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22 de octubre de 2008

EL FRACASO DEL PAN



La situación en nuestro país y en particular del estado de Jalisco resulta ser desastrosa hoy en día, no cabe duda que, como nunca antes, la inseguridad, la corrupción, el nepotismo y la ineficacia y la ineficiencia gubernamental se han hecho presentes en nuestro entorno. Ni en los tiempos más aciagos del PRI se había logrado estos niveles de desórden que vivimos día con día, desórden que nos afecta en nuestra vida diaria porque el país ve truncadas sus posibilidades de desarrollo y las personas en lo particular, ven frenadas sus esperanzas en el futuro y se enfrentan, a toda hora, en todo lugar y cada día a innumerables obstáculos y problemas que no tienen solución, precisamente por que las instituciones destinadas a solucionar tales problemas: las instancias gubernamentales, no dan la solución, antes bien, parecieran provocar problemas aún mayores.


¿Qué es lo que ha pasado? la Sociedad Mexicana se había cansado de un régimen de setenta años de autoritarismo y de inmovilidad política ante un solo partido que había ejercido durante todos esos años la más completa hegemonía en todos los órdenes de gobierno y que, sobre todo en los últimos años del régimen, se caracterizó por resolver sus disputas internas a fuego de pistola, como lo indicaron los asesinatos de Ruiz Massieu y de Colosio, además de las graves crisis económicas que aquejaron a la nación desde 1982 y que pusieron en duda la eficacia del sistema para hacerles frente; más aparte la "leyenda negra" hábilmente instrumentada por Zedillo en contra de Carlos Salinas a fin de hacerlo responsable por los escalabros económicos de 1994-95 por ello, la gente fue permeable a los cantos de sirena del "cambio" emitidos por Vicente Fox, para finalmente caer en la más absoluta decepción ante un presidente frívolo, cuya agenda y vida personal importó más que el bienestar del país y que sumió al gobierno en una parálisis que devengó en el agravamiento de los problemas más serios, como el narcotráfico, el deterioro ambiental, la inseguridad, y sobre todo, la corrupción e ineficacia gubernamentales.
¿Qué es lo que sucedió? En primer lugar, se trata de la triste historia de un partido político que luchó 60 años por llegar al poder y cuando finalmente llegó la oportunidad de tomarlo, no estaba preparado para ello, careciendo de los mejores hombres necesarios para estar a la altura de los tiempos y de los instrumentos necesarios para el ejercicio efectivo de la autoridad.
Y es que el PAN fue fundado por grandes intelectuales como Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna, así como con la participación de José Vasconcelos, el legendario Secretario de Educación, los tres participaron también en el movimiento revolucionario, por lo que podemos decir que en el PAN se incluyó, si se quiere, al "ala derecha" de la Revolución Mexicana, (uniéndose incluso la familia de Francisco I. Madero) mientras que el PRI aglutinó al centro y a buena parte de la izquierda; estos intelectuales participaron en el "Ateneo de la Juventud" junto a figuras tan disímbolas como Lombardo Toledano, Alfonso Reyes o el Dr. Atl; al consumarse la lucha armada, participaron de los gobiernos revolucionarios, siendo los casos más claros Gómez Morín como Director del Banco de México y parte central en la reforma a fondo de la legislación mercantil y financiera mexicana, y Vasconcelos, como impulsor de la política educativa y cultural del nuevo régimen; sin embargo, no tardaron en romper con éste y fue así como surgió el PAN, sobre todo cuando, en la época de Lázaro Cárdenas y su discurso populista-socialistoide, parecía que el país se escoraba demasiado hacia la izquierda, lo que no fue más que una fachada: bien es sabido que los Cárdenas se convirtieron en los magnates caciquiles de Michoacán y que si tienen inclinaciones comunistas son iguales a las de Deng Xiao Ping o Hu Jintao (ser rico es la gloria socialista, diría el primero).
El PAN surgió como un partido netamente de oposición que se autoimpuso la labor de ser algo así como la conciencia del régimen y denunciar los errores, defectos y abusos de las administraciones priístas; realmente no se trató de un partido que se propusiera seriamente la conquista del poder: su misión era contribuir a la educación política de los ciudadanos, ante una visión un tanto pesimista del futuro en que se veía como hecho innegable la consolidación del PRI como el régimen político de México ad seculum seculorum, por lo que al PAN no le interesó nunca convertirse en un partido que atrajera a grandes masas, no le veía el caso a hacerlo, y esto motivó que el partido creciera muy lentamente y se afianzara como patrimonio de unos cuantos, provenientes de la clase empresarial de Monterrey, Jalisco y Guananjuato, y que atrajera sobre todo a personas de la clase media; esto actualmente, está cobrando facturas y a un precio muy alto. La situación continuó así hasta 1988, en que la exitosa campaña de Manuel J. Clouthier demostró que el PAN sí era capaz de convertirse en una real opción política y capaz de atraer a buena parte del electorado mexicano, y a partir de entonces se dió el ascenso que culminaría 12 años después con el triunfo de Fox.
Pero también empezaron a reflejarse las fallas y defectos que han terminado por hacer de los gobiernos panistas un desastre absoluto: primero que nada, no se reformaron los estatutos a fin de que el PAN pudiese conseguir una masa mayor de militantes que permitiera formar cuadros y dirigentes capacitados para ejercer cargos públicos, sino que el partido siguió en manos de grupos familiares, lo que conduciría necesariamente, a la llegada al poder, al nepotismo más evidente y desvergonzado, porque simplemente, no hay de dónde escoger a más gente, y segundo y quizá lo más grave, al ver el éxito del PAN, muchos empresarios aruinados y gente aprovechada vieron la posibilidad de medrar en la política y ofrecieron con su ingreso al PAN una fuente de financiamiento que no podía rechazarse, al ingresar al partido a través de asociaciones como el DHIAC (Desarrollo Humano Integral, A.C.) pronto se hicieron con el poder, desplazando poco a poco de los puestos directivos a personalidades del panismo tradicional como Luis H. Alvarez, Carlos Castillo Peraza, la familia de González Luna, los Madero, etc. Mucho más pragmáticos, decidieron hacer a un lado la doctrina y la ideología del partido y lanzarse a exitosas campañas electorales a través de la demagogia más descarada, y ahí es donde tendríamos que aparece Vicente Fox en Guanajuato y se daría la entrada, en Jalisco, a personajes tales como Fernando Guzmán, César Coll, Daniel Ituarte y... Emilio González.
En Jalisco, este grupo "neopanista" postularía como candidato al gobierno del estado al carismático pero cabeza hueca de Alberto Cárdenas, cuando el candidato natural del partido habría sido Gabriel Jiménez Remus, quien partiría años después exiliado como embajador a España al más puro estilo priísta en el que los puestos diplomáticos servían como lugares de destierro para políticos incómodos. Cárdenas, con las secuelas del 22 de abril, la muerte del cardenal Posadas y la crisis económica ganaría con la mano en la cintura, pero precipitaría a Jalisco en el abismo más profundo del que todavía no sale; es más, me atrevo a decir que cada vez se hunde más en él, y es que Alberto Cárdenas era probablemente un tipo bien intencionado, pero sin la capacidad ni la experiencia para el gobierno, por el contrario, se transformó en un instrumento de los "neopanistas" para sus corruptelas e intrigas.
Vicente Fox sería el caso quizá más patético: logra sacar al PRI de los Pinos, pero resulta ser un individuo al que le queda grande el saco de presidente: sin capacidad política, sin ideas claras más que un discurso demagógico, sin proyecto y de carácter débil que lo lleva a ser un sirviente fiel de su amante, vocera y finalmente esposa, Martha Sahagún, una mujer evidentemente desequilibrada como consecuencia de años de abuso a manos de su primer esposo, pero poseedor de un evidente carisma personal llevó a la presidencia de la república a las horas más bajas de su Historia: la corrupción creció a ritmo galopante, la falta de autoridad propició el surgimiento de grandes poderes fácticos, como los Medios de Comunicación, antes controlados por el sistema político, algunos líderes religiosos, y los Partidos Políticos se convirtieron también en los verdaderos dueños del poder; si antes se trataba de un solo PRI, ahora tenemos 3 además de una serie de minipartidos parasitarios que como rémoras en el tiburón, se encuentran a la espera de las migajas que los 3 grandes les dejen y como lampreas chupan al presupuesto como tales peces agnathos chupan la sangre de su huésped.
Por ahí sale el cuento del Yunque, supuesta organización fascista que se encuentra detrás del proyecto neopanista, ante esa fábula no cabe más que reírse, pues resulta ser un villano inventado por la Izquierda mexicana para exculparse por sus propias tonterías cuando llegue al poder; si deveras se tratara de una agrupación de corte neonazi o fascista la situación no sería como la vivimos, pues ya se habría puesto un orden y una severidad sin límites con un Estado policiaco, ¡brincos diéramos que así fuera! en realidad, se trata de una camarilla de gente sin escrúpulos, hipócritas además que, siguiendo la enseñanza maquiavélica y pretendiendo ganar para su causa el apoyo de la jerarquía eclesiástica finge un catolicismo ardiente, y que nada más ven por su proyecto personal, por experiencia, a mí me ha tocado ver cómo funcionarios panistas en sus pláticas se comportan como juniors o ejecutivos, con sus mismos gustos y diversiones y ajustados a un horario de trabajo fijo, sin preocuparse por la grave, gravísima situación del estado y del país que exige su completa atención y una permanente diligencia.
Mención aparte merece Felipe Calderón, actual presidente de la república, la verdad, ha dado muestras de que se trata de un hombre bienintencionado, honesto y personalmente capaz para la responsabilidad que ocupa; sin embargo, y en eso radica su mayor tragedia, el pobre hombre se encuentra sólo contra el mundo: por un lado tiene a la izquierda más fanática e irracional de todas en contra, que solo espera y desea su fracaso (¡y acusan a otros de ser traidores a la patria, cuando ellos esperan que la patria se hunda!) por otro, tiene a poderes fácticos extraordinariamente fuertes tras años y años de privilegios y prebendas bajo el esquema mercantilista del PRIato como son el SNTE y Elba Esther Gordillo, los sindicatos del IMSS y el ISSSTE, electricistas y petroleros, tiene que lidiar contra el narcotráfico que su antecesor dejó crecer hasta convertirse en un monstruo gigantesco e implacable, y por último, tiene que luchar contra su propio partido, convertido en un hatajo de corruptos e ineficientes: sin ir más lejos, tenemos administraciones municipales que son incapaces de pavimentar calles, de arreglar alumbrados públicos y hacer obras necesarias para evitar inundaciones, recursos hay, pero no se utilizan para el fin que están destinados, sino para fincar fortunas y proyectos personales.
Se habla de traer los Juegos Panamericanos a Guadalajara, pero la ciudad está cada vez más sucia, llena de graffitti y de edificios abandonados, la villa panamericana a construirse en el centro de la ciudad en una zona depauperada parece más un fraude inmobiliario, como en los que han participado otras administraciones en municipios tales como Tlajomulco y el Salto, donde la indiscriminada construcción de fraccionamientos ha llevado a inundaciones y afectaciones a las personas en sus patrimonios y vidas.
Hemos tenido el triste espectáculo de un Gobernador alcoholizado disponiendo del erario público como si fuera su patrimonio personal e insultando a todos aquellos que opinen diferente a él, vemos que crecen los conflictos y el organismo destinado para acercar la información pública a los ciudadanos se transforma en un ente mediante el que ciertos grupos de la Izquierda fresa de Jalisco trata de convertirse en un poder detrás del trono que muchas veces obstaculiza a las dependencias y funcionarios que quieren hacer su trabajo y actúa como golpeador a las órdenes del político más influyente de turno.
Se ha dejado crecer un cacicazgo desde la UDG que controla el espectáculo, el arte, la cultura y la Universidad más grande del Estado en pro de beneficios particulares, mientras se pierden puestos de trabajo e inversiones ante las pésimas condiciones, elevados impuestos y complicada tramitología existente para poner negocios.
Pero, a fin de ser justos, no es todo culpa del PAN, también PRI y PRD tienen mucha culpa, tras la caída del priato, que brindó una gran estabilidad al país y le permitió cierto desarrollo sostenido por muchos años, en México y Jalisco tenemos más representados todos los vicios de la Democracia que hace más de 2300 años criticaran Aristóteles y Platón. Los Partidos y grupos políticos se han repartido el control de todo, incluso han corrompido a los órganos de impartición de justicia que se integran repartiendo cuotas entre ellos y no seleccionando a los mejores y más capaces para el cargo: resultado, tenemos una justicia comprometida con intereses partidistas, corrupta y vendida desde un principio.
Pero lo peor, sobre todo, es que la corrupción ya se ha convertido en una forma de vida habitual en México: la gente, aunque no esté en el poder, se comporta en forma corrupta, aún llegue a ocupar un puesto en una asociación vecinal o en sus relaciones con los otros, busca abusar de otros y conseguir su mayor provecho... esto es lo más grave, la profunda degradación moral del mexicano, que se expresa desde en desordenadas relaciones personales que hacen que el 53% de los niños en México nazcan en relaciones fuera de matrimonio hasta la corrupción gubernamental y el crimen.
Los órganos legislativos no nos representan sino representan a los partidos y sus intereses... en fin, dice el dicho que mal de muchos consuelo de tontos, pero en México se viven los vicios que están aquejando a todo el mundo occidental y que sólo demuestran porqué Aristóteles criticó duramente a la Democracia como mala forma de gobierno y fue la Democracia la que condujo a la Civilización Griega al fracaso y está conduciendo a la nuestra a la misma debacle: ya hablé de España, pero ¿qué tal Francia con un frívolo egocéntrico como Sarkozy? ¿EUA ante el dilema entre un viejo traumado por Vietnam y un loco mesiánico? ¿O Sudamérica donde la Democracia ha desembocado en la Tiranía tal y como la Política del Estagirita lo señala?
El futuro es sombrío, que Dios tenga piedad de nosotros...

3 de septiembre de 2008

¿POR QUE NO FUNCIONA LA DEMOCRACIA EN MEXICO? PARTE II

Durante la independencia las cosas siguieron igual o peor, para empezar, ese movimiento distaba mucho de ser liberal o realmente buscar una solución a los problemas de justicia social provocados por el orden colonial; al igual que en Estados Unidos, fue un movimiento dirigido por los aristócratas criollos o blancos descendientes de europeos nacidos en América a fin de defender sus intereses, que en el caso de México eran: 1.- dejar de pagar impuestos a la metrópoli y poder acceder a los altos puestos del gobierno y de la Iglesia, 2.- evitar la implantación de las reformas económicas iniciadas por los Borbones en el Imperio Español dirigidas a convertir a una economía mercantilista y por tanto sustentada en privilegios, corporativismo, monopolios y concesiones a una economía capitalista de libre mercado. 3.- Separar a México de una España gobernada por los liberales en ausencia de Fernando VII, ante el temor fundado de que estos liberados aceptaran el dominio napoleónico, pues el corso pretendía ser la encarnación misma de los ideales de la Ilustración, los que buscaban aplicar en las Cortes de Cádiz.
De esta forma, la Independencia de México resultó ser un movimiento conservador y contrario a todo aquello que los Liberales Mexicanos y la Historia Oficial nos ha dicho, desde que con México a Través de los Siglos nuestra Historia fue secuestrada y falseada por una facción (y lo irónico es que el perpetrador de tamaño crimen contra la memoria: Porfirio Díaz, acabó siendo víctima de su propio invento), pero además, lo mismo que el resto de las independencias hispanoamericanas se vio inspirado por el nefasto ejemplo de Napoleón, que distó mucho de ser, como algunos escritores de folletines venidos en glorias literarias como Pérez Reverte lo dicen, el emblema de la libertad y la modernidad, para ser en realidad un caudillo carismático, genio militar y político, pero genocida indudable que sacrificó a Francia y a Europa entera en pos de su grandeza personal, su megalomanía y escasa autoestima necesitada de reafirmaciones provocada por una infancia difícil y pobre. El nombrar reyes a sus hermanos y condes y duques a sus mariscales no puede ser si no el pretender usar en su provecho ideales con los qué legitimar su monarquía y la anacrónica pretensión de resucitar el Imperio Romano, sin ninguna voluntad republicana, por más que sustituyera las coronas de la nobleza por sombreros emplumados en los escudos heráldicos.
Así, Bolívar y San Martín realizaron grandes hazañas militares como el paso de los Andes inspirados en su figura, y como él pretendieron ejercer un poder omnímodo sobre sus pueblos. En México, si bien Hidalgo nunca tuvo ideas definidas sobre su proyecto de Nación, Morelos, que pretendió organizar la lucha y establecer un gobierno independiente sobre los territorios que había logrado liberar de la presencia española sucumbió también ante la tentación caudillesca napoleónica en vez de seguir el ejemplo de Washington. Si en vez de actuar prácticamente como único legislador, elector de diputados y cabeza del Poder Ejecutivo a la par que comandante del ejército rebelde se hubiera conformado con este último papel, probablemente la independencia se habría logrado en 1815 y no hasta 1821 aunque hubiera sido en un territorio limitado al sur de la Nueva España, pero se habría iniciado con instituciones realmente representativas y democráticas y habría operado un cambio profundo en el país, pero optó por ser el caudillo omnipresente y todopoderoso y a la falta del mismo, la etapa más brillante y que mejores posibilidades presentó de nuestra Guerra de Independencia se fue al caño.
Tuvo que ser Iturbide quien lograra culminar la Independencia. Resulta curioso que la Historia Oficial lo presente como conservador, cuando sin embargo proclama la vigencia de la constitución liberal de Cádiz de 1812. Su plan de independencia se adelanta 100 años a la forma en que Inglaterra concedió la libertad a Canadá y Australia manteniendo la ficción del reinado del monarca europeo, pero también manteniendo efectivos fuertes lazos comerciales, culturales y económicos que habrían contribuído al desarrollo de México. Sin embargo, ante la negativa del rey Fernando, Iturbide decide coronarse emperador.
Esto ha sido tachado oficialmente como una extravagancia y muestras de una voluntad tiránico, pero nuevamente es un mito: por un lado, ciertamente, Iturbide sucumbio a la tentación napoleónica, pero por otro, una monarquía constitucional habría sido una etapa de trancisión en la evolución política de México que nos habría permitido gozar de un siglo XIX estable y pacífico como fue en Brasil, donde la monarquía imperial de los Bagranza permitió al país amazónico convertirse en una potencia regional, gozar de una gran estabilidad interna y sentar las bases de su industrialización. El que Brasil figure entre las potencias emergentes al lado de China y la India tiene su origen en el atrevimiento del príncipe Pedro de proclamar la independencia respecto de su padre Juan IV.
Tras la caída de Iturbide orquestada entre los "albañiles cósmicos" o sea los masones y los intereses de EUA, los intentos por establecer un sistema democrático fueron un desastre y vino la sucesión de los caudillos tropicales: Santa Anna en particular se convierte en el hombre fuerte del país y las constantes rebeliones, motines y sustituciones presidenciales solamente tienen como objeto el mantenerse siempre como el poder detrás del trono, también Anastasio Bustamante y Valentín Gómez Farías pretendieron, entre otros, establecer su caudillaje, pero casi siempre terminaron siendo instrumentos del veracruzano, destacando el médico tapatío, quien es honrado como uno de los precursores de la Reforma por sus medidas anticlericales, pero que no fue siempre mas que un cobarde subordinado a los vaivenes del humor de Santa Anna.
Tras esta etapa siguió Juárez y la constitución de 1857, y probablemente, a pesar de lo que nos digan la Historia Oficial y la Izquierda, nadie ha sido más antidemocrático y más contrario a los verdaderos intereses del pueblo mexicano que el "benemérito" a quien solo la muerte separó del poder que ejerció en su mayoría por facultades extraordinarias, ciertamente obligado por las circunstancias, pero también consciente de que abrir el sistema político mexicano a la Democracia era abrir la caja de pandora de los conflictos internos y eternos. Su alumno y rival: Porfirio Díaz, comprendió lo anterior y logró la tan ansiada paz social y estabilidad manteniendo un férreo control del país. Pero, sustentado todo en su figura y no en instituciones, no hubo una buena gestión de la sucesión, con todo y que tuvo tres probables sucesores que si el general oaxaqueño se hubiese retirado a tiempo, habrían mantenido el rumbo: Ramón Corral, Bernardo Reyes y José Ives Limantour.
Madero abrió la puerta del infierno, y bajo su ideal democrático únicamente provocó que se renovara la lucha entre caudillos: Villa, Zapata, Huerta, Carranza, Obregón, Calles... en México no hay ideologías propiamente dichas: los "ismos" parten de apellidos de los caudillos hasta nuestros días: Callismo, Villismo, Zapatismo, Obregonismo, Cardenismo, Salinismo, Zedillismo, Foxismo, Obradorismo, Calderonismo... las ideas o los proyectos no importan, solo la voluntad de los caudillos y los intereses de grupo del conjunto del líder y sus allegados.
Y así llegamos al día de hoy... estamos en una nueva etapa en que tras un régimen de "dictadura institucionalizada" que en mucho podemos decir ha sido el más exitoso de todos los que se han experimentado en México tras su independencia, porque brindó desarrollo al país, estabilidad y paz durante setenta años, aunque tuvo defectos y errores gravísimos, como lo plantea Macario Schettino, en su obra Cien Años de Confusión, pero no creo que todos hayan sido tan catastróficos como el los muestra, (algunos sí, como el generar una cultura del influyentismo y el soborno o un sistema educativo sustentado en el adoctrinamiento de la Historia Oficial y demasiado literario y poco científico) se ha abierto de nuevo con la Democracia una etapa de caos y de desorden que no ha aportado nada para resolver los problemas heredados del anterior régimen ni hasta ahora ha logrado nada nuevo que funcione: estamos nuevamente ante las luchas por el poder de caudillos carismáticos, hombres fuertes o caciques que ejercen su poder tras el trono, corrupción, deterioro ético en todos los órdenes, ideologías vanas invocadas en defensa del atraso y del entorpecimiento de la labor del contrario, despotismo ejercido por grupos y desprecio hacia las necesidades de la gente, la inseguridad y la violencia, así como la constante amenaza de un estallido social a ser provocado por el caudillo que se ponga vivo.
En México no nos ha quedado claro que la Democracia no funciona, además que, hay que decirlo, esta presunta necesidad de que todos los pueblos de la Tierra deban gobernarse bajo el régimen político nacido o ideado en Atenas y replanteado por la Ilustración francesa y adoptado por los norteamericanos no es más que una idea fanática que ha impulsado la expansión imperial de EUA lo mismo que el Comunismo impulsó la expansión soviética o el Catoliscismo en su momento la expansión española. Cada pueblo necesita un régimen político diferente, y la historia de México es muy diferente a la Europea o Norteamericana, por lo que las recetas aplicadas en estos lugares no necesariamente funcionarán aquí.
Por otro lado, y como lo trataremos en otro post, la Democracia no es la mejor forma de gobierno, y en los países que la han adoptado se pueden ver sus efectos, que no necesariamente son buenos.
México requiere un régimen fuerte, con un ejercicio autoritario del poder a fin de evitar los desórdenes sociales y que se sustente en instituciones y no en personas específicas, asegurándose además que quienes ocupen los cargos públicos sean los mejores en lo que hacen, fomentando una meritocracia en que gobiernen los más aptos, claro que no debe desdeñarse la opinión del pueblo, pero debe entenderse que la opinión de la mayoría muchas veces no es la más correcta, más cuando se trata de una masa que de por sí no razona, solo siente emociones, y que en el caso de nuestro país se encuentra formada por un gran número de analfabetas funcionales adoctrinados por la televisión y la farándula. Es triste decirlo, pero la realidad es que los pueblos no se saben gobernar a sí mismos, y como decía Aristóteles, fácilmente se dejan engañar por los demagogos que llevan a las sociedades a la peor forma de gobierno: la Tiranía, donde la Alemania Nazi y la Venezuela chavista sonlos ejemplos más claros.
Ya hablaremos de la Democracia y por qué los Estados Democráticos se encuentran en decadencia, así como las razones que están llevando a las potencias autoritarias: Rusia, China y el Islam, principalmente, al ascenso.

31 de agosto de 2008

¿POR QUE LA DEMOCRACIA NO FUNCIONA EN MEXICO? PARTE I






El científico norteamericano Jared Diamond publicó a fines de la década de los noventa un libro extraordinario titulado "Armas, Gérmenes y Acero", en el cual postula una teoría bastante reveladora: el desarrollo de una sociedad, en todos sus aspectos, se encuentra condicionado desde su origen por las circunstancias geográficas, ecológicas y de disposición de recursos naturales: las diferencias, por ejemplo, en los ejes de distribución de las tierras entre la gran masa de Eurasia y el continente americano que en el primer caso es este-oeste y en el segundo norte-sur, motivó por ejemplo, la rápida difusión de la agricultura entre muchos pueblos del Viejo Mundo, mientras que en el Nuevo, las especies vegetales domesticadas tardaron más tiempo en aclimatarse a latitudes más frías o más cálidas, según el caso y fue un factor decisivo para el avance más lento del desarrollo tecnológico y material de los pueblos indígenas americanos: así, al momento del "Encuentro de 2 mundos", Europa se hallaba ya rozando la Revolución Industrial, en pleno Renacimiento, con la explosión de los grandes descubrimientos científicos, artísticos y tecnológicos propios de los tres siglos prodigiosos: XVI, XVII y XVIII que pueden ser señalados abiertamente como el máximo esplendor creativo y emprendedor de la Civilización Occidental: no habría Ipods sin las matemáticas de Neper o Tartaglia, Pascal, Newton o Leibintz, ni que decir de los aportes de Leonardo Da Vinci, Francisco de Vitoria y su Derecho Internacional, un Shakespeare o un Cervantes; mientras tanto, América había desarrollado en Mesoamérica y Los Andes civilizaciones comparables a las de la antigüedad clásica en muchos aspectos, y que entonces, podríamos decir, se encontraban1,500 años atrás en el desarrollo social, político e incluso más atrás en el tecnológico, pues el empleo del metal no se había generalizado y la mayoría de las herramientas eran de piedra, madera y hueso.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver lo anterior con la pregunta que titula a este post? pues primordialmente que cada pueblo debe tener la forma de gobierno que más se adecúe a sus circunstancias, y que no se puede pedir, por ejemplo, que Irak tenga una democracia parlamentaria al estilo canadiense, puesto que su desarrollo histórico y las circunstancias sociales y culturales propias de esta nación islámica serán diferentes al extenso país norteamericano.
En el caso de México y de América Latina en general estamos viendo, o lo hemos visto desde el momento de la independencia respecto al Imperio Español el eterno fracaso de los intentos por establecer un sistema democrático-representativo y por el contrario, el éxito relativo que han tenido los regímenes autoritarios, aunque los mismos no han tenido siempre una continuidad prolongada que le permita mantener un desarrollo sostenido y que se prolongue en el tiempo, pues muchas veces estos regímenes están sujetos a un caudillo que por supuesto, no es eterno.
La excepción quizá fue el régimen priísta en México, que pudo sostenerse durante setenta años, seguido por el régimen castrista en Cuba, pero éste se sostiene fundamentalmente gracias a la extraordinaria longevidad de Fidel y Raul, resultando todavía una incógnita si el Partido Comunista Cubano podrá sostenerse tras la desaparición de sus líderes.
La razón del fracaso de los sistemas democráticos en América Latina se encuentra en el origen mismo de nuestros pueblos: sustentados sobre sociedades agrícolas hidráulicas, nacidas en zonas lacustres, en el caso de los imperios indígenas del México central, o en ambientes hostiles, como en el caso de las selvas del Mayab y de la cordillera andina, requirieron la conformación de sistemas políticos con un fuerte poder centralizado y absoluto: tal y como lo expone el antropólogo Christian Duverger en su obra "El Primer Mestizaje", tanto mayas como otros pueblos de la antigua Mesoamérica tuvieron un régimen que se encontraba encabezado por un monarca (no igual a los europeos: el traducir Huey-Tlatoani como Emperador, o Tlatoani y Ahaw como Rey es inexacto, pero es un convencionalismo aceptado, pues se acerca a la idea de la función desempeñada y lo mismo ocurre con la traducción del Huang-di chino o el Tenno japonés a Emperador, cuando son figuras diferentes, pero que se acercan a ese concepto occidental) que antes de emitir sus órdenes y decretos tenía que lograr consensos con los nobles, nobles que muchas veces lo elegían de entre una familia especial, como es el caso de los Azteca, o controlaban su poder, como el caso de los Batab respecto a los soberanos mayas que en los más de los casos sí tenían sucesión dinástica patrilineal (en algunos otros casos era matrilineal) y de no obedecer al consenso podía enfrentar la muerte, como ocurrió con el emperador azteca Tízoc.
Pero una vez emitida la decisión, orden o decreto real, el pueblo no podía hacer más que someterse al mismo, sin rechistar ni negar obediencia, además de que, basados en una mentalidad colectivista, debían colocarse totalmente bajo el mando del soberano, quien era considerado además intermediario entre los dioses y los hombres y por tanto recibía toda veneración y sometimiento respecto de los suyos. Este sistema, lo mismo que en el Egipto faraónico y los imperios de Medio Oriente, garantizó una gran estabilidad al edificio social y un alto desarrollo que ciertamente, quedó estancado al llegar un punto determinado. Así, no parecen haberse dado rebeliones masivas de campesinos o conflictos internos graves en los Estados mesoamericanos, sino que la caída de reinos e imperios se debió por lo general a conflictos entre ellos o invasiones extranjeras.
Así, regímenes representativos o con limitación del poder, calificables de "Repúblicas" fueron extremadamente raros en la Mesoamérica antigua: Tlaxcala, al llegar Hernán Cortés, se gobernaba por una asamblea nobiliaria presidida por los cuatro reyes de los señoríos que federados, conformaban a esta nación indígena, y Chichén Itzá, donde una asamblea de ricos mercaderes y militares elegían para las potestades ejecutivas y de mando supremo del ejército a dos líderes: el "capitán serpiente" y el "capitán disco solar". El único pueblo que logró en América un régimen claramente organizado en forma democrática y constitucional, con respeto incluso por los derechos fundamentales del individuo fue el Iroqués en lo que hoy es el este de Canadá y el Noreste de EUA, pero ese es un tema muy interesante del que no nos ocuparemos hoy.
Durante la época colonial tuvimos un régimen que precisamente no implicaba la representación de los gobernados, sino que descansaba en la figura del lejano e invisible monarca español que nombraba a las autoridades, y los ayuntamientos, que en España eran los órganos mediante los cuales se ejercía la participación popular en las decisiones políticas, muchas veces quedaban rebasados por el poder de los encomenderos, quienes luego ejercían funciones de gobierno que heredaban a sus descendientes, o lo peor, nuevos nobles compraban los cargos públicos y los ejercían sin haber sido electos para ello, y también muchas veces daban en herencia tales cargos; por otro lado, las Cortes que se reunían en la metrópoli cuando el Rey las convocaba sobre todo para la aprobación de medidas fiscales o declaratorias de guerra durante la época de los Austrias nunca contaron con representantes de la Nueva España ni de otras partes del imperio.
Para colmo, la gran autonomía de la que gozaban las colonias, concebidas como reinos en la estructura confederal de la monarquía española durante los siglos XVI y XVII, desapareció tras la llegada al poder de los Borbones, que de inmediato aplicaron el absolutismo y la centralización importadas de Francia, lo que fue una de las causas de la independencia.
Posteriormente, con la independencia la situación no cambiaría mucho, los intentos por aplicar las ideas de la Ilustración fracasarían, y hablaremos de ello en el próximo post...