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17 de enero de 2026

LA ISLA DE LA DISCORDIA

 Tras el ataque de EE.UU. en Venezuela, crece el temor a un efecto dominó en  Groenlandia - Yahoo Noticias

Tras la captura de Nicolás Maduro, que no del derrocamiento del Régimen Chavista en Venezuela, todo indica que el siguiente objetivo de Donald Trump en su aventura imperial será la isla de Groenlandia, misma que pertenece al Reino de Dinamarca aunque goza de un --a mi parecer ridículo y excesivo--estatuto de autonomía al interior de dicho Estado escandinavo.

Hasta hace unos meses, nadie hablaba de la gélida isla del extremo norte de América, que por mil años ha estado en posesión de los Nórdicos, desde los tiempos Vikingos, que han convivido con la población nativa de origen esquimal, su nombre: Greenland, se refiere a que, cuando los primeros navegantes daneses llegaron al lugar, la isla gozaba de un clima más benigno y en sus costas había verdes pastizales que impresionaron a los seguidores de caudillos como Erick el Rojo o su hijo Leif Erikson, aunque nunca fueron una gran población. Sin embargo, el clima cambió y el enorme territorio insular cayó bajo el manto helado de las nieves eternas, lo que llevó a que los pocos escandinavos que habitaban tan lejano lugar, regresaran a Europa a inicios del siglo XV, justo cuando España y Portugal iniciaban su expansión en ultramar con las conquistas de las Canarias y las Azores.

Los daneses volvieron en el siglo XVIII y desde entonces su presencia ha sido permanente, en la isla, la economía se sostiene fundamentalmente en la industria pesquera y poco más, sigue siendo un lugar escasamente poblado con alrededor de 57,000 habitantes y su capital es un pueblo llamado actualmente Nuuk en la lengua esquimal (Inuit para los cristalitos que se ofenden) y anteriormente Godthab en lengua danesa. Pareciera que, en cierta forma, Dinamarca no se ha interesado mucho por su posesión, o no ha sabido qué hacer con ella o sacarle provecho, y en tiempos recientes, determinó, mediante reformas constitucionales, concederle un estatuto de autonomía para satisfacer a un movimiento independentista local, que, a mi me parece, es una bola de chalados: en serio, ¿cómo podría ser Groenlandia un país independiente con una población escasa, un medio ambiente hostil y con una economía rudimentaria?, misma que necesariamente debe encontrarse ligada a Copenhague para mantenerse, incluso recibiendo finanzas del Gobierno Real, a fin de mantener la solvencia del Gobierno local, mismo que es presidido por un Primer Ministro con su gabinete, emanado de un Parlamento regional.

Dinamarca es actualmente una especie de Monarquía Federal, donde además de Groenlandia, se cuenta con otros territorios autónomos, igual situados en el Ártico, como las Islas Faroe, además del territorio metropolitano situado en la Península de Jutlandia y territorios e islas adyacentes.

Y es que resulta que, en los últimos meses, se ha hablado tanto de las extraordinarias riquezas y recursos que encierra el subsuelo groenlandés que pareciera que la isla resulta ser el Dorado, Cíbola o el país de la abundancia, casi casi, lo único que falta es que aseguren que posee las tierras más fértiles y el clima más benigno del mundo, digno para sembrar cultivos tropicales y construir centros turísticos que serían la envidia de la Riviera Maya. Entre las muchas maravillas que, según eso posee Groenlandia, se encuentran depósitos de minerales estratégicos como las llamadas Tierras Raras, petróleo, uranio, metales preciosos y una posición estratégica entre América y Europa que permite vigilar el tráfico aéreo entre ambos continentes, y con el presunto deshielo del Ártico provocado por el cambio climático, en también un punto vital para el futuro establecimiento de una ruta mercante por el norte.

Ciertamente, la posición geográfica de Groenlandia la hace estratégica; no en balde, desde la Segunda Guerra Mundial cuenta con presencia militar norteamericana, sobre todo tras la toma de Dinamarca por las fuerzas hitlerianas, y durante la Guerra Fría era fundamental para una detección temprana de posibles misiles soviéticos camino de EUA y para la vigilancia de los movimientos de sus fuerzas aéreas. Siendo Dinamarca miembro de la OTAN, la presencia de fuerzas de EUA en la isla era entendible y parte del esquema de cooperación entre países aliados; de esta manera, la necesidad de seguridad que tanto alega Trump como uno de los motivos para que EUA se haga con el control de la isla y así mantener a raya a China y Rusia, evitando que se hagan con las nuevas rutas árticas, se encuentra cubierta.

Ahora, Dinamarca es un país desarrollado, con uno de los niveles de vida más altos del mundo, y que, desde el siglo XIX, se encuentra industrializado, por lo que cuesta creer que, sabiendo que la isla encierra riquezas sin cuento, los daneses no hayan intentado explotarlas y no se hayan convertido en una auténtica potencia mundial aprovechando esa posición estratégica que tiene la isla, bien pudieron haber constituido empresas para ello, o incluso concesionar las actividades económicas a empresas del propio Estados Unidos, Canadá, Alemania o algún otro de sus aliados.

Creo que deliberadamente, se han exagerado la importancia y las riquezas de Groenlandia en los medios a fin de justificar lo que, de primera impresión, aparenta ser un peligroso disparate producto de una ambición imperial desmedida y anacrónica, o una ocurrencia de un Donald Trump que se precipita en los oscuros abismos de la insania mental. En mi opinión lo que busca es algo mucho más simple, y más siniestro.

Hemos hablado aquí de que en Alaska, Trump y Putin llegaron a un acuerdo para que los dos viejos rivales, EUA y Rusia, el primero en fase de declive, o de transformación, y el segundo, en resurgimiento, eviten el choque y se distribuyeron sendas áreas de influencia a ser respetadas por uno y otro de manera recíproca. Así, el neoyorkino se habría comprometido con su homólogo ruso a dejar de apoyar a Ucrania, y dejarla prácticamente a manos de Rusia para que la reincorpore por completo a sus dominios, mientras que el peterburgués habría de permitir que los norteamericanos controlen Venezuela, probablemente hasta instruyendo al régimen a convertirse en aliado de Washington, y entregando --quién sabe qué tanto en serio o qué tanto como una puesta en escena-- a Nicolás Maduro, aunque con muertos reales: los guardias cubanos, totalmente prescindibles. Moscú estaría aceptando que EUA se haga amo y señor de toda América, pero a cambio, Washington tiene que dejar en manos rusas el destino de Europa, para ello, tiene que poner fin a la alianza militar que surgió con la finalidad de frenar al expansionismo ruso: la OTAN.

¿Cómo va a romper a la OTAN? Con una traición: EUA de ser el principal garante de la seguridad europea, se convertirá en una amenaza mucho más real y peligrosa que Rusia, y la prueba estará en una toma hostil de Groenlandia, que se convertirá, probablemente, en una especie de Estado Libre Asociado como lo es otra isla: Puerto Rico, tras derrocar al actual Gobierno local y desterrar o hasta eliminar a los representantes de la corona danesa en la ínsula. Dinamarca ha rechazado la oferta de compra hecha por el Secretario de Estado Marco Rubio, y ha criticado las incendiarias declaraciones del Vicepresidente Vance, así que Trump no tendrá otro camino que el armado.

Lo más pasmoso de la situación es cómo ha quedado mostrada a todo el mundo la enorme debilidad de los Estados europeos, que, desde 1945 confiaron totalmente su seguridad a Estados Unidos, incluso Francia o Inglaterra, que mantuvieron cierto poder militar propio; en el caso galo, el General De Gaulle buscó el rompimiento con la OTAN y Washington y que París tuviese una política propia y unas fuerzas armadas poderosas, pero fracasó estrepitosamente en Argelia y en Vietnam, donde llegó EUA a hacerse cargo de la "lucha anticomunista" tras la espectacular derrota a manos del General Giap. Mientras que en Londres, el botón nuclear no está en poder ni de Downing Street ni de Carlos III, sino bajo el control de su antigua colonia norteamericana. Así, las fuerzas que los aliados europeos de Copenhague han llegado a Nuuk para defender a la isla de las ambiciones trumpianas son, más que simbólicas, ridículas, y evidencian que la OTAN, sin EUA, es nada.

Esto no va a detener a Trump, muy probablemente se prepara un operativo relámpago en que se neutralizará a esas escasas fuerzas europeas y se tomará al Gobierno local de Groenlandia, y en el que muy probablemente se buscará que haya algún muerto, para así mostrarle a los europeos que la alianza se acabó. EUA será expulsado de la OTAN, o el propio Presidente declarará la salida de la alianza, lo que generará divisiones: el servil y cobarde Gobierno Polaco, por ejemplo, ha ya dicho que la isla debe ser entregada al aliado transatlántico para evitar la ruptura, porque entonces ¿quién los defenderá de la aplanadora moscovita? Por supuesto, Francia trataría de salvar su imagen, y es que resulta patético presenciar que si hace unos siglos países como España, Francia e Inglaterra se repartían el mundo, ahora son países con graves problemas internos y que se dirigen a formar parte del Tercer Mundo bajo gobiernos impotentes, débiles y sometidos a los intereses del coloso americano. Y los dos últimos grandes monarcas europeos: Carlos III de Inglaterra y Felipe VI de España no son ni sombras de lo que alguna vez fueron titanes históricos como Victoria y Felipe II respectivamente.

Tras la salida de EUA de la OTAN y la toma de Groenlandia, comenzarán divisiones internas, mientras algunos como Polonia, con Donald Tusk buscarán quizá tratar de situarse bajo el paraguas norteamericano  (aunque creo, serán despreciados), otros, como la italiana Giorgia Meloni o incluso el alemán Merz, están ya dando a ver que buscarán alguna especie de entendimiento con Moscú, permitiendo a Putin acabar al fin con el problema ucraniano --Emmanuel Todd, como ya lo he dicho, fue informado por sus fuentes que la guerra está planeada para terminar en 2027-- y es que no tienen de otra, es ilusorio pensar que los países europeos podrán reconstruir fuerzas armadas potentes cuando, debido a la baja natalidad, no cuentan con grandes masas de jóvenes para las que, además, no resulta atractiva la carrera de las armas, ni cuentan ya con valores como el patriotismo o la capacidad de sacrificio habiendo vivido siempre bajo el más cómodo hedonismo y educados en ideales cosmopolitas. Resulta peligroso armar entonces a inmigrantes que por ejemplo, pueden alinearse con el Islamismo radical, o sostener reivindicaciones y rencores anticoloniales. Además, aunque puedan tener una industria de armamentos poderosa, ésta se encuentra enfocada en armas convencionales y no en desarrollos tecnológicos de armas avanzadas como lo está el ramo en China, Rusia o la India y se busca fomentar en el propio EUA.

Así que, acorde con el que podríamos llamar Plan Alaska, América para los Americanos y Europa para los Eurasiáticos... estos próximos días van a ser interesantes...

Y por cierto, para los groenlandeses, la situación no mejorará, es más, bajo el yugo estadounidense, es muy probable que pierdan las ventajas del Estado de Bienestar dinamarqués del que han gozado hasta ahora, probablemente, tras la captura, se va a dejar de hablar de las presuntas y fabulosas riquezas insulares, y la única inversión de EUA en Groenlandia será la instalación y expansión de más bases militares, mientras la población local se empobrecerá. Lo de siempre: la gente de a pie siempre sufre las consecuencias de las acciones y decisiones de los poderosos, más cuando es usada como simples monedas de cambio.

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