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16 de junio de 2026

DISCLOSURE DAY, EL OCASO DE SPIELBERG

 Disclosure Day (2026) - IMDb

OJO, SPOILERS:

Steven Spielberg forma parte de esa generación de cineastas que durante los años 70 y 80 revolucionaron el cine de Hollywood y crearon obras maestras en el sentido artístico, pero a la vez, convirtieron al cine en un verdadero negocio que iba más allá de la producción y proyección de filmes que ingresaban enormes cantidades en taquilla, para volverse un negocio cuyos ingresos provenían de diversas fuentes: la publicidad, el merchandising, etc. Generación que además de él, cuenta con George Lucas, Martin Scorsese o Francis Ford Coppola, e incluso el fallecido Cimino del que hablé hace poco aquí.

El punto más alto de su carrera, creo yo, fue en la década de los 90, cuando produjo y dirigió obras memorables como Rescantando al Soldado Ryan y la laureada Lista de Schindler; el realizador, como Judío, y a la vez Norteamericano, marcó su cine por una obsesión de denuncia de los males del Nacionalsocialismo Alemán, y un carácter patriótico y también, hay que decirlo: propagandístico, en torno al papel de EUA como vencedor del Tercer Reich, pero además también su cine, aunque fuese capaz de filmar dramas bastante buenos, como la propia Schindler, el Color Púrpura o la autobiográfica Los Fabelman, se caracterizó por crear cintas que fuesen pretexto para reunir a la familia en torno a una pantalla y gozar de dos horas de aventura y acción imparables, y otra obsesión: la posibilidad de vida extraterrestre.

Spielberg, siguiendo ese tema, filmó la magnífica Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, la entrañable E.T. e incluso, en su última y no muy consistente entrega de su emblemático personaje Indiana Jones encarnado por Harrison Ford: La Calavera de Cristal, (antes de que Disney lo destruyera con su versión llena de wokismo sin sentido) sobre este tópico, y finalmente, acaba de estrenar Disclosure Day, o El Día de la Revelación. Sin embargo, para muchos, esta cinta nos parece que es probablemente la más floja y mediocre de su ya larga carrera de medio siglo.

Por supuesto, Spielberg trató de publicitarla como una cinta trascendental generando polémica, planteando que la cinta iba a hacer que las personas cuestionaran sus creencias religiosas, o que iba a ser el vehículo para divulgar una verdad sobre la existencia de vida extraterrestre. Como era de esperarse, para mucho Youtuber dedicado a vender morbo y conspiraciones para atraer público, y así monetizar, la película dio tela de donde cortar y parece que el propio cineasta vendió así el filme sabiendo que aquello le daría una gran publicidad viral y generaría expectación entre la gente para verla. El resultado, sin embargo, es decepcionante, y tras verla, cosa que hice el fin de semana, acompañado de la familia casi entera, no me genera polémica alguna, y la única fe que sale cuestionada de la sala de cine es la fe en que Hollywood alguna vez volverá a hacer películas buenas.

La película respira el cansancio y la vejez de Spielberg, quien ya cuenta con 79 años de edad. No fluye como sus grandes películas, sino que se arrastra, y el guión escrito por David Koepp, con quien trabajara en Jurassic Park, avanza lento, pausado, como con el trabajo que le cuesta a un anciano recordar las cosas y conectarlas, caminar un trecho, subir una escalera. Pero además, en esa misma ancianidad que se desprende del filme, la película es un pastiche o un collage de ideas recicladas de varios de sus filmes, precisamente de Encuentros Cercanos, E.T., La Calavera de Cristal y también Sentencia Previa (por aquello que el personaje de Blunt es capaz de leer la mente y revela a personas lo que piensan y sienten, como en la escena en que Tom Cruise y la vidente van por la calle encontrándose con gente). Habría sido interesante, por otro lado, que Spielberg de alguna manera las hubiese relacionado, y creado así una especie de "universo cinematográfico" y esta última película habría funcionado magistralmente como cierre del ciclo, pero no lo hizo así. De hecho, las ideas ya exploradas anteriormente en esas otras películas están como amontonadas y mal conectadas y solo repiten lo ya visto antes:

  • El Gobierno de EUA oculta la existencia de los extraterrestres, e incluso, los captura para experimentar con ellos.
  • Los extraterrestres son buenos y quieren ayudar a la humanidad a salvarla de la autodestrucción.
  • Los extraterrestres poseen una tecnología avanzadísima, aún así sufren constantes accidentes chocando en la Tierra, o pueden ser derribados con armas de la Segunda Guerra Mundial, y son capturados fácilmente por los agentes del FBI, la CIA o cualquier otra dependencia del Gobierno, casi casi hasta por el sheriff del condado más pobre y olvidado de Utah o Alabama.
  • Los extraterrestres contactan a ciudadanos norteamericanos X (o sea, si vienen a estudiar a las sociedades humanas, ¿porqué eligen a hijos de vecino y no directamente a quienes pueden identificar como los líderes?) (¿Y porqué sólo a gringos? ¿Porqué no contactan a alguien de China, de Noruega, de Benín, de Ecuador o de Australia?) y les revelan un secreto o los eligen como mensajeros.
  • El Gobierno de EUA se entera de ello y persigue a los elegidos.
  • Al final, hay un evento que lo resuelve todo y todo queda al descubierto.
Aunado a ello, del elenco sólo cabe destacar a la británica Emily Blunt, que encarna a una "chica del clima" que es una de los contactados, su actuación es excelente, pues ella, sin duda, es de las mejores actrices de su generación; sin embargo, a causa del guión y la forma en que está narrada la película, por momentos parece que está actuando en una obra de teatro pronunciando monólogos, y no con la fluidez propia de un medio audiovisual. Por otro lado, su personaje tiene mucho de cómico --quién sabe si involuntariamente-- de dramático y de acción, y no se decanta por ninguna de esas tres vías, mientras que el coprotagonista, un actor, que perdón, pero me resulta desconocido, llamado Josh O'Connor, que no resulta convincente para nada en el rol de héroe, acompañado de Eve Hewson, quien es una nepobaby hija de Paul Hewson, mejor conocido como Bono, vocalista de la banda de Rock irlandesa U2, cuyo personaje no aporta casi nada a la trama y que en realidad tiene un registro actoral o emocional comparable al del poste de electricidad de la esquina de la calle. Incluso Colin Firth, el prestigioso actor igualmente británico en el rol de antagonista como líder de una empresa con concesión gubernamental para hacerse cargo de los "Asuntos alienígenas" resulta plano, monodimensional y que hace las cosas porque sí, y los persigue y persigue para al final no hacer nada (se supone que es un millonario empresario propietario de una compañía que explota la tecnología alienígena y ¿participa directamente en operativos de tipo policiaco para dar con los "contactados"? Ya me imagino a Peter Thiel participando en una redada contra dirigentes de Hamas localizados por su tecnología).

Y por otro lado, no vi por ningún lado la supuesta polémica religiosa o las malvadas intenciones de Spielberg de "atacar al Cristianismo", salvo unos leves cuestionamientos a su fe del personaje de la Hewson,  que se supone es una chica que había sido novicia en un convento pero al final decidió que no tenía vocación para ser religiosa, (aprovechando el acendrado catolicismo que siempre presume su padre, supongo) al final en realidad, la chica refuerza su fe en Dios; claro, los Youtubers aprovechan que el cineasta soltó el balón para generar polémica y publicidad viral con ello, ellos lo tomaron y decidieron inflarlo con antisemitismo cuando ahora todos señalan a Israel y a los Judíos de diabólicos ante las guerras presentes en Gaza, Líbano e Irán, al final, Spielberg les agradece porque con el morbo que generaron fue más gente a ver un filme al que, de lo contrario, poca gente se habría interesado en ver.

La película, si hubiese sido proyectada en 1985, sin duda habría causado sensación, hoy en día, no genera nada; incluso se ve esa fórmula vetusta cuando Spielberg pone que la revelación del título se hace: en un noticiero local de una televisora del estado de Missouri, en una época en que poca gente ve TV abierta y menos de canales locales o regionales, sino que habría sido mucho más efectivo haber hecho la revelación en redes sociales. Pero Spielberg se quedó en sus años de gloria de los 80 y la película está pensada en esa época, tratando de revivir la fórmula que le dio éxito al tratar del tema de los alienígenas: ni un dron, ni hackeos, nada de esto aparece en la persecución a los contactados o de parte de sus aliados.

Es cierto que la película se proyecta en un tiempo en que el Gobierno de Trump hizo una supuesta desclasificación de archivos presuntamente confidenciales sobre el fenómeno OVNI; sin embargo, tras diversos análisis resulta que la inmensa mayoría de los vídeos que salen son explicables por globos, centellas, objetos arrastrados por el viento, drones, etc. y otros, muy posiblemente, son trucajes hechos con las herramientas de Inteligencia Artificial actuales, y fueron publicados por la Administración del magnate neoyorkino en un momento en que necesitaba distractores por la polémica respecto del Caso Epstein, la desastrosa Guerra contra Irán que ha terminado con una verdadera derrota estadounidense o sus igualmente horribles resultados económicos. Muchos estadounidenses han hecho memes y burlas respecto de que, ante una situación nacional bastante negativa, así como en México se saca del armario al fantasma de Hernán Cortés para distraer, allá sacan la Alien Shit, con perdón de la expresión. (Algo que no pone Spielberg, es que, aunque sus personajes tuvieran razón y estuviera al lado un comandante de la flota alienígena, lo más probable es que la inmensa mayoría de la gente y de los gobiernos extranjeros lo verían como algo falso y un nuevo distractor que saca el Gobierno de Washington, y más proviniendo de una estación de TV local de Kansas City que sólo ven 5 personas, por lo que alegremente seguirían yendo rumbo a la Tercera Guerra Mundial).

Es triste ver a uno de los titanes del cine moderno caer en la decadencia, pero es entendible; nada es para siempre, Spielberg ya es un anciano, le agradecemos las magníficas cintas que, en mi caso, adornaron mi infancia, como fue el caso de E.T., que recuerdo exactamente el día en que mi mamá me llevó a verla y cómo la disfruté, o cuando vi las de Indiana Jones, en especial esa obra maestra titulada La Última Cruzada, en compañía de mis hermanos mayores. Pero hoy por hoy, su creatividad ha llegado a su límite, el cansancio lo ha dominado y ha entregado lamentablemente, una cinta que puede que sea un cierre gris y a la larga, poco recordado, a una magnífica carrera que marcó la Historia del Cine.

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