10 de enero de 2026

IRÁN ¿CAÍDA DEL RÉGIMEN (Y DEL ISLAM)?

 Protestas en Irán: gobierno 'apaga' acceso a internet; suman 45  manifestantes fallecidos | Radio Fórmula

El año pasado se dio la Guerra de los Doce Días entre la República Islámica de Irán y el Estado de Israel. Tal y como lo señalamos en este espacio, de ese breve pero contundente conflicto, que tuvo una salida que claramente fue negociada por Trump tanto con Netanyahu como con la dirigencia persa, y tenía que ser así porque realmente, el régimen islamista había demostrado contar con una capacidad  de resistencia bastante mayor de la esperada, pues, ante un aparente éxito inicial de Israel, los Persas fueron saliendo de la sorpresa en que los encontraron los bombarderos del Estado Judío, comenzaron a desplegar sus misiles y drones más modernos, a evadir las defensas israelíes y a causar daños serios a infraestructuras militares, pero también civiles de Israel, si la guerra hubiera durado más, eso habría comprometido seriamente la posición de Netanyahu al frente del Gobierno.

Sin embargo, y pese a que lograron salvar gran parte de su programa nuclear, la realidad es que Israel había conseguido, tras su operación militar en Gaza, y en Líbano, debilitar a las milicias islamistas financiadas por el Estado Persa: Hamas y Hezbollah, mientras que la derrota y huída de Bashar El Assad en Siria, le quitó un aliado importantísimo en la región. Además de ello, las sanciones económicas, agravadas por Trump en contra de Teherán, fueron provocando una crisis económica que estalló con virulencia en diciembre con una devaluación muy fuerte del Rial, la moneda nacional iraní, ante la cual, el descontento igualmente explotó como nunca antes, junto con el hartazgo de las mujeres persas ante su carácter como ciudadanas de segunda en la sociedad.

A fuer de ser justos, es de señalar que el Islam Chiíta, corriente mayoritaria profesada en Irán, es el más liberal de todas las variantes del credo mahometano. Los Persas, desde la batalla de Karbala, en que Hussein, el nieto de Mahoma fuese muerto por los Omeyas en el siglo VII, que de esa manera se hicieron con el trono califal del recién fundado Imperio Islámico, acogieron a su familia reconociendo a sus descendientes como los Imanes que predicaron la correcta versión de la doctrina del "profeta", y además le adaptaron a sus costumbres, convirtiéndolo en parte de su identidad nacional, aunque no fue sino hasta el siglo XVI en que la dinastía de los Safávidas que se sentaba en el trono de Ciro el Grande, le convertiría en la religión oficial del Estado Persa, así, las restricciones del vestuario de las mujeres fueron más laxas que en los países de Islam Sunnita, como en Arabia, por ejemplo, e incluso, no se les negaba acceso a la educación. Además de ello, las dinastías Qajars desde el siglo XIX, y la Pahlavi, ya en el XX, fueron muy receptivas a la influencia Occidental, principalmente británica, mejorando aún más la situación de las mujeres, en parte gracias a la famosa "princesa bigotona" Zahra Tal-Saltaneh. Para el reinado de Mohamed Reza Pahlavi en los años 70 del pasado siglo, las mujeres iraníes, sobre todo de las zonas urbanas, habían adoptado un modo de vida totalmente similar al occidental, incluso en el vestuario, usando hasta faldas cortas.

Sin embargo, precisamente que el régimen, contrario a otros más radicales de signo Sunnita, permitiese que las mujeres tuviesen acceso a  ciertos cargos públicos, y que fuese el país musulmán con más mujeres egresadas de carreras universitarias, en particular las ingenierías, fueron llevando a que finalmente, exigieran recuperar los derechos plenos de los que gozaban bajo el último sucesor de los Aqueménidas, y mayores oportunidades laborales, mismas que no hay como consecuencia de las sanciones económicas que impiden invertir en el país, con todo y pese a que el gobierno del último Rey de Reyes no fue precisamente pulcro y apenas una caricatura de aquellos que convirtieron al antiguo Irán en una poderosa potencia expansionista, para encontrarse totalmente sometida a los intereses norteamericanos e ingleses, sobre todo tras el golpe contra el Primer Ministro Mossadegh.

La crisis económica, las sanciones y el aislamiento al haber perdido o haberse debilitado sus principales aliados externos, así como una terrible sequía que ha asolado al agro persa y afectado al servicio de agua potable en las urbes, combinado todo ello con la no descartable acción de agentes norteamericanos e israelíes promoviendo alguna agitación para provocar una Revolución de Colores, que está poniendo en riesgo al régimen de la República Islámica tras cuarenta y siete años de riesgoso aventurerismo con sus intentos por convertirse en la potencia máxima de la región y el mundo musulmán, dirigidos principalmente contra la implantación del Estado de Israel, a quien ve como su principal rival, están costando factura.

Pero además, el alineamiento de Irán con Rusia y China, coloca como momento propicio para provocar el derrumbe del régimen, más cuando lo que busca Trump es evitar que estos dos colosos asiáticos amenacen la hegemonía estadounidense. Así, si ahora Venezuela, ya sometida a los dictados imperiales de Trump, ya no será fuente de hidrocarburos para Pekín, ésta se había acercado a Teherán a fin de que le surtiese del preciado oro negro; sin embargo, la eventual caída del régimen y el restablecimiento de la monarquía en la persona de Reza Ciro Pahlavi, hijo del depuesto Sha, como igualmente, un títere de Washington, implicaría no solo que China no tendría acceso a un importante proveedor para su potente industria, sino que, igualmente, la probable instalación de bases militares en territorio persa constituiría una amenaza directa tanto para el Celeste Imperio  y la India de Modi, distanciada de EUA por sus ambiciones que le han llevado también a ser parte de los BRICS, desde el oeste, como para Rusia desde el sur. En el ajedrez mundial, Trump tendría una posición de ventaja para tener vigilados y amenazados a sus rivales eurasiáticos.

La caída del régimen islamista en Irán sin duda sería algo bueno para el mundo, no solamente porque eliminaría una fuente de terror al planeta, y evitaría que un Estado aventurero continuase intentando revivir sus glorias de un lejano pasado, aliviaría las presiones sobre Israel, pero sobre todo, puede tener una consecuencia inimaginable: la actual rebelión no solamente se dirige contra un gobierno que ha fracasado en sus excesivas ambiciones y por contrario, le generó una situación angustiosa a su pueblo, al que ha reprimido violentamente y discriminado a un sector del mismo --el femenino-- por seguir los dictados de un mercader psicópata del desierto árabe que unificó a tribus bárbaras y nómadas y derrotó y humilló a los poderosos Sasánidas, entonces reinantes en Irán, imponiéndoles un credo, que en parte, se había originado del Zoroastrianismo iránio pero que se combinaba con dogmas e ideas propias del mundo semita, siempre opuesto y antitético al persa, de raíz indoeuropea.

Así, se están dando serios cuestionamientos en estas protestas contra el Islam mismo, incluso, se han quemado mezquitas, con lo que quizá, el nuevo régimen que se imponga a la caída de los ayatollah, se establezca como un verdadero Estado laico que permita la libertad de conciencia y de cultos, y que desislamice a Irán, la pregunta sería, si eso iniciaría una reacción en cadena que lleve a que el Islam sea cuestionado en Arabia Saudita y las otras petromonarquías, en Egipto, Turquía, Siria, --donde existen grupos insurrectos que no reconocen al terrirista Al Jolani como nuevo Presidente-- y hasta el Norte de África. 

Mientras que el Cristianismo, y aún el Judaísmo actual contienen una doctrina eminentemente espiritual, el Islam no es otra cosa que un paganismo evolucionado, conformado por elementos de los cultos semitas antiguos, influencias del Cristianismo Gnóstico, de ciertas corrientes Judías igualmente minoritarias y aún del Zoroastrianismo, que no concibe una verdadera dimensión espiritual, incluso, su visión del Más Allá, se concreta a un paraíso materialista, con el goce de placeres sensibles, sobre todo sexuales para los varones. Ante el mundo de hoy, la doctrina del Corán no ofrece respuestas sobre el sentido de la vida y los problemas de la existencia, ni de la trascendencia, por lo que, puede que veamos el principio del fin de la religión Musulmana, que a partir del siglo XVI empezó a mostrarse incapaz de superar a Occidente en ciencia, tecnología y poderío, y si bien los inmigrantes islámicos en Europa pueden representar una amenaza para ésta, también lo es que mucho musulmán queda con la frustración y rabia de no lograrlo, y encontrar que la causa radica en continuar con un culto fundado por nómadas pobres y belicosos, y que si bien en su momento, unificó a los pueblos del Medio Oriente en lo político, en lo intelectual, y en lo espiritual, no ofrece nada.

Es hora de que esos pueblos, se sacudan tal lastre y el mundo respire sin una ideología supuestamente religiosa, pero que sólo predica la guerra, la opresión y la conquista más salvaje y primitiva.

9 de enero de 2026

CONSECUENCIAS Y REFLEXIONES SOBRE VENEZUELA


La excelente documentalista española Raquel de la Morena, que hace un extraordinario contenido que puede verse en su canal de Youtube, ha hecho un excelente vídeo en el que trata de lo que fue el enfrentamiento de la Guerra Fría en Hispanoamérica en los años 60, 70 y 80 del pasado siglo principalmente. y que es un antecedente de lo que ha pasado en este fin de semana, el primero de este 2026 que parece será una montaña rusa de acontecimientos y emociones, sobre la dicotomía entre Izquierda y Derecha en nuestros países al sur del Río Bravo.

Sin embargo, eso corresponde al pasado, mientras que en México, siempre trasnochados, vamos unos 10 años por detrás de la Historia y estamos en una especie de "pico" del Izquierdismo con MORENA en el poder, y también todavía con políticas públicas que impulsan al Wokismo, como era en EUA y otras partes del Mundo Occidental durante la década del 2010, --y en lo mismo anda atrasado Brasil, con Lula,-- La realidad es que, probablemente con la caída de Nicolás Maduro en Venezuela hemos visto también la caída de la Izquierda Latinoamericana, lo que, en cierta forma sí da la razón a Francis Fukuyama: estamos viendo el fin total, de la política impulsada por ideologías... pero no de la Historia.

Hace unos días, por ejemplo, vi en Youtube el mensaje de Año Nuevo del Presidente chino Xi Jinping, quien no hizo mención alguna del Comunismo, de Marx, Lenin o aún de Mao Tse Tung, habló de innovación, de inversiones en desarrollo tecnológico y estímulos a empresas, en nada sacó a relucir los sustentos ideológicos de su régimen. Entre tanto, Trump ha dejado de usar la retórica tradicional de "defender la Democracia y extender la Libertad" siempre usada por los Presidentes norteamericanos par justificar invasiones e intervenciones en otros países, el magnate, de forma descarada y cruda, ya ni siquiera habla del Narcotráfico, sino del control del petróleo, prácticamente, se está estableciendo una relación neocolonial entre Washington y Caracas.

Tal y como en su momento lo planteé en este Blog, dije que lo más seguro es que el conflicto venezolano terminaría con un acuerdo mediante el cual el Chavismo cambiaría de bando y se colocaría a las órdenes de EUA, como parte, muy probablemente, del reparto de zonas de influencia negociado entre Putin y Trump en Alaska hace unos meses. Claro, el detalle que preví fue la captura de Maduro por las fuerzas norteamericanas, pero finalmente, puedo ufanarme de que acerté en gran parte, y no porque tenga dones sobrenaturales, sino porque simplemente hay que saber leer los patrones. Trump sabía que era muy riesgoso lanzarse a una invasión tal cual, con el armamento ruso y chino dado al régimen, sus fuerzas paramilitares y demás, aquello podía volverse un nuevo Vietnam. Pero el neoyorkino sabe negociar y corromper, como hiciera en el pasado con funcionarios municipales del área de desarrollo urbano de Nueva York, y sabe que los regímenes autoritarios son más proclives a venderse que los democráticos.

Así, es muy claro que la cúpula chavista entregó a Maduro como su cordero pascual, a cambio, tanto la Vicepresidente, ahora a cargo del Ejecutivo venezolano, Delcy Rodríguez, señalada por crímenes de lesa humanidad, como su hermano Jorge, Presidente del Parlamento, el Ministro del Interior Diosdado Cabello, señalado como verdadero jefe del llamado Cartel de los Soles, y el Ministro de Defensa Vladimir Padrino López, se mantienen al frente, y al parecer, han pactado con EUA, hacer pingües negocios con la administración Trumpista y las petroleras norteamericanas; ha quedado en ridículo todo ese discurso virulento "antiimperialista", marxistoide y demás que todavía hasta el mismo sábado pasado esgrimía la ahora mandataria. Trump, por otro lado, ha deslegitimado por completo y ha destruido las reclamaciones de la Oposición al desestimar el papel de María Corina Machado, no falto de razón, por otro lado, además de que, muy probablemente, y en esto insisto, ella siempre fue una disidencia controlada, y no dudo que haya sido, tras salir del país sudamericano e ir a Oslo, para recoger el Nobel de la Paz, el contacto con el que se concretó la negociación final.

Delcy será una verdadera Virreina con la que se establecerá una relación totalmente colonial al estilo del imperialismo británico o francés decimonónico: Venezuela producirá materias primas, principalmente el petróleo, que será vendido a EUA, que de esa manera tendrá poder para controlar los precios del carburante y habrá neutralizado en gran parte a la OPEP, salvando además al petrodólar, y de esa forma frenando la caída de su moneda nacional, misma que empezó a ser socavada desde que las sanciones económicas implementadas por Biden contra Rusia llevó a que ésta y los BRICS empezaran a sustituirla por una canasta de monedas propias para las transacciones de hidrocarburos. A cambio, el país caribeño comprará única y exclusivamente mercancías norteamericanas y no venderá sus productos a China, Rusia, o cualquier otra potencia rival de Estados Unidos. Es decir, es una vuelta a los siglos XVI y XVII, en que la Casa de Contratación de Sevilla, bajo la dinastía de los Habsburgo en España, prohibió a los Virreinatos y posesiones americanas comerciar entre ellas y con potencias rivales del reino ibérico, como Portugal, Inglaterra, Francia o la naciente Holanda.

¿Y la Democracia? Puede esperar, aunque hay algunos indicios de que el régimen se suavizará, y así se ha dado la liberación de presos políticos, también ha trascendido que, contradictoriamente, se ha dado en esta semana una fuerte represión de disidentes, probablemente no los que festejaron la captura de Maduro, como los medios dicen, sino de aquellos que se oponen al nuevo estado de cosas. No nos engañemos, ya no se trata de Democracia, ni de establecer el Estado de Derecho, esto se trata de una política del poder y de un caos internacional que se estructurará como fue desde 1492 a 1945:  una lucha entre potencias y un reparto de zonas de influencia. Así, es de preverse que en Venezuela no se dará esa transición, se dará el establecimiento de un régimen títere en que los Chavistas se mantendrán como "gobierno virreinal" garante de los intereses de Washington y sus petroleras, con las que el Presidente se entiende mientras ningunea al Congreso y desoye los controles constitucionales de su poder.

Trump no es un demócrata, ni un liberal, de su propia boca ha salido el desprecio a la existencia de un orden jurídico internacional y de que sus límites son sus propios criterios morales (¿los tiene) y su mente, pero también su actuación al interior se ha dado en completo desprecio al orden jurídico nacional: la muerte de una aparente manifestante en Minneapolis, capital del estado de Minnesota, y también otros tiroteados en Portland, Oregon, a manos de agentes federales a los que se da cobijo directamente desde el Ejecutivo Federal por boca del Vicepresidente Vance, muestran que EUA se dirige al establecimiento de un régimen autoritario, paso a pasito, a veces más rápido o más lento; por supuesto, y aquí lo he dicho: esto lo iniciaron los Demócratas, que con sus políticas wokes crearon nuevos grupos privilegiados y destruyeron el principio de igualdad ante la ley. Con Kamala Harris en la Presidencia, sin duda EUA la situación sería mucho peor: estaría sumido en un caos interno y además continuaría una represión desatada contra todos los que no fueran políticamente correctos, por lo que igualmente sería un régimen autoritario pero aún más inepto y torpe, centrado en difundir las idioteces de género y los resentimientos raciales; la autocracia de Trump, en cambio, al menos asegura mantener una cohesión interna y salir de la locura woke.

Porque también, detrás de esta actuación en Venezuela se esconde que el neoyorkino necesitaba urgentemente una victoria, un golpe de mano con el que conjurara las amenazas a las divisiones internas de su partido, ocasionadas por sus fiascos, sus indecisiones, retractaciones y sobre todo, por su falta de resolución en el Caso Epstein, lo que estaba aupando al todavía más radical Nick Fuentes y dando pie a la radicalización de los Demócratas con Mamdani. Además, tenía que mostrar fuerza a  sus rivales externos: China y Rusia, con lo que quizá se conduce a la consolidación de este nuevo régimen que busca implantar en EUA tras las elecciones legislativas a celebrarse en noviembre, y en las que yo creo, Trump y este Partido Republicano, ahora más bien MAGA, arrasará, y en las que se verán las concesiones dadas a los representantes de la corriente de los Groypers extremistas de Fuentes.

Por otro lado, creo que, en cumplimiento a lo negociado con Putin, viene la toma de Groenlandia, no tanto por el valor material o estratégico de la isla helada, sino por el efecto que tendrá: la desaparición de la OTAN; Europa, sin EUA, no tendrá la fuerza para organizar una defensa conjunta ante Rusia, China o las potencias islámicas y no es de dudarse que varios de sus países terminarán por buscar ponerse en la órbita de Moscú.

En México, dudo mucho que se venga el derrocamiento de la 4T como muchos esperan y hasta se emocionaron tras el derrocamiento de Maduro, pero ahora, que el Chavismo no cae, sino que estrecha relaciones con EUA, es muy probable que las amenazas de intervención en nuestro país por parte de Trump lleven a que la Presidente se subordinará a éste como su homóloga sudamericana, y que Morena, como heredero del PRI, adoptará su camaleonismo, e igualmente evolucione, poco a poco, hacia una postura más de Derecha, mientras podemos suponer que ya está en negociación o ya negociado, que el sucesor al frente de la Presidencia de México será el empresario Ricardo Salinas Pliego.

Este año será una montaña rusa, y abróchense los cinturones, que tiempos complicados y oscuros vienen.

3 de enero de 2026

LA CAÍDA DE MADURO

 Puede ser una imagen de texto que dice "Donald J. Trump @realDonaldTrump @realDonaldT Nicolas Maduro on board the USS Iwo Jima. ル"

Pues bien, estamos viviendo un día histórico que tiene muchas implicaciones, hay que analizarlo con la cabeza fría. En mi caso, reconozco que me ha faltado, me repugna tanto un régimen como el de los Chavistas y la Izquierda en general que ya me peleé en redes sociales y menté la madre a varios Izquierdistas que pretenden defender a Nicolás Maduro, un verdadero criminal. 

Sin embargo, tampoco estoy de acuerdo con quienes festejan ciegamente los acontecimientos actuales. La realidad es que la situación que muchos lo ven como un final, está muy lejos de serlo. Esto es, apenas, el principio de un proceso histórico que se va a desarrollar en los próximos días, semanas, meses o incluso, puede que se lleve todo el año o repercuta en los siguientes, tal y como fue el 22 de febrero de 2022, cuando el Ejército Rojo cruzó la frontera ucraniana o el 07 de octubre de 2023 cuando las fuerzas de Hamas realizaron letales incursiones en territorio israelí, las consecuencias de dichos acontecimientos siguen al día de hoy y están moldeando mucho del panorama global.

Y tampoco Trump es "el bueno" del cuento, para nada, no le interesa ni la libertad, la Democracia, o realmente poner un alto al narcotráfico proveniente de Venezuela o de Sudamérica entera. De hecho ya no oculta sus verdaderos intereses ni sus intenciones, ya no hay necesidad. Y es que, estamos viendo, en vivo y en directo, la muerte del Derecho Internacional y en general del Derecho como un todo. Estamos, por el contrario, involucionando hacia una situación muy similar a la del siglo XVIII, en que las relaciones internacionales van a basarse en la fuerza, en el poder, en la búsqueda de formar zonas de influencia, y en que hay una potencia hegemónica a la que otras, en ascenso, buscan derribar para ocupar su lugar de supremacía.

Hasta ahora, podemos tener, más o menos en claro, lo siguiente, sin importar el orden en que lo enlisto:

  • El Derecho Internacional Kantiano-Kelseniano imperante desde 1919, impulsado por el Presidente norteamericano Woodrow Wilson con el Tratado de Versalles y la constitución de la Sociedad de Naciones, seguido después de 1945 con la Carta de San Francisco y nacimiento de la ONU, Bretton Woods y demás tratados, ha muerto, por utópico e imposible, ya que consistía en formar un ente supraestatal, que impusiera normas y ejecutara resoluciones ante violaciones a ellas. El Derecho Internacional que sobrevivirá volverá a sus orígenes con Vitoria, Grocio o Suárez, sustentado en tratados fundamentalmente bilaterales, o acuerdos directos entre Estados, pero jamás en la constitución de organizaciones que pretendan imponer una serie de reglas universales, ni siquiera en materia de derechos humanos, medio ambiente o cualquier otra materia, que sólo pueden ser impuestas por los fuertes sobre los débiles.
  • Un factor importante del fracaso de la ONU fue el sesgo ideológico de Izquierda que fue adoptando sobre todo a partir de los 90, curiosamente, en mucho debido a EUA mismo bajo las administraciones de Clinton y posteriormente de Obama, lo que permitió cobijar a regímenes como el venezolano o el cubano, o los islámicos, sin que pudiese forzarse a los mismos a respetar derechos humanos, pues según conviniera, las grandes potencias vetaban sus resoluciones y medidas contra ellos. La Corte Internacional de Justicia, por ejemplo, podía atacar con virulencia a Netanyahu por defender a su país de las agresiones de Hamas y Hezbollah, pero guardaba silencio ante las atrocidades de Maduro.
  • Trump ha descartado a María Corina Machado y Edmundo González, tal y como diversos analistas lo habían señalado, la Oposición Venezolana carece de fuerza y organización para hacerse con el control del país y eso lo ha expresado abiertamente, incluso, parece ya no reconocerles como "gobierno legítimo" del país.
  • La captura de Maduro, tan sencilla y sin la intervención de sus equipos de seguridad del Grupo Wagner y otras fuerzas, además de manera incruenta, pues prácticamente no hubo resistencia, sólo pudo hacerse con la colaboración de gente al interior del régimen; aunque, muy posiblemente, no sea de la cúpula Chavista en sí, (la cual, curiosamente, sigue intacta) pero sí de un sector de los militares o del círculo cercano, e incluso, no descartaría que él mismo negociara su entrega voluntariamente, cuando vio que no tenía escapatoria.
  • Trump reconoce, sin embargo, al Chavismo como régimen gobernante en Venezuela, y aquí no está muy clara la posición de Delcy Rodríguez, Vicepresidente a cargo del Ejecutivo caraqueño, --y que según algunas informaciones está refugiada en Moscú y desde allá mandó su mensaje-- o ella está negociando con Trump y aceptando la transición y hace un discurso meramente de forma para llamar a la resistencia, o bien, la plantea en serio y Trump le está conminando a someterse o sufrirá una segunda oleada de ataque.
  • Se plantea establecer una transición que más bien será un protectorado (al más puro estilo neocolonial) sobre Venezuela, en que se hará una administración directa de funcionarios del Gobierno estadounidense y en el que se ofrece darle entrada al régimen Chavista.
  • Trump ya relegó a segundo término la cuestión del Narcotráfico, y ha hablado directamente de obtener el control sobre las reservas petroleras venezolanas, las cuáles necesita para manipular el precio del petróleo y bajar los precios de los combustibles en EUA de cara a las elecciones legislativas de noviembre, y además, para suplir a productores como Rusia en el mercado europeo, del que Biden la sacó.
  • También, Trump necesitaba actuar en Venezuela ya que la aparente pasividad durante estos meses y con el crecimiento de las polémicas del tema de Epstein, los reveses en materia económica, la frágil paz en Gaza, la falta de resolución del conflicto ucraniano, estaba acentuando la división al interior del Movimiento MAGA (¿Han notado que ya no aparece el Vicepresidente Vance al lado del mandatario en estos actos como fue anteriormente en los casos de Yemen e Irán?) y la aparición de los radicales llamados Groypers, liderados por Nick Fuentes, con esto, el neoyorkino recupera fuerzas, muestra al fin una victoria inexcusable ante lo espectacular y limpio de la operación, y ante el fraude inmobiliario del Gobierno Estatal Demócrata en Minnesota, y el temor al radicalismo de dicho partido representado por Mamdani, es que logrará arrasar y controlar de manera absoluta ambas cámaras del Congreso Norteamericano, aunque probablemente haciendo concesiones a los extremistas del agitador chicano, que no es nadie intrascendente.
  • NO HAY GUERRA, eso es muy importante, no fue más que una operación de extracción de dos personas (Maduro y su esposa) de manera quirúrgica, específica y limpia en que se arriesgó lo mínimo, el bloqueo sigue y está el planteamiento de una ocupación sobre el país sudamericano, sin que se sepa muy bien qué es lo que sigue con respecto al todavía Gobierno de Venezuela.
  • China y Rusia sólo han dado apoyos retóricos y condenas de palabras contra EUA. ¿Ya negociaron con éste? ¿Ucrania por Venezuela en el caso ruso y Taiwán por Venezuela en el caso chino? ¿Traman algo?
Esos son algunos puntos. La situación de Venezuela está lejos de componerse y la crisis lejos de terminar, lo que sí, podemos ver, en esta muerte del orden jurídico, ésta ha venido de la mano de la instalación de regímenes populistas sin importar el signo ideológico: Putin, Trump, Xi, Netanyahu, Milei, AMLO, y la propia dupla Chávez-Maduro, que fueron los pioneros desde 1999... todos ellos han roto el Estado de Derecho, en cumplimiento de las teorías de Aristóteles y Polibio, las Democracias se han estado convirtiendo en tiranías, y así, han debilitado o destruido instituciones para irse por un Estado del Poder, de la fuerza, incluso algunos no dudan de calificar a la captura de Maduro de "secuestro" y cabe preguntarse: si Trump ni habla de Edmundo González, Presidente Legítimo de Venezuela, ni de Corina Machado, descartados de plano como gobernantes del país, y se dirige a Maduro como Presidente y reconoce a Delcy Rodríguez (imputada por diversos delitos en Europa) como la Vicepresidente, no habría respetado la inmunidad diplomática de un Jefe de Estado en ejercicio, y por tanto, estaría en una violación a una de las normas más antiguas del Ius Gentium. 

Si es así, entonces, ¿qué puede detener a Trump, o a Putin, o a Xi, Netanyahu, o cualquier otro de países poderosos, de invadir otros Estados y capturar a otros gobernantes bajo cualquier pretexto, o intervenir en las políticas de otros países porque las elecciones fueron fraudulentas, por que el gobernante cometió un delito, porque vulnera los intereses de sus empresas o estratégicos? La Soberanía de los Estados se tambalea ante la fuerza, y lo mismo el Derecho, no hubo debido proceso ni garantías de audiencia y defensa a los tripulantes de las lanchas bombardeadas y luego hasta rematados por órdenes del propio Secretario Hegseth, como hizo Don Porfirio Díaz en uno de sus momentos más polémicos, aplica el "mátalos en caliente", ¿para qué tener tribunales, normas escritas y juicios? ¿Qué diferencia entonces a Trump de Maduro más allá de que uno crea en el libre mercado --y ni tanto, dadas sus políticas proteccionistas-- y el otro en el colectivismo?

2026 va a ser un año difícil, éste, su episodio inicial, aún no termina, lo que sí puedo decir, es que tiempos oscuros y difíciles se avecinan.

EMPIEZA EL 2026

 


Al fin, tras cuatro meses de tensiones, Trump ha iniciado las operaciones militares en contra de Venezuela, la realidad es que da la impresión de que el neoyorkino no quería hacerlo, pero ya no tuvo más remedio, puesto que su credibilidad y su liderazgo se veían comprometidos, quedando como el "perro que ladra pero no muerde" del dicho mexicano.

¿Qué sigue ahora?, al parecer, Maduro no da muestras de rendirse, y aquí vienen las preguntas: ¿Trump logró negociar el intercambio con Rusia y China, los principales valedores del régimen Chavista? En que permitirá que Moscú recupere la totalidad de Ucrania y acabe con Zelenski, cediendo además que la debilitada y decadente Europa pase a convertirse en el patio trasero de Rusia, logrando el sueño dorado acariciado tanto por Alejandro I como por Stalin? ¿Habrá aceptado que China igualmente recupere Taiwán, y convierta al Asia Oriental en igualmente su área de influencia? En cuanto a Irán, el régimen de los Ayatollah mismo se encuentra sumido en una pesada crisis, no tanto por su enfrentamiento con Israel el año pasado, del que salió bien librado, como lo dijimos en su momento, poniendo en serios aprietos al Estado Judío, sino por la grave sequía que le azota y la consecuente destrucción económica. La situación en la República Persa indica que puede ser un momento ideal además para Trump para imponer condiciones a sus rivales, después de todo, el posible colapso del régimen iraní podría llevar ahora sí, a la reinstalación de la monarquía ancestral en la persona del príncipe Reza Pahlavi quien igualmente se subordinaría a los intereses occidentales, y así tener un aliado con el que puede amenazar desde el sur al gigante eslavo, y por el oeste a China.

De no ocurrir nada extraño, la superioridad tecnológica y armamentística estadounidense prevalecerá sobre la estrangulada Venezuela, contando además, con que ni China ni Rusia intenten algo para apoyar ya sea al régimen Chavista o al Islamista persa, lo que asegurará la caída de Maduro y sus colaboradores. Después de eso, se dará el derrumbe de la Izquierda Latinoamericana, probablemente Gustavo Petro, al ver que Trump sí habla en serio, renuncie a la Presidencia antes de las elecciones, y en Brasil. Lula da Silva renuncie a presentarse nuevamente a la reelección, dejando abierto el camino a que el hijo de Bolsonaro llegue al Palacio de la Alborada y liberando a su antecesor de prisión. Quizá, después siga el derrocamiento del régimen cubano, y en México, siguiendo la tradición de los tiempos del PRI, y por mera sobrevivencia, probablemente la 4T de un pragmático y desesperado viraje a la Derecha, aunque ya está muy clara la subordinación del actual gobierno a los dictados de Trump.

De tener estos éxitos, Trump podrá fortalecerse y contrarrestar el ascenso de Mamdani en Nueva York, posiblemente iniciando un estrangulamiento y una estrategia de acoso y derribo contra el musulmán socialista, con un eventual triunfo aplastante para el Partido Republicano en las elecciones legislativas a celebrarse en noviembre, ante la recuperación de la credibilidad y de la fortaleza del mandatario y de EUA como poder dominante en América.

DE ÚLTIMA HORA:

Se informa por el propio Trump, que Maduro y su esposa han sido capturados por las fuerzas norteamericanas. Una gran victoria, y creo que tanto Putin como Xi, lo entregaron sin darle apoyo alguno. Comienza el nuevo orden y reparto del mundo.