nos pasan desapercibidos los hechos que están ocurriendo en Irak y Siria, pero también los medios occidentales parecen no estar al tanto de lo que está ocurriendo, como lo dije en otra ocasión, el Califa Otomano Mohamed II encontró a los Obispos ortodoxos reunidos en Constantinopla discutiendo sobre el sexo de los ángeles, y ahora su pretendido sucesor Abú Bakr --a quien correspondería el ordinal II como monarca del Islam-- Al-Baghdadí va a encontrar a los políticos occidentales enfrascados en cuestiones como los "derechos" de los animales o el "matrimonio" homosexual (así sucedió hoy, donde la noticia central para medios "progresistas" como los diarios británicos The Guardian o The Independent, y por supuesto, el New York Times es el referéndum sobre el "gaymonio" en Irlanda del Norte, presentándolo con tonos exagerados que hasta todos los irlandeses dispersos por el mundo vuelan de regreso a su tierra natal para votar a favor de la igualdad); entre tanto, sus tropas avanzan y no hay quien lo pare.

Palmira (en la imagen) acaba de caer en su poder, y muchos temen que sufra el destino de otros antiguos emplazamientos arqueológicos de Medio Oriente, en medidas adoptadas por seguir con rigor fanático la iconoclastía extrema del Islam, saquear piezas valiosas qué vender luego a coleccionistas occidentales --que sin saberlo, puede que estén financiando a sus futuros verdugos-- para obtener recursos con los que el autoproclamado Califa sostiene un ejército cada vez más potente, y también para manifestar que con él surge una nueva era, un nuevo imperio ante el cual desaparecen las huellas de los anteriores que han hollado con su planta el dramático paisaje del Levante.

Palmira es un símbolo del poderío imparable de Abú Bakr II (admitámoslo, tal parece que tendremos que llamarle así y reconocerlo como Califa y líder de una potencia nueva y antigua a la vez, que de palmo le convertirá en uno de los hombres más poderosos del mundo, sino lo es ya); esta ciudad le plantó la cara a Roma en uno de los periódos más críticos de su Historia: el siglo III y la crisis llamada Anarquía Militar, en que las legiones combatieron entre sí, a la muerte de Severo Alejandro I, por el trono de los césares, lo que fue aprovechado por algunas de las provincias para tener una existencia autónoma, cuando no hasta se separaron, al menos por un tiempo, del Imperio bajo el mando de algún caudillo: tal fue el caso de el Imperio de las Galias, separado por sus gobernadores y conformado por las Galias, Hispania y Britania, o el caso del Imperio de Palmira, liderado por la Reina Zenobia, viuda del Gobernador Romano de Siria y que puso en problema serio de mantener la unidad imperial: si el proyecto de Zenobia de crear un imperio en Medio Oriente con las provincias de Siria, la antigua Judea, Arabia y Egipto hubiese tenido éxito, la Historia hubiera sido muy diferente, pero no fue así, hacia el año 270, había tomado el poder uno de los grandes emperadores-soldado del siglo III, de origen Ilirio, de donde después vendrían Diocleciano y los Tetrarcas y los segundos Flavios que darían a Constancio I Cloro y a Constantino I el Grande; me refiero a Aureliano.

Formidable militar, Aureliano derrotó la secesión gala encabezada por los proclamados emperadores Tétrico I y Tétrico II, para después reducir a la obediencia romana a Zenobia y recuperar el control de Egipto; el granero del Imperio. Así lo hizo, y Palmira fue destruida: jamás volvió a levantarse como el estratégico y rico puesto comercial que fue desde el periodo Helenístico bajo los Seleúcidas y hasta la caída en poder de Aureliano; sin embargo, sus monumentales vestigios son testimonio de la refinada cultura de raigambre griega que se fusionó con los elementos orientales en la zona, y del esplendor de una metrópoli situada en un punto estratégico.

Hoy, el ISIS ha obtenido importantísimas victorias que demuestran que, pese a los constantes anuncios del aparato de propaganda de Washington respecto a presuntos líderes del movimiento heridos o muertos en los bombardeos aéreos, el valiente sacrificio de las milicias kurdas y de los ejércitos sirios e iraquíes, y hasta el anuncio de la muerte del propio Califa, está muy lejos de verse frenado; por el contrario, tal parece que se encuentra en camino a expandirse y consolidar sus conquistas. Occidente no lo quiere ver, y yo lo sostengo: Abú Bakr II es un conquistador, de viejo cuño, es como si viéramos lo hecho por los primeros sultanes Otomanos en el siglo XIV, o lo hecho en tiempos antiguos por caudillos como Sargón de Akkad, el fundador del primer imperio, o por Ciro el Grande en sus conquistas por esas mismas tierras. Hoy por hoy, Abú Bakr ya tiene, tras tomar Palmira, el camino abierto hacia Damasco, entre tanto, ha tomado también Ramadi en Irak, con lo que tiene ya el control de los caminos del norte hacia el sur de Mesopotamia para tomar Bagdad.

Nadie parece tomar conciencia de esto: no solo la amenaza sobre el patrimonio cultural de la humanidad representado por Palmira está en riesgo: ¿qué sigue después? Si cae el régimen de Assad en Siria seguirá con toda seguridad Líbano, y después Israel y Jordania,  pero nadie parece creer que el nuevo Califa sea una amenaza; al menos, no inminente; empiezan también las especulaciones y las teorías, pero todo indica que si bien el ISIS surgió de la rebelión patrocinada desde Occidente contra Assad siguiendo las directrices planteadas no en Tel Aviv ni en la propia Washington, sino en Riyad, Dubai, Doha y Abú Dhabi, en el plan de cercar a Irán, pero quizá ahora el Califa se ha tomado en serio su aventura imperial y el título que ha adoptado, y bien puede estar ahora en contra de quienes le auparon a su posición y muy lejos de ser un títere, sabe que puede ser un jugador.

De ser así, podemos vislumbrar un Medio Oriente cercado por tres potencias que se disputarán la supremacía en la región: por un lado, Irán, aliado de los BRICS, por el otro, Arabia Saudita, que ahora invade Yemen y ha revelado contar con un poderío militar bastante importante, y al norte, el ISIS, que tiene todo para aparecer como un Estado por derecho propio y puede terminar por dominar la "creciente fértil" e incluso más allá si logra consolidar también dominios en Libia y hasta Nigeria a través de Boko Haram. Como sea, mueven sus piezas y saben que algo importante se viene, la pregunta, ¿estamos preparados?

No sé si estemos viviendo en los últimos tiempos, Jesús dijo que eso sólo lo sabe el Padre, pero lo que sí, es que estamos presenciando acontecimientos que, dentro de mucho tiempo, los historiadores del futuro considerarán cruciales, definitorios de una nueva era, que nosotros veremos cómo inicia. A muchos, el cambio los tomará desprevenidos, pero eso sí, será un cambio brutal, nada sutil y a todos, absolutamente a todos, nos tocará.

11 de mayo de 2015

A 70 AÑOS DEL FIN DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL...¿VAMOS A LA TERCERA?


En un mundo como el de hoy en el que tanto gusto y seguimiento tienen las discusiones bizantinas, no hay que olvidar que la Historia es una peligrosa arma de propaganda: rusos y norteamericanos, que han reiniciado en los últimos años la Guerra Fría y que al parecer se calienta tanto como en los años sesenta, resulta que sacan a la palestra de la polémica la cuestión sobre quién ganó realmente la Segunda Guerra Mundial. Los rusos sacan a relucir sus 27 millones de muertos en la Gran Guerra Patria, como llaman a la lucha defensiva sostenida por la entonces Unión Soviética en contra de la Alemania Nazi y piden que Europa entera caiga de rodillas de agradecimiento ante los sacrificios moscovitas y olviden los actuales disgustos provocados por la situación de Ucrania.

De igual manera, se hace todo lo posible por recordar que los norteamericanos y británicos no fueron los héroes exhibidos en innumerables ocasiones por el cine de Hollywood: enuncian no solo los consabidos y brutales y claramente criminales bombardeos a la población civil en Dresden y Tokio, sino también las violaciones cometidas por militares de las potencias occidentales de mujeres y niñas alemanas al inicio de la ocupación del país en marzo, abril y mayo de 1945; algo en que son secundados por multitud de anglófobos en nuestros países hispanos, para quienes, en exhibición de su inmensa ignorancia y racismo, el único britano "bueno" ha sido Chesterton. Sin afán de minimizar los crímenes, hay que recordar que las violaciones y abusos han sido connaturales al crimen mismo que es la guerra desde el rapto de las mujeres de Ilión por los griegos vencedores que Eurípides retrata en su tragedia Las Troyanas, y aunque es un crimen de guerra, parece estar más allá de control al estar unido a la euforia de la victoria y la demolición del orden jurídico y moral en el ánimo del soldado tras embrutecerlo en el combate. Que no se les olvide a los propios rusos que el gran Mariscal Zhukov exhortaba literalmente a sus hombres a la rapiña y el abuso sexual como parte del botín de guerra; a diferencia, Eisenhower a pesar de sus aventuras extramaritales con su secretaria británica, no parecía el hombre capaz de impulsar a sus soldados a la violencia desenfrenada, lo mismo que el caballeroso, acartonado y lerdo Mariscal Montgomery, ni mucho menos un hombre duro, feroz en la disciplina pero honorable como Patton o uno de los más grandes guerreros de la Historia como fue Douglas McArthur, pundonoroso y moral, en todo caso, pecarían de no haber controlado a sus hombres, aunque en una situación como aquella, el control probablemente era casi imposible de instrumentar.

Para los rusos y los anglófobos además, la Batalla de Inglaterra, Dunkerke, el Día D, la dinámica Campaña de Africa, la sangrienta y brutal Campaña de Italia y la Guerra del Pacífico con las feroces batallas de Guadalcanal o Iwo Jima parecen ser simples montajes hollywoodenses y las vidas angloamericanas y británicas perdidas valen menos que las eslavas, meras operaciones de distracción mientras las preclaras mentes de Stalin, Zhukov y Voroshilov eran los verdaderos arquitectos de la victoria sobre la amenaza del Totalitarismo Nazi (chéquese el convenencierismo, ahora apoyan a la feroz dictadura comunista de Stalin solo porque Putin es sucesor de éste, cuando no, los Nazis fueron víctimas de la bestia anglo-sionista-masónica, que como su objetivo final tiene la destrucción de Argentina, tierra de promisión y de construcción del Reino de Dios, como Bergoglio nos lo demuestra ahora --lectores argentinos, no ataco a su país, sino a los extremistas que tienen y que llegan a plantear cuestiones verdaderamente absurdas)  en realidad, obró a favor de los anglosajones, el carácter insular de Gran Bretaña y la distancia entre Europa y América en el caso de EUA, y que ni Hitler --al igual que Napoleón 130 años antes-- ni Hiroito, contaban con los medios para conducir sendas invasiones a Inglaterra o al territorio continental de EUA, por ello, sus bajas se circunscribieron casi totalmente a personal militar y en el caso británico, a un poco más de civiles que fueron también víctima de los bombardeos de la Luftwaffe. 

No así en el caso ruso, Hitler cometió el mismo error de Napoleón y al no poder invadir a la isla británica e impulsado por su anticomunismo y sus prejuicios racistas contra los eslavos, se lanzó contra el vastísimo territorio euroasiático del Imperio Ruso/Soviético, donde fueron víctimas de la tenaz resistencia del pueblo y fuerzas armadas eslavas, así como del "General Invierno", el hambre y las distancias que hacen muy difícil de mantener las líneas de abastecimiento abiertas y funcionando. Pero en ambos casos, hay otro paralelismo: la victoria de Alejandro I Pavlovich Romanov y de José Vissarionovich Stalin sobre el emperador francés y el dictador germano tuvieron detrás un fuerte respaldo anglosajón: Rusia no había respetado el Bloqueo Continental impuesto por el corso contra Gran Bretaña, con lo que esperaba destruir la naciente economía industrial inglesa y las fuerzas del Zar siguieron recibiendo fusiles, cañones, ropas y equipos provenientes de la isla a través de Arkangelsjk y del Báltico, sin que la Grand Armee pudiese acercarse a interrumpir el comercio, ni contando Napoleón desde el desastre de Trafalgar, con buques para bloquear los puertos. 

En la Segunda Guerra Mundial, Stalin pudo mantener viva a la industria militar rusa gracias a los créditos y materias primas recibidas desde EUA vía Alaska-Kamchatka, o vía Pacífico Norte, burlando a las flotas japonesas ocupadas en el Pacífico Sur, al igual que vehículos, refacciones y técnicos, ya en mucho, la industria rusa nacida y crecida en los años 20 y 30 se construyó con la ayuda de inversiones norteamericanas, cuando sectores de la población se sintieron atraídos por el Marxismo, lo que aún persiste tanto en el Progresismo de los Demócratas como en el Neoconservadurismo de los Republicanos. De esta manera, la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial fue un esfuerzo colectivo, que no puede atribuirse sólo a los rusos o a los norteamericanos o los ingleses, cierto, los rusos llevaron la parte más dura de la contienda, como consecuencia de la invasión masiva hecha por los alemanes a su territorio, y fueron el factor principal para debilitar a las fuerzas hitlerianas, pero eso no quita que lo logró con el gran apoyo de sus asociados en la causa; lo que marcó la diferencia entre el Bando Aliado y el Eje fue el funcionamiento efectivo de la alianza, cosa que no ocurrió entre los derrotados, donde Italia sólo estorbó a Alemania y Japón prácticamente libró una guerra propia en el Pacífico contra EUA ajena a la suerte de Berlín.


Pero además, Rusia olvida que hay un elemento fundamental para que los europeos sientan más victorioso y tengan más agradecimiento por su rival americano que por ella, y es lo que pasó después de terminada la lucha: Los Norteamericanos implementaron el Plan Marshall y reconstruyeron Europa Occidental en un clima de respeto a las libertades individuales y dieron vía al desarrollo de los distintos países; los Rusos, tras "liberar" a Europa Oriental establecieron regímenes títeres de sus intereses, dictatoriales y corruptos, que hicieron del asesinato, la persecución a los disidentes, la intolerancia religiosa e idiológica y el espionaje, cosas de todos los días mientras el Marxismo impuesto por las bayonetas de los "libertadores" sumía a los países en el estancamiento económico, la pobreza y la opresión, así, es muy difícil que un Polaco sienta agradecimiento por el Ruso que además, hasta el día de hoy, recuerda con alegría cómo en los tiempos zaristas los cosacos hicieron de la caza de campesinos polacos un deporte popular, o cuando el berlinés oriental recuerda la pobreza y el espionaje diario a manos de la stazi que registraba hasta cuántas veces entraba al sanitario mientras Hönecker iba a Moscú a bordo de su lujoso jet privado y vestido de Armani a brindar con champagne con Brezhnev por los logros del proletariado.

Ahora, no hay que olvidar lo que con justicia dice Juan Manuel de Prada o el historiador británico Laurence Rees: las potencias occidentales finalmente le regalaron a Stalin la oportunidad de alzarse como el mayor vencedor de la contienda y le entregaron, casi como trofeo, a Europa Oriental, donde hizo lo que quizo y sometió a esos países a cuarenta años de dominación cruel y férrea, lo que constituyó una verdadera traición para algunos pueblos, principalmente el Polaco, pues habiéndose iniciado la guerra para liberarlos de la opresión germana, terminó aceptándose su sometimiento a manos de los Moscovitas, quienes habían colaborado gustosos con Hitler en la conquista y masacre de los infortunados eslavos al inicio.

Hoy es muy diferente: Vladimir Putin ciertamente tiene razón en su posición respecto a Ucrania, que no es más que un acto de intervención de EUA y Occidente, principalmente Alemania, en el "extranjero cercano" de la Rusia actual, en una antigua provincia, siguiendo el plan trazado desde la década de los 90: agrandar la OTAN hacia el este, arrinconar a Moscú e impedir un renacimiento ruso, en lo que Alemania capitaliza la creación de mercados cautivos para sus productos y finanzas en la depauperada Europa Oriental tras medio siglo de Comunismo.

Sin embargo, es claro que Putin ha adoptado el otro extremo: el desfile para la celebración de los 70 años de la rendición de Alemania está programado para el 9 de mayo, como cada año, sin embargo, ha habido preparativos desde hace como 15 días, casi casi, ha habido un desfile diario, en la mañana o en la noche, por las calles de Moscú, centrándose sobre todo en exhibir a los nuevos blindados con los que cuenta el Ejército Rojo: los tanques T-14 Armata, que es el carro blindado más avanzado del mundo hoy por hoy, así como nuevas plataformas de misiles ICBM y de medio alcance, y otros juguetitos con los que el camarada Vladimir pretende amedrentar a Occidente.

Tiene elementos para ello: las finanzas rusas increíblemente se reponen de las sanciones impuestas por la administración de Soetoro en Washington y la Unión Europea y la bajada de los precios del petróleo decretada con la ayuda de Arabia. ¿Cómo lo ha hecho? Primero: la acumulación de oro y la vuelta a este patrón para sostener el valor del Rublo, lo que está ocasionando que esta moneda recupere terreno a pasos agigantados, y en segundo: una alianza estratégica comercial y financiera con China y los otros miembros del bloque de los BRICS, así como con el "club de los sancionados" como Irán o Corea del Norte y el Eje Bolivariano en Sudamérica, donde ha encontrado numerosas fuentes de materias primas y mercados, con lo que el efecto de las sanciones se ha diluido mucho en contra de Moscú y por el contrario, como un boomerang, ha golpeado a los propios europeos, que ahora no venden sus productos al gigante eslavo ni reciben de éste las materias primas habituales.

Putin sabe además de la situación económica de EUA, que le ha obligado al Pentágono a reducir inversiones en proyectos diversos, lo que se nota en una acción casi simbólica contra el peligro del ISIS en Medio Oriente, y en la cada vez mayor dilación en la producción de los aviones caza de quinta generación, entre tanto, Rusia puede, como siempre, darse el lujo de fortalecer sus fuerzas armadas ante una población acostumbrada a sacrificarse en forma permanente por la gloria del Estado y a vivir en pobreza, el ruso no es consumista, es sobrio y se conforma con poco para vivir, salvo que de golpe tenga una gran cantidad de dinero que gastará velozmente en diversión para volver a su frugal y melancólica vida. No le pedirá al Estado un generoso plan de pensiones ni que genere condiciones de opulencia y consumismo, ni se interesará por los éxitos de Miley Cyrus cuando sus grupos musicales entonan Katiushka o Cuando Estoy de Guardia en el Frente Occidental y otras canciones bélicas y patrióticas a ritmo Tecno o de Heavy Metal.

Con esta seguridad, y en estrecha alianza con China, pese al largo historial de rivalidad entre el Celeste Imperio y "La Tierra Hambrienta" como los chinos denominan con sorna a Rusia, hoy ambos imperios asiáticos se unen y están decididos a poner fin a la hegemonía occidental y en particular, a la norteamericana. Ambos, combinados, cuentan con los medios para lograrlo, tanto en los ámbitos económicos como cuentan o pueden llegar a contar rápidamente, con los medios militares disuasorios para evitar que EUA pretenda lanzarse a una contienda bélica para defender su supremacía.

Yo sigo sin compartir el entusiasmo que muchos Tradicionalistas tienen por Vladimir Putin y Rusia a quienes ven como defensores de Dios y la Cristiandad --incluso mentes sensatas como la del escritor Juan Manuel de Prada pierden el sentido al hablar de esto--, las medidas que he comentado aquí sólo se explican en el contexto de una Geopolítica que no tiene nada de cristiana y sí de pragmática (los mismos entusiastas de Putin son los mismos que explican la Historia de la España Imperial de los siglos XVI y XVII como una lucha simplemente religiosa por extender el Reino de Dios, lo que me parece parcial y hasta como más propio de la mentalidad de un islamista que de un católico, cuando en la política española de ese tiempo hubo mucho de pragmático, de geoestrategia y de intereses económicos, como siempre y como lo tenían sus rivales Inglaterra, Francia y Portugal; si no, ¿porqué creen que el ultracatólico Carlos V y su ejército hispanoalemán tomó y saqueó Roma y cometió multitud de abusos que hoy solo atribuirían a los "malditos" anglosajones para hacer prisionero al Papa?) Incluso, el impulso oficial que el Kremlin está dando a la fe Ortodoxa no es porque Putin sea un elegido de lo Alto, ni por una verdadera fe, que dudo mucho, por su formación en la KGB, tenga, sino por la necesidad de llenar el hueco ideológico dejado por el fracaso del Marxismo con los tres puntales tradicionales de la política rusa pre-comunista: Autocracia-Nacionalismo-Ortodoxia, y que a eso se concreta la doctrina que impulsa el filósofo ruso Aleksandr Duguin, el mentor ideológico de Putin, doctrina que no ha abandonado el ideal imperial y hegemónico del Gigante Eslavo.

Es triste, tras 70 años de la última contienda global, el mundo se encuentra en una espiral de odios mucho mayores a los del pasado siglo, mismo que vio derramarse mucha sangre por motivos ideológicos e intereses políticos; hoy, el odio se respira por todos lados: la Casa Blanca y el Pentágono revive la Guerra Fría al presentar a Rusia y a Putin como un imperio cruel de oscuridad y un tirano brutal, mientras que el Kremlin no se queda atrás y presenta a los norteamericanos como monstruos dementes gobernados por sátrapas sedientos de sangre, Japoneses y Chinos mantienen vivo su odio milenario y los Coreanos viven odiando a los dos aunque se refugian bajo las alas protectoras de los primeros cuando les conviene, se sigue odiando a los Judíos por creerse en las más variadas y disparatadas tesis sobre sus presuntas conspiraciones por el dominio mundial, los Judíos tienen deseos de revancha y odios que descargan en sus vecinos Palestinos, los Hispanos tradicionalistas odian a los Anglosajones por la ocupación de dos islas desiertas en el Atlántico Sur o hasta por las piraterías de hace 300 o 400 años, los Anglosajones odian a los Hispanos por ser oleadas de inmigrantes en EUA y desconocer el Catolicismo, Negros y Anglosajones también reviven viejos rencores en nuestro vecino el norte, mientras que entre nosotros se estimula no la crítica, sino el odio al Presidente y su Partido, o las campañas políticas giran en torno al odio entre partidos y simpatizantes de los mismos, hay odio entre los aficionados de distintos equipos de fútbol, hay odio entre regiones de España, y en el seno mismo de la Iglesia, Neoconservadores y Modernistas odian a Tradicionalistas, y muchos de ellos devuelven ese odio con más de lo mismo, y a nivel socioeconómico, los pobres cada vez tienen más resentimiento y odio contras los Ricos, quienes también sienten cada vez más desprecio y odio hacia los pobres, y hasta veganos y animalistas odian a taurinos y omnívoros, cualquier pretexto vale para el odio.

¿Qué pasará cuando todo este cúmulo de odio del ser humano hacia sus semejantes estalle? Estamos ante un hervidero de odios y rencores como en una olla express, es de temerse el día que estalle, ese día, la enorme tragedia que concluyó hace 70 años va a parecer pequeña ante lo que va a ser entonces.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Algo que es cierto en lo que dice Juan Manuel de Prada en el artículo al que se hace enlace y que ya también lo había tratado hace pocos años el argentino Walter Graziano en su obra Hitler Ganó la Guerra es como buena parte de las medidas o propuestas del Nacionalsocialismo alemán han pervivido en las Democracias Occidentales: la eugenesia, principalmente, que vemos expresada en cuestiones tales como el aborto, la eutanasia, la manipulación de embriones y la manipulación genética, los ideales de belleza física, el cientifismo y el Darwinismo como un dogma, la aplicación del antinatalismo de Malthus, la masificación, y el neopaganismo como el que se intentó promover por Hitler o a través de las SS de Himmler, con promoción del budismo tibetano incluido en algo que semejaría al New Age actual... es algo para reflexionar.

7 de mayo de 2015

HACIA EL ESTADO FALLIDO



Nuevamente, y ahora en forma mucho más agresiva que las dos veces anteriores, se registraron el pasado viernes 1 de mayo bloqueos con vehículos incendiados (en la imagen) y ataques a negocios particulares en Guadalajara y otras partes del estado de Jalisco, y lo peor: el derribo de un helicóptero SuperCougar del ejército por parte de un convoy de tropas del narco, pertenecientes al Cártel Jalisco Nueva Generación armados con un lanzagranadas ruso. Arma que en Somalia, durante los años 90 mostró su efectividad para derribar estas aeronaves, como recordará todo aquel que haya visto La Caída del Halcón Negro, estupenda pieza bélica de Riddley Scott basada en la derrota sufrida por los norteamericanos en Mogadiscio a manos de las irregulares fuerzas de los señores feudales somalíes, dueños de ese Estado fallido junto con las cofradías piratas.

Lo acontecido, que parece que Mayor Oreja lo había predicho cuando estuvo en nuestra ciudad unos días antes y dado su conferencia, no puede sino calificarse como una operación terrorista destinada a crear zozobra en la población para obtener una finalidad: el cese de las operaciones de acoso en contra de la organización antes referida, que ante la virtual derrota de los Caballeros Templarios de Michoacán tras la captura de su líder Servando Gómez La Tuta, aparece como la principal banda mafiosa en el país, y además, bastante poderosa.

Como nunca, se evidenció la creciente debilidad del Estado Mexicano y por el contrario, el creciente poder de estas bandas, lo que prefigura un triste panorama futuro en el que México puede seguir el camino del país situado en el Cuerno de Africa; ya en Michoacán ante la inoperancia de las instituciones, cuya presencia únicamente parece hacerse sentir en los procesos electorales, como el actual, decadente, degradado y detestado por gran parte de la población como nunca, las llamadas autodefensas aparecieron como los ejércitos privados bajo el mando de Señores de la Guerra tan peligrosos e indómitos como los capos criminales a quienes se suponía, combatían y que pronto exhibieron su violenta lucha por el poder en la llamada "Tierra Caliente": el Dr. Mireles, Hipólito Mora o Simón "el Americano", que parecían ser los verdaderos gobernantes del estado.

Jalisco había aparecido un tanto al margen de la ola de violencia que con particular crudeza ha azotado al vecino Michoacán o a Tamaulipas, sin embargo, mucho fue revelado a raíz de los atentados del viernes pasado, y sobre todo, la inoperancia de nuestras instituciones: la virulencia aparece por todas partes, con signo político como en Guerrero, donde sin embargo, también yace, por detrás de bambalinas, la mano negra del crimen, que apoya o rechaza movimientos de pretexto político y social, en Oaxaca, el sindicato de docentes muestra su poder para extorsionar a los gobiernos local y federal y obtener prebendas y privilegios sin que las reformas legales parezcan tener efecto alguno para someterlo a la obediencia del orden jurídico nacional, tal es la fuerza que ejercen que hace temblar de miedo a la autoridad y deja que el vandalismo y la impunidad campeen; entre tanto, la Izquierda ha alentado una fuerte oposición a las reformas orquestadas por el actual gobierno, que no previo que sus planteamientos desatarían tal reacción de los grupos beneficiados con el status quo, pero el gobierno mismo ha caído en el descrédito al exhibir una enorme corrupción, intereses en negocios privados y haberse quedado pasmado ante la grave situación ahora presente en todo el país.

El gran perdedor, sin embargo, no ha sido el Gobierno Federal, que al menos se encuentra ante una oportunidad de desarticular y detener a un cartel poderoso, lo que podría significarle combustible para levantar al menos el vuelo ante la opinión pública tras un 2014 desastroso, mientras que en este año ha logrado parar en seco a los Templarios michoacanos y sabe bien que no puede permitir que un estado tan emblemático como Jalisco caiga en el caos y en manos de poderes fácticos, mucho menos Guadalajara, la segunda ciudad en población del país y un centro vital de comercio y comunicaciones. El gran perdedor es Aristóteles Sandoval, Gobernador del estado, quien en las últimas semanas ha visto derrumbarse no solo a sus aspiraciones políticas futuras, sino su carrera misma, primero por el escándalo al quedar a descubierto como su padre Leonel Sandoval, Magistrado del Supremo Tribunal de Justicia de la entidad ha fungido como operador político del PRI durante la campaña electoral de Ricardo Villanueva, "delfín" del actual mandatario estatal, a la alcaldía de Guadalajara, función que ya desempeñaba desde la campaña que llevó a su hijo a Casa Jalisco y con medidas marrulleras, poco claras y aconsejando cometer ilegalidades, lo cual representó un golpe durísimo para la campaña del Partido en el poder, y un grave deterioro a la posición del Gobernador.

Ahora viene la denuncia de infiltración de la criminalidad en el Gobierno, así como la incapacidad y las quejas en contra de la "Fuerza Unica", nueva policía estatal creada como alternativa para subsanar la debilidad y la corrupción de las mal armadas y peor organizadas y entrenadas policías municipales, y crecen los rumores del distanciamiento entre el Gobernador y el Presidente de la República, incluso, de una posible renuncia de Aristóteles a su cargo, que se acompaña de una feroz campaña mediática en la que se critican todos los defectos y carencias de su administración, bastante fundadas todas, y cómo pinta todo a un serio descalabro para el PRI en los comicios del 7 de junio próximo. Quizá los resultados, que seguramente serán malos para su causa, representarán la llamada de salida para el mandatario estatal por la puerta de atrás, pretextando algún problema personal o un puesto inventado en alguna instancia federal.

La situación es compleja, la sociedad tiene que tener en claro, como lo decía en su conferencia el político español, que este es un problema no solo del Gobierno o de las policías, sino de todos, hechos como los del viernes trastocaron planes y dañaron patrimonios y demostraron la frágil situación en la que todos nos encontramos, al exhibir la incapacidad de la autoridad estatal y federal para cumplir con una de las funciones esenciales del Estado: proporcionar seguridad.

El panorama no pinta muy positivo, el Estado se está viendo rebasado por un problema que ya amenaza la Seguridad Nacional, y quién sabe qué más esté detrás: es de recordar como el programa Rápido y Furioso, que muy probablemente fue un acto de corrupción mayúsculo en el seno del Gobierno de Obama sirvió para armar a grupos del crimen organizado, pues EUA con la economía estancada se encuentra necesitado de armar zonas inestables para vender las armas que produce, cuando las legiones de drogadictos y loquitos no basta para utilizarlas en sus asesinatos seriales periódicos. Aunque ahora resulta que el arma con el que derribaron al helicóptero del ejército mexicano resulta que es de producción rusa y vemos como RT, el medio oficial del Kremlin, cada vez le da más cobertura a la situación de México y ataca duramente al Gobierno de Peña Nieto. ¿Acaso está buscando armar una "Ucrania" para EUA?

Los ciudadanos debemos unirnos y exigir al Gobierno que cumpla su función, que sea más limpio y a la vez más efectivo para darnos seguridad; pero también debemos apoyarlo, esto no es que nos volvamos paleros de Peña Nieto, pero que apoyemos al Estado en abstracto, independientemente de quien ocupe el máximo cargo dentro del mismo, con un quehacer más legal y respetuoso en nuestra vida cotidiana, renunciando a la cultura que hace heroicos a los criminales, cumpliendo con nuestra parte, reconociendo el valor de policías y soldados que sean honestos y valientes, debemos tenerlo en claro, en ello, se juega el futuro de nuestro país y de las generaciones venideras.




29 de abril de 2015

CONFERENCIA DE JAIME MAYOR OREJA



Bueno... no sé porqué salió el vídeo como acostado, en fin... la semana pasada, en el campus universitario donde doy clase: la Universidad del Valle de México, en Guadalajara, tuvimos un invitado de lujo: el Doctor Jaime Mayor Oreja, ex-ministro del Interior del Gobierno Español y también ex-eurodiputado.

La conferencia fue titulada Criminalidad Organizada, y se centró fundamentalmente en las vivencias del Dr. Mayor Oreja a su paso por el Ministerio del Interior español y su lucha contra la organización terrorista vasca Euskadi ta Azkatasuna, mejor conocida por las siglas ETA, bajo el mandato de José María Aznar, a fines de la década de los noventa e inicios de este siglo. No cabe duda que durante ese periodo, la lucha antiterrorista dirigida por el Estado español en contra de la temible banda separatista conoció grandes avances, mismos que, como dijo el propio expositor después en la sesión de preguntas y respuestas, ante el cuestionamiento de uno de los alumnos, después han sido desperdiciados por la actuación --lamentable-- de las administraciones de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy que se han sentado a negociar con esta organización, de naturaleza puramente criminal por sus actividades y formas de financiamiento, en vez de continuar con su estrangulamiento hasta la extinción.

Aún así, lo narrado por el conferencista se relacionó con la situación de México: es evidente, los carteles del narcotráfico, trata de personas y demás actividades delictuosas que se despliegan en nuestro país han abandonado los marcos de la mera delincuencia para entrar ya a los terrenos de los riesgos a la seguridad nacional y actuar totalmente como organizaciones terroristas: los narcobloqueos, por ejemplo, que han ocurrido en diversas ciudades del país, como Reynosa, Tamaulipas hace poco, o las emboscadas a personal policiaco y militar aquí en Jalisco, demuestran que se trata ahora de acciones tendientes a difundir el miedo entre la población civil y, de esa manera, ejercer presión sobre un Gobierno, tanto a nivel Federal como local, que se encuentra a la defensiva y sometido a presiones de todo tipo, principalmente políticas en un verdadero ambiente de crisis.

Mayor Oreja narró que la acción antiterrorista no pudo haber sido exitosa sin un factor primordial: la unidad de la sociedad y el apoyo dado al Gobierno en contra de la violencia ejercida por la ETA, además del consenso de las fuerzas políticas en torno a las medidas asumidas por las autoridades en contra del terrorismo, así como la planeación a largo plazo, ajena a cuestiones electorales. Es ahí donde viene el momento de la reflexión y la inevitable comparación con la situación mexicana, que por momentos, parece mucho más complicada que la española en el momento más álgido de la actividad asesina de los etarras.

Para empezar, nuestras fuerzas políticas son enormemente alérgicas a la idea de cualquier consenso o alianza para atacar un problema común a toda la sociedad, por el contrario, cada una espera con ansia el fracaso de la otra ante tal o cual problema o situación para echárselo en cara y utilizarlo como bandera de campaña; de igual manera, no existe en nuestros políticos una verdadera mentalidad de estadistas, sino que en todos impera la mentalidad a corto plazo, y ese plazo está definido por los procesos electorales cada tres años, como sucede en la actualidad: resulta una muestra clara de ello lo ocurrido en el caso Iguala-Ayotzinapa, responsabilidad de un alcalde de izquierda coludido con alguna organización criminal: la Izquierda permaneció impertérrita ante ello y por el contrario, supo, a través de sus corifeos en los medios de comunicación, como Carmen Aristegui, echarle la culpa al Gobierno Federal para debilitar las posiciones electorales del PRI de cara a las elecciones de este año... astucia política, desvergüenza completa y hasta maldad pura se evidencian en esta actuación.

En segundo lugar, está el factor cultural y social: Mayor Oreja es acertado al decir que los ciudadanos debemos dejar de esperar que el Gobierno resulte exitoso en sus acciones y dejarle todo a él, si se quiere combatir a la violencia, debe empezarse por uno mismo: organizarse, exigir, apoyar al Gobierno y a las fuerzas de seguridad pero al mismo tiempo plantear su transformación a fin de que su actuar sea correcto y confiable, sin embargo, es muy difícil hacerlo ante una sociedad acostumbrada al paternalismo y a la pasividad, además de que, a la vez, está muy arraigada en la gente una opinión negativa y hasta hostil hacia las autoridades --que se lo han ganado a pulso y poco hacen por obtener la confianza y la opinión favorable de los gobernados, como ha quedado evidenciado en los últimos meses-- mientras que el criminal, en no pocos casos, he visto como un héroe o ejemplo a seguir: hemos hablado aquí incluso hasta del extraño culto o veneración que recibe Jesús Malverde, bandido sinaloense de la época de Porfirio Díaz, o la historia de otros delincuentes como Chucho "el Roto" de esa misma época o la figura de Pancho Villa, que son vistos como rebeldes en contra de Gobiernos corruptos, coludidos con los ricos y opresores de la gente pobre, y que esto persiste hasta nuestros días, por ello la moda de los "narcocorridos" que narran las "hazañas" de los narcotraficantes como si fuesen actos heróicos. Para mucha gente, ante un panorama escaso de oportunidades, el crimen es visto como una opción válida para superar la pobreza y la marginación y lograr no solo riqueza, sino hasta reconocimiento social.

Como sea, la conferencia espero, no haya dejado a la comunidad universitaria indiferente y haya llevado a pensar a los estudiantes: si queremos realmente un cambio, éste debe empezar desde abajo hacia arriba; todo puede comenzar con pequeños cambios personales: un mayor respeto a los demás, dejar de escuchar música relacionada con los narcotraficantes, dejar de tener ciertas modas, y asumir una actitud más cívica y participativa; así como la práctica de los ahora perdidos valores morales; porque un gran acierto que tiene este señor, y que así lo expresó en el Parlamento de Estrasburgo al frente de la bancada conservadora europea es que Occidente se encuentra sumido no en una crisis, sino en LA crisis, en que se ha optado con la ruptura con todo aquello que enraizaba nuestra cultura y fundamentaba nuestra civilización. Sin raíces, sin bases, el enorme árbol occidental, que ha crecido muy alto, no tendrá otra más que caer, para gusto de los carroñeros que ya giran en torno del podrido tronco, esperando que se desplome. No sé si aún estamos a tiempo de evitarlo, pero al menos, valdría la pena intentarlo.

18 de abril de 2015

ARMENIA, TURQUIA Y EL PAPA


Armenia es una de las naciones más antiguas que persisten hasta nuestros días y que cuenta con una Historia interesantísima: lugar de descanso del Arca de Noé cuyos restos, al parecer, más allá del mito o de las páginas bíblicas, físicamente se encuentran en el Monte Ararat, reino que adoptó el helenismo tras las aventuras de Alejandro Magno y se mantuvo en un estira y afloja entre Romanos y Partos/Persas, que fue el primer Estado en adoptar al Cristianismo como Religión Oficial en el año 301 bajo el reinado de Tiridates III, y que después resistió las invasiones musulmanas y mongolas, pese a ser absorbida en ocasiones por ambos poderes imperiales, estuvo, hace cien años, a punto de desaparecer bajo el poder de la última dinastía califal: la turca otomana.

Hace 100 años, precisamente, el Califato Otomano, ostentado por Mohamhed V se encontraba inmerso en la Primera Guerra Mundial, a la que había entrado como aliado de Alemania y Austria-Hungría; probablemente, el imperio islámico, o lo que quedaba de él, pretendía recuperar sus antiguas posesiones en los Balcanes y el Norte de Africa que le habían arrebatado potencias occidentales como Inglaterra, Italia y Francia, y sacudirse la enorme deuda externa que tenía con las mismas, sin embargo, el otrora poderoso Estado Musulmán que había hecho temblar a Europa se encontraba en precaria situación y convertido, en realidad, en un juguete del Káiser Guillermo II, quien incluso mandó a varios de sus generales a comandar a los mujhaidín del ejército del califato, desmoralizados, mal armados y peor entrenados.

Desde fines del siglo XVIII había la clara conciencia entre la clase dirigente del Califato, en su mayoría compuesta por Turcos de pura cepa, residentes en Estambul y Edirne, que era necesario un cambio: los Europeos, en Malta, Lepanto y Viena habían demostrado una incipiente superioridad que fue creciendo con los siglos sobre la Khilafa por lo que empezaron a ver la conveniencia de adoptar medidas y políticas occidentales: empezó la política del Tanzimat, o "modernización" implementada por el último gran Califa de la dinastía: Selim III a inicios del siglo XIX. El ejército cambió, dejando de ser masas de guerreros reclutados por los Emires o Bajás turcos, árabes y egipcios que gobernaban las provincias del Imperio en forma feudal y desapareció la Guardia de Jenízaros, tan leal como peligrosa para los Califas, reclutada entre niños de origen cristiano a manera de impuesto entre los súbditos de dicha confesión, adoctrinados y entrenados para la defensa fanática del Islam, y se sustituyó por unas fuerzas armadas profesionales, con servicio militar obligatorio, armada y entrenada al estilo europeo por instructores prusianos. La legislación civil cambió y se mezcló la Shari'a con la tradición romano-canónica contenida en el Código Civil Alemán de fines del siglo XIX, y la gente empezó a dejar atrás túnicas, turbantes y togas para adoptar sacos, pantalones y corbatas sin abandonar el sombrero estilo fez de origen marroquí, en el caso de los hombres, y las mujeres, bajo el hijab o la burkha, a lucir vestidos de moda europea.

A inicios del siglo XX ocurrió un golpe de estado protagonizado por varios oficiales del ejército imperial, turcos, que destacaban por su poca edad pero también por su formación en Europa: los Jóvenes Turcos, como fueron conocidos, impusieron su voluntad al Califa anterior: Abdul Hamid II, al que derrocaron, y trataron de guiar al Imperio bajo las premisas de mantener el integrismo musulmán, la supremacía turca sobre las demás etnias islámicas, --dejando fuera a los pueblos de lengua árabe, lo cual fue un error colosal-- y eso sí,-- acelerar un proceso de occidentalización en lo material del Imperio mahometano.

Este grupo, institucionalizado como un partido político, el Comité por la Unión y el Progreso, era liderado por tres figuras: Ismail Enver Paschá, (Paschá o Bajá es un título nobiliario islámico, como jeque, caid, emir, etc.) Ahmed Djemal Paschá y Mohamhed Talat Paschá, quien ocuparía el cargo de Gran Visir, aunque también destacó en su cúpula un hábil comandante militar, el General Mustafá Kemal, quien después derrocaría al último Califa Mohamhed VI e instauraría la República y el laicismo, así como llevaría al extremo la occidentalización de los turcos pretendida por el movimiento desde 1908.

La Primera Guerra Mundial pronto llevó al Califato a una situación tambaleante: la Península Arábiga se volvió un hervidero de rebeliones impulsadas por los británicos, éstos a su vez atacaban las cercanías de Estambul en Gallípoli, donde Kemal luchó exitosamente contra la torpeza de Churchill, entonces Ministro de Marina, y sus comandantes, en una de las operaciones anfibias peor planeadas de la Historia. Mientras, crecía la tensión con otros grupos étnicos en el seno del Imperio, principalmente, con las minorías cristianas, sospechosas de ser, al parecer de los dirigentes turcos, de actuar como quintas columnas de las potencias europeas y Rusia con quien se libraba una sangrienta campaña en el Cáucaso. Así, los dirigentes de los Jóvenes Turcos, en especial Enver, pero también el propio Kemal, señalaron como de especial cuidado a los Armenios, puesto que una parte del territorio de la antigua Armenia se encontraba bajo el control del Imperio Ruso, (la posterior República Soviética y hoy país independiente) con lo que podía haber comunicación entre Armenios de un lado al otro de la frontera, y decidieron tomar acciones inmediatas para conjurar el peligro de una rebelión,  así como dar escarmiento a todos los Cristianos que habitaban en las tierras de la Ummah, y garantizar si no su lealtad a la "Sublime Puerta", sí su sometimiento.

Deportaciones (en la foto que abre la entrada), matanzas sistemáticas, hambrunas provocadas, crucifixiones y tiros en la nuca, violaciones, sustitución de poblaciones, tras la expulsión de los habitantes Cristianos por nuevos pobladores Musulmanes.


Estas imágenes, tan duras son tristemente muy similares a las ejecuciones masivas que hace ahora el pretendiente a suceder al Califato Otomano: el autonombrado Abú Bakr II Al Baghdadí y su Estado Islámico, lo que muestra lo que no se quiere ver: la naturaleza intolerante, imperial y belicista de la doctrina Musulmana.

De 1915 a 1923, es decir, incluso una vez derrotado y desmembrado el Imperio Otomano,  la matanza continuó hasta sumar aproximadamente un millón y medio de Armenios. Esto se debió que, aunque ya derrotado el Califato, y derrocado el último Padishá, fundada la República por Mustafá Kemal, éste se lanzó ahora a un programa ultranacionalista, mediante el cual buscó una Turquía étnicamente pura, donde sólo vivieran Turcos étnicos, y por ello, el "Padre de los Turcos" no solamente continuó con la matanza de Armenios, también se lanzó a expulsar a los Griegos Jónicos a los que arrebató sus milenarias ciudades de Mileto, Nicea, Esmirna, Halicarnaso, Tarso, Nicomedia, etc. Además de iniciar la represión sobre los Kurdos, a los que impedía expresar su cultura, aunque no los eliminaba por ser también musulmanes.

Mientras Kemal es ahora el héroe nacional epónimo de Turquía, el otro perpetrador del crimen: Enver Paschá, recibió al final su merecido, muriendo en batalla contra los Rusos Bolcheviques liderando un intento de conformar un nuevo Imperio Turco-Islámico en el Centro de Asia. Aún así,  Enver, Djamal y Talat yacen sepultados en el "Monumento a la Libertad" en Estambul, lo que debería ser una afrenta no solo para todo cristiano, sino para los derechos humanos y la libertad misma.

En este contexto, se tiene que ningún líder occidental, en 100 años, ha denunciado este Genocidio, el primero del siglo XX (precedido por el de los Bóers a manos inglesas en los últimos años del siglo XIX, el congoleño a manos de los Belgas de Leopoldo II en la segunda mitad de ese siglo, y el de la Vendeé durante la Revolución Francesa, o el de los "Pieles Rojas" en EUA a manos de Británicos y Norteamericanos tras la independencia); esto en mucho, fue por conveniencia: Atatürk, como se conoce ahora a Kemal, hizo relaciones estrechas con la Alemania de Weimar y la Nazi, además de gozar de la simpatía de los europeos por su celo anticomunista y la occidentalización del país, además del laicismo que oficialmente predicaba --aunque en la práctica mantenía una Turquía puramente islámica, rechazando cualquier muestra de la existencia de minorías cristianas, sobre todo en Estambul, donde sobrevive hasta la fecha, un puñado de descendientes directos de los Romanos Orientales alrededor del Patriarca de Constantinopla.-- Posteriormente, Turquía se volvió uno de los puntales de la contención anti URSS ejercida por la OTAN, y por ello, los líderes occidentales callaron y jamás denunciaron ni el genocidio ni el expolio territorial de Armenia, cuyo territorio actual es una mínima parte de lo que fue en la Edad Media, antes de ser conquistada por los Musulmanes.

Por ello, el que el Papa Francisco I reconozca y denuncie el Genocidio hace apenas unos días, es un gesto, sin duda valiente y oportuno al cumplirse 100 años de los terribles hechos y ante una repetición de los mismos en Irak y Siria... sin embargo, resulta muy cuestionable que hace apenas unos meses el pontífice argentino haya acudido a Turquía, rendido honores a la figura de Mustafa Kemal, hecho buenas relaciones con el Presidente Reccep Tayyip Erdogan, quien a mi parecer, es uno de los hombres más peligrosos y maquiavélicos del mundo, que incluso, apoya a las atrocidades del ISIS y la rebelión de los fundamentalistas en Siria, e incluso, orado en la Mezquita Azul de Estambul.

No puede hacerse una política exterior seria y coherente de la Santa Sede con este tipo de bandazos que busca quedar bien con las dos partes de un conflicto, sin ni siquiera pretender ser un mediador. Aunque claro, este no puede ser un caso susceptible de mediación alguna.

Lo que sí es cierto es que los hechos no pueden imputarse únicamente a Turquía, quien perpetró el crimen fue el Califato Otomano, y los ejecutores no fueron solo turcos, sino oficiales, funcionarios y soldados turcos, árabes, kurdos, etc. musulmanes que desplegaron los aspectos más negros del Islam. La República Turca, sucesora del último Califato, debería ser obligada a devolver los territorios armenios expoliados, pagar indemnizaciones a Armenia y ser expulsado definitivamente de toda relación especial con la Unión Europea y de la OTAN. El régimen actual de Erdogan debería ser investigado, y sancionado, por su apoyo al terrorismo islamista.

El Genocidio Armenio debe ser visto como un recordatorio y una advertencia de lo que se ve actualmente de parte de quienes pretenden reconstruir el Califato extinto desde 1923.

Como sea, y aunque exhibe la cara típica de político latinoamericano de Jorge Mario Bergoglio con su pragmatismo y cambios repentinos de actitudes y opiniones, la declaración hecha hace una semana, denunciando el Genocidio Armenio, es un gran avance que debe llevar a la comunidad internacional a reaccionar contra el radicalismo islámico y exigir justicia en todos los crímenes contra la humanidad para que la Historia no sea jamás olvidada.

EUA, CUESTA ABAJO


Las negociaciones con Irán mostraron a un Estados Unidos que llegó en plan de aceptar todas las condiciones que el gobierno persa impuso para lograr la aceptación de su programa nuclear, a cambio de un proceso que parece, legitima y encausa hacia la regularización de relaciones entre la República Islámica y Washington, probablemente por buscar lograr apaciguar a aquella y lograr sumarlo a un esfuerzo para frenar al ISIS, monstruo surgido de la errada política de contención contra el resurgimiento persa ideada por Hillary Clinton, las monarquías árabes y Turquía, que siempre han temido que Teherán vuelva por sus fueros imperiales bajo un régimen religioso-democrático que ha resultado mucho más modernizador y ambicioso que los Pahleví, aquella dinastía de origen cosaca que brindó los dos últimos sucesores de los Aqueménidas, pero que fueron títeres viles de las potencias occidentales.

Pero un EUA que sacrificó ante los altares persas a su otrora aliado incondicional Israel y pone en peligro su alianza con las monarquías del Golfo Pérsico lideradas por un Rey Salman Saud que resultó tener muy pocas pulgas no es nada, lo que es realmente patético y muestra de decadencia del poder norteamericano es el triste papel desempeñado por el Presidente Barack Hussein Obama en la Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, en que fungió como un saco de arena para ser golpeado verbalmente por los mandatarios del "Eje Bolivariano" sin meter las manos siquiera; por el contrario, la postura del también llamado Barry Soetoro fue de golpearse el pecho a nombre de su país y recitar un mea culpa por el terrible pecado de oponerse al brutal, tiránico y dinástico régimen de los Castro en Cuba desde 1962, y por, más recientemente, atreverse a ofender al régimen chavista en Venezuela, presidido por Nicolás Maduro y que se encamina a quebrar a la sociedad del país sudamericano para establecer un sistema totalitario a la vez que se convierte en el enclave de los intereses moscovitas en nuestro continente.

La fotografía con la que se abre la presente entrada es elocuente, puede verse a un Nicolás Maduro henchido de soberbia y satisfacción ante un Obama que casi inclina la cabeza ante él pidiendo perdón por las ofensas y por no darse cuenta que el represivo gobierno del antiguo chófer es en realidad un régimen que lucha por la libertad y la justicia, sobre todo por la igualdad al precipitar a todos los venezolanos a la miseria, de hecho, el Presidente norteamericano se retractó de haber catalogado a Venezuela como un riesgo para la seguridad de EUA, pese a que Caracas cada vez estrecha más sus lazos con Moscú y aumenta sus compras de armamento, además de proporcionar pasaportes venezolanos a militantes islamistas y difundir una propaganda antinorteamericana tercermundista y bananera además de visceral.

A esto hay que decir, que, efectivamente, un cese del intervencionismo norteamericano puede tener aspectos positivos en el ámbito de los países hispanoamericanos, ya que puede reforzar la libre determinación de nuestros países; el peligro es que no ocurrirá eso: los políticos de nuestros países están acostumbrados a tener tutores extranjeros: Maduro no está defendiendo la independencia de Venezuela, sino está cambiando de amo, cambia a Washington por Moscú, y lo mismo ocurre con los otros países del Cono Sur que están abriéndole las puertas no solo a Rusia, sino también a China y hasta a Irán; por otro lado, hemos de reconocer que los imperios son, --como diría Jean Baptiste Duroselle-- males necesarios, puesto que su función es la de establecer un orden más o menos estable; EUA no puede perder su hegemonía de golpe sin que esto nos lleve a un caos.

Caos que podemos empezar a ver en Medio Oriente, donde el debilitamiento de EUA y el empoderamiento de Irán, Arabia Saudita o Emiratos Arabes está llevando al regreso de luchas permanentes e incesantes por la supremacía regional, sin que exista ninguno con poder suficiente para sobreponerse a los otros y de esa manera restaurar un orden estable, por el contrario, las Primaveras Arabes, o aun antes, desde el derrocamiento de Saddam Hussein y la demolición que hizo el propio Estados Unidos del orden que había implantado en la región nos muestra cómo todo ha degenerado en una situación de guerra permanente, el reforzamiento del radicalismo islámico y el regreso del sueño imperial del Califato; la instauración de un imperio musulmán como ese sería, a pesar de todo, lo único que garantizaría un orden en un Mundo Islámico efervescente.

En esta voluntad de crear un EUA más contemporizador cabría preguntarse qué la motiva: ¿Acaso la economía no va tan bien como se pinta y se trata de una nueva burbuja que puede estallar dejando numerosos damnificados? Los planes de la Reserva Federal por aumentar las tasas de interés a fin de hacer más atractiva la inversión en el coloso del norte resultaron frenados, al parecer, por la constitución que hacen China y Rusia de un Banco Internacional: el Banco Asiático de Inversión e Infraestructura, que al parecer, puede ser el inicio de la implantación de un orden económico paralelo al creado por los acuerdos de Breeton Woods en 1945 y que puede catapultar a las grandes economías emergentes como los BRICS a la cúspide de una nueva economía mundial. Lo peor para EUA es que varios de sus aliados, como Inglaterra, Italia o Australia se han sumado al experimento, quizá motivados por el control que de sus economías hacen muchos inversionistas provenientes de los emergentes cada vez más.

La perspectiva no resulta halagüeña: al interior se revela cada vez más el abuso de poder, corrupción e impunidad de las agencias de policía estatales y municipales, así como la latente tensión étnica existente entre Anglosajones, Negros e Hispanos; para colmo, se exhibe un enorme estancamiento político sumado a una radicalización tanto de Demócratas como de Conservadores.

2016: ¿Un nuevo duelo Clinton-Bush?

En el inicio de las precampañas dentro del Partido Demócrata y Republicano parece perfilar quiénes serán los aspirantes que el próximo año competirán por sustituir a Barry Soetoro en la Oficina Oval: por un lado la ex-Primera Dama y ex-Secretaria de Estado Hillary Clinton y por el otro: Jeb Bush, ex-Gobernador de Florida.

El hecho que los dos precandidatos más fuertes de los dos grandes partidos políticos estadounidenses pertenezcan a dos familias que llevan ya casi 30 años en la cúspide de la política norteamericana, una que ya brindó un Presidente y la otra dos, es para mi, un signo preocupante: la maquinaria de ambos institutos políticos muestra su incapacidad actual para formar nuevos liderazgos (de Obama ni hablemos, su mandato ha sido un tercer y cuarto mandato de los Clinton, saliendo de la Casa Blanca, me parece que el ¿afroamericano? ¿keniano? ¿indonesio? volverá a la oscuridad de la que salió misteriosamente hace unos diez años para llegar a ocupar una senaduría y después la Presidencia de la República), y también muestra como la política se ha terminado por convertir en propiedad de un grupo reducido: estamos ya ante un sistema oligárquico, con un Estado hipertrofiado e invasor hasta en la vida privada de los ciudadanos a través de los métodos de espionaje electrónico revelados por Assange y Snowden que puede degenerar en un sistema autoritario o de plano despótico veladamente.

Además de ello, debemos ver la cuestión ideológica que anima a ambos aspirantes: Hillary Clinton y su marido han sido grandes representantes del progresismo, de la Socialdemocracia nacida de la Escuela de Frankfurt originada en el Marxismo y que plantea la "reingeniería social" es decir, se busca cambiar una estructura social, familiar, económica, natural del mundo por una más justa, ya que todo es subjetivo y relativo, por lo que hay que cambiarlo todo para lograr crear un mundo perfecto; de ahí que venga el apoyo al ecologismo extremo, al homosexualismo, el ateísmo militante, el feminismo radical o el aborto y la eutanasia; del otro lado, el Partido Republicano demostrará que, pese al surgimiento de movimientos populares como el Tea Party, los Neoconservadores mantienen el control, y con él, su ideología nacida en el Marxismo Trotskista y el ideal de crear una "Revolución Mundial" que implante la Democracia y el Capitalismo como garantías de libertad y desarrollo, bajo la dirección de una "Vanguardia" que es la clase política norteamericana Neoconservadora.

La Clinton continuaría con su "intervencionismo humanitario" para transformar al mundo en su Utopía democrática e igualitaria como lo hizo con las Primaveras Arabes, lo que llevaría al caos y aun debilitamiento mayor de EUA ante enemigos cada vez más fuertes y coligados que le catalogarían como un peligro a la paz mundial; los Neoconservadores creo, tratarían de hacer de EUA de nuevo una potencia fuerte y tratarían de frenar el crecimiento de los rivales emergentes con violencia, lo que igualmente, llevaría al enfrentamiento contra nuevas potencias aliadas en su contra.

Ante esto, el panorama no luce prometedor para EUA, para un país como México, que se mantiene a su sombra y depende de su economía, nada podría ser peor. Sigamos viendo la evolución de los acontecimientos.

13 de abril de 2015

2015, LAS ELECCIONES DEL DESENGAÑO


México se encuentra, como siempre, desde 1988, en plena efervescencia electoral; como he dicho varias veces antes, en este país la campaña electoral es permanente; no bien termina un proceso electoral y empieza otro, con sus campañas, los dimes y diretes entre candidatos, la interminable publicidad de partidos y organismos electorales, las exhortaciones a ir a votar, la descripción de las bondades de la Democracia, etc. etc., las toneladas de basura en que se convierte tal propaganda, mítines, calcomanías, divisiones entre las familias, discusiones en el trabajo, es todo un caos permanente y un verdadero espectáculo.

Pero hoy es diferente, se respira en el ambiente, en las calles, en las oficinas públicas y privadas, en las aulas universitarias un ambiente de desencanto, de desprecio a los políticos y de descrédito hacia los partidos como nunca antes, y es que se lo han ganado. Como ya antes lo había señalado en este espacio, como nunca, la situación de México se hace cada vez más similar a la de la Alemania de Weimar en los años 20: aparecen elecciones sumamente competidas y reñidas, pero con un electorado cada vez más descontento con la deriva del país, que dirige su enojo no solo contra el Partido en el poder, sino en contra de todo el estamento dirigente que reside en los institutos políticos, mismos que por sí mismos, parecen avocados a una carrera suicida por demostrar cuál es el más corrupto, cuál es el que dice más mentiras, cuál es el más inmoral. En otro peligroso paralelismo, México se está pareciendo, en los terrenos políticos, a la Venezuela de los 90.

En los casos alemán y venezolano lo que ocurrió fue una implosión de la Democracia, ocurrida por los propios vicios del sistema, como lo hemos remarcado aquí en varias ocasiones, vicios que ya resultaban visibles para los tratadistas políticos desde la Antigüedad Clásica, tanto Aristóteles como Polibio lo remarcaron: las Democracias terminan, siempre, inevitablemente, colapsado y derivando en regímenes oligárquicos o de plano tiránicos. En el caso mexicano, nos encontramos ante una oligarquía que gobierna para beneficio único y exclusivo de sus integrantes: la vida de lujos, el dispendio y el alejamiento de la realidad diaria de la vida de los gobernados es ya una característica de nuestra clase política, no solo de Enrique Peña Nieto y su mujer Angélica Rivera, ni de David Korenfeld ex-Director de la Comisión Nacional del Agua, lo es también de Carlos Navarrete, líder nacional del PRD que se va en carísimo helicóptero a una reunión partidista, es un Partido Verde que destruyó al circo mexicano y cuya dirigencia organiza orgías y asesina prostitutas mientras viola de todas las formas posibles a la Legislación electoral mediante sus negocios propagandistas, es un López Obrador que percibe un buen sueldo cuando sus estatutos lo impiden y se da lujos, o los legisladores panistas que hacen fiestas con mujerzuelas en mansiones costeras a cargo del erario.



Hasta ahora, no ha aparecido el líder carismático que, como en los casos de Hitler o Chávez aparezca ofreciendo un discurso mesiánico de revancha y de solución mágica de las cosas, y que provenga de fuera del esquema de los políticos tradicional, puesto que los que hay con esas características, como López Obrador o Enrique Alfaro son parte de ese mismo sistema y uno está viejo y el otro no tiene fuerza fuera de Jalisco, aparte de ser un tránsfuga de partidos, no representa un movimiento o un grupo nuevo y de características autoritarias y contestatarias a la vez.

Como sea, la realidad es que estas elecciones intermedias, en las que se renueva la Cámara Baja del Congreso de la Unión, algunas gubernaturas, legislativos estatales y municipios (ver el mapa con que se abre esta entrada), están siendo, por un lado, tremendamente magnificadas por los medios y elevada su importancia, no es para menos, es una especie de test del descontento generado por la actual Administración, sea por la reacción contra sus reformas o bien, por genuino cuestionamiento a sus políticas y sus cuantiosos y escandalosos errores, también es una prueba respecto a la posible infiltración de la criminalidad organizada en la política, tan patente en el caso Iguala, por ejemplo, pero también a la increíble decadencia que se presenta al interior de los partidos.

Candidatos sacados de las capas más bajas de la farándula, candidatos que cantan y bailan ensayando nuevas formas de demagogia, deportistas al borde del retiro que se presentan ahora en la competencia electoral, discursos vacíos de insulto o crítica sin sustancia, acarreos y compra de multitudes con la consabida torta y el refresco, todo eso muestra que se tratará de elecciones muy reñidas ante un electorado que está dando la espalda a los partidos, que habla abiertamente de anular el voto o de plano, de abstenerse, que ya cataloga en la misma categoría a todos los partidos y personajes, pues ve la inoperancia de las autoridades, más cuando se habla de las competencias municipales.

Me parece que la principal falla en la estructura del Estado mexicano radica en los Municipios: desde policías preventivas prácticamente inútiles, servicios de limpia desastrosos, alumbrado público que no funciona, calles llenas de baches, graffiti, suciedad, aguas contaminadas: las autoridades parecen incapaces totalmente de resolver los problemas más inmediatos de las comunidades, sin embargo, sí aparecen los candidatos luchando en forma enconada por obtener la candidatura y los votos de los ciudadanos: pareciera que la "Ley Asimov" se hace realidad, entre más inoperante o inútil sea un trono, más feroz es la lucha por ocuparlo. Lo peor es cuando son más descaradas que nunca las reales intenciones de los contendientes, pues para muchos de ellos, la política ha venido a convertirse en un camino para el ascenso social o el enriquecimiento, en un país donde las oportunidades en el trabajo profesional o el emprendimiento resulta verse obstaculizados por la corrupción misma o las políticas fiscales lesivas y expoliadoras.

Como sea, estamos ante unas elecciones que creo, certificarán el divorcio entre clase política y gobernados, así como también muestran que los grandes problemas de nuestro país están ocasionados por una sobredosis de política que asfixia, castra y debilita cualquier otra faceta de nuestra vida social: todo es política y de la más baja, no hay proyectos, no hay soluciones, eso sí, hay mucha ambición y muy poca vergüenza.